Blog de actoresdenuestrocine

cine

Joaquín Roa

Escrito por actoresdenuestrocine 02-06-2018 en teatro. Comentarios (0)

JOAQUÍN ROA. UN ACTOR POLIFACÉTICO

Joaquín Roa es uno de los rostros más inconfundibles del cine español. Desarrolló una larga carrera en el teatro y en el cine, interpretando mayoritariamente papeles cómicos. Pero Roa, también tuvo otras inquietudes, escribiendo algunas obras teatrales, además de una educación musical, que luego aprovechó en su profesión. Así que, descubramos la carrera de Joaquín Roa.


EL NACIMIENTO

Joaquín María Fernández Roa, su nombre completo, nació en Pamplona, en la calle Eslava nº 20, a las cinco y media de la mañana del 15 de agosto de 1890. Fue hijo de Eduardo Fernández Paulín y de Nicolasa Roa García, naturales de Alberite y Calahorra, es decir, de origen riojano.

Su padre, Eduardo, era músico militar, formando parte, al menos, del Regimiento de Infantería de la Constitución y antes de su retiro, en Viana, del Regimiento de América, además de profesor de la orquesta del Teatro Principal de Pamplona. Su madre Nicolasa, parece que fue una mujer avanzada a su tiempo, interesada por la cultura y por los derechos de la mujer. 

Además, una reciente noticia, nos informaba sobre la exhumación de una fosa, de los restos de un tío de Joaquín, José Roa García, concejal de Pamplona, fusilado en la guerra civil. 

LOS COMIENZOS

Joaquín Roa siguiendo los pasos de su padre, empezó estudiando piano, durante el bachillerato, pero lo dejó pronto por el gusanillo de la interpretación, ya que su padre, como hemos visto, también ejercía de músico en ambientes teatrales. Según sus propias palabras, la primera obra que vio, en 1904, fue "La viejecita".

Las primeras noticias que he hallado sobre su actividad artística, se remontan al mes de julio de 1908, es decir, poco antes de cumplir los 18 años. El "Eco de Navarra" recoge las sesiones que se realizan en el cine varietés, en donde Joaquín Fernández Roa, recita monólogos y poesías, parece que con gran éxito. 


En el mes de diciembre, sin embargo, ya lo encontramos formando parte de una compañía teatral, dirigida por Hilario Rodríguez, actuando en la obra "Robo en Despoblado" de Vital Aza, en el teatro Landa de la ciudad de Haro (La Rioja). Según Joaquín, la primera obra que representó fue "Don Juan Tenorio", en el papel de Avellaneda.


Nuestro protagonista forma parte de varias compañía, apareciendo acreditado unas veces como Joaquín Fernández Roa y otras con el que será su nombre artístico definitivo, Joaquín Roa. A finales de 1909, forma parte de la compañía de José Montijano, otro apellido ilustre del teatro español. Esta etapa dura hasta 1911, en donde, brevemente, se une a la de José Montenegro, para recalar, ya en 1912, en la compañía de Luis Reig, con la que parece que está hasta 1915, interpretando obras como "Amores y Amoríos" de los Álvarez Quintero, "Flor de los Pazos" de Linares Rivas, "Malvaloca" o "El Misterio del Cuarto Amarillo". 

Este año forma parte de la compañía de Francisco García Ortega, padre de las actrices Rosario y Tote García Ortega, en donde actúa en obras como "La Desertora" o "El pan del Chico". En algún momento, parece que también forma parte de la compañía de Ernesto Vilches, pero no he encontrado referencias.

En 1916, forma parte de la compañía de Rosario Pino, una prestigiosa actriz que dejaría gran impronta en nuestro protagonista. Con esta compañía, actúa en "Rosas de Otoño", "La Noche del Sábado", "La propia Estimación", "La loca de la casa" de Galdós o el clásico de Tirso de Molina, "Don Gil de las Calzas Verdes". El año siguiente cambia de nuevo de compañía y se incorpora a la de Ricardo Puga.

En esta compañía coincidirá con Irene Alba, su marido Manuel Caba y con su hija Irene Caba Alba y con Alberto Romea, ambos ya retratados en este blog, estrenando obras como "La Gobernadora", "Los Intereses Creados" o "Los Búhos" de Benavente; por esta última obra recibirá buenas críticas. 


El año 1918 fue convulso para Joaquín Roa, en lo personal y lo profesional. En lo profesional, forma parte de dos compañías, la de Miguel Muñoz y la José Montenegro. Pero además, realiza su primera aparición cinematográfica, en una película rodada en Barcelona, probablemente a finales de ese año, titulada "Vida Nova" y dirigida por el portugués Nascimento Fernandes.


En lo personal, Joaquín Roa se casa en febrero de 1918, con una compañera actriz, la sevillana Encarnación Díaz Gálvez, hermana de la actriz Carmen Díaz. Su boda se realizó en la Parroquia de San Sebastián de Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Nicolasa y un magnífico actor, Nicolás Perchicot, que también forma parte de la compañía del Teatro Odeón. Pero tristemente, el 24 de septiembre de ese año, Encarnación Díaz sucumbe a la epidemia de gripe (llamada española) que está asolando Europa. Tenía tan solo 20 años. 

En 1919, el espectáculo continúa e interviene en una zarzuela, en el teatro Apolo de Valencia, titulada "La Hebrea". En septiembre, ya se incorpora a la compañía del teatro de la Comedia, destacando su actuación en "La casa de la Troya" de Pérez Lugín o "Faustina" de Muñoz Seca. 

Además, este año, empieza su labor como escritor. La prensa nos anuncia que Joaquín Roa ha escrito una obra teatral, junto a Antonio Pedrosa, titulada "Más allá del deber" y buscan compañía para estrenarla. La encontrarán pronto y la obra se estrenará a final de ese año, de la mano del actor Antonio Martiánez, que logra buenas críticas.


Su labor como autor continúa el siguiente año y lo hace con un triunfo, con la obra "Presentimiento", que recibe grandes alabanzas. A final de año, firma otra obra, esta vez de nuevo con Pedrosa, titulada "Ladrones", que adapta una novela del autor italiano Humberto Notari. En el aspecto interpretativo actúa en la obra de Arniches, "Los Caciques" y en "Los Misterios de Laguardia" de Muñoz Seca y en septiembre de 1920, forma parte de la compañía Alba-Bonafé. Este año escribe otra obra en colaboración con Pedrosa, "La Ingenua", aunque desconozco si se estrenó.


Finalmente, encontramos a Joaquín Roa formando parte activa del Sindicato de Actores, fundado recientemente.


UN INCISO: SU LABOR COMO ESCRITOR

Como hemos visto, Roa comenzó tempranamente su labor como escritor, que no dejará hasta el final de sus días. Su producción este aspecto está por catalogar, por lo que, en este apartado reseñaré, todas las obras que aparecen en diversas fuentes, además de las encontradas en la realización de esta entrada. Hay que destacar que Roa también colaboró en la redacción de artículos para diversas revistas como "Pregón", "Meridiano Femenino", "Fiesta Taurina" y "La Pulga".


En el aspecto literario, estas son las obras que escribió, solo o en colaboración: "Anecdotario Teatral", "Una Ingenua. Entremés", "Presentimiento", "La Hermanastra", "Noche de Guerra" (zarzuela), "Ladrones. Comedia de Aventuras" (adaptación de la obra "I Tre Ladri" de Notari), "¡Era un romántico! (drama en un acto), "María de Aránzazu", "Folletín del Hombre Oportuno (literatura de un actor)", "La Cenicienta y el Rey Mago", "Más Allá del Deber", "La noche de las coplas" y "La Guitarra de Fïgaro", ¡Dispensa Perico! (adaptación), "¡Que viene el lobo!", "Mi tia Javiera" y "El delito de las rubias". 



LOS AÑOS 20

En 1921, añade otra obra más a su curriculum como autor, "El Camino de los Tristes" y el año siguiente, cambia de compañía y se une a la de Paco Alarcón. Además, actúa en "Los Pollos Bien" y "Mi Marido se Aburre". 

En enero de 1923, estrenan una obra, de nuevo escrita al alimón, entre Endériz y Roa, que había obtenido el primer premio de la Sociedad de Autores. Su título, "La Noche de las Coplas" que se pone en escena en el Teatro Principal de Valencia.

Este año, también escribe otra obra, aunque no recibe buenas críticas. Se trata de "La Hermanastra" escrita junto a otra inquieta actriz, Adela Carbone. A lo largo del año, también actúa, en obras como "Cuando Ríe la Mujer", "Constantino Pla" y "Mi Prima Está Loca".

En una escena de "La Hermanastra"

El año 1924, Roa da un giro de 180 grados, dejando las obras "en verso" y se pasa a la zarzuela, uniéndose a una compañía, que lleva como primera actriz a Rafaela Haro. En esta compañía también encontramos a una actriz, Matilde López Roldán, con la que Roa contrajo matrimonio, en un momento que no he podido determinar.

Repertorio de la compañía de zarzuela.


Tras interpretar obras como "La Linda Tapada", "Motetes y Bulerías", "El Duquesito" o clásicos como "Doña Francisquita", la compañía se disuelve, bruscamente, mientras están actuando en Valencia. Pero Roa, Luisa Puchol y su marido Mariano Ozores, continúan actuando, a los pocos días, con su propio repertorio, en concreto, con la obra "Su Desconsolada Esposa".

Hasta 1926, encontramos a Roa en multitud de obras, obteniendo muy buenas críticas ("uno de los mejores actores de esta compañía", "un verdadero actorazo", "otro actorazo Joaquín Roa y eso que aún no ha tenido la oportunidad de lucirse"), por citar varias, "Herida de Muerte", "Los Milagros del Jornal" de Arniches, "La Octava Mujer de Barba Azul", "¿Quién se casa con Paulina?", "El Amor no se Ríe" de Sassone, "La Virtud Sospechosa" de Benavente, "Cancionera" de los Quintero o "Nadie sabe lo que quiere o el Bailarín y el Trabajador" de Benavente.

A finales de este año, se une a la compañía de Fernando Porredón con quién estará hasta la siguiente temporada en que pasa a la de Amparito Miguel Ángel, actuando en Roxana. Además, se estrena otra obra de Roa y Endériz, "Noche de Guerra", con música de los maestros Millán y Espinosa. 


Ya en 1928, tras otro paso por companías de zarzuela, se une a la de un famoso matrimonio de actores, Amparo Martí y Paco Pierrá. En esta compañía sigue con él, la que quizá sea ya su esposa, Matilde López Roldán. 

La actriz Matilde López Roldán, esposa de Roa, en "Bienvenido Mr. Marshall"

Hasta finales de los años 20, aparece en "Lola y Lolo", "Señor... ¿por qué son tan guapas?", "Hay que Vivir", "Caridad", "Mi Hermana Genoveva" y "Las Grandes Fortunas". El año 1929 acaba con la noticia de que Endériz y Roa están acabando otra obra, "La Guitarra de Fígaro".

LOS AÑOS 30

El año 1930 supone el retorno de Joaquín Roa al cine y lo hace en un papel no acreditado, como uno de los bandidos, en la película surrealista de Luis Buñuel, "La Edad de Oro", rodada en Francia y Cadaqués, alrededor del mes de mayo y que tras su estreno en París fue prohibida, de forma que en España no se estrenaría hasta 1978.

Los años 30 nos muestran a un Joaquín Roa más centrado en su labor de autor y cambiando de compañías y de estilo, recibiendo, como siempre, buenas críticas por su labor.

Se estrena la obra de la que es co-autor, antes mencionada, pero a lo largo de la década, también realiza una adaptación, junto a Ángel Custodio, de la obra alemana, "Der Doppelte Moritz", que titularon, graciosamante, "¡Dispensa, Perico!", estrenada en 1932 y a finales de 1939, una fantasía infantil titulada "¡Que viene el lobo!", estrenada por la compañía Gascó-Granada, estrenada en abril de 1940.

Pero, volviendo atrás, en 1931, actúa en la obra "Paca Faroles" y marcha de gira por España, con obras como "Es mi padre" de Muñoz Seca o "El amante de Madame Vidal". En 1932, actúa en otra obra, "Las Peripatéticas".

El siguiente año, en el teatro Muñoz Seca interviene en "Pepita Reyes" de los hermanos Quintero, "El Padrón Municipal" de Muñoz Seca y "El Niño se las trae".



En 1934, Roa vuelve a cambiar de tercio y se une al elenco de una compañía de operetas, comandada por Celia Gámez. Su labor como tenor cómico es alabada, actuando en obras como "El baile del Savoy", "La ronda de las brujas", "El Príncipe Carnaval", "Las Leandras" y "Los Insaciables". 

Además, este año, Roa vuelve al cine, esta vez de la mano de Florián Rey, en el papel de Mauricete, en la película "El Novio de Mamá". Sin embargo, su labor en el cine no tendrá continuidad, ya que Roa rechaza otras ofertas, prefiriendo su labor en el teatro. De hecho, en 1935, algún periódico anuncia que deja la compañía de Celia Gámez para rodar "Currito de la Cruz", pero al final no fue así. 

En septiembre, se une a la compañía de Nini Montiam, que actúa en el teatro Victoria, con la obra "La Mancha Blanca". Pero la compañía se disuelve y en noviembre, Roa se une a la compañía del teatro Fontalba, actuando en "La Españolita".

A la derecha, en una escena de "La Mancha Blanca"

A la izquierda, como el diplomático americano en "La Españolita"

A principios de 1936, lo encontramos trabajando en obras como "La del manojo de rosas" o "La Cibeles". En el teatro Muñoz Seca, actúa en "Cinco minutos de amor" y debuta en el teatro Cómico con la compañía de Carmen Díaz, con la obra "Mi hermana Concha".

La guerra sorprende a Roa de gira, en zona sublevada. Hasta la finalización de la contienda, actúa en obras como "Señora Ama" de Benavente o "Como tú ninguna" y en obras del gusto del futuro nuevo régimen, como "España Inmortal" o la "comedia patriótica", "Las cinco rosas".

Al finalizar la guerra, interviene en la obra "Gracia y Justicia", en mayo de 1939. En junio forma compañía fugazmente con Juan Calvo, actuando en el teatro Maravillas, con la obra "Soy un Sinvergüenza" y con una obra escrita, al alimón entre Calvo y Roa, titulada "Mi tía Javiera", estrenada el 30 de junio. En diciembre ya forma parte del elenco del teatro Infanta Isabel, con Isabel Garcés como primera actriz, participando en la obra "La Tonta del Rizo".

LOS AÑOS 40: REGRESO A LA GRAN PANTALLA

A finales de octubre de 1940, Roa sigue con la compañía de Isabel Garcés, poniendo en escena "Mosquita en Palacio" de Adolfo Torrado En 1941, en el teatro de la Comedia, actúa en "Dos Docenas de Claveles" y ya en la nueva temporada teatral, en septiembre, forma parte del elenco del teatro Maravillas, comandado por Pepe Isbert. Así, lo encontramos en un homenaje a Muñoz Seca, poniendo en escena su obra "El Refugio" y hasta final de año en "Ella, Él y don Gonzalo" y "El Trueno Gordo".

En enero de 1942, sigue en el Maravillas, con la obra "Los Hijos Artificiales", pero ya en febrero, decide formar compañía propia junto a la actriz Mary Delgado y actúan el teatro Cómico con la obra de Muñoz Seca y Pérez Fernández, "Un drama de Calderón". Sale de gira por España y pone en escena obras como "Chiruca", "Una Noche de Primavera sin Sueño" de Jardiel Poncela, con la obtiene un gran triunfo,    "Mi Padre" de Muñoz Seca y Pérez Fernández. En verano, actúa en el teatro de la Zarzuela con obras como "¡Usted es Ortiz" y "Cuidado con la Paca", así como en varias comedias, "La condesa está triste", "La Luz", "Una Rubia Peligrosa", "La Ola", "Que mala sangre tienes" o "Viva Alcorcón que es mi padre".

En 1943, actúa en una obra de teatro infantil, también con gran éxito, "Rosalinda" y en el teatro Fuencarral, sustituye al actor Antonio Murillo, en la exitosa comedia "La Venganza de Don Mendo".

Como vemos, la actividad de Roa es frenética. Pero aún así, todavía tiene tiempo para reincorporarse al mundo cinematográfico, de forma, que en 1943, interviene en cuatro películas. Algunas fuentes citan también "Forja de Almas", pero en realidad se trata de otro Joaquín Roa, como el mismo hará notar, en una entrevista de la época.

En el mes de mayo se estrena "Castillo de Naipes" de Jerónimo Mihura y en el mes de octubre, "El Escándalo" de Saénz de Heredia, que será un gran éxito. Pero , sin duda, será la siguiente película, en la que participa, la que le permite hincar el diente a un papel a su medida, reforzado por el resto del reparto. Se trata de "Eloísa está debajo de un almendro" de Rafael Gil, adaptación de la obra homónima de Jardiel Poncela, muchas veces ya mencionada en este blog. Roa interpreta a Fermín, el mayordomo "saliente" de la mansión de los Briones que da el relevo a Dimas, el mayordomo "entrante", interpretado por Juan Calvo. Su escena juntos, camino de la cama en donde vive, viaja y descansa, el personaje interpretado por Juan Espantaleón, el excéntrico jefe al que Roa deja y Calvo va a servir, es hilarante, desde el inicio de la escena con Roa haciendo footing por la casa, hasta la aceptación del nuevo mayordomo, tras un interrogatorio descacharrante.

