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Isabel Pallarés

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en teatro. Comentarios (0)

ISABEL PALLARÉS. LA ACTRIZ DE REPARTO

Isabel Pallarés (a menudo acreditada como María Isabel Pallarés) es un claro ejemplo de actriz de reparto. La mayor parte de su carrera la desarrolló en el teatro, pero su rostro de rasgos amables y su característica voz, se hizo reconocible tras su participación en varias películas, en papeles menores. Así que, vamos allá, con la vida y la obra de esta paisana.

EL AMBIENTE FAMILIAR Y LOS COMIENZOS

La actriz Isabel Pallarés Banquells (aunque muchas fuentes, erróneamente, escriben Banqueis) nació en Valencia, el 9 de enero de 1905. Sus padres fueron José Pallarés Iranzo e Isabel Banquells Camilleri. Isabel tuvo cinco hermanos, de los que, Consuelo también se dedicó al mundo de la interpretación, aunque se retiró en los años 30, para volver esporádicamente en los años 70 y 80. Su madre, también actuó en el teatro y su padre, que trabajó como funcionario y letrado, fue empresario del Teatro Principal de Valencia, durante unos años. 

La familia Banquells-Camilleri darían lugar a una saga de actores, que desarrollaría su carrera en México, entre ellos, Roberto Banquells,   su esposa Magdalena Garafulla y su hijo, Roberto Banquells Garafulla. 

Además, emparentarían con otra gran familia valenciana de artistas, los Iturbi, tras el casamiento de Teresa Iturbi (hermana de los pianistas José y Amparo) con Juan Banquells Camilleri, tío de Isabel.

Por tanto, Isabel formaba parte de una familia de buena posición, con raíces en el mundo de la interpretación, por lo que sus primeros pasos se manifiestan muy pronto en funciones del colegio. Así, en 1916, en el Colegio de las Dominicas, donde realizaba sus estudios, participa en la obra "La Bella Condesita". Un par de años después, junto al resto de la familia, la encontramos en el Teatro Olympia, en una fiesta de caridad, en donde actúan en la obra de Muñoz Seca, "Trampa y Cartón". En esta línea, en 1921 interviene en "La Casa de la Troya" y en 1923, de nuevo en una función benéfica, en el teatro Principal, con la obra "La verdad de la mentira" de Muñoz Seca.

A principios de 1924, en otra función benéfica, esta vez del Patronato de la Juventud Obrera, interviene en la opereta "Carnaval de Una Vida", en donde interpreta un cuplé titulado "Las Noches de la Luna", que según recoge la prensa, dado su éxito, será registrado en disco. En enero de este mismo año, también actúa en una función para los niños pobres, con la obra de Linares Rivas, "Cobardías".

Tras todas estas actuaciones, no podía tardar mucho su debut como profesional que se produciría este mismo año, en la nueva temporada teatral que se iniciaba en septiembre. Junto a ella, también debutó su hermana Consuelo.

Poco antes de este acontecimiento, se produce un hecho luctuoso, el 4 de agosto de 1924, muere en Valencia, el padre de Isabel, siendo enterrado en el cementerio de esta ciudad.

La vida continua y así, el 26 de septiembre de 1924, Isabel debutaba en el teatro Eslava de Valencia, en un corto papel en la obra "La Prisa" de los Álvarez Quintero.


A continuación, marcha de gira con la compañía de Ramón Gatuellas, que lleva en el repertorio, obras como "El Príncipe que Vuelve", "Los Sobrinos de Pedro", "Los Hijos Mandan", "El Adversario" o "El Abuelo". Posteriormente, se une a la compañía de la prestigiosa pareja de actores María Bassó y Nicolás Navarro, actuando en obras como "Ha Entrado Una Mujer" o "Señorita Mamá".

A finales de 1926, cambia de compañía y se une a la del actor Francisco Hernández, apareciendo en el clásico "Don Juan Tenorio" y en obras como "El señor cura y los ricos", "El Matrimonio Interino", "Lo que ellas quieren, "Mimí Valdés", "La de San Quintín" o "El Ardid". En la prensa empiezan a resaltar su presencia en los escenarios, obteniendo buenas críticas. 


En mayo de 1927 pasa a la compañía de José Montenegro y Joaquín Roa, actuando en "La Loca de la Casa" de Perez Galdós y en la nueva temporada teatral formará parte de otra compañía, la de la actriz María Cañete, con un repertorio tanto de obras españolas, como adaptaciones de obras extranjeras, tales como "Los Lagarteranos", "¡Usted es Ortiz!, "La última novela", "Tambor y Cascabel" o "Mi mujer es un gran hombre". 

Una de las primeras fotos en la prensa. Nación, 26 de septiembre de 1928

En 1928, actúa un par de meses en la compañía de María Palou, actuando en el teatro Princesa con la obra "La Petenera" y en mayo, se une a la compañía de Díaz-Artigas, para sustituir a la actriz Josefina Santaularia. Hasta final de la década, Isabel seguirá cosechando éxitos con interpretaciones en "El Rosal de las Tres Rosas" de Linares Rivas, "Cuerdo Amor, Amo y Señor" de Avelino Artís, "Cuento de Aldea" , "Vidas Cruzadas" y "Cien Comedias y un Drama".

Una de las buenas críticas recibidas, por "El Rosal de las Tres Rosas"


LOS AÑOS 30

A comienzos de los años 30, actúa con éxito en la obra en verso, "El Monje Blanco" de Eduardo Marquina. En la misma compañía también encontramos a una futura actriz de cine, con una biografía pendiente, Rosita Díaz Gimeno.

A finales de ese año, cambia de compañía y se adhiere a la de otra pareja teatral y personal, Pepita Meliá y Benito Cibrián, con la que estará hasta septiembre de 1931, actuando en obras como "Los Duendes de Sevilla" de los hermanos Quintero, "Cásate con mi mujer" (una adaptación de una obra de Ladislado Fedor), "El Padre Alcalde" de Muñoz Seca, "Viva Alcorcón, que es mi pueblo" y "Las Brujas".

A continuación forma parte de la compañía de la prestigiosa actriz Irene López Heredia con la que trabajará hasta el final de la década.

Su labor con esta compañía es muy abundante y reconocida. Hasta finales de 1931, interviene en obras como "La Princesa del Marron Glace", "Una Gran Señora" , "El Embrujado" de Valle-Inclán o  "Las Llamas del Convento". La crítica del diario ABC por su papel en esta obra reseña su "actuación irreprochable que mereció un especial aplauso del público". También merecerá su primera caricatura en dicho diario.


En el año 1932, la encontramos de gira por España y por Sudamérica, actuando en "Érase una vez en Bagdad", "La Escuela de las Princesas" y ya de vuelta en España, en 1933, en "El Rival de su Mujer", "Rosas de Otoño" de Benavente, "Plataneras" (interpretada muy "ad hoc", en Tenerife), "La Duquesa se divierte", "La Luz" y "La Verdad Inventada", ambas de Benavente.

En 1934 y 1935 siguen de gira por España, actuando en Cataluña y Aragón, poniendo en escena "Por Tierras de Hidalgos", "El Río Dormido", "Cuando Angélica fue Hombre", "La Inglesa Sevillana" y adaptaciones de "Un Marido Ideal" de Oscar Wilde y "Lady Frederick" de Somerset Maugham, así como otros estrenos: "La Papirusa" de Torrado y Navarro o "La Mujer que se vendió".

Caricatura en ABC por su actuación en "Tierra de Hidalgos"


En "La Papirusa", junto a Mariano Asquerino e Irene López Heredia. Foto ABC. 1935

La prensa se hace eco de su versatilidad y de su "ternura y delicadeza" como rasgos que la caracterizan, apareciendo alguna nueva fotografía que la dará más a conocer.



El infausto 1936 se inicia con la actuación en el teatro de la Zarzuela en la obra "La Dama del Antifaz" y posteriormente, en "Sueño de Primavera" y "Los Volcanes".

Tras el comienzo de la guerra, Isabel Pallarés vuelve a su ciudad natal, Valencia, y da cobijo en su casa, al autor Jacinto Benavente, protegido por la República, que después de la guerra, tras una retractación por temor a las represalias, seguirá con su labor teatral hasta su muerte, siendo ampliamente reconocido.


En Valencia, en octubre de 1936, Isabel participa en una representación de "Los Intereses Creados", en la que el propio Benavente interpretaba el papel de Crispín, en favor de los niños expulsados de Madrid por la guerra.

Elenco de "Los Intereses Creados". Revista Crónica


Una vez finalizada la guerra, encontramos en el mes de junio a Isabel, actuando en el teatro Romea de Barcelona, en la compañía de Amparo Martí y Paco Pierrá, en la obra "El Derecho de los Hijos" y ya en julio, vuelve a sus orígenes, a la compañía de López Heredia, interpretando en Barcelona, la obra de Benavente, "Campo de Armiño", además de "Lady Amarilla" y "Suspenso en Amor", una nueva adaptación de una obra de Ladislao Fedor.

LOS AÑOS 40

La labor teatral de Isabel Pallarés se mantiene firme durante toda la década de los años 40, salvo por un paréntesis de año y medio, entre finales de enero de 1940 y julio de 1942. Desconozco el motivo de este paréntesis, quizá contrajera matrimonio en este momento y se alejara momentáneamente de la escena. Isabel Pallarés estuvo casada con Jesús Gabaldón Pérez-Campoy, que se dedicó brevemente al teatro.

Por tanto, en enero de 1940, actúa en "La Corte de los Truhanes" y desaparece de las carteleras hasta julio de 1942, en que regresa con la compañía de Lola Membrives con obras como "Teresa de Jesús", "Bendita Seas", "La Lola se va a los Puertos" de los hermanos Machado, "Señora Ama" de Benavente e incluso un Pirandello, "La vida que te di".

El año 1943 será especial para Isabel Pallarés. En la primera mitad del año sigue con Membrives poniendo en escena "Cancionera", "Otra vez vivir" y "Zazá", pero en la nueva temporada teatral formará compañía propia junto al prestigioso actor Carlos Lemos. Con su compañía girará por España hasta su disolución dos años después. A finales de este año representan la obra "El Corazón Manda".

El año 1944 será muy prolífico y las interpretaciones de ambos actores recibirán muy buenas críticas. Este año pondrán en escena, "Canto de Alondra", "Dora, la Espía", "El Cisne" (en donde otro magnífico actor de la compañía recibe elogios, Rafael Alonso), "Él duerme, Ella delira", "El Nido Ajeno", "Escuela de Millonarias", "La Escuela de las Princesas", "Lo Cursi", "Los Intereses Creados" y "Los Niños Perdidos en la Selva", ambas de Benavente, "Una Conquista Difícil" "Marianela" y "Tragedias, no". También participa en octubre en un homenaje a Benavente, con el que sin duda, guardaría una amistad tras su ayuda durante la guerra civil.

En la primera mitad de 1945 sigue con algunas obras del repertorio y además, añade "Correo de América" y "La Fuerza Bruta". 

Pero en la segunda mitad, ya se ha disuelto la compañía con Lemos y pasa a formar parte de la compañía de la vedette Celia Gámez, actuando en "Hoy como Ayer", por lo que ahora Isabel, actuará en un género diferente, mostrando, de nuevo, su versatilidad. 

El siguiente año, 1946, tiene gran éxito la obra, "Gran Revista" y siguen de gira por España, recalando en Barcelona. Tras finalizar la gira, Isabel marcha a la compañía del actor Enrique Borrás, cambiando de nuevo de registro y representando las adaptaciones al castellano de autores clásicos del teatro en catalán, como Rusiñol o Guimerá. Así, la encontramos en "Buena Gente" y "Tierra Baja", sin abandonar otros clásicos españoles, como "Don Juan Tenorio" o "El Alcalde de Zalamea", así como "El Místico" o "La Mala Ley".

En 1948, se registra otro "apagón" en su carrera teatral y vuelve a aparecer en 1949, para terminar la década con la compañía del teatro Talía, con el clásico "Las de Abel".

LOS AÑOS 50: Y LLEGÓ EL CINE

La década de los años 50, también se inicia con un año "en blanco" para volver en 1951, con la misma compañía, actuando en la obra, "El Sombrero de Copa" de Vital Aza.

En 1952, forma parte de la compañía Gascó-Granada, representando en el Reina Victoria, "Esposa Constante" de Somerset Maugham y "El Último Beso de la Señora Cheyney". El año siguiente con la compañía La Máscara representa en el teatro Alcázar, "El Patio" y "Carta a París" (en donde coincide con otra actriz ya celebrada en este blog, Nani Fernández) y en "Los Meritorios". A final de año, interviene con gran éxito en el estreno de la última obra de Buero Vallejo, "Madrugada".

En 1954, en Barcelona, pone en escena, además de otras obras ya comentadas, "Rosa y Rosita" y sobre todo, destaca el montaje de la obra de Eugene O'Neill, "Tres Comedias del Mar".


Este año muere Jacinto Benavente, amigo de Isabel y del que había llevado a la escena gran parte de su repertorio, así que era inevitable que participara en varias funciones de homenaje, con obras como "Canción de Cuna" y el clásico, "Los Intereses Creados". Además, se reestrena "Madrugada" en Madrid y otra obra de los hermanos Quintero, "Las Flores".

Y entonces llegó el cine. En 1955, en uno de esos paréntesis teatrales, Isabel Pallarés debuta en cine a la edad de 50 años, en un clásico del cine español, "Historias de la Radio" de José Luis Sáenz de Heredia. Una película de "episodios", que permite lucirse a una gran parte de los actores de reparto del cine español, era perfecta para que Isabel Pallarés desplegara todo su oficio y se diera a conocer en la gran pantalla.

Su personaje muestra algunas de las características que ya mostrara en algunos de los personajes con los que triunfó en el teatro, ternura, empatía, cercanía, ya que interpreta a Aurelia, la humilde lavandera, cuyo hijo necesita una costosa operación que se puede realizar en Estocolmo.

Junto a Carlitos Acevedo en "Historias de la Radio"

Sus primero títulos de crédito y junto a Guadalupe Muñoz Sampedro, José Luis Ozores y Alberto Romea

El año1956 interviene en una comedia de Jardiel Poncela, adaptada al cine, "Los Ladrones Somos Gente Honrada" de Pedro Luís Ramírez, de nuevo acompañada por un extenso reparto.

En "Los Ladrones Somos Gente Honrada"

También este año añade otra obra de teatro en su haber, "Hoy es Fiesta" de Buero Vallejo, estrenada en el María Guerrero y que superará las 200 representaciones. Además es una de las agasajadas por la Casa de Valencia en Madrid, junto a otros ilustres valencianos.


Hasta finales de la década combina su trabajo en el teatro y en el cine. Para las tablas, actúa en "El Sol Sale para Todos", "La Malquerida", "La Carreta", "La Vida en un Hilo" y "Manda a tu madre a Sevilla".

En el cine, interviene en la adaptación homónima de la obra "Madrugada" que ella misma había estrenado, dirigida por Antonio Román, en 1957.

En 1958, trabaja en tres películas, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice y en dos populares éxitos del año, "Una Muchachita de Valladolid" de Luis César Amadori y "Las Chicas de la Cruz Roja" de Rafael J. Salviá.

