Blog de actoresdenuestrocine

cine

Rafael Durán

Escrito por actoresdenuestrocine 10-11-2016 en cine. Comentarios (0)

RAFAEL DURÁN, EL GALÁN ATÍPICO

Rafael Durán fue uno de los principales actores del cine español de los años 40, protagonizando algunas de las más importantes y exitosas películas del momento. A diferencia de otros galanes de la época, como Alfredo Mayo o Luis Peña, no interpretó papeles heroicos o de reafirmación de los valores reaccionarios de la época, en general, sino papeles dramáticos y cómicos. Sin embargo, a pesar del éxito de público y en un primer momento de crítica de la época, en la actualidad, sus interpretaciones se suelen calificar como rígidas o impostadas. Paco Ignacio Taibo I, en su libro "Un cine para un imperio" considera que Durán era "un comediante estirado, poco dúctil", e incluso en una crítica del ABC del año 1984, reseñando los recientes pases por televisión de películas como ""El Destino se disculpa", El Clavo", "Eloísa Está Debajo de un Almendro" o" Tuvo la Culpa Adán", se menciona que "a cuarenta años vista, en ninguna de sus interpretaciones está particularmente afortunado", crítica muy similar a la publicada en "El País" firmada por Diego Galán, sobre su interpretación en "Ella, él y sus millones: "tan almibarado, presuntuoso y teatralizado que, contemplado hoy sorprende su éxito de antaño". Aunque otros autores, como Ángel Comas, en su libro "El Star System del cine español de posguerra 1939-1945", opina lo contrario: "Durán era un actor excelente que se movía a sus anchas en todos los géneros". Rompamos pues una lanza (humilde) por Rafael Durán.


LOS COMIENZOS EN EL TEATRO Y EN EL CINE

Rafael Durán Espayaldo nació, según todas las fuentes, el 15 de diciembre de 1911. Si bien, si atendemos a las declaraciones de la familia tras su fallecimiento, en realidad, habría nacido en 1908, ya que contaba 85 años; si bien, teniendo en cuenta que uno de sus hermanos nació en 1908, debe haber un error y quizá sea correcto el año 1911 o como mucho el año 1909. Lo cierto es que nació  en Madrid, hijo de Antonia Espayaldo Blanco y de Antonio Durán García, que tuvieron dos hijos más, Magdalena, fallecida a los 22 años, en 1922, poco después de contraer matrimonio y Luis, fallecido en 1996.

Parece que quería ser marino y dejó sus estudios de ingeniero, para dedicarse al teatro, comenzando como meritorio en la compañía de Irene López Heredia y Mariano Asquerino. Según sus propias palabras, su primera actuación fue en la obra "Era una vez en Bagdad" de Marquina. Esta obra se estrenó en febrero de 1932. La primera referencia sobre su labor teatral aparece, a mediados de junio de 1932, formando parte de la compañía de comedias de Fulgencio Nogueras, de la que también forma parte otro gran actor que ya ha tenido su entrada en el blog, el magnífico José Orjas. 


En la siguiente temporada teatral, que se inicia en septiembre de 1933, Rafael Durán cambia de compañía y se une a la de la prestigiosa actriz Mercedes Prendes, junto a Félix Dafauce y Arturo La Riva, con quienes sale de gira por España, con obras como "María La Famosa", "Te Quiero Pepe", "El Refugio" o "El Susto".

Cuando finaliza la gira se une a la compañía de Mercedes Mireya y Félix Dafauce, dirigida por el actor Luciano Ramallo y poco después, ya en 1935, a la del matrimonio de actores, Josefina Díaz y Manuel Collado, actuando en el teatro Eslava, en la obra "Mañana, me mato" y en "Morena Clara", en donde también actúan dos hermanos actores, Luis y Pastora Peña. 

En este momento ya empieza a destacar, convirtiéndose en el primer galán de la compañía de Amalio Alcoriza, junto a la incipiente estrella Estrellita Castro, con la que marcha de gira, con obras como "Soleá gitana", "Una estrella y un lucero" y "Rosario la cortijera" de Paso y Dicenta.

Justamente, de la mano de esta obra, Rafael Durán hace su debut en el cine, en el papel de Manuel Gómez "el Rondeño", pues a principios de septiembre de 1935, empieza a rodarse la adaptación de la misma a las órdenes de León Artola, en la que será también la primera película de Estrellita Castro.

En su début en el cine: "Rosario la cortijera".

La película (que ya había tenido una versión muda) se estrena a finales de ese año, y sigue en cartel durante la guerra civil. En 1938, de la mano de Gonzalo Delgrás (con el que en los años venideros rodará cinco películas), inicia su carrera como actor de doblaje para la Metro-Goldwyn-Mayer.

En septiembre de 1939, participa en el rodaje de una película que lo lanzará al estrellato, junto a su pareja protagonista, Josita Hernán. Su título, "La Tonta del Bote", su primera película con Gonzalo Delgrás, que se estrenará en Valencia, el 22 de diciembre de ese año. No se conserva ninguna copia de la película, tan solo algunos fotogramas y programas de rodaje.

LOS AÑOS 40: EL AUGE

El éxito arrollador (aunque no tanto de crítica) de "La Tonta del Bote", basada en una obra de Pilar Millán Astray, convierte a Josita Hernán (que obtuvo el premio nacional de cinematografía por esta película) y a Rafael Durán, en una pareja muy popular, hasta tal punto, que aprovechando el tirón, forman compañía teatral propia, llevando a escena una mezcla de la película y de la obra de Millán Astray, junto con otras obras de repertorio, con la que saldrán de gira con España, en 1941. Antes, en 1940, rodarían otra película juntos, "Muñequita" de Ramón Quadreny, en donde Rafael Durán realiza un doble papel. 


La pareja participaría en otras dos películas, si bien, cada vez de peor calidad, se trata de "El 13.000" de nuevo con Ramón Quadreny, en 1941 y "Pimentilla" de Juan López de Valcárcel, en 1942. 

Rafael, en solitario, también rodó en el año 1941, una buena comedia, "Un Marido a Precio Fijo" de Gonzalo Delgrás, junto a la actriz Lina Yegros, en donde está francamente divertido. La crítica afirma que Durán está: "Más sobrio, natural y suelto".




En esta estela de películas de menor repercusión, rueda "La Condesa María" de nuevo con Gonzalo Delgrás, en 1942, "Mosquita en Palacio" de Juan Parellada, que se estrenaría en 1943 y "La Boda de Quinita Flores" con Delgrás, rodada en parte, en Priego (Córdoba).





La revista Radiocinema de finales de septiembre de 1942 pregunta a los actores del cine español: ¿Cómo ha pasado usted el verano? y Rafael Durán contesta: "Muy bien. Trabajando mucho y satisfecho de mi labor. Veremos si los públicos opinan lo mismo".

Y es en este momento, cuando Rafael Durán da el salto, al ser reclamado por un gran director, Rafael Gil, que daría un gran impulso a su carrera, al incorporarse al reparto de "Eloísa está debajo de un almendro", película ya ponderada en este blog, pues en ella también intervienen actores de la talla de Amparo Rivelles, Alberto Romea, Guadalupe Muñoz Sampedro, Ana de Siria o Mary Delgado. Rafael Gil será el director con el que más veces trabajará. Con Cifesa firma un jugoso contrato, por 400.000 pesetas, por tres películas, que luego se prorrogará.


Basada en una estupenda comedia de Jardiel Poncela, la combinación perfecta de un gran reparto, un buen guión, una magnífica dirección y una ambientación magistral, dio lugar a una de las mejores películas de los años 40. Rafael Durán con su aspecto atildado y su dicción pluscuamperfecta forma una estupenda pareja, en la parte dramática, con la inconmensurable Amparo Rivelles, muy bien secundada, en el aspecto cómico, por una pareja nada desdeñable, Alberto Romea y Guadalupe Muñoz Sampedro, unos verdaderos "robaescenas". 


Este año la revista Radiocinema, antes del estreno de Eloísa, le dedica un reportaje pomposamente titulado "Rafael Durán. Impulso de acción dominado por una voluntad firme". En su habitual estilo barroco, Rafael Durán resalta las diferencias entre el teatro y el cine, sus labores de doblaje y concluye: "Estoy contento con los personajes que he interpretado hasta hoy, fuertes unos, ligeros los más; pero… siento más otros. Personajes fuertes, apasionados, reflexivos, con hondo problema interno, del tipo preferido por Charles Boyer (…) Envidio al director de cine. Este elige su propia obra, la plasma en imágenes, su pensamiento, su emoción; el actor, no; el actor debe interpretar, realizar lo que le dan hecho; unas veces, de acuerdo con su temperamento, otras, las más, en desacuerdo absoluto… Pero, yo también elegiré mi obra algún día, porque seré director de cine…"


Durante 1943 también participará en su primera película con el director Luis Lucia, con el que trabajaría en seis ocasiones. Su primera colaboración fue en "El 13-13" que se estrenaría el año 1944. 


La revista Radiocinema, a principios de enero de 1944, volvió a hacer uno de sus habituales cuestionarios a los actores; esta vez sobre ¿cuál había sido su mejor interpretación de 1943?. Rafael Durán se explaya, como siempre, para acabar contestando que la pregunta deberá responderla el público.  