Calvo y Roa, una delicia juntos, en "Eloísa está debajo de un almendro"

Anunciando la siguiente parada del tren, en el viaje (sin salir de casa) que realiza Juan Espantaleón

El año 1943 se cierra con el estreno, el 27 de diciembre, de "Café de París", que supondrá la primera colaboración con el director Edgar Neville.

Confraternizando con Julia Lajos y Manuel Requena en "Café de París"

La llamada del cine tiene sus efectos sobre Roa y el año 1944, se dedicará plenamente a su labor cinematográfica, actuando en tres clásicos del cine español. En primer lugar, vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, sin duda, ambos muy satisfechos con su anterior colaboración, y participa en un papel totalmente diferente en la obra maestra, "El Clavo". Roa interpreta a un sepulturero, en el cementerio en donde se encuentra la calavera con el clavo, que da nombre a la película. En una escena plena de patetismo, Roa mantiene su dignidad frente a un autoritario juez, que ni siquiera da las buenos días y un despectivo alcalde, que cuando Roa confiesa que se ha llevado un viejo ataúd a su casa, para hacer camas a sus hijos, comenta despectivamente, "eso (refiriéndose a Roa), tiene familia".

Ejerciendo su oficio de enterrador en "El Clavo".

Pocos días después de estreno de "El Clavo", acaecido el 5 de octubre de 1944, se estrena, en concreto el día 9, otro éxito de la temporada, esta vez, una comedia disparatada, dirigida por Juan de Orduña, titulada "Tuvo la culpa Adán", en donde Roa hace el papel del patriarca de la familia protagonista, "papaíto".

Caracterizado como el anciano padre de una particular familia en "Tuvo la culpa Adán"

El trabajo de Roa se cierra con su breve aparición, como alcalde, en otra película de Rafael Gil que también fue un éxito, "El Fantasma y Doña Juanita". 

En su aparición, junto a Juan Espantaléon, en "El Fantasma y Doña Juanita"

En 1945, Roa vuelve a trabajar para Edgar Neville, en dos de sus grandes películas. En primer lugar, como amigo del personaje protagonista, interpretado por Rafael Durán, en la comedia, "La Vida en un Hilo", en donde también encontramos a otra actriz de reparto, en un papel largo a su medida, Julia Lajos.

En "La Vida en un Hilo"

Y en segundo lugar, interviene en "Domingo de Carnaval", una peculiar película, protagonizada por Conchita Montes, con un tono desasosegante. 

Este año, su actividad teatral también se recupera, actuando en "Aquella Noche Azul", "¡Cinco minutos nada menos!", "Tiene Razón don Sebastián", "El Gran Calavera" y "El Pañuelo de la Dama Errante".

Para el cine, este mismo año, también interviene en "Tierra Sedienta" de  nuevo dirigido por Rafael Gil y en "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa.

En el segundo lustro de los años 40, su actividad en el cine se relaja, aunque añade dos nuevas películas con Rafael Gil, "La Fe", interpretada por Rafael Durán y Guillermo Marín, estrenada en 1947 y "Aventuras de Juan Lucas", estrenada en 1949. También repite con Sáenz de Heredia en "Don Juan" del año 1950. El resto de películas de esta época son "La próxima vez que vivamos" y "La Fiesta Sigue", ambas dirigidas por Enrique Gómez, "El Huésped de las Tinieblas" de Antonio del Amo y "Flor de Lago" de Mariano Pombo.

En una escena de "La Fe", junto a su protagonista, Rafael Durán

En la escena, Roa pasa de una compañía a otra, del drama a la comedia, pasando por la opereta o la zarzuela. Sus actuaciones son numerosas: "Tres Piernas de Mujer" y "De los Tiempos de Apolo", junto a la actriz Milagros Leal, las revistas "Entre dos luces" y "Colorín, Colorao, este cuento se ha acabao" y como director de la compañía de opereta de Maruja Tomás, así como, la comedia de Jardiel, "Angelina o un drama de 1880", "Madre Alegría", "El Pulso era normal", "Las de Abel" y "Militares y Paisanos".

LOS AÑOS 50. TRABAJO A DESTAJO

En la primera mitad de los años 50, Roa trabaja a menudo, con otro director clásico del cine español, Ladislao Vajda; en concreto, aparece en el papel de ratero, en "Séptima Página" (1951), como bandido "novato" en "Aventuras del Barbero de Sevilla" (1954) y por último, en uno de los grandes éxitos del cine español, "Marcelino, Pan y Vino" (1955) en el papel de Fray Talán, junto a una pléyade de actores estupendos, entre ellos, un viejo conocido suyo, Juan Calvo.

Fray Talán en "Marcelino, pan y vino"

El extenso reparto de Marcelino, en donde encontramos entre otros a Antonio Vico, Rafael Calvo, Juanjo Menéndez, Rafael Rivelles y Antonio Ferrandis, rodeando al pequeño Marcelino.

En el teatro, de nuevo, su labor es muy abundante, actuando en una veintena de obras. En 1951 sale de gira en la compañía de Esperanza Navarro y Ricardo Acero, actuando en "Un Beso en la Estación" o "El Sombrero de Copa".

Para la gran pantalla participa en dos películas, "El Deseo y el Amor" de Luis María Delgado y Henri Decoin y "El Capitán Veneno" de Luis Marquina, con un estupendo Fernando Fernán Gómez.

Plantándole cara al Capitán Veneno.

El año 1952 su labor teatral es ingente. Trabaja en el teatro Español con la obra "Seis Mentiras" y a mediados de año, forma parte de la compañía de "Teatro por Horas", junto a actores como Milagros Leal, su hija Amparo Soler Leal, José Franco y el matrimonio de actores Rosita Yarza y José María Seoane. Hasta final de año, lo encontramos en escena en "La Cuerda Floja", "El Afinador", ""El Nido", "Sábado sin sol", "Los Milagros del Jornal", "Para y Fonda", "Sin Palabras" y "El Automóvil"y "Sin Querer", ambas de Benavente. En el Teatro de la Zarzuela, actúa en "Jugar con Fuego", "Sierra Morena" y "La Fórmula J-K-3".

En 1953, Roa tiene cuatro películas en la gran pantalla, "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, "Buenas Noticias" de Eduardo Manzanos, "Vuelo 971" de Rafael J. Salviá y  un clásico del cine español, la película de Berlanga, "Bienvenido mr. Marshall", afortunadamente coral y que se estrenará el 4 de abril de este año. Roa interpreta el papel del pregonero del pueblo y forma parte de la tríada de la escena del balcón, junto a Pepe Isbert y Manolo Morán. Esta será la tercera (y última película), en la que trabajará junto a su esposa, tras "Un deseo y un amor" y "Puebla de las Mujeres".

A bordo del avión en "Vuelo 971"

En los títulos de crédito de "El deseo y el amor", junto a su mujer, Matilde López Roldán


Como alcalde vuestro que soy...

Su labor teatral es muy diversas, desde la obra de Lope de Vega, "La Discreta Enamorada" al sainete-revista "María La O", "Las 14-X" y "Federica de Bramante o la Florecilla del Fango". 

En 1953, la prensa informa que Roa está hablando con García Noval para formar una compañía que pondría en escena una obra del propio Roa, "El Delito de las Rubias", otra más que añadir a su curriculum, si bien, parece que finalmente no se llevó a cabo.

En 1954, además de las dos películas con Vajda, antes mencionadas (Marcelino pan y vino y Aventuras del Barbero de Sevilla), participa en otra película con José Luis Sáen de Heredia, "Todo es posible en Granada". Alguna fuentes citan otra película del año 1954 o 55, en la que Roa participa, "La Vida es Maravillosa" de Pedro Lazaga.

Pero su labor teatral sigue acaparando su tiempo, trabajando en el teatro Reina Victoria, en el teatro de la Zarzuela y en la compañía de Comedias Cómicas "Actores Reunidos", actuando en "Una drama en el quinto pino" de Tono y Manzanos, "La Reina Doña Juana" de Julia Maura, "El caso del señor vestido de violeta" de Mihura, "La torre sobre el gallinero", todas en el mismo 1954 y ya el año siguiente, en "Al natural", "La fuerza bruta", "Diga usted 33", con José Luis Ozoresz, "Pastor y Borrego" y "Fucar XXI".

El año 1955 se produce un hecho luctuoso en la vida de Roa, el 31 de agosto fallece en Madrid, su esposa, Matilde López Roldán, siendo enterrada en La Almudena.

La segunda mitad de los 50, empieza con una gran presencia de Roa en el cine, ya que tiene en cartelera a lo largo del año 1956, un total de seis películas. En abril, se estrena "La Vida en un Bloc" de Luis Lucia, en donde interpreta a Melquiades, un brigada de la guardia civil. Rueda dos películas con Pedro Luis Ramírez, "Los Ladrones Somos Gente Honrada", adaptación de la obra homónima de Jardiel, en donde encontramos a otro gran elenco de actores de reparto, desde Pepe Isbert a José Luis Ozores y justamente, con este actor, repite en "Recluta con Niño", en donde interpreta al alcalde de Roncalejo. Por último, lo encontramos en "Curra Veleta" de Ramón Torrado y en otra divertida película dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "El Malvado Carabel".

En teatro, interviene en "Juegos Peligrosos" y "El Reloj de Baltasar".

El resto de la década de los 50 dosifica sus intervenciones en cine y teatro. Sobre el escenario lo encontramos en "El Gallo" y "La Carreta", ambas en 1957, el año siguiente interviene en una obra de éxito, "El Bufón de Hamlet" en el teatro Goya, junto a Berta Riaza y Manuel Dicenta, en "Secretos de Alcoba", "Los Tres Etcéteras de Don Simón" y de nuevo, en "El Caso del señor vestido de violeta".

Para la gran pantalla, trabaja en una serie de películas que se estrenan en 1957, "Susana y Yo" de Enrique Cahen Salaberry, "Un abrigo a cuadros" de Alfredo Hurtado, en un papel fugaz y no acreditado en Faustina", una divertida comedia mefistofélica de José Luis Saenz de Heredia, "La Guerra Empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti y "La Cenicienta y Ernesto", de nuevo bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez.

En "La Guerra empieza en Cuba"

En 1959, vuelve a rodar con Fernando Fernán Gómez, en uno de sus más reconocidos trabajos, "La Vida Alrededor", interpretando al falso testigo de la defensa, en una de las cómicas escenas de la película.

Testificando en "La Vida Alrededor"

LOS AÑOS 60: Y AHORA... LA TELEVISIÓN

En los años 60, Roa sin dejar su trabajo en los escenarios y en el cine, se introduce en un nuevo medio, la televisión. Pero vayamos, por partes.

En el año 1960, actúa en una obra de Jaime de Armiñán, en el teatro Reina Victoria, su título "Paso a Nivel", mientras que en el cine, su labor es más abundante, sin duda, por resultar un trabajo menos agotador y probablemente más lucrativo. Así, este año estrena "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, "Amor Bajo Cero" de Ricardo Blasco, "La Quiniela" de Ana Mariscal y vuelve a repetir con dos directores. En primer lugar, con Luis Lucia, en la que será la primera y exitosa película de Marisol, "Un Rayo de Luz" y en segundo lugar, con Fernando Fernán Gómez, en la película "Sólo para Hombres". Sin duda, Fernán Gómez debía estar muy complacido con su vis cómica y su capacidad para crear un personaje con breves apariciones en pantalla, en la que será su tercera colaboración. Fernán Gómez seguirá contando con él, como veremos, en tres ocasiones más.

Haciendo "La Quiniela"


Dando clases de piano a la debutante Marisol, en "Un Rayo de Luz"

El siguiente año, añade dos obras más en su haber, "Romanoff y Julieta", adaptación de la obra escrita por el actor Peter Ustinov, estrenada en el Reina Victoria y a final de año, en el teatro de la Comedia, actúa en "Esta Noche Tampoco" de López Rubio.

Estupenda caricatura en la obra "Esta Noche, Tampoco"

Para la gran pantalla, tres muescas más, de diverso calado. La comedia "Fantasmas en la Casa" de Pedro Luis Ramírez, en otra de sus colaboraciones juntos, "Ella y los Veteranos" de Ramón Torrado y algo más de 30 años después de su aparición en "La Edad de Oro" de Buñuel, vuelve a rodar con él, en una de sus obras más polémicas, "Viridiana". Roa interpreta magníficamente a uno de los mendigos, formando parte de la "blasfema" escena de la Santa Cena.

En varias escenas de "Viridiana"

En 1962, actúa en la compañía del teatro cómico popular, en la obra "Sansón", además de en "Tribuna viene de Tribu", en Valladolid.

En el cine, Fernando Fernán Gómez lo reclama para interpretar a don Nuño Manso de Jarama en la adaptación al cine de "La Venganza de Don Mendo" de Muñoz Seca, como no podía ser de otra manera, dada su capacidad para la comedia y para decir el verso. Todo el reparto está perfectamente escogido, desfilando en la gran pantalla, actores como Juanjo Menéndez, María Luisa Ponte, Xan das Bolas, Antonio Garisa o Pilar Gómez Ferrer.

En "La venganza de Don Mendo". De nuevo cara a cara, con Fernando Fernán Gómez.

El año 1963, actúa en el teatro, justamente en la obra de Pedro Antonio de Alarcón, que once años antes había interpretado en el cine, junto a Fernán Gómez, "El Capitán Veneno" y además, interviene en "Panteón para tres" y "La Venus de Milo". En el cine, sólo aparece en "El Camino" de Ana Mariscal, interpretando el papel de cura, muy familiar para él. Hasta 1966 hará un paréntesis en su actividad cinematográfica.

En ese ínterin, además de aparecer sobre los escenarios en "Reinar después de morir", "El Retablo de las Maravillas", "Los Milagros del Jornal" (un clásico de su repertorio) y "El Villano en su Rincón", Roa realiza su primera incursión en la televisión. Será el año 1965, en "Los Elegidos", basada en "Los Hombres de Pro" de José María Pereda, para la serie de adaptaciones teatrales en el programa "La Novela". Junto a él, Ismael Merlo, Asunción Balaguer, José Vivo, Conchita Rabal y Mariano Ozores.

En una semblanza de Joaquín Roa, en la revista Pregón, firmada por Carlos Mata Induráin, recoge unas palabras de Roa, en el año 1967, sobre el trabajo en la televisión, que muestran su humildad: "Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza" 

Este año también sube a la escena en "Epitafio para un Soñador" y "El Alcalde de Zalamea".

Como hemos comentado, en el año 1966, Roa vuelve al cine y se estrenan dos películas que cuentan con su presencia, "Un Beso en el Puerto" de Ramón Torrado y "Fray Torero" de José Luis Saenz de Heredia, en donde Roa vuelve al clero, interpretando a un fraile. Pero Roa no puede abandonar la escena y este año actúa en "El Baño de las Ninfas".


En 1967, Roa sigue en la televisión, interviniendo en la serie "La Familia Colón"; en el teatro, en la obra "Un sueño para Constanza" y en el cine en la simpática "Los Chicos con las Chicas", en donde interpreta al abuelo de Irán Eory. El año siguiente actúa en el teatro Arlequín, en la obra "Primavera en la plaza de París" y en el cine en "Un diablo bajo la almohada" de Javier Aguirre. Además, la peña Chicote le dedica su tradicional almuerzo.

La década de los 60 acaba con un premio para Roa, pues se le concede la medalla de oro en la categoría de actores que se distinguen por su historia profesional, concedida por los Premios de Teatro de Valladolid, junto a la actriz Luchy Soto. Este año había participado en un festival a favor del Instituto Cervantes y en la obra "Historia de un Adulterio".

Con melena en "Historia de un adulterio"

En el cine, repite con un viejo conocido suyo, que siempre lo tiene en cuenta, Fernando Fernán Gómez; esta vez para una película que ha ganado prestigio con el tiempo, "El Extraño Viaje". Además, trabaja con José María Forqué en "Pecados Conyugales".

En una escena de "El Extraño Viaje"


LOS AÑOS 70 Y TELÓN

La década de los 70 empieza con más premios para Roa. En 1970, obtiene el Premio del Círculo de Bellas Artes (medalla de oro en su apartado de teatro), junto a otra actriz de larga estirpe, Josefina Díaz y en 1971, obtiene el Premio Nacional del Sindicato del Espectáculo, por su labor de conjunto y el Premio Nacional de Teatro Extraordinario, junto a la actriz María Francés.

En esta década, un octogenario Roa, reduce su ritmo en el cine y el teatro, dedicándose en mayor medida a la televisión. En 1970 actúa en la obra "El Amante Jubilado" de Emilio Romero, estrenada en el teatro Maravillas y además, para no perder la costumbre rueda dos películas "El Monumento" de José María Forqué, en donde interpreta el papel de fraile y "En un Lugar de la Manga" de Mariano Ozores.