En una escena de "Una Muchachita de Valladolid"

El año 1959 traerá dos nuevos papeles para Isabel, en el gran éxito del año que encumbró a la pareja Vicente Parra y Paquita Rico, "¿Dónde Vas Alfonso XII?" de nuevo dirigida por Luis César Amadori y una crítica película del prestigioso director Rafael Gil titulada "Camarote de Lujo".

En los momentos finales de "¿Dónde vas, Alfonso XII?"

En "Camarote de Lujo"

 Por desgracia el año acaba trágicamente para Isabel, ya que su marido Jesús Gabaldón muere el 13 de diciembre en Valencia.

LOS AÑOS 60: CONSOLIDACIÓN TEATRAL,  CINE ESPORÁDICO Y AHORA, TELEVISIÓN

En la década de los 60, Isabel potencia su carrera en el teatro, mientras que su labor en el cine será menor y así continuará hasta el final de su vida, apareciendo esporádicamente, en la gran pantalla.

En 1960, interpreta el papel de una de las excéntricas viejecitas en la obra de Mihura, "Maribel y la Extraña Familia", protagonizada por otra valenciana María Fernanda d'Ocón y en un clásico de Lorca, "Yerma".

El año 1961 se estrena la adaptación de la célebre obra de Lillian Hellman, "The Children's Hour", en español titulada "La Calumnia", estrenada el 28 de enero, protagonizada por una joven Amparo Baró, que fue aclamada por la crítica. A finales de ese año se estrenaría la adaptación al cine de la misma obra dirigida por William Wyler, protagonizada por Audrey Hepburn y Shirley MacLaine, que recibió el mismo título, probablemente por el reciente éxito de la adaptación teatral. 

Ese mismo año también actúa en "Milord, la corista y el servicio doméstico" de Jerome K. Jerome y para el cine en "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín y "Pecado de Amor" de Luis César Amadori.

En 1962, sólo interviene en una película, "La Reina del Chantecler" de nuevo a las órdenes de Rafael Gil y hará un paréntesis de cuatro años en su trabajo para el cine. Para las tablas, actúa en otra gran adaptación "Becket o el Honor de Dios", protagonizada por Paco Rabal y Fernando Rey, en los papeles que llevaron al cine, Peter O'Toole y Richard Burton, como Enrique II y Thomas Becket, respectivamente. Hasta final de año también actúa en la reposición de "Maribel y la Extraña Familia" y "Alrededor de Siempre". Este año también resultará luctuoso personalmente, para Isabel, ya que fallece su madre, Isabel Banquells Camilleri, en Valencia, el 11 de mayo.

Ancianita carlista junto a Julia Caba Alba, Carmen Rodríguez en "La Reina del Chantecler"

El siguiente año su labor teatral se acentúa. Actúa junto a Vicente Parra en "Cita en Senlis", en "Las Chicas del Taller", "La Bella Dorotea" de Mihura y en una obra de largo recorrido "El Cianuro, ¿solo o con leche?", en donde interpreta a una anciana en silla de ruedas, que posteriormente se llevaría a la televisión, siendo interpretado este papel por Aurora Redondo.

Para finalizar el primer lustro de los sesenta, sigue su actividad teatral con obras como "El Caso de la Mujer Asesinadita", "Diálogos de la Herejía", "La Condesa Laurel" y "La Tercera Palabra".

Con esta obra seguirá en escena en 1966, si bien, este año marca la primera actuación de Isabel para la televisión, en concreto, en Telecomedia del Humor, con la adaptación de la obra "Todos Somos Importantes", que se emitió el 20 de noviembre, protagonizada por Laly Soldevila y Julio Navarro.

Este año también vuelve al cine, en un papel sin acreditar, con la película, "Nueve Cartas a Berta" de Basilio Martín Patino.

En 1967 trabaja para una de las series más exitosas del momento "La Casa de los Martínez" y vuelve al teatro en 1968 con la obra "La Vil Seducción" protagonizada por Queta Claver y Arturo Fernández. Este año y el siguiente también actúa en una obra que se prolongará en cartel varios años, aunque ya sin su presencia, "Enseñar a un Sinvergüenza" protagonizada por Pepe Rubio.

Por último, para finalizar los 60, participa en dos nuevas películas, "El Día de Mañana" de Agustín Navarro y "El Ángel" de Vicente Escrivá, protagonizada por Rafael.

LOS AÑOS 70 Y 80: LA TRACA FINAL

En los 70, Isabel Pallarés sigue trabajando a tres bandas. En 1970, para televisión, como no podía ser de otra forma, interpreta la obra "Madrugada" que ella misma había protagonizado en teatro y luego en su adaptación para el cine. Para este medio también interviene en otra serie de éxito, "Remite Maribel", en el episodio "La Llave de la Despensa" y en Páginas Sueltas en "El Club de los Corazones Antiguos" y en el capítulo "La Prima Angélica" de la serie "Visto para Sentencia". En el teatro, actúa en "Tú me acostumbraste" con la compañía de Germán Cobos y Gloria Osuna.

En dos escenas de "Madrugada". Junto a Mónica Randall.

En la primera mitad de los 70, trabajará con diversas compañías. En 1971, actúa en "El Apagón" junto a Marisol Ayuso y Paco Morán;  en 1972, se une a la de Guillermo Marín y Esperanza Navarro y actúa en la obra "Tal vez un prodigio" y en los dos años siguientes junto a Arturo Fernández en la obra "Pato a la Naranja". Para televisión interviene en la serie Novela con "Selma Lagerlof" en 1974 y en 1975, además, participa en el rodaje de una nueva película, "Duerme, duerme mi amor" de Francisco Regueiro. En las tablas, este mismo año, trabaja en la obra "Sencillamente, un burgués" de nuevo con Arturo Fernández.

En la segunda mitad de los 70, actúa en una obra de gran éxito de Pedro Osinaga, "Sé Infiel y no Mires con Quién" y en una reposición de "Maribel y la Extraña Familia", junto a Aurora Redondo que tendrá gran éxito y superará las 300 representaciones.

Para la televisión, interviene en la serie "Papá Goriot" y en un nuevo episodio de Estudio 1, "Exiliados", mientras que para el cine, añade dos nuevas películas, en papeles pequeños, "Mauricio, mon amour" de Juan Bosch, en un papel no acreditado, estrenada en 1976 y en "El Día del Presidente" de Pedro Ruiz, del año 1979.

En "Papá Goriot" para televisión

En la primera mitad de los 80 asistimos a su paulatino retiro. En televisión, en 1980, participa en otro Estudio 1, "La Venus de Milo", en 1981 en Teatro TV, actúa en "Las Viejas Difíciles" y en Escrito para TV, en "Siete Días de Amor", en 1984 que supondrá su última participación para una serie de televisión. También aparece en un serie de éxito "Los Desastres de la Guerra" estrenada en 1983, en donde Paco Rabal interpreta a Goya.

Sobre las tablas, en 1981, junto a la compañía de Saza, actúa en "Filomena Maturano" y se despedirá de los escenarios, en 1982, de nuevo junto a Arturo Fernández en "El Huevo de Pascua" de Jean Poiret.

Ya enferma y prácticamente retirada, volverá una vez más al cine, en 1985, en la película de Basilio Martín Patino, "Los Paraísos Perdidos".

En una imagen borrosa de su última actuación en "Paraísos Perdidos"

Isabel Pallarés morirá en Valencia, su ciudad natal, el 13 de febrero de 1986, poco después de haber cumplido los 81 años, siendo enterrada junto a su marido, en el cementerio municipal de Valencia. En su lápida: "Isabel Pallarés Banquells. Actriz".


Eugenio Domingo

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en cine. Comentarios (0)

EUGENIO DOMINGO. UN FANTÁSTICO ACTOR QUE CAMBIÓ DE RUMBO

El caso de Eugenio Domingo es excepcional. Fue un magnífico actor, de aquellos a los que se llamó niños prodigio, por su capacidad de actuación a tan temprana edad. Sin embargo, Eugenio Domingo decidió dar un giro de 180 grados a su vida y abandonó las tablas y los sets de rodaje a finales de los 50. Conozcamos, por tanto, un poco más, a este mangífico actor que fue Eugenio Domingo.

LOS PRINCIPIOS

Eugenio Domingo Alavedra, su nombre completo, nació en Barcelona, el 17 de noviembre  de 1934, hijo de Daniel Domingo y Rosa Alavedra. 

Desconozco la relación de sus padres con el mundo de la radio, pero fue en Radio San Sebastián, en 1939,  a la edad de 5 años, en donde Eugenio dio sus primeros pasos de artista, pues de lo que no parece haber duda, es de que ya era un buen actor a tan temprana edad. No dispongo de más información sobre su labor hasta 1948.

Ese año comienza a realizando trabajos como actor de doblaje, en concreto, como voz adicional de algún actor infantil en la película "¡Qué bello es vivir!", pero, además, supone su debut en el cine, pues participa en el rodaje de sus dos primeras películas, "El Señor Esteve" dirigida por Edgar Neville, ese mismo año y que se estrenaría en los cines el 23 de febrero de 1949 y en "Hoy no Pasamos Lista" dirigida por Raúl Alfonso, en donde interpreta el papel de el "pelao". En una reseña sobre el estreno de esta última se menciona: "(...) y los actores infantiles Quico Juanes, Eugenio Domingo y Tony Hernández, los tres procedentes de la radio y del doblaje".

Algunas fuentes citan su actuación en una película llamada "Maleficio", si bien, puede tratarse de una película que no llegó a estrenarse rodada en 1949.

Algunas fuentes adelantan su inicio como actor de cine al año 1947, con su actuación en la película "Fuenteovejuna", probablemente en un papel sin acreditar, prácticamente de figurante y aunque no todas las fuentes lo citan, apareció interpretando el papel de Íñigo de niño, en "El Capitán de Loyola" del año 1949, aparentando menos edad de la que en principio tenía en aquel momento.

En "El Capitán de Loyola"

LOS AÑOS 50: SU CARRERA EN EL CINE

Eugenio Domingo realiza casi la totalidad de su carrera cinematográfica en los años 50. Tras las breves apariciones en las películas antes mencionadas y una última actuación poco antes de su muerte, los papeles que le dieron a conocer como actor los interpretó en esta década.

Además, inicia su carrera en el teatro, en el año 1950, en la obra "La Torre Sobre el Gallinero", una adaptación de una obra de Vittorio Calvino, estrenada el 1 de mayo, en el teatro Ensayo, dirigida e interpretada, nada menos que por Fernando Fernán Gómez.

Como actor de doblaje, participa en "Pequeñeces" de Orduña, "Oliver Twist", "Hablan las Campanas" y "Cadenas rotas".

En el cine actúa en un clásico del cine español dirigido por Juan de Orduña, a mayor gloria de Aurora Bautista, "Agustina de Aragón". Eugenio tiene una breve aparición como lazarillo del ciego interpretado por otro gran actor de reparto, Nicolás Díaz Perchicot. 

En su breve escena en "Agustina de Aragón", junto a Aurora Bautista y Nicolás Díaz Perchicot

El año 1951 supondrá un triunfo para nuestro protagonista, pues interpreta su papel más recordado tanto por el éxito de la película como por méritos propios. Se trata de su interpretación como Francisco, uno de los pastorcillos en la película "La Señora de Fátima" dirigida por Rafael Gil. 

En su papel de pastor en "La Señora de Fátima"

Una de las críticas sobre su actuación realizada por el mítico Alfonso Sánchez, sería premonitoria, citando: "La Señora de Fátima nos dio la cuajada realidad de Eugenio Domingo, un chico que puede compararse a Freddie Bartholomew y a Roddy MacDowall. Pero a pesar de ser parte principal en la película, esta rutina del cine nacional le ha omitido en la publicidad y ni siquiera su nombre figura en la portada del cine, donde hay otros menos importantes. Este es otro fallo de nuestra organización: no saber hacer comercial un nombre para sacarle inmediato rendimiento. No olvidemos que el cine lo hacen los directores, pero lo "venden" las estrellas".

Eugenio Domingo, por tanto, daba muestras claras de un brillante porvenir y de una magnífica calidad como actor, comparándolo con los "niños prodigio" del cine clásico estadounidense, como Bartholomew que había triunfado 15 años antes en "El Pequeño Lord" o "Capitanes Intrépidos" y con MacDowall, que se dio a conocer en las películas de Lassie y realizó una creación en la película "¡Qué verde era mi valle!", diez años antes, si bien, ninguno de los dos, repitió sus triunfos ya de adultos.

Freddie y Roddy

En el año 1952, Eugenio Domingo sigue su labor de doblaje y en su carrera como actor interviene en tres películas. En una coproducción franco-española, dirigida al alimón por Alejandro Perla y Gilbert Dupé, titulada "Malaire", en una nueva colaboración con Rafael Gil en su película "Sor Intrépida", en donde interpreta el papel de Juan, un adolescente inválido que logrará finalmente andar, gracias a la monja del título y en un papel notorio en "Cerca de la Ciudad", dirigida por Juan de Orduña, una película de temática "social", protagonizada por Adolfo Marsillach, Margarita Robles y Pepe Isbert, en donde interpreta a uno de los adolescentes de los suburbios, Luis, en donde vuelve a estar estupendo junto a su compañeros de generación. De hecho, la crítica que realiza el diario ABC, destaca a los actores jóvenes, aunque con un ligero "toque" para Eugenio: "Los personajes centrales del "film" son, en realidad los que pertenecen a la "gente menuda". Son mucho mejores actores los chiquillos que los adultos que figuran en la cabecera del reparto y por eso me complace destacar en primer línea a Elías Rodríguez, José Moratalla, Luis Rodríguez  y Eugenio Domingo, menos justo que en su actuación anterior de la "Señora de Fátima". 

Convaleciente y curado, en varias escenas de Sor Intrépida

En varias escenas de "Cerca de la Ciudad" con Paco Camoiras, Pepito Moratalla y Eduardo Fajardo

Curiosas imágenes del rodaje de "Cerca de la Ciudad". Archivo RTVE

En el año 1953, vuelve a los escenarios con la obra "Agar, la Esclava", obra de Victoria Urbano y producida por la Federación de Universitarios Centroamericanos. Para el cine, interviene en "Condenados" de Manuel Mur Oti y la prensa también anuncia su participación en una película que se está preparando, "La Semilla No Muere", pero parece que finalmente no se llevó a cabo. 

Este año destaca su labor de doblaje del actor Jerry Lewis para la película "¡Vaya par de Marinos!" y del actor Ted Donaldson en "Llama un desconocido".


En 1954, añade dos películas más a su currículum. Un éxito protagonizado por Rafael Rivelles y dirigido por Rafael Gil, "El Beso de Judas", en donde Eugenio interpreta a Acab, el hijo del leproso (también llamado Acab) y en una película dirigida por Luis Ligero (hijo del actor Miguel Ligero), "Entre Barracas".

En su papel de Acab, en "El Beso de Judas"

Durante 1955, sigue en los escenarios con la obra "George y Margaret", en la compañía de Adolfo Marsillach y Amparo Soler Leal.

Para la gran pantalla actúa en una producción internacional dirigida por Ricardo Muñoz Suay y Gerard Rouquier, titulada "Beauty and the Bullfighter", estrenada en España, como "Sangre y Luces" y en dos filmes más, "El Guardián del Paraíso" de Arturo Ruiz Castillo y "Camino Cortado" de Ignacio F. Iquino.