Y el público pronto responderá, pues el año 1944 se convertirá en el gran año de Rafael Durán, ya que obtendrá tres grandes éxitos. El primero, al interpretar el papel protagonista, de nuevo junto a una estupenda Amparo Rivelles y a las órdenes de Rafael Gil, en el gran acontecimiento cinematográfico del año, "El Clavo", basada en la novela de Pedro Antonio de Alarcón. "El Clavo" muestra las mismas excelencias que "Eloísa está debajo de un almendro", se basa en un buen argumento, la ambientación y la fotografía son idóneas, la dirección de Rafael Gil, tiene una visión clara y referencias "hollywoodenses" y una estupenda interpretación, igualmente, tanto de la pareja protagonista, la misma que en Eloísa, como de los actores de reparto, desde un Juan Espantaleón siempre impecable a Félix Fernández, Joaquín Roa, Irene Caba Alba o Pepe Portes, un actor prácticamente olvidado, represaliado por el régimen y que finalizaría su carrera en 1945, al fallecer alrededor de este año, en el anonimato. 



Aquí lo vemos en dos escenas de "El Clavo", junto a dos grandes, Félix Fernández y Juan Espantaleón. La crítica afirmaría: "Rafael Durán se revela como un actor de primerísima categoría, realizando una labor brillantísima".


Rafael Durán en 1944.

A continuación, estrenará dos nuevas películas de éxito, dirigido por primera vez por otro de sus directores fetiche, Juan de Orduña. Esta vez, Rafael Durán interpreta dos comedias, la primera, estrenada pocos días después de "El Clavo" será "Tuvo la culpa, Adán".

La película se basaba en una novela de Luisa María Linares y trataba sobre una familia de varones misóginos, a causa de que uno de sus miembros (Juan Calvo) fue abandonado por su prometida en el altar, jurando desde entonces odio eterno a las mujeres, hasta que uno de ellos se enamora… Rafael Durán y Luchy Soto forman una alocada pareja, al estilo de las "screwball comedies" americanas, en las que claramente se inspira. Es casi inevitable (y perdón, por el sacrilegio) no ver en Rafael Durán, un trasunto de Cary Grant, en su papel en "La Fiera de mi Niña". De hecho, la pareja protagonista también acabará encerrada en una celda, al igual que Cary Grant y Katharine Hepburn.


Aunque la palma interpretativa se la llevan, como casi siempre, los actores de reparto, con un hermano mayor interpretado por Joaquín Roa, acompañado de Juan Calvo, Antonio Riquelme, Juan Espantaleón y su némesis, Guadalupe Muñoz Sampedro, en otra estupenda caracterización de ambos. Todo esto ligado con una trama de mujer amnésica y aventura.


La siguiente comedia del año, también dirigida por Juan de Orduña, será "Ella, él y sus millones", en la que a un rico empresario, interpretado por Rafael Durán, sólo le falta encontrar un lugar en la alta sociedad y busca un matrimonio sin amor, para alcanzar dicho estatus. La elegida será la hija de unos duques que, al contrario que el rico empresario, tienen títulos pero ni un duro, y viven de las apariencias. En esta película podemos ver también una cierta relación con otra película de Cary Grant y Katharine Hepburn, "Vivir para gozar", pero en este caso, es un Cary Grant pobre y bohemio, el que se enamora, primero de la hija consentida de un rico banquero, para caer luego rendido ante la hija desencantada y aventurera, interpretada por Katharine Hepburn.


De nuevo, en el reparto de actores, destacan, ¡cómo no!, Guadalupe Muñoz Sampedro y Pepe Isbert, interpretando a los duques venidos a menos, y padres de Josita Hernán, Raúl Cancio y Luchy Soto, y también, un Luis Peña en un curioso papel cómico y dos mayordomos, magníficamente interpretados por dos especialistas, Juan Calvo y Fernando Freyre de Andrade. 

"Ella, él y sus millones" se estrenó el 25 de diciembre de 1944 y Rafael Durán obtuvo buenas críticas: "Muéstrase en la cúspide de su carrera de actor, apto para cualquier exigencia, dramática o sobriamente humorística. Su ductilidad queda, una vez más, de manifiesto en esta magnífica labor".


Durante los últimos meses de ese año, Rafael Durán rodó una nueva película, a las órdenes de Sáenz de Heredia, titulada "El Destino se Disculpa". Se trata de una nueva comedia, basada en el relato "El fantasma" de Wenceslao Fernández Flórez, en donde empieza a destacar, un actor que triunfaría muy pronto, su nombre, Fernando Fernán Gómez, en el papel del fantasma que se aparece a Rafael Durán, transfigurado en una percha o una estatua de Don Quijote. Sobre Durán, alguna crítica cita: "Su interpretación es buena, parece ya dominar mejor sus cejas"


La película se estrenaría a finales de enero de 1945, año que además, supondrá la participación de Rafael Durán, en su única película con otro gran director de la época, Edgar Neville y que tendría un gran éxito, "La vida en un hilo", que mostraba como la vida podría ser muy diferente, si se hubiera tomado otra decisión, incluso baladí, en un determinado momento. La actriz protagonista fue Conchita Montes, que interpreta a una mujer que ha enviudado recientemente de un marido gris y rutinario, interpretado por otro grande, Guillermo Marín, que conoce durante un viaje en tren, a una vidente, interpretada magistralmente en uno de sus grandes papeles, por Julia Lajos, que le hace ver cómo habría sido su vida, si hubiera tomado una decisión distinta y se hubiera casado con Miguel Ángel, un escultor, interpretado por Rafael Durán.



Tras este éxito, Durán rodará una sola película en 1946, reclamado de nuevo por Rafael Gil, para el rodaje de "La Pródiga", junto a la diva mexicana María Félix. Este papel le valdrá el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos. 


Este año nacerá su hija María, el 5 de febrero. Desconozco el nombre de la madre. María Durán obtendría cierta fama, al ser una de las azafatas del concurso "Un, dos, tres" y como miembro del grupo Acuario, junto a Mayra Gómez Kemp y Beatriz Escudero, cuyo mayor éxito fue la canción "Rema, rema marinero".

María Durán, a la derecha de la fotografía.


Sin embargo, en 1947, rodará seis películas, la mayor parte estrenadas en 1948. De entre todas ellas, destaca, en primer lugar, "La fe", que supone una nueva colaboración con Rafael Gil, y en donde Rafael Durán interpreta a un sacerdote que confronta su fe frente a un liberal laico, interpretado por un excepcional Guillermo Marín. Esta vez, la crítica aunque fue diversa, volvió a resaltar su envaramiento y monotonía.


En segundo lugar, hay que reseñar su primera película con otro gran director del momento, Ladislao Vajda, de origen húngaro, pero afincado en España; su título "Tres Espejos", que se estrenaría en enero de 1948.


Algunas fuentes citan su participación, poniendo su voz, en la adaptación de "Don Quijote de La Mancha" de Rafael Gil, aunque en el principal libro monográfico sobre este director en su época de Cifesa no se confirma este dato.

El resto de películas de este año serán "La Calumniada" de Fernando Delgado que se estrenaría tarde, en 1949, "La Gran Barrera" de Antonio San Olite, "Un viaje de novios", en una nueva colaboración con Gonzalo Delgrás y "Revelación" de Antonio de Obregón.


El año 1948 rueda dos películas muy dispares. La primera, de nuevo con Ladislao Vajda como director es "Sin uniforme" y la segunda, una biografía de San Ignacio de Loyola, en la que interpreta el papel protagonista, titulada "El capitán de Loyola" y cierra la década, con dos películas más, "Paz" de José Díaz Morales de 1949 y "La Noche del Sábado", en una nueva colaboración con Rafael Gil, rodada en 1950.



LOS AÑOS 50: EL COMIENDO DEL DECLIVE

Durante los años 50, los papeles de Rafael Durán irán teniendo cada vez menos relieve, aunque seguirá trabajando con los directores que más veces contaron con él, en películas de menor éxito, en general. Además participará en algunas coproducciones hispano-italianas, al igual que otros actores de la época.


Inicia su nuevo periplo con su último trabajo para Ladislao Vajda, "Séptima Página", del año 1951; este año también rodará otra película con Rafael Gil, "El Gran Galeoto" con un gran y extenso reparto. 


En 1952, rueda "Muchachas de Bagdad" de Edgar G. Ulmer y Jerónimo Mihura, con Paulette Goddard como protagonista.


El siguiente año interviene en una película de éxito, protagonizada por un niño de 13 años, en su primera película como protagonista, Jaime Blanch, titulada "Jeromín" y dirigida por Luis Lucia. Ese mismo año también aparece en "Ha desaparecido un pasajero" de Alejandro Perla.


El año 1954, Rafael Durán vuelve al teatro, al formar compañía con la actriz, Lola Villaespesa, sin embargo, la aventura no tiene mucha repercusión y volverá al cine. 


En 1955, Rafael Durán añadirá cuatro películas en su haber, "La Montaña de Arena" de Jose María Elorrieta y tres películas dirigidas por Luis Lucia, "Esa voz es una mina", la segunda película de Antonio Molina tras el triunfo de "El Pescador de Coplas" y otras dos protagonizadas por el cómico Valeriano León (esposo de Aurora Redondo), "La Lupa" y "El Piyayo", que sería su última película, pues falleció antes de su estreno. 