Este año forma parte del reparto de la serie de televisión "El último café", interpretando el papel de limpiabotas, por la que recibe buenas críticas y para Estudio 1, interviene en una obra que ya había representando, "El Reloj de Baltasar" y "Ninette Modas de París".


En "El Reloj de Baltasar" junto a un joven Manuel Tejada


En 1971, participa en el teatro contemporáneo al aire libre con la obra "El Conflicto de Mercedes". En 1972, participa en el rodaje de "La garbanza negra, que en paz descanse" de Luis María Delgado y en el teatro Club, en la obra "Cuando el diablo lleva faldas".

Para la televisión, rueda la obra de Ruiz Iriarte, "La Visita del Médico", emitida dentro de la serie "Juegos para mayores" y para la serie Animales Racionales, los episodios "Más Malignos Todavía" y "El Ángel de las Tinieblas".

El año 1973 supondrá su retirada del teatro, (como recoge en Induráin, en la semblanza antes comentada, Roa comentaba con humor que "ya estaba bien de tanto dinamismo") pero lo hará a lo grande, con una obra de gran éxito, titulada "Balada de los tres inocentes", protagonizada por José Sacristán, que superará las 500 representaciones.

En la obra, "Balada de los tres inocentes"


Su trabajo para la televisión será muy abundante este año, apareciendo en cuatro nuevos Estudio 1, "Primavera en la Plaza de París", La Muchacha del Sombrerito Rosa", "Los Extremeños se tocan" y "La Bella Dorotea", así como en un episodio de la serie "Tres eran Tres" y en otro episodio de la serie Animales Racionales, "Guardias y Ladrones". 

Para televisión, junto a María Fernanda d'Ocón, en "La Bella Dorotea"

En una escena de la serie "Tres eran Tres"


Durante 1974, para televisión, actúa en la serie Noche de Teatro, con las obras "Topaze" y "El puente de Waterloo", en donde interpreta a un "viejecito" y a "un anciano". Además, para el programa Telecomedia, actúa en "El Homenaje".  el cine, interviene en la película de Mariano Ozores, "Jenaro el de los 14" y rueda la que será la sexta y última colaboración en una película de Fernán Gómez, en este caso, "Yo la vi primero". Sin embargo, aún trabajarán juntos una vez más. Fernando lo reclama para un episodio de su serie "El Pícaro", titulado "Lucas encuentra a dos viejas amigas que hacen una trapisonda y huyen de Pedraza", estrenado el 8 de enero de 1975, y en donde Roa interpreta el papel de Don Rodrigo.

Con 84 añitos, en "El Pícaro"

Entre 1975 y 1976, además de obtener el título al productor ejemplar, rueda una nueva película con Mariano Ozores, "Los pecados de una chica casi decente", en un papel de obispo y en otra película con José María Forqué, "Vuelve Querida Nati" y "Tiempos Duros para Drácula" de Jorge Darnell.

El año 1977 rodará tres películas y se retirará. En marzo se estrenan "Hasta que el matrimonio nos separe" de Pedro Lazaga, en donde interpreta uno de sus repetidos papeles de sacerdote y "El Puente" de Juan Antonio Bardem y en agosto. Algunas fuentes citan su participación en "Tengamos la guerra en paz" de Eugenio Martín, pero se trata de otro Joaquín Roa.

Además, este año se estrena "Viridiana", tras años censurada durante la dictadura franquista.

Roa aún volverá una vez más a la gran pantalla.  A finales de 1980, viviendo en la Casa de la Misericordia en Pamplona y ya nonagenario, el director navarro Luis Martínez Cortés, lo reclama para su película "Ni se lo llevó el viento, ni puñetera falta que hacía", en donde interpreta al abuelo de la protagonista. La película parece que le fue dedicada, agradeciéndole su colaboración. Sin duda, cumplió su deseo manifestado en una entrevista: "Me gustaría mucho ir a la calle a tomar un café y ponerme a charlar con la gente joven que sin ningún escrúpulo me llamaran Joaquín y me tutearan. La juventud es maravillosa y yo me siento muy rejuvenecido cuando charlo con jóvenes".

Tras una trayectoria de más de 70 años, más de 70 películas, innumerables obras de teatro de todos los géneros, incluyendo la revista y la zarzuela, una quincena de trabajos para televisión y como escritor de varias obras para la escena, Roa moriría el 24 de mayo de 1981, en el Hospital de Navarra de Pamplona, su ciudad natal. Sus restos descansan en el osario del cementerio de Pamplona.


Ricardo Acero

Escrito por actoresdenuestrocine 27-04-2017 en cine. Comentarios (0)

RICARDO ACERO, EL GALÁN OLVIDADO QUE ELIGIÓ EL TEATRO


Ricardo Acero fue un joven actor que debutó en el cine en los años 40, realizando papeles de galán. Sin embargo, en los años 50, dejó el cine para dedicarse al teatro. Sobre él, hay muy poca información, si bien, he conseguido encontrar varios datos biográficos nuevos, para al menos completar, aunque sea mínimamente, una breve biografía de este "galán olvidado".

Ricardo Acero se llamaba en realidad, Ricardo García Pérez y nació el 31 de agosto de 1918, en la localidad soriana de Molinos de Razón. Desconozco el origen de su nombre artístico.

La primera referencia a nuestro protagonista aparece en el año 1943. El 29 de marzo de este año se estrena la película, "Canelita en Rama" dirigida por Eduardo García Maroto, quizá rodada a finales de 1942. 

En la película "Canelita en Rama"

A finales de este año, Ricardo combina sus trabajos cinematográficos y teatrales. El 26 de octubre se estrena su segunda película, "Ana María" dirigida por el afamado director Florián Rey, en donde interpreta el papel de chófer. En las tablas, Ricardo forma parte de la compañía de Nini Montiam, actuando en el Teatro Cómico, en el clásico "Don Juan Tenorio" que se pone en escena, como es tradicional, el 30 de octubre. Poco después, el 10 de noviembre, actúa en la obra "La gente dice que dicen..."

El año 1944, se encuentra en Barcelona junto a la actriz Lina Yegros, actuando en el teatro Poliorama, con al menos un par de obras, "Nena Teruel" de los Álvarez Quintero y "La mano de Alicia". 

En el cine se estrenará el 11 de diciembre, la película "Macarena" de Ramón Torrado, de nuevo de ambiente folklórico.

Durante 1945, aparece en otra película del mismo estilo, "Castañuela" de Ramón Torrado y posteriormente, en "Su última noche" de Carlos Arévalo. 


A continuación, encadena tres películas, estrenadas en 1946, con el exitoso director de la época Juan de Orduña, de diferente trayectoria. En primer lugar, "Leyenda de Feria", que no tendrá éxito crítico, a diferencia de la siguiente, "Misión Blanca", propaganda católica al uso, sobre la labor de los misioneros en África y protagonizada por Julio Peña y Alberto Romea. El año finaliza con una curiosa película, "Un drama nuevo", en donde una compañía teatral, pone en escena una obra que se confunde con la vida real y con su participación en "Un traje de luces" de Edgar Neville, que se estrenaría el año siguiente.

Junto a un gran actor, Jesús Tordesillas, en "Misión Blanca"

En "Un Drama Nuevo"

Algunas fuentes, citan la participación de Ricardo en la película, "La próxima vez que vivamos" de Enrique Gómez, que se estrenó en 1948 y un artículo de la prensa, también menciona su participación en "Aquel viejo molino" de Ignacio F. Iquino, a falta de confirmación.

Durante 1947, sigue combinando su labor en el teatro y en el cine. En las tablas, actúa en el homenaje a Benavente, en el teatro de la Comedia, con su obra más reconocida, "Los intereses creados". Además, también interviene en "Los pájaros" de Romero y Fernández Shaw, en "El amante" de Eduardo Manzanos, en el teatro Infanta Isabel, junto a Lola Villaespesa, Eloísa Muro y Ramón Peña y en "¡Soy el ama!". En este momento ya se convierte en el primer actor de la Compañía Nacional Lope de Vega.

En el cine, interviene en dos nuevas películas a las órdenes de Juan de Orduña, director con el que más trabajó. En primer lugar, en "Serenata Española" que se estrenaría el 12 de mayo y en segundo lugar, en el éxito, "La Lola se va a los puertos", coprotagonizada junto a Juanita Reina, Nani Fernández y Manuel Luna, que se estrenaría el 29 de diciembre.

En una escena y "al óleo" en "La Lola se va a los Puertos"

Ya en 1948, sigue su colaboración con Juan de Orduña en otro éxito arrollador de su filmografía el drama "Locura de Amor", en donde interpreta a un joven Carlos I, hijo de Juana la Loca. También interviene este año en "La Cigarra" del director Florián Rey y en "El Capitán de Loyola" de José Díaz Morales, protagonizada por Rafael Durán.

Como Carlos I, en "Locura de Amor"

En 1949, parece concentrarse en su labor para el cine y lo encontramos en "Una mujer cualquiera" y en "Aventuras de Juan Lucas", ambas dirigidas por otro gran director, Rafael Gil. También interviene en el rodaje de una película que no se finalizará, "En el nombre del padre" de Luis Marquina.

Durante 1950 forma compañía con una gran actriz, Mari Carmen Prendes, estrenando la obra "Dos mujeres a las nueve" de Miguel de la Cuesta y Juan Ignacio Luca de Tena y posteriormente, siguen de gira por España, con la excepcional obra de Buero Vallejo, "Historia de una Escalera", estrenada el año anterior y que repondrán en el teatro Cómico de Madrid. A finales de año, reponen la obra "Celos del Aire" de José López Rubio.

En el cine, vuelve con Juan de Orduña, en la que será su séptima y última película juntos, "Pequeñeces", otro gran éxito del director, en un intenso melodrama, con un lucido papel para Ricardo, en un reparto encabezado por Aurora Bautista.

En un buen papel en "Pequeñeces"

El año siguiente, Ricardo aparcará el cine y seguirá sólo con su propia compañía, a la que se añadirán a final de año, Esperanza Navarro y Joaquín Roa. En la primera parte del año, actúa en la obra de tipo folklórico "Mi hermana Concha", en el teatro Poliorama, junto a Manolo el Malagueño y a final de año, ya con la compañía completa, en "¡¡¡Agua en los bolsillos!!! en el teatro Ramos Carrión y en "Un beso en la estación".

Ya en 1952, vuelve al cine, en la película de Luis Lucia, de nuevo, de ambiente folklórico, "Gloria Mairena", en la que vemos a Ricardo Acero cantando, aunque desconozco si fue doblado o si también era cantante. 

En una escena de "Gloria Mairena"

En los escenarios, lo encontramos con la compañía de gira por España, con obras como "María Cristina me quiere dominar", "Julieta compra un Hijo", "Luna llena para todos" y junto a Carmen Vázquez Vigo en "Historia de un matrimonio" y junto a Amparo Soler Leal, en "Verano y Humo" de Tennessee Williams.


El año 1953 supondrá el retiro del cine de nuestro protagonista, con su interpretación en la comedia de José María Forqué, "El diablo toca la flauta", que se estrenaría el 15 de mayo de 1954. 

En su última película, "El diablo toca la flauta", junto al gran José Luis Ozores

Desde este momento, Ricardo Acero se dedicará en exclusiva al teatro, con algún paréntesis.

En el resto de la década, lo encontramos en la compañía de una larga saga teatral, la formada por Luis B. Arroyo y Rosario Sabatini, posteriormente con Fernando Collado, con la compañía de Tony Soler y finalmente, formando compañía con la malograda actriz Esperanza Navarro, apareciendo entre muchas otras obras en "Nosotros, Ellas y el Duende", "Don José, Pepe y Pepito", "La Cigüeña dijo sí", "¡Mujercita mía!", junto a Paco Martínez Soria, "El Pavo Real", "Los Niños de París", una comedia con Mariano Ozores, "El sol sale para todos", en el clásico "La Vida Es Sueño", en el papel de Segismundo, junto a Blanca de Silos, "Dos Hombres en la noche".

En los años 60, lo encontramos en la obra de teatro, "Irma la dulce", interpretando el doble papel que luego llevaría Jack Lemmon al cine y en otra reconocida obra "El Mundo de Suzie Wong" de Paul Osborne, que supuso el retorno de Jorge Mistral a los escenarios.

En una caricatura, en su doble papel en Irma, la dulce.

Además aparece, entre otras, en "El Nuevo Mundo" de Lope de Vega y en comedias como "Gorrión", "La Idiota", "La Chica del Gato", "Milagro en Casa de los López", "El Último Tranvía" o "El Plan Manzanares", junto a actores como Luchy Soto, Luis Peña, Irene Gutiérrez Caba y un largo etcétera.


Entre 1966 y 1976 no he podido encontrar ninguna referencia sobre él, volviendo a aparecer de gira por Europa en este último año, con la compañía Tirso de Molina. A finales de 1978, obtiene el Premio Valladolid de Teatro, junto a Pastor Serrador, por sus interpretaciones en una obra de gran éxito, "Los Emigrados", con la que estarán de gira por Europa, a principios de los años 80. Según la imdb, también realizó una aparición en el episodio "La soberbia" de la serie de televisión, "El Español y Los Siete Pecados Capitales".


También este año forma parte del elenco de la obra de Antonio Gala, "La Vieja Señorita del Paraíso" y en 1983, interviene en "A Media Luz, los Tres" de Miguel Mihura y "Los Caciques", un clásico de Arniches.


Con varios sainetes de este autor, lo encontramos realizando teatro para la tercera edad, en Guadalajara, con la compañía Pablo Sanz-Asunción Villamil y en "Historia del Teatro Español", con fragmentos de obras clásicas.


Parece que su última aparición fue en la obra "Los Extremeños se Tocan" de Muñoz Seca, a finales de julio de 1986 en los teatros de La Villa.

Hasta ahora, sólo se sabía el año de su muerte, que fue este mismo 1986, pero he podido confirmar la fecha, el 1 de diciembre, en Madrid, en donde fue incinerado. De nuevo, un actor que se fue en silencio, tras una larga carrera.



María Isbert

Escrito por actoresdenuestrocine 19-02-2017 en Cine español. Comentarios (0)



MARÍA ISBERT. DE TAL PALO TAL ASTILLA

MARÍA ISBERT. Con mayúsculas. No sólo por ser una actriz, hija de uno de los más grandes actores del cine, sino por méritos propios. Gracias a la labor de búsqueda necesaria para la realización de esta entrada, he podido descubrir y disfrutar del inmenso talento interpretativo de María Isbert, desde sus inicios en el cine. Su experiencia teatral y sin duda, el hecho de tener como progenitor a Pepe Isbert, le proporcionó una tremenda facilidad para adaptarse de la actuación en el escenario a la actuación en el medio cinematográfico, en donde está magnífica, cercana, natural, "querible". Tristemente, el hecho de que no se pueda acceder a las películas de cine español, bien porque no se emiten (con la honrosa excepción del programa Historias de Nuestro Cine) bien porque no se editen, hace muy difícil conocer la grandeza de los estupendos actores de reparto de nuestro cine... 

Este año se cumple el centenario del nacimiento de María Isbert, así que, aunque no se celebre oficialmente, no se recuerde o sólo a medias, vaya por delante mi agradecido homenaje por su inmenso trabajo y su carisma personal.

EL NACIMIENTO Y LOS INICIOS

María Vicenta Isbert Soriano nació el 21 abril de 1917, según todas las fuentes... sin embargo, si nos atenemos a los datos registrales, es decir, al propio testimonio de José Isbert, María nació el 24 de abril, a las siete y media de la mañana, en la calle Augusto de Figueroa, número 37-39. Fue la segunda hija (primero llegó Matilde y luego vendrían, Vicente, que moriría a corta edad, Julia, José y Ascensión) de Elvira Soriano Picazo y de José Isbert Alvarruiz. El primer apellido originariamente es Ysbert, pero artísticamente, Pepe Isbert ya utilizó la nueva grafía con i latina.

María junto a su admirado y admirable padre

José Isbert, en su autobiografía, titulada "Mi vida artística. Memorias, su teatro, su cine, su época", prologada por la propia María Isbert y por el actor Javier Cámara, hace referencia a María, en muchas ocasiones. 

De hecho, esta entrada también se nutre de las propias declaraciones de los protagonistas, algunas imprecisas o contradictorias.

La primera referencia a María que realiza Pepe Isbert, se produce durante un viaje en barco: "Iban conmigo Elvira y mis dos hijas, Matilde y María, muy pequeñas y físicamente diferentes: Matilde se parecía a su madre y la pobre María a mí, por quién sentía especial predilección". Aquí ya por tanto se hace referencia al tremendo parecido de María con su padre y a un tema recurrente, en propias palabras de María, su "fealdad", que luego se utilizaría, digamos cómicamente, en alguna de sus primeras películas.

