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Emilio Santiago

Escrito por actoresdenuestrocine 25-08-2018 en teatro. Comentarios (0)

EMILIO SANTIAGO. EL ENIGMA DESVELADO.


Emilio Santiago es el epítome de todos esos buenos actores de reparto que uno reconoce con su característico rostro en multitud de películas, averigua su nombre, pero se desconoce cualquier dato básico sobre su biografía y la única y magnífica fuente que viene a paliar la nula información es la IMDB, que nos proporciona, al menos y nada menos, que un listado de su filmografía. Emilio Santiago fue un pionero en el cine español, empezando a trabajar en el cine mudo, intervino en películas de renombre del cine español y trabajó con grandes directores y actores, pero, a menudo, no fue acreditado y es uno de los grandes desconocidos entre los actores de reparto.

En mi búsqueda, he podido averiguar inéditos dato biográficos y en otros aspectos sólo puedo especular, con mayor o menor seguridad, pero valga esta entrada para que Emilio Santiago tenga presencia en la red y con el tiempo, completar la vida y obra de este simpático actor de reparto.

SUS ORÍGENES TEATRALES, UN TEMPRANO CONTACTO CON EL CINE  Y... DATOS PERSONALES

Emilio Santiago Ruiz, su nombre completo, nació en Málaga, el 3 de mayo de 1890, hijo de Emilio Santiago y Dolores Ruiz. Respecto a los antecedentes familiares, casi con toda probabilidad, fue sobrino del gran actor de teatro José Santiago; cuando éste murió, en 1925, se menciona la asistencia al entierro de su hermano Emilio Santiago Gutiérrez y de un sobrino, sin dar nombre y sin mencionarlo como actor. 

Emilio Santiago Gutiérrez era representante teatral y era casi inevitable que su hijo se uniera al mundo de la farándula. Nuestro protagonista dio alguno de sus primeros pasos en la Sociedad Artístico-Benéfico-Recreativa de Manuel L. Miranda que permitía a incipientes actores, desarrollar sus aptitudes. 

La primera referencia sobre Emilio Santiago se remonta al año 1909, es decir, con 19 años, en donde lo encontramos en la compañía cómica del teatro de la Comedia de Madrid, de la que Emilio Santiago, padre, era representante . En el elenco aparece como Emilio Ruiz Santiago, aunque tres años después ya  aparece como Emilio Santiago Ruiz o Emilio Santiago, a secas. También aparece una Teresa Santiago Ruiz, que debía ser su hermana. En el teatro Principal de Valencia, actúa en la obra de los Hermanos Quintero, "Las Flores" y la prensa de la ciudad destaca: "El joven actor Emilio Santiago se reveló anoche como artista estudioso y capaz para salir airoso en papeles de otro corte que los interpretados en los que va de temporada. Apenas si se le ha visto hacer otra cosa que racionistas, pero anoche dijo y caracterizó con loable acierto el tartajoso Juan Antonio, provocando la risa franca en los espectadores y escuchando muy merecidas palmadas".

Pero, curiosamente, parece que también en el año 1909, probablemente por azar, Emilio realiza su primera aparición en el cine, en el cortometraje "Aventuras de Pepín", protagonizada junto a grandes actores de teatro como Adela Carbone y Ernesto Vilches y dirigida por Francisco Oliver. Emilio no volverá a aparecer en el cine hasta la década de los años 20, esta vez de forma más continuada y con éxito de crítica.

En la escena, permanecerá hasta la temporada 1910-1911, con la compañía del teatro de la Comedia, para unirse en la temporada 1911-1912 a la prestigiosa compañía de Rosario Pino, sin embargo, a finales de febrero de 1912 deja la compañía y se une a la de José Santiago y Nieves Suárez, con quienes parte de gira por España. En escena, obras como "Doña Desdenes", "Las de Caín" o "El Centenario". En el año 1915, actúa con la compañía de Adamuz-Vigo, en la obra "La Sobrina del Cura" y de nuevo parte de gira por España, actuando entre otras en "El Rayo" de Muñoz Seca y López Núñez.

PIONERO DEL CINE MUDO ESPAÑOL

La década de los años 20 se inicia para Emilio Santiago en la compañía Adamuz-González, actuando en 1920 en obras como "La Calumniada" de los Álvarez Quintero, "La Casa de la Troya" y las comedias "El Bajo Cantante" y "Los Amigos del Alma", ya en el año 1921.

En 1922, Emilio Santiago volverá al cine y esta vez, de forma exitosa, interviniendo en varias películas de la mano del prestigioso director José Buchs. Con este director, rueda este mismo año, "La Reina Mora". El año siguiente, en la escena, recibe buenas críticas ("Emilio Santiago se muestra notabilísimo galán cómico") por su actuación en la obra "El Convento de Vergara", en el teatro Poliorama de Barcelona, mientras que para el cine, se pone a las órdenes de Manuel Noriega, en la película "Alma de Dios", basada en la obra de Arniches, con Irene Alba, Juan Bonafé, Javier Rivero y Elisa Ruíz Romero "La Romerito". 

Una imagen de "La reina mora". ABC.

Probable policia (a la izquierda), muy a lo "Keystone Cops", en "Alma de Dios"

En 1924, se dedica de lleno al teatro, actuando en "La Chica del Gato", "Toda una Mujer". La prensa destaca su buena relación con la actriz Inés Pérez Indarte, a la que regala un corazón de plata, en una función a su beneficio y comentan de su labor: "tiene arte y gracia por arrobas". A final de año, se une a la compañía de Zorrilla, actuando en "Los Sabios" de Muñoz Seca, recibiendo, de nuevo, buenas críticas y siendo aclamado por el público: "merece considerarse el triunfo personalísimo alcanzado por el galán cómico Emilio Santiago, que fue aplaudidísimo en su papel de Ramón, del que hizo una creación verdaderamente genial".

Durante 1925, se une a la compañía de Pepe Montijano, si bien, este año destaca por su actuación en el cine. Con el director y actor Fernando Delgado rueda "Cabrita que tira al monte y de nuevo junto a José Buchs, interpreta el papel de Senén, en la adaptación de la obra de Galdós, "El Abuelo". La critica comenta su parecido con el actor Pitouto, aunque curiosamente, también muestra gran parecido con Buster Keaton. Su personaje, un hombre humilde que pretende escalar en sociedad, es despreciado por el Conde y sus nietas.

Como Senén, en "El Abuelo"


En "Cabrita que tira al monte"

En 1926 y 1928 se une a la compañía de Ricardo Vargas, interpretando "María Fernández" de Muñoz Seca y Pedro Pérez, "El Sombrero de Copa" de Vital Aza, "Mecachis qué guapo soy" y "El Doctor Giménez", que le vale el siguiente elogio, en el diario Orzán: "y sobre todo, Emilio Santiago, el yerno apocado que, en el momento de la emancipación y el grito de libertad, estuvo delicioso, verdaderamente insuperable de dicción, de gesto, de actitud, etc." A finales de 1928, cambiará de compañía y se unirá a la del actor Paco Fuentes. 

Este mismo año intervendrá en una nueva película titulada "Pepe-Hillo", sobre la vida del torero homónimo, lo que supondrá un nuevo trabajo con el director José Buchs. La prensa destaca su labor: "Párrafo aparte merece Emilio Santiago, que al tipo excéntrico de la farsa le ha dado todo el realce cómico de simpatía. Todos los recursos de la fotogenia cómica, comenzando por "Toribio" y terminando por "Pamplinas" han sido aprovechados por Emilio Santiago para hacer las delicias de la gracia. Acróbata y actor en una pieza, es otra de las grandes realidades de nuestro cinematógrafo".


LOS AÑOS 30

En el periodo 1931-1934 se produce un apagón "informativo" y no he podido encontrar ningún dato sobre su actividad, quizás partiera de gira por Sudamérica, con la compañía de Fuentes. De lo que no parece haber duda es de que Emilio Santiago deja el teatro y se dedica única y exclusivamente al cine.

Vuelve a aparecer en el rodaje que se inicia en abril de 1935 y se prolongará hasta 1936 de la película "Currito de la Cruz" dirigida por un viejo conocido suyo del cine mudo, Fernando Delgado. Emilio Santiago interpretará el papel de revelador nombre, Gazuza.

Currito de la Cruz. 1936.

La guerra supondrá un terrible paréntesis en el que no he podido encontrar ninguna referencia sobre Emilio. 

LOS AÑOS 40: EDGAR NEVILLE, RAFAEL GIL, JUAN DE ORDUÑA

En los años 40, Emilio trabajará con destacados directores de cine del momento, como los señalados en el título; sus papeles pueden ser breves, pero los borda. La primera película en la que aparece en esta década es "La Gitanilla" repitiendo con uno de sus directores fetiche, Fernando Delgado, con quién había rodado su última película, antes del inicio de la guerra civil. La película, por desgracia, permanece perdida.

Con Fernando Delgado, vuelve a repetir, ya en el año 1941, con la película "Fortunato", que se estrenaría el año siguiente, al igual que "Oro Vil" de Eduardo García Maroto. 

En 1942, justamente, se pondrá a las órdenes del prestigioso director Edgar Neville, en una estupenda película "Correo de Indias", en donde Emilio interpreta un papel más destacado, junto a actores de reparto de la talla de Juan Calvo, magnífico contramaestre de trágico final o Julia Lajos, una especie de "Madame" no muy disimulada. La película se presentaría a finales de año, pero se estrenaría en1943, con poco éxito de público y crítica.

Emilio Santiago, maledicente, en "Correo de Indias"

A continuación, rodará dos películas más junto al director Fernando Delgado, "La Patria Chica" y "La Maja del Capote", esta última estrenada en 1944. Este año, lo reclamará otro director aclamado, Juan de Orduña, para su comedia "Tuvo la Culpa Adán", de nuevo, junto a Juan Calvo, así como otros conocidos de este blog, como Joaquín Roa o Juan Espantaleón. Pero, además, este mismo año, trabajará con el gran Rafael Gil, en un pequeño papel en la película "El Fantasma y Doña Juanita". 

En "Tuvo la culpa Adán"

En 1945 y 1946, extrañamente, no hay consignada ninguna película en la que Emilio trabajara. Si bien, volvemos a encontrarlo en un clásico de Rafael Gil, rodado en 1947 y estrenado en 1948, llenos de grandes actores del cine español, "Don Quijote de La Mancha", en donde vuelve a coincidir con Juan Calvo, que interpreta magistralmente el papel de Sancho Panza. En 1947, cómo no, vuelve a trabajar con el director Fernando Delgado en dos películas, "Lluvia de Hijos" y "La Calumniada", esta basada en una obra, que Emilio ya había representado en su larga labor teatral. Además, interviene en una adaptación de la obra de Dickens, "Cuento de Navidad", titulada "Leyenda de Navidad", dirigida por Manuel Tamayo, en la que Emilio interpreta a Bob Cratchitt, el secretario maltratado de Ebenezer Scrooge. Sólo se conserva una copia de esta película, por lo que sólo los investigadores tienen acceso a ella.

Junto a Rafael Rivelles en "Don Quijote de La Mancha"

Durante el año 1948, Emilio Santiago tiene un breve papel en una magnífica película dirigida por Rafael Gil, "La Calle sin Sol", en donde interpreta a un perista llamado Lucas. Este mismo año también interviene en "La Otra Sombra" de Eduardo García Maroto.

Bien rodeado de los magníficos Félix Fernández y Amparo Rivelles en "La calle sin sol"

Para acabar los años 40, repite con Rafael Gil, en un papel no acreditado, de recepcionista de hotel, en "Una Mujer Cualquiera" y trabaja con dos nuevos directores. Con Eusebio Fernández Ardavín, en "Neutralidad", en el papel de contramaestre y en "Llegada de Noche", dirigida por José Antonio Nieves Conde.

Toca despertarse para atender a María Félix y Antonio Vilar, en "Una Mujer Cualquiera"

LOS AÑOS 50: MUCHO TRABAJO Y CLÁSICOS

La década de los 50 se inicia con el estreno, en el mes de octubre, de dos películas en las que trabaja Emilio Santiago. En primer lugar, en "Tiempos Felices" dirigida por Enrique Gómez y pocos días después, se estrena una nueva colaboración con el director Eduardo García Maroto, en "Truhanes de Honor".