Hasta finales de la década, trabaja en dos peplums de la época de producción italiana, "La Rebelión de los Gladiadores" y "Las Legiones de Cleopatra", ambas dirigidas por Vittorio Cottafavi, de 1958 y 1959, respectivamente. 


Entre 1956 y 1959, también lo encontramos en películas como "Carretera General" de José María Elorrieta, "Todos Somos Necesarios" de José Antonio Nieves Conde, "Los Ojos en las Manos" de Miguel Iglesias, "Maravilla" de Javier Setó, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice, "Una Chica de Chicago" de Manuel Mur Oti y "La Quiniela" de Ana Mariscal.



LOS AÑOS 60: LA RETIRADA

En 1960, Rafael Durán vuelve a trabajar con Luis Lucia, en "Un Ángel tuvo la Culpa", protagonizada por Emma Penella y también pone su voz a un documental de Jesús Franco, "Oro Español". Además, vuelve a participar en una producción con Italia, "Roma de mis Amores" de Carlo Campogalliani.

Durante 1961, vuelve a rodar con uno de sus directores fetiche, Juan de Orduña, interviniendo en la película, "El amor de los amores". También aparece en la primera de las tres películas que dirigió el actor Tony Leblanc, "El Pobre García" y en dos películas más para cerrar el año, "Los Cuervos" de Julio Coll y "Carta a una Mujer" de Miguel Iglesias.

El año siguiente no decae su ritmo de trabajo, aunque sea en cometidos de escaso calado y vuelve a ser reclamado por Juan de Orduña, para su película "Teresa de Jesús" y además, interviene en "Los Guerrilleros" de Pedro L. Ramírez y "El Valle de las Espadas" de Javier Setó.

Lo mismo sucede en 1963, con cinco películas más. Vuelve a rodar con Juan de Orduña, una nueva película titulada "Bochorno" con mensaje al uso sobre las costumbres de la juventud y aparece en "Viento del Sur" de José María Elorrieta, "La máscara de Scaramouche" de Antonio Isasi y a continuación, una nueva versión de una película de gran éxito en los años 40, "El Escándalo" dirigida por Javier Setó y por último, una película de temática religiosa, "Isidro el Labrador" de Rafael J. Salviá. Con este mismo director rueda su única película de 1964, "La Cesta", junto a reconocidos cómicos como Antonio Garisa y Julia Caba Alba. Este año también realiza una actuación para televisión, en la adaptación de la obra "El Fantasma de Canterville".

En una escena de "La cesta".

El año 1965 será su canto del cisne en la gran pantalla y como no podía ser de otra manera, lo hace interviniendo en dos películas dirigidas por el director con el que obtuvo sus grandes éxitos y con el que más trabajó, Rafael Gil, que también iniciaba un periodo de decadencia.


Sus dos últimas películas fueron "Currito de la Cruz", en un papel no acreditado y "La Vida Nueva de Pedrito de Andía", protagonizada por un adulto Joselito, en una de sus últimas películas.

EL FINAL

Rafael Durán decidió retirarse antes de ahondar en su decadencia, aunque siguió ejerciendo su trabajo de actor de doblaje de forma esporádica hasta los años 80. La web, eldoblaje.com reseña su último trabajo, en el año 1983, en un episodio de "La hora de Agatha Christie", titulado "La señal roja". También en 1973, la prensa reseña su posible reaparición teatral, en la obra de Calvo Sotelo, "Un hombre puro", pero parece que finalmente no se llevó a cabo.


Sus últimas apariciones fueron en programas de televisión, dedicados a su labor como actor o al cine español, en general. 

Rafael Durán murió en Sevilla (o quizá en algún municipio de la provincia), el 12 de febrero de 1994 y según la prensa, fue enterrado en dicha ciudad. 


Nani Fernández

Escrito por actoresdenuestrocine 23-10-2016 en Cine español. Comentarios (0)

NANI FERNÁNDEZ, LA ACTRIZ OLVIDADA

Tuvo un éxito rotundo con su aparición en su primera película, estuvo casada con un reconocido actor de reparto de la época, que la idolatraba y se fue de este mundo en plena juventud. Esta entrada recoge la información que he podido encontrar, para llenar, aunque sólo sea en una mínima parte, su ausencia en los libros sobre cine español.

Nani Fernández nació como Juana Fernández Ruiz, hija de María Gracia Ruiz Fuentes y Juan Fernández Sebastián, que también tuvieron un hijo llamado Francisco (gracias a Javier Jara por esta magnífica aportación). La única fuente que cita su fecha de nacimiento, es, para variar, la IMDB, que la fija el 22 de febrero de 1923 en Madrid. 

Sus inicios teatrales se producen a finales del año 1944, como dama joven, en la compañía de Tina Gascó y Fernando Granada. El 15 de noviembre actúa en la obra "Pepa Oro" y el 27 de diciembre, en el Teatro Reina Victoria, en la obra "La Escala Rota" de Juan Ignacio Luca de Tena y Miguel de la Cuesta. Según la crítica del ABC, la actuación de Nani es "prodigiosa de ingenuidad y gracia".

Su primera caricatura en el ABC en su interpretación en "La escala rota".

El año 1945 interviene en "Una Bala" de Felipe Sassone y Antonio Quintero, en la misma compañía. Salen de gira y estrenan, "¡Béseme usted!" y "El Puente de los Suspiros" de Víctor Ruiz Iriarte. Pero este año supone el début de Nani en el cine. 

Su actuación en "Los Últimos de Filipinas" de Antonio Román estrenada en diciembre de ese año, supuso el papel por el que es recordada. Siendo la única mujer en un reparto masculino, su interpretación de Tala, tuvo gran repercusión, debido a la interpretación de la canción "Yo te diré" que se haría muy popular. La crítica resaltó su actuación: "Y no olvidemos a la única mujer de la cinta, Nani Fernández que en esta su primera aparición ante la cámara pone en juego una asombrosa ternura y sensibilidad dramáticas".

Por desgracia, Nani no pudo repetir este triunfo. 

Durante su interpretación de "Yo te diré".


Muchos años después, en el documental "Canciones de Nuestra Vida" de Eduardo Manzanos del año 1975, esta escena sería una de las imprescindibles.


Durante el rodaje de esta película, probablemente, conoció al actor José Nieto, el gran amor de su vida, con el que contraería matrimonio y del que nacerían dos hijas.  

Nani en la portada de la revista Primer Plano en 1945.

Durante 1946, trabaja a las órdenes de un afamado director, Edgar Neville, en una película estrenada el año siguiente, que no tendrá éxito, "El Traje de Luces", mientras que en el teatro, la encontramos de gira por Barcelona, con la obra "El Rosal de las Tres Rosas"; la crítica comenta de Nani: "cada vez más sensible y comprensiva". También actúa en una versión reducida de "La Fierecilla Domada" de Shakespeare. En este momento aparca, momentáneamente su labor teatral, que retomará en los años 50.

El año 1947 sin duda, será el mejor año interpretativo de Nani Fernández. En primer lugar, interviene en una película del reconocido director Juan de Orduña, "La Lola se va a los puertos", protagonizada por Juanita Reina, y en donde Nani Fernández será la antagonista en la lucha por el amor de Ricardo Acero (otro actor que deberá tener una entrada en este blog). 


Aunque sin duda, el papel más recordado será el de Dorotea, en la magnífica película ya varias veces comentada en este blog, "Don Quijote de La Mancha", que se estrenaría en 1948. 


El año 1948 también se estrenarían "La Manigua sin Dios" de Arturo Ruíz Castiilo, de nuevo en un papel exótico, "Alhucemas" de José López Rubio y "Dos Mujeres en la Niebla" de Domingo Viladomat. 

En "La Manigua sin Dios".




También rueda "Hoy no pasamos lista" de Raúl Alonso, protagonizada junto a Fernando Fernán Gomez, que se estrenará en octubre de 1949. Este año rueda tres películas "Alas de Juventud" y "Noventa Minutos", ambas dirigidas por Antonio del Amo y "¡Fuego!" de Alfredo Echegaray, dedicada a la labor de los bomberos. 

En una escena de "¡Fuego!".

El año 1950 rueda su tercera película con Antonio del Amo titulada "Historia en dos aldeas" y el año siguiente, vuelve al teatro, incorporándose a la compañía de Obras Policiacas "La Linterna", actuando en la obra (llevada al cine) "El Proceso de Mary Dugan", que tendría un gran éxito, prolongándose hasta 1951 y superando las 100 representaciones. En esta compañía también intervendría en "Madame Tic-Tac" de Cary y Weather, estrenada en el Teatro Fontalba, ya en el año 1952. Este mismo año incluye otra película más en su haber, "Sor Intrépida" de Rafael Gil. 

Un artículo de prensa menciona el rodaje de una película titulada "El último pasaporte" protagonizada por Nani, Mercedes Vecino, Fernando Rey e Ismael Merlo, con guión de Enrique Teixidó, pero parece que finalmente, no se llevó a cabo.

En la portada de la revista Espectáculo en 1951.

También este año, la encontramos con su propia compañía junto a su marido José Nieto, en la obra (ya interpretada por otras compañías), "La Diosa de Arena" de Dora Sedano y Fernández Sevilla y a finales de año, en la compañía La Máscara, actuando en el teatro Eslava de Valencia, con la obra "Don José, Pepe y Pepito" de Luca de Tena, junto a Guillermo Marín y Cándida Losada, que repondrá el año siguiente.