En la segunda mitad de los 50, su actividad empieza a declinar. Para el cine, actúa en 1956, en la que a la postre será la última película del cómico Valeriano León, "El Piyayo" dirigida por Luis Lucia.

En una de sus últimas películas "El Piyayo"

En los dos años siguientes sólo se dedicará al teatro, actuando en "Don Juan Tenoyo", "El Sol Sale para Todos" y "Los ángeles no deben aterrizar", todas en 1957. En doblaje, trabaja en la película "Ariane".

En 1958, actúa en "Bobosse", una obra de André Roussin, de nuevo junto a Adolfo Marsillach y Amparo Soler Leal; posteriormente, en "Un día de Abril", en el teatro Windsor, en Barcelona, en la compañía de Enrique Diosdado y Amelia de la Torre y en dos obras más, una en el teatro Griego de Montjuïc, "Ondina" de Jean Giradoux y en el estreno en Barcelona de "George y Margaret" y en la reposición de esta misma obra, en Madrid.

Caricatura ABC. Bobosse. Eugenio Domingo, abajo a la izquierda.

El año 1959, rodará su penúltima película, "Los Cobardes" de Juan Carlos Thorry. Eugenio no volverá al cine, hasta 28 años después. Si bien, su labor como actor de doblaje continuaría, hasta 1969, en películas como "El Robo del Siglo" o "Siete Pistolas para los MacGregor", su último trabajo.

En Barcelona, siguiendo en el teatro Windsor, con Diosdado-La Torre, interpretará "John Smith I" de Jaime Silas y su última aparición (al menos en España) sobre las tablas, "Amor al Dictado", adaptación realizada por la actriz Conchita Montes de la obra de Samson Raphaelson y protagonizada por Enrique Diosdado.

En este momento, Eugenio Domingo emigra a Francia y parece que se dedicará a la radio, en un primer momento, pero en una carrera paralela a la de su hermano Xavier, se dedicará al mundo de la gastronomía, convirtiéndose en un experto reconocido, lo que le valió varios premios. Tras la dictadura franquista regresó a España, realizando programas radiofónicos como "Andar, comer y charlar" o "Un loco en la cocina", además de escribir libros de gastronomía como "Comer en mi Castilla" y colaboraciones en muchos otros.


Eugenio Domingo, a los 50 años. 

El año 1985, supondrá su regreso excepcional al cine, participando en el rodaje en la ciudad de Barcelona, de la película de Jorge Grau, "El estranger-oh! de la calle Cruz del Sur", que se estrenaría el año 1987. Ese año fue uno de los invitados al programa de Elena Santonja, "Con las manos en la masa", en donde cocinó un "fricandó".

El polifacético Eugenio Domingo murió el 29 de julio de 1989, a los 54 años, en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, siendo incinerado.




Joaquín Roa

Escrito por actoresdenuestrocine 02-06-2018 en teatro. Comentarios (0)

JOAQUÍN ROA. UN ACTOR POLIFACÉTICO

Joaquín Roa es uno de los rostros más inconfundibles del cine español. Desarrolló una larga carrera en el teatro y en el cine, interpretando mayoritariamente papeles cómicos. Pero Roa, también tuvo otras inquietudes, escribiendo algunas obras teatrales, además de una educación musical, que luego aprovechó en su profesión. Así que, descubramos la carrera de Joaquín Roa.


EL NACIMIENTO

Joaquín María Fernández Roa, su nombre completo, nació en Pamplona, en la calle Eslava nº 20, a las cinco y media de la mañana del 15 de agosto de 1890. Fue hijo de Eduardo Fernández Paulín y de Nicolasa Roa García, naturales de Alberite y Calahorra, es decir, de origen riojano.

Su padre, Eduardo, era músico militar, formando parte, al menos, del Regimiento de Infantería de la Constitución y antes de su retiro, en Viana, del Regimiento de América, además de profesor de la orquesta del Teatro Principal de Pamplona. Su madre Nicolasa, parece que fue una mujer avanzada a su tiempo, interesada por la cultura y por los derechos de la mujer. 

Además, una reciente noticia, nos informaba sobre la exhumación de una fosa, de los restos de un tío de Joaquín, José Roa García, concejal de Pamplona, fusilado en la guerra civil. 

LOS COMIENZOS

Joaquín Roa siguiendo los pasos de su padre, empezó estudiando piano, durante el bachillerato, pero lo dejó pronto por el gusanillo de la interpretación, ya que su padre, como hemos visto, también ejercía de músico en ambientes teatrales. Según sus propias palabras, la primera obra que vio, en 1904, fue "La viejecita".

Las primeras noticias que he hallado sobre su actividad artística, se remontan al mes de julio de 1908, es decir, poco antes de cumplir los 18 años. El "Eco de Navarra" recoge las sesiones que se realizan en el cine varietés, en donde Joaquín Fernández Roa, recita monólogos y poesías, parece que con gran éxito. 


En el mes de diciembre, sin embargo, ya lo encontramos formando parte de una compañía teatral, dirigida por Hilario Rodríguez, actuando en la obra "Robo en Despoblado" de Vital Aza, en el teatro Landa de la ciudad de Haro (La Rioja). Según Joaquín, la primera obra que representó fue "Don Juan Tenorio", en el papel de Avellaneda.


Nuestro protagonista forma parte de varias compañía, apareciendo acreditado unas veces como Joaquín Fernández Roa y otras con el que será su nombre artístico definitivo, Joaquín Roa. A finales de 1909, forma parte de la compañía de José Montijano, otro apellido ilustre del teatro español. Esta etapa dura hasta 1911, en donde, brevemente, se une a la de José Montenegro, para recalar, ya en 1912, en la compañía de Luis Reig, con la que parece que está hasta 1915, interpretando obras como "Amores y Amoríos" de los Álvarez Quintero, "Flor de los Pazos" de Linares Rivas, "Malvaloca" o "El Misterio del Cuarto Amarillo". 

Este año forma parte de la compañía de Francisco García Ortega, padre de las actrices Rosario y Tote García Ortega, en donde actúa en obras como "La Desertora" o "El pan del Chico". En algún momento, parece que también forma parte de la compañía de Ernesto Vilches, pero no he encontrado referencias.

En 1916, forma parte de la compañía de Rosario Pino, una prestigiosa actriz que dejaría gran impronta en nuestro protagonista. Con esta compañía, actúa en "Rosas de Otoño", "La Noche del Sábado", "La propia Estimación", "La loca de la casa" de Galdós o el clásico de Tirso de Molina, "Don Gil de las Calzas Verdes". El año siguiente cambia de nuevo de compañía y se incorpora a la de Ricardo Puga.

En esta compañía coincidirá con Irene Alba, su marido Manuel Caba y con su hija Irene Caba Alba y con Alberto Romea, ambos ya retratados en este blog, estrenando obras como "La Gobernadora", "Los Intereses Creados" o "Los Búhos" de Benavente; por esta última obra recibirá buenas críticas. 


El año 1918 fue convulso para Joaquín Roa, en lo personal y lo profesional. En lo profesional, forma parte de dos compañías, la de Miguel Muñoz y la José Montenegro. Pero además, realiza su primera aparición cinematográfica, en una película rodada en Barcelona, probablemente a finales de ese año, titulada "Vida Nova" y dirigida por el portugués Nascimento Fernandes.


En lo personal, Joaquín Roa se casa en febrero de 1918, con una compañera actriz, la sevillana Encarnación Díaz Gálvez, hermana de la actriz Carmen Díaz. Su boda se realizó en la Parroquia de San Sebastián de Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Nicolasa y un magnífico actor, Nicolás Perchicot, que también forma parte de la compañía del Teatro Odeón. Pero tristemente, el 24 de septiembre de ese año, Encarnación Díaz sucumbe a la epidemia de gripe (llamada española) que está asolando Europa. Tenía tan solo 20 años. 

En 1919, el espectáculo continúa e interviene en una zarzuela, en el teatro Apolo de Valencia, titulada "La Hebrea". En septiembre, ya se incorpora a la compañía del teatro de la Comedia, destacando su actuación en "La casa de la Troya" de Pérez Lugín o "Faustina" de Muñoz Seca. 

Además, este año, empieza su labor como escritor. La prensa nos anuncia que Joaquín Roa ha escrito una obra teatral, junto a Antonio Pedrosa, titulada "Más allá del deber" y buscan compañía para estrenarla. La encontrarán pronto y la obra se estrenará a final de ese año, de la mano del actor Antonio Martiánez, que logra buenas críticas.


Su labor como autor continúa el siguiente año y lo hace con un triunfo, con la obra "Presentimiento", que recibe grandes alabanzas. A final de año, firma otra obra, esta vez de nuevo con Pedrosa, titulada "Ladrones", que adapta una novela del autor italiano Humberto Notari. En el aspecto interpretativo actúa en la obra de Arniches, "Los Caciques" y en "Los Misterios de Laguardia" de Muñoz Seca y en septiembre de 1920, forma parte de la compañía Alba-Bonafé. Este año escribe otra obra en colaboración con Pedrosa, "La Ingenua", aunque desconozco si se estrenó.


Finalmente, encontramos a Joaquín Roa formando parte activa del Sindicato de Actores, fundado recientemente.


UN INCISO: SU LABOR COMO ESCRITOR

Como hemos visto, Roa comenzó tempranamente su labor como escritor, que no dejará hasta el final de sus días. Su producción este aspecto está por catalogar, por lo que, en este apartado reseñaré, todas las obras que aparecen en diversas fuentes, además de las encontradas en la realización de esta entrada. Hay que destacar que Roa también colaboró en la redacción de artículos para diversas revistas como "Pregón", "Meridiano Femenino", "Fiesta Taurina" y "La Pulga".


En el aspecto literario, estas son las obras que escribió, solo o en colaboración: "Anecdotario Teatral", "Una Ingenua. Entremés", "Presentimiento", "La Hermanastra", "Noche de Guerra" (zarzuela), "Ladrones. Comedia de Aventuras" (adaptación de la obra "I Tre Ladri" de Notari), "¡Era un romántico! (drama en un acto), "María de Aránzazu", "Folletín del Hombre Oportuno (literatura de un actor)", "La Cenicienta y el Rey Mago", "Más Allá del Deber", "La noche de las coplas" y "La Guitarra de Fïgaro", ¡Dispensa Perico! (adaptación), "¡Que viene el lobo!", "Mi tia Javiera" y "El delito de las rubias". 



LOS AÑOS 20

En 1921, añade otra obra más a su curriculum como autor, "El Camino de los Tristes" y el año siguiente, cambia de compañía y se une a la de Paco Alarcón. Además, actúa en "Los Pollos Bien" y "Mi Marido se Aburre". 

En enero de 1923, estrenan una obra, de nuevo escrita al alimón, entre Endériz y Roa, que había obtenido el primer premio de la Sociedad de Autores. Su título, "La Noche de las Coplas" que se pone en escena en el Teatro Principal de Valencia.

Este año, también escribe otra obra, aunque no recibe buenas críticas. Se trata de "La Hermanastra" escrita junto a otra inquieta actriz, Adela Carbone. A lo largo del año, también actúa, en obras como "Cuando Ríe la Mujer", "Constantino Pla" y "Mi Prima Está Loca".

En una escena de "La Hermanastra"

El año 1924, Roa da un giro de 180 grados, dejando las obras "en verso" y se pasa a la zarzuela, uniéndose a una compañía, que lleva como primera actriz a Rafaela Haro. En esta compañía también encontramos a una actriz, Matilde López Roldán, con la que Roa contrajo matrimonio, en un momento que no he podido determinar.

Repertorio de la compañía de zarzuela.


Tras interpretar obras como "La Linda Tapada", "Motetes y Bulerías", "El Duquesito" o clásicos como "Doña Francisquita", la compañía se disuelve, bruscamente, mientras están actuando en Valencia. Pero Roa, Luisa Puchol y su marido Mariano Ozores, continúan actuando, a los pocos días, con su propio repertorio, en concreto, con la obra "Su Desconsolada Esposa".

Hasta 1926, encontramos a Roa en multitud de obras, obteniendo muy buenas críticas ("uno de los mejores actores de esta compañía", "un verdadero actorazo", "otro actorazo Joaquín Roa y eso que aún no ha tenido la oportunidad de lucirse"), por citar varias, "Herida de Muerte", "Los Milagros del Jornal" de Arniches, "La Octava Mujer de Barba Azul", "¿Quién se casa con Paulina?", "El Amor no se Ríe" de Sassone, "La Virtud Sospechosa" de Benavente, "Cancionera" de los Quintero o "Nadie sabe lo que quiere o el Bailarín y el Trabajador" de Benavente.

A finales de este año, se une a la compañía de Fernando Porredón con quién estará hasta la siguiente temporada en que pasa a la de Amparito Miguel Ángel, actuando en Roxana. Además, se estrena otra obra de Roa y Endériz, "Noche de Guerra", con música de los maestros Millán y Espinosa. 


Ya en 1928, tras otro paso por companías de zarzuela, se une a la de un famoso matrimonio de actores, Amparo Martí y Paco Pierrá. En esta compañía sigue con él, la que quizá sea ya su esposa, Matilde López Roldán. 

Hasta finales de los años 20, aparece en "Lola y Lolo", "Señor... ¿por qué son tan guapas?", "Hay que Vivir", "Caridad", "Mi Hermana Genoveva" y "Las Grandes Fortunas". El año 1929 acaba con la noticia de que Endériz y Roa están acabando otra obra, "La Guitarra de Fígaro".

LOS AÑOS 30

El año 1930 supone el retorno de Joaquín Roa al cine y lo hace en un papel no acreditado, como uno de los bandidos, en la película surrealista de Luis Buñuel, "La Edad de Oro", rodada en Francia y Cadaqués, alrededor del mes de mayo y que tras su estreno en París fue prohibida, de forma que en España no se estrenaría hasta 1978.

Los años 30 nos muestran a un Joaquín Roa más centrado en su labor de autor y cambiando de compañías y de estilo, recibiendo, como siempre, buenas críticas por su labor.

Se estrena la obra de la que es co-autor, antes mencionada, pero a lo largo de la década, también realiza una adaptación, junto a Ángel Custodio, de la obra alemana, "Der Doppelte Moritz", que titularon, graciosamante, "¡Dispensa, Perico!", estrenada en 1932 y a finales de 1939, una fantasía infantil titulada "¡Que viene el lobo!", estrenada por la compañía Gascó-Granada, estrenada en abril de 1940.

Pero, volviendo atrás, en 1931, actúa en la obra "Paca Faroles" y marcha de gira por España, con obras como "Es mi padre" de Muñoz Seca o "El amante de Madame Vidal". En 1932, actúa en otra obra, "Las Peripatéticas".

El siguiente año, en el teatro Muñoz Seca interviene en "Pepita Reyes" de los hermanos Quintero, "El Padrón Municipal" de Muñoz Seca y "El Niño se las trae".



En 1934, Roa vuelve a cambiar de tercio y se une al elenco de una compañía de operetas, comandada por Celia Gámez. Su labor como tenor cómico es alabada, actuando en obras como "El baile del Savoy", "La ronda de las brujas", "El Príncipe Carnaval", "Las Leandras" y "Los Insaciables". 

Además, este año, Roa vuelve al cine, esta vez de la mano de Florián Rey, en el papel de Mauricete, en la película "El Novio de Mamá". Sin embargo, su labor en el cine no tendrá continuidad, ya que Roa rechaza otras ofertas, prefiriendo su labor en el teatro. De hecho, en 1935, algún periódico anuncia que deja la compañía de Celia Gámez para rodar "Currito de la Cruz", pero al final no fue así. 