A finales de 1951, se estrena un clásico de Rafael Gil, "Teatro Apolo", protagonizada por Jorge Negrete, en la que Emilio Santiago, interpreta a uno de los huéspedes de la pensión, Enrico, un papel sin acreditar. Lo mismo sucede con su siguiente papel, en otro clásico del director Luis Lucia, "Lola la Piconera", que se estrenaría en 1952.

Enrico en "Teatro Apolo".

Entre el público, admirando a Juanita Reina, en "Lola la Piconera"

El siguiente año, 1953, Emilio verá estrenadas cuatro películas, pero entre todas ellas, destaca su participación en uno de los grandes clásicos del cine español (cuya imagen abre esta entrada), dirigido por Berlanga, "Bienvenido Mr. Marshall", en la que, otra vez, aparece sin acreditar, interpretando al barbero del pueblo. El resto incluyen una curiosa película, también repleta de actores de reparto, titulada "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, y por último, una coproducción dirigida por Luis María Delgado y Robert Elwyn, titulada "Aquel Hombre de Tánger" y "Así es Madrid" de Luis Marquina.

Afeitando a Félix Fernández, ante la atenta mirada de Nicolás Perchicot, en "Bienvenido Mr. Marshall"

Junto a Milagros Leal, en "Puebla de las Mujeres"

La racha sigue, ya en 1954, en donde Emilio Santiago sigue trabajando con prestigiosos directores. Se pone a las órdenes del gran Ladislao Vajda, en "Aventuras del Barbero de Sevilla", en donde Luis Mariano, interpreta el papel del título, mientras que nuestro protagonista interpreta a otro barbero y de nuevo, sin acreditar en los títulos de crédito.

Otra vez barbero, en "Aventuras del Barbero de Sevilla"

Este año es reclamado, por partida doble, por otro prestigioso director, Juan Antonio Bardem, con el que trabajará en una de sus películas más reconocidas, "Cómicos", en la que Emilio Santiago es uno de esos cómicos de la legua, actuando de pueblo en pueblo, un papel que conocería muy bien, por experiencia propia y a continuación, en "Felices Pascuas", en donde interpreta el papel de Jerónimo.

Reconocible perfil, durmiendo en el tren de pueblo en pueblo en "Cómicos"

En una escena de "Felices Pascuas"

Para rematar, este mismo año, en la coproducción "Sangre y Luces" dirigida por Ricardo Muñoz Suay y Georges Rouquier y en una nueva versión de "Malvaloca", dirigida por Ramón Torrado, en donde Emilio tiene una divertida escena junto a Miguel Ligero, en la que le pide prestada una mosca, que convenientemente utilizada, les permite tomar alguna copa gratis. 

Vaya par de cómicos, Santiago y Ligero en "Malvaloca"

Durante 1955, vuelve a rodar con un viejo conocido, Eduardo García Maroto, en una película de episodios, titulada "Tres eran tres", apareciendo en el segmento "Una de pandereta". Este año también participa en el rodaje de "La Cruz de Mayo" dirigida por Florián Rey, interpretando el papel de curioso nombre, Paco Servilleta.

El siguiente año, interviene en otra comedia clásica, con reconocidos actores de la época, "Los Ladrones Somos Gente Honrada" de Pedro Luís Ramírez y rueda con León Klimovsky, "Viaje de Novios".

Bien acreditado, bien rodeado y amenazante, junto a José Luis Ozores y Mariano Azaña (y Antonio Ozores, tras la armadura" en "Los Ladrones Somos Gente Honrada"

El año 1957 es más prolífico, rodando dos películas con Pedro Lazaga, "El Fotogénico" y "Roberto, el diablo", otra con Joaquín Luis Romero Marchent, "Fulano y Mengano" y por último, dirigida por Manuel Mur Oti, "La Guerra Empieza en Cuba".

En una escena de "Fulano y Mengano"

Para finalizar la década de los 50, Emilio rueda cuatro nuevas películas con el estajanovista Pedro Lazaga: "El Aprendiz de Malo" protagonizada por José Luis Ozores y "Ana dice Sí", ambas del año 1958 y "Luna de Verano" y "Los Tramposos", un gran éxito cómico, ya en el año 1959. Además, este mismo año, trabaja en dos buenas películas, con papeles muy diferentes. En "Bombas para la Paz" de Antonio Román, interpreta al delegado hindú, en las Naciones Unidas, en la segunda parte de la película, de tono más crítico y en la adaptación a la gran pantalla del "Lazarillo de Tormes", dirigida por César Fernández Ardavín, en donde interpreta el papel del Sacristán de la Sagra. 

En dos momentos de "Los Tramposos"

En "El Aprendiz de Malo"

En los créditos y en dos escenas de "Bombas para la Paz"

Perfecto sacristán en "El Lazarillo de Tormes"

LOS AÑOS 60, EL RETIRO Y EN LOS 70, EL SILENCIOSO FINAL

La carrera de Emilio Santiago en esta década, en realidad, se concentra, en el año 1960, estrenando nada menos que cinco películas. Repite con León Klimovsky en "El Hombre que perdió el tren" y es dirigido por Ana Mariscal en "La Quiniela", con una gran actuación de Joaquín Roa. En plan internacional, interviene en la producción italiana dirigida por Luigi Zampa, "El Magistrado" y para rematar, trabaja José María Forqué en "La Becerrada" y con Fernando Fernán Gómez, en "Sólo para Hombres".

Junto a Joaquín Roa en "La Quiniela"

En "Solo para Hombres"

En este momento, Emilio Santiago se retira, pero aún volverá para un último papel, dirigido, de nuevo, por Fernando Fernán Gómez, en una de sus más reconocidas películas, "El Extraño Viaje", en 1964 y como le sucedió en muchas de sus actuaciones, aparece sin acreditar.

En su última actuación en "El Extraño Viaje"

Sobre su muerte, no hubo noticias. Viudo y al menos con una hija, murió, calladamente, en su domicilio de Madrid, el 20 de abril de 1972, a punto de cumplir los 82 años y sus restos reposan en el cementerio de la Almudena.

Isabel Pallarés

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en teatro. Comentarios (0)

ISABEL PALLARÉS. LA ACTRIZ DE REPARTO

Isabel Pallarés (a menudo acreditada como María Isabel Pallarés) es un claro ejemplo de actriz de reparto. La mayor parte de su carrera la desarrolló en el teatro, pero su rostro de rasgos amables y su característica voz, se hizo reconocible tras su participación en varias películas, en papeles menores. Así que, vamos allá, con la vida y la obra de esta paisana.

EL AMBIENTE FAMILIAR Y LOS COMIENZOS

La actriz Isabel Pallarés Banquells (aunque muchas fuentes, erróneamente, escriben Banqueis) nació en Valencia, el 9 de enero de 1905. Sus padres fueron José Pallarés Iranzo e Isabel Banquells Camilleri. Isabel tuvo cinco hermanos, de los que, Consuelo también se dedicó al mundo de la interpretación, aunque se retiró en los años 30, para volver esporádicamente en los años 70 y 80. Su madre, también actuó en el teatro y su padre, que trabajó como funcionario y letrado, fue empresario del Teatro Principal de Valencia, durante unos años. 

La familia Banquells-Camilleri darían lugar a una saga de actores, que desarrollaría su carrera en México, entre ellos, Roberto Banquells,   su esposa Magdalena Garafulla y su hijo, Roberto Banquells Garafulla. 

Además, emparentarían con otra gran familia valenciana de artistas, los Iturbi, tras el casamiento de Teresa Iturbi (hermana de los pianistas José y Amparo) con Juan Banquells Camilleri, tío de Isabel.

Por tanto, Isabel formaba parte de una familia de buena posición, con raíces en el mundo de la interpretación, por lo que sus primeros pasos se manifiestan muy pronto en funciones del colegio. Así, en 1916, en el Colegio de las Dominicas, donde realizaba sus estudios, participa en la obra "La Bella Condesita". Un par de años después, junto al resto de la familia, la encontramos en el Teatro Olympia, en una fiesta de caridad, en donde actúan en la obra de Muñoz Seca, "Trampa y Cartón". En esta línea, en 1921 interviene en "La Casa de la Troya" y en 1923, de nuevo en una función benéfica, en el teatro Principal, con la obra "La verdad de la mentira" de Muñoz Seca.

A principios de 1924, en otra función benéfica, esta vez del Patronato de la Juventud Obrera, interviene en la opereta "Carnaval de Una Vida", en donde interpreta un cuplé titulado "Las Noches de la Luna", que según recoge la prensa, dado su éxito, será registrado en disco. En enero de este mismo año, también actúa en una función para los niños pobres, con la obra de Linares Rivas, "Cobardías".

Tras todas estas actuaciones, no podía tardar mucho su debut como profesional que se produciría este mismo año, en la nueva temporada teatral que se iniciaba en septiembre. Junto a ella, también debutó su hermana Consuelo.

Poco antes de este acontecimiento, se produce un hecho luctuoso, el 4 de agosto de 1924, muere en Valencia, el padre de Isabel, siendo enterrado en el cementerio de esta ciudad.

La vida continua y así, el 26 de septiembre de 1924, Isabel debutaba en el teatro Eslava de Valencia, en un corto papel en la obra "La Prisa" de los Álvarez Quintero.


A continuación, marcha de gira con la compañía de Ramón Gatuellas, que lleva en el repertorio, obras como "El Príncipe que Vuelve", "Los Sobrinos de Pedro", "Los Hijos Mandan", "El Adversario" o "El Abuelo". Posteriormente, se une a la compañía de la prestigiosa pareja de actores María Bassó y Nicolás Navarro, actuando en obras como "Ha Entrado Una Mujer" o "Señorita Mamá".

A finales de 1926, cambia de compañía y se une a la del actor Francisco Hernández, apareciendo en el clásico "Don Juan Tenorio" y en obras como "El señor cura y los ricos", "El Matrimonio Interino", "Lo que ellas quieren, "Mimí Valdés", "La de San Quintín" o "El Ardid". En la prensa empiezan a resaltar su presencia en los escenarios, obteniendo buenas críticas. 


En mayo de 1927 pasa a la compañía de José Montenegro y Joaquín Roa, actuando en "La Loca de la Casa" de Perez Galdós y en la nueva temporada teatral formará parte de otra compañía, la de la actriz María Cañete, con un repertorio tanto de obras españolas, como adaptaciones de obras extranjeras, tales como "Los Lagarteranos", "¡Usted es Ortiz!, "La última novela", "Tambor y Cascabel" o "Mi mujer es un gran hombre". 

Una de las primeras fotos en la prensa. Nación, 26 de septiembre de 1928

En 1928, actúa un par de meses en la compañía de María Palou, actuando en el teatro Princesa con la obra "La Petenera" y en mayo, se une a la compañía de Díaz-Artigas, para sustituir a la actriz Josefina Santaularia. Hasta final de la década, Isabel seguirá cosechando éxitos con interpretaciones en "El Rosal de las Tres Rosas" de Linares Rivas, "Cuerdo Amor, Amo y Señor" de Avelino Artís, "Cuento de Aldea" , "Vidas Cruzadas" y "Cien Comedias y un Drama".

Una de las buenas críticas recibidas, por "El Rosal de las Tres Rosas"


LOS AÑOS 30

A comienzos de los años 30, actúa con éxito en la obra en verso, "El Monje Blanco" de Eduardo Marquina. En la misma compañía también encontramos a una futura actriz de cine, con una biografía pendiente, Rosita Díaz Gimeno.

A finales de ese año, cambia de compañía y se adhiere a la de otra pareja teatral y personal, Pepita Meliá y Benito Cibrián, con la que estará hasta septiembre de 1931, actuando en obras como "Los Duendes de Sevilla" de los hermanos Quintero, "Cásate con mi mujer" (una adaptación de una obra de Ladislado Fedor), "El Padre Alcalde" de Muñoz Seca, "Viva Alcorcón, que es mi pueblo" y "Las Brujas".

A continuación forma parte de la compañía de la prestigiosa actriz Irene López Heredia con la que trabajará hasta el final de la década.

Su labor con esta compañía es muy abundante y reconocida. Hasta finales de 1931, interviene en obras como "La Princesa del Marron Glace", "Una Gran Señora" , "El Embrujado" de Valle-Inclán o  "Las Llamas del Convento". La crítica del diario ABC por su papel en esta obra reseña su "actuación irreprochable que mereció un especial aplauso del público". También merecerá su primera caricatura en dicho diario.