Caricatura de Ugalde en el ABC, en "Casi un cuento de hadas".

El año 1953 es, sin duda, el gran año teatral de Nani Fernández. Como primera actriz de La Máscara, actúa en "Casi un cuento de hadas" de Antonio Buero Vallejo, junto a dos parejas de actores, Rafael Bardem y Matilde Muñoz Sampedro y Gabriel Llopart y Esperanza Grases. Posteriormente interviene en "La Oveja blanca de la familia" y en "Celos del aire" de López Rubio y "El caso de la señora estupenda" de Miguel Mihura, que le reportan buenas críticas. Sobre la primera, el crítico de La Vanguardia opinaba: "Nani Fernández ha sido un grato descubrimiento para el crítico, que no la conocía más que a través de sus interpretaciones cinematográficas. Está convertida en una excelente primera actriz, dulce, flexible, con agradable tono de voz, sabiendo imprimir vida a sus personajes y dominando plenamente la escena".

En "Esa voz es una mina".

Tras este estreno, pone en escena, todo un clásico, la obra de Oscar Wilde, "La importancia de llamarse Ernesto" y poco después, otra comedia clásica (también llevada al cine, con una genial Margaret Rutherford), "Un espíritu burlón" de Noel Coward.

Entre tanto, rueda una película que se estrenará en 1954, "¿Crimen imposible?" de César Fernández Ardavín. Y continua su labor en la escena, con "Europa y el toro" de Ladislao Fodor, "El patio" de los Álvarez Quintero y "Carta a París" de Giménez Arnau. A final de año, deja la compañía La Máscara, que había obtenido el premio nacional de compañías de ese año, y vuelve a la compañía de Granada-Gascó.


En 1954, en las tablas actúa en Barcelona, con la obra "Tres Alcobas" de Alfayate-Tejedor, en "¡Oh, doctor!" de Carlos Llopis y en "Trece a la mesa". 

El siguiente año lo dedica al cine, trabajando a las órdenes de José María Elorrieta, en "Tres Huchas para Oriente", en "Esa Voz es una Mina" protagonizada por un pletórico Antonio Molina y dirigida por Luis Lucia, "La gata" de Margarita Alexandre y Rafael M. Torrecilla, "La Ciudad Perdida" de nuevo con Alexandre y Torrecilla y "La Legión del Silencio" de José Antonio Nieves Conde, todas, salvo la primera, estrenadas en 1956.

En la publicidad de "La Legión del Silencio".

Alternando cine y teatro, en 1957, vuelve a la escena con dos obras: "Nuestro Fantasma" de Jaime de Armiñán, que obtuvo el Premio Lope de Vega, el año anterior y la reposición del clásico de Benavente, "Los Intereses Creados".


Durante 1958, asistiremos a su última actuación sobre el escenario en la obra "El amor en microsurco" de Carlos Llopis e interviene en dos películas, "El aprendiz de malo" de Pedro Lazaga y "Cara de Goma" de José Buchs.

El año 1959 realizará la que, a la postre, será su última película, en el papel de una leprosa, llena de amargura, pero que se redime gracias a la llegada del padre Damián a la isla que da título a la película "Molokai, la isla maldita". 

En varias escenas de su última película, "Molokai".

Trágicamente, Nani Fernández moriría, el 9 de noviembre de 1960, a los 37 años, siendo enterrada en el Cementerio de La Almudena. Veintidós años más tarde, su gran amor, José Nieto se reuniría con ella.

Foto cortesía de Javier Jara. cementeriosdemadrid



Laly Soldevila

Escrito por actoresdenuestrocine 12-08-2016 en actriz. Comentarios (0)


Laly Soldevila es uno de los rostros más conocidos y queridos del cine español. Su peculiar e inconfundible voz (como le sucedía a Gracita Morales), su vis cómica y su capacidad para el drama (pocas veces explotada, salvo en el teatro), así como su presencia en televisión le otorgaron justa fama.

Eulalia Soldevila Vall, su nombre completo, nació en Barcelona, el día 25 de julio de 1933. Muchas veces aparece acreditada como Laly Soldevilla, la castellanización de su apellido.

Laly desarrolló muy pronto su vocación artística. Estudió con la actriz Marta Grau, amiga de la familia y sus primeras actuaciones fueron en el marco del teatro de cámara y ensayo, en su ciudad natal. Acreditada como Eulalia Soldevila, en 1948, a los 14 años, actúa en "Música en la Noche" de Priestley, y el año siguiente en "Amor que vence al amor" y "El Gran Dios Brown" de Eugene O'Neill en el teatro Calderón, junto a Adolfo Marsillach. 

Durante 1950, aparece en "El Zoo de Cristal" de Tennessee Williams, "Los Mal Amados" y "Les Vinyes del Priorat", en el teatro Romea, así como en "Círculo Abierto", "Un Tic-tac de reloj" y "El auto de la Pasión", en función de una noche y además, en "Los Esclavos" de Pablo Puche y "El Viaje desconocido".

En 1952, debuta en Madrid, si bien, todavía compaginará sus actuaciones en Barcelona, al menos hasta 1954. Ese año, aparece en la obra "Diferente" de Eugene O'Neill, una función única en el teatro María Guerrero, junto a Mary Carrillo. 

El siguiente año estrena "Música en la noche" y "Tres Ventanas", mientras que en Barcelona actúa en "El Caballero de Olmedo" en el teatro Romea y en 1954, aparece en "Clerambard" de Manuel Aymé, en el teatro Nacional de Madrid y en "Los Padres Terribles" de Cocteau y "La Isla de las Cabras", de nuevo en su ciudad natal.

El año 1955 supondrá su entrada en el medio cinematográfico. Parece que su primera película fue "Duelo de Pasiones" de Javier Setó, que se estreno el 30 de enero del año siguiente. Y según la IMDB, ese año apareció en  "Al Fin Solos" dirigida por José María Elorrieta y Alejando Perla, si bien, en la base de datos del Ministerio no aparece su nombre, aunque los repartos no son completos.

En la escena, actúa en Barcelona, en la obra "Leocadia" de Anouilh, en el mes de marzo. Pero también la encontramos en un recital de poesía en Madrid, en homenaje a Juana de Ibarbourou y unos meses después, en Cáceres, en un recital de poesía medieval. A final de año interpreta en Getafe, "El Alcalde de Zalamea" y en Madrid, "El Malentendido" de Camus, mientras que en Barcelona interpreta las obras de Ionesco, "La Cantante Calva" y "La Lección".

En 1956, ya instalada en Madrid, se inicia el despegue de su carreta teatral, dejando de lado el cine, por el momento. De hecho, Laly siempre se consideró una actriz de teatro, aunque también disfrutara con su labor en la gran pantalla. 

Es reclamada por Luis Escobar, para intervenir en "La Celestina" y más tarde, también interviene en la obra de Mihura, "Mi Adorado Juan", en el teatro de la Comedia. 

En 1957, interpreta obras como "Anastasia" junto a actores clásicos como Irene López Heredia o Guillermo Marín, pero sobre todo, aparece en una obra que le supondrá un gran triunfo "Te espero en el Eslava", dirigida por Luis Escobar e interpretada por Nati Mistral y Tony Leblanc.

Su carrera hasta 1961, incluye entre otras obras, "Maribel y la Extraña Familia" de Mihura, luego trasladada a la pantalla, pero sin su intervención, "The Boyfriend", junto a Concha Velasco y otra gran comediante, Margot Cottens y "Eloísa está debajo de un almendro" del gran Jardiel Poncela.

Junto al gran Ángel de Andrés.

Este año, supone su reencuentro con el cine, que ya no abandonará. Aparece en dos películas, la exitosa "Tres de la Cruz Roja" de Fernando Palacios (que algunas fuentes consideran su début en el cine) y "Vamos a contar mentiras" de Antoni Isasi-Isasmendi. 

El año 1962, actúa en el teatro en la obra "Niebla en el Bigote" de Jorge Llopis, en clásicos como "La Marquesa Rosalinda" de Valle-Inclán o "Angelina y el Honor de un Brigadier" de Jardiel, pero sobre todo, obtiene un gran triunfo en la obra "Las Criadas", junto a Mari Paz Ballesteros y Esperanza Adam.

En una estupenda fotografía del año 1962.

En el cine, interviene en tres películas. Junto al prestigioso director Rafael Gil en "Tú y yo somos tres", y a las órdenes de Fernando Palacios, en "Vuelve San Valentín" y en un gran éxito del cine español, "La Gran Familia", junto a un estupendo plantel de actores.

Tras su matrimonio con el autor Jaime Borrell (1933 -14 de noviembre de 1999) y el nacimiento de sus tres hijos (Juan, Paula y Eugenia), su labor teatral decae, pero hasta mediados de la década, incluye apariciones en "El Chino" y "Blanca por fuera y Rosa por dentro" de Jardiel, junto a Berta Riaza. Desde este momento se dedicará en mayor medida, al cine y la televisión.

Imagen Familiar. Reportaje Revista Blanco y Negro. Año 1977.

En el cine, destaca, su participación en un hito del cine español, "La tía Tula" de Miguel Picazo, del año 1964. También actúa, entre otras, en "Marisol rumbo a Río", de nuevo junto al director Fernando Palacios, en 1964, "El Pecador y la Bruja" de Julio Buchs, ese mismo año o "La visita que no tocó el timbre" de Mario Camus, el año 1965.

