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Isabel Pallarés

ISABEL PALLARÉS. LA ACTRIZ DE REPARTO

Isabel Pallarés (a menudo acreditada como María Isabel Pallarés) es un claro ejemplo de actriz de reparto. La mayor parte de su carrera la desarrolló en el teatro, pero su rostro de rasgos amables y su característica voz, se hizo reconocible tras su participación en varias películas, en papeles menores. Así que, vamos allá, con la vida y la obra de esta paisana.

EL AMBIENTE FAMILIAR Y LOS COMIENZOS

La actriz Isabel Pallarés Banquells (aunque muchas fuentes, erróneamente, escriben Banqueis) nació en Valencia, el 9 de enero de 1905. Sus padres fueron José Pallarés Iranzo e Isabel Banquells Camilleri. Isabel tuvo cinco hermanos, de los que, Consuelo también se dedicó al mundo de la interpretación, aunque se retiró en los años 30, para volver esporádicamente en los años 70 y 80. Su madre, también actuó en el teatro y su padre, que trabajó como funcionario y letrado, fue empresario del Teatro Principal de Valencia, durante unos años. 

La familia Banquells-Camilleri darían lugar a una saga de actores, que desarrollaría su carrera en México, entre ellos, Roberto Banquells,   su esposa Magdalena Garafulla y su hijo, Roberto Banquells Garafulla. 

Además, emparentarían con otra gran familia valenciana de artistas, los Iturbi, tras el casamiento de Teresa Iturbi (hermana de los pianistas José y Amparo) con Juan Banquells Camilleri, tío de Isabel.

Por tanto, Isabel formaba parte de una familia de buena posición, con raíces en el mundo de la interpretación, por lo que sus primeros pasos se manifiestan muy pronto en funciones del colegio. Así, en 1916, en el Colegio de las Dominicas, donde realizaba sus estudios, participa en la obra "La Bella Condesita". Un par de años después, junto al resto de la familia, la encontramos en el Teatro Olympia, en una fiesta de caridad, en donde actúan en la obra de Muñoz Seca, "Trampa y Cartón". En esta línea, en 1921 interviene en "La Casa de la Troya" y en 1923, de nuevo en una función benéfica, en el teatro Principal, con la obra "La verdad de la mentira" de Muñoz Seca.

A principios de 1924, en otra función benéfica, esta vez del Patronato de la Juventud Obrera, interviene en la opereta "Carnaval de Una Vida", en donde interpreta un cuplé titulado "Las Noches de la Luna", que según recoge la prensa, dado su éxito, será registrado en disco. En enero de este mismo año, también actúa en una función para los niños pobres, con la obra de Linares Rivas, "Cobardías".

Tras todas estas actuaciones, no podía tardar mucho su debut como profesional que se produciría este mismo año, en la nueva temporada teatral que se iniciaba en septiembre. Junto a ella, también debutó su hermana Consuelo.

Poco antes de este acontecimiento, se produce un hecho luctuoso, el 4 de agosto de 1924, muere en Valencia, el padre de Isabel, siendo enterrado en el cementerio de esta ciudad.

La vida continua y así, el 26 de septiembre de 1924, Isabel debutaba en el teatro Eslava de Valencia, en un corto papel en la obra "La Prisa" de los Álvarez Quintero.


A continuación, marcha de gira con la compañía de Ramón Gatuellas, que lleva en el repertorio, obras como "El Príncipe que Vuelve", "Los Sobrinos de Pedro", "Los Hijos Mandan", "El Adversario" o "El Abuelo". Posteriormente, se une a la compañía de la prestigiosa pareja de actores María Bassó y Nicolás Navarro, actuando en obras como "Ha Entrado Una Mujer" o "Señorita Mamá".