En el año 1932, la encontramos de gira por España y por Sudamérica, actuando en "Érase una vez en Bagdad", "La Escuela de las Princesas" y ya de vuelta en España, en 1933, en "El Rival de su Mujer", "Rosas de Otoño" de Benavente, "Plataneras" (interpretada muy "ad hoc", en Tenerife), "La Duquesa se divierte", "La Luz" y "La Verdad Inventada", ambas de Benavente.

En 1934 y 1935 siguen de gira por España, actuando en Cataluña y Aragón, poniendo en escena "Por Tierras de Hidalgos", "El Río Dormido", "Cuando Angélica fue Hombre", "La Inglesa Sevillana" y adaptaciones de "Un Marido Ideal" de Oscar Wilde y "Lady Frederick" de Somerset Maugham, así como otros estrenos: "La Papirusa" de Torrado y Navarro o "La Mujer que se vendió".

Caricatura en ABC por su actuación en "Tierra de Hidalgos"


En "La Papirusa", junto a Mariano Asquerino e Irene López Heredia. Foto ABC. 1935

La prensa se hace eco de su versatilidad y de su "ternura y delicadeza" como rasgos que la caracterizan, apareciendo alguna nueva fotografía que la dará más a conocer.



El infausto 1936 se inicia con la actuación en el teatro de la Zarzuela en la obra "La Dama del Antifaz" y posteriormente, en "Sueño de Primavera" y "Los Volcanes".

Tras el comienzo de la guerra, Isabel Pallarés vuelve a su ciudad natal, Valencia, y da cobijo en su casa, al autor Jacinto Benavente, protegido por la República, que después de la guerra, tras una retractación por temor a las represalias, seguirá con su labor teatral hasta su muerte, siendo ampliamente reconocido.


En Valencia, en octubre de 1936, Isabel participa en una representación de "Los Intereses Creados", en la que el propio Benavente interpretaba el papel de Crispín, en favor de los niños expulsados de Madrid por la guerra.

Elenco de "Los Intereses Creados". Revista Crónica


Una vez finalizada la guerra, encontramos en el mes de junio a Isabel, actuando en el teatro Romea de Barcelona, en la compañía de Amparo Martí y Paco Pierrá, en la obra "El Derecho de los Hijos" y ya en julio, vuelve a sus orígenes, a la compañía de López Heredia, interpretando en Barcelona, la obra de Benavente, "Campo de Armiño", además de "Lady Amarilla" y "Suspenso en Amor", una nueva adaptación de una obra de Ladislao Fedor.

LOS AÑOS 40

La labor teatral de Isabel Pallarés se mantiene firme durante toda la década de los años 40, salvo por un paréntesis de año y medio, entre finales de enero de 1940 y julio de 1942. Desconozco el motivo de este paréntesis, quizá contrajera matrimonio en este momento y se alejara momentáneamente de la escena. Isabel Pallarés estuvo casada con Jesús Gabaldón Pérez-Campoy, que se dedicó brevemente al teatro.

Por tanto, en enero de 1940, actúa en "La Corte de los Truhanes" y desaparece de las carteleras hasta julio de 1942, en que regresa con la compañía de Lola Membrives con obras como "Teresa de Jesús", "Bendita Seas", "La Lola se va a los Puertos" de los hermanos Machado, "Señora Ama" de Benavente e incluso un Pirandello, "La vida que te di".

El año 1943 será especial para Isabel Pallarés. En la primera mitad del año sigue con Membrives poniendo en escena "Cancionera", "Otra vez vivir" y "Zazá", pero en la nueva temporada teatral formará compañía propia junto al prestigioso actor Carlos Lemos. Con su compañía girará por España hasta su disolución dos años después. A finales de este año representan la obra "El Corazón Manda".

El año 1944 será muy prolífico y las interpretaciones de ambos actores recibirán muy buenas críticas. Este año pondrán en escena, "Canto de Alondra", "Dora, la Espía", "El Cisne" (en donde otro magnífico actor de la compañía recibe elogios, Rafael Alonso), "Él duerme, Ella delira", "El Nido Ajeno", "Escuela de Millonarias", "La Escuela de las Princesas", "Lo Cursi", "Los Intereses Creados" y "Los Niños Perdidos en la Selva", ambas de Benavente, "Una Conquista Difícil" "Marianela" y "Tragedias, no". También participa en octubre en un homenaje a Benavente, con el que sin duda, guardaría una amistad tras su ayuda durante la guerra civil.

En la primera mitad de 1945 sigue con algunas obras del repertorio y además, añade "Correo de América" y "La Fuerza Bruta". 

Pero en la segunda mitad, ya se ha disuelto la compañía con Lemos y pasa a formar parte de la compañía de la vedette Celia Gámez, actuando en "Hoy como Ayer", por lo que ahora Isabel, actuará en un género diferente, mostrando, de nuevo, su versatilidad. 

El siguiente año, 1946, tiene gran éxito la obra, "Gran Revista" y siguen de gira por España, recalando en Barcelona. Tras finalizar la gira, Isabel marcha a la compañía del actor Enrique Borrás, cambiando de nuevo de registro y representando las adaptaciones al castellano de autores clásicos del teatro en catalán, como Rusiñol o Guimerá. Así, la encontramos en "Buena Gente" y "Tierra Baja", sin abandonar otros clásicos españoles, como "Don Juan Tenorio" o "El Alcalde de Zalamea", así como "El Místico" o "La Mala Ley".

En 1948, se registra otro "apagón" en su carrera teatral y vuelve a aparecer en 1949, para terminar la década con la compañía del teatro Talía, con el clásico "Las de Abel".

LOS AÑOS 50: Y LLEGÓ EL CINE

La década de los años 50, también se inicia con un año "en blanco" para volver en 1951, con la misma compañía, actuando en la obra, "El Sombrero de Copa" de Vital Aza.

En 1952, forma parte de la compañía Gascó-Granada, representando en el Reina Victoria, "Esposa Constante" de Somerset Maugham y "El Último Beso de la Señora Cheyney". El año siguiente con la compañía La Máscara representa en el teatro Alcázar, "El Patio" y "Carta a París" (en donde coincide con otra actriz ya celebrada en este blog, Nani Fernández) y en "Los Meritorios". A final de año, interviene con gran éxito en el estreno de la última obra de Buero Vallejo, "Madrugada".

En 1954, en Barcelona, pone en escena, además de otras obras ya comentadas, "Rosa y Rosita" y sobre todo, destaca el montaje de la obra de Eugene O'Neill, "Tres Comedias del Mar".


Este año muere Jacinto Benavente, amigo de Isabel y del que había llevado a la escena gran parte de su repertorio, así que era inevitable que participara en varias funciones de homenaje, con obras como "Canción de Cuna" y el clásico, "Los Intereses Creados". Además, se reestrena "Madrugada" en Madrid y otra obra de los hermanos Quintero, "Las Flores".

Y entonces llegó el cine. En 1955, en uno de esos paréntesis teatrales, Isabel Pallarés debuta en cine a la edad de 50 años, en un clásico del cine español, "Historias de la Radio" de José Luis Sáenz de Heredia. Una película de "episodios", que permite lucirse a una gran parte de los actores de reparto del cine español, era perfecta para que Isabel Pallarés desplegara todo su oficio y se diera a conocer en la gran pantalla.

Su personaje muestra algunas de las características que ya mostrara en algunos de los personajes con los que triunfó en el teatro, ternura, empatía, cercanía, ya que interpreta a Aurelia, la humilde lavandera, cuyo hijo necesita una costosa operación que se puede realizar en Estocolmo.

Junto a Carlitos Acevedo en "Historias de la Radio"

Sus primero títulos de crédito y junto a Guadalupe Muñoz Sampedro, José Luis Ozores y Alberto Romea

El año1956 interviene en una comedia de Jardiel Poncela, adaptada al cine, "Los Ladrones Somos Gente Honrada" de Pedro Luís Ramírez, de nuevo acompañada por un extenso reparto.

En "Los Ladrones Somos Gente Honrada"

También este año añade otra obra de teatro en su haber, "Hoy es Fiesta" de Buero Vallejo, estrenada en el María Guerrero y que superará las 200 representaciones. Además es una de las agasajadas por la Casa de Valencia en Madrid, junto a otros ilustres valencianos.


Hasta finales de la década combina su trabajo en el teatro y en el cine. Para las tablas, actúa en "El Sol Sale para Todos", "La Malquerida", "La Carreta", "La Vida en un Hilo" y "Manda a tu madre a Sevilla".

En el cine, interviene en la adaptación homónima de la obra "Madrugada" que ella misma había estrenado, dirigida por Antonio Román, en 1957.

En 1958, trabaja en tres películas, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice y en dos populares éxitos del año, "Una Muchachita de Valladolid" de Luis César Amadori y "Las Chicas de la Cruz Roja" de Rafael J. Salviá.

En una escena de "Una Muchachita de Valladolid"

El año 1959 traerá dos nuevos papeles para Isabel, en el gran éxito del año que encumbró a la pareja Vicente Parra y Paquita Rico, "¿Dónde Vas Alfonso XII?" de nuevo dirigida por Luis César Amadori y una crítica película del prestigioso director Rafael Gil titulada "Camarote de Lujo".

En los momentos finales de "¿Dónde vas, Alfonso XII?"

En "Camarote de Lujo"

 Por desgracia el año acaba trágicamente para Isabel, ya que su marido Jesús Gabaldón muere el 13 de diciembre en Valencia.

LOS AÑOS 60: CONSOLIDACIÓN TEATRAL,  CINE ESPORÁDICO Y AHORA, TELEVISIÓN

En la década de los 60, Isabel potencia su carrera en el teatro, mientras que su labor en el cine será menor y así continuará hasta el final de su vida, apareciendo esporádicamente, en la gran pantalla.

En 1960, interpreta el papel de una de las excéntricas viejecitas en la obra de Mihura, "Maribel y la Extraña Familia", protagonizada por otra valenciana María Fernanda d'Ocón y en un clásico de Lorca, "Yerma".

El año 1961 se estrena la adaptación de la célebre obra de Lillian Hellman, "The Children's Hour", en español titulada "La Calumnia", estrenada el 28 de enero, protagonizada por una joven Amparo Baró, que fue aclamada por la crítica. A finales de ese año se estrenaría la adaptación al cine de la misma obra dirigida por William Wyler, protagonizada por Audrey Hepburn y Shirley MacLaine, que recibió el mismo título, probablemente por el reciente éxito de la adaptación teatral. 

Ese mismo año también actúa en "Milord, la corista y el servicio doméstico" de Jerome K. Jerome y para el cine en "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín y "Pecado de Amor" de Luis César Amadori.

En 1962, sólo interviene en una película, "La Reina del Chantecler" de nuevo a las órdenes de Rafael Gil y hará un paréntesis de cuatro años en su trabajo para el cine. Para las tablas, actúa en otra gran adaptación "Becket o el Honor de Dios", protagonizada por Paco Rabal y Fernando Rey, en los papeles que llevaron al cine, Peter O'Toole y Richard Burton, como Enrique II y Thomas Becket, respectivamente. Hasta final de año también actúa en la reposición de "Maribel y la Extraña Familia" y "Alrededor de Siempre". Este año también resultará luctuoso personalmente, para Isabel, ya que fallece su madre, Isabel Banquells Camilleri, en Valencia, el 11 de mayo.

Ancianita carlista junto a Julia Caba Alba, Carmen Rodríguez en "La Reina del Chantecler"

El siguiente año su labor teatral se acentúa. Actúa junto a Vicente Parra en "Cita en Senlis", en "Las Chicas del Taller", "La Bella Dorotea" de Mihura y en una obra de largo recorrido "El Cianuro, ¿solo o con leche?", en donde interpreta a una anciana en silla de ruedas, que posteriormente se llevaría a la televisión, siendo interpretado este papel por Aurora Redondo.

Para finalizar el primer lustro de los sesenta, sigue su actividad teatral con obras como "El Caso de la Mujer Asesinadita", "Diálogos de la Herejía", "La Condesa Laurel" y "La Tercera Palabra".

Con esta obra seguirá en escena en 1966, si bien, este año marca la primera actuación de Isabel para la televisión, en concreto, en Telecomedia del Humor, con la adaptación de la obra "Todos Somos Importantes", que se emitió el 20 de noviembre, protagonizada por Laly Soldevila y Julio Navarro.

Este año también vuelve al cine, en un papel sin acreditar, con la película, "Nueve Cartas a Berta" de Basilio Martín Patino.