Como dependienta de tienda de electrodomésticos, regentada por Isabel Garcés, en "Marisol Rumbo a Río".

En una escena de "La tía Tula".

El año 1966 obtiene un grán éxito, en la obra "Los Pelópidas", una comedia de Jorge Llopis, junto a los actores Carlos Ballesteros y Margot Cottens. Ese año también actúa en el musical "¡Ella!" interpretado por Paquita Rico y el gran cómico Emilio Laguna, en el teatro Maravillas. Para la televisión, actúa en la serie "La Familia Colón", sobre las peripecias de una familia que llega de Hispanoamérica a España.


Hasta finales de la década, interviene tanto en el cine, como el teatro y la televisión. En la escena destaca su participación, junto a un gran elenco, en la obra "Las Mujeres Sabias" de Moliére y "Un Marido de Ida y Vuelta" de Jardiel. 

En el cine, actúa en películas de diversa calidad, "Mañana de Domingo" de Antonio Giménez Rico, en 1966, "Los Chicos con las Chicas" de Javier Aguirre, en 1967, "Oscuros Sueños de Agosto" de nuevo con Antonio Giménez Rico, en 1967 y comedias, como "Una vez al año ser Hippy no hace daño" de Javier Aguirre, en 1969 o "Soltera y Madre en la vida", también con Javier Aguirre, ese mismo año.

Ágil profesora de gimnasia en "Los chicos con las chicas".

Para televisión, además de su actuación en las adaptaciones teatrales de obras como "La señorita de Trevélez", "Tres Sombreros de Copa" o "La Venganza de Don Mendo", entre muchas otras, destaca su participación en la serie "La casa de los Martínez", rodeada de actores como Julia Martínez, Carlos Muñoz, Mari Carmen Prendes, Rafaela Aparicio o Florinda Chico.

El año 1970 protagoniza, junto a José Luis López Vázquez, una de las películas más negras del gran Luis García Berlanga, "¡Vivan los novios!" y el año siguiente participará en la adaptación cinematográfica de la serie "La casa de los Martínez" dirigida por Agustín Navarro. 

Con López Vázquez en "¡Vivan los Novios!" de Berlanga.

Hasta mediados de la década, interviene en películas del momento como "La Graduada" o "La Descarriada" de Mariano Ozores, pero también en una película de culto del cine español, "El Espíritu de la Colmena" de Víctor Erice y en otras con diferentes inquietudes como "Tocata y Fuga de Lolita" de Antonio Drove, en 1974 o "Los Viajes Escolares" de Jaime Chávarri, ese mismo año.

Dando clase en "El Espíritu de la colmena".

En el teatro, la encontramos en obras como "Sabor a Miel" (1971), "Quijotella" del mismo año y "Gazpacho Andaluz" de Arniches de 1972.

En televisión aparece en la adaptación de "La Bella Dorotea" de Mihura y en el programa "Animales Racionales", interpretando el papel de "Vaca" en una granja a punto de rebelarse; junto a ella, el papel de "Perro", lo interpretó Antonio Casal.

Junto a Paco Martínez Soria en "Estoy Hecho un Chaval".

Sus interpretaciones en el cine desde 1975, no pueden evitar películas ligadas al llamado destape o similares, con títulos como "Vida íntima de un seductor cínico", "El último tango en Madrid" o comedias como "Tres suecas para tres Rodríguez" y "Estoy hecho un chaval", ambas de de Pedro Lazaga. Por otra parte, su rostro se hará querido y reconocido en un anuncio de detergentes, en el papel de Tía Felisa. La frase "¡Qué risa Tía Felisa!" se hará tremendamente popular.




Pero será en el teatro, en donde aparecerá en obras que le supondrán grandes triunfos. Los últimos estertores de la dictadura y la llegada de la democracia permitió la puesta en escena de obras, antes censuradas y de autores innovadores. Su primer triunfo en 1975 se produce en la obra "El Realquilado" de Joe Orton, junto a Andrés Mejuto y Tony Isbert. Si bien, su gran año fue 1976, pues supuso su actuación, como el rey Luis XIII, en "La Carroza de Plomo Candente" dirigida por Francisco Nieva, que le valdría el premio Mayte a la mejor interpretación femenina del año y posteriormente, su actuación el "El Adefesio", que supuso todo un acontecimiento, pues su autor Rafael Alberti, permanecía exiliado en Roma, así como su actriz principal, María Casares que vivía exiliada en París. La interpretación de Laly fue muy destacada y considerada una de sus mejores creaciones.

Ese mismo año también participa en un homenaje a García Lorca en Sitges, junto a Joan Manuel Serrat, Rosa María Sardá y Alberto Closas, entre otros y firma un Manifiesto por la amnistía de los presos políticos.

En sus últimos años, también intervino en la exitosa "La Escopeta Nacional" de Berlanga, "Sonámbulos" de Manuel Gutiérrez Aragón y "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?" de Fernando Colomo, todas del año 1979. Su última actuación fue en una película olvidable, cuyo título lo dice todo, "La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona".

En una escena de "La Escopeta Nacional" con Saza y Amparo Soler Leal.


Su última aparición en la gran pantalla.

Tristemente, Laly Soldevila murió el 12 de septiembre de 1979, a los 46 años, tras tres meses ingresada debido al cáncer que padecía. Fue enterrada en el cementerio Sur de Madrid (Sección 14C. Nicho 68. Tramada 2). 




Pilar Gómez Ferrer

Escrito por actoresdenuestrocine 07-08-2016 en Cine español. Comentarios (0)


PILAR GÓMEZ FERRER, EL ROSTRO RECONOCIBLE

La actriz Pilar Gómez Ferrer es el claro ejemplo de actriz de reparto, en papeles minúsculos, pero cuyo rostro se recuerda. Su aspecto y su saber hacer le permitió interpretar el papel de la mujer normal, desde la esposa estereotipada a la clienta de una zapatería o de un puesto en el mercado. Por momentos, recuerda a un personaje de cómic, a lo "Castafiore".

El nombre artístico de Pilar Gómez Ferrer, puede parecernos a primera vista, lo menos parecido a un nombre artístico, ya que utiliza todo el nombre completo con unos apellidos muy comunes en España y por eso nos puede parece que, sin duda, ése es su nombre. Sin embargo, cometeríamos un error, ya que su verdadero nombre todavía era más sencillo, Pilar Gómez Gómez. 

El porqué de "Gómez Ferrer" tiene que ver con los antecedentes artísticos de la familia. Así que empecemos por el principio.

Nuestra protagonista nació el 7 de febrero de 1910, a la una y media de la madrugada, en la calle del Instituto nº 5 de Toledo, a la que bautizaron con los nombres de María Pilar Ricarda. Sus padres fueron Francisco Gómez Ferrer (1879- 7 de diciembre de 1936), de profesión actor y de Adelina Gómez Uzal (1877 - ?), también actriz.

El actor Francisco Gómez Ferrer.

Su padre Francisco Gómez Ferrer fue un reconocido actor de la época, que tuvo compañía propia, y que utilizaba su nombre completo, como nombre artístico. Su hija, continuadora de la tradición actoral, decidió utilizar el Gómez Ferrer, ya asentado y sin duda, más reconocible que Pilar Gómez Gómez o tan solo Pilar Gómez.

Sus inicios en el teatro fueron precoces. En 1915, a los cinco años, la encontramos actuando en la compañía de su padre, interviniendo en "La Pasionaria" y en "Margarita"; la prensa ya destaca su actuación. Sus hermanos Isabel, Paquito y Pepito, también se dedicaban al teatro, a corta edad.


En 1919, de nuevo en su ciudad natal, aparece en la obra "Los Dos Pilletes", junto a su hermano Pepito (sus hermanos Isabel y Paquito, también actuaba. El periódico, "Día de Toledo", realiza una crítica entusiasta.


Durante los años 20, Pilar desarrolla su actividad teatral, apareciendo en obras como "El sordomudo" o "Cancionera" de los hermanos Quintero, en 1925, que de nuevo le vale nuevas críticas.

En 1929, tras dejar la compañía del teatro de la Comedia, se une a la del teatro Cómico, dirigida por Rosario Iglesias, trabajando en obras como "Los Pollos Cañón", "La Santa" o "La Señorita Isidra".

Las actrices del Cómico. Una jovencísima Pilar Gómez Ferrer, a los 19 años. Arriba, la primera de la derecha.

A lo largo de los años 30, irá cambiando de compañía. A principios del año 1930, trabaja junto al actor y director Juan de Orduña, pero en el mes de abril ya se incorpora a la compañía de Concha Olona, que lleva como primer actor al prestigioso Leovigildo Ruiz Tatay, trabajando en obras como "La Silla nº 18", "Los amos de curtidores" y  "La Sombra de Cayetano", en esta última, junto a Consuelo Guerrero de Luna.

A finales de año se une a la compañía de la reconocida actriz María Palou, que trabaja en el teatro Muñoz Seca.

El 27 de abril de 1932, Pilar Gómez Ferrer contrae matrimonio, en la parroquia de San Nicolás de Madrid, con el actor y posteriormente, agente de actores, Francisco Luna Baños (8 de noviembre de 1897- 15 de enero de 1985). Francisco era hermano de un famoso actor de cine y de teatro, Manuel Luna (1896-1958).