María recibió una educación esmerada, hablaba cuatro idiomas, pero parecía destinada a seguir los pasos de su padre. Y así lo muestra Pepe Isbert en sus memorias, en donde relata: "Mis hijos también iban para arriba, unos más que otros. Matilde, menuda y extraordinaria. María, mucho más alta, era un calco a mí, en cuanto a carácter y facciones. Un día cuando tenía ocho años me despertó para anunciarme muy decidida: "Papá, yo voy a ser primera actriz". Este entusiasmo nació de su éxito en Tarazona, al interpretar el papel de Leocadia en la comedia "Vámonos", en una compañía infantil. Fue la heroína de la fiesta y había tomado gusto a las mieles del triunfo. Como me aterraba la idea de los peligros que esto encierra para una chica sensible y apasionada, me propuse, que no pisara más el patio de butacas y el camerino". En otro momento de sus memorias, considera que María tenía un espíritu "deportista e inquieto" y resalta su prodigiosa memoria. 

Sin embargo, toda cambiaría con el tiempo y con el golpe de estado que provocó la guerra civil. 

Siguiendo a Pepe Isbert, en sus memorias, sobre el debut de María en el teatro, éste menciona: "Me enrolé en una compañía que iba dando tumbos por toda la zona republicana, con mi amiga Matilde Galiana (...) Decidí llevarme a mis hijas Matilde y María Vicenta para que probasen suerte en mi profesión (..) Enrolé a Matilde y María en la nómina y cobraron lo mismo que yo 12,50 (en la nómina figuraba este sueldo para todos los miembros). Pronto comprendí que mi hija María tenía afición y condiciones..." 

Las fuentes son algo contradictorias, sobre el año de su debut. Algún artículo, tras su fallecimiento, citaba su primera actuación en el teatro Circo de Albacete, en el año 1934, si bien, si nos atenemos a las memorias de Pepe Isbert y a las declaraciones de la propia María, en realidad, debutó durante la guerra civil. la mayor parte de las fuentes, de hecho, mencionan el año 1936, en la obra "Nuestra Natacha", junto a su padre. En la wikipedia, en el artículo sobre esta obra, que se estrenó en 1935, se menciona su puesta en escena en Albacete, en el año 1937. Por último, en el libro "Sagas españolas del espectáculo" de Antonio J. Castro Jiménez, también se menciona este año.


En sus memorias, Pepe Isbert comenta que llevaba en el repertorio obras de Muñoz Seca, de gran éxito, como "Anacleto se divorcia" o "El Refugio" y menciona que él mismo incluyó la obra "Nuestra Natacha", aunque no dice en qué momento.

EL DEBUT EN EL CINE Y EL PARÉNTESIS TEATRAL

Al finalizar la guerra, María sigue formando parte de la compañía de su padre. Se encuentran actuando en Barcelona, en el mes de septiembre de 1939, poniendo en escena la obra "El Refugio" de Muñoz Seca, que el propio Isbert estrenó en su momento. En octubre, siguen en el Teatro Barcelona, con las obras "Don Olé primero" y "Si papá levantara la cabeza". Acaban el año en Sevilla, poniendo en escena la obra "Fulano de Tal", si bien, no sé si en esta obra, también actuaba María.

En septiembre de 1941, Pepe Isbert volverá a actuar de nuevo en Madrid, por primera vez desde la finalización de la guerra, y lo hará en el homenaje que se le rinde a Muñoz Seca, con la obra que llevaba Isbert en su repertorio, "El Refugio", puesta en escena en el Teatro Maravillas. María Isbert recibe una crítica elogiosa publicada en la "Hoja del Lunes" del 22 de septiembre de 1941, que adjunto a continuación:


Hasta final de año, María actúa en el mismo teatro en "El solterón", "La educación de los padres", "Mis simpáticos enemigos" y "El Trueno Gordo", junto a magníficos actores como Ángel de Andrés o Joaquín Roa. 

En abril de 1942, la compañía estrena en el teatro Lara, la obra de Carlos Llopis, "Siempre llego tarde", que supondrá el inicio de un largo paréntesis teatral para María Isbert, ya que no volverá al teatro, hasta los años 60.

Es en octubre de 1943, cuando María se incorpora al rodaje de la que será su primera película y lo hace por la puerta grande, dirigida por Juan de Orduña, en la comedia "La vida empieza a medianoche" y además, junto a su padre, Pepe Isbert, en la primera de sus 21 películas juntos. En sus memorias Pepe Isbert recuerda: "Mi hija María empezó ahí su carrera cinematográfica, recomendada no precisamente por mí, sino por María Bassó, de forma completamente espontánea, que nosotros hemos ignorado hasta mucho más tarde".

El rodaje se extendió hasta diciembre de ese año y la película se estrenará casi un año después, el 9 de noviembre de 1944. En el reparto también encontramos a dos conocidos de este blog, Julia Lajos y Xan das Bolas. María y su padre parece que siempre tendrán una escena juntos, en las películas en las que participaron.

María y su padre, en los títulos de crédito de su primera película juntos, "La vida empieza a medianoche" 


En su primera escena juntos, haciéndose carantoñas.

El día de Navidad de ese mismo año se estrenará la siguiente comedia de Juan de Orduña, titulada "Ella, él y sus millones", en la que también contará con María Isbert.

María interpreta a la secretaria del conde protagonista, interpretado por su padre, que en una divertida escena le dicta un artículo en el que concluye que "Favila no fue comido por un oso".

En "Ella, él y sus millones"

En 1944, María rodaría su tercera película que se estrenará el 19 de febrero de 1945, titulada "El Camino de Babel" dirigida por Jerónimo Mihura. María está deslumbrante, desprendiendo ternura, serenidad, en un papel a su medida, Cloti, una pintora simpática, realista que se hace de querer. María aparece acreditada, como sucedería en otras ocasiones, como Maruja Isbert. Junto a ella, actores como Alfredo Mayo, Fernando Fernán Gómez, Julia Lajos, Antonio Riquelme y la compañera teatral inseparable de su padre, María Bru



Encantadora en "El camino de Babel", aquí con el galán Alfredo Mayo

En 1945, interviene en "Un hombre de negocios" dirigida por Luis Lucia, que le dará un alegría el año siguiente, ya que obtendrá el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos, por su actuación en esta película. En el año siguiente aparece en dos películas más, "Los Habitantes de la casa deshabitada" de Gonzalo Delgrás y "La mantilla de Beatriz" de Eduardo García Maroto.

En "Los habitantes de la casa deshabitada" junto a Fernando Fernán Gómez

El año 1947 es muy variado. Se pone, de nuevo, a las órdenes de Luis Lucia, en el drama de época "La Princesa de los Ursinos", para a continuación repetir con este director en una divertida comedia "2 cuentos para 2", en ambas junto a su padre.

En "La Princesa de los Ursinos", de nuevo junto a su padre.

En los títulos de crédito de "2 cuentos para 2"

En una escena de "2 cuentos para 2"

Acaba el año con dos películas más, otras más junto a Juan de Orduña, en "La Lola se va a los puertos" a mayor gloria de Juanita Reina y por último, en uno de los mayores éxitos del cine español, "Botón de Ancla" de Ramón Torrado, en donde encontramos también a una joven Mary Santpere. Años más tarde, José Isbert, en sus memorias contaba esta curiosa anécdota acaecida durante uno de los homenajes que se le tributó, en que un periodista anunció: "Contamos con la asistencia de una actriz muy conocida de todos ustedes, que va a dirigirles la palabra. ¡Con ustedes, la genial Mary Santpere!. Del público se levantó una mujer alta muy sonriente que dijo: "Queridos amigos, agradezco mucho la oportunidad para expresarles mi más viva emoción por este homenaje dedicado a mi padre, por que no soy Mary Santpere, sino María Ysbert".

Tocando el violín en "Botón de ancla"

El año 1948 también es muy abundante en la cosecha de María Isbert, actuando en cinco películas, la mayor parte estrenadas el año siguiente. En primer lugar, bajo la dirección de Edgar Neville, intervine en "El Señor Esteve", protagonizada, de forma excepcional, por un   fantástico actor de reparto, Alberto Romea. La película se estrenó el 30 de diciembre de 1948 y al día siguiente se estrenó otra película en la que intervino María, su título "La Fiesta Sigue" de Enrique Gómez. Ya en 1949, María aparece en "¡Olé, torero!" de Benito Perojo, "Currito de la Cruz" de Luis Lucia, en donde interpreta como será habitual en ella, el papel de una mujer extranjera y "Una mujer cualquiera" de Rafael Gil, en donde tiene un pequeño papel. En 1950, se estrenará "Tres ladrones en la casa" dirigida por el actor Raúl Cancio en 1948, en donde también encontramos a Pepe Isbert.

En el aspecto personal, contrae matrimonio (según algunas fuentes el 7 de mayo de 1949), con Antonio Spitzer, que parece que fue compañero de estudios. La pareja formó una larga familia, de forma que María, se dedicó a su labor en el cine, posponiendo su retorno a los escenarios. Tuvieron diez hijos, aunque sobrevivieron siete.

Junto a Tony Leblanc y Antonio Casal en "La fiesta sigue"

Sonriendo en "Una mujer cualquiera"

En la década de los 50, sigue su carrera, apareciendo principalmente en comedias y en ocho de ellas, junto a su padre.

En el aspecto personal, María da a luz, el 5 de diciembre de 1950, a su hijo Tony, que posteriormente, también se dedicaría al mundo de la interpretación. El 11 de noviembre de 1952, nacería su hijo Andrés, el 6 de diciembre de 1953, su hijo José, el 4 de julio de 1956, su hijo Carlos, que luego será un reconocido director y actor de doblaje, al interpretar al personaje de Homer Simpson, tras el fallecimiento de Carlos Revilla. En 1959, nacerá su hijo Ramón, además de dos hijos más de los que desconozco cuándo nacieron, Juan Bosco y Alfonso. Pepe Isbert recordaba en sus memorias: "María me tenía sobresaltado siempre, y a pesar del peligro, me obsequiaba con un nieto al año; todos críos rubios, distinguidos, con cierto aire de extranjeros. Ella perdía contratos de cine y se alejaba del ambiente, pero era feliz".

En el aspecto profesional, en la primera mitad de la década interviene en "La trinca del aire" de Ramón Torrado, un intento de repetir el éxito de "Botón de Ancla", con los mismos protagonistas, pero ambientada en el mundo de la aviación, en "Pluma al viento" de Louis Cuny, en su primera película con el afamado Rafael Gil, "Sor Intrépida", en "Como la tierra" de Alfredo Hurtado, (ambas junto a su padre), en "El rey de la carretera" de Juan Fortuny y en un éxito del actor José Luis Ozores, "Recluta con niño" dirigida por Pedro Luis Ramírez.

Divertida en "La trinca del aire"

Pato en ristre en "Pluma al viento"

Secretaria de un banquero en "Sor Intrépida"

Novia menospreciada de José Luis Ozores en "Recluta con niño"

Pensativa, en "El rey de la carretera"

En la segunda mitad de los años 50, repite con varios directores. Con Pedro Luis Ramírez en una comedia repleta de magníficos actores, entre ellos Pepe Isbert, su título "Los Ladrones somos gente honrada" y también vuelve a ponerse a las órdenes de Alfredo Hurtado y junto a Pepe Isbert, en "Un abrigo a cuadros". 

Ro

Cara a cara, padre e hija en "Los ladrones somos gente honrada". Al fondo, Antonio Garisa

Con Ramón Torrado, actúa en "Un fantasma llamado amor" y a continuación, trabaja con Ignacio F. Iquino en "Los ángeles del volante", honrando al gremio de los taxistas, y en donde actúa con su padre. Posteriormente, interviene en una curiosa película "El aprendiz de malo", junto a José Luis Ozores, dirigida por Pedro Lazaga, en donde el bueno de Ozores, rapta nada menos que a un bebé, inducido por una película de cine negro estadounidense.

María y Pepe Isbert, en "Los ángeles del volante", ¿quiere usted una flor caballero?

Breve aparición (a lo Hitchcock) en "El aprendiz de malo"

Dirigida por Ricardo Núñez, participa en una película que se estrenaría años más tarde, "Lo que cuesta vivir", en donde aparece acreditada con su nombre completo y en donde también actúa Pepe Isbert, así como su hijo José, como ayudante de dirección. También actúa con su padre, en "La casa de la Troya" de Rafael Gil y en "Villa Alegre" de Alejandro Perla. Por último, la encontramos en "El Puente de la Paz" de Rafael J. Salviá y en "El Gafe" de Pedro L. Ramírez.

En los títulos de "Lo que cuesta vivir" (con su nombre completo y Ángel Terr con una erre de más) y junto a su padre, en la misma película

En "La casa de la Troya"

En "Villa Alegre", aprovechando para besar la honorable calva de su sorprendido padre

Paciente paranoica en "El Gafe". Aquí, junto a Antonio Garisa

LOS AÑOS 60 Y 70, LA VUELTA AL TEATRO, EL DEBUT EN TELEVISIÓN Y SU AMPLIA LABOR CINEMATOGRÁFICA

Durante los años 60, su filmografía es muy diversa, tanto en dramas como en comedias, trabajando con algunos de los mejores directores del cine español. Pero, además, esta década supondrá el début de María Isbert en la televisión, apareciendo en la serie estrenada en 1963, "Escuela de maridos" y en la adaptación de "La importancia de llamarse Ernesto". En 1967, también aparecería en "Escuela de matrimonios" y en "Pequeño estudio". También aparecerá en la serie "La casa de los Martínez", en donde también actuarán en uno de los episodios, sus siete hijos, interpretando una canción en alemán.

En esta época, se inician las películas con niño prodigio y nadie más prodigiosa que Marisol, así que, en 1960, encontramos a María (acreditada de nuevo como Maruja Isbert), en "Un rayo de luz" de Luis Lucia, en donde también aparecen dos de los hijos de María Isbert. Pero ese mismo año, también interviene en un éxito de Pepe Isbert, "El Cochecito" dirigida por Marco Ferreri, en donde María interpreta a una de las hijas del primer afortunado poseedor de un cochecito, que Pepe Isbert intentará conseguir a toda costa. Y para terminar este año, se pone a disposición de Edgar Neville, en su película "Mi calle" y de José Luis Sáenz de Heredia en una película, ya citada en este blog, sobre la violencia machista, "El Indulto". 

Junto a Julio Sanjuán, a lo señorita Rottenmeier en "Un rayo de luz"

Su actuación, junto a su padre, en "El cochecito"

En la calle de "Mi Calle"

Bailando en la verbena de "El indulto"

El año siguiente, se estrena "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín, pero sobre todo, será el año en que María aparecerá en un hito y un escándalo del cine español, "Viridiana" del genio de Calanda, Luis Buñuel. Su hijo Tony comentaba: "Cuando Buñuel la descubrió dijo ¿de dónde ha salido ésta?. Es la cómica del absurdo". 

María en el documental "A propósito de Buñuel"

María, profunda creyente, comentaría en el documental "A Propósito de Buñuel" del año 2000, que al rodar la escena de la Santa Cena, estuvo a punto de irse, y refería que no se sentía cómoda, en el momento en que "Lola Gaos se levantaba la falda y enseñaba las bragazas".

En "Viridiana"


En los títulos de crédito y en una escena (mirando arrobada a los recién casado) de "Despedida de soltero"

En 1962, a las órdenes de Rafael Gil, interviene en una película para lucimiento de Sara Montiel, "La reina del Chantecler" y en un gran éxito del cine español y de Pepe Isbert, inolvidable como el abuelo de Chencho, en "La gran familia" de Fernando Palacios.

Escuchando una romántica canción de Sara Montiel en "La reina del chantecler". Asomando otra gran actriz, Carmen Rodríguez.

Asistenta enfurruñada con tanto niño, en "La gran familia"

En 1963, aparecerá brevemente, en una de las mejores películas de Berlanga y en uno de los mejores papeles de Pepe Isbert, "El verdugo", que  se estrenará en febrero del año siguiente. Este año, también aparece en "Escala en Hi-Fi" de Isidoro Martínez Ferry y en "Un demonio con ángel" de Miguel Lluch, en donde interpreta a una monja y no será la única vez.

María Isbert, Ángel Álvarez, Nino Manfredi, Emma Penella y Pepe Isbert, de picnic en "El Verdugo"


En "Un Demonio con Ángel"

El año 1965 es nutrido, interviniendo en "El Camino" de la directora y actriz Ana Mariscal, "Búsqueme a esa chica" de Fernando Palacios, "Un rincón para querernos" de Ignacio F. Iquino, "Mi canción es para ti" de Ramón Torrado, la segunda parte de "La gran familia" titulada "La familia y uno más" de Fernando Palacios, en donde ya no aparece Pepe Isbert, que ya se encontraba enfermo y por último en "Más bonita que ninguna" dirigida por Luis César Amadori, con una encantadora Rocío Dúrcal.

Este año también supondrá su vuelta a los escenarios. Aunque algunas fuentes afirman que regresó a las tablas tras el fallecimiento de su marido, si damos por bueno, que éste murió en los años 70, en realidad, María volvió a pisar las tablas unos años antes. Pero, independientemente de este hecho, María regresa al teatro, con la obra "La razón en la pecera" de Arturo Coca, en la compañía de Susana Campos y junto a Rafaela Aparicio.