En 1967 trabaja para una de las series más exitosas del momento "La Casa de los Martínez" y vuelve al teatro en 1968 con la obra "La Vil Seducción" protagonizada por Queta Claver y Arturo Fernández. Este año y el siguiente también actúa en una obra que se prolongará en cartel varios años, aunque ya sin su presencia, "Enseñar a un Sinvergüenza" protagonizada por Pepe Rubio.

Por último, para finalizar los 60, participa en dos nuevas películas, "El Día de Mañana" de Agustín Navarro y "El Ángel" de Vicente Escrivá, protagonizada por Rafael.

LOS AÑOS 70 Y 80: LA TRACA FINAL

En los 70, Isabel Pallarés sigue trabajando a tres bandas. En 1970, para televisión, como no podía ser de otra forma, interpreta la obra "Madrugada" que ella misma había protagonizado en teatro y luego en su adaptación para el cine. Para este medio también interviene en otra serie de éxito, "Remite Maribel", en el episodio "La Llave de la Despensa" y en Páginas Sueltas en "El Club de los Corazones Antiguos" y en el capítulo "La Prima Angélica" de la serie "Visto para Sentencia". En el teatro, actúa en "Tú me acostumbraste" con la compañía de Germán Cobos y Gloria Osuna.

En dos escenas de "Madrugada". Junto a Mónica Randall.

En la primera mitad de los 70, trabajará con diversas compañías. En 1971, actúa en "El Apagón" junto a Marisol Ayuso y Paco Morán;  en 1972, se une a la de Guillermo Marín y Esperanza Navarro y actúa en la obra "Tal vez un prodigio" y en los dos años siguientes junto a Arturo Fernández en la obra "Pato a la Naranja". Para televisión interviene en la serie Novela con "Selma Lagerlof" en 1974 y en 1975, además, participa en el rodaje de una nueva película, "Duerme, duerme mi amor" de Francisco Regueiro. En las tablas, este mismo año, trabaja en la obra "Sencillamente, un burgués" de nuevo con Arturo Fernández.

En la segunda mitad de los 70, actúa en una obra de gran éxito de Pedro Osinaga, "Sé Infiel y no Mires con Quién" y en una reposición de "Maribel y la Extraña Familia", junto a Aurora Redondo que tendrá gran éxito y superará las 300 representaciones.

Para la televisión, interviene en la serie "Papá Goriot" y en un nuevo episodio de Estudio 1, "Exiliados", mientras que para el cine, añade dos nuevas películas, en papeles pequeños, "Mauricio, mon amour" de Juan Bosch, en un papel no acreditado, estrenada en 1976 y en "El Día del Presidente" de Pedro Ruiz, del año 1979.

En "Papá Goriot" para televisión

En la primera mitad de los 80 asistimos a su paulatino retiro. En televisión, en 1980, participa en otro Estudio 1, "La Venus de Milo", en 1981 en Teatro TV, actúa en "Las Viejas Difíciles" y en Escrito para TV, en "Siete Días de Amor", en 1984 que supondrá su última participación para una serie de televisión. También aparece en un serie de éxito "Los Desastres de la Guerra" estrenada en 1983, en donde Paco Rabal interpreta a Goya.

Sobre las tablas, en 1981, junto a la compañía de Saza, actúa en "Filomena Maturano" y se despedirá de los escenarios, en 1982, de nuevo junto a Arturo Fernández en "El Huevo de Pascua" de Jean Poiret.

Ya enferma y prácticamente retirada, volverá una vez más al cine, en 1985, en la película de Basilio Martín Patino, "Los Paraísos Perdidos".

En una imagen borrosa de su última actuación en "Paraísos Perdidos"

Isabel Pallarés morirá en Valencia, su ciudad natal, el 13 de febrero de 1986, poco después de haber cumplido los 81 años, siendo enterrada junto a su marido, en el cementerio municipal de Valencia. En su lápida: "Isabel Pallarés Banquells. Actriz".


Teresa Idel

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en cine. Comentarios (0)

TERESA IDEL. SINFONÍA DEL HOGAR


No busquen a Teresa Idel en ningún libro sobre actores de reparto del cine español, no aparecerá. La multitud de actores de reparto pendientes de "investigar", su breve paso por el cine y la peculiaridad de su carrera la ha sumido en el anonimato, a pesar de ser una intérprete igual de solvente que muchos otros actores. Así que vamos a añadir un poco de luz a la vida y obra de esta actriz.

A LA LUZ DE VALENCIA

Teresa Idel es el nombre artístico (aunque desconozco su origen) de Teresa Iquino Parra que vino al mundo en Valencia, el día 14 de mayo de 1883, hija de Félix Iquino y de María Teresa Parra Mediamarca. Tuvo al menos un hermano, llamado Félix que escribió una "Historia de Soneja", un municipio de Valencia, con el que la familia tuvo una estrecha relación.

Con toda probabilidad Teresa se formó en su ciudad natal, siendo discípula del Ateneo de Valencia, donde comenzó su carrera musical.

Teresa Idel debuta en la escena en 1907; la encontramos en Burriana, actuando en un teatro de verano, en la compañía del actor Leopoldo Gil, en donde es primera tiple, junto a otras valencianas, Vicenta Bonastre y la tiple cómica Amparo Bori.

De aquí, pasaría ese mismo año, al inicio de la temporada teatral, a la compañía del actor Patricio León, que actúa en el teatro Ruzafa.

LA FAMILIA Y LA CONSOLIDACIÓN DE SU CARRERA MUSICAL

En 1908, mientras está de gira por Barcelona, la compañía contrata a un director de orquesta, natural de Valls (Tarragona), llamado Ramón Ferrés Musolas. La formación marcha de gira por Sudamérica, y alrededor del año 1909, Teresa y Ramón contraen matrimonio.

El 25 de junio de 1910, Teresa dará a luz al primero de sus dos hijos, Ignacio. En el futuro Ignacio será el pilar de su carrera cinematográfica que como veremos me ha proporcionado el título de un par de entradillas.

Este año actúa por España, poniendo en escena "Maria Luisa", "El Señor Conde de Luxemburgo" o "Maniobras Militares". En 1912, recibe buenas críticas por su interpretación en "El Húsar de la Guardia" . 

Hasta finales de la década, la encontramos, junto a su marido Ramón como maestro de orquesta, formando parte de diversas compañías de zarzuela y opereta, como las de de sus paisanos (hoy también olvidados) Vicente Aparici, y Pepe Ángeles, actuando en operetas como "Geisha", "El Conde de Luxemburgo", "El Millón" y "Maruxa".

Casi con toda probabilidad, en 1915, da a luz a su segundo hijo, una niña a la que llaman Teresa.

Magnífica imagen de la familia de Teresa Idel. Fuente: Página en Facebook del Arxiu Municipal de Valls. Donada por Familia Murtra

Durante los años 20, su carrera como cantante se consolida y uniéndose a diferentes compañías, obtiene éxitos con obras como "La Viuda Alegre", "¡Qué és gran Barcelona!, "La Mazurca Azul", "Las Golondrinas", "Gigantes y Cabezudos" o "La Marsellesa",.

En 1928, podemos destacar su contratación para la compañía lírica dirigida por Tomás Ros, en donde encontramos a un gran cantante de ópera de la época, natural de Alicante, Pablo Gorgé, miembro de una amplia saga de cantantes y actores. Con esta compañía actúa en zarzuelas como "La del soto del Parral", "El santo de la Isidra", "Doña Francisquita", "Los Gavilanes" y "En los naranjos".

LOS AÑOS 30: PRIMEROS PASOS EN EL CINE Y RETIRO DE LA ESCENA

Hasta el inicio de la guerra civil, Teresa actúa en prestigiosas compañías como la de Emilio Vendrell, poniendo en escena entre otras, "El Rosario", "Molinos de Viento", "Mamá" o "Katiuska". Parece que en 1934, tras su actuación en la obra "Colores y Barro", se retira de la escena.

Pero, un año antes, Teresa que ya había tenido una nueva experiencia como actriz, al interpretar en la radio, la obra "La Venganza de Don Mendo", interpreta su primera película y como no podía ser de otra manera sería la llamada "zarzuela cinematográfica", "El Relicario" dirigida por Ricardo de Baños. La película se rodó entre febrero y abril de 1933 y se estrenó el 28 de octubre de ese año, en Valencia, la ciudad natal de Teresa.

La experiencia no tendría continuación hasta el año 1936. Durante junio y julio de ese año, poco antes de empezar la guerra, Teresa rueda la película "La Millona" dirigida por Antonio Momplet, que se estrenaría el 8 de marzo de 1937.

LOS AÑOS 40: UN ENREDO DE FAMILIA 

En febrero de 1940, se estrena una nueva película en la que interviene Teresa, titulada "Eran tres hermanas" dirigida por Francisco Gargallo y en el mes de diciembre, añade otro rodaje en su haber con "Julieta y Romeo" de José María Castellví.

Pero volvamos un poco atrás. Su hijo Ignacio, que había fundado una productora y había trabajado como dibujante, como técnico y como guionista, comienza su carrera como director de cine, en 1934, con la película "Sereno... y tormenta", firmando a menudo, sus películas, con el apellido materno, Iquino. 

Ignacio F. Iquino

En los 40, Iquino desarrolla su carrera cinematográfica y es desde este momento en que, se convertirá en el artífice de la carrera de su madre en el cine, ya que Teresa aparecerá únicamente en películas dirigidas por su hijo.

Su primera colaboración juntos se produce en "Alma de Dios", un tremendo melodrama, estrenado el 15 de septiembre de 1941, en donde interpretaba el papel de Marcelina, tía de la protagonista Amparo Rivelles.

Junto a Amparo Rivelles y Pilar Soler (una actriz que desapareció de la gran pantalla y nunca más se supo), en "Alma de Dios".

Ese mismo año, el 24 de noviembre se estrena una curiosa comedia, escrita por Iquino, en otra de sus muchas facetas, esta vez de autor teatral, junto a su colaborador Prada; una película muy al estilo americano, titulada "El Difunto es un Vivo", protagonizada por Antonio Vico y la malograda Mary Santamaría, junto con magníficos actores de reparto como Guadalupe Muñoz Sampedro, Paco Martínez Soria, (que empezó su carrera en la primera película de Iquino, fue su amigo y trabajaría con él, en más ocasiones), José Ramón Giner o Modesto Cid. Teresa interpreta el papel de la cocinera.

La cocinera en "El Difunto es un Vivo", junto a su protagonista, Antonio Vico

En 1942, Teresa añade dos películas más a su carrera, "La culpa del otro" y "Boda Accidentada" (que en la prensa aparece, en alguna ocasión, como "Un Adán para Ketty").

Tras Mercedes Vecino, en "La Culpa del Otro"

A la derecha, de perfil, en "Boda Accidentada"

En 1943, interpreta una de las películas que da nombre a esta entrada, "Un Enredo de Familia" y posteriormente, una película "El Hombre de los Muñecos", que dio el protagonismo a un actor de reparto, Fernando Freyre de Andrade; a final de año también se estrena "Viviendo al Revés".

El año 1944 es todavía más fructífero. Se estrena en el mes de febrero, "Fin de Curso", en donde Teresa interpreta a la tía de Luisín y participa en el rodaje de "Turbante Blanco", estrenada en mayo y en dos películas más que se estrenarán el año siguiente, "Hombres sin Honor" y "Una Sombra en la Ventana". Ya en 1945, la encontramos en "Ni Pobre, Ni Rico, sino todo lo contrario" y "El Obstáculo".

Caracterizada para "Hombres sin Honor"

En "Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario". A la derecha, Mary Santpere.

Remata el año1946 con dos películas más, "Aquel Viejo Molino" y "Borrasca de Celos", en donde interpreta a la chacha Gregoria.

En 1947, interpreta "Sinfonía del Hogar", la penúltima película con su hijo, si nos atenemos a las fuentes consultadas; un perfecto título como colofón a su carrera cinematográfica.

En 1948, se retirará completamente de su actividad artística, actuando en "El Tambor del Bruch", que se estrenaría el 27 de abril.

EL SILENCIOSO FINAL

En marzo de 1962, muere Ramón Ferrés, su marido, sin que la prensa haga mucho eco. 

Teresa morirá el 4 de noviembre de 1969, en Barcelona, siendo enterrada, en el Cementerio de Montjuïc. Tan solo una esquela, entre otras muchas, en donde aparece, como viuda de Ferrés, dio noticia de su muerte.