Se produce un breve paréntesis en su labor teatral, durante el cual, Pilar da a luz a una niña, nacida en Madrid, el 20 de enero de 1933 (según reza en su lápida, aunque otras fuentes citan el 31 de enero), a la que llaman como a su abuela materna, Adelina. Con el tiempo, cuando Adelina se dedique al mundo de la interpretación tomará el nombre de Delia Luna y se convertirá en una magnífica actriz de doblaje, a la que todos recordamos como la voz de Blanche Devereaux, en "Las Chicas de Oro" o de Sue Ellen, en "Dallas".

Delia Luna.

Tras un año dedicándose a su familia, Pilar retorna a finales de 1934, al teatro, uniéndose a la compañía de Miguel Ligero y Blanquita Pozas.. En 1935, cambiará de compañía y se unirá a Isabel Barrón y Ricardo Galache, actuando en obras como "El Rey Negro" de Muñoz Seca y "La Risa" de los Hermanos Álvarez Quintero.

Desde este momento y hasta el año 1946, no he encontrado ninguna mención, salvo, probablemente, una aparición en la obra "Banco" de Torrado y Cossío, estrenada en 1941, y en cuyo elenco aparece "Pilar Gómez", sin que pueda afirmar que se trate de ella. 

En 1946, la volvemos a encontrar en el teatro, en concreto en el Reina Victoria, en la obra "El Rey de Judea", junto a Ana María Noé.

De nuevo, hasta 1949, su nombre desaparece de las hemerotecas, pero a partir de ese momento, Pilar inicia su relación con el cine, que supondrá el grueso de su labor actoral y que se extenderá durante casi 30 años y abarcará 130 películas. Sin embargo, aún aparece en otra obra teatral, ese año, "Las de Abel", en la inauguración del Teatro Benavente, junto a su hija Delia, y con María Bru e Isabel Pallarés.

Su primera aparición en el cine (y en este aspecto, seguiré la base de datos de la IMDB, la más completa y de hecho, la única en donde encontrar su filmografía, ya que la base de datos de cine español, minusvalora los datos, al no incluir repartos completos) fue en la película "Llegada de Noche" dirigida por José Antonio Nieves Conde, en 1949.

Esta primera incursión, de momento, no tiene continuidad, y no volverá al cine, hasta el año 1952, actuando en el papel de Doña Tecla, en la película "La Estrella de Sierra Morena" dirigida por Ramón Torrado. 


De los años 50 son destacables películas como "Los Ladrones Somos Gente Honrada" dirigida por Pedro Luis Ramírez, en 1956, basado en la obra de Jardiel Poncela, "Calle Mayor" de Bardem, del mismo año, por otra parte, su primera colaboración con Ladislao Vajda, en "Un Ángel Pasó por Brooklyn" de 1957,  junto a Pablito Calvo y Peter Ustinov, "Los Clarines del Miedo" de Antonio Román, en 1958, "Camarote de Lujo" de Rafael Gil, de 1959, una dura visión de la emigración española y ese mismo año, su primera colaboración (como director), de un total de cuatro, con Fernando Fernán-Gómez, en "La Vida Alrededor", una visión no menos dura de la vida matrimonial. También merece mención su participación, no acreditada, en la película de 1959, "Luna de Miel" dirigida por Michael Powell, aclamado por películas como "Las Zapatillas Rojas" o "Narciso Negro", codirigidas junto a Emeric Pressburger.

En "Los Clarines del Miedo".


A lo "Castafiore", en "Los Ladrones Somos Gente Honrada". Al fondo, Rafael Bardem, Pepe Isbert y José Luis Ozores.



Curiosa estampa. Su episódica aparición en "Camarote de Lujo".

Como "señora que ofrece clavel" en "La Vida Alrededor", junto a Fernando Fernán Gómez.

En 1960, interviene junto a un gran plantel de actores en la adaptación al cine de la comedia de Mihura, "Maribel y la Extraña Familia", dirigida por José María Forqué, en donde interpreta a la guardesa de la casa familiar, junto al gran Pepe Orjas. Este mismo año rueda su segunda colaboración con Fernán-Gómez, en "Sólo para Hombres" y también su segunda y última colaboración con Ladislado Vajda, en "María, Matrícula de Bilbao".

Junto a Pepe Orjas, en "Maribel y la Extraña Familia".

El año siguiente, actúa en la segunda película de Marisol, "Ha llegado un ángel" del director Luis Lucia, en donde interpreta a la portera y en "Alerta en el cielo", un intento de continuar la carrera de Pablito Calvo. 

Acreditada como Pilar G. Ferrer, en "Ha llegado un ángel". Atención a un jovencísimo Jaime Blanch.

Con Marisol, también aparecería en "Tómbola" también de Luis Lucia, en 1962, "La Nueva Cenicienta" y "Búsqueme a esa chica", ambas de 1964 y ya en 1968, en "Solos los dos".

En 1962, vuelve a ponerse a las órdenes de Fernán-Gómez, en la divertida adaptación de la comedia de Muñoz Seca, "La Venganza de Don Mendo", en el papel de Duquesa, pero además participa en una película de muy diferente tono, "Gritos en la Noche" de Jesús Franco, en el papel de modista.

En "La venganza de Don Mendo"

En "Gritos en la noche" de Jesús Franco.

Durante el año 1963, participa en nueve películas, destacando, una nueva colaboración con Forqué, en "La Becerrada", en "Del Rosa al Amarillo" de Manuel Summers y en "Nunca Pasa Nada" de Juan Antonio Bardem. 



El año 1964 vuelve a trabajar con Fernando Fernán-Gómez, en una curiosa película, "El Extraño Viaje", que ha ido ganando buenas críticas con el tiempo y en otra película reconocida de Manuel Summers, "La Niña de Luto". Además, actúa con otra niña prodigio del cine español, Rocío Dúrcal, en "La Chica del Trébol". Con Rocío y el director Luis César Amadori, también trabajaría en "Acompáñame" del año 1966, "Buenos Días, Condesita" y "Amor en el Aire", ambas de 1967.


Pilar Gómez Ferrer también actuó en coproducciones, con Italia, Francia o Inglaterra, a lo largo de su carrera, pero sin duda, la más famosa sería "Doctor Zhivago", dirigida por David Lean, en 1965, en un papel sin acreditar, al menos, según reza la IMDB.

En 1966, realiza una actuación para televisión en la serie "Diego de Acevedo", en el capítulo "Bolívar en Madrid".

A finales de los 60, vuelve a trabajar con José María Forqué, en "La Vil Seducción" (1968) y con Manuel Summers, en "¿Por qué te engaña tu marido?" (1969). También interviene en "Soltera y Madre en la vida" con Lina Morgan, y en "Juicio de Faldas" de Saenz de Heredia, protagonizada por la famosa pareja, Manolo Escobar y Concha Velasco, con un divertido elenco de actores que incluye a Saza, Gracita Morales, Antonio Ozores o Guadalupe Muñoz Sampedro. También actúa en "Los Chicos con las Chicas", a mayor gloria de Los Bravos.

Muy sesentera, en "Los Chicos con las Chicas".

En los años 70, se mezcla una primera mitad, con películas de muy diversa calidad y una segunda mitad, en la que se produce un deterioro, con películas del conocido "destape" o de un humor más basto.

Junto a Antonio Ozores, Mariano Ozores padre y el perfil de Luis Barbero, en "Después de los nueve meses" de Mariano Ozores hijo.

En la primera mitad, interviene, entre otras en "Vente a Alemania, Pepe" de Pedro Lazaga, en "El Ojo del Huracán" de José María Forqué, "Los Gallos de la Madrugada" de Saenz de Heredia, "Los Pájaros de Baden-Baden" de Mario Camus o "Pim, Pam, Pum Fuego" de Pedro Olea, junto a títulos como "Los Días de Cabirio", "Onofre", "Mi Hijo no es lo que parece", "El Reprimido" o "El Calzonazos".

En "El Calzonazos" de Mariano Ozores, protagonizada por Paco Martínez Soria.


En "Los Gallos de la Madrugada", junto a Saza.

En la segunda mitad, la simple mención de algunos títulos, ya da idea de la temática y la profundidad de los mismos: "Cuando el cuerno suena", "Mi mujer es muy decente dentro de lo que cabe", "La mujer es cosa de hombres", o "Virilidad a la española".

Su última aparición en el cine fue en la película "Clímax" de Francisco Lara Polop, del año 1977, totalmente olvidable.

El 15 de enero de 1985 muere su marido, Francisco Luna, tras casi 53 años de matrimonio. Pero la vida, le deparaba otro momento doloroso. Su hija Delia falleció el 3 de febrero de 1996, unos días después de cumplir los 63 años. .

Pilar Gómez Ferrer tuvo una larga vida, falleciendo en Madrid, el 27 de septiembre de 2009, a los 99 años. Tan solo una esquela se hizo eco de su muerte. Fue enterrada en el cementerio de La Almudena, junto a su familia.



Su tumba en el Cementerio de La Almudena. Con ella, su hija, su marido y también el actor Manuel Luna. Cuartel 240. Manzana 78. Letra A.

Foto cortesía de Javier Jara.


