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Joaquín Roa

JOAQUÍN ROA. UN ACTOR POLIFACÉTICO

Joaquín Roa es uno de los rostros más inconfundibles del cine español. Desarrolló una larga carrera en el teatro y en el cine, interpretando mayoritariamente papeles cómicos. Pero Roa, también tuvo otras inquietudes, escribiendo algunas obras teatrales, además de una educación musical, que luego aprovechó en su profesión. Así que, descubramos la carrera de Joaquín Roa.


EL NACIMIENTO

Joaquín María Fernández Roa, su nombre completo, nació en Pamplona, en la calle Eslava nº 20, a las cinco y media de la mañana del 15 de agosto de 1890. Fue hijo de Eduardo Fernández Paulín y de Nicolasa Roa García, naturales de Alberite y Calahorra, es decir, de origen riojano.

Su padre, Eduardo, era músico militar, formando parte, al menos, del Regimiento de Infantería de la Constitución y antes de su retiro, en Viana, del Regimiento de América, además de profesor de la orquesta del Teatro Principal de Pamplona. Su madre Nicolasa, parece que fue una mujer avanzada a su tiempo, interesada por la cultura y por los derechos de la mujer. 

Además, una reciente noticia, nos informaba sobre la exhumación de una fosa, de los restos de un tío de Joaquín, José Roa García, concejal de Pamplona, fusilado en la guerra civil. 

LOS COMIENZOS

Joaquín Roa siguiendo los pasos de su padre, empezó estudiando piano, durante el bachillerato, pero lo dejó pronto por el gusanillo de la interpretación, ya que su padre, como hemos visto, también ejercía de músico en ambientes teatrales. Según sus propias palabras, la primera obra que vio, en 1904, fue "La viejecita".

Las primeras noticias que he hallado sobre su actividad artística, se remontan al mes de julio de 1908, es decir, poco antes de cumplir los 18 años. El "Eco de Navarra" recoge las sesiones que se realizan en el cine varietés, en donde Joaquín Fernández Roa, recita monólogos y poesías, parece que con gran éxito. 


En el mes de diciembre, sin embargo, ya lo encontramos formando parte de una compañía teatral, dirigida por Hilario Rodríguez, actuando en la obra "Robo en Despoblado" de Vital Aza, en el teatro Landa de la ciudad de Haro (La Rioja). Según Joaquín, la primera obra que representó fue "Don Juan Tenorio", en el papel de Avellaneda.


Nuestro protagonista forma parte de varias compañía, apareciendo acreditado unas veces como Joaquín Fernández Roa y otras con el que será su nombre artístico definitivo, Joaquín Roa. A finales de 1909, forma parte de la compañía de José Montijano, otro apellido ilustre del teatro español. Esta etapa dura hasta 1911, en donde, brevemente, se une a la de José Montenegro, para recalar, ya en 1912, en la compañía de Luis Reig, con la que parece que está hasta 1915, interpretando obras como "Amores y Amoríos" de los Álvarez Quintero, "Flor de los Pazos" de Linares Rivas, "Malvaloca" o "El Misterio del Cuarto Amarillo". 

Este año forma parte de la compañía de Francisco García Ortega, padre de las actrices Rosario y Tote García Ortega, en donde actúa en obras como "La Desertora" o "El pan del Chico". En algún momento, parece que también forma parte de la compañía de Ernesto Vilches, pero no he encontrado referencias.

En 1916, forma parte de la compañía de Rosario Pino, una prestigiosa actriz que dejaría gran impronta en nuestro protagonista. Con esta compañía, actúa en "Rosas de Otoño", "La Noche del Sábado", "La propia Estimación", "La loca de la casa" de Galdós o el clásico de Tirso de Molina, "Don Gil de las Calzas Verdes". El año siguiente cambia de nuevo de compañía y se incorpora a la de Ricardo Puga.

En esta compañía coincidirá con Irene Alba, su marido Manuel Caba y con su hija Irene Caba Alba y con Alberto Romea, ambos ya retratados en este blog, estrenando obras como "La Gobernadora", "Los Intereses Creados" o "Los Búhos" de Benavente; por esta última obra recibirá buenas críticas. 


El año 1918 fue convulso para Joaquín Roa, en lo personal y lo profesional. En lo profesional, forma parte de dos compañías, la de Miguel Muñoz y la José Montenegro. Pero además, realiza su primera aparición cinematográfica, en una película rodada en Barcelona, probablemente a finales de ese año, titulada "Vida Nova" y dirigida por el portugués Nascimento Fernandes.


En lo personal, Joaquín Roa se casa en febrero de 1918, con una compañera actriz, la sevillana Encarnación Díaz Gálvez, hermana de la actriz Carmen Díaz. Su boda se realizó en la Parroquia de San Sebastián de Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Nicolasa y un magnífico actor, Nicolás Perchicot, que también forma parte de la compañía del Teatro Odeón. Pero tristemente, el 24 de septiembre de ese año, Encarnación Díaz sucumbe a la epidemia de gripe (llamada española) que está asolando Europa. Tenía tan solo 20 años. 