A finales de 1926, cambia de compañía y se une a la del actor Francisco Hernández, apareciendo en el clásico "Don Juan Tenorio" y en obras como "El señor cura y los ricos", "El Matrimonio Interino", "Lo que ellas quieren, "Mimí Valdés", "La de San Quintín" o "El Ardid". En la prensa empiezan a resaltar su presencia en los escenarios, obteniendo buenas críticas. 


En mayo de 1927 pasa a la compañía de José Montenegro y Joaquín Roa, actuando en "La Loca de la Casa" de Perez Galdós y en la nueva temporada teatral formará parte de otra compañía, la de la actriz María Cañete, con un repertorio tanto de obras españolas, como adaptaciones de obras extranjeras, tales como "Los Lagarteranos", "¡Usted es Ortiz!, "La última novela", "Tambor y Cascabel" o "Mi mujer es un gran hombre". 

Una de las primeras fotos en la prensa. Nación, 26 de septiembre de 1928

En 1928, actúa un par de meses en la compañía de María Palou, actuando en el teatro Princesa con la obra "La Petenera" y en mayo, se une a la compañía de Díaz-Artigas, para sustituir a la actriz Josefina Santaularia. Hasta final de la década, Isabel seguirá cosechando éxitos con interpretaciones en "El Rosal de las Tres Rosas" de Linares Rivas, "Cuerdo Amor, Amo y Señor" de Avelino Artís, "Cuento de Aldea" , "Vidas Cruzadas" y "Cien Comedias y un Drama".

Una de las buenas críticas recibidas, por "El Rosal de las Tres Rosas"


LOS AÑOS 30

A comienzos de los años 30, actúa con éxito en la obra en verso, "El Monje Blanco" de Eduardo Marquina. En la misma compañía también encontramos a una futura actriz de cine, con una biografía pendiente, Rosita Díaz Gimeno.

A finales de ese año, cambia de compañía y se adhiere a la de otra pareja teatral y personal, Pepita Meliá y Benito Cibrián, con la que estará hasta septiembre de 1931, actuando en obras como "Los Duendes de Sevilla" de los hermanos Quintero, "Cásate con mi mujer" (una adaptación de una obra de Ladislado Fedor), "El Padre Alcalde" de Muñoz Seca, "Viva Alcorcón, que es mi pueblo" y "Las Brujas".

A continuación forma parte de la compañía de la prestigiosa actriz Irene López Heredia con la que trabajará hasta el final de la década.

Su labor con esta compañía es muy abundante y reconocida. Hasta finales de 1931, interviene en obras como "La Princesa del Marron Glace", "Una Gran Señora" , "El Embrujado" de Valle-Inclán o  "Las Llamas del Convento". La crítica del diario ABC por su papel en esta obra reseña su "actuación irreprochable que mereció un especial aplauso del público". También merecerá su primera caricatura en dicho diario.


En el año 1932, la encontramos de gira por España y por Sudamérica, actuando en "Érase una vez en Bagdad", "La Escuela de las Princesas" y ya de vuelta en España, en 1933, en "El Rival de su Mujer", "Rosas de Otoño" de Benavente, "Plataneras" (interpretada muy "ad hoc", en Tenerife), "La Duquesa se divierte", "La Luz" y "La Verdad Inventada", ambas de Benavente.

En 1934 y 1935 siguen de gira por España, actuando en Cataluña y Aragón, poniendo en escena "Por Tierras de Hidalgos", "El Río Dormido", "Cuando Angélica fue Hombre", "La Inglesa Sevillana" y adaptaciones de "Un Marido Ideal" de Oscar Wilde y "Lady Frederick" de Somerset Maugham, así como otros estrenos: "La Papirusa" de Torrado y Navarro o "La Mujer que se vendió".

Caricatura en ABC por su actuación en "Tierra de Hidalgos"


En "La Papirusa", junto a Mariano Asquerino e Irene López Heredia. Foto ABC. 1935

La prensa se hace eco de su versatilidad y de su "ternura y delicadeza" como rasgos que la caracterizan, apareciendo alguna nueva fotografía que la dará más a conocer.