Junto a Joaquín Roa en "El camino"

 

Enseñando idiomas en "Búsqueme a esa chica"

Ángel de Andrés, Manolo Escobar, María Isbert y Rafaela Aparicio en "Mi canción es para ti"


En el cine, junto a Tota Alba, en "Más bonita que ninguna".

En la segunda mitad de los 60, interviene en multitud de películas. Con Ramón Torrado, actúa en "Un beso en el puerto" y "Amor a todo gas", también aparece en "El arte de no casarse" de José María Font y Jorge Feliu, "Acompáñame" de Luis César Amadori, "La Mujer Perdida" de Tulio Demicheli, "El Hombre que mató a Billy el Niño" y "Encrucijada para una monja", ambas de Julio Buchs.

Arriba, junto a Manuel Alexandre, en modo turista y abajo, a lo Audrey Hepburn,en "Un beso en el puerto"


Esposa de pega en "El arte de no casarse", junto a Alfredo Landa.

Junto a una veterana actriz de la época de la República, Amalia de Isaura, en "Acompáñame"


Junto a Sara Montiel en "La mujer perdida"

Embelesada en "El hombre que mató a Billy el Niño"

Y sin descanso, sigue con "Escuela de Enfermeras" de Amando de Ossorio, "Mi marido y sus complejos" de Luis María Delgado, "Un adulterio decente" de Rafael Gil y "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre, interpretada por Lina Morgan. También la encontramos en "Operación Mata-Hari" de Mariano Ozores, con la pareja de moda, Gracita Morales y José Luis López Vázquez. María Isbert interpreta a la "prostituta número 6", la única con sorpresa.

Enfermera eficiente en "Escuela de enfermeras"

Sofisticada junto a Gracita Morales en "Mi marido y sus complejos"

Aprendiendo mientras trabaja, en "Un adulterio decente", junto a José Orjas

Chicas al salón, la número 6, con sorpresa, en "Operación Mata-Hari"

La década de los 60 se cierra con su actuación en "Cuatro Noches de boda" de Mariano Ozores y "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre. 

Flamenca, si se tercia, en "Cuatro noches de boda"

Primer plano en "Soltera y madre en la vida"


También en la segunda mitad de los 60 trabaja con asiduidad en el teatro. Así, en 1968 estrena dos obras, "¡Cómo está el servicio!" de Alfonso Paso, en una producción de Florinda Chico, que interpretaba su típico papel de chacha. La crítica de ABC, comentaba sobre María Isbert, su "talento cómico irresistible". Ese mismo año, también actúa en una obra del dramaturgo Miguel Mihura, "Sólo el amor y la luna traen fortuna", en el teatro Maravillas.

Para finalizar la década, María interviene, en 1969, en dos obras más, "Pepi and Gumer" (o vivir del aire) de Alfonso Paso, una parodia a lo Bonnie and Clyde (en este caso, Pepita y Gumersindo), estrenada en el Infanta Beatriz, junto a José Sacristán y Enriqueta Carballeira y en "Un día en Madrid", también de Alfonso Paso.

Los años 70 son una década prácticamente desaprovechada para el cine, repleta de comedias de escaso valor y de películas del conocido "destape", junto a otras más remarcables. En 1970, rueda "Un, dos, tres al escondite inglés" de Iván Zulueta y José Luis Borau, de estética psicodélica y "Los Hombres las prefieren viudas" de Leon Klimovsky.

En la setentera "Un, dos, tres al escondite inglés"


Cambiando de aspecto, con María Mahor y Tomás Blanco, en "Los Hombres las prefieren rubias"

Por citar algunas películas más de esta época, encontramos a María en "La tonta del bote" de Juan de Orduña, en 1970, "La casa de los Martínez" de Agustín Navarro y "La orilla" de otro director clásico, Luis Lucia, ambas de 1971,  "Un casto varón español" de Jaime de Armiñán y "La curiosa" de Vicente Escrivá y "Corazón solitario" de Francesc Betriu, todas del año 1973, "Tormento" de Pedro Olea, en 1974", "La Guerra de Papá" de Mercero, en 1977, así como un par de películas con Paco Martínez Soria, "Hay que educar a papá" (1971) y "Vaya par de gemelos" (1978), ambas dirigidas por el prolífico Pedro Lazaga.

Junto a María Asquerino en "La Tonta del bote"

En "La casa de los Martínez"

En su recurrente papel de monja en "La orilla"

En "Un casto varón español". María se atrevió a montar a caballo

Riéndose de un chiste verde, junto a Pilar Gómez Ferrer, en "La curiosa"

Caracterizada para su papel en "Corazón solitario"

Junto a Concha Velasco, en una película de época, "Tormento"

En una breve aparición en "La guerra de papá"

Educando a Paco Martínez Soria en "Hay que educar a papá"

Atribulada esposa del "gemelo bueno" (en la foto con el "gemelo malo") en "Vaya par de gemelos"

Sin embargo, María se desquita, con su trabajo en el teatro y en televisión. En 1970, interviene, para televisión en "Las siemprevivas se marchitan en otoño" dirigida por Pilar Miró; una de las reseñas del ABC remarcaba: "es una historia emocionante que tuvo una actriz excepcional: María Isbert". Ese mismo año, también intervendrá en la pequeña pantalla en la serie "Remite Maribel" y en la adaptación de la obra "Mejor muerto" de Nigel Balchim y en "Bajo el mismo techo", una serie de Martín Vigil. En 1971, sus intervenciones en la pequeña pantalla incluyen "Plinio", "Del dicho al hecho", "Las doce caras de Eva" y "Crónicas de un Pueblo".

En una escena de la serie "Plinio", junto a su protagonista Antonio Casal y a Alfonso del Real

En "Del dicho al hecho", esposa "verborreica" junto a Fernando Fernán Gómez

Junto a unas jovencísimas Julieta Serrano y Concha Velasco, en "Las doce caras de Eva"

Seria, debido a las murmuraciones de la gente, en "Crónicas de un pueblo"

En el teatro, actúa en "El misterio de la nube roja", en el teatro de la Zarzuela. El año siguiente, la encontramos, en el teatro cómico, en "La cigüeña dijo sí", en "Florencia Falcón, abogado", en la compañía de Margot Cottens, en el teatro Valle Inclán y en televisión, en una adaptación de "Rinconete y Cortadillo" y en "El molino junto al río Floss".

Durante 1972, actúa en las obras "Cuando el diablo lleva Faldas" de Rafael Richart y en la exitosa "Milagro en Londres" que sobrepasaría las 1.200 representaciones, extendiéndose hasta 1974. Una nota de prensa, de inicios de 1974, habla de que María lleva más de 20 meses haciendo esta obra, a pesar de sus siete hijos y su reciente viudedad. Parece que su marido falleció en 1973 a los 57 años. En televisión, además de en programas teatrales, interviene en "Historias de Juan Español", "Cuentos y Leyendas", "Tres eran tres", "Si yo fuera rico", "Suspiros de España" y "Los libros".

En un episodio de "Cuentos y Leyendas"

En un episodio de "Tres eran Tres", junto a Emma Cohen

Junto a Alfonso del Real en "Si yo fuera rico", protagonizada por Antonio Garisa

Con Irene Gutiérrez Caba en "Suspiros de España"

En una escena de un episodio de "Los libros", luciendo las joyas de un tesoro

Ya iniciado 1974, interviene en televisión en sendas adaptaciones de "Cuentos de la Alhambra" de Washington Irving y de "La Visita de la vieja dama" de Dürrenmatt, mientras estrena en el teatro Lara, una nueva obra, "El día que secuestraron al Papa", con críticas como: "actriz magnífica, matiza su papel en todos los momentos con mágica destreza". Entre 1972 y 1982, María actuaría para televisión en varias ediciones de Estudio 1, en obras como "Señora Ama", Mi señor es un señor", "Cuidado con las personas formales", "Milagro en casa de los López", "El avaro" y "Daisy Miller".

Magnífica en "El Avaro"

Sorprendida en "Mi señor es un señor" de "Primera Función"

En 1975, estrena dos obras de teatro más, "La zurra" en el teatro Benavente, junto a su hijo Tony y "Esquina Velázquez" en el teatro cómico, con Ángel de Andrés, Manuel Alexandre y Paloma Hurtado.

Estupenda foto con su querido hijo Tony

En este último lustro, María añade a su currículum, las obras "El día que se descubrió el pastel", "Las cupleteras", en donde interpreta la canción "Rema marinero", de forma que el público le pide hacer un bis y una obra al beneficio del Montepío de actores, junto a Paco Martínez Soria, "Guárdame el secreto, Lucas"

LOS AÑOS 80. IMPRESCINDIBLE EN TODOS LOS MEDIOS

Ya en los 80, su labor teatral incluye, en la primera mitad, "El español y Lord Lady", "Que Dios os lo demande", "Los chaqueteros", una obra de título terrible "La Chocholila ( o el fin del mundo es el jueves), así como revistas cómicas junto a Juanito Navarro como "Rematadamente Locos" o interpretando brevemente el papel de Doña Croqueta que hizo famoso el actor Simon Cabido, en "La Chispa de la vida". Junto a su labor teatral, sigue actuando en adaptaciones para la televisión, como "A morir que son dos días" o "El señor Badanas".

En la adaptación para televisión de "El señor Badanas"

En la gran pantalla, en esta primera mitad de los 80, sigue la misma tónica, con subproductos como "Cristóbal Colón, de oficio descubridor" y "Capullito de Alhelí" de Ozores, en 1982 y 1986, aunque la década se inicia con una buena película "Los fieles sirvientes" de Betriu, para en la segunda mitad, intervenir en alguna película de mayor calado. Así, María interviene en "A la pálida luz de la luna" de Gónzalez Sinde, en 1985 y a continuación, en el drama basado en la novela homónima de Luis Martín Santos, "Tiempo de Silencio" dirigido por Vicente Aranda, en donde está casi irreconocible, en una breve aparición como terrible  chabolista en la indigencia; también actúa en "Cara de Acelga" dirigida por José Sacristán, en 1987 y en dos buenas comedias, "Amanece que no es poco" (el culmen del absurdo) y "El Bosque Animado" dirigidas por José Luis Cuerda, también en 1987.

Con Amparo Soler Leal, enfurruñada en "Los fieles sirvientes"

En el "subproducto", "Cristóbal Colón, de oficio descubridor", junto a Antonio Garisa

Junto a López Vázquez, en "Capullito de Alhelí"

En una escena de "A la pálida luz de la luna"

En la miseria en la desoladora "Tiempo de silencio"

En los títulos de crédito a lo "guerra de las galaxias" en "Amanece que no es poco"

Junto a Luis Ciges en "Amanece que no es poco"

Echando las cartas en "El bosque animado"

En la segunda mitad de los año 80, su labor teatral la une a una de las grandes actrices teatrales de la escena española, Aurora Redondo en "El cianuro ¿solo o con leche?", adaptación de la obra "Arsénico y encaje antiguo", en donde dos ancianitas, practican una eutanasia mal entendida. En 1985, también actúa en "El canto de la cigarra" y en la revista "Doña Mariquita de mi corazón". Hasta final de la década, vuelve a actuar en una zarzuela "Agua, Azucarillos y Aguardiente" y en una obra que se prolongará en el tiempo "Patatús", que se estrena en 1986, el año en que María celebra sus 50 años en escena, siendo agasajada por sus compañeros. Además, se le concede la Medalla al Mérito en las Bellas Artes, junto a sus compañeros, Aurora Redondo y Félix Dafauce. 

Junto a Aurora Redondo en "El cianuro, ¿solo o con leche?". Nada que envidiar a Josephine Hull y Jean Adair en "Arsénico por compasión"

En 1987, actúa de nuevo en La Corrala, con la obra "La Verbena de la Paloma" y al año siguiente en "Cartas de Mujeres y otras palabras" de Jacinto Benavente, que se prolongará hasta el año siguiente. En 1989, vuelve a la zarzuela, con "La Gran Vía".

Su labor en televisión, en esta década, también es abundante y la encontramos en series afamadas como "Anillos de oro" o "Segunda Enseñanza", en nuevas adaptaciones teatrales para "Primera Función" y "Tarde de Teatro" y en revistas para "La comedia musical española".

La asistenta de "Anillos de Oro"

En "El sobre verde" con la gran Queta Claver, Quique Camoiras, Pedro Valentín y María Garralón.


LOS AÑOS 90. MARÍA ISBERT INCOMBUSTIBLE

En1990, María se embarca en la producción teatral de una estupenda comedia, "Maribel y la Extraña Familia", nada menos que junto a Aurora Redondo y Pilar Bardem. En sus memorias, Pilar Bardem recuerda que en Valencia cayó enferma y  estando en el teatro, comenta como los compañeros quisieron ayudar: "María Isbert, qué gran persona, me subió todas sus medicinas por si había algo utilizable". En esta época, María vuelve a actuar en otra revista, "Las Leandras", en "Próxima parada, felicidad" y en una exitosa obra de Sebastiá Junyent, "Sólo para mujeres", que se prolongará, yendo de gira por toda España, hasta el año 1993. 

Bonita foto de María Isbert en los años 90

A finales de julio de 1994, muere su hermano Pepe. Pero el espectáculo continua y María se va de gira con su querido hijo Tony, con la obra de Kafka, "Metamorfosis", que seguirá hasta 1995.

Para televisión, podemos destacar sus intervenciones en "Brigada Central", "Celia", en el magnífico elenco de "Los Ladrones van a la Oficina", en la serie protagonizada por Andrés Pajares y un joven Javier Cámara, "Ay señor señor", "Hermanos de Leche" y en la serie de Berlanga, "Villarriba y Villabajo".

Y de nuevo monja en la serie "Celia"

Pitonisa de pega en "Los Ladrones van a la Oficina"

Divertida confesión con Javier Cámara en "Ay señor señor"

Junto a Antonio Gamero en "Villarriba y Villabajo"

En 1997, se pone en la piel de un magnífico personaje, el de madame Arkatti, en la adaptación que José María Pou hace de la obra "Un espíritu burlón", que en la gran pantalla, interpretó la también enorme Margaret Rutherford. La obra se mantendrá en cartel hasta 1998 y María recibirá el Premio de Teatro Rojas de Toledo, por su interpretación en esta obra. 

Homenajeada en la representación de "Un espíritu burlón". Fuente: Diario ABC

En 1999, actúa en la obra "El siglo", durante la cual se le rinde un nuevo homenaje.

Durante los año 90, sus actuaciones en el cine son más espaciadas, actuando en 7 películas, entres ellas, "Yo me bajo en la próxima ¿y usted?" de José Sacristán, en 1992, "Los Porretas" de Carlos Suárez, en 1996, "La duquesa roja" de Francesc Betriu, en 1997, en "Atilano, Presidente" de Aguilar y Guridi y en "Pecata Minuta" de Ramón Barea, ambas en 1998 y en "La mujer más fea del mundo" de Miguel Bardem, en 1999.

Frágil en "Los porretas"

Conmovedora en la última escena de "La duquesa roja"

Formando parte del poder en la sombra en "Atilano, Presidente"

De nuevo monja en "Pecata minuta"

Con expresión divertida en "La mujer más fea del mundo"

LA ÚLTIMA ETAPA. HOMENAJES DEBIDOS, RECONOCIMIENTO PERSONAL Y ARTÍSTICO

María seguirá trabajando hasta el final. Para la televisión, sigue a buen ritmo y aparece en la serie "Manos a la obra", en "Robles, investigador", "Papá, "La verdad de Laura", "Hospital Central", en un agradecido papel en la magnífica serie "Siete Vidas", en "El Comisario", en "Manolito Gafotas" y en la que sería su última aparición para televisión, en "Con dos tacones", en el año 2006. Este año fallece su hermana Julia Isabel (también llamada Julieta).

Ancianita en "Manos a la obra"

Paciente en "Hospital Central"

Encantadora en "7 vidas"

En la serie "Manolito Gafotas"

En su última intervención televisiva, en 2006, en la serie "Con dos tacones"

El año 2000, interviene en "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero" de Antonio del Real y tras un paréntesis, regresa en el año 2002, con su actuación en tres películas, "El Florido Pensil" de Juan José Porto, "Primer y último amor" de Antonio Giménez Rico y "Cásate conmigo, Maribel" de Ángel Blasco, una adaptación de "Maribel y la extraña familia". También se cita en la prensa su participación en "Marujas asesinas", aunque finalmente no apareció en ella.

En "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero"

Estupenda en su intervención en "El florido pensil", junto a otro grande, Emilio Gutiérrez Caba, en un magnífico plano

Bien acompañada de Asunción Balaguer en "Primer y último amor"

El año 2003, supondrá su actuación en la adaptación al cine del comic Mortadelo y Filemón, interpretando, nada menos, que a la madre del Filemón, en "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" de Javier Fesser.