Su hija Teresa murió el 15 de junio de 1983, a los 58 años, en Barcelona.

Su hijo Ignacio, morirá el 29 de abril de 1994, aunque según sus deseos, la noticia de su muerte no se conoció hasta el mes de junio de ese año.




Eugenio Domingo

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en cine. Comentarios (0)

EUGENIO DOMINGO. UN FANTÁSTICO ACTOR QUE CAMBIÓ DE RUMBO

El caso de Eugenio Domingo es excepcional. Fue un magnífico actor, de aquellos a los que se llamó niños prodigio, por su capacidad de actuación a tan temprana edad. Sin embargo, Eugenio Domingo decidió dar un giro de 180 grados a su vida y abandonó las tablas y los sets de rodaje a finales de los 50. Conozcamos, por tanto, un poco más, a este gran actor que fue Eugenio Domingo.

LOS PRINCIPIOS

Eugenio Domingo Alavedra, su nombre completo, nació en Barcelona, el 17 de noviembre  de 1934, hijo de Daniel Domingo y Rosa Alavedra. 

Desconozco la relación de sus padres con el mundo de la radio, pero fue en Radio San Sebastián, en 1939,  a la edad de 5 años, en donde Eugenio dio sus primeros pasos de artista, pues de lo que no parece haber duda, es de que ya era un avezado actor . No dispongo de más información sobre su labor hasta 1948.

Ese año comienza realizando trabajos como actor de doblaje, en concreto, como voz adicional de algún actor infantil en la película "¡Qué bello es vivir!", pero, además, supone su debut en el cine, pues participa en el rodaje de sus dos primeras películas, "El Señor Esteve" dirigida por Edgar Neville, ese mismo año y que se estrenaría en los cines el 23 de febrero de 1949 y en "Hoy no Pasamos Lista" dirigida por Raúl Alfonso, en donde interpreta el papel de el "pelao". En una reseña sobre el estreno de esta última se menciona: "(...) y los actores infantiles Quico Juanes, Eugenio Domingo y Tony Hernández, los tres procedentes de la radio y del doblaje".

Algunas fuentes citan su actuación en una película llamada "Maleficio", si bien, puede tratarse de una película que no llegó a estrenarse rodada en 1949.

Algunas fuentes adelantan su inicio como actor de cine al año 1947, con su actuación en la película "Fuenteovejuna", probablemente en un papel sin acreditar, prácticamente de figurante y aunque no todas las fuentes lo citan, apareció interpretando el papel de Íñigo de niño, en "El Capitán de Loyola" del año 1949, aparentando menos edad de la que en principio tenía en aquel momento.

En "El Capitán de Loyola"

LOS AÑOS 50: SU CARRERA EN EL CINE

Eugenio Domingo realiza casi la totalidad de su carrera cinematográfica en los años 50. Tras las breves apariciones en las películas antes mencionadas y una última actuación poco antes de su muerte, los papeles que le dieron a conocer como actor los interpretó en esta década.

Además, inicia su carrera en el teatro, en el año 1950, en la obra "La Torre Sobre el Gallinero", una adaptación de una obra de Vittorio Calvino, estrenada el 1 de mayo, en el teatro Ensayo, dirigida e interpretada, nada menos que por Fernando Fernán Gómez.

Como actor de doblaje, participa en "Pequeñeces" de Orduña, "Oliver Twist", "Hablan las Campanas" y "Cadenas rotas".

En el cine actúa en un clásico del cine español dirigido por Juan de Orduña, a mayor gloria de Aurora Bautista, "Agustina de Aragón". Eugenio tiene una breve aparición como lazarillo del ciego interpretado por otro gran actor de reparto, Nicolás Díaz Perchicot. 

En su breve escena en "Agustina de Aragón", junto a Aurora Bautista y Nicolás Díaz Perchicot

El año 1951 supondrá un triunfo para nuestro protagonista, pues interpreta su papel más recordado tanto por el éxito de la película como por méritos propios. Se trata de su interpretación como Francisco, uno de los pastorcillos en la película "La Señora de Fátima" dirigida por Rafael Gil. 

En su papel de pastor en "La Señora de Fátima"

Una de las críticas sobre su actuación realizada por el mítico Alfonso Sánchez, sería premonitoria, citando: "La Señora de Fátima nos dio la cuajada realidad de Eugenio Domingo, un chico que puede compararse a Freddie Bartholomew y a Roddy MacDowall. Pero a pesar de ser parte principal en la película, esta rutina del cine nacional le ha omitido en la publicidad y ni siquiera su nombre figura en la portada del cine, donde hay otros menos importantes. Este es otro fallo de nuestra organización: no saber hacer comercial un nombre para sacarle inmediato rendimiento. No olvidemos que el cine lo hacen los directores, pero lo "venden" las estrellas".

Eugenio Domingo, por tanto, daba muestras claras de un brillante porvenir y de una magnífica calidad como actor, comparándolo con los "niños prodigio" del cine clásico estadounidense, como Bartholomew que había triunfado 15 años antes en "El Pequeño Lord" o "Capitanes Intrépidos" y con MacDowall, que se dio a conocer en las películas de Lassie y realizó una creación en la película "¡Qué verde era mi valle!", diez años antes, si bien, ninguno de los dos, repitió sus triunfos ya de adultos.

Freddie y Roddy

En el año 1952, Eugenio Domingo sigue su labor de doblaje y en su carrera como actor interviene en tres películas. En una coproducción franco-española, dirigida al alimón por Alejandro Perla y Gilbert Dupé, titulada "Malaire", en una nueva colaboración con Rafael Gil en su película "Sor Intrépida", en donde interpreta el papel de Juan, un adolescente inválido que logrará finalmente andar, gracias a la monja del título y en un papel notorio en "Cerca de la Ciudad", dirigida por Juan de Orduña, una película de temática "social", protagonizada por Adolfo Marsillach, Margarita Robles y Pepe Isbert, en donde interpreta a uno de los adolescentes de los suburbios, Luis, en donde vuelve a estar estupendo junto a su compañeros de generación. De hecho, la crítica que realiza el diario ABC, destaca a los actores jóvenes, aunque con un ligero "toque" para Eugenio: "Los personajes centrales del "film" son, en realidad los que pertenecen a la "gente menuda". Son mucho mejores actores los chiquillos que los adultos que figuran en la cabecera del reparto y por eso me complace destacar en primer línea a Elías Rodríguez, José Moratalla, Luis Rodríguez  y Eugenio Domingo, menos justo que en su actuación anterior de la "Señora de Fátima". 

Convaleciente y curado, en varias escenas de Sor Intrépida

En varias escenas de "Cerca de la Ciudad" con Paco Camoiras, Pepito Moratalla y Eduardo Fajardo

Curiosas imágenes del rodaje de "Cerca de la Ciudad". Archivo RTVE

En el año 1953, vuelve a los escenarios con la obra "Agar, la Esclava", obra de Victoria Urbano y producida por la Federación de Universitarios Centroamericanos. Para el cine, interviene en "Condenados" de Manuel Mur Oti y la prensa también anuncia su participación en una película que se está preparando, "La Semilla No Muere", pero parece que finalmente no se llevó a cabo. 

Este año destaca su labor de doblaje del actor Jerry Lewis para la película "¡Vaya par de Marinos!" y del actor Ted Donaldson en "Llama un desconocido".


En 1954, añade dos películas más a su currículum. Un éxito protagonizado por Rafael Rivelles y dirigido por Rafael Gil, "El Beso de Judas", en donde Eugenio interpreta a Acab, el hijo del leproso (también llamado Acab) y en una película dirigida por Luis Ligero (hijo del actor Miguel Ligero), "Entre Barracas".

En su papel de Acab, en "El Beso de Judas"

Durante 1955, sigue en los escenarios con la obra "George y Margaret", en la compañía de Adolfo Marsillach y Amparo Soler Leal.

Para la gran pantalla actúa en una producción internacional dirigida por Ricardo Muñoz Suay y Gerard Rouquier, titulada "Beauty and the Bullfighter", estrenada en España, como "Sangre y Luces" y en dos filmes más, "El Guardián del Paraíso" de Arturo Ruiz Castillo y "Camino Cortado" de Ignacio F. Iquino.

En la segunda mitad de los 50, su actividad empieza a declinar. Para el cine, actúa en 1956, en la que a la postre será la última película del cómico Valeriano León, "El Piyayo" dirigida por Luis Lucia.

En una de sus últimas películas "El Piyayo"

En los dos años siguientes sólo se dedicará al teatro, actuando en "Don Juan Tenoyo", "El Sol Sale para Todos" y "Los ángeles no deben aterrizar", todas en 1957. En doblaje, trabaja en la película "Ariane".

En 1958, actúa en "Bobosse", una obra de André Roussin, de nuevo junto a Adolfo Marsillach y Amparo Soler Leal; posteriormente, en "Un día de Abril", en el teatro Windsor, en Barcelona, en la compañía de Enrique Diosdado y Amelia de la Torre y en dos obras más, una en el teatro Griego de Montjuïc, "Ondina" de Jean Giradoux y en el estreno en Barcelona de "George y Margaret" y en la reposición de esta misma obra, en Madrid.

Caricatura ABC. Bobosse. Eugenio Domingo, abajo a la izquierda.

El año 1959, rodará su penúltima película, "Los Cobardes" de Juan Carlos Thorry. Eugenio no volverá al cine, hasta 28 años después. Si bien, su labor como actor de doblaje continuaría, hasta 1969, en películas como "El Robo del Siglo" o "Siete Pistolas para los MacGregor", su último trabajo.

En Barcelona, siguiendo en el teatro Windsor, con Diosdado-La Torre, interpretará "John Smith I" de Jaime Silas y su última aparición (al menos en España) sobre las tablas, "Amor al Dictado", adaptación realizada por la actriz Conchita Montes de la obra de Samson Raphaelson y protagonizada por Enrique Diosdado.

En este momento, Eugenio Domingo emigra a Francia y parece que se dedicará a la radio, en un primer momento, pero en una carrera paralela a la de su hermano Xavier, se dedicará al mundo de la gastronomía, convirtiéndose en un experto reconocido, lo que le valió varios premios. Tras la dictadura franquista regresó a España, realizando programas radiofónicos como "Andar, comer y charlar" o "Un loco en la cocina", además de escribir libros de gastronomía como "Comer en mi Castilla" y colaboraciones en muchos otros.


Eugenio Domingo, a los 50 años. 

El año 1985, supondrá su regreso excepcional al cine, participando en el rodaje en la ciudad de Barcelona, de la película de Jorge Grau, "El estranger-oh! de la calle Cruz del Sur", que se estrenaría el año 1987. Ese año fue uno de los invitados al programa de Elena Santonja, "Con las manos en la masa", en donde cocinó un "fricandó".

El polifacético Eugenio Domingo murió el 29 de julio de 1989, a los 54 años, en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, siendo incinerado.




Joaquín Roa

Escrito por actoresdenuestrocine 02-06-2018 en teatro. Comentarios (0)

JOAQUÍN ROA. UN ACTOR POLIFACÉTICO

Joaquín Roa es uno de los rostros más inconfundibles del cine español. Desarrolló una larga carrera en el teatro y en el cine, interpretando mayoritariamente papeles cómicos. Pero Roa, también tuvo otras inquietudes, escribiendo algunas obras teatrales, además de una educación musical, que luego aprovechó en su profesión. Así que, descubramos la carrera de Joaquín Roa.


EL NACIMIENTO

Joaquín María Fernández Roa, su nombre completo, nació en Pamplona, en la calle Eslava nº 20, a las cinco y media de la mañana del 15 de agosto de 1890. Fue hijo de Eduardo Fernández Paulín y de Nicolasa Roa García, naturales de Alberite y Calahorra, es decir, de origen riojano.

Su padre, Eduardo, era músico militar, formando parte, al menos, del Regimiento de Infantería de la Constitución y antes de su retiro, en Viana, del Regimiento de América, además de profesor de la orquesta del Teatro Principal de Pamplona. Su madre Nicolasa, parece que fue una mujer avanzada a su tiempo, interesada por la cultura y por los derechos de la mujer. 

Además, una reciente noticia, nos informaba sobre la exhumación de una fosa, de los restos de un tío de Joaquín, José Roa García, concejal de Pamplona, fusilado en la guerra civil. 