En septiembre, se une a la compañía de Nini Montiam, que actúa en el teatro Victoria, con la obra "La Mancha Blanca". Pero la compañía se disuelve y en noviembre, Roa se une a la compañía del teatro Fontalba, actuando en "La Españolita".

A la derecha, en una escena de "La Mancha Blanca"

A la izquierda, como el diplomático americano en "La Españolita"

A principios de 1936, lo encontramos trabajando en obras como "La del manojo de rosas" o "La Cibeles". En el teatro Muñoz Seca, actúa en "Cinco minutos de amor" y debuta en el teatro Cómico con la compañía de Carmen Díaz, con la obra "Mi hermana Concha".

La guerra sorprende a Roa de gira, en zona sublevada. Hasta la finalización de la contienda, actúa en obras como "Señora Ama" de Benavente o "Como tú ninguna" y en obras del gusto del futuro nuevo régimen, como "España Inmortal" o la "comedia patriótica", "Las cinco rosas".

Al finalizar la guerra, interviene en la obra "Gracia y Justicia", en mayo de 1939. En junio forma compañía fugazmente con Juan Calvo, actuando en el teatro Maravillas, con la obra "Soy un Sinvergüenza" y con una obra escrita, al alimón entre Calvo y Roa, titulada "Mi tía Javiera", estrenada el 30 de junio. En diciembre ya forma parte del elenco del teatro Infanta Isabel, con Isabel Garcés como primera actriz, participando en la obra "La Tonta del Rizo".

LOS AÑOS 40: REGRESO A LA GRAN PANTALLA

A finales de octubre de 1940, Roa sigue con la compañía de Isabel Garcés, poniendo en escena "Mosquita en Palacio" de Adolfo Torrado En 1941, en el teatro de la Comedia, actúa en "Dos Docenas de Claveles" y ya en la nueva temporada teatral, en septiembre, forma parte del elenco del teatro Maravillas, comandado por Pepe Isbert. Así, lo encontramos en un homenaje a Muñoz Seca, poniendo en escena su obra "El Refugio" y hasta final de año en "Ella, Él y don Gonzalo" y "El Trueno Gordo".

En enero de 1942, sigue en el Maravillas, con la obra "Los Hijos Artificiales", pero ya en febrero, decide formar compañía propia junto a la actriz Mary Delgado y actúan el teatro Cómico con la obra de Muñoz Seca y Pérez Fernández, "Un drama de Calderón". Sale de gira por España y pone en escena obras como "Chiruca", "Una Noche de Primavera sin Sueño" de Jardiel Poncela, con la obtiene un gran triunfo,    "Mi Padre" de Muñoz Seca y Pérez Fernández. En verano, actúa en el teatro de la Zarzuela con obras como "¡Usted es Ortiz" y "Cuidado con la Paca", así como en varias comedias, "La condesa está triste", "La Luz", "Una Rubia Peligrosa", "La Ola", "Que mala sangre tienes" o "Viva Alcorcón que es mi padre".

En 1943, actúa en una obra de teatro infantil, también con gran éxito, "Rosalinda" y en el teatro Fuencarral, sustituye al actor Antonio Murillo, en la exitosa comedia "La Venganza de Don Mendo".

Como vemos, la actividad de Roa es frenética. Pero aún así, todavía tiene tiempo para reincorporarse al mundo cinematográfico, de forma, que en 1943, interviene en cuatro películas. Algunas fuentes citan también "Forja de Almas", pero en realidad se trata de otro Joaquín Roa, como el mismo hará notar, en una entrevista de la época.

En el mes de mayo se estrena "Castillo de Naipes" de Jerónimo Mihura y en el mes de octubre, "El Escándalo" de Saénz de Heredia, que será un gran éxito. Pero , sin duda, será la siguiente película, en la que participa, la que le permite hincar el diente a un papel a su medida, reforzado por el resto del reparto. Se trata de "Eloísa está debajo de un almendro" de Rafael Gil, adaptación de la obra homónima de Jardiel Poncela, muchas veces ya mencionada en este blog. Roa interpreta a Fermín, el mayordomo "saliente" de la mansión de los Briones que da el relevo a Dimas, el mayordomo "entrante", interpretado por Juan Calvo. Su escena juntos, camino de la cama en donde vive, viaja y descansa, el personaje interpretado por Juan Espantaleón, el excéntrico jefe al que Roa deja y Calvo va a servir, es hilarante, desde el inicio de la escena con Roa haciendo footing por la casa, hasta la aceptación del nuevo mayordomo, tras un interrogatorio descacharrante.

Calvo y Roa, una delicia juntos, en "Eloísa está debajo de un almendro"

Anunciando la siguiente parada del tren, en el viaje (sin salir de casa) que realiza Juan Espantaleón

El año 1943 se cierra con el estreno, el 27 de diciembre, de "Café de París", que supondrá la primera colaboración con el director Edgar Neville.

Confraternizando con Julia Lajos y Manuel Requena en "Café de París"

La llamada del cine tiene sus efectos sobre Roa y el año 1944, se dedicará plenamente a su labor cinematográfica, actuando en tres clásicos del cine español. En primer lugar, vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, sin duda, ambos muy satisfechos con su anterior colaboración, y participa en un papel totalmente diferente en la obra maestra, "El Clavo". Roa interpreta a un sepulturero, en el cementerio en donde se encuentra la calavera con el clavo, que da nombre a la película. En una escena plena de patetismo, Roa mantiene su dignidad frente a un autoritario juez, que ni siquiera da las buenos días y un despectivo alcalde, que cuando Roa confiesa que se ha llevado un viejo ataúd a su casa, para hacer camas a sus hijos, comenta despectivamente, "eso (refiriéndose a Roa), tiene familia".

Ejerciendo su oficio de enterrador en "El Clavo".

Pocos días después de estreno de "El Clavo", acaecido el 5 de octubre de 1944, se estrena, en concreto el día 9, otro éxito de la temporada, esta vez, una comedia disparatada, dirigida por Juan de Orduña, titulada "Tuvo la culpa Adán", en donde Roa hace el papel del patriarca de la familia protagonista, "papaíto".

Caracterizado como el anciano padre de una particular familia en "Tuvo la culpa Adán"

El trabajo de Roa se cierra con su breve aparición, como alcalde, en otra película de Rafael Gil que también fue un éxito, "El Fantasma y Doña Juanita". 

En su aparición, junto a Juan Espantaléon, en "El Fantasma y Doña Juanita"

En 1945, Roa vuelve a trabajar para Edgar Neville, en dos de sus grandes películas. En primer lugar, como amigo del personaje protagonista, interpretado por Rafael Durán, en la comedia, "La Vida en un Hilo", en donde también encontramos a otra actriz de reparto, en un papel largo a su medida, Julia Lajos.

En "La Vida en un Hilo"

Y en segundo lugar, interviene en "Domingo de Carnaval", una peculiar película, protagonizada por Conchita Montes, con un tono desasosegante. 

Este año, su actividad teatral también se recupera, actuando en "Aquella Noche Azul", "¡Cinco minutos nada menos!", "Tiene Razón don Sebastián", "El Gran Calavera" y "El Pañuelo de la Dama Errante".

Para el cine, este mismo año, también interviene en "Tierra Sedienta" de  nuevo dirigido por Rafael Gil y en "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa.

En el segundo lustro de los años 40, su actividad en el cine se relaja, aunque añade dos nuevas películas con Rafael Gil, "La Fe", interpretada por Rafael Durán y Guillermo Marín, estrenada en 1947 y "Aventuras de Juan Lucas", estrenada en 1949. También repite con Sáenz de Heredia en "Don Juan" del año 1950. El resto de películas de esta época son "La próxima vez que vivamos" y "La Fiesta Sigue", ambas dirigidas por Enrique Gómez, "El Huésped de las Tinieblas" de Antonio del Amo y "Flor de Lago" de Mariano Pombo.

En una escena de "La Fe", junto a su protagonista, Rafael Durán

En la escena, Roa pasa de una compañía a otra, del drama a la comedia, pasando por la opereta o la zarzuela. Sus actuaciones son numerosas: "Tres Piernas de Mujer" y "De los Tiempos de Apolo", junto a la actriz Milagros Leal, las revistas "Entre dos luces" y "Colorín, Colorao, este cuento se ha acabao" y como director de la compañía de opereta de Maruja Tomás, así como, la comedia de Jardiel, "Angelina o un drama de 1880", "Madre Alegría", "El Pulso era normal", "Las de Abel" y "Militares y Paisanos".

LOS AÑOS 50. TRABAJO A DESTAJO

En la primera mitad de los años 50, Roa trabaja a menudo, con otro director clásico del cine español, Ladislao Vajda; en concreto, aparece en el papel de ratero, en "Séptima Página" (1951), como bandido "novato" en "Aventuras del Barbero de Sevilla" (1954) y por último, en uno de los grandes éxitos del cine español, "Marcelino, Pan y Vino" (1955) en el papel de Fray Talán, junto a una pléyade de actores estupendos, entre ellos, un viejo conocido suyo, Juan Calvo.

Fray Talán en "Marcelino, pan y vino"

El extenso reparto de Marcelino, en donde encontramos entre otros a Antonio Vico, Rafael Calvo, Juanjo Menéndez, Rafael Rivelles y Antonio Ferrandis, rodeando al pequeño Marcelino.

En el teatro, de nuevo, su labor es muy abundante, actuando en una veintena de obras. En 1951 sale de gira en la compañía de Esperanza Navarro y Ricardo Acero, actuando en "Un Beso en la Estación" o "El Sombrero de Copa".

Para la gran pantalla participa en dos películas, "El Deseo y el Amor" de Luis María Delgado y Henri Decoin y "El Capitán Veneno" de Luis Marquina, con un estupendo Fernando Fernán Gómez.

Plantándole cara al Capitán Veneno.

El año 1952 su labor teatral es ingente. Trabaja en el teatro Español con la obra "Seis Mentiras" y a mediados de año, forma parte de la compañía de "Teatro por Horas", junto a actores como Milagros Leal, su hija Amparo Soler Leal, José Franco y el matrimonio de actores Rosita Yarza y José María Seoane. Hasta final de año, lo encontramos en escena en "La Cuerda Floja", "El Afinador", ""El Nido", "Sábado sin sol", "Los Milagros del Jornal", "Para y Fonda", "Sin Palabras" y "El Automóvil"y "Sin Querer", ambas de Benavente. En el Teatro de la Zarzuela, actúa en "Jugar con Fuego", "Sierra Morena" y "La Fórmula J-K-3".

En 1953, Roa tiene cuatro películas en la gran pantalla, "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, "Buenas Noticias" de Eduardo Manzanos, "Vuelo 971" de Rafael J. Salviá y  un clásico del cine español, la película de Berlanga, "Bienvenido mr. Marshall", afortunadamente coral y que se estrenará el 4 de abril de este año. Roa interpreta el papel del pregonero del pueblo y forma parte de la tríada de la escena del balcón, junto a Pepe Isbert y Manolo Morán. Esta será la tercera (y última película), en la que trabajará junto a su esposa, tras "Un deseo y un amor" y "Puebla de las Mujeres".

A bordo del avión en "Vuelo 971"

En los títulos de crédito de "El deseo y el amor", junto a su mujer, Matilde López Roldán


Como alcalde vuestro que soy...

Su labor teatral es muy diversas, desde la obra de Lope de Vega, "La Discreta Enamorada" al sainete-revista "María La O", "Las 14-X" y "Federica de Bramante o la Florecilla del Fango". 

En 1953, la prensa informa que Roa está hablando con García Noval para formar una compañía que pondría en escena una obra del propio Roa, "El Delito de las Rubias", otra más que añadir a su curriculum, si bien, parece que finalmente no se llevó a cabo.

En 1954, además de las dos películas con Vajda, antes mencionadas (Marcelino pan y vino y Aventuras del Barbero de Sevilla), participa en otra película con José Luis Sáen de Heredia, "Todo es posible en Granada". Alguna fuentes citan otra película del año 1954 o 55, en la que Roa participa, "La Vida es Maravillosa" de Pedro Lazaga.

Pero su labor teatral sigue acaparando su tiempo, trabajando en el teatro Reina Victoria, en el teatro de la Zarzuela y en la compañía de Comedias Cómicas "Actores Reunidos", actuando en "Una drama en el quinto pino" de Tono y Manzanos, "La Reina Doña Juana" de Julia Maura, "El caso del señor vestido de violeta" de Mihura, "La torre sobre el gallinero", todas en el mismo 1954 y ya el año siguiente, en "Al natural", "La fuerza bruta", "Diga usted 33", con José Luis Ozoresz, "Pastor y Borrego" y "Fucar XXI".

En "La torre sobre el gallinero". Caricatura en ABC

El año 1955 se produce un hecho luctuoso en la vida de Roa, el 31 de agosto fallece en Madrid, su esposa, Matilde López Roldán, siendo enterrada en La Almudena.

Matilde López Roldán

La segunda mitad de los 50, empieza con una gran presencia de Roa en el cine, ya que tiene en cartelera a lo largo del año 1956, un total de seis películas. En abril, se estrena "La Vida en un Bloc" de Luis Lucia, en donde interpreta a Melquiades, un brigada de la guardia civil. Rueda dos películas con Pedro Luis Ramírez, "Los Ladrones Somos Gente Honrada", adaptación de la obra homónima de Jardiel, en donde encontramos a otro gran elenco de actores de reparto, desde Pepe Isbert a José Luis Ozores y justamente, con este actor, repite en "Recluta con Niño", en donde interpreta al alcalde de Roncalejo. Por último, lo encontramos en "Curra Veleta" de Ramón Torrado y en otra divertida película dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "El Malvado Carabel".

En teatro, interviene en "Juegos Peligrosos" y "El Reloj de Baltasar".

El resto de la década de los 50 dosifica sus intervenciones en cine y teatro. Sobre el escenario lo encontramos en "El Gallo" y "La Carreta", ambas en 1957, el año siguiente interviene en una obra de éxito, "El Bufón de Hamlet" en el teatro Goya, junto a Berta Riaza y Manuel Dicenta, en "Secretos de Alcoba", "Los Tres Etcéteras de Don Simón" y de nuevo, en "El Caso del señor vestido de violeta".

Para la gran pantalla, trabaja en una serie de películas que se estrenan en 1957, "Susana y Yo" de Enrique Cahen Salaberry, "Un abrigo a cuadros" de Alfredo Hurtado, en un papel fugaz y no acreditado en Faustina", una divertida comedia mefistofélica de José Luis Saenz de Heredia, "La Guerra Empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti y "La Cenicienta y Ernesto", de nuevo bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez.

En "La Guerra empieza en Cuba"

En 1959, vuelve a rodar con Fernando Fernán Gómez, en uno de sus más reconocidos trabajos, "La Vida Alrededor", interpretando al falso testigo de la defensa, en una de las cómicas escenas de la película.

Testificando en "La Vida Alrededor"

LOS AÑOS 60: Y AHORA... LA TELEVISIÓN

En los años 60, Roa sin dejar su trabajo en los escenarios y en el cine, se introduce en un nuevo medio, la televisión. Pero vayamos, por partes.