Este año se le otorgará el Premio Toda una Vida de la Unión de Actores, además del premio homenaje de la revista Fotogramas.

Con su magnífico humor recibiendo el cariño de sus compañeros

También este año, colabora en la reposición de "El cianuro ¿solo o con leche?", en una de sus últimas apariciones en la escena.

Inmejorable madre de Filemón.


Dibujada por Ibáñez. Fuente: mortadeloyfilemonyalgomas.blogspot

En el 2004 se despide del teatro, apareciendo en "Personas sin vergüenza" y en el ciclo de lecturas dramatizadas, en la obra "Dial. Yo no soy un asesino". En el siguiente enlace, podréis ver un recorrido en imágenes por su trayectoria teatral.

http://teatro.es/contenidos/revistaDigitalDeLaEscena/RDE11_3/conAcento_ActoresParaSiempre_MariaIsbert.html


Durante el año 2005, participa en "Semen, una historia de amor" de Daniel Fejerman e Ines Paris, en "R2 y el caso del cadáver sin cabeza" de Álvaro Saenz de Heredia y en "Envejece conmigo" de Alberto Moreno.

Una de sus últimas apariciones, plena de patetismo, en "Semen, una historia de amor"

En su 90 cumpleaños, en el 2007, recibe un homenaje imprescindible, en el programa Cine de Barrio. El año siguiente, recibirá la Placa de Miembro de Honor de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, rodeada del cariño de toda la profesión. Manuel Alexandre bromeaba: "Siempre que he trabajado contigo me has puesto en un aprieto, es muy difícil trabajar contigo y que no borres el protagonismo de los demás".

Junto al entrañable Manuel Alexandre

En el 2008, recibirá un premio entrañable, el Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert. Como comentaba algún crítico décadas antes, además de conocer a María, como la hija de Pepe Isbert, podríamos conocer a Pepe Isbert, como el padre de María...

Al año siguiente, es nombrada ciudadana ilustre de Tarazona  y este año, ya prácticamente retirada rueda su último papel en la película "Propios y Extraños" de Manolo González, que se estrenaría en el 2010. El año anterior había fallecido su hermana mayor, Matilde 

Con problemas de salud y de memoria, María realizó su última aparición pública en febrero de 2010, en el Teatro Circo de Albacete, durante un homenaje a Jardiel Poncela con la presentación de la obra "Los celuloides de Jardiel". 

Rodeada de su querida familia en sus últimos años

María Isbert murió el 25 de abril de 2011, tras una semana hospitalizada, en Villarrobledo (Albacete), un día después de cumplir 94 años y el mismo día que su padre la inscribió en el registro. La prensa hizo merecido eco de su vida y obra, incluso el diario "The Independent", publicó un completo obituario, firmado por Steven Marsh.

Su capilla se instaló, como no podía ser de otra manera, en el Teatro Circo de Albacete, en donde la profesión y el pueblo le rindió un sentido y sincero homenaje. Emilio Gutiérrez Caba, otro grande de la profesión, declaró": Era una persona grande, una mujer pura bondad, afable, un ser animoso, de esos que estaban dispuestos a darlo todo antes de que se les pidiera nada. Era una mujer de una enorme cultura, que hablaba varios idiomas, con una solidísima formación. Con ella desaparece una forma de vivir el teatro irremplazable y que desgraciadamente ya ha dejado de existir. Su compañero, Pepe Viyuela, en "Mortadelo y Filemón" afirmaba: "Te hacía sentir importante, nunca pretendía enseñarte nada y su humildad y la capacidad de hacerte sentir actor era impresionante".

Su hijo Carlos recordaba: "Le ha faltado ese papel protagonista en un momento de su carrera en que podría haber sacado las dotes interpretativas que tenía y que eran espectaculares. Lo digo como hijo y como profesional".

Pero sobre todo, como despedida, qué mejor que las palabras que, sobre la trayectoria de su madre, pronunció su hijo Tony Isbert en el homenaje que unos años antes le rindió la Academia de Cine: "era incomparable, irrepetible, inimitable e inmejorable".

Panteón de la familia Ysbert en el cementerio de Tarazona de La Mancha.

María Isbert fue enterrada en el cementerio de Tarazona de la Mancha, en el panteón familiar. Un mes después se le otorgó, póstumamente, la medalla de oro de Castilla-La Mancha.   


Xan das Bolas

Escrito por actoresdenuestrocine 10-12-2016 en Cine español. Comentarios (0)


XAN DAS BOLAS, EL CÓMICO INCANSABLE

El actor Xan das Bolas no podía faltar en un blog sobre actores de reparto del cine español, sin embargo, existe muy poca información sobre él. Agradezco a Enrique Cerviño, un paisano de Xan das Bolas, que me escribiera comentándome lo mucho que disfruta con este blog y me lo mencionara, haciendo así que me pusiera manos a la obra.

Antes de empezar, aprovecho para señalar, que Xan das Bolas, en mi opinión, ha sido víctima de un juicio, como mínimo precipitado o más bien de un prejuicio. Si bien, es probable, que en sus inicios teatrales y en sus primeras películas, cayera en el estereotipo  de "gallego" que hace gracia por su acento, posteriormente, se ha despachado la labor de Xan, como si ese hubiera sido su único cometido en el cine. De hecho, cuando José Pérez Rodríguez "Eumedre", otro buen actor gallego (aunque sólo trabajó en dos películas), que también comenzó en el teatro, fue reclamado para su primera película, por Rafael Gil, consideró que debía alejarse del rol que solía interpretar Xan en el cine.

Sin embargo, aunque su personaje pudiera caer en el cliché, sin duda, la mayor parte de las veces, vemos a un personaje (que puede ser o no gallego, es más, generalmente no lo es) y nos hace reír por la capacidad y eficacia interpretativa de Xan. Además, aunque evidentemente, este bloguero no ha visto gran parte de las películas interpretadas por Xan, sí que se puede afirmar, que sus papeles fueron diversos, serios y cómicos, anecdóticos o importantes, pero siempre llevados a cabo con dignidad y buen hacer. Sólo hay que ver sus papeles para Fernán-Gómez, Berlanga o para la televisión.


EL NACIMIENTO

Tomás Ares Pena, su verdadero nombre, nació en La Coruña, un viernes, 30 de octubre de 1908. Este dato viene confirmado, sin necesidad de acudir al registro civil, ya que su nacimiento se hace constar en un diario de la ciudad, que recogía, al igual que otros de la época, los datos de nacimientos, defunciones y matrimonios registrados, como podemos ver en el siguiente recorte del diario "El Noroeste", junto al resto de personas registradas el 30 de octubre.


Tomás Ares Pena nació a las 12 del mediodía, en la calle de Santiago nº 18-bajo (junto a la iglesia románica de Santa María y Santiago, la más antigua de La Coruña), hijo de Tomás Ares Alonso (1883-1962), de profesión, industrial, nacido en Valdespino (León) y de Ángela Pena Valiño (1888-1938), nacida en Castro (La Coruña).

Tomás tuvo, al menos, seis hermanos: Miguel, José Luis, Fernando, Julio, María y Ricardo (1914- 15 de julio de 1951).

Tenemos un pequeño atisbo de la vida del joven Tomás y de la relación con su familia, gracias a una noticia publicada en el diario "El Orzán", el 23 de abril de 1922, que reza lo siguiente: 

Al igual que otro reconocido actor de reparto, Félix Fernández, que también protagonizó una escapada de casa, Tomás buscaba su independencia.

LOS AÑOS 30: SUS INICIOS

Parece que Tomás Ares empezó su labor teatral en algún momento de los años 30, en espectáculos de variedades. La primera referencia que he encontrado sobre él, se remonta a mayo de 1937, en plena guerra civil y ya aparece como "Xan d'as bolas, el genial cuentista", por lo que ya debía haberse labrado cierto nombre, algún tiempo antes. Parece que Xan das Bolas, es algo así, como Juan el de las trolas o el de los cuentos.

Diario "El Progreso". 20 de mayo de 1937

En 1938, lo seguimos encontrando en zona sublevada, actuando en espectáculos como "Campamento  Zíngaro" del que aparece como autor, en el papel de Faraón, en el Teatro Rosalía, junto a la actriz Mercedes Vecino y en un festival a beneficio del Convoy Nacional, en que su actuación se califica de "chispeante".

Es probable que en esta década contrajera matrimonio con la artista Lina Chiverto, de la que no he encontrado ninguna referencia. Probablemente de este matrimonio nacieron varios hijos, pero no he podido conseguir más información.

LOS AÑOS 40: EL DEBUT EN EL CINE

Tras la guerra civil, Xan das Bolas comienza su labor cinematográfica, que le llevará a ser uno de los más prolíficos del cine español, muchas veces en apariciones de corta duración. Es casi imposible determinar en cuántas películas apareció, pero sobrepasan las 230. Desde este momento, prácticamente abandona su trabajo en el teatro, dedicándose de lleno a la interpretación para la gran pantalla.

Su primera película se tituló "Salomé", dirigida por Feliciano Catalán, que parece que comenzó su rodaje en diciembre de 1939 en Barcelona, siendo estrenada en Murcia en 1940, y muchos años después, en 1946, se produjo su estreno en Madrid. El papel de Xan das Bolas fue el de criado. Muy a menudo, interpretaría papeles de personas humildes, en oficios, como el de taxista, guarda, conserje, etc. 

El año 1941, interviene en "Polizón a Bordo", dirigida por un prestigioso director, Florián Rey, en el que hace el papel de alguacil. También este año actuaría en dos películas más, "Torbellino" de Luis Marquina y "Unos Pasos de Mujer" de Eusebio Fernández Ardavín.

En los títulos de crédito de "Torbellino", curiosamente acreditado como Fernando Tomás Ares y junto a Estrellita Castro.

En 1942, trabajará con importantes directores. En primer lugar, junto a Rafael Gil en "El Hombre que se quiso matar" y repetiría con Fernández Ardavín en "La rueda de la vida". Según algunas fuentes, también repitió con Florián Rey en "Éramos siete a la mesa" y trabajó con Max Neufeld en "Madrid de mis sueños", si bien, otras fuentes no citan estas películas en su haber.

Junto a Antonio Casal, en una escena de "El hombre que se quiso matar".

Finalmente, este año participa en "Goyescas" de Benito Perojo y es reclamado, por un prestigioso director, con el que trabajaría a menudo, Juan de Orduña. Su primera colaboración juntos fue en "El Frente de los Suspiros", estrenada en Barcelona, el 1 de diciembre de 1942.

Durante 1944, se estrenarán tres nuevas películas de Orduña y en las tres estará Xan. Las tres serán comedias, aunque posteriormente Orduña será más conocido por sus películas de corte dramático e histórico. La primera en estrenarse será "Tuvo la culpa Adán", ya comentada en este blog, en donde participan toda una pléyade de estupendos actores de reparto. Xan das Bolas interpreta el papel de un guarda, que detiene a Rafael Durán y Luchy Soto. 

En su papel de guarda en "Tuvo la culpa Adán".


Un mes después se estrena "La vida empieza a medianoche", de nuevo interpretada por Rafael Durán y a mediados de diciembre, la última de la tríada, "Ella, él y sus millones", con la exitosa pareja Rafael Durán-Josita Hernán, en donde nuestro protagonista interpreta a un guía. 

Guía de montaña junto a Rafael Durán en "Ella, él y sus millones".

Durante 1945, se estrenará "El Pozo de los enamorados" de José H. Gan,  y "Un Hombre de Negocios" dirigida por Luis Lucia, interpretando al conserje de un museo.

El año 1946 supondrá su primera colaboración con un director con el que trabajaría muy a menudo, Ramón Torrado, en la película "Mar Abierto". Es justamente, con este director, con el que interpretará uno de sus personajes más conocidos, el de Trinquete en la famosa película "Botón de Ancla", protagonizada por Jorge Mistral, Antonio Casal y Fernando Fernán-Gómez, de año 1947.

En uno de sus papeles más recordados en "Botón de ancla".

Su papel de un marino gallego, gran amigo de los protagonistas le granjeó un éxito personal. 

Y después de este inciso, sigamos con lo importante. Sus interpretaciones hasta finales de la década, incluyen, entre otras, una nueva colaboración con Ramón Torrado, en la película "Sabela de Cambados" y una aparición divertida, pero fugaz, como guarda confundido con una figura del museo de cera en "El Marqués de Salamanca", dirigida por Edgar Neville. También trabajó en "2 cuentos para 2" de Luis Lucia, en 1947, pero las escenas en las que aparece fueron eliminadas y en "Yo no soy la Mata-Hari" dirigida por Benito Perojo en 1949, interpretada por la cómica argentina Nini Marshall.

A la izquierda, en su fugaz aparición en "El Marqués de Salamanca".

Entre 1948 y 1949, también actúa en el teatro, en la obra "Alegrías", junto a la actriz Luisita Esteso, con la que saldrá de gira por provincias.

Algunas fuentes citan su participación en "Dulcinea" de Luis de Arroyo y en "María Fernanda la Jerezana", una extraña película de Enrique Herreros. En esta última, tras su visionado, no he podido encontrarlo, salvo quizá en un atisbo como figurante en una escena que transcurre frente a una joyería, aunque lo más probable es que no se trate de él. 


LOS AÑOS 50 Y 60: TRABAJADOR SIN DESCANSO, LOS WESTERN, LAS COPRODUCCIONES Y LA TELEVISIÓN


Xan das Bolas trabajó sin parar en estas dos décadas. Así, si en los años 50, intervino en una media de 7 u 8 películas por año, en los años 60, trabajaría en unas 11 películas por año, lo que lo convierte, en uno de los actores de reparto con una de las filmografía más amplias del cine español. 

El año 1950, se estrena "Pequeñeces", uno de los grandes éxitos de Juan de Orduña, en la que Xan, interpreta el papel del criado de Jacobo. También se estrena la comedia "Yo no soy la Mata Hari", dirigida por Benito Perojo, protagonizada por la cómica argentina Nini Marshall. 

En "Yo no soy la Mata-Hari".

En los años 50, sigue siendo reclamado por Ramón Torrado para multitud de películas, entre otras, "La niña de la Venta", "La trinca del aire", "Amor sobre ruedas", una nueva versión de "Malvaloca", "Héroes del aire", "Un fantasma llamado amor", "Curra Veleta", "Caravana de Esclavos" o "Nadie lo Sabrá". En esta última película, la crítica opina: "interpreta a un cartero -gallego, claro está- graciosísimo".

Junto a Lola Flores en "La niña de la venta" (1951) (cinefotocolor.blogspot)

El jardinero en "Malvaloca" (1954)

En "Héroes del aire" (1957)

Con Rafael Gil, actúa en una película en la que parecen estar todos los actores del cine español, "El Gran Galeoto". También colabora con José María Forqué, en una comedia interpretada por José Luis Ozores, "El Diablo toca la flauta" y en "Un día perdido", en 1953 y 1954, respectivamente. En "Un día perdido", extrañamente aparece doblado.

El señor presidente en "El diablo toca la flauta".

Nada menos que como profesor de baile, tópicamente amanerado, en "Un día perdido"

En 1955, interviene en dos estupendas películas: "El malvado Carabel", dirigida e interpretada por Fernando Fernán-Gómez y en un clásico del cine español, "Historias de la Radio", con unos característicos de lujo, empezando por la magistral interpretación de Alberto Romea y acabando por ese dúo de inventores, en varias escenas hilarantex, interpretados por Pepe Isbert y José Orjas. Xan tiene un papel minúsculo, como guardia civil, en el pueblo en donde vive el maestro interpretado por Alberto Romea, que realiza la colecta para ayudar en el coste de la operación de un niño enfermo. 

Junto a Fernando Fernán-Gómez, con el que trabajó a menudo, en "El Malvado Carabel"

Como guardia civil, bien rodeado, por José Luis Ozores, Alberto Romea y Adriano Domínguez, en "Historias del la radio"

También este año, actúa en una película de otro gran director, Ladislao Vajda, titulada "Tarde de Toros". 

En el último lustro de la década, interviene, entres muchas otras, en "Aquí hay petróleo" de Rafael J. Salviá, "La reina mora" de Raúl Alfonso, "Fedra" de Manuel Mur Oti, en "Orgullo y Pasión" de Stanley Kramer, interpretada por Cary Grant, Sophia Loren y Frank Sinatra, desarrollada durante la guerra de la independencia española, en "Un marido de ida y vuelta", adaptación de la obra de Jardiel, dirigida por Luis Lucia. También la crítica del diario Imperio resalta su labor en "Pasión en el mar" de Arturo Ruiz Castillo: "realiza una estupenda labor, seguramente la más acertada de su carrera".

Hombre para todo en tres escenas de "Aquí hay petróleo"

Presidiario escuchando atento a Pepe Marchena en "La Reina Mora"

Atendiendo a Fernando Fernán-Gómez en "Un marido de ida y vuelta"


También en 1957 realiza un divertido papel en "Faustina" de José Luis Saenz de Heredia, que juega con el mito de Fausto, pero como su título indica, con protagonista femenina. Xan interpreta a uno de los diablos. Este año trabaja, además, en "Fantasmas en la casa" de Pedro Luis Ramírez y "El Hombre que viajaba despacito", de Joaquín Romero Marchent, una curiosa película interpretada por Gila. 