LOS COMIENZOS

Joaquín Roa siguiendo los pasos de su padre, empezó estudiando piano, durante el bachillerato, pero lo dejó pronto por el gusanillo de la interpretación, ya que su padre, como hemos visto, también ejercía de músico en ambientes teatrales. Según sus propias palabras, la primera obra que vio, en 1904, fue "La viejecita".

Las primeras noticias que he hallado sobre su actividad artística, se remontan al mes de julio de 1908, es decir, poco antes de cumplir los 18 años. El "Eco de Navarra" recoge las sesiones que se realizan en el cine varietés, en donde Joaquín Fernández Roa, recita monólogos y poesías, parece que con gran éxito. 


En el mes de diciembre, sin embargo, ya lo encontramos formando parte de una compañía teatral, dirigida por Hilario Rodríguez, actuando en la obra "Robo en Despoblado" de Vital Aza, en el teatro Landa de la ciudad de Haro (La Rioja). Según Joaquín, la primera obra que representó fue "Don Juan Tenorio", en el papel de Avellaneda.


Nuestro protagonista forma parte de varias compañía, apareciendo acreditado unas veces como Joaquín Fernández Roa y otras con el que será su nombre artístico definitivo, Joaquín Roa. A finales de 1909, forma parte de la compañía de José Montijano, otro apellido ilustre del teatro español. Esta etapa dura hasta 1911, en donde, brevemente, se une a la de José Montenegro, para recalar, ya en 1912, en la compañía de Luis Reig, con la que parece que está hasta 1915, interpretando obras como "Amores y Amoríos" de los Álvarez Quintero, "Flor de los Pazos" de Linares Rivas, "Malvaloca" o "El Misterio del Cuarto Amarillo". 

Este año forma parte de la compañía de Francisco García Ortega, padre de las actrices Rosario y Tote García Ortega, en donde actúa en obras como "La Desertora" o "El pan del Chico". En algún momento, parece que también forma parte de la compañía de Ernesto Vilches, pero no he encontrado referencias.

En 1916, forma parte de la compañía de Rosario Pino, una prestigiosa actriz que dejaría gran impronta en nuestro protagonista. Con esta compañía, actúa en "Rosas de Otoño", "La Noche del Sábado", "La propia Estimación", "La loca de la casa" de Galdós o el clásico de Tirso de Molina, "Don Gil de las Calzas Verdes". El año siguiente cambia de nuevo de compañía y se incorpora a la de Ricardo Puga.

En esta compañía coincidirá con Irene Alba, su marido Manuel Caba y con su hija Irene Caba Alba y con Alberto Romea, ambos ya retratados en este blog, estrenando obras como "La Gobernadora", "Los Intereses Creados" o "Los Búhos" de Benavente; por esta última obra recibirá buenas críticas. 


El año 1918 fue convulso para Joaquín Roa, en lo personal y lo profesional. En lo profesional, forma parte de dos compañías, la de Miguel Muñoz y la José Montenegro. Pero además, realiza su primera aparición cinematográfica, en una película rodada en Barcelona, probablemente a finales de ese año, titulada "Vida Nova" y dirigida por el portugués Nascimento Fernandes.


En lo personal, Joaquín Roa se casa en febrero de 1918, con una compañera actriz, la sevillana Encarnación Díaz Gálvez, hermana de la actriz Carmen Díaz. Su boda se realizó en la Parroquia de San Sebastián de Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Nicolasa y un magnífico actor, Nicolás Perchicot, que también forma parte de la compañía del Teatro Odeón. Pero tristemente, el 24 de septiembre de ese año, Encarnación Díaz sucumbe a la epidemia de gripe (llamada española) que está asolando Europa. Tenía tan solo 20 años. 

En 1919, el espectáculo continúa e interviene en una zarzuela, en el teatro Apolo de Valencia, titulada "La Hebrea". En septiembre, ya se incorpora a la compañía del teatro de la Comedia, destacando su actuación en "La casa de la Troya" de Pérez Lugín o "Faustina" de Muñoz Seca. 

Además, este año, empieza su labor como escritor. La prensa nos anuncia que Joaquín Roa ha escrito una obra teatral, junto a Antonio Pedrosa, titulada "Más allá del deber" y buscan compañía para estrenarla. La encontrarán pronto y la obra se estrenará a final de ese año, de la mano del actor Antonio Martiánez, que logra buenas críticas.


Su labor como autor continúa el siguiente año y lo hace con un triunfo, con la obra "Presentimiento", que recibe grandes alabanzas. A final de año, firma otra obra, esta vez de nuevo con Pedrosa, titulada "Ladrones", que adapta una novela del autor italiano Humberto Notari. En el aspecto interpretativo actúa en la obra de Arniches, "Los Caciques" y en "Los Misterios de Laguardia" de Muñoz Seca y en septiembre de 1920, forma parte de la compañía Alba-Bonafé. Este año escribe otra obra en colaboración con Pedrosa, "La Ingenua", aunque desconozco si se estrenó.


Finalmente, encontramos a Joaquín Roa formando parte activa del Sindicato de Actores, fundado recientemente.


UN INCISO: SU LABOR COMO ESCRITOR

Como hemos visto, Roa comenzó tempranamente su labor como escritor, que no dejará hasta el final de sus días. Su producción este aspecto está por catalogar, por lo que, en este apartado reseñaré, todas las obras que aparecen en diversas fuentes, además de las encontradas en la realización de esta entrada. Hay que destacar que Roa también colaboró en la redacción de artículos para diversas revistas como "Pregón", "Meridiano Femenino", "Fiesta Taurina" y "La Pulga".


En el aspecto literario, estas son las obras que escribió, solo o en colaboración: "Anecdotario Teatral", "Una Ingenua. Entremés", "Presentimiento", "La Hermanastra", "Noche de Guerra" (zarzuela), "Ladrones. Comedia de Aventuras" (adaptación de la obra "I Tre Ladri" de Notari), "¡Era un romántico! (drama en un acto), "María de Aránzazu", "Folletín del Hombre Oportuno (literatura de un actor)", "La Cenicienta y el Rey Mago", "Más Allá del Deber", "La noche de las coplas" y "La Guitarra de Fïgaro", ¡Dispensa Perico! (adaptación), "¡Que viene el lobo!", "Mi tia Javiera" y "El delito de las rubias". 



LOS AÑOS 20

En 1921, añade otra obra más a su curriculum como autor, "El Camino de los Tristes" y el año siguiente, cambia de compañía y se une a la de Paco Alarcón. Además, actúa en "Los Pollos Bien" y "Mi Marido se Aburre". 

En enero de 1923, estrenan una obra, de nuevo escrita al alimón, entre Endériz y Roa, que había obtenido el primer premio de la Sociedad de Autores. Su título, "La Noche de las Coplas" que se pone en escena en el Teatro Principal de Valencia.

Este año, también escribe otra obra, aunque no recibe buenas críticas. Se trata de "La Hermanastra" escrita junto a otra inquieta actriz, Adela Carbone. A lo largo del año, también actúa, en obras como "Cuando Ríe la Mujer", "Constantino Pla" y "Mi Prima Está Loca".

En una escena de "La Hermanastra"

El año 1924, Roa da un giro de 180 grados, dejando las obras "en verso" y se pasa a la zarzuela, uniéndose a una compañía, que lleva como primera actriz a Rafaela Haro. En esta compañía también encontramos a una actriz, Matilde López Roldán, con la que Roa contrajo matrimonio, en un momento que no he podido determinar.

Repertorio de la compañía de zarzuela.


Tras interpretar obras como "La Linda Tapada", "Motetes y Bulerías", "El Duquesito" o clásicos como "Doña Francisquita", la compañía se disuelve, bruscamente, mientras están actuando en Valencia. Pero Roa, Luisa Puchol y su marido Mariano Ozores, continúan actuando, a los pocos días, con su propio repertorio, en concreto, con la obra "Su Desconsolada Esposa".

Hasta 1926, encontramos a Roa en multitud de obras, obteniendo muy buenas críticas ("uno de los mejores actores de esta compañía", "un verdadero actorazo", "otro actorazo Joaquín Roa y eso que aún no ha tenido la oportunidad de lucirse"), por citar varias, "Herida de Muerte", "Los Milagros del Jornal" de Arniches, "La Octava Mujer de Barba Azul", "¿Quién se casa con Paulina?", "El Amor no se Ríe" de Sassone, "La Virtud Sospechosa" de Benavente, "Cancionera" de los Quintero o "Nadie sabe lo que quiere o el Bailarín y el Trabajador" de Benavente.

A finales de este año, se une a la compañía de Fernando Porredón con quién estará hasta la siguiente temporada en que pasa a la de Amparito Miguel Ángel, actuando en Roxana. Además, se estrena otra obra de Roa y Endériz, "Noche de Guerra", con música de los maestros Millán y Espinosa. 


Ya en 1928, tras otro paso por companías de zarzuela, se une a la de un famoso matrimonio de actores, Amparo Martí y Paco Pierrá. En esta compañía sigue con él, la que quizá sea ya su esposa, Matilde López Roldán. 

Hasta finales de los años 20, aparece en "Lola y Lolo", "Señor... ¿por qué son tan guapas?", "Hay que Vivir", "Caridad", "Mi Hermana Genoveva" y "Las Grandes Fortunas". El año 1929 acaba con la noticia de que Endériz y Roa están acabando otra obra, "La Guitarra de Fígaro".

LOS AÑOS 30

El año 1930 supone el retorno de Joaquín Roa al cine y lo hace en un papel no acreditado, como uno de los bandidos, en la película surrealista de Luis Buñuel, "La Edad de Oro", rodada en Francia y Cadaqués, alrededor del mes de mayo y que tras su estreno en París fue prohibida, de forma que en España no se estrenaría hasta 1978.

Los años 30 nos muestran a un Joaquín Roa más centrado en su labor de autor y cambiando de compañías y de estilo, recibiendo, como siempre, buenas críticas por su labor.

Se estrena la obra de la que es co-autor, antes mencionada, pero a lo largo de la década, también realiza una adaptación, junto a Ángel Custodio, de la obra alemana, "Der Doppelte Moritz", que titularon, graciosamante, "¡Dispensa, Perico!", estrenada en 1932 y a finales de 1939, una fantasía infantil titulada "¡Que viene el lobo!", estrenada por la compañía Gascó-Granada, estrenada en abril de 1940.

Pero, volviendo atrás, en 1931, actúa en la obra "Paca Faroles" y marcha de gira por España, con obras como "Es mi padre" de Muñoz Seca o "El amante de Madame Vidal". En 1932, actúa en otra obra, "Las Peripatéticas".

El siguiente año, en el teatro Muñoz Seca interviene en "Pepita Reyes" de los hermanos Quintero, "El Padrón Municipal" de Muñoz Seca y "El Niño se las trae".



En 1934, Roa vuelve a cambiar de tercio y se une al elenco de una compañía de operetas, comandada por Celia Gámez. Su labor como tenor cómico es alabada, actuando en obras como "El baile del Savoy", "La ronda de las brujas", "El Príncipe Carnaval", "Las Leandras" y "Los Insaciables". 

Además, este año, Roa vuelve al cine, esta vez de la mano de Florián Rey, en el papel de Mauricete, en la película "El Novio de Mamá". Sin embargo, su labor en el cine no tendrá continuidad, ya que Roa rechaza otras ofertas, prefiriendo su labor en el teatro. De hecho, en 1935, algún periódico anuncia que deja la compañía de Celia Gámez para rodar "Currito de la Cruz", pero al final no fue así. 

En septiembre, se une a la compañía de Nini Montiam, que actúa en el teatro Victoria, con la obra "La Mancha Blanca". Pero la compañía se disuelve y en noviembre, Roa se une a la compañía del teatro Fontalba, actuando en "La Españolita".

A la derecha, en una escena de "La Mancha Blanca"

A la izquierda, como el diplomático americano en "La Españolita"

A principios de 1936, lo encontramos trabajando en obras como "La del manojo de rosas" o "La Cibeles". En el teatro Muñoz Seca, actúa en "Cinco minutos de amor" y debuta en el teatro Cómico con la compañía de Carmen Díaz, con la obra "Mi hermana Concha".

La guerra sorprende a Roa de gira, en zona sublevada. Hasta la finalización de la contienda, actúa en obras como "Señora Ama" de Benavente o "Como tú ninguna" y en obras del gusto del futuro nuevo régimen, como "España Inmortal" o la "comedia patriótica", "Las cinco rosas".