En el año 1960, actúa en una obra de Jaime de Armiñán, en el teatro Reina Victoria, su título "Paso a Nivel", mientras que en el cine, su labor es más abundante, sin duda, por resultar un trabajo menos agotador y probablemente más lucrativo. Así, este año estrena "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, "Amor Bajo Cero" de Ricardo Blasco, "La Quiniela" de Ana Mariscal y vuelve a repetir con dos directores. En primer lugar, con Luis Lucia, en la que será la primera y exitosa película de Marisol, "Un Rayo de Luz" y en segundo lugar, con Fernando Fernán Gómez, en la película "Sólo para Hombres". Sin duda, Fernán Gómez debía estar muy complacido con su vis cómica y su capacidad para crear un personaje con breves apariciones en pantalla, en la que será su tercera colaboración. Fernán Gómez seguirá contando con él, como veremos, en tres ocasiones más.

Haciendo "La Quiniela"


Dando clases de piano a la debutante Marisol, en "Un Rayo de Luz"

El siguiente año, añade dos obras más en su haber, "Romanoff y Julieta", adaptación de la obra escrita por el actor Peter Ustinov, estrenada en el Reina Victoria y a final de año, en el teatro de la Comedia, actúa en "Esta Noche Tampoco" de López Rubio.

Estupenda caricatura en la obra "Esta Noche, Tampoco"

Para la gran pantalla, tres muescas más, de diverso calado. La comedia "Fantasmas en la Casa" de Pedro Luis Ramírez, en otra de sus colaboraciones juntos, "Ella y los Veteranos" de Ramón Torrado y algo más de 30 años después de su aparición en "La Edad de Oro" de Buñuel, vuelve a rodar con él, en una de sus obras más polémicas, "Viridiana". Roa interpreta magníficamente a uno de los mendigos, formando parte de la "blasfema" escena de la Santa Cena.

En varias escenas de "Viridiana"

En 1962, actúa en la compañía del teatro cómico popular, en la obra "Sansón", además de en "Tribuna viene de Tribu", en Valladolid.

En el cine, Fernando Fernán Gómez lo reclama para interpretar a don Nuño Manso de Jarama en la adaptación al cine de "La Venganza de Don Mendo" de Muñoz Seca, como no podía ser de otra manera, dada su capacidad para la comedia y para decir el verso. Todo el reparto está perfectamente escogido, desfilando en la gran pantalla, actores como Juanjo Menéndez, María Luisa Ponte, Xan das Bolas, Antonio Garisa o Pilar Gómez Ferrer.

En "La venganza de Don Mendo". De nuevo cara a cara, con Fernando Fernán Gómez.

El año 1963, actúa en el teatro, justamente en la obra de Pedro Antonio de Alarcón, que once años antes había interpretado en el cine, junto a Fernán Gómez, "El Capitán Veneno" y además, interviene en "Panteón para tres" y "La Venus de Milo". En el cine, sólo aparece en "El Camino" de Ana Mariscal, interpretando el papel de cura, muy familiar para él. Hasta 1966 hará un paréntesis en su actividad cinematográfica.

En ese ínterin, además de aparecer sobre los escenarios en "Reinar después de morir", "El Retablo de las Maravillas", "Los Milagros del Jornal" (un clásico de su repertorio) y "El Villano en su Rincón", Roa realiza su primera incursión en la televisión. Será el año 1965, en "Los Elegidos", basada en "Los Hombres de Pro" de José María Pereda, para la serie de adaptaciones teatrales en el programa "La Novela". Junto a él, Ismael Merlo, Asunción Balaguer, José Vivo, Conchita Rabal y Mariano Ozores.

En una semblanza de Joaquín Roa, en la revista Pregón, firmada por Carlos Mata Induráin, recoge unas palabras de Roa, en el año 1967, sobre el trabajo en la televisión, que muestran su humildad: "Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza" 

Este año también sube a la escena en "Epitafio para un Soñador" y "El Alcalde de Zalamea".

Como hemos comentado, en el año 1966, Roa vuelve al cine y se estrenan dos películas que cuentan con su presencia, "Un Beso en el Puerto" de Ramón Torrado y "Fray Torero" de José Luis Saenz de Heredia, en donde Roa vuelve al clero, interpretando a un fraile. Pero Roa no puede abandonar la escena y este año actúa en "El Baño de las Ninfas".


En 1967, Roa sigue en la televisión, interviniendo en la serie "La Familia Colón"; en el teatro, en la obra "Un sueño para Constanza" y en el cine en la simpática "Los Chicos con las Chicas", en donde interpreta al abuelo de Irán Eory. El año siguiente actúa en el teatro Arlequín, en la obra "Primavera en la plaza de París" y en el cine en "Un diablo bajo la almohada" de Javier Aguirre. Además, la peña Chicote le dedica su tradicional almuerzo.

La década de los 60 acaba con un premio para Roa, pues se le concede la medalla de oro en la categoría de actores que se distinguen por su historia profesional, concedida por los Premios de Teatro de Valladolid, junto a la actriz Luchy Soto. Este año había participado en un festival a favor del Instituto Cervantes y en la obra "Historia de un Adulterio".

Con melena en "Historia de un adulterio"

En el cine, repite con un viejo conocido suyo, que siempre lo tiene en cuenta, Fernando Fernán Gómez; esta vez para una película que ha ganado prestigio con el tiempo, "El Extraño Viaje". Además, trabaja con José María Forqué en "Pecados Conyugales".

En una escena de "El Extraño Viaje"


LOS AÑOS 70 Y TELÓN

La década de los 70 empieza con más premios para Roa. En 1970, obtiene el Premio del Círculo de Bellas Artes (medalla de oro en su apartado de teatro), junto a otra actriz de larga estirpe, Josefina Díaz y en 1971, obtiene el Premio Nacional del Sindicato del Espectáculo, por su labor de conjunto y el Premio Nacional de Teatro Extraordinario, junto a la actriz María Francés.

En esta década, un octogenario Roa, reduce su ritmo en el cine y el teatro, dedicándose en mayor medida a la televisión. En 1970 actúa en la obra "El Amante Jubilado" de Emilio Romero, estrenada en el teatro Maravillas y además, para no perder la costumbre rueda dos películas "El Monumento" de José María Forqué, en donde interpreta el papel de fraile y "En un Lugar de la Manga" de Mariano Ozores.

Este año forma parte del reparto de la serie de televisión "El último café", interpretando el papel de limpiabotas, por la que recibe buenas críticas y para Estudio 1, interviene en una obra que ya había representando, "El Reloj de Baltasar" y "Ninette Modas de París".


En "El Reloj de Baltasar" junto a un joven Manuel Tejada


En 1971, participa en el teatro contemporáneo al aire libre con la obra "El Conflicto de Mercedes". En 1972, participa en el rodaje de "La garbanza negra, que en paz descanse" de Luis María Delgado y en el teatro Club, en la obra "Cuando el diablo lleva faldas".

Para la televisión, rueda la obra de Ruiz Iriarte, "La Visita del Médico", emitida dentro de la serie "Juegos para mayores" y para la serie Animales Racionales, los episodios "Más Malignos Todavía" y "El Ángel de las Tinieblas".

El año 1973 supondrá su retirada del teatro, (como recoge en Induráin, en la semblanza antes comentada, Roa comentaba con humor que "ya estaba bien de tanto dinamismo") pero lo hará a lo grande, con una obra de gran éxito, titulada "Balada de los tres inocentes", protagonizada por José Sacristán, que superará las 500 representaciones.

En la obra, "Balada de los tres inocentes"


Su trabajo para la televisión será muy abundante este año, apareciendo en cuatro nuevos Estudio 1, "Primavera en la Plaza de París", La Muchacha del Sombrerito Rosa", "Los Extremeños se tocan" y "La Bella Dorotea", así como en un episodio de la serie "Tres eran Tres" y en otro episodio de la serie Animales Racionales, "Guardias y Ladrones". 

Para televisión, junto a María Fernanda d'Ocón, en "La Bella Dorotea"

En una escena de la serie "Tres eran Tres"


Durante 1974, para televisión, actúa en la serie Noche de Teatro, con las obras "Topaze" y "El puente de Waterloo", en donde interpreta a un "viejecito" y a "un anciano". Además, para el programa Telecomedia, actúa en "El Homenaje".  el cine, interviene en la película de Mariano Ozores, "Jenaro el de los 14" y rueda la que será la sexta y última colaboración en una película de Fernán Gómez, en este caso, "Yo la vi primero". Sin embargo, aún trabajarán juntos una vez más. Fernando lo reclama para un episodio de su serie "El Pícaro", titulado "Lucas encuentra a dos viejas amigas que hacen una trapisonda y huyen de Pedraza", estrenado el 8 de enero de 1975, y en donde Roa interpreta el papel de Don Rodrigo.

Con 84 añitos, en "El Pícaro"

Entre 1975 y 1976, además de obtener el título al productor ejemplar, rueda una nueva película con Mariano Ozores, "Los pecados de una chica casi decente", en un papel de obispo y en otra película con José María Forqué, "Vuelve Querida Nati" y "Tiempos Duros para Drácula" de Jorge Darnell.

El año 1977 rodará dos películas y se retirará, se trata de "Hasta que el matrimonio nos separe" de Pedro Lazaga, en donde interpreta uno de sus repetidos papeles de sacerdote y "El Puente" de Juan Antonio Bardem. Algunas fuentes citan su participación en "Tengamos la guerra en paz" de Eugenio Martín, pero se trata de otro Joaquín Roa.

Además, este año se estrena "Viridiana", tras años censurada durante la dictadura franquista.

Roa aún volverá una vez más a la gran pantalla.  A finales de 1980, viviendo en la Casa de la Misericordia en Pamplona y ya nonagenario, el director navarro Luis Martínez Cortés, lo reclama para su película "Ni se lo llevó el viento, ni puñetera falta que hacía", en donde interpreta al abuelo de la protagonista. La película parece que le fue dedicada, agradeciéndole su colaboración. Sin duda, cumplió su deseo manifestado en una entrevista: "Me gustaría mucho ir a la calle a tomar un café y ponerme a charlar con la gente joven que sin ningún escrúpulo me llamaran Joaquín y me tutearan. La juventud es maravillosa y yo me siento muy rejuvenecido cuando charlo con jóvenes".

Tras una trayectoria de más de 70 años, más de 70 películas, innumerables obras de teatro de todos los géneros, incluyendo la revista y la zarzuela, una quincena de trabajos para televisión y como escritor de varias obras para la escena, Roa moriría el 24 de mayo de 1981, en el Hospital de Navarra de Pamplona, su ciudad natal. Sus restos descansan en el osario del cementerio de Pamplona.


Ricardo Acero

Escrito por actoresdenuestrocine 27-04-2017 en cine. Comentarios (0)

RICARDO ACERO, EL GALÁN OLVIDADO QUE ELIGIÓ EL TEATRO


Ricardo Acero fue un joven actor que debutó en el cine en los años 40, realizando papeles de galán. Sin embargo, en los años 50, dejó el cine para dedicarse al teatro. Sobre él, hay muy poca información, si bien, he conseguido encontrar varios datos biográficos nuevos, para al menos completar, aunque sea mínimamente, una breve biografía de este "galán olvidado".

Ricardo Acero se llamaba en realidad, Ricardo García Pérez y nació el 31 de agosto de 1918, en la localidad soriana de Molinos de Razón. Desconozco el origen de su nombre artístico.

La primera referencia a nuestro protagonista aparece en el año 1943. El 29 de marzo de este año se estrena la película, "Canelita en Rama" dirigida por Eduardo García Maroto, quizá rodada a finales de 1942. 

En la película "Canelita en Rama"

A finales de este año, Ricardo combina sus trabajos cinematográficos y teatrales. El 26 de octubre se estrena su segunda película, "Ana María" dirigida por el afamado director Florián Rey, en donde interpreta el papel de chófer. En las tablas, Ricardo forma parte de la compañía de Nini Montiam, actuando en el Teatro Cómico, en el clásico "Don Juan Tenorio" que se pone en escena, como es tradicional, el 30 de octubre. Poco después, el 10 de noviembre, actúa en la obra "La gente dice que dicen..."

El año 1944, se encuentra en Barcelona junto a la actriz Lina Yegros, actuando en el teatro Poliorama, con al menos un par de obras, "Nena Teruel" de los Álvarez Quintero y "La mano de Alicia". 

En el cine se estrenará el 11 de diciembre, la película "Macarena" de Ramón Torrado, de nuevo de ambiente folklórico.

Durante 1945, aparece en otra película del mismo estilo, "Castañuela" de Ramón Torrado y posteriormente, en "Su última noche" de Carlos Arévalo. 


A continuación, encadena tres películas, estrenadas en 1946, con el exitoso director de la época Juan de Orduña, de diferente trayectoria. En primer lugar, "Leyenda de Feria", que no tendrá éxito crítico, a diferencia de la siguiente, "Misión Blanca", propaganda católica al uso, sobre la labor de los misioneros en África y protagonizada por Julio Peña y Alberto Romea. El año finaliza con una curiosa película, "Un drama nuevo", en donde una compañía teatral, pone en escena una obra que se confunde con la vida real y con su participación en "Un traje de luces" de Edgar Neville, que se estrenaría el año siguiente.

Junto a un gran actor, Jesús Tordesillas, en "Misión Blanca"

En "Un Drama Nuevo"

Algunas fuentes, citan la participación de Ricardo en la película, "La próxima vez que vivamos" de Enrique Gómez, que se estrenó en 1948 y un artículo de la prensa, también menciona su participación en "Aquel viejo molino" de Ignacio F. Iquino, a falta de confirmación.

Durante 1947, sigue combinando su labor en el teatro y en el cine. En las tablas, actúa en el homenaje a Benavente, en el teatro de la Comedia, con su obra más reconocida, "Los intereses creados". Además, también interviene en "Los pájaros" de Romero y Fernández Shaw, en "El amante" de Eduardo Manzanos, en el teatro Infanta Isabel, junto a Lola Villaespesa, Eloísa Muro y Ramón Peña y en "¡Soy el ama!". En este momento ya se convierte en el primer actor de la Compañía Nacional Lope de Vega.

En el cine, interviene en dos nuevas películas a las órdenes de Juan de Orduña, director con el que más trabajó. En primer lugar, en "Serenata Española" que se estrenaría el 12 de mayo y en segundo lugar, en el éxito, "La Lola se va a los puertos", coprotagonizada junto a Juanita Reina, Nani Fernández y Manuel Luna, que se estrenaría el 29 de diciembre.

En una escena y "al óleo" en "La Lola se va a los Puertos"

Ya en 1948, sigue su colaboración con Juan de Orduña en otro éxito arrollador de su filmografía el drama "Locura de Amor", en donde interpreta a un joven Carlos I, hijo de Juana la Loca. También interviene este año en "La Cigarra" del director Florián Rey y en "El Capitán de Loyola" de José Díaz Morales, protagonizada por Rafael Durán.

Como Carlos I, en "Locura de Amor"

En 1949, parece concentrarse en su labor para el cine y lo encontramos en "Una mujer cualquiera" y en "Aventuras de Juan Lucas", ambas dirigidas por otro gran director, Rafael Gil. También interviene en el rodaje de una película que no se finalizará, "En el nombre del padre" de Luis Marquina.