Rafael Rivelles

Escrito por actoresdenuestrocine 23-05-2016 en cine. Comentarios (0)

RAFAEL RIVELLES. EL ACTOR DE EL CABANYAL

En puridad, Rafael Rivelles fue, sobre todo, un hombre de teatro, pero su participación en el cine, aunque no abundante, fue importante ya que formó parte de los pioneros actores españoles que trabajaron en Hollywood, realizó algunos papeles destacados (le tocó en suerte interpretar a un gran personaje, como veremos) y tanto como protagonista como actor de reparto, siempre dejó muestra de su saber hacer. Este será el primer actor del blog que se puede calificar como "estrella" y por otra parte, esta entrada es especial, porque se trata de un actor estrechamente ligado a mi barrio, El Cabanyal.

EMPEZANDO POR EL PRINCIPIO: LOS PADRES DE NUESTRO PROTAGONISTA

Amparo Guillén.

La madre de Rafael Rivelles fue la insigne actriz, Amparo (registrada como Desamparados) Guillén (Guillem) Minguet, nacida el 10 de enero de 1863 en Santa Magdalena de Pulpis (Castellón), hija de Félix Guillén Minguet y de Mariana Minguet Barberá (Valencia, 1833 - Valencia, 19 de marzo de 1916). 

Instalada en Valencia con su familia, empieza su carrera, siendo niña, en sociedades de aficionados, para debutar a los 16 años, el 7 de septiembre de 1879, como profesional en el teatro Ruzafa de Valencia. Trabajó en el teatro Novedades con los renombrados actores Antonio Vico y Rafael Calvo, para pasar en 1889 a formar parte de la compañía del Teatro Español en Madrid, como primera actriz, junto a Luisa Calderón. El gran actor Rafael Calvo la consideraba una igual, lo que supone un gran elogio, viniendo de uno de los más renombrados actores de su tiempo. 

Más tarde se unirá a la compañía, la que luego se convertirá en una de las más prestigiosa actrices de la época, María Guerrero. Amparo Guillén actuará con ella, en varias obras, y posteriormente, a pesar de una cierta rivalidad, María Guerreo la reclamará, actuando en el estreno de la obra de Jacinto Benavente, "Rosas de Otoño", en 1905 y en "La Neña", que fue uno de los últimos papeles de Amparo. 

A lo largo de su carrera, Ampago Guillén obtuvo grandes éxitos, en obras como "La Escalinata de un Trono", "Dos fanatismos", "La Duda" de Echegaray, "La Tosca", "La campana de la Almudaina",  "El Gran Galeoto", "El Mundo Comedia es o el baile de Luis Alonso" o "Fedora".

En la compañía de Rafael Calvo, conoció al que sería su marido, el actor Jaime Rivelles Magalló (Magallón), que había nacido en Valencia, alrededor de 1861 y que consideraba a Rafael Calvo, su amigo y mentor. Actor eficaz y buen director de escena, se casó con Amparo Guillén, en la Iglesia de San Cayetano, en Madrid, el 4 de diciembre del año 1888. En 1890, formó compañía propia junto a su mujer, aunque de forma intermitente, ya que en 1900, los encontramos junto a la compañía del actor Miguel Cepillo En 1905, con su propia compañía, trabajan en el Teatro de La Marina de El Cabanyal y realizan giras por provincias. En 1908, actuán en el teatro Princesa de Valencia, con "Los Intereses Creados" de Benavente. 

En 1910, Amparo Guillén se retira debido a problemas cardíacos, mientras su marido sigue trabajando en el teatro de gira por España. Amparo murió en su casa de El Cabanyal, a las cuatro de la madrugada del 7 de junio de 1915, siendo enterrada al día siguiente, en el cementerio de El Cabanyal. Presidían el duelo, su hermano Félix y su hijo, Juan. Su marido,  se encontraba en Utiel de gira, aunque parece que llegó a tiempo de despedirse de su esposa. Sus hijos Rafael y Amparo, probablemente, estaban en Barcelona o de gira, con la compañía de Francisco Morano. Sus obituarios reseñan su excelente trayectoria y su humildad. Su nieta, la gran actriz Amparo Rivelles, recordaba que su abuela era conocida como "la segunda sin primera", resaltando su gran calidad y su modestia.

Poco después, el 4 de marzo de 1917, se inauguró la placa que rotula la calle que lleva su nombre en el barrio,  cerca de la casa en dónde murió.


Jaime Rivelles, poco después, escribió un libro dedicado a su mujer, titulado "Amparo Guillén y su tiempo", publicado en 1917. El año anterior, el 19 de marzo, había fallecido la madre de Amparo, Mariana, a los 82 años.

Para conocer mucho más sobre Amparo Guillén podéis leer un artículo único, muy reciente y con abundante material gráfico, en el siguiente enlace, obra de Marcial García Ballesteros.

Amparo Guillén y su tiempo

Tras el fallecimiento de su esposa, Jaime Rivelles (del que no he podido encontrar ninguna imagen) siguió con su carrera teatral, como director y también como autor del algunas obras, como "Creu Redentora" y "Fantomas o la banda incógnita".  Como director, forma la compañía cómico-dramática y cuadro valenciano, poniendo en escena obras como "La escaleta del dimoni" y "Oroneta de Plata". Una de sus últimos trabajos fue en el teatro de La Marina, el 18 de abril de 1918, como adaptador de la obra "El Nacimiento de Ulpión". Falleció poco después, el 5 de junio de 1918, siendo enterrado junto a su querida esposa.

LOS PRIMEROS EN LLEGAR: LOS HERMANOS DE RAFAEL RIVELLES

Amparo Guillén y Jaime Rivelles tuvieron tres hijos: Amparo, Juan y Rafael. 

La primera en llegar, el 14 de abril de 1891, fue Amparo Lorenza Rivelles Guillén, nacida en Madrid. 

Amparo, tía de Amparo Rivelles, también se dedicó a la interpretación, trabajando primeramente junto a sus padres. A principios de los años treinta formaba parte, como primera actriz, de la compañía de otro actor prestigioso de los Poblados Marítimos, Vicente Mauri. Contrajo matrimonio, en la Iglesia de Nuestra Señora de Los Ángeles de El Cabanyal, el 10 de agosto de 1916, con el actor y tenor Leopoldo Pitarch Pechuán, nacido entre 1886 y 1890, en Valencia y que vivía en la calle de la Libertad (hoy calle de la Reina), al igual que ella. 

Leopoldo fue un actor pionero, que trabajó en la época del cine mudo, apareciendo al menos, en 5 películas: "La bruja" (junto a su mujer y a su hermano), "La Dolores", "Nit d'albades", "La alegría del batallón" y "Moros y Cristianos". Con la llegada del sonoro se retiró, aunque volvió en 1941 para realizar una última película "Mari Juana". Su hermano Arturo también se dedicó a la interpretación, trabajando en cuatro películas, en las dos primeras antes mencionadas junto a su hermano, y en "Las Barracas" y "Los gorriones del patio".

Pitarch murió el 27 de mayo de 1959, en el Grao. Amparo tuvo una larga vida, falleciendo el 22 de septiembre de 1976, en El Cabanyal, en la calle de la Reina, 122. Ambos yacen enterrados en el cementerio del barrio.

El segundo de los hijos de Amparo y Rafael, fue Juan Rivelles Guillén. Nació en 1893 o 1894, probablemente en Burjassot y también tuvo relación con el mundo del arte, pero no se decantó por la actuación, sino por el mundo de la pintura y el dibujo. Algunos de sus dibujos de soldados con armaduras de diferentes épocas, se conservan en la Biblioteca Nacional y también podemos encontrar parte de su obra, en revistas de los años 20 y 30. Su figura desaparece tras la guerra civil y la aparición de su nombre en el archivo sobre este periodo del Ministerio de Cultura, probablemente indica que falleció al principio de la guerra, quizá en 1937. 


UNA PRIMICIA: EL AÑO DE NACIMIENTO DE RAFAEL RIVELLES Y UNA PUNTUALIZACIÓN : SU LUGAR DE NACIMIENTO

Sobre el lugar y sobre todo, el año de nacimiento de Rafael Rivelles han circulado varias versiones. Respecto al lugar, todas las reseñas biográficas fijan El Cabanyal, es decir, considerándolo como un municipio. Aunque independientemente del lugar de nacimiento, Rivelles era de El Cabanyal, en donde vivía su familia, en donde se crió  y estudió, pues según varias fuentes, asistió a las clases del maestro Vicente Ballester Fandos, muy estimado por sus alumnos. Rivelles siempre mantuvo su contacto con el barrio, y el hecho de que aparezca como su lugar de nacimiento en todas sus biografía, se debe, sin duda, a que así lo proclamaba él mismo. 

Curiosamente, Rafael Rivelles podría haber nacido en el municipio de El Cabanyal, todo habría dependido del año de nacimiento. Pero su año de nacimiento variaba según las fuentes; en un principio, se mencionaba 1898, para posteriormente fijar, casi como definitivo, el año 1897. El Cabanyal se anexionó a Valencia, el 30 de junio de 1897. A partir de aquí, se podía nacer en el barrio, pero no en el municipio. El día de nacimiento de Rafael Rivelles fue el 23 de diciembre, por lo que, habría nacido en Valencia. Pues bien, zanjemos de una vez la cuestión sobre el lugar y el año.