El infausto 1936 se inicia con la actuación en el teatro de la Zarzuela en la obra "La Dama del Antifaz" y posteriormente, en "Sueño de Primavera" y "Los Volcanes".

Tras el comienzo de la guerra, Isabel Pallarés vuelve a su ciudad natal, Valencia, y da cobijo en su casa, al autor Jacinto Benavente, protegido por la República, que después de la guerra, tras una retractación por temor a las represalias, seguirá con su labor teatral hasta su muerte, siendo ampliamente reconocido.


En Valencia, en octubre de 1936, Isabel participa en una representación de "Los Intereses Creados", en la que el propio Benavente interpretaba el papel de Crispín, en favor de los niños expulsados de Madrid por la guerra.

Elenco de "Los Intereses Creados". Revista Crónica


Una vez finalizada la guerra, encontramos en el mes de junio a Isabel, actuando en el teatro Romea de Barcelona, en la compañía de Amparo Martí y Paco Pierrá, en la obra "El Derecho de los Hijos" y ya en julio, vuelve a sus orígenes, a la compañía de López Heredia, interpretando en Barcelona, la obra de Benavente, "Campo de Armiño", además de "Lady Amarilla" y "Suspenso en Amor", una nueva adaptación de una obra de Ladislao Fedor.

LOS AÑOS 40

La labor teatral de Isabel Pallarés se mantiene firme durante toda la década de los años 40, salvo por un paréntesis de año y medio, entre finales de enero de 1940 y julio de 1942. Desconozco el motivo de este paréntesis, quizá contrajera matrimonio en este momento y se alejara momentáneamente de la escena. Isabel Pallarés estuvo casada con Jesús Gabaldón Pérez-Campoy, que se dedicó brevemente al teatro.

Por tanto, en enero de 1940, actúa en "La Corte de los Truhanes" y desaparece de las carteleras hasta julio de 1942, en que regresa con la compañía de Lola Membrives con obras como "Teresa de Jesús", "Bendita Seas", "La Lola se va a los Puertos" de los hermanos Machado, "Señora Ama" de Benavente e incluso un Pirandello, "La vida que te di".

El año 1943 será especial para Isabel Pallarés. En la primera mitad del año sigue con Membrives poniendo en escena "Cancionera", "Otra vez vivir" y "Zazá", pero en la nueva temporada teatral formará compañía propia junto al prestigioso actor Carlos Lemos. Con su compañía girará por España hasta su disolución dos años después. A finales de este año representan la obra "El Corazón Manda".

El año 1944 será muy prolífico y las interpretaciones de ambos actores recibirán muy buenas críticas. Este año pondrán en escena, "Canto de Alondra", "Dora, la Espía", "El Cisne" (en donde otro magnífico actor de la compañía recibe elogios, Rafael Alonso), "Él duerme, Ella delira", "El Nido Ajeno", "Escuela de Millonarias", "La Escuela de las Princesas", "Lo Cursi", "Los Intereses Creados" y "Los Niños Perdidos en la Selva", ambas de Benavente, "Una Conquista Difícil" "Marianela" y "Tragedias, no". También participa en octubre en un homenaje a Benavente, con el que sin duda, guardaría una amistad tras su ayuda durante la guerra civil.

En la primera mitad de 1945 sigue con algunas obras del repertorio y además, añade "Correo de América" y "La Fuerza Bruta". 

Pero en la segunda mitad, ya se ha disuelto la compañía con Lemos y pasa a formar parte de la compañía de la vedette Celia Gámez, actuando en "Hoy como Ayer", por lo que ahora Isabel, actuará en un género diferente, mostrando, de nuevo, su versatilidad. 