En 1919, el espectáculo continúa e interviene en una zarzuela, en el teatro Apolo de Valencia, titulada "La Hebrea". En septiembre, ya se incorpora a la compañía del teatro de la Comedia, destacando su actuación en "La casa de la Troya" de Pérez Lugín o "Faustina" de Muñoz Seca. 

Además, este año, empieza su labor como escritor. La prensa nos anuncia que Joaquín Roa ha escrito una obra teatral, junto a Antonio Pedrosa, titulada "Más allá del deber" y buscan compañía para estrenarla. La encontrarán pronto y la obra se estrenará a final de ese año, de la mano del actor Antonio Martiánez, que logra buenas críticas.


Su labor como autor continúa el siguiente año y lo hace con un triunfo, con la obra "Presentimiento", que recibe grandes alabanzas. A final de año, firma otra obra, esta vez de nuevo con Pedrosa, titulada "Ladrones", que adapta una novela del autor italiano Humberto Notari. En el aspecto interpretativo actúa en la obra de Arniches, "Los Caciques" y en "Los Misterios de Laguardia" de Muñoz Seca y en septiembre de 1920, forma parte de la compañía Alba-Bonafé. Este año escribe otra obra en colaboración con Pedrosa, "La Ingenua", aunque desconozco si se estrenó.


Finalmente, encontramos a Joaquín Roa formando parte activa del Sindicato de Actores, fundado recientemente.


UN INCISO: SU LABOR COMO ESCRITOR

Como hemos visto, Roa comenzó tempranamente su labor como escritor, que no dejará hasta el final de sus días. Su producción este aspecto está por catalogar, por lo que, en este apartado reseñaré, todas las obras que aparecen en diversas fuentes, además de las encontradas en la realización de esta entrada. Hay que destacar que Roa también colaboró en la redacción de artículos para diversas revistas como "Pregón", "Meridiano Femenino", "Fiesta Taurina" y "La Pulga".


En el aspecto literario, estas son las obras que escribió, solo o en colaboración: "Anecdotario Teatral", "Una Ingenua. Entremés", "Presentimiento", "La Hermanastra", "Noche de Guerra" (zarzuela), "Ladrones. Comedia de Aventuras" (adaptación de la obra "I Tre Ladri" de Notari), "¡Era un romántico! (drama en un acto), "María de Aránzazu", "Folletín del Hombre Oportuno (literatura de un actor)", "La Cenicienta y el Rey Mago", "Más Allá del Deber", "La noche de las coplas" y "La Guitarra de Fïgaro", ¡Dispensa Perico! (adaptación), "¡Que viene el lobo!", "Mi tia Javiera" y "El delito de las rubias". 



LOS AÑOS 20

En 1921, añade otra obra más a su curriculum como autor, "El Camino de los Tristes" y el año siguiente, cambia de compañía y se une a la de Paco Alarcón. Además, actúa en "Los Pollos Bien" y "Mi Marido se Aburre". 

En enero de 1923, estrenan una obra, de nuevo escrita al alimón, entre Endériz y Roa, que había obtenido el primer premio de la Sociedad de Autores. Su título, "La Noche de las Coplas" que se pone en escena en el Teatro Principal de Valencia.

Este año, también escribe otra obra, aunque no recibe buenas críticas. Se trata de "La Hermanastra" escrita junto a otra inquieta actriz, Adela Carbone. A lo largo del año, también actúa, en obras como "Cuando Ríe la Mujer", "Constantino Pla" y "Mi Prima Está Loca".

En una escena de "La Hermanastra"

El año 1924, Roa da un giro de 180 grados, dejando las obras "en verso" y se pasa a la zarzuela, uniéndose a una compañía, que lleva como primera actriz a Rafaela Haro. En esta compañía también encontramos a una actriz, Matilde López Roldán, con la que Roa contrajo matrimonio, en un momento que no he podido determinar.

Repertorio de la compañía de zarzuela.


Tras interpretar obras como "La Linda Tapada", "Motetes y Bulerías", "El Duquesito" o clásicos como "Doña Francisquita", la compañía se disuelve, bruscamente, mientras están actuando en Valencia. Pero Roa, Luisa Puchol y su marido Mariano Ozores, continúan actuando, a los pocos días, con su propio repertorio, en concreto, con la obra "Su Desconsolada Esposa".

Hasta 1926, encontramos a Roa en multitud de obras, obteniendo muy buenas críticas ("uno de los mejores actores de esta compañía", "un verdadero actorazo", "otro actorazo Joaquín Roa y eso que aún no ha tenido la oportunidad de lucirse"), por citar varias, "Herida de Muerte", "Los Milagros del Jornal" de Arniches, "La Octava Mujer de Barba Azul", "¿Quién se casa con Paulina?", "El Amor no se Ríe" de Sassone, "La Virtud Sospechosa" de Benavente, "Cancionera" de los Quintero o "Nadie sabe lo que quiere o el Bailarín y el Trabajador" de Benavente.