Como diablo, en el infierno, junto a Juan de Landa, en "Faustina" y…

como humano de paso por la tierra, de nuevo con Fernán-Gómez.


Jugando a las cartas con Gila y con Jesús Guzmán, animado por el espabilado niño Carlos Romero Marchent, 

en "El Hombre que viajaba despacito".

Divertidísimo como fantasma, junto al esqueleto Manolo Gómez Bur  y el hombre sin cabeza, Goyo Lebrero, en "Fantasmas en la casa"

En 1958, se pone, de nuevo, a las órdenes de Fernán-Gómez, en la película "La vida por delante", en donde interpreta a un agraviado conductor de un camión de gallinas, que tendrá su continuación en "La vida alrededor", el año siguiente, en donde Xan realiza una de sus mejores interpretaciones, alejada de cualquier estereotipo, como un delincuente de poca monta, con un inevitable trasfondo cómico, junto a Paco Camoiras.

En la escena del juicio por el accidente en "La Vida por delante"

En dos escenas en uno de sus mejores papeles en "La vida alrededor" (en la inferior junto a Paco Camoiras)

Por último, lo encontramos trabajando junto al amplio elenco del éxito de 1958, "¿Dónde vas Alfonso XII?", en una breve aparición, como un fervoroso partidario del rey, en "Sonatas" de Juan Antonio Bardem o en películas de Pedro Lazaga como "Ana dice sí", de Mariano Ozores, como "Las dos y media y veneno" o de Pedro Luis Ramírez, como "Crimen para recien casados". También aparece en un cortometraje titulado "Se vende un tranvía" de Juan Estelrich.

Aclamando a Alfonso XII.

En su papel de asistente en el tren, en la película "Crimen para recién casados"


El marmolista de "Se vende un tranvía".

En 1960 interviene, entre otras, en "El niño que robó un millón" de Michel Crichton que fue rodada en Valencia, en "Ama Rosa" de Leon Klimovsky y en otra película de Torrado, "Un paso al frente". Repetirá de nuevo con Torrado en 1961, en "Ella y los Veteranos", junto a otros actores de reparto, como Joaquín Roa o Juan Calvo, en "El Indulto" de José Luis Sáenz de Heredia y en "Fray Escoba". Si bien, este año es destacable por su actuación en una de las mejores películas del cine español, que sigue ganando con el tiempo, "Plácido" de Luis García Berlanga. Xan das Bolas interpreta al administrador del evento "Siente un pobre a su mesa" y está magnífico, como todo el reparto, que como es costumbre en las películas de Berlanga es todo un festín interpretativo de los mejores actores de reparto del cine español.

Persiguiendo a "El niño que robó un millón", en los escalones de la Lonja de Valencia.

Dueño de caseta de tiro, sorprendido por la puntería de sus clientes, en "Ella y los veteranos".

Músico callejero junto a Manuel Guitián en "El Indulto".

Ayudado por René Muñoz (San Martín de Porres alias fray Escoba) y Juan Calvo.

Con Cassen, López Vázquez y Amelia de la Torre, en la estupenda "Plácido".

En esta década, también intervendrá en multitud de westerns dirigidos por realizadores españoles o extranjeros y en películas de aventuras, por citar unas cuántas sin ánimo de ser exhaustivo: "Cabalgando hacia la muerte" de Joaquín Romero Marchent, "El Hijo del Capitán Blood" de Tulio Demichlile, "La Venganza del Zorro" de nuevo con Romero Marchent, todas del año 1962, "El Llanero" de Jesús Franco, "La Máscara de Scaramouche" de Antonio Isasi, ambas de 1963, "La carga de la policía montada" y "Relevo para un pistolero!", dos nuevas colaboraciones con Ramón Torrado, del año 1964, "Comando Perdido (Lost Command)" de Mark Robson, en 1966, "Dos Cruces en Danger Pass" y "Uno a uno sin piedad", las dos de Rafael Romero Marchent, del año 1967 y 1968, respectivamente y "Más allá del Río Miño" de Torrado, en 1969, demostrando que no hace falta irse al río Bravo para rodar un western. 

El moro Ali en "La Venganza de don Mendo", de nuevo, junto a Fernán-Gómez

En 1962, vuelve a ponerse a las órdenes de Fernando Fernán-Gómez, para la adaptación al cine de la comedia homónima de Muñoz Seca "La Venganza de Don Mendo" y lo vuelve a dirigir, Luis García Berlanga, en uno de los episodios de la película "Las cuatro verdades". También interviene en una parodia de los spaguetti western titulada "Torrejón City" dirigida por Leon Klimovsky y protagonizada por Tony Leblanc, en "Pecado de Amor" junto a Sara Montiel, en donde según la crítica tiene una breve y cómica intervención destacable y en un gran éxito del cine español, en un papel mínimo y no acreditado en "La Gran Familia" de Fernando Palacios y Rafael J. Salviá. Por último, lo encontramos en "Los que no fuimos a la guerra" de Julio Diamante.

Haciendo el indio en "Torrejón City".

En una imagen de "Los que no fuimos a la guerra"

En 1963, actúa en la adaptación al cine de dos reconocidas zarzuelas, "La Verbena de la Paloma" de José Luis Sáenz de Heredia y "La Revoltosa" de José Díaz Morales, pero sobre todo, vuelve a ser requerido por Berlanga, para una de sus obras maestras, "El Verdugo", en donde interpreta al guarda de la obra, que va a visitar el verdugo y su familia. Este año también aparece en "Bochorno" de Orduña y en plan internacional en "The Ceremony" (Encrucijada mortal) de Laurence Harvey.

Un lujo: Xan, Saza, Lola Gaos, Julia Caba Alba, Chus Lampreave, Pepe Isbert, Nino Manfredi y Emma Penella.

Sirviendo a José Moreno y Antonio Durán, en "Bochorno".

En su papel sin frase intentando comprender a un angloparlante en "The Ceremony".

El año siguiente, repite bajo la dirección de Fernando Fernán-Gómez, en la comedia "Los Palomos" interpretada por Gracita Morales y José Luis López Vázquez y en una de sus obras más particulares, "El Extraño Viaje". Por último, actúa en "El Camino" dirigida por la también actriz Ana Mariscal, con la que repetiría en "Vestida de Novia" en 1966. En tono internacional, también lo encontramos junto a Mel Ferrer en "El señor de Lasalle" de Luis César Amadori, en donde también encontramos, entre otros actores españoles, a Rafael Rivelles.

Taxista bajo la nieve en "Los Palomos" transportando a Gracita Morales y López Vázquez.

Junto a Félix Briones en "El Extraño Viaje".

En los títulos de crédito y en su breve aparición en "El señor de Lasalle".

Hasta el final de la década, actúa en multitud de comedias, ya sea junto a Pili y Mili, en "Como dos gotas de agua"  o "Dos Chicas locas, locas" o junto a Manolo Escobar en "Mi canción es para ti", e incluso con Estrellita Castro en "La Niña del Patio". Pero también en las comedias de Mariano Ozores, como "Operación Cabaretera", "Operación Mata-Hari", "40 grados a la sombra" o "Como está el servicio", de Sáenz de Heredia, como "Juicio de Faldas" y "No somos ni Romeo ni Julieta" de Alfonso Paso.

Oculto bajo el casco de policía junto  López Vázquez y su divertida furgoneta en "Operación Cabaretera".

En dos escenas de "La niña del patio", junto a Alfonso del Real.

En los títulos de crédito de "40 grados a a sombra".

En el cabaret de "Operación Mata-Hari".

En una escena de "No somos ni Romeo ni Julieta".

En 1966, realizó su primer papel para la televisión en la serie "Hermenegildo Pérez, para servirle", que se prolongaría el año siguiente, en la serie "Es usted el asesino" protagonizada por Narciso Ibáñez Menta. 

Junto a Narciso Ibáñez Menta en su primera incursión televisiva "¿Es usted el asesino?".


LOS AÑOS 70. MÁS CINE Y CRÓNICAS DE UN PUEBLO

Xan das Bolas estuvo trabajando hasta el final de su vida. Durante los años 70 intervino en películas de distinta calidad, pero sobre todo es recordado por su actuación, junto a un enorme reparto en la serie de televisión "Crónicas de un pueblo". Pero vayamos por partes.

Entre sus papeles para el cine, encontramos su última colaboración con Ramón Torrado (con el que trabajó en 27 ocasiones) en la película "La Montaña Rebelde", la última con Rafael Gil, en su decadencia, "A la legión le gustan las mujeres (y a las mujeres les gusta la legión)" y  también las dos últimas con Saenz de Heredia, en un breve papel en la película protagonizada por Paco Martínez Soria, "Don Erre que Erre" y otra aparición en "Cuando los niños vienen de Marsella".

Como guardia civil, de perfil inconfundible, ante un desatado Paco Martínez Soria en "Don erre que erre".

Sigue apareciendo en algún western, como "Reza por tu alma y muere" de Demicheli, en 1970 y en coproducciones como "Murders in the Rue Morgue" de Gordon Hessler, en 1971 y en comedias de la época como "Una señora llamada Andrés" y "Una chica casi decente", entre otras.

Ayudante del Gran Orsini en "Asesinatos en la calle Morgue".


Pero el año 1971 será especialmente relevante para la carrera de Xan Das Bolas, pues será uno de los actores que intervendrá en el éxito de ese año para la televisión, la serie "Crónicas de un pueblo", en donde interpreta a Camilo, el barrendero. La serie se emitirá hasta 1974, no solo con un magnífico reparto fijo, sino también con grandes actores que pasaron puntualmente por alguno de sus episodios.


En su papel de barrendero en "Crónicas de un pueblo".

El año 1974, su trabajo se verá recompensado con el Premio del Sindicato Cinematográfico, por su labor individual de conjunto, correspondiente al año anterior.

En estos últimos años será reclamado varias veces por José María Forqué, con el que trabaja en una curiosa película, "Una pareja distinta" (1974), posteriormente en "Madrid, Costa Fleming" (1975) y en dos películas más, ambas de 1976, "Vuelve, Querida Nati" y "El Segundo Poder".

La televisión le ofrecerá algunos papeles más. Para Fernando Fernán-Gómez, trabajará en el primer episodio de su serie "El Pícaro", en 1974, y también lo encontramos ese mismo año en un episodio de "Ficciones" y en al menos dos de "Cuentos y Leyendas", titulados "La Promesa" y "Un Error Judicial". Un par de años antes también participó en la serie "Los Paladines".

Timador en "El Pícaro".

En "La Promesa" de la serie "Cuentos y Leyendas".

En una escena de un episodio de la serie "El quinto jinete".

El año 1975 interviene en otra serie de televisión "El Quinto Jinete" y el año siguiente, para el cine, rueda "Volvoreta" de Nieves Conde y "El chiste", una película de sketches, de Eduardo Manzanos, en donde realiza cuatro intervenciones.

En sus cuatro apariciones en "El Chiste", uno de sus últimos trabajos.

El año de su fallecimiento tendrá una digna despedida, pues vuelve a trabajar con Fernando Fernán-Gómez en su séptima colaboración en una  película que retrata un trágico hecho real, "Mi Hija Hildegart", y en donde interpreta al dueño de un bar que invita a los parroquianos para celebrar la llegada de la República.

En dos escenas de "Mi Hija Hildegart"

Para la televisión, su último papel fue en un episodio de otra serie de gran éxito, "Curro Jiménez", titulado "La Dolorosa", en donde está estupendo en unas impagables escenas junto a la actriz Mimí Muñoz.

En Curro Jiménez. De espaldas, la actriz Mimí Muñoz.


Xan das Bolas murió el 13 de octubre de 1977, en el Hospital Clínico de Madrid, en el que había sido ingresado para una operación. Xan compartió obituarios en la prensa con el actor americano Bing Crosby, que falleció en Madrid, el día 14 mientras jugaba al golf. 

Xan fue enterrado en el Cementerio de La Almudena pero, tras el plazo reglamentario, sus huesos fueron trasladados al osario.






Rafael Durán

Escrito por actoresdenuestrocine 10-11-2016 en cine. Comentarios (0)

RAFAEL DURÁN, EL GALÁN ATÍPICO

Rafael Durán fue uno de los principales actores del cine español de los años 40, protagonizando algunas de las más importantes y exitosas películas del momento. A diferencia de otros galanes de la época, como Alfredo Mayo o Luis Peña, no interpretó papeles heroicos o de reafirmación de los valores reaccionarios de la época, en general, sino papeles dramáticos y cómicos. Sin embargo, a pesar del éxito de público y en un primer momento de crítica de la época, en la actualidad, sus interpretaciones se suelen calificar como rígidas o impostadas. Paco Ignacio Taibo I, en su libro "Un cine para un imperio" considera que Durán era "un comediante estirado, poco dúctil", e incluso en una crítica del ABC del año 1984, reseñando los recientes pases por televisión de películas como ""El Destino se disculpa", El Clavo", "Eloísa Está Debajo de un Almendro" o" Tuvo la Culpa Adán", se menciona que "a cuarenta años vista, en ninguna de sus interpretaciones está particularmente afortunado", crítica muy similar a la publicada en "El País" firmada por Diego Galán, sobre su interpretación en "Ella, él y sus millones: "tan almibarado, presuntuoso y teatralizado que, contemplado hoy sorprende su éxito de antaño". Aunque otros autores, como Ángel Comas, en su libro "El Star System del cine español de posguerra 1939-1945", opina lo contrario: "Durán era un actor excelente que se movía a sus anchas en todos los géneros". Rompamos pues una lanza (humilde) por Rafael Durán.


LOS COMIENZOS EN EL TEATRO Y EN EL CINE

Rafael Durán Espayaldo nació, según todas las fuentes, el 15 de diciembre de 1911. Si bien, si atendemos a las declaraciones de la familia tras su fallecimiento, en realidad, habría nacido en 1908, ya que contaba 85 años; si bien, teniendo en cuenta que uno de sus hermanos nació en 1908, debe haber un error y quizá sea correcto el año 1911 o como mucho el año 1909. Lo cierto es que nació  en Madrid, hijo de Antonia Espayaldo Blanco y de Antonio Durán García, que tuvieron dos hijos más, Magdalena, fallecida a los 22 años, en 1922, poco después de contraer matrimonio y Luis, fallecido en 1996.

Parece que quería ser marino y dejó sus estudios de ingeniero, para dedicarse al teatro, comenzando como meritorio en la compañía de Irene López Heredia y Mariano Asquerino. Según sus propias palabras, su primera actuación fue en la obra "Era una vez en Bagdad" de Marquina. Esta obra se estrenó en febrero de 1932. La primera referencia sobre su labor teatral aparece, a mediados de junio de 1932, formando parte de la compañía de comedias de Fulgencio Nogueras, de la que también forma parte otro gran actor que ya ha tenido su entrada en el blog, el magnífico José Orjas. 


En la siguiente temporada teatral, que se inicia en septiembre de 1933, Rafael Durán cambia de compañía y se une a la de la prestigiosa actriz Mercedes Prendes, junto a Félix Dafauce y Arturo La Riva, con quienes sale de gira por España, con obras como "María La Famosa", "Te Quiero Pepe", "El Refugio" o "El Susto".

Cuando finaliza la gira se une a la compañía de Mercedes Mireya y Félix Dafauce, dirigida por el actor Luciano Ramallo y poco después, ya en 1935, a la del matrimonio de actores, Josefina Díaz y Manuel Collado, actuando en el teatro Eslava, en la obra "Mañana, me mato" y en "Morena Clara", en donde también actúan dos hermanos actores, Luis y Pastora Peña. 

En este momento ya empieza a destacar, convirtiéndose en el primer galán de la compañía de Amalio Alcoriza, junto a la incipiente estrella Estrellita Castro, con la que marcha de gira, con obras como "Soleá gitana", "Una estrella y un lucero" y "Rosario la cortijera" de Paso y Dicenta.

Justamente, de la mano de esta obra, Rafael Durán hace su debut en el cine, en el papel de Manuel Gómez "el Rondeño", pues a principios de septiembre de 1935, empieza a rodarse la adaptación de la misma a las órdenes de León Artola, en la que será también la primera película de Estrellita Castro.

En su début en el cine: "Rosario la cortijera".

La película (que ya había tenido una versión muda) se estrena a finales de ese año, y sigue en cartel durante la guerra civil. En 1938, de la mano de Gonzalo Delgrás (con el que en los años venideros rodará cinco películas), inicia su carrera como actor de doblaje para la Metro-Goldwyn-Mayer.

En septiembre de 1939, participa en el rodaje de una película que lo lanzará al estrellato, junto a su pareja protagonista, Josita Hernán. Su título, "La Tonta del Bote", su primera película con Gonzalo Delgrás, que se estrenará en Valencia, el 22 de diciembre de ese año. No se conserva ninguna copia de la película, tan solo algunos fotogramas y programas de rodaje.