Al finalizar la guerra, interviene en la obra "Gracia y Justicia", en mayo de 1939. En junio forma compañía fugazmente con Juan Calvo, actuando en el teatro Maravillas, con la obra "Soy un Sinvergüenza" y con una obra escrita, al alimón entre Calvo y Roa, titulada "Mi tía Javiera", estrenada el 30 de junio. En diciembre ya forma parte del elenco del teatro Infanta Isabel, con Isabel Garcés como primera actriz, participando en la obra "La Tonta del Rizo".

LOS AÑOS 40: REGRESO A LA GRAN PANTALLA

A finales de octubre de 1940, Roa sigue con la compañía de Isabel Garcés, poniendo en escena "Mosquita en Palacio" de Adolfo Torrado En 1941, en el teatro de la Comedia, actúa en "Dos Docenas de Claveles" y ya en la nueva temporada teatral, en septiembre, forma parte del elenco del teatro Maravillas, comandado por Pepe Isbert. Así, lo encontramos en un homenaje a Muñoz Seca, poniendo en escena su obra "El Refugio" y hasta final de año en "Ella, Él y don Gonzalo" y "El Trueno Gordo".

En enero de 1942, sigue en el Maravillas, con la obra "Los Hijos Artificiales", pero ya en febrero, decide formar compañía propia junto a la actriz Mary Delgado y actúan el teatro Cómico con la obra de Muñoz Seca y Pérez Fernández, "Un drama de Calderón". Sale de gira por España y pone en escena obras como "Chiruca", "Una Noche de Primavera sin Sueño" de Jardiel Poncela, con la obtiene un gran triunfo,    "Mi Padre" de Muñoz Seca y Pérez Fernández. En verano, actúa en el teatro de la Zarzuela con obras como "¡Usted es Ortiz" y "Cuidado con la Paca", así como en varias comedias, "La condesa está triste", "La Luz", "Una Rubia Peligrosa", "La Ola", "Que mala sangre tienes" o "Viva Alcorcón que es mi padre".

En 1943, actúa en una obra de teatro infantil, también con gran éxito, "Rosalinda" y en el teatro Fuencarral, sustituye al actor Antonio Murillo, en la exitosa comedia "La Venganza de Don Mendo".

Como vemos, la actividad de Roa es frenética. Pero aún así, todavía tiene tiempo para reincorporarse al mundo cinematográfico, de forma, que en 1943, interviene en cuatro películas. Algunas fuentes citan también "Forja de Almas", pero en realidad se trata de otro Joaquín Roa, como el mismo hará notar, en una entrevista de la época.

En el mes de mayo se estrena "Castillo de Naipes" de Jerónimo Mihura y en el mes de octubre, "El Escándalo" de Saénz de Heredia, que será un gran éxito. Pero , sin duda, será la siguiente película, en la que participa, la que le permite hincar el diente a un papel a su medida, reforzado por el resto del reparto. Se trata de "Eloísa está debajo de un almendro" de Rafael Gil, adaptación de la obra homónima de Jardiel Poncela, muchas veces ya mencionada en este blog. Roa interpreta a Fermín, el mayordomo "saliente" de la mansión de los Briones que da el relevo a Dimas, el mayordomo "entrante", interpretado por Juan Calvo. Su escena juntos, camino de la cama en donde vive, viaja y descansa, el personaje interpretado por Juan Espantaleón, el excéntrico jefe al que Roa deja y Calvo va a servir, es hilarante, desde el inicio de la escena con Roa haciendo footing por la casa, hasta la aceptación del nuevo mayordomo, tras un interrogatorio descacharrante.

Calvo y Roa, una delicia juntos, en "Eloísa está debajo de un almendro"

Anunciando la siguiente parada del tren, en el viaje (sin salir de casa) que realiza Juan Espantaleón

El año 1943 se cierra con el estreno, el 27 de diciembre, de "Café de París", que supondrá la primera colaboración con el director Edgar Neville.

Confraternizando con Julia Lajos y Manuel Requena en "Café de París"

La llamada del cine tiene sus efectos sobre Roa y el año 1944, se dedicará plenamente a su labor cinematográfica, actuando en tres clásicos del cine español. En primer lugar, vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, sin duda, ambos muy satisfechos con su anterior colaboración, y participa en un papel totalmente diferente en la obra maestra, "El Clavo". Roa interpreta a un sepulturero, en el cementerio en donde se encuentra la calavera con el clavo, que da nombre a la película. En una escena plena de patetismo, Roa mantiene su dignidad frente a un autoritario juez, que ni siquiera da las buenos días y un despectivo alcalde, que cuando Roa confiesa que se ha llevado un viejo ataúd a su casa, para hacer camas a sus hijos, comenta despectivamente, "eso (refiriéndose a Roa), tiene familia".

Ejerciendo su oficio de enterrador en "El Clavo".

Pocos días después de estreno de "El Clavo", acaecido el 5 de octubre de 1944, se estrena, en concreto el día 9, otro éxito de la temporada, esta vez, una comedia disparatada, dirigida por Juan de Orduña, titulada "Tuvo la culpa Adán", en donde Roa hace el papel del patriarca de la familia protagonista, "papaíto".

Caracterizado como el anciano padre de una particular familia en "Tuvo la culpa Adán"

El trabajo de Roa se cierra con su breve aparición, como alcalde, en otra película de Rafael Gil que también fue un éxito, "El Fantasma y Doña Juanita". 

En su aparición, junto a Juan Espantaléon, en "El Fantasma y Doña Juanita"

En 1945, Roa vuelve a trabajar para Edgar Neville, en dos de sus grandes películas. En primer lugar, como amigo del personaje protagonista, interpretado por Rafael Durán, en la comedia, "La Vida en un Hilo", en donde también encontramos a otra actriz de reparto, en un papel largo a su medida, Julia Lajos.

En "La Vida en un Hilo"

Y en segundo lugar, interviene en "Domingo de Carnaval", una peculiar película, protagonizada por Conchita Montes, con un tono desasosegante. 

Este año, su actividad teatral también se recupera, actuando en "Aquella Noche Azul", "¡Cinco minutos nada menos!", "Tiene Razón don Sebastián", "El Gran Calavera" y "El Pañuelo de la Dama Errante".

Para el cine, este mismo año, también interviene en "Tierra Sedienta" de  nuevo dirigido por Rafael Gil y en "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa.

En el segundo lustro de los años 40, su actividad en el cine se relaja, aunque añade dos nuevas películas con Rafael Gil, "La Fe", interpretada por Rafael Durán y Guillermo Marín, estrenada en 1947 y "Aventuras de Juan Lucas", estrenada en 1949. También repite con Sáenz de Heredia en "Don Juan" del año 1950. El resto de películas de esta época son "La próxima vez que vivamos" y "La Fiesta Sigue", ambas dirigidas por Enrique Gómez, "El Huésped de las Tinieblas" de Antonio del Amo y "Flor de Lago" de Mariano Pombo.

En una escena de "La Fe", junto a su protagonista, Rafael Durán

En la escena, Roa pasa de una compañía a otra, del drama a la comedia, pasando por la opereta o la zarzuela. Sus actuaciones son numerosas: "Tres Piernas de Mujer" y "De los Tiempos de Apolo", junto a la actriz Milagros Leal, las revistas "Entre dos luces" y "Colorín, Colorao, este cuento se ha acabao" y como director de la compañía de opereta de Maruja Tomás, así como, la comedia de Jardiel, "Angelina o un drama de 1880", "Madre Alegría", "El Pulso era normal", "Las de Abel" y "Militares y Paisanos".

LOS AÑOS 50. TRABAJO A DESTAJO

En la primera mitad de los años 50, Roa trabaja a menudo, con otro director clásico del cine español, Ladislao Vajda; en concreto, aparece en el papel de ratero, en "Séptima Página" (1951), como bandido "novato" en "Aventuras del Barbero de Sevilla" (1954) y por último, en uno de los grandes éxitos del cine español, "Marcelino, Pan y Vino" (1955) en el papel de Fray Talán, junto a una pléyade de actores estupendos, entre ellos, un viejo conocido suyo, Juan Calvo.

Fray Talán en "Marcelino, pan y vino"

El extenso reparto de Marcelino, en donde encontramos entre otros a Antonio Vico, Rafael Calvo, Juanjo Menéndez, Rafael Rivelles y Antonio Ferrandis, rodeando al pequeño Marcelino.

En el teatro, de nuevo, su labor es muy abundante, actuando en una veintena de obras. En 1951 sale de gira en la compañía de Esperanza Navarro y Ricardo Acero, actuando en "Un Beso en la Estación" o "El Sombrero de Copa".

Para la gran pantalla participa en dos películas, "El Deseo y el Amor" de Luis María Delgado y Henri Decoin y "El Capitán Veneno" de Luis Marquina, con un estupendo Fernando Fernán Gómez.

Plantándole cara al Capitán Veneno.

El año 1952 su labor teatral es ingente. Trabaja en el teatro Español con la obra "Seis Mentiras" y a mediados de año, forma parte de la compañía de "Teatro por Horas", junto a actores como Milagros Leal, su hija Amparo Soler Leal, José Franco y el matrimonio de actores Rosita Yarza y José María Seoane. Hasta final de año, lo encontramos en escena en "La Cuerda Floja", "El Afinador", ""El Nido", "Sábado sin sol", "Los Milagros del Jornal", "Para y Fonda", "Sin Palabras" y "El Automóvil"y "Sin Querer", ambas de Benavente. En el Teatro de la Zarzuela, actúa en "Jugar con Fuego", "Sierra Morena" y "La Fórmula J-K-3".

En 1953, Roa tiene cuatro películas en la gran pantalla, "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, "Buenas Noticias" de Eduardo Manzanos, "Vuelo 971" de Rafael J. Salviá y  un clásico del cine español, la película de Berlanga, "Bienvenido mr. Marshall", afortunadamente coral y que se estrenará el 4 de abril de este año. Roa interpreta el papel del pregonero del pueblo y forma parte de la tríada de la escena del balcón, junto a Pepe Isbert y Manolo Morán. Esta será la tercera (y última película), en la que trabajará junto a su esposa, tras "Un deseo y un amor" y "Puebla de las Mujeres".

A bordo del avión en "Vuelo 971"

En los títulos de crédito de "El deseo y el amor", junto a su mujer, Matilde López Roldán


Como alcalde vuestro que soy...

Su labor teatral es muy diversas, desde la obra de Lope de Vega, "La Discreta Enamorada" al sainete-revista "María La O", "Las 14-X" y "Federica de Bramante o la Florecilla del Fango". 

En 1953, la prensa informa que Roa está hablando con García Noval para formar una compañía que pondría en escena una obra del propio Roa, "El Delito de las Rubias", otra más que añadir a su curriculum, si bien, parece que finalmente no se llevó a cabo.

En 1954, además de las dos películas con Vajda, antes mencionadas (Marcelino pan y vino y Aventuras del Barbero de Sevilla), participa en otra película con José Luis Sáen de Heredia, "Todo es posible en Granada". Alguna fuentes citan otra película del año 1954 o 55, en la que Roa participa, "La Vida es Maravillosa" de Pedro Lazaga.

Pero su labor teatral sigue acaparando su tiempo, trabajando en el teatro Reina Victoria, en el teatro de la Zarzuela y en la compañía de Comedias Cómicas "Actores Reunidos", actuando en "Una drama en el quinto pino" de Tono y Manzanos, "La Reina Doña Juana" de Julia Maura, "El caso del señor vestido de violeta" de Mihura, "La torre sobre el gallinero", todas en el mismo 1954 y ya el año siguiente, en "Al natural", "La fuerza bruta", "Diga usted 33", con José Luis Ozoresz, "Pastor y Borrego" y "Fucar XXI".

En "La torre sobre el gallinero". Caricatura en ABC

El año 1955 se produce un hecho luctuoso en la vida de Roa, el 31 de agosto fallece en Madrid, su esposa, Matilde López Roldán, siendo enterrada en La Almudena.

Matilde López Roldán

La segunda mitad de los 50, empieza con una gran presencia de Roa en el cine, ya que tiene en cartelera a lo largo del año 1956, un total de seis películas. En abril, se estrena "La Vida en un Bloc" de Luis Lucia, en donde interpreta a Melquiades, un brigada de la guardia civil. Rueda dos películas con Pedro Luis Ramírez, "Los Ladrones Somos Gente Honrada", adaptación de la obra homónima de Jardiel, en donde encontramos a otro gran elenco de actores de reparto, desde Pepe Isbert a José Luis Ozores y justamente, con este actor, repite en "Recluta con Niño", en donde interpreta al alcalde de Roncalejo. Por último, lo encontramos en "Curra Veleta" de Ramón Torrado y en otra divertida película dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "El Malvado Carabel".