A finales de este año, se une a la compañía de Fernando Porredón con quién estará hasta la siguiente temporada en que pasa a la de Amparito Miguel Ángel, actuando en Roxana. Además, se estrena otra obra de Roa y Endériz, "Noche de Guerra", con música de los maestros Millán y Espinosa. 


Ya en 1928, tras otro paso por companías de zarzuela, se une a la de un famoso matrimonio de actores, Amparo Martí y Paco Pierrá. En esta compañía sigue con él, la que quizá sea ya su esposa, Matilde López Roldán. 

Hasta finales de los años 20, aparece en "Lola y Lolo", "Señor... ¿por qué son tan guapas?", "Hay que Vivir", "Caridad", "Mi Hermana Genoveva" y "Las Grandes Fortunas". El año 1929 acaba con la noticia de que Endériz y Roa están acabando otra obra, "La Guitarra de Fígaro".

LOS AÑOS 30

El año 1930 supone el retorno de Joaquín Roa al cine y lo hace en un papel no acreditado, como uno de los bandidos, en la película surrealista de Luis Buñuel, "La Edad de Oro", rodada en Francia y Cadaqués, alrededor del mes de mayo y que tras su estreno en París fue prohibida, de forma que en España no se estrenaría hasta 1978.

Los años 30 nos muestran a un Joaquín Roa más centrado en su labor de autor y cambiando de compañías y de estilo, recibiendo, como siempre, buenas críticas por su labor.

Se estrena la obra de la que es co-autor, antes mencionada, pero a lo largo de la década, también realiza una adaptación, junto a Ángel Custodio, de la obra alemana, "Der Doppelte Moritz", que titularon, graciosamante, "¡Dispensa, Perico!", estrenada en 1932 y a finales de 1939, una fantasía infantil titulada "¡Que viene el lobo!", estrenada por la compañía Gascó-Granada, estrenada en abril de 1940.

Pero, volviendo atrás, en 1931, actúa en la obra "Paca Faroles" y marcha de gira por España, con obras como "Es mi padre" de Muñoz Seca o "El amante de Madame Vidal". En 1932, actúa en otra obra, "Las Peripatéticas".

El siguiente año, en el teatro Muñoz Seca interviene en "Pepita Reyes" de los hermanos Quintero, "El Padrón Municipal" de Muñoz Seca y "El Niño se las trae".



En 1934, Roa vuelve a cambiar de tercio y se une al elenco de una compañía de operetas, comandada por Celia Gámez. Su labor como tenor cómico es alabada, actuando en obras como "El baile del Savoy", "La ronda de las brujas", "El Príncipe Carnaval", "Las Leandras" y "Los Insaciables". 

Además, este año, Roa vuelve al cine, esta vez de la mano de Florián Rey, en el papel de Mauricete, en la película "El Novio de Mamá". Sin embargo, su labor en el cine no tendrá continuidad, ya que Roa rechaza otras ofertas, prefiriendo su labor en el teatro. De hecho, en 1935, algún periódico anuncia que deja la compañía de Celia Gámez para rodar "Currito de la Cruz", pero al final no fue así. 

En septiembre, se une a la compañía de Nini Montiam, que actúa en el teatro Victoria, con la obra "La Mancha Blanca". Pero la compañía se disuelve y en noviembre, Roa se une a la compañía del teatro Fontalba, actuando en "La Españolita".

A la derecha, en una escena de "La Mancha Blanca"

A la izquierda, como el diplomático americano en "La Españolita"

A principios de 1936, lo encontramos trabajando en obras como "La del manojo de rosas" o "La Cibeles". En el teatro Muñoz Seca, actúa en "Cinco minutos de amor" y debuta en el teatro Cómico con la compañía de Carmen Díaz, con la obra "Mi hermana Concha".

La guerra sorprende a Roa de gira, en zona sublevada. Hasta la finalización de la contienda, actúa en obras como "Señora Ama" de Benavente o "Como tú ninguna" y en obras del gusto del futuro nuevo régimen, como "España Inmortal" o la "comedia patriótica", "Las cinco rosas".

Al finalizar la guerra, interviene en la obra "Gracia y Justicia", en mayo de 1939. En junio forma compañía fugazmente con Juan Calvo, actuando en el teatro Maravillas, con la obra "Soy un Sinvergüenza" y con una obra escrita, al alimón entre Calvo y Roa, titulada "Mi tía Javiera", estrenada el 30 de junio. En diciembre ya forma parte del elenco del teatro Infanta Isabel, con Isabel Garcés como primera actriz, participando en la obra "La Tonta del Rizo".