El siguiente año, 1946, tiene gran éxito la obra, "Gran Revista" y siguen de gira por España, recalando en Barcelona. Tras finalizar la gira, Isabel marcha a la compañía del actor Enrique Borrás, cambiando de nuevo de registro y representando las adaptaciones al castellano de autores clásicos del teatro en catalán, como Rusiñol o Guimerá. Así, la encontramos en "Buena Gente" y "Tierra Baja", sin abandonar otros clásicos españoles, como "Don Juan Tenorio" o "El Alcalde de Zalamea", así como "El Místico" o "La Mala Ley".

En 1948, se registra otro "apagón" en su carrera teatral y vuelve a aparecer en 1949, para terminar la década con la compañía del teatro Talía, con el clásico "Las de Abel".

LOS AÑOS 50: Y LLEGÓ EL CINE

La década de los años 50, también se inicia con un año "en blanco" para volver en 1951, con la misma compañía, actuando en la obra, "El Sombrero de Copa" de Vital Aza.

En 1952, forma parte de la compañía Gascó-Granada, representando en el Reina Victoria, "Esposa Constante" de Somerset Maugham y "El Último Beso de la Señora Cheyney". El año siguiente con la compañía La Máscara representa en el teatro Alcázar, "El Patio" y "Carta a París" (en donde coincide con otra actriz ya celebrada en este blog, Nani Fernández) y en "Los Meritorios". A final de año, interviene con gran éxito en el estreno de la última obra de Buero Vallejo, "Madrugada".

En 1954, en Barcelona, pone en escena, además de otras obras ya comentadas, "Rosa y Rosita" y sobre todo, destaca el montaje de la obra de Eugene O'Neill, "Tres Comedias del Mar".


Este año muere Jacinto Benavente, amigo de Isabel y del que había llevado a la escena gran parte de su repertorio, así que era inevitable que participara en varias funciones de homenaje, con obras como "Canción de Cuna" y el clásico, "Los Intereses Creados". Además, se reestrena "Madrugada" en Madrid y otra obra de los hermanos Quintero, "Las Flores".

Y entonces llegó el cine. En 1955, en uno de esos paréntesis teatrales, Isabel Pallarés debuta en cine a la edad de 50 años, en un clásico del cine español, "Historias de la Radio" de José Luis Sáenz de Heredia. Una película de "episodios", que permite lucirse a una gran parte de los actores de reparto del cine español, era perfecta para que Isabel Pallarés desplegara todo su oficio y se diera a conocer en la gran pantalla.

Su personaje muestra algunas de las características que ya mostrara en algunos de los personajes con los que triunfó en el teatro, ternura, empatía, cercanía, ya que interpreta a Aurelia, la humilde lavandera, cuyo hijo necesita una costosa operación que se puede realizar en Estocolmo.

Junto a Carlitos Acevedo en "Historias de la Radio"

Sus primero títulos de crédito y junto a Guadalupe Muñoz Sampedro, José Luis Ozores y Alberto Romea

El año1956 interviene en una comedia de Jardiel Poncela, adaptada al cine, "Los Ladrones Somos Gente Honrada" de Pedro Luís Ramírez, de nuevo acompañada por un extenso reparto.

En "Los Ladrones Somos Gente Honrada"

También este año añade otra obra de teatro en su haber, "Hoy es Fiesta" de Buero Vallejo, estrenada en el María Guerrero y que superará las 200 representaciones. Además es una de las agasajadas por la Casa de Valencia en Madrid, junto a otros ilustres valencianos.


Hasta finales de la década combina su trabajo en el teatro y en el cine. Para las tablas, actúa en "El Sol Sale para Todos", "La Malquerida", "La Carreta", "La Vida en un Hilo" y "Manda a tu madre a Sevilla".

En el cine, interviene en la adaptación homónima de la obra "Madrugada" que ella misma había estrenado, dirigida por Antonio Román, en 1957.

En 1958, trabaja en tres películas, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice y en dos populares éxitos del año, "Una Muchachita de Valladolid" de Luis César Amadori y "Las Chicas de la Cruz Roja" de Rafael J. Salviá.