Durante 1950 forma compañía con una gran actriz, Mari Carmen Prendes, estrenando la obra "Dos mujeres a las nueve" de Miguel de la Cuesta y Juan Ignacio Luca de Tena y posteriormente, siguen de gira por España, con la excepcional obra de Buero Vallejo, "Historia de una Escalera", estrenada el año anterior y que repondrán en el teatro Cómico de Madrid. A finales de año, reponen la obra "Celos del Aire" de José López Rubio.

En el cine, vuelve con Juan de Orduña, en la que será su séptima y última película juntos, "Pequeñeces", otro gran éxito del director, en un intenso melodrama, con un lucido papel para Ricardo, en un reparto encabezado por Aurora Bautista.

En un buen papel en "Pequeñeces"

El año siguiente, Ricardo aparcará el cine y seguirá sólo con su propia compañía, a la que se añadirán a final de año, Esperanza Navarro y Joaquín Roa. En la primera parte del año, actúa en la obra de tipo folklórico "Mi hermana Concha", en el teatro Poliorama, junto a Manolo el Malagueño y a final de año, ya con la compañía completa, en "¡¡¡Agua en los bolsillos!!! en el teatro Ramos Carrión y en "Un beso en la estación".

Ya en 1952, vuelve al cine, en la película de Luis Lucia, de nuevo, de ambiente folklórico, "Gloria Mairena", en la que vemos a Ricardo Acero cantando, aunque desconozco si fue doblado o si también era cantante. 

En una escena de "Gloria Mairena"

En los escenarios, lo encontramos con la compañía de gira por España, con obras como "María Cristina me quiere dominar", "Julieta compra un Hijo", "Luna llena para todos" y junto a Carmen Vázquez Vigo en "Historia de un matrimonio" y junto a Amparo Soler Leal, en "Verano y Humo" de Tennessee Williams.


El año 1953 supondrá el retiro del cine de nuestro protagonista, con su interpretación en la comedia de José María Forqué, "El diablo toca la flauta", que se estrenaría el 15 de mayo de 1954. 

En su última película, "El diablo toca la flauta", junto al gran José Luis Ozores

Desde este momento, Ricardo Acero se dedicará en exclusiva al teatro, con algún paréntesis.

En el resto de la década, lo encontramos en la compañía de una larga saga teatral, la formada por Luis B. Arroyo y Rosario Sabatini, posteriormente con Fernando Collado, con la compañía de Tony Soler y finalmente, formando compañía con la malograda actriz Esperanza Navarro, apareciendo entre muchas otras obras en "Nosotros, Ellas y el Duende", "Don José, Pepe y Pepito", "La Cigüeña dijo sí", "¡Mujercita mía!", junto a Paco Martínez Soria, "El Pavo Real", "Los Niños de París", una comedia con Mariano Ozores, "El sol sale para todos", en el clásico "La Vida Es Sueño", en el papel de Segismundo, junto a Blanca de Silos, "Dos Hombres en la noche".

En los años 60, lo encontramos en la obra de teatro, "Irma la dulce", interpretando el doble papel que luego llevaría Jack Lemmon al cine y en otra reconocida obra "El Mundo de Suzie Wong" de Paul Osborne, que supuso el retorno de Jorge Mistral a los escenarios.

En una caricatura, en su doble papel en Irma, la dulce.

Además aparece, entre otras, en "El Nuevo Mundo" de Lope de Vega y en comedias como "Gorrión", "La Idiota", "La Chica del Gato", "Milagro en Casa de los López", "El Último Tranvía" o "El Plan Manzanares", junto a actores como Luchy Soto, Luis Peña, Irene Gutiérrez Caba y un largo etcétera.


Entre 1966 y 1976 no he podido encontrar ninguna referencia sobre él, volviendo a aparecer de gira por Europa en este último año, con la compañía Tirso de Molina. A finales de 1978, obtiene el Premio Valladolid de Teatro, junto a Pastor Serrador, por sus interpretaciones en una obra de gran éxito, "Los Emigrados", con la que estarán de gira por Europa, a principios de los años 80. Según la imdb, también realizó una aparición en el episodio "La soberbia" de la serie de televisión, "El Español y Los Siete Pecados Capitales".


También este año forma parte del elenco de la obra de Antonio Gala, "La Vieja Señorita del Paraíso" y en 1983, interviene en "A Media Luz, los Tres" de Miguel Mihura y "Los Caciques", un clásico de Arniches.


Con varios sainetes de este autor, lo encontramos realizando teatro para la tercera edad, en Guadalajara, con la compañía Pablo Sanz-Asunción Villamil y en "Historia del Teatro Español", con fragmentos de obras clásicas.


Parece que su última aparición fue en la obra "Los Extremeños se Tocan" de Muñoz Seca, a finales de julio de 1986 en los teatros de La Villa.

Hasta ahora, sólo se sabía el año de su muerte, que fue este mismo 1986, pero he podido confirmar la fecha, el 1 de diciembre, en Madrid, en donde fue incinerado. De nuevo, un actor que se fue en silencio, tras una larga carrera.



María Isbert

Escrito por actoresdenuestrocine 19-02-2017 en Cine español. Comentarios (0)



MARÍA ISBERT. DE TAL PALO TAL ASTILLA

MARÍA ISBERT. Con mayúsculas. No sólo por ser una actriz, hija de uno de los más grandes actores del cine, sino por méritos propios. Gracias a la labor de búsqueda necesaria para la realización de esta entrada, he podido descubrir y disfrutar del inmenso talento interpretativo de María Isbert, desde sus inicios en el cine. Su experiencia teatral y sin duda, el hecho de tener como progenitor a Pepe Isbert, le proporcionó una tremenda facilidad para adaptarse de la actuación en el escenario a la actuación en el medio cinematográfico, en donde está magnífica, cercana, natural, "querible". Tristemente, el hecho de que no se pueda acceder a las películas de cine español, bien porque no se emiten (con la honrosa excepción del programa Historias de Nuestro Cine) bien porque no se editen, hace muy difícil conocer la grandeza de los estupendos actores de reparto de nuestro cine... 

Este año se cumple el centenario del nacimiento de María Isbert, así que, aunque no se celebre oficialmente, no se recuerde o sólo a medias, vaya por delante mi agradecido homenaje por su inmenso trabajo y su carisma personal.

EL NACIMIENTO Y LOS INICIOS

María Vicenta Isbert Soriano nació el 21 abril de 1917, según todas las fuentes... sin embargo, si nos atenemos a los datos registrales, es decir, al propio testimonio de José Isbert, María nació el 24 de abril, a las siete y media de la mañana, en la calle Augusto de Figueroa, número 37-39. Fue la segunda hija (primero llegó Matilde y luego vendrían, Vicente, que moriría a corta edad, Julia, José y Ascensión) de Elvira Soriano Picazo y de José Isbert Alvarruiz. El primer apellido originariamente es Ysbert, pero artísticamente, Pepe Isbert ya utilizó la nueva grafía con i latina.

María junto a su admirado y admirable padre

José Isbert, en su autobiografía, titulada "Mi vida artística. Memorias, su teatro, su cine, su época", prologada por la propia María Isbert y por el actor Javier Cámara, hace referencia a María, en muchas ocasiones. 

De hecho, esta entrada también se nutre de las propias declaraciones de los protagonistas, algunas imprecisas o contradictorias.

La primera referencia a María que realiza Pepe Isbert, se produce durante un viaje en barco: "Iban conmigo Elvira y mis dos hijas, Matilde y María, muy pequeñas y físicamente diferentes: Matilde se parecía a su madre y la pobre María a mí, por quién sentía especial predilección". Aquí ya por tanto se hace referencia al tremendo parecido de María con su padre y a un tema recurrente, en propias palabras de María, su "fealdad", que luego se utilizaría, digamos cómicamente, en alguna de sus primeras películas.

María recibió una educación esmerada, hablaba cuatro idiomas, pero parecía destinada a seguir los pasos de su padre. Y así lo muestra Pepe Isbert en sus memorias, en donde relata: "Mis hijos también iban para arriba, unos más que otros. Matilde, menuda y extraordinaria. María, mucho más alta, era un calco a mí, en cuanto a carácter y facciones. Un día cuando tenía ocho años me despertó para anunciarme muy decidida: "Papá, yo voy a ser primera actriz". Este entusiasmo nació de su éxito en Tarazona, al interpretar el papel de Leocadia en la comedia "Vámonos", en una compañía infantil. Fue la heroína de la fiesta y había tomado gusto a las mieles del triunfo. Como me aterraba la idea de los peligros que esto encierra para una chica sensible y apasionada, me propuse, que no pisara más el patio de butacas y el camerino". En otro momento de sus memorias, considera que María tenía un espíritu "deportista e inquieto" y resalta su prodigiosa memoria. 

Sin embargo, toda cambiaría con el tiempo y con el golpe de estado que provocó la guerra civil. 

Siguiendo a Pepe Isbert, en sus memorias, sobre el debut de María en el teatro, éste menciona: "Me enrolé en una compañía que iba dando tumbos por toda la zona republicana, con mi amiga Matilde Galiana (...) Decidí llevarme a mis hijas Matilde y María Vicenta para que probasen suerte en mi profesión (..) Enrolé a Matilde y María en la nómina y cobraron lo mismo que yo 12,50 (en la nómina figuraba este sueldo para todos los miembros). Pronto comprendí que mi hija María tenía afición y condiciones..." 

Las fuentes son algo contradictorias, sobre el año de su debut. Algún artículo, tras su fallecimiento, citaba su primera actuación en el teatro Circo de Albacete, en el año 1934, si bien, si nos atenemos a las memorias de Pepe Isbert y a las declaraciones de la propia María, en realidad, debutó durante la guerra civil. la mayor parte de las fuentes, de hecho, mencionan el año 1936, en la obra "Nuestra Natacha", junto a su padre. En la wikipedia, en el artículo sobre esta obra, que se estrenó en 1935, se menciona su puesta en escena en Albacete, en el año 1937. Por último, en el libro "Sagas españolas del espectáculo" de Antonio J. Castro Jiménez, también se menciona este año.


En sus memorias, Pepe Isbert comenta que llevaba en el repertorio obras de Muñoz Seca, de gran éxito, como "Anacleto se divorcia" o "El Refugio" y menciona que él mismo incluyó la obra "Nuestra Natacha", aunque no dice en qué momento.

EL DEBUT EN EL CINE Y EL PARÉNTESIS TEATRAL

Al finalizar la guerra, María sigue formando parte de la compañía de su padre. Se encuentran actuando en Barcelona, en el mes de septiembre de 1939, poniendo en escena la obra "El Refugio" de Muñoz Seca, que el propio Isbert estrenó en su momento. En octubre, siguen en el Teatro Barcelona, con las obras "Don Olé primero" y "Si papá levantara la cabeza". Acaban el año en Sevilla, poniendo en escena la obra "Fulano de Tal", si bien, no sé si en esta obra, también actuaba María.

En septiembre de 1941, Pepe Isbert volverá a actuar de nuevo en Madrid, por primera vez desde la finalización de la guerra, y lo hará en el homenaje que se le rinde a Muñoz Seca, con la obra que llevaba Isbert en su repertorio, "El Refugio", puesta en escena en el Teatro Maravillas. María Isbert recibe una crítica elogiosa publicada en la "Hoja del Lunes" del 22 de septiembre de 1941, que adjunto a continuación:


Hasta final de año, María actúa en el mismo teatro en "El solterón", "La educación de los padres", "Mis simpáticos enemigos" y "El Trueno Gordo", junto a magníficos actores como Ángel de Andrés o Joaquín Roa. 

En abril de 1942, la compañía estrena en el teatro Lara, la obra de Carlos Llopis, "Siempre llego tarde", que supondrá el inicio de un largo paréntesis teatral para María Isbert, ya que no volverá al teatro, hasta los años 60.

Es en octubre de 1943, cuando María se incorpora al rodaje de la que será su primera película y lo hace por la puerta grande, dirigida por Juan de Orduña, en la comedia "La vida empieza a medianoche" y además, junto a su padre, Pepe Isbert, en la primera de sus 21 películas juntos. En sus memorias Pepe Isbert recuerda: "Mi hija María empezó ahí su carrera cinematográfica, recomendada no precisamente por mí, sino por María Bassó, de forma completamente espontánea, que nosotros hemos ignorado hasta mucho más tarde".

El rodaje se extendió hasta diciembre de ese año y la película se estrenará casi un año después, el 9 de noviembre de 1944. En el reparto también encontramos a dos conocidos de este blog, Julia Lajos y Xan das Bolas. María y su padre parece que siempre tendrán una escena juntos, en las películas en las que participaron.

María y su padre, en los títulos de crédito de su primera película juntos, "La vida empieza a medianoche" 


En su primera escena juntos, haciéndose carantoñas.

El día de Navidad de ese mismo año se estrenará la siguiente comedia de Juan de Orduña, titulada "Ella, él y sus millones", en la que también contará con María Isbert.

María interpreta a la secretaria del conde protagonista, interpretado por su padre, que en una divertida escena le dicta un artículo en el que concluye que "Favila no fue comido por un oso".

En "Ella, él y sus millones"

En 1944, María rodaría su tercera película que se estrenará el 19 de febrero de 1945, titulada "El Camino de Babel" dirigida por Jerónimo Mihura. María está deslumbrante, desprendiendo ternura, serenidad, en un papel a su medida, Cloti, una pintora simpática, realista que se hace de querer. María aparece acreditada, como sucedería en otras ocasiones, como Maruja Isbert. Junto a ella, actores como Alfredo Mayo, Fernando Fernán Gómez, Julia Lajos, Antonio Riquelme y la compañera teatral inseparable de su padre, María Bru



Encantadora en "El camino de Babel", aquí con el galán Alfredo Mayo

En 1945, interviene en "Un hombre de negocios" dirigida por Luis Lucia, que le dará un alegría el año siguiente, ya que obtendrá el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos, por su actuación en esta película. En el año siguiente aparece en dos películas más, "Los Habitantes de la casa deshabitada" de Gonzalo Delgrás y "La mantilla de Beatriz" de Eduardo García Maroto.

En "Los habitantes de la casa deshabitada" junto a Fernando Fernán Gómez

El año 1947 es muy variado. Se pone, de nuevo, a las órdenes de Luis Lucia, en el drama de época "La Princesa de los Ursinos", para a continuación repetir con este director en una divertida comedia "2 cuentos para 2", en ambas junto a su padre.

En "La Princesa de los Ursinos", de nuevo junto a su padre.

En los títulos de crédito de "2 cuentos para 2"

En una escena de "2 cuentos para 2"

Acaba el año con dos películas más, otras más junto a Juan de Orduña, en "La Lola se va a los puertos" a mayor gloria de Juanita Reina y por último, en uno de los mayores éxitos del cine español, "Botón de Ancla" de Ramón Torrado, en donde encontramos también a una joven Mary Santpere. Años más tarde, José Isbert, en sus memorias contaba esta curiosa anécdota acaecida durante uno de los homenajes que se le tributó, en que un periodista anunció: "Contamos con la asistencia de una actriz muy conocida de todos ustedes, que va a dirigirles la palabra. ¡Con ustedes, la genial Mary Santpere!. Del público se levantó una mujer alta muy sonriente que dijo: "Queridos amigos, agradezco mucho la oportunidad para expresarles mi más viva emoción por este homenaje dedicado a mi padre, por que no soy Mary Santpere, sino María Ysbert".