LOS AÑOS 40: REGRESO A LA GRAN PANTALLA

A finales de octubre de 1940, Roa sigue con la compañía de Isabel Garcés, poniendo en escena "Mosquita en Palacio" de Adolfo Torrado En 1941, en el teatro de la Comedia, actúa en "Dos Docenas de Claveles" y ya en la nueva temporada teatral, en septiembre, forma parte del elenco del teatro Maravillas, comandado por Pepe Isbert. Así, lo encontramos en un homenaje a Muñoz Seca, poniendo en escena su obra "El Refugio" y hasta final de año en "Ella, Él y don Gonzalo" y "El Trueno Gordo".

En enero de 1942, sigue en el Maravillas, con la obra "Los Hijos Artificiales", pero ya en febrero, decide formar compañía propia junto a la actriz Mary Delgado y actúan el teatro Cómico con la obra de Muñoz Seca y Pérez Fernández, "Un drama de Calderón". Sale de gira por España y pone en escena obras como "Chiruca", "Una Noche de Primavera sin Sueño" de Jardiel Poncela, con la obtiene un gran triunfo,    "Mi Padre" de Muñoz Seca y Pérez Fernández. En verano, actúa en el teatro de la Zarzuela con obras como "¡Usted es Ortiz" y "Cuidado con la Paca", así como en varias comedias, "La condesa está triste", "La Luz", "Una Rubia Peligrosa", "La Ola", "Que mala sangre tienes" o "Viva Alcorcón que es mi padre".

En 1943, actúa en una obra de teatro infantil, también con gran éxito, "Rosalinda" y en el teatro Fuencarral, sustituye al actor Antonio Murillo, en la exitosa comedia "La Venganza de Don Mendo".

Como vemos, la actividad de Roa es frenética. Pero aún así, todavía tiene tiempo para reincorporarse al mundo cinematográfico, de forma, que en 1943, interviene en cuatro películas. Algunas fuentes citan también "Forja de Almas", pero en realidad se trata de otro Joaquín Roa, como el mismo hará notar, en una entrevista de la época.

En el mes de mayo se estrena "Castillo de Naipes" de Jerónimo Mihura y en el mes de octubre, "El Escándalo" de Saénz de Heredia, que será un gran éxito. Pero , sin duda, será la siguiente película, en la que participa, la que le permite hincar el diente a un papel a su medida, reforzado por el resto del reparto. Se trata de "Eloísa está debajo de un almendro" de Rafael Gil, adaptación de la obra homónima de Jardiel Poncela, muchas veces ya mencionada en este blog. Roa interpreta a Fermín, el mayordomo "saliente" de la mansión de los Briones que da el relevo a Dimas, el mayordomo "entrante", interpretado por Juan Calvo. Su escena juntos, camino de la cama en donde vive, viaja y descansa, el personaje interpretado por Juan Espantaleón, el excéntrico jefe al que Roa deja y Calvo va a servir, es hilarante, desde el inicio de la escena con Roa haciendo footing por la casa, hasta la aceptación del nuevo mayordomo, tras un interrogatorio descacharrante.

Calvo y Roa, una delicia juntos, en "Eloísa está debajo de un almendro"

Anunciando la siguiente parada del tren, en el viaje (sin salir de casa) que realiza Juan Espantaleón

El año 1943 se cierra con el estreno, el 27 de diciembre, de "Café de París", que supondrá la primera colaboración con el director Edgar Neville.

Confraternizando con Julia Lajos y Manuel Requena en "Café de París"

La llamada del cine tiene sus efectos sobre Roa y el año 1944, se dedicará plenamente a su labor cinematográfica, actuando en tres clásicos del cine español. En primer lugar, vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, sin duda, ambos muy satisfechos con su anterior colaboración, y participa en un papel totalmente diferente en la obra maestra, "El Clavo". Roa interpreta a un sepulturero, en el cementerio en donde se encuentra la calavera con el clavo, que da nombre a la película. En una escena plena de patetismo, Roa mantiene su dignidad frente a un autoritario juez, que ni siquiera da las buenos días y un despectivo alcalde, que cuando Roa confiesa que se ha llevado un viejo ataúd a su casa, para hacer camas a sus hijos, comenta despectivamente, "eso (refiriéndose a Roa), tiene familia".

Ejerciendo su oficio de enterrador en "El Clavo".

Pocos días después de estreno de "El Clavo", acaecido el 5 de octubre de 1944, se estrena, en concreto el día 9, otro éxito de la temporada, esta vez, una comedia disparatada, dirigida por Juan de Orduña, titulada "Tuvo la culpa Adán", en donde Roa hace el papel del patriarca de la familia protagonista, "papaíto".

Caracterizado como el anciano padre de una particular familia en "Tuvo la culpa Adán"

El trabajo de Roa se cierra con su breve aparición, como alcalde, en otra película de Rafael Gil que también fue un éxito, "El Fantasma y Doña Juanita". 

En su aparición, junto a Juan Espantaléon, en "El Fantasma y Doña Juanita"

En 1945, Roa vuelve a trabajar para Edgar Neville, en dos de sus grandes películas. En primer lugar, como amigo del personaje protagonista, interpretado por Rafael Durán, en la comedia, "La Vida en un Hilo", en donde también encontramos a otra actriz de reparto, en un papel largo a su medida, Julia Lajos.