En una escena de "Una Muchachita de Valladolid"

El año 1959 traerá dos nuevos papeles para Isabel, en el gran éxito del año que encumbró a la pareja Vicente Parra y Paquita Rico, "¿Dónde Vas Alfonso XII?" de nuevo dirigida por Luis César Amadori y una crítica película del prestigioso director Rafael Gil titulada "Camarote de Lujo".

En los momentos finales de "¿Dónde vas, Alfonso XII?"

En "Camarote de Lujo"

 Por desgracia el año acaba trágicamente para Isabel, ya que su marido Jesús Gabaldón muere el 13 de diciembre en Valencia.

LOS AÑOS 60: CONSOLIDACIÓN TEATRAL,  CINE ESPORÁDICO Y AHORA, TELEVISIÓN

En la década de los 60, Isabel potencia su carrera en el teatro, mientras que su labor en el cine será menor y así continuará hasta el final de su vida, apareciendo esporádicamente, en la gran pantalla.

En 1960, interpreta el papel de una de las excéntricas viejecitas en la obra de Mihura, "Maribel y la Extraña Familia", protagonizada por otra valenciana María Fernanda d'Ocón y en un clásico de Lorca, "Yerma".

El año 1961 se estrena la adaptación de la célebre obra de Lillian Hellman, "The Children's Hour", en español titulada "La Calumnia", estrenada el 28 de enero, protagonizada por una joven Amparo Baró, que fue aclamada por la crítica. A finales de ese año se estrenaría la adaptación al cine de la misma obra dirigida por William Wyler, protagonizada por Audrey Hepburn y Shirley MacLaine, que recibió el mismo título, probablemente por el reciente éxito de la adaptación teatral. 

Ese mismo año también actúa en "Milord, la corista y el servicio doméstico" de Jerome K. Jerome y para el cine en "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín y "Pecado de Amor" de Luis César Amadori.

En 1962, sólo interviene en una película, "La Reina del Chantecler" de nuevo a las órdenes de Rafael Gil y hará un paréntesis de cuatro años en su trabajo para el cine. Para las tablas, actúa en otra gran adaptación "Becket o el Honor de Dios", protagonizada por Paco Rabal y Fernando Rey, en los papeles que llevaron al cine, Peter O'Toole y Richard Burton, como Enrique II y Thomas Becket, respectivamente. Hasta final de año también actúa en la reposición de "Maribel y la Extraña Familia" y "Alrededor de Siempre". Este año también resultará luctuoso personalmente, para Isabel, ya que fallece su madre, Isabel Banquells Camilleri, en Valencia, el 11 de mayo.

Ancianita carlista junto a Julia Caba Alba, Carmen Rodríguez en "La Reina del Chantecler"

El siguiente año su labor teatral se acentúa. Actúa junto a Vicente Parra en "Cita en Senlis", en "Las Chicas del Taller", "La Bella Dorotea" de Mihura y en una obra de largo recorrido "El Cianuro, ¿solo o con leche?", en donde interpreta a una anciana en silla de ruedas, que posteriormente se llevaría a la televisión, siendo interpretado este papel por Aurora Redondo.

Para finalizar el primer lustro de los sesenta, sigue su actividad teatral con obras como "El Caso de la Mujer Asesinadita", "Diálogos de la Herejía", "La Condesa Laurel" y "La Tercera Palabra".

Con esta obra seguirá en escena en 1966, si bien, este año marca la primera actuación de Isabel para la televisión, en concreto, en Telecomedia del Humor, con la adaptación de la obra "Todos Somos Importantes", que se emitió el 20 de noviembre, protagonizada por Laly Soldevila y Julio Navarro.

Este año también vuelve al cine, en un papel sin acreditar, con la película, "Nueve Cartas a Berta" de Basilio Martín Patino.