LOS AÑOS 40: EL AUGE

El éxito arrollador (aunque no tanto de crítica) de "La Tonta del Bote", basada en una obra de Pilar Millán Astray, convierte a Josita Hernán (que obtuvo el premio nacional de cinematografía por esta película) y a Rafael Durán, en una pareja muy popular, hasta tal punto, que aprovechando el tirón, forman compañía teatral propia, llevando a escena una mezcla de la película y de la obra de Millán Astray, junto con otras obras de repertorio, con la que saldrán de gira con España, en 1941. Antes, en 1940, rodarían otra película juntos, "Muñequita" de Ramón Quadreny, en donde Rafael Durán realiza un doble papel. 


La pareja participaría en otras dos películas, si bien, cada vez de peor calidad, se trata de "El 13.000" de nuevo con Ramón Quadreny, en 1941 y "Pimentilla" de Juan López de Valcárcel, en 1942. 

Rafael, en solitario, también rodó en el año 1941, una buena comedia, "Un Marido a Precio Fijo" de Gonzalo Delgrás, junto a la actriz Lina Yegros, en donde está francamente divertido. La crítica afirma que Durán está: "Más sobrio, natural y suelto".




En esta estela de películas de menor repercusión, rueda "La Condesa María" de nuevo con Gonzalo Delgrás, en 1942, "Mosquita en Palacio" de Juan Parellada, que se estrenaría en 1943 y "La Boda de Quinita Flores" con Delgrás, rodada en parte, en Priego (Córdoba).





La revista Radiocinema de finales de septiembre de 1942 pregunta a los actores del cine español: ¿Cómo ha pasado usted el verano? y Rafael Durán contesta: "Muy bien. Trabajando mucho y satisfecho de mi labor. Veremos si los públicos opinan lo mismo".

Y es en este momento, cuando Rafael Durán da el salto, al ser reclamado por un gran director, Rafael Gil, que daría un gran impulso a su carrera, al incorporarse al reparto de "Eloísa está debajo de un almendro", película ya ponderada en este blog, pues en ella también intervienen actores de la talla de Amparo Rivelles, Alberto Romea, Guadalupe Muñoz Sampedro, Ana de Siria o Mary Delgado. Rafael Gil será el director con el que más veces trabajará. Con Cifesa firma un jugoso contrato, por 400.000 pesetas, por tres películas, que luego se prorrogará.


Basada en una estupenda comedia de Jardiel Poncela, la combinación perfecta de un gran reparto, un buen guión, una magnífica dirección y una ambientación magistral, dio lugar a una de las mejores películas de los años 40. Rafael Durán con su aspecto atildado y su dicción pluscuamperfecta forma una estupenda pareja, en la parte dramática, con la inconmensurable Amparo Rivelles, muy bien secundada, en el aspecto cómico, por una pareja nada desdeñable, Alberto Romea y Guadalupe Muñoz Sampedro, unos verdaderos "robaescenas". 


Este año la revista Radiocinema, antes del estreno de Eloísa, le dedica un reportaje pomposamente titulado "Rafael Durán. Impulso de acción dominado por una voluntad firme". En su habitual estilo barroco, Rafael Durán resalta las diferencias entre el teatro y el cine, sus labores de doblaje y concluye: "Estoy contento con los personajes que he interpretado hasta hoy, fuertes unos, ligeros los más; pero… siento más otros. Personajes fuertes, apasionados, reflexivos, con hondo problema interno, del tipo preferido por Charles Boyer (…) Envidio al director de cine. Este elige su propia obra, la plasma en imágenes, su pensamiento, su emoción; el actor, no; el actor debe interpretar, realizar lo que le dan hecho; unas veces, de acuerdo con su temperamento, otras, las más, en desacuerdo absoluto… Pero, yo también elegiré mi obra algún día, porque seré director de cine…"


Durante 1943 también participará en su primera película con el director Luis Lucia, con el que trabajaría en seis ocasiones. Su primera colaboración fue en "El 13-13" que se estrenaría el año 1944. 


La revista Radiocinema, a principios de enero de 1944, volvió a hacer uno de sus habituales cuestionarios a los actores; esta vez sobre ¿cuál había sido su mejor interpretación de 1943?. Rafael Durán se explaya, como siempre, para acabar contestando que la pregunta deberá responderla el público.  

Y el público pronto responderá, pues el año 1944 se convertirá en el gran año de Rafael Durán, ya que obtendrá tres grandes éxitos. El primero, al interpretar el papel protagonista, de nuevo junto a una estupenda Amparo Rivelles y a las órdenes de Rafael Gil, en el gran acontecimiento cinematográfico del año, "El Clavo", basada en la novela de Pedro Antonio de Alarcón. "El Clavo" muestra las mismas excelencias que "Eloísa está debajo de un almendro", se basa en un buen argumento, la ambientación y la fotografía son idóneas, la dirección de Rafael Gil, tiene una visión clara y referencias "hollywoodenses" y una estupenda interpretación, igualmente, tanto de la pareja protagonista, la misma que en Eloísa, como de los actores de reparto, desde un Juan Espantaleón siempre impecable a Félix Fernández, Joaquín Roa, Irene Caba Alba o Pepe Portes, un actor prácticamente olvidado, represaliado por el régimen y que finalizaría su carrera en 1945, al fallecer alrededor de este año, en el anonimato. 



Aquí lo vemos en dos escenas de "El Clavo", junto a dos grandes, Félix Fernández y Juan Espantaleón. La crítica afirmaría: "Rafael Durán se revela como un actor de primerísima categoría, realizando una labor brillantísima".


Rafael Durán en 1944.

A continuación, estrenará dos nuevas películas de éxito, dirigido por primera vez por otro de sus directores fetiche, Juan de Orduña. Esta vez, Rafael Durán interpreta dos comedias, la primera, estrenada pocos días después de "El Clavo" será "Tuvo la culpa, Adán".

La película se basaba en una novela de Luisa María Linares y trataba sobre una familia de varones misóginos, a causa de que uno de sus miembros (Juan Calvo) fue abandonado por su prometida en el altar, jurando desde entonces odio eterno a las mujeres, hasta que uno de ellos se enamora… Rafael Durán y Luchy Soto forman una alocada pareja, al estilo de las "screwball comedies" americanas, en las que claramente se inspira. Es casi inevitable (y perdón, por el sacrilegio) no ver en Rafael Durán, un trasunto de Cary Grant, en su papel en "La Fiera de mi Niña". De hecho, la pareja protagonista también acabará encerrada en una celda, al igual que Cary Grant y Katharine Hepburn.


Aunque la palma interpretativa se la llevan, como casi siempre, los actores de reparto, con un hermano mayor interpretado por Joaquín Roa, acompañado de Juan Calvo, Antonio Riquelme, Juan Espantaleón y su némesis, Guadalupe Muñoz Sampedro, en otra estupenda caracterización de ambos. Todo esto ligado con una trama de mujer amnésica y aventura.


La siguiente comedia del año, también dirigida por Juan de Orduña, será "Ella, él y sus millones", en la que a un rico empresario, interpretado por Rafael Durán, sólo le falta encontrar un lugar en la alta sociedad y busca un matrimonio sin amor, para alcanzar dicho estatus. La elegida será la hija de unos duques que, al contrario que el rico empresario, tienen títulos pero ni un duro, y viven de las apariencias. En esta película podemos ver también una cierta relación con otra película de Cary Grant y Katharine Hepburn, "Vivir para gozar", pero en este caso, es un Cary Grant pobre y bohemio, el que se enamora, primero de la hija consentida de un rico banquero, para caer luego rendido ante la hija desencantada y aventurera, interpretada por Katharine Hepburn.


De nuevo, en el reparto de actores, destacan, ¡cómo no!, Guadalupe Muñoz Sampedro y Pepe Isbert, interpretando a los duques venidos a menos, y padres de Josita Hernán, Raúl Cancio y Luchy Soto, y también, un Luis Peña en un curioso papel cómico y dos mayordomos, magníficamente interpretados por dos especialistas, Juan Calvo y Fernando Freyre de Andrade. 

"Ella, él y sus millones" se estrenó el 25 de diciembre de 1944 y Rafael Durán obtuvo buenas críticas: "Muéstrase en la cúspide de su carrera de actor, apto para cualquier exigencia, dramática o sobriamente humorística. Su ductilidad queda, una vez más, de manifiesto en esta magnífica labor".


Durante los últimos meses de ese año, Rafael Durán rodó una nueva película, a las órdenes de Sáenz de Heredia, titulada "El Destino se Disculpa". Se trata de una nueva comedia, basada en el relato "El fantasma" de Wenceslao Fernández Flórez, en donde empieza a destacar, un actor que triunfaría muy pronto, su nombre, Fernando Fernán Gómez, en el papel del fantasma que se aparece a Rafael Durán, transfigurado en una percha o una estatua de Don Quijote. Sobre Durán, alguna crítica cita: "Su interpretación es buena, parece ya dominar mejor sus cejas"


La película se estrenaría a finales de enero de 1945, año que además, supondrá la participación de Rafael Durán, en su única película con otro gran director de la época, Edgar Neville y que tendría un gran éxito, "La vida en un hilo", que mostraba como la vida podría ser muy diferente, si se hubiera tomado otra decisión, incluso baladí, en un determinado momento. La actriz protagonista fue Conchita Montes, que interpreta a una mujer que ha enviudado recientemente de un marido gris y rutinario, interpretado por otro grande, Guillermo Marín, que conoce durante un viaje en tren, a una vidente, interpretada magistralmente en uno de sus grandes papeles, por Julia Lajos, que le hace ver cómo habría sido su vida, si hubiera tomado una decisión distinta y se hubiera casado con Miguel Ángel, un escultor, interpretado por Rafael Durán.



Tras este éxito, Durán rodará una sola película en 1946, reclamado de nuevo por Rafael Gil, para el rodaje de "La Pródiga", junto a la diva mexicana María Félix. Este papel le valdrá el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos. 


Este año nacerá su hija María, el 5 de febrero. Desconozco el nombre de la madre. María Durán obtendría cierta fama, al ser una de las azafatas del concurso "Un, dos, tres" y como miembro del grupo Acuario, junto a Mayra Gómez Kemp y Beatriz Escudero, cuyo mayor éxito fue la canción "Rema, rema marinero".

María Durán, a la derecha de la fotografía.


Sin embargo, en 1947, rodará seis películas, la mayor parte estrenadas en 1948. De entre todas ellas, destaca, en primer lugar, "La fe", que supone una nueva colaboración con Rafael Gil, y en donde Rafael Durán interpreta a un sacerdote que confronta su fe frente a un liberal laico, interpretado por un excepcional Guillermo Marín. Esta vez, la crítica aunque fue diversa, volvió a resaltar su envaramiento y monotonía.


En segundo lugar, hay que reseñar su primera película con otro gran director del momento, Ladislao Vajda, de origen húngaro, pero afincado en España; su título "Tres Espejos", que se estrenaría en enero de 1948.


Algunas fuentes citan su participación, poniendo su voz, en la adaptación de "Don Quijote de La Mancha" de Rafael Gil, aunque en el principal libro monográfico sobre este director en su época de Cifesa no se confirma este dato.

El resto de películas de este año serán "La Calumniada" de Fernando Delgado que se estrenaría tarde, en 1949, "La Gran Barrera" de Antonio San Olite, "Un viaje de novios", en una nueva colaboración con Gonzalo Delgrás y "Revelación" de Antonio de Obregón.


El año 1948 rueda dos películas muy dispares. La primera, de nuevo con Ladislao Vajda como director es "Sin uniforme" y la segunda, una biografía de San Ignacio de Loyola, en la que interpreta el papel protagonista, titulada "El capitán de Loyola" y cierra la década, con dos películas más, "Paz" de José Díaz Morales de 1949 y "La Noche del Sábado", en una nueva colaboración con Rafael Gil, rodada en 1950.



LOS AÑOS 50: EL COMIENDO DEL DECLIVE

Durante los años 50, los papeles de Rafael Durán irán teniendo cada vez menos relieve, aunque seguirá trabajando con los directores que más veces contaron con él, en películas de menor éxito, en general. Además participará en algunas coproducciones hispano-italianas, al igual que otros actores de la época.


Inicia su nuevo periplo con su último trabajo para Ladislao Vajda, "Séptima Página", del año 1951; este año también rodará otra película con Rafael Gil, "El Gran Galeoto" con un gran y extenso reparto. 


En 1952, rueda "Muchachas de Bagdad" de Edgar G. Ulmer y Jerónimo Mihura, con Paulette Goddard como protagonista.


El siguiente año interviene en una película de éxito, protagonizada por un niño de 13 años, en su primera película como protagonista, Jaime Blanch, titulada "Jeromín" y dirigida por Luis Lucia. Ese mismo año también aparece en "Ha desaparecido un pasajero" de Alejandro Perla.


El año 1954, Rafael Durán vuelve al teatro, al formar compañía con la actriz, Lola Villaespesa, sin embargo, la aventura no tiene mucha repercusión y volverá al cine. 


En 1955, Rafael Durán añadirá cuatro películas en su haber, "La Montaña de Arena" de Jose María Elorrieta y tres películas dirigidas por Luis Lucia, "Esa voz es una mina", la segunda película de Antonio Molina tras el triunfo de "El Pescador de Coplas" y otras dos protagonizadas por el cómico Valeriano León (esposo de Aurora Redondo), "La Lupa" y "El Piyayo", que sería su última película, pues falleció antes de su estreno. 



Hasta finales de la década, trabaja en dos peplums de la época de producción italiana, "La Rebelión de los Gladiadores" y "Las Legiones de Cleopatra", ambas dirigidas por Vittorio Cottafavi, de 1958 y 1959, respectivamente. 


Entre 1956 y 1959, también lo encontramos en películas como "Carretera General" de José María Elorrieta, "Todos Somos Necesarios" de José Antonio Nieves Conde, "Los Ojos en las Manos" de Miguel Iglesias, "Maravilla" de Javier Setó, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice, "Una Chica de Chicago" de Manuel Mur Oti y "La Quiniela" de Ana Mariscal.



LOS AÑOS 60: LA RETIRADA

En 1960, Rafael Durán vuelve a trabajar con Luis Lucia, en "Un Ángel tuvo la Culpa", protagonizada por Emma Penella y también pone su voz a un documental de Jesús Franco, "Oro Español". Además, vuelve a participar en una producción con Italia, "Roma de mis Amores" de Carlo Campogalliani.

Durante 1961, vuelve a rodar con uno de sus directores fetiche, Juan de Orduña, interviniendo en la película, "El amor de los amores". También aparece en la primera de las tres películas que dirigió el actor Tony Leblanc, "El Pobre García" y en dos películas más para cerrar el año, "Los Cuervos" de Julio Coll y "Carta a una Mujer" de Miguel Iglesias.

El año siguiente no decae su ritmo de trabajo, aunque sea en cometidos de escaso calado y vuelve a ser reclamado por Juan de Orduña, para su película "Teresa de Jesús" y además, interviene en "Los Guerrilleros" de Pedro L. Ramírez y "El Valle de las Espadas" de Javier Setó.

Lo mismo sucede en 1963, con cinco películas más. Vuelve a rodar con Juan de Orduña, una nueva película titulada "Bochorno" con mensaje al uso sobre las costumbres de la juventud y aparece en "Viento del Sur" de José María Elorrieta, "La máscara de Scaramouche" de Antonio Isasi y a continuación, una nueva versión de una película de gran éxito en los años 40, "El Escándalo" dirigida por Javier Setó y por último, una película de temática religiosa, "Isidro el Labrador" de Rafael J. Salviá. Con este mismo director rueda su única película de 1964, "La Cesta", junto a reconocidos cómicos como Antonio Garisa y Julia Caba Alba. Este año también realiza una actuación para televisión, en la adaptación de la obra "El Fantasma de Canterville".

En una escena de "La cesta".

El año 1965 será su canto del cisne en la gran pantalla y como no podía ser de otra manera, lo hace interviniendo en dos películas dirigidas por el director con el que obtuvo sus grandes éxitos y con el que más trabajó, Rafael Gil, que también iniciaba un periodo de decadencia.


Sus dos últimas películas fueron "Currito de la Cruz", en un papel no acreditado y "La Vida Nueva de Pedrito de Andía", protagonizada por un adulto Joselito, en una de sus últimas películas.

EL FINAL

Rafael Durán decidió retirarse antes de ahondar en su decadencia, aunque siguió ejerciendo su trabajo de actor de doblaje de forma esporádica hasta los años 80. La web, eldoblaje.com reseña su último trabajo, en el año 1983, en un episodio de "La hora de Agatha Christie", titulado "La señal roja". También en 1973, la prensa reseña su posible reaparición teatral, en la obra de Calvo Sotelo, "Un hombre puro", pero parece que finalmente no se llevó a cabo.


Sus últimas apariciones fueron en programas de televisión, dedicados a su labor como actor o al cine español, en general. 

Rafael Durán murió en Sevilla (o quizá en algún municipio de la provincia), el 12 de febrero de 1994 y según la prensa, fue enterrado en dicha ciudad.