En "La Vida en un Hilo"

Y en segundo lugar, interviene en "Domingo de Carnaval", una peculiar película, protagonizada por Conchita Montes, con un tono desasosegante. 

Este año, su actividad teatral también se recupera, actuando en "Aquella Noche Azul", "¡Cinco minutos nada menos!", "Tiene Razón don Sebastián", "El Gran Calavera" y "El Pañuelo de la Dama Errante".

Para el cine, este mismo año, también interviene en "Tierra Sedienta" de  nuevo dirigido por Rafael Gil y en "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa.

En el segundo lustro de los años 40, su actividad en el cine se relaja, aunque añade dos nuevas películas con Rafael Gil, "La Fe", interpretada por Rafael Durán y Guillermo Marín, estrenada en 1947 y "Aventuras de Juan Lucas", estrenada en 1949. También repite con Sáenz de Heredia en "Don Juan" del año 1950. El resto de películas de esta época son "La próxima vez que vivamos" y "La Fiesta Sigue", ambas dirigidas por Enrique Gómez, "El Huésped de las Tinieblas" de Antonio del Amo y "Flor de Lago" de Mariano Pombo.

En una escena de "La Fe", junto a su protagonista, Rafael Durán

En la escena, Roa pasa de una compañía a otra, del drama a la comedia, pasando por la opereta o la zarzuela. Sus actuaciones son numerosas: "Tres Piernas de Mujer" y "De los Tiempos de Apolo", junto a la actriz Milagros Leal, las revistas "Entre dos luces" y "Colorín, Colorao, este cuento se ha acabao" y como director de la compañía de opereta de Maruja Tomás, así como, la comedia de Jardiel, "Angelina o un drama de 1880", "Madre Alegría", "El Pulso era normal", "Las de Abel" y "Militares y Paisanos".

LOS AÑOS 50. TRABAJO A DESTAJO

En la primera mitad de los años 50, Roa trabaja a menudo, con otro director clásico del cine español, Ladislao Vajda; en concreto, aparece en el papel de ratero, en "Séptima Página" (1951), como bandido "novato" en "Aventuras del Barbero de Sevilla" (1954) y por último, en uno de los grandes éxitos del cine español, "Marcelino, Pan y Vino" (1955) en el papel de Fray Talán, junto a una pléyade de actores estupendos, entre ellos, un viejo conocido suyo, Juan Calvo.

Fray Talán en "Marcelino, pan y vino"

El extenso reparto de Marcelino, en donde encontramos entre otros a Antonio Vico, Rafael Calvo, Juanjo Menéndez, Rafael Rivelles y Antonio Ferrandis, rodeando al pequeño Marcelino.

En el teatro, de nuevo, su labor es muy abundante, actuando en una veintena de obras. En 1951 sale de gira en la compañía de Esperanza Navarro y Ricardo Acero, actuando en "Un Beso en la Estación" o "El Sombrero de Copa".

Para la gran pantalla participa en dos películas, "El Deseo y el Amor" de Luis María Delgado y Henri Decoin y "El Capitán Veneno" de Luis Marquina, con un estupendo Fernando Fernán Gómez.

Plantándole cara al Capitán Veneno.

El año 1952 su labor teatral es ingente. Trabaja en el teatro Español con la obra "Seis Mentiras" y a mediados de año, forma parte de la compañía de "Teatro por Horas", junto a actores como Milagros Leal, su hija Amparo Soler Leal, José Franco y el matrimonio de actores Rosita Yarza y José María Seoane. Hasta final de año, lo encontramos en escena en "La Cuerda Floja", "El Afinador", ""El Nido", "Sábado sin sol", "Los Milagros del Jornal", "Para y Fonda", "Sin Palabras" y "El Automóvil"y "Sin Querer", ambas de Benavente. En el Teatro de la Zarzuela, actúa en "Jugar con Fuego", "Sierra Morena" y "La Fórmula J-K-3".

En 1953, Roa tiene cuatro películas en la gran pantalla, "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, "Buenas Noticias" de Eduardo Manzanos, "Vuelo 971" de Rafael J. Salviá y  un clásico del cine español, la película de Berlanga, "Bienvenido mr. Marshall", afortunadamente coral y que se estrenará el 4 de abril de este año. Roa interpreta el papel del pregonero del pueblo y forma parte de la tríada de la escena del balcón, junto a Pepe Isbert y Manolo Morán. Esta será la tercera (y última película), en la que trabajará junto a su esposa, tras "Un deseo y un amor" y "Puebla de las Mujeres".

A bordo del avión en "Vuelo 971"

En los títulos de crédito de "El deseo y el amor", junto a su mujer, Matilde López Roldán


Como alcalde vuestro que soy...