En 1967 trabaja para una de las series más exitosas del momento "La Casa de los Martínez" y vuelve al teatro en 1968 con la obra "La Vil Seducción" protagonizada por Queta Claver y Arturo Fernández. Este año y el siguiente también actúa en una obra que se prolongará en cartel varios años, aunque ya sin su presencia, "Enseñar a un Sinvergüenza" protagonizada por Pepe Rubio.

Por último, para finalizar los 60, participa en dos nuevas películas, "El Día de Mañana" de Agustín Navarro y "El Ángel" de Vicente Escrivá, protagonizada por Rafael.

LOS AÑOS 70 Y 80: LA TRACA FINAL

En los 70, Isabel Pallarés sigue trabajando a tres bandas. En 1970, para televisión, como no podía ser de otra forma, interpreta la obra "Madrugada" que ella misma había protagonizado en teatro y luego en su adaptación para el cine. Para este medio también interviene en otra serie de éxito, "Remite Maribel", en el episodio "La Llave de la Despensa" y en Páginas Sueltas en "El Club de los Corazones Antiguos" y en el capítulo "La Prima Angélica" de la serie "Visto para Sentencia". En el teatro, actúa en "Tú me acostumbraste" con la compañía de Germán Cobos y Gloria Osuna.

En dos escenas de "Madrugada". Junto a Mónica Randall.

En la primera mitad de los 70, trabajará con diversas compañías. En 1971, actúa en "El Apagón" junto a Marisol Ayuso y Paco Morán;  en 1972, se une a la de Guillermo Marín y Esperanza Navarro y actúa en la obra "Tal vez un prodigio" y en los dos años siguientes junto a Arturo Fernández en la obra "Pato a la Naranja". Para televisión interviene en la serie Novela con "Selma Lagerlof" en 1974 y en 1975, además, participa en el rodaje de una nueva película, "Duerme, duerme mi amor" de Francisco Regueiro. En las tablas, este mismo año, trabaja en la obra "Sencillamente, un burgués" de nuevo con Arturo Fernández.

En la segunda mitad de los 70, actúa en una obra de gran éxito de Pedro Osinaga, "Sé Infiel y no Mires con Quién" y en una reposición de "Maribel y la Extraña Familia", junto a Aurora Redondo que tendrá gran éxito y superará las 300 representaciones.

Para la televisión, interviene en la serie "Papá Goriot" y en un nuevo episodio de Estudio 1, "Exiliados", mientras que para el cine, añade dos nuevas películas, en papeles pequeños, "Mauricio, mon amour" de Juan Bosch, en un papel no acreditado, estrenada en 1976 y en "El Día del Presidente" de Pedro Ruiz, del año 1979.

En "Papá Goriot" para televisión

En la primera mitad de los 80 asistimos a su paulatino retiro. En televisión, en 1980, participa en otro Estudio 1, "La Venus de Milo", en 1981 en Teatro TV, actúa en "Las Viejas Difíciles" y en Escrito para TV, en "Siete Días de Amor", en 1984 que supondrá su última participación para una serie de televisión. También aparece en un serie de éxito "Los Desastres de la Guerra" estrenada en 1983, en donde Paco Rabal interpreta a Goya.

Sobre las tablas, en 1981, junto a la compañía de Saza, actúa en "Filomena Maturano" y se despedirá de los escenarios, en 1982, de nuevo junto a Arturo Fernández en "El Huevo de Pascua" de Jean Poiret.

Ya enferma y prácticamente retirada, volverá una vez más al cine, en 1985, en la película de Basilio Martín Patino, "Los Paraísos Perdidos".

En una imagen borrosa de su última actuación en "Paraísos Perdidos"

Isabel Pallarés morirá en Valencia, su ciudad natal, el 13 de febrero de 1986, poco después de haber cumplido los 81 años, siendo enterrada junto a su marido, en el cementerio municipal de Valencia. En su lápida: "Isabel Pallarés Banquells. Actriz".


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