Tocando el violín en "Botón de ancla"

El año 1948 también es muy abundante en la cosecha de María Isbert, actuando en cinco películas, la mayor parte estrenadas el año siguiente. En primer lugar, bajo la dirección de Edgar Neville, intervine en "El Señor Esteve", protagonizada, de forma excepcional, por un   fantástico actor de reparto, Alberto Romea. La película se estrenó el 30 de diciembre de 1948 y al día siguiente se estrenó otra película en la que intervino María, su título "La Fiesta Sigue" de Enrique Gómez. Ya en 1949, María aparece en "¡Olé, torero!" de Benito Perojo, "Currito de la Cruz" de Luis Lucia, en donde interpreta como será habitual en ella, el papel de una mujer extranjera y "Una mujer cualquiera" de Rafael Gil, en donde tiene un pequeño papel. En 1950, se estrenará "Tres ladrones en la casa" dirigida por el actor Raúl Cancio en 1948, en donde también encontramos a Pepe Isbert.

En el aspecto personal, contrae matrimonio (según algunas fuentes el 7 de mayo de 1949), con Antonio Spitzer, que parece que fue compañero de estudios. La pareja formó una larga familia, de forma que María, se dedicó a su labor en el cine, posponiendo su retorno a los escenarios. Tuvieron diez hijos, aunque sobrevivieron siete.

Junto a Tony Leblanc y Antonio Casal en "La fiesta sigue"

Sonriendo en "Una mujer cualquiera"

En la década de los 50, sigue su carrera, apareciendo principalmente en comedias y en ocho de ellas, junto a su padre.

En el aspecto personal, María da a luz, el 5 de diciembre de 1950, a su hijo Tony, que posteriormente, también se dedicaría al mundo de la interpretación. El 11 de noviembre de 1952, nacería su hijo Andrés, el 6 de diciembre de 1953, su hijo José, el 4 de julio de 1956, su hijo Carlos, que luego será un reconocido director y actor de doblaje, al interpretar al personaje de Homer Simpson, tras el fallecimiento de Carlos Revilla. En 1959, nacerá su hijo Ramón, además de dos hijos más de los que desconozco cuándo nacieron, Juan Bosco y Alfonso. Pepe Isbert recordaba en sus memorias: "María me tenía sobresaltado siempre, y a pesar del peligro, me obsequiaba con un nieto al año; todos críos rubios, distinguidos, con cierto aire de extranjeros. Ella perdía contratos de cine y se alejaba del ambiente, pero era feliz".

En el aspecto profesional, en la primera mitad de la década interviene en "La trinca del aire" de Ramón Torrado, un intento de repetir el éxito de "Botón de Ancla", con los mismos protagonistas, pero ambientada en el mundo de la aviación, en "Pluma al viento" de Louis Cuny, en su primera película con el afamado Rafael Gil, "Sor Intrépida", en "Como la tierra" de Alfredo Hurtado, (ambas junto a su padre), en "El rey de la carretera" de Juan Fortuny y en un éxito del actor José Luis Ozores, "Recluta con niño" dirigida por Pedro Luis Ramírez.

Divertida en "La trinca del aire"

Pato en ristre en "Pluma al viento"

Secretaria de un banquero en "Sor Intrépida"

Novia menospreciada de José Luis Ozores en "Recluta con niño"

Pensativa, en "El rey de la carretera"

En la segunda mitad de los años 50, repite con varios directores. Con Pedro Luis Ramírez en una comedia repleta de magníficos actores, entre ellos Pepe Isbert, su título "Los Ladrones somos gente honrada" y también vuelve a ponerse a las órdenes de Alfredo Hurtado y junto a Pepe Isbert, en "Un abrigo a cuadros". 

Ro

Cara a cara, padre e hija en "Los ladrones somos gente honrada". Al fondo, Antonio Garisa

Con Ramón Torrado, actúa en "Un fantasma llamado amor" y a continuación, trabaja con Ignacio F. Iquino en "Los ángeles del volante", honrando al gremio de los taxistas, y en donde actúa con su padre. Posteriormente, interviene en una curiosa película "El aprendiz de malo", junto a José Luis Ozores, dirigida por Pedro Lazaga, en donde el bueno de Ozores, rapta nada menos que a un bebé, inducido por una película de cine negro estadounidense.

María y Pepe Isbert, en "Los ángeles del volante", ¿quiere usted una flor caballero?

Breve aparición (a lo Hitchcock) en "El aprendiz de malo"

Dirigida por Ricardo Núñez, participa en una película que se estrenaría años más tarde, "Lo que cuesta vivir", en donde aparece acreditada con su nombre completo y en donde también actúa Pepe Isbert, así como su hijo José, como ayudante de dirección. También actúa con su padre, en "La casa de la Troya" de Rafael Gil y en "Villa Alegre" de Alejandro Perla. Por último, la encontramos en "El Puente de la Paz" de Rafael J. Salviá y en "El Gafe" de Pedro L. Ramírez.

En los títulos de "Lo que cuesta vivir" (con su nombre completo y Ángel Terr con una erre de más) y junto a su padre, en la misma película

En "La casa de la Troya"

En "Villa Alegre", aprovechando para besar la honorable calva de su sorprendido padre

Paciente paranoica en "El Gafe". Aquí, junto a Antonio Garisa

LOS AÑOS 60 Y 70, LA VUELTA AL TEATRO, EL DEBUT EN TELEVISIÓN Y SU AMPLIA LABOR CINEMATOGRÁFICA

Durante los años 60, su filmografía es muy diversa, tanto en dramas como en comedias, trabajando con algunos de los mejores directores del cine español. Pero, además, esta década supondrá el début de María Isbert en la televisión, apareciendo en la serie estrenada en 1963, "Escuela de maridos" y en la adaptación de "La importancia de llamarse Ernesto". En 1967, también aparecería en "Escuela de matrimonios" y en "Pequeño estudio". También aparecerá en la serie "La casa de los Martínez", en donde también actuarán en uno de los episodios, sus siete hijos, interpretando una canción en alemán.

En esta época, se inician las películas con niño prodigio y nadie más prodigiosa que Marisol, así que, en 1960, encontramos a María (acreditada de nuevo como Maruja Isbert), en "Un rayo de luz" de Luis Lucia, en donde también aparecen dos de los hijos de María Isbert. Pero ese mismo año, también interviene en un éxito de Pepe Isbert, "El Cochecito" dirigida por Marco Ferreri, en donde María interpreta a una de las hijas del primer afortunado poseedor de un cochecito, que Pepe Isbert intentará conseguir a toda costa. Y para terminar este año, se pone a disposición de Edgar Neville, en su película "Mi calle" y de José Luis Sáenz de Heredia en una película, ya citada en este blog, sobre la violencia machista, "El Indulto". 

Junto a Julio Sanjuán, a lo señorita Rottenmeier en "Un rayo de luz"

Su actuación, junto a su padre, en "El cochecito"

En la calle de "Mi Calle"

Bailando en la verbena de "El indulto"

El año siguiente, se estrena "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín, pero sobre todo, será el año en que María aparecerá en un hito y un escándalo del cine español, "Viridiana" del genio de Calanda, Luis Buñuel. Su hijo Tony comentaba: "Cuando Buñuel la descubrió dijo ¿de dónde ha salido ésta?. Es la cómica del absurdo". 

María en el documental "A propósito de Buñuel"

María, profunda creyente, comentaría en el documental "A Propósito de Buñuel" del año 2000, que al rodar la escena de la Santa Cena, estuvo a punto de irse, y refería que no se sentía cómoda, en el momento en que "Lola Gaos se levantaba la falda y enseñaba las bragazas".

En "Viridiana"


En los títulos de crédito y en una escena (mirando arrobada a los recién casado) de "Despedida de soltero"

En 1962, a las órdenes de Rafael Gil, interviene en una película para lucimiento de Sara Montiel, "La reina del Chantecler" y en un gran éxito del cine español y de Pepe Isbert, inolvidable como el abuelo de Chencho, en "La gran familia" de Fernando Palacios.

Escuchando una romántica canción de Sara Montiel en "La reina del chantecler". Asomando otra gran actriz, Carmen Rodríguez.

Asistenta enfurruñada con tanto niño, en "La gran familia"

En 1963, aparecerá brevemente, en una de las mejores películas de Berlanga y en uno de los mejores papeles de Pepe Isbert, "El verdugo", que  se estrenará en febrero del año siguiente. Este año, también aparece en "Escala en Hi-Fi" de Isidoro Martínez Ferry y en "Un demonio con ángel" de Miguel Lluch, en donde interpreta a una monja y no será la única vez.

María Isbert, Ángel Álvarez, Nino Manfredi, Emma Penella y Pepe Isbert, de picnic en "El Verdugo"


En "Un Demonio con Ángel"

El año 1965 es nutrido, interviniendo en "El Camino" de la directora y actriz Ana Mariscal, "Búsqueme a esa chica" de Fernando Palacios, "Un rincón para querernos" de Ignacio F. Iquino, "Mi canción es para ti" de Ramón Torrado, la segunda parte de "La gran familia" titulada "La familia y uno más" de Fernando Palacios, en donde ya no aparece Pepe Isbert, que ya se encontraba enfermo y por último en "Más bonita que ninguna" dirigida por Luis César Amadori, con una encantadora Rocío Dúrcal.

Este año también supondrá su vuelta a los escenarios. Aunque algunas fuentes afirman que regresó a las tablas tras el fallecimiento de su marido, si damos por bueno, que éste murió en los años 70, en realidad, María volvió a pisar las tablas unos años antes. Pero, independientemente de este hecho, María regresa al teatro, con la obra "La razón en la pecera" de Arturo Coca, en la compañía de Susana Campos y junto a Rafaela Aparicio.


Junto a Joaquín Roa en "El camino"

 

Enseñando idiomas en "Búsqueme a esa chica"

Ángel de Andrés, Manolo Escobar, María Isbert y Rafaela Aparicio en "Mi canción es para ti"


En el cine, junto a Tota Alba, en "Más bonita que ninguna".

En la segunda mitad de los 60, interviene en multitud de películas. Con Ramón Torrado, actúa en "Un beso en el puerto" y "Amor a todo gas", también aparece en "El arte de no casarse" de José María Font y Jorge Feliu, "Acompáñame" de Luis César Amadori, "La Mujer Perdida" de Tulio Demicheli, "El Hombre que mató a Billy el Niño" y "Encrucijada para una monja", ambas de Julio Buchs.

Arriba, junto a Manuel Alexandre, en modo turista y abajo, a lo Audrey Hepburn,en "Un beso en el puerto"


Esposa de pega en "El arte de no casarse", junto a Alfredo Landa.

Junto a una veterana actriz de la época de la República, Amalia de Isaura, en "Acompáñame"


Junto a Sara Montiel en "La mujer perdida"

Embelesada en "El hombre que mató a Billy el Niño"

Y sin descanso, sigue con "Escuela de Enfermeras" de Amando de Ossorio, "Mi marido y sus complejos" de Luis María Delgado, "Un adulterio decente" de Rafael Gil y "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre, interpretada por Lina Morgan. También la encontramos en "Operación Mata-Hari" de Mariano Ozores, con la pareja de moda, Gracita Morales y José Luis López Vázquez. María Isbert interpreta a la "prostituta número 6", la única con sorpresa.

Enfermera eficiente en "Escuela de enfermeras"

Sofisticada junto a Gracita Morales en "Mi marido y sus complejos"

Aprendiendo mientras trabaja, en "Un adulterio decente", junto a José Orjas

Chicas al salón, la número 6, con sorpresa, en "Operación Mata-Hari"

La década de los 60 se cierra con su actuación en "Cuatro Noches de boda" de Mariano Ozores y "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre. 

Flamenca, si se tercia, en "Cuatro noches de boda"

Primer plano en "Soltera y madre en la vida"


También en la segunda mitad de los 60 trabaja con asiduidad en el teatro. Así, en 1968 estrena dos obras, "¡Cómo está el servicio!" de Alfonso Paso, en una producción de Florinda Chico, que interpretaba su típico papel de chacha. La crítica de ABC, comentaba sobre María Isbert, su "talento cómico irresistible". Ese mismo año, también actúa en una obra del dramaturgo Miguel Mihura, "Sólo el amor y la luna traen fortuna", en el teatro Maravillas.

Para finalizar la década, María interviene, en 1969, en dos obras más, "Pepi and Gumer" (o vivir del aire) de Alfonso Paso, una parodia a lo Bonnie and Clyde (en este caso, Pepita y Gumersindo), estrenada en el Infanta Beatriz, junto a José Sacristán y Enriqueta Carballeira y en "Un día en Madrid", también de Alfonso Paso.

Los años 70 son una década prácticamente desaprovechada para el cine, repleta de comedias de escaso valor y de películas del conocido "destape", junto a otras más remarcables. En 1970, rueda "Un, dos, tres al escondite inglés" de Iván Zulueta y José Luis Borau, de estética psicodélica y "Los Hombres las prefieren viudas" de Leon Klimovsky.

En la setentera "Un, dos, tres al escondite inglés"


Cambiando de aspecto, con María Mahor y Tomás Blanco, en "Los Hombres las prefieren rubias"

Por citar algunas películas más de esta época, encontramos a María en "La tonta del bote" de Juan de Orduña, en 1970, "La casa de los Martínez" de Agustín Navarro y "La orilla" de otro director clásico, Luis Lucia, ambas de 1971,  "Un casto varón español" de Jaime de Armiñán y "La curiosa" de Vicente Escrivá y "Corazón solitario" de Francesc Betriu, todas del año 1973, "Tormento" de Pedro Olea, en 1974", "La Guerra de Papá" de Mercero, en 1977, así como un par de películas con Paco Martínez Soria, "Hay que educar a papá" (1971) y "Vaya par de gemelos" (1978), ambas dirigidas por el prolífico Pedro Lazaga.

Junto a María Asquerino en "La Tonta del bote"

En "La casa de los Martínez"

En su recurrente papel de monja en "La orilla"

En "Un casto varón español". María se atrevió a montar a caballo

Riéndose de un chiste verde, junto a Pilar Gómez Ferrer, en "La curiosa"

Caracterizada para su papel en "Corazón solitario"

Junto a Concha Velasco, en una película de época, "Tormento"

En una breve aparición en "La guerra de papá"

Educando a Paco Martínez Soria en "Hay que educar a papá"

Atribulada esposa del "gemelo bueno" (en la foto con el "gemelo malo") en "Vaya par de gemelos"

Sin embargo, María se desquita, con su trabajo en el teatro y en televisión. En 1970, interviene, para televisión en "Las siemprevivas se marchitan en otoño" dirigida por Pilar Miró; una de las reseñas del ABC remarcaba: "es una historia emocionante que tuvo una actriz excepcional: María Isbert". Ese mismo año, también intervendrá en la pequeña pantalla en la serie "Remite Maribel" y en la adaptación de la obra "Mejor muerto" de Nigel Balchim y en "Bajo el mismo techo", una serie de Martín Vigil. En 1971, sus intervenciones en la pequeña pantalla incluyen "Plinio", "Del dicho al hecho", "Las doce caras de Eva" y "Crónicas de un Pueblo".