Su labor teatral es muy diversas, desde la obra de Lope de Vega, "La Discreta Enamorada" al sainete-revista "María La O", "Las 14-X" y "Federica de Bramante o la Florecilla del Fango". 

En 1953, la prensa informa que Roa está hablando con García Noval para formar una compañía que pondría en escena una obra del propio Roa, "El Delito de las Rubias", otra más que añadir a su curriculum, si bien, parece que finalmente no se llevó a cabo.

En 1954, además de las dos películas con Vajda, antes mencionadas (Marcelino pan y vino y Aventuras del Barbero de Sevilla), participa en otra película con José Luis Sáen de Heredia, "Todo es posible en Granada". Alguna fuentes citan otra película del año 1954 o 55, en la que Roa participa, "La Vida es Maravillosa" de Pedro Lazaga.

Pero su labor teatral sigue acaparando su tiempo, trabajando en el teatro Reina Victoria, en el teatro de la Zarzuela y en la compañía de Comedias Cómicas "Actores Reunidos", actuando en "Una drama en el quinto pino" de Tono y Manzanos, "La Reina Doña Juana" de Julia Maura, "El caso del señor vestido de violeta" de Mihura, "La torre sobre el gallinero", todas en el mismo 1954 y ya el año siguiente, en "Al natural", "La fuerza bruta", "Diga usted 33", con José Luis Ozoresz, "Pastor y Borrego" y "Fucar XXI".

En "La torre sobre el gallinero". Caricatura en ABC

El año 1955 se produce un hecho luctuoso en la vida de Roa, el 31 de agosto fallece en Madrid, su esposa, Matilde López Roldán, siendo enterrada en La Almudena.

Matilde López Roldán

La segunda mitad de los 50, empieza con una gran presencia de Roa en el cine, ya que tiene en cartelera a lo largo del año 1956, un total de seis películas. En abril, se estrena "La Vida en un Bloc" de Luis Lucia, en donde interpreta a Melquiades, un brigada de la guardia civil. Rueda dos películas con Pedro Luis Ramírez, "Los Ladrones Somos Gente Honrada", adaptación de la obra homónima de Jardiel, en donde encontramos a otro gran elenco de actores de reparto, desde Pepe Isbert a José Luis Ozores y justamente, con este actor, repite en "Recluta con Niño", en donde interpreta al alcalde de Roncalejo. Por último, lo encontramos en "Curra Veleta" de Ramón Torrado y en otra divertida película dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "El Malvado Carabel".

En teatro, interviene en "Juegos Peligrosos" y "El Reloj de Baltasar".

El resto de la década de los 50 dosifica sus intervenciones en cine y teatro. Sobre el escenario lo encontramos en "El Gallo" y "La Carreta", ambas en 1957, el año siguiente interviene en una obra de éxito, "El Bufón de Hamlet" en el teatro Goya, junto a Berta Riaza y Manuel Dicenta, en "Secretos de Alcoba", "Los Tres Etcéteras de Don Simón" y de nuevo, en "El Caso del señor vestido de violeta".

Para la gran pantalla, trabaja en una serie de películas que se estrenan en 1957, "Susana y Yo" de Enrique Cahen Salaberry, "Un abrigo a cuadros" de Alfredo Hurtado, en un papel fugaz y no acreditado en Faustina", una divertida comedia mefistofélica de José Luis Saenz de Heredia, "La Guerra Empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti y "La Cenicienta y Ernesto", de nuevo bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez.

En "La Guerra empieza en Cuba"

En 1959, vuelve a rodar con Fernando Fernán Gómez, en uno de sus más reconocidos trabajos, "La Vida Alrededor", interpretando al falso testigo de la defensa, en una de las cómicas escenas de la película.

Testificando en "La Vida Alrededor"

LOS AÑOS 60: Y AHORA... LA TELEVISIÓN

En los años 60, Roa sin dejar su trabajo en los escenarios y en el cine, se introduce en un nuevo medio, la televisión. Pero vayamos, por partes.

En el año 1960, actúa en una obra de Jaime de Armiñán, en el teatro Reina Victoria, su título "Paso a Nivel", mientras que en el cine, su labor es más abundante, sin duda, por resultar un trabajo menos agotador y probablemente más lucrativo. Así, este año estrena "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, "Amor Bajo Cero" de Ricardo Blasco, "La Quiniela" de Ana Mariscal y vuelve a repetir con dos directores. En primer lugar, con Luis Lucia, en la que será la primera y exitosa película de Marisol, "Un Rayo de Luz" y en segundo lugar, con Fernando Fernán Gómez, en la película "Sólo para Hombres". Sin duda, Fernán Gómez debía estar muy complacido con su vis cómica y su capacidad para crear un personaje con breves apariciones en pantalla, en la que será su tercera colaboración. Fernán Gómez seguirá contando con él, como veremos, en tres ocasiones más.