En teatro, interviene en "Juegos Peligrosos" y "El Reloj de Baltasar".

El resto de la década de los 50 dosifica sus intervenciones en cine y teatro. Sobre el escenario lo encontramos en "El Gallo" y "La Carreta", ambas en 1957, el año siguiente interviene en una obra de éxito, "El Bufón de Hamlet" en el teatro Goya, junto a Berta Riaza y Manuel Dicenta, en "Secretos de Alcoba", "Los Tres Etcéteras de Don Simón" y de nuevo, en "El Caso del señor vestido de violeta".

Para la gran pantalla, trabaja en una serie de películas que se estrenan en 1957, "Susana y Yo" de Enrique Cahen Salaberry, "Un abrigo a cuadros" de Alfredo Hurtado, en un papel fugaz y no acreditado en Faustina", una divertida comedia mefistofélica de José Luis Saenz de Heredia, "La Guerra Empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti y "La Cenicienta y Ernesto", de nuevo bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez.

En "La Guerra empieza en Cuba"

En 1959, vuelve a rodar con Fernando Fernán Gómez, en uno de sus más reconocidos trabajos, "La Vida Alrededor", interpretando al falso testigo de la defensa, en una de las cómicas escenas de la película.

Testificando en "La Vida Alrededor"

LOS AÑOS 60: Y AHORA... LA TELEVISIÓN

En los años 60, Roa sin dejar su trabajo en los escenarios y en el cine, se introduce en un nuevo medio, la televisión. Pero vayamos, por partes.

En el año 1960, actúa en una obra de Jaime de Armiñán, en el teatro Reina Victoria, su título "Paso a Nivel", mientras que en el cine, su labor es más abundante, sin duda, por resultar un trabajo menos agotador y probablemente más lucrativo. Así, este año estrena "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, "Amor Bajo Cero" de Ricardo Blasco, "La Quiniela" de Ana Mariscal y vuelve a repetir con dos directores. En primer lugar, con Luis Lucia, en la que será la primera y exitosa película de Marisol, "Un Rayo de Luz" y en segundo lugar, con Fernando Fernán Gómez, en la película "Sólo para Hombres". Sin duda, Fernán Gómez debía estar muy complacido con su vis cómica y su capacidad para crear un personaje con breves apariciones en pantalla, en la que será su tercera colaboración. Fernán Gómez seguirá contando con él, como veremos, en tres ocasiones más.

Haciendo "La Quiniela"


Dando clases de piano a la debutante Marisol, en "Un Rayo de Luz"

El siguiente año, añade dos obras más en su haber, "Romanoff y Julieta", adaptación de la obra escrita por el actor Peter Ustinov, estrenada en el Reina Victoria y a final de año, en el teatro de la Comedia, actúa en "Esta Noche Tampoco" de López Rubio.

Estupenda caricatura en la obra "Esta Noche, Tampoco"

Para la gran pantalla, tres muescas más, de diverso calado. La comedia "Fantasmas en la Casa" de Pedro Luis Ramírez, en otra de sus colaboraciones juntos, "Ella y los Veteranos" de Ramón Torrado y algo más de 30 años después de su aparición en "La Edad de Oro" de Buñuel, vuelve a rodar con él, en una de sus obras más polémicas, "Viridiana". Roa interpreta magníficamente a uno de los mendigos, formando parte de la "blasfema" escena de la Santa Cena.

En varias escenas de "Viridiana"

En 1962, actúa en la compañía del teatro cómico popular, en la obra "Sansón", además de en "Tribuna viene de Tribu", en Valladolid.

En el cine, Fernando Fernán Gómez lo reclama para interpretar a don Nuño Manso de Jarama en la adaptación al cine de "La Venganza de Don Mendo" de Muñoz Seca, como no podía ser de otra manera, dada su capacidad para la comedia y para decir el verso. Todo el reparto está perfectamente escogido, desfilando en la gran pantalla, actores como Juanjo Menéndez, María Luisa Ponte, Xan das Bolas, Antonio Garisa o Pilar Gómez Ferrer.

En "La venganza de Don Mendo". De nuevo cara a cara, con Fernando Fernán Gómez.

El año 1963, actúa en el teatro, justamente en la obra de Pedro Antonio de Alarcón, que once años antes había interpretado en el cine, junto a Fernán Gómez, "El Capitán Veneno" y además, interviene en "Panteón para tres" y "La Venus de Milo". En el cine, sólo aparece en "El Camino" de Ana Mariscal, interpretando el papel de cura, muy familiar para él. Hasta 1966 hará un paréntesis en su actividad cinematográfica.

En ese ínterin, además de aparecer sobre los escenarios en "Reinar después de morir", "El Retablo de las Maravillas", "Los Milagros del Jornal" (un clásico de su repertorio) y "El Villano en su Rincón", Roa realiza su primera incursión en la televisión. Será el año 1965, en "Los Elegidos", basada en "Los Hombres de Pro" de José María Pereda, para la serie de adaptaciones teatrales en el programa "La Novela". Junto a él, Ismael Merlo, Asunción Balaguer, José Vivo, Conchita Rabal y Mariano Ozores.

En una semblanza de Joaquín Roa, en la revista Pregón, firmada por Carlos Mata Induráin, recoge unas palabras de Roa, en el año 1967, sobre el trabajo en la televisión, que muestran su humildad: "Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza" 

Este año también sube a la escena en "Epitafio para un Soñador" y "El Alcalde de Zalamea".

Como hemos comentado, en el año 1966, Roa vuelve al cine y se estrenan dos películas que cuentan con su presencia, "Un Beso en el Puerto" de Ramón Torrado y "Fray Torero" de José Luis Saenz de Heredia, en donde Roa vuelve al clero, interpretando a un fraile. Pero Roa no puede abandonar la escena y este año actúa en "El Baño de las Ninfas".


En 1967, Roa sigue en la televisión, interviniendo en la serie "La Familia Colón"; en el teatro, en la obra "Un sueño para Constanza" y en el cine en la simpática "Los Chicos con las Chicas", en donde interpreta al abuelo de Irán Eory. El año siguiente actúa en el teatro Arlequín, en la obra "Primavera en la plaza de París" y en el cine en "Un diablo bajo la almohada" de Javier Aguirre. Además, la peña Chicote le dedica su tradicional almuerzo.

La década de los 60 acaba con un premio para Roa, pues se le concede la medalla de oro en la categoría de actores que se distinguen por su historia profesional, concedida por los Premios de Teatro de Valladolid, junto a la actriz Luchy Soto. Este año había participado en un festival a favor del Instituto Cervantes y en la obra "Historia de un Adulterio".

Con melena en "Historia de un adulterio"

En el cine, repite con un viejo conocido suyo, que siempre lo tiene en cuenta, Fernando Fernán Gómez; esta vez para una película que ha ganado prestigio con el tiempo, "El Extraño Viaje". Además, trabaja con José María Forqué en "Pecados Conyugales".

En una escena de "El Extraño Viaje"


LOS AÑOS 70 Y TELÓN

La década de los 70 empieza con más premios para Roa. En 1970, obtiene el Premio del Círculo de Bellas Artes (medalla de oro en su apartado de teatro), junto a otra actriz de larga estirpe, Josefina Díaz y en 1971, obtiene el Premio Nacional del Sindicato del Espectáculo, por su labor de conjunto y el Premio Nacional de Teatro Extraordinario, junto a la actriz María Francés.

En esta década, un octogenario Roa, reduce su ritmo en el cine y el teatro, dedicándose en mayor medida a la televisión. En 1970 actúa en la obra "El Amante Jubilado" de Emilio Romero, estrenada en el teatro Maravillas y además, para no perder la costumbre rueda dos películas "El Monumento" de José María Forqué, en donde interpreta el papel de fraile y "En un Lugar de la Manga" de Mariano Ozores.

Este año forma parte del reparto de la serie de televisión "El último café", interpretando el papel de limpiabotas, por la que recibe buenas críticas y para Estudio 1, interviene en una obra que ya había representando, "El Reloj de Baltasar" y "Ninette Modas de París".


En "El Reloj de Baltasar" junto a un joven Manuel Tejada


En 1971, participa en el teatro contemporáneo al aire libre con la obra "El Conflicto de Mercedes". En 1972, participa en el rodaje de "La garbanza negra, que en paz descanse" de Luis María Delgado y en el teatro Club, en la obra "Cuando el diablo lleva faldas".

Para la televisión, rueda la obra de Ruiz Iriarte, "La Visita del Médico", emitida dentro de la serie "Juegos para mayores" y para la serie Animales Racionales, los episodios "Más Malignos Todavía" y "El Ángel de las Tinieblas".

El año 1973 supondrá su retirada del teatro, (como recoge en Induráin, en la semblanza antes comentada, Roa comentaba con humor que "ya estaba bien de tanto dinamismo") pero lo hará a lo grande, con una obra de gran éxito, titulada "Balada de los tres inocentes", protagonizada por José Sacristán, que superará las 500 representaciones.

En la obra, "Balada de los tres inocentes"


Su trabajo para la televisión será muy abundante este año, apareciendo en cuatro nuevos Estudio 1, "Primavera en la Plaza de París", La Muchacha del Sombrerito Rosa", "Los Extremeños se tocan" y "La Bella Dorotea", así como en un episodio de la serie "Tres eran Tres" y en otro episodio de la serie Animales Racionales, "Guardias y Ladrones". 

Para televisión, junto a María Fernanda d'Ocón, en "La Bella Dorotea"

En una escena de la serie "Tres eran Tres"


Durante 1974, para televisión, actúa en la serie Noche de Teatro, con las obras "Topaze" y "El puente de Waterloo", en donde interpreta a un "viejecito" y a "un anciano". Además, para el programa Telecomedia, actúa en "El Homenaje".  el cine, interviene en la película de Mariano Ozores, "Jenaro el de los 14" y rueda la que será la sexta y última colaboración en una película de Fernán Gómez, en este caso, "Yo la vi primero". Sin embargo, aún trabajarán juntos una vez más. Fernando lo reclama para un episodio de su serie "El Pícaro", titulado "Lucas encuentra a dos viejas amigas que hacen una trapisonda y huyen de Pedraza", estrenado el 8 de enero de 1975, y en donde Roa interpreta el papel de Don Rodrigo.

Con 84 añitos, en "El Pícaro"

Entre 1975 y 1976, además de obtener el título al productor ejemplar, rueda una nueva película con Mariano Ozores, "Los pecados de una chica casi decente", en un papel de obispo y en otra película con José María Forqué, "Vuelve Querida Nati" y "Tiempos Duros para Drácula" de Jorge Darnell.

El año 1977 rodará dos películas y se retirará, se trata de "Hasta que el matrimonio nos separe" de Pedro Lazaga, en donde interpreta uno de sus repetidos papeles de sacerdote y "El Puente" de Juan Antonio Bardem. Algunas fuentes citan su participación en "Tengamos la guerra en paz" de Eugenio Martín, pero se trata de otro Joaquín Roa.

Además, este año se estrena "Viridiana", tras años censurada durante la dictadura franquista.

Roa aún volverá una vez más a la gran pantalla.  A finales de 1980, viviendo en la Casa de la Misericordia en Pamplona y ya nonagenario, el director navarro Luis Martínez Cortés, lo reclama para su película "Ni se lo llevó el viento, ni puñetera falta que hacía", en donde interpreta al abuelo de la protagonista. La película parece que le fue dedicada, agradeciéndole su colaboración. Sin duda, cumplió su deseo manifestado en una entrevista: "Me gustaría mucho ir a la calle a tomar un café y ponerme a charlar con la gente joven que sin ningún escrúpulo me llamaran Joaquín y me tutearan. La juventud es maravillosa y yo me siento muy rejuvenecido cuando charlo con jóvenes".

Tras una trayectoria de más de 70 años, más de 70 películas, innumerables obras de teatro de todos los géneros, incluyendo la revista y la zarzuela, una quincena de trabajos para televisión y como escritor de varias obras para la escena, Roa moriría el 24 de mayo de 1981, en el Hospital de Navarra de Pamplona, su ciudad natal. Sus restos descansan en el osario del cementerio de Pamplona.