En una escena de la serie "Plinio", junto a su protagonista Antonio Casal y a Alfonso del Real

En "Del dicho al hecho", esposa "verborreica" junto a Fernando Fernán Gómez

Junto a unas jovencísimas Julieta Serrano y Concha Velasco, en "Las doce caras de Eva"

Seria, debido a las murmuraciones de la gente, en "Crónicas de un pueblo"

En el teatro, actúa en "El misterio de la nube roja", en el teatro de la Zarzuela. El año siguiente, la encontramos, en el teatro cómico, en "La cigüeña dijo sí", en "Florencia Falcón, abogado", en la compañía de Margot Cottens, en el teatro Valle Inclán y en televisión, en una adaptación de "Rinconete y Cortadillo" y en "El molino junto al río Floss".

Durante 1972, actúa en las obras "Cuando el diablo lleva Faldas" de Rafael Richart y en la exitosa "Milagro en Londres" que sobrepasaría las 1.200 representaciones, extendiéndose hasta 1974. Una nota de prensa, de inicios de 1974, habla de que María lleva más de 20 meses haciendo esta obra, a pesar de sus siete hijos y su reciente viudedad. Parece que su marido falleció en 1973 a los 57 años. En televisión, además de en programas teatrales, interviene en "Historias de Juan Español", "Cuentos y Leyendas", "Tres eran tres", "Si yo fuera rico", "Suspiros de España" y "Los libros".

En un episodio de "Cuentos y Leyendas"

En un episodio de "Tres eran Tres", junto a Emma Cohen

Junto a Alfonso del Real en "Si yo fuera rico", protagonizada por Antonio Garisa

Con Irene Gutiérrez Caba en "Suspiros de España"

En una escena de un episodio de "Los libros", luciendo las joyas de un tesoro

Ya iniciado 1974, interviene en televisión en sendas adaptaciones de "Cuentos de la Alhambra" de Washington Irving y de "La Visita de la vieja dama" de Dürrenmatt, mientras estrena en el teatro Lara, una nueva obra, "El día que secuestraron al Papa", con críticas como: "actriz magnífica, matiza su papel en todos los momentos con mágica destreza". Entre 1972 y 1982, María actuaría para televisión en varias ediciones de Estudio 1, en obras como "Señora Ama", Mi señor es un señor", "Cuidado con las personas formales", "Milagro en casa de los López", "El avaro" y "Daisy Miller".

Magnífica en "El Avaro"

Sorprendida en "Mi señor es un señor" de "Primera Función"

En 1975, estrena dos obras de teatro más, "La zurra" en el teatro Benavente, junto a su hijo Tony y "Esquina Velázquez" en el teatro cómico, con Ángel de Andrés, Manuel Alexandre y Paloma Hurtado.

Estupenda foto con su querido hijo Tony

En este último lustro, María añade a su currículum, las obras "El día que se descubrió el pastel", "Las cupleteras", en donde interpreta la canción "Rema marinero", de forma que el público le pide hacer un bis y una obra al beneficio del Montepío de actores, junto a Paco Martínez Soria, "Guárdame el secreto, Lucas"

LOS AÑOS 80. IMPRESCINDIBLE EN TODOS LOS MEDIOS

Ya en los 80, su labor teatral incluye, en la primera mitad, "El español y Lord Lady", "Que Dios os lo demande", "Los chaqueteros", una obra de título terrible "La Chocholila ( o el fin del mundo es el jueves), así como revistas cómicas junto a Juanito Navarro como "Rematadamente Locos" o interpretando brevemente el papel de Doña Croqueta que hizo famoso el actor Simon Cabido, en "La Chispa de la vida". Junto a su labor teatral, sigue actuando en adaptaciones para la televisión, como "A morir que son dos días" o "El señor Badanas".

En la adaptación para televisión de "El señor Badanas"

En la gran pantalla, en esta primera mitad de los 80, sigue la misma tónica, con subproductos como "Cristóbal Colón, de oficio descubridor" y "Capullito de Alhelí" de Ozores, en 1982 y 1986, aunque la década se inicia con una buena película "Los fieles sirvientes" de Betriu, para en la segunda mitad, intervenir en alguna película de mayor calado. Así, María interviene en "A la pálida luz de la luna" de Gónzalez Sinde, en 1985 y a continuación, en el drama basado en la novela homónima de Luis Martín Santos, "Tiempo de Silencio" dirigido por Vicente Aranda, en donde está casi irreconocible, en una breve aparición como terrible  chabolista en la indigencia; también actúa en "Cara de Acelga" dirigida por José Sacristán, en 1987 y en dos buenas comedias, "Amanece que no es poco" (el culmen del absurdo) y "El Bosque Animado" dirigidas por José Luis Cuerda, también en 1987.

Con Amparo Soler Leal, enfurruñada en "Los fieles sirvientes"

En el "subproducto", "Cristóbal Colón, de oficio descubridor", junto a Antonio Garisa

Junto a López Vázquez, en "Capullito de Alhelí"

En una escena de "A la pálida luz de la luna"

En la miseria en la desoladora "Tiempo de silencio"

En los títulos de crédito a lo "guerra de las galaxias" en "Amanece que no es poco"

Junto a Luis Ciges en "Amanece que no es poco"

Echando las cartas en "El bosque animado"

En la segunda mitad de los año 80, su labor teatral la une a una de las grandes actrices teatrales de la escena española, Aurora Redondo en "El cianuro ¿solo o con leche?", adaptación de la obra "Arsénico y encaje antiguo", en donde dos ancianitas, practican una eutanasia mal entendida. En 1985, también actúa en "El canto de la cigarra" y en la revista "Doña Mariquita de mi corazón". Hasta final de la década, vuelve a actuar en una zarzuela "Agua, Azucarillos y Aguardiente" y en una obra que se prolongará en el tiempo "Patatús", que se estrena en 1986, el año en que María celebra sus 50 años en escena, siendo agasajada por sus compañeros. Además, se le concede la Medalla al Mérito en las Bellas Artes, junto a sus compañeros, Aurora Redondo y Félix Dafauce. 

Junto a Aurora Redondo en "El cianuro, ¿solo o con leche?". Nada que envidiar a Josephine Hull y Jean Adair en "Arsénico por compasión"

En 1987, actúa de nuevo en La Corrala, con la obra "La Verbena de la Paloma" y al año siguiente en "Cartas de Mujeres y otras palabras" de Jacinto Benavente, que se prolongará hasta el año siguiente. En 1989, vuelve a la zarzuela, con "La Gran Vía".

Su labor en televisión, en esta década, también es abundante y la encontramos en series afamadas como "Anillos de oro" o "Segunda Enseñanza", en nuevas adaptaciones teatrales para "Primera Función" y "Tarde de Teatro" y en revistas para "La comedia musical española".

La asistenta de "Anillos de Oro"

En "El sobre verde" con la gran Queta Claver, Quique Camoiras, Pedro Valentín y María Garralón.


LOS AÑOS 90. MARÍA ISBERT INCOMBUSTIBLE

En1990, María se embarca en la producción teatral de una estupenda comedia, "Maribel y la Extraña Familia", nada menos que junto a Aurora Redondo y Pilar Bardem. En sus memorias, Pilar Bardem recuerda que en Valencia cayó enferma y  estando en el teatro, comenta como los compañeros quisieron ayudar: "María Isbert, qué gran persona, me subió todas sus medicinas por si había algo utilizable". En esta época, María vuelve a actuar en otra revista, "Las Leandras", en "Próxima parada, felicidad" y en una exitosa obra de Sebastiá Junyent, "Sólo para mujeres", que se prolongará, yendo de gira por toda España, hasta el año 1993. 

Bonita foto de María Isbert en los años 90

A finales de julio de 1994, muere su hermano Pepe. Pero el espectáculo continua y María se va de gira con su querido hijo Tony, con la obra de Kafka, "Metamorfosis", que seguirá hasta 1995.

Para televisión, podemos destacar sus intervenciones en "Brigada Central", "Celia", en el magnífico elenco de "Los Ladrones van a la Oficina", en la serie protagonizada por Andrés Pajares y un joven Javier Cámara, "Ay señor señor", "Hermanos de Leche" y en la serie de Berlanga, "Villarriba y Villabajo".

Y de nuevo monja en la serie "Celia"

Pitonisa de pega en "Los Ladrones van a la Oficina"

Divertida confesión con Javier Cámara en "Ay señor señor"

Junto a Antonio Gamero en "Villarriba y Villabajo"

En 1997, se pone en la piel de un magnífico personaje, el de madame Arkatti, en la adaptación que José María Pou hace de la obra "Un espíritu burlón", que en la gran pantalla, interpretó la también enorme Margaret Rutherford. La obra se mantendrá en cartel hasta 1998 y María recibirá el Premio de Teatro Rojas de Toledo, por su interpretación en esta obra. 

Homenajeada en la representación de "Un espíritu burlón". Fuente: Diario ABC

En 1999, actúa en la obra "El siglo", durante la cual se le rinde un nuevo homenaje.

Durante los año 90, sus actuaciones en el cine son más espaciadas, actuando en 7 películas, entres ellas, "Yo me bajo en la próxima ¿y usted?" de José Sacristán, en 1992, "Los Porretas" de Carlos Suárez, en 1996, "La duquesa roja" de Francesc Betriu, en 1997, en "Atilano, Presidente" de Aguilar y Guridi y en "Pecata Minuta" de Ramón Barea, ambas en 1998 y en "La mujer más fea del mundo" de Miguel Bardem, en 1999.

Frágil en "Los porretas"

Conmovedora en la última escena de "La duquesa roja"

Formando parte del poder en la sombra en "Atilano, Presidente"

De nuevo monja en "Pecata minuta"

Con expresión divertida en "La mujer más fea del mundo"

LA ÚLTIMA ETAPA. HOMENAJES DEBIDOS, RECONOCIMIENTO PERSONAL Y ARTÍSTICO

María seguirá trabajando hasta el final. Para la televisión, sigue a buen ritmo y aparece en la serie "Manos a la obra", en "Robles, investigador", "Papá, "La verdad de Laura", "Hospital Central", en un agradecido papel en la magnífica serie "Siete Vidas", en "El Comisario", en "Manolito Gafotas" y en la que sería su última aparición para televisión, en "Con dos tacones", en el año 2006. Este año fallece su hermana Julia Isabel (también llamada Julieta).

Ancianita en "Manos a la obra"

Paciente en "Hospital Central"

Encantadora en "7 vidas"

En la serie "Manolito Gafotas"

En su última intervención televisiva, en 2006, en la serie "Con dos tacones"

El año 2000, interviene en "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero" de Antonio del Real y tras un paréntesis, regresa en el año 2002, con su actuación en tres películas, "El Florido Pensil" de Juan José Porto, "Primer y último amor" de Antonio Giménez Rico y "Cásate conmigo, Maribel" de Ángel Blasco, una adaptación de "Maribel y la extraña familia". También se cita en la prensa su participación en "Marujas asesinas", aunque finalmente no apareció en ella.

En "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero"

Estupenda en su intervención en "El florido pensil", junto a otro grande, Emilio Gutiérrez Caba, en un magnífico plano

Bien acompañada de Asunción Balaguer en "Primer y último amor"

El año 2003, supondrá su actuación en la adaptación al cine del comic Mortadelo y Filemón, interpretando, nada menos, que a la madre del Filemón, en "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" de Javier Fesser.

Este año se le otorgará el Premio Toda una Vida de la Unión de Actores, además del premio homenaje de la revista Fotogramas.

Con su magnífico humor recibiendo el cariño de sus compañeros

También este año, colabora en la reposición de "El cianuro ¿solo o con leche?", en una de sus últimas apariciones en la escena.

Inmejorable madre de Filemón.


Dibujada por Ibáñez. Fuente: mortadeloyfilemonyalgomas.blogspot

En el 2004 se despide del teatro, apareciendo en "Personas sin vergüenza" y en el ciclo de lecturas dramatizadas, en la obra "Dial. Yo no soy un asesino". En el siguiente enlace, podréis ver un recorrido en imágenes por su trayectoria teatral.

http://teatro.es/contenidos/revistaDigitalDeLaEscena/RDE11_3/conAcento_ActoresParaSiempre_MariaIsbert.html


Durante el año 2005, participa en "Semen, una historia de amor" de Daniel Fejerman e Ines Paris, en "R2 y el caso del cadáver sin cabeza" de Álvaro Saenz de Heredia y en "Envejece conmigo" de Alberto Moreno.

Una de sus últimas apariciones, plena de patetismo, en "Semen, una historia de amor"

En su 90 cumpleaños, en el 2007, recibe un homenaje imprescindible, en el programa Cine de Barrio. El año siguiente, recibirá la Placa de Miembro de Honor de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, rodeada del cariño de toda la profesión. Manuel Alexandre bromeaba: "Siempre que he trabajado contigo me has puesto en un aprieto, es muy difícil trabajar contigo y que no borres el protagonismo de los demás".

Junto al entrañable Manuel Alexandre

En el 2008, recibirá un premio entrañable, el Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert. Como comentaba algún crítico décadas antes, además de conocer a María, como la hija de Pepe Isbert, podríamos conocer a Pepe Isbert, como el padre de María...

Al año siguiente, es nombrada ciudadana ilustre de Tarazona  y este año, ya prácticamente retirada rueda su último papel en la película "Propios y Extraños" de Manolo González, que se estrenaría en el 2010. El año anterior había fallecido su hermana mayor, Matilde 

Con problemas de salud y de memoria, María realizó su última aparición pública en febrero de 2010, en el Teatro Circo de Albacete, durante un homenaje a Jardiel Poncela con la presentación de la obra "Los celuloides de Jardiel". 

Rodeada de su querida familia en sus últimos años

María Isbert murió el 25 de abril de 2011, tras una semana hospitalizada, en Villarrobledo (Albacete), un día después de cumplir 94 años y el mismo día que su padre la inscribió en el registro. La prensa hizo merecido eco de su vida y obra, incluso el diario "The Independent", publicó un completo obituario, firmado por Steven Marsh.

Su capilla se instaló, como no podía ser de otra manera, en el Teatro Circo de Albacete, en donde la profesión y el pueblo le rindió un sentido y sincero homenaje. Emilio Gutiérrez Caba, otro grande de la profesión, declaró": Era una persona grande, una mujer pura bondad, afable, un ser animoso, de esos que estaban dispuestos a darlo todo antes de que se les pidiera nada. Era una mujer de una enorme cultura, que hablaba varios idiomas, con una solidísima formación. Con ella desaparece una forma de vivir el teatro irremplazable y que desgraciadamente ya ha dejado de existir. Su compañero, Pepe Viyuela, en "Mortadelo y Filemón" afirmaba: "Te hacía sentir importante, nunca pretendía enseñarte nada y su humildad y la capacidad de hacerte sentir actor era impresionante".

Su hijo Carlos recordaba: "Le ha faltado ese papel protagonista en un momento de su carrera en que podría haber sacado las dotes interpretativas que tenía y que eran espectaculares. Lo digo como hijo y como profesional".

Pero sobre todo, como despedida, qué mejor que las palabras que, sobre la trayectoria de su madre, pronunció su hijo Tony Isbert en el homenaje que unos años antes le rindió la Academia de Cine: "era incomparable, irrepetible, inimitable e inmejorable".

Panteón de la familia Ysbert en el cementerio de Tarazona de La Mancha.

María Isbert fue enterrada en el cementerio de Tarazona de la Mancha, en el panteón familiar. Un mes después se le otorgó, póstumamente, la medalla de oro de Castilla-La Mancha.