Haciendo "La Quiniela"


Dando clases de piano a la debutante Marisol, en "Un Rayo de Luz"

El siguiente año, añade dos obras más en su haber, "Romanoff y Julieta", adaptación de la obra escrita por el actor Peter Ustinov, estrenada en el Reina Victoria y a final de año, en el teatro de la Comedia, actúa en "Esta Noche Tampoco" de López Rubio.

Estupenda caricatura en la obra "Esta Noche, Tampoco"

Para la gran pantalla, tres muescas más, de diverso calado. La comedia "Fantasmas en la Casa" de Pedro Luis Ramírez, en otra de sus colaboraciones juntos, "Ella y los Veteranos" de Ramón Torrado y algo más de 30 años después de su aparición en "La Edad de Oro" de Buñuel, vuelve a rodar con él, en una de sus obras más polémicas, "Viridiana". Roa interpreta magníficamente a uno de los mendigos, formando parte de la "blasfema" escena de la Santa Cena.

En varias escenas de "Viridiana"

En 1962, actúa en la compañía del teatro cómico popular, en la obra "Sansón", además de en "Tribuna viene de Tribu", en Valladolid.

En el cine, Fernando Fernán Gómez lo reclama para interpretar a don Nuño Manso de Jarama en la adaptación al cine de "La Venganza de Don Mendo" de Muñoz Seca, como no podía ser de otra manera, dada su capacidad para la comedia y para decir el verso. Todo el reparto está perfectamente escogido, desfilando en la gran pantalla, actores como Juanjo Menéndez, María Luisa Ponte, Xan das Bolas, Antonio Garisa o Pilar Gómez Ferrer.

En "La venganza de Don Mendo". De nuevo cara a cara, con Fernando Fernán Gómez.

El año 1963, actúa en el teatro, justamente en la obra de Pedro Antonio de Alarcón, que once años antes había interpretado en el cine, junto a Fernán Gómez, "El Capitán Veneno" y además, interviene en "Panteón para tres" y "La Venus de Milo". En el cine, sólo aparece en "El Camino" de Ana Mariscal, interpretando el papel de cura, muy familiar para él. Hasta 1966 hará un paréntesis en su actividad cinematográfica.

En ese ínterin, además de aparecer sobre los escenarios en "Reinar después de morir", "El Retablo de las Maravillas", "Los Milagros del Jornal" (un clásico de su repertorio) y "El Villano en su Rincón", Roa realiza su primera incursión en la televisión. Será el año 1965, en "Los Elegidos", basada en "Los Hombres de Pro" de José María Pereda, para la serie de adaptaciones teatrales en el programa "La Novela". Junto a él, Ismael Merlo, Asunción Balaguer, José Vivo, Conchita Rabal y Mariano Ozores.

En una semblanza de Joaquín Roa, en la revista Pregón, firmada por Carlos Mata Induráin, recoge unas palabras de Roa, en el año 1967, sobre el trabajo en la televisión, que muestran su humildad: "Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza" 

Este año también sube a la escena en "Epitafio para un Soñador" y "El Alcalde de Zalamea".

Como hemos comentado, en el año 1966, Roa vuelve al cine y se estrenan dos películas que cuentan con su presencia, "Un Beso en el Puerto" de Ramón Torrado y "Fray Torero" de José Luis Saenz de Heredia, en donde Roa vuelve al clero, interpretando a un fraile. Pero Roa no puede abandonar la escena y este año actúa en "El Baño de las Ninfas".


En 1967, Roa sigue en la televisión, interviniendo en la serie "La Familia Colón"; en el teatro, en la obra "Un sueño para Constanza" y en el cine en la simpática "Los Chicos con las Chicas", en donde interpreta al abuelo de Irán Eory. El año siguiente actúa en el teatro Arlequín, en la obra "Primavera en la plaza de París" y en el cine en "Un diablo bajo la almohada" de Javier Aguirre. Además, la peña Chicote le dedica su tradicional almuerzo.

La década de los 60 acaba con un premio para Roa, pues se le concede la medalla de oro en la categoría de actores que se distinguen por su historia profesional, concedida por los Premios de Teatro de Valladolid, junto a la actriz Luchy Soto. Este año había participado en un festival a favor del Instituto Cervantes y en la obra "Historia de un Adulterio".

Con melena en "Historia de un adulterio"

En el cine, repite con un viejo conocido suyo, que siempre lo tiene en cuenta, Fernando Fernán Gómez; esta vez para una película que ha ganado prestigio con el tiempo, "El Extraño Viaje". Además, trabaja con José María Forqué en "Pecados Conyugales".

En una escena de "El Extraño Viaje"


LOS AÑOS 70 Y TELÓN

La década de los 70 empieza con más premios para Roa. En 1970, obtiene el Premio del Círculo de Bellas Artes (medalla de oro en su apartado de teatro), junto a otra actriz de larga estirpe, Josefina Díaz y en 1971, obtiene el Premio Nacional del Sindicato del Espectáculo, por su labor de conjunto y el Premio Nacional de Teatro Extraordinario, junto a la actriz María Francés.

En esta década, un octogenario Roa, reduce su ritmo en el cine y el teatro, dedicándose en mayor medida a la televisión. En 1970 actúa en la obra "El Amante Jubilado" de Emilio Romero, estrenada en el teatro Maravillas y además, para no perder la costumbre rueda dos películas "El Monumento" de José María Forqué, en donde interpreta el papel de fraile y "En un Lugar de la Manga" de Mariano Ozores.

Este año forma parte del reparto de la serie de televisión "El último café", interpretando el papel de limpiabotas, por la que recibe buenas críticas y para Estudio 1, interviene en una obra que ya había representando, "El Reloj de Baltasar" y "Ninette Modas de París".


En "El Reloj de Baltasar" junto a un joven Manuel Tejada


En 1971, participa en el teatro contemporáneo al aire libre con la obra "El Conflicto de Mercedes". En 1972, participa en el rodaje de "La garbanza negra, que en paz descanse" de Luis María Delgado y en el teatro Club, en la obra "Cuando el diablo lleva faldas".

Para la televisión, rueda la obra de Ruiz Iriarte, "La Visita del Médico", emitida dentro de la serie "Juegos para mayores" y para la serie Animales Racionales, los episodios "Más Malignos Todavía" y "El Ángel de las Tinieblas".

El año 1973 supondrá su retirada del teatro, (como recoge en Induráin, en la semblanza antes comentada, Roa comentaba con humor que "ya estaba bien de tanto dinamismo") pero lo hará a lo grande, con una obra de gran éxito, titulada "Balada de los tres inocentes", protagonizada por José Sacristán, que superará las 500 representaciones.

En la obra, "Balada de los tres inocentes"


Su trabajo para la televisión será muy abundante este año, apareciendo en cuatro nuevos Estudio 1, "Primavera en la Plaza de París", La Muchacha del Sombrerito Rosa", "Los Extremeños se tocan" y "La Bella Dorotea", así como en un episodio de la serie "Tres eran Tres" y en otro episodio de la serie Animales Racionales, "Guardias y Ladrones". 

Para televisión, junto a María Fernanda d'Ocón, en "La Bella Dorotea"

En una escena de la serie "Tres eran Tres"


Durante 1974, para televisión, actúa en la serie Noche de Teatro, con las obras "Topaze" y "El puente de Waterloo", en donde interpreta a un "viejecito" y a "un anciano". Además, para el programa Telecomedia, actúa en "El Homenaje".  el cine, interviene en la película de Mariano Ozores, "Jenaro el de los 14" y rueda la que será la sexta y última colaboración en una película de Fernán Gómez, en este caso, "Yo la vi primero". Sin embargo, aún trabajarán juntos una vez más. Fernando lo reclama para un episodio de su serie "El Pícaro", titulado "Lucas encuentra a dos viejas amigas que hacen una trapisonda y huyen de Pedraza", estrenado el 8 de enero de 1975, y en donde Roa interpreta el papel de Don Rodrigo.

Con 84 añitos, en "El Pícaro"

Entre 1975 y 1976, además de obtener el título al productor ejemplar, rueda una nueva película con Mariano Ozores, "Los pecados de una chica casi decente", en un papel de obispo y en otra película con José María Forqué, "Vuelve Querida Nati" y "Tiempos Duros para Drácula" de Jorge Darnell.

El año 1977 rodará dos películas y se retirará, se trata de "Hasta que el matrimonio nos separe" de Pedro Lazaga, en donde interpreta uno de sus repetidos papeles de sacerdote y "El Puente" de Juan Antonio Bardem. Algunas fuentes citan su participación en "Tengamos la guerra en paz" de Eugenio Martín, pero se trata de otro Joaquín Roa.

Además, este año se estrena "Viridiana", tras años censurada durante la dictadura franquista.

Roa aún volverá una vez más a la gran pantalla.  A finales de 1980, viviendo en la Casa de la Misericordia en Pamplona y ya nonagenario, el director navarro Luis Martínez Cortés, lo reclama para su película "Ni se lo llevó el viento, ni puñetera falta que hacía", en donde interpreta al abuelo de la protagonista. La película parece que le fue dedicada, agradeciéndole su colaboración. Sin duda, cumplió su deseo manifestado en una entrevista: "Me gustaría mucho ir a la calle a tomar un café y ponerme a charlar con la gente joven que sin ningún escrúpulo me llamaran Joaquín y me tutearan. La juventud es maravillosa y yo me siento muy rejuvenecido cuando charlo con jóvenes".

Tras una trayectoria de más de 70 años, más de 70 películas, innumerables obras de teatro de todos los géneros, incluyendo la revista y la zarzuela, una quincena de trabajos para televisión y como escritor de varias obras para la escena, Roa moriría el 24 de mayo de 1981, en el Hospital de Navarra de Pamplona, su ciudad natal. Sus restos descansan en el osario del cementerio de Pamplona.


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