Respecto a su lugar de nacimiento, en algunos artículos tras su fallecimiento, ya se mencionaba que Rivelles había nacido en la calle Colón de Valencia, quizá porque la compañía de sus padres actuaba en algún teatro cercano. 

En segundo lugar, tras realizar las oportunas investigaciones, se confirma que Rafael Rivelles no nació en ninguno de los años mencionados, sino en 1896, en concreto el 23 de diciembre, a las cuatro de la tarde, en la calle Colón nº 12, entresuelo, siendo registrado con los nombres de Rafael Félix.

Magnífica foto de un Rivelles niño (en su cochecito) probablemente con una niñera en la puerta de su casa de El Cabanyal.

LOS INICIOS TEATRALES Y SU PRIMERA INCURSIÓN EN EL CINE

El propio Rafael Rivelles no recordaba a qué edad se subió por primera vez a un escenario. Las fuentes son contradictorias, unas citan a los dos o tres años, otras a los seis o siete. Sin duda sus padres lo sacaron a escena en algunas de sus obras, siendo muy pequeño, pues él comentaba que hacía de comparsa y dónde se necesitaba a alguien para gritar: "¡Viva!", ahí estaba él. Su hermano Juan comentó en una entrevista que debutó en el teatro Princesa de Valencia, en la obra "Don Juan Tenorio", representando a Don Luis, sorprendiendo a su padre que no sabía que iba a salir a escena. Pero la primera mención que he podido encontrar se remonta al mes de octubre de 1906, es decir, cuando Rivelles tenía once años, casi doce. Se le menciona en el estreno en Valencia, de la obra "Mater Dolorosa" de Leopoldo Cano, que se había puesto en escena, por primera vez, a principios de 1904. En la crítica de la obra se hace alusión "al niño Rafael".


Entre 1906 y 1912, la única referencia aparece en 1909, en el mes de diciembre, en donde figura en la compañía de sus padres.

Es a partir de 1913, recién cumplidos los 16 años, el año anterior, cuando se dedica de forma continuada a la interpretación. En un primer momento, además de junto a la compañía dirigida por su padre, trabaja en la del actor Juan Colom, sobre todo en el teatro Eslava de Valencia, de la que también forma parte la actriz valenciana, Rafaela Abadía, que triunfaría en la escena y Juana Gil Andrés, nacida en Cataluña, de padres valencianos, que más tarde contraería matrimonio con el dramaturgo Antonio Paso.

Pero será en 1915, cuando su carrera dé un paso adelante, al unirse a la compañía de uno de los más prestigiosos actores de la época, Francisco Morano, que se convertirá en su referencia y que llego a estimar a Rivelles, como a un hijo. Ese mismo año, lo encontramos de gira por España, actuando en obras como "El Collar de Estrellas" de Benavente", en el papel de Pepe, "El Intérprete de Hamlet" de Felipe Sassone, en el papel de Fernández Mellado y en "La Tizona", en el papel de mozo de una venta. En 1916, actúa en el teatro Eslava de Valencia, en la obra "Papá Lebonnard" obteniendo buenas críticas. 

Pero este año, es destacable, porque el 7 de junio, se estrena una película, que parece que se filmó dos años antes, titulada "La Prueba Trágica" dirigida por Josep de Togores e interpretada por Francisco Morano, Antonia Plana, Luis de Llano y en la que también intervino Rafael Rivelles, probablemente en un papel minúsculo, pero que sin duda, lo puso en contacto con un mundo del que después se convertiría en un pionero, en muchos aspectos.

RAFAEL RIVELLES Y MARÍA FERNANDA LADRÓN DE GUEVARA. TANTO MONTA, MONTA TANTO.

Hasta 1918, se encuentra de gira con Morano, por Andalucía y Cataluña, obteniendo buenas críticas en obras como "El Santo". Todas las fuentes citan su paso por la compañía de Rosario Pino, probablemente, alrededor de esta época, aunque no he encontrado rastro de ello, quizá porque fuera breve.

El año 1919, supuso un cambio de compañía, pues entra a formar parte de la dirigida por los actores Ricardo Simó-Raso y Rafael Ramírez (padre de la actriz Juanita Manso), actuando en obras como: "En Flandes se ha puesto el sol", "Las caras del diablo", "¿Tiene Razón la mujer?" y "Martingalas". Con esta compañía permanecería hasta el verano de 1920.

Para la siguiente temporada teatral que empezaría en septiembre de ese año, se une a la compañía de la insigne actriz Irene Alba (madre de Leocadia, de Irene y de Julia) y de Juan Bonafé. La compañía debutará en el teatro Novedades de Barcelona y es allí, el 1 de septiembre, donde conocerá a la que sería su esposa, la actriz María Fernanda Ladrón de Guevara, que entra a formar parte del elenco.

Rivelles y María Fernanda Ladrón de Guevara se casaron en Madrid, el 15 de marzo de 1922, en la Iglesia de San José. Entre los testigos varios actores; Juan Bonafé, el actor-director de la compañía, en donde ambos trabajaban, Manuel Caba Martínez, el marido de Irene Alba y Mariano Díaz de Mendoza, hermano del actor Fernando Díaz de Mendoza, marido de la insigne actriz, María Guerrero.

En una entrevista publicada unos años más tarde, comentaban cómo, tras la boda, tuvieron que actuar en la obra "La Señorita Ángeles", de Muñoz Seca, que estaban representando en el teatro del Centro.

A finales de 1922 o principios de 1923, la pareja tiene un hijo al que llaman Rafael, pero tristemente, fallece a los tres meses. Pero la vida continua, y en la temporada teatral 1923-1924, deciden formar la compañía Rivelles-Ladrón de Guevara, que parte de gira por España. Como miembros de la misma, encontramos a actores como Fernando Porredón, y el matrimonio Adela Carbone-Ignacio Evans. 

En 1924, el 15 de julio, participan en la inauguración de la radiodifusión de obra teatrales, en Radio Ibérica, con la obra de los Álvarez Quintero, "El chiquillo".

La grandísima Amparo Rivelles.

El 11 febrero de 1925 es un día alegre para Rivelles y María Fernanda, ya que nace su hija Amparo, que con el tiempo se convertirá en unas de las mejores actrices del cine, el teatro y la televisión en España y en México. Siempre mantendrá una relación difícil con su padre, que mejoró en sus últimos años.


Una de las primeras imágenes de Amparo Rivelles, con apenas un mes de edad, junto a su madre.

Rivelles, en la obra "El Bandido de la Sierra".

Cuando Amparo apenas cuenta con un mes de vida, en concreto, a mediados de marzo, parten de gira para Centro  y Sudamérica, en el buque Alfonso XIII. Regresan en junio, después de lograr grandes éxitos, allende los mares.

La pareja en 1927. Revista Blanco y Negro. 15 de septiembre.

Entre 1925 y 1929, siguen actuando por toda España, afianzando su prestigio en el teatro español. Entre su repertorio, obras como "Amores y Amoríos", "Felipe Derblay" (un gran triunfo de Rivelles), "Vida alegre y muerte triste", "Las hijas del rey Lear", "La mariposa que voló sobre el  mar", "El estigma", "Una mujer y un hombre", "La otra honra" de Benavente, "El secreto de Próspero", "El crimen de Lord Arturo" (adaptación de una obra de Oscar Wilde, realizada por un joven Alejandro Casona), "El Bandido de la Sierra", "Las vueltas que da el mundo" y "Ramo de locura" de los hermanos Quintero.

En una representación de "La Vida es Sueño". ABC. Octubre de 1927.

Durante este tiempo, podemos descubrir como Rafael Rivelles no pierde su contacto con el barrio de El Cabanyal, en el que es recordado, al que menciona en algunas de las entrevistas y dónde a veces pasa algunos días de descanso.

ABC. 15 de septiembre de 1927.

Pueblo. 12 de diciembre de 1926.

CAMINO A… HOLLYWOOD. PASANDO POR BERLÍN Y PARÍS

La mayor parte de 1930 sigue de gira por España. En febrero vuelve a su tierra natal, en donde es recibido siempre con cariño. En un homenaje, la prensa destaca que Rivelles se dirige al público en valenciano, siendo aplaudido; el año siguiente, dará una nueva muestra de bilingüismo, que volverá a ser destacada.

En pleno verano, Rivelles y su mujer, reciben una oferta del director Benito Perojo, para rodar una película en los prestigiosos estudios UFA en Berlín, su título "El Embrujo de Sevilla". Rivelles comentará que esta es su primera película, quizá considerando que su labor en "Prueba Trágica" fue menor. María Fernanda también había rodado una película, en Argentina, nada menos que en 1916, aunque ella sí lo menciona.



En septiembre regresan a España y muy pronto serán reclamados por la Metro-Goldwyn-Mayer, para realizar las versiones en español de sus nuevas películas, que se ruedan casi simultáneamente.  El 22 de noviembre de 1930 parten para los Estados Unidos, a bordo del Aquitania, rumbo a una nueva aventura que durará un año, y que protagonizaron otros actores españoles, como Catalina Bárcena, Rosita Díaz Gimeno, Ermesto Vilches, Manuel Arbó, Luana Alcañiz y un largo etcétera.


Rivelles rodará cuatro película en Hollywood, integrándose perfectamente en aquel deslumbrante nuevo mundo. Los artículos de aquella época muestran todos los ingredientes clásicos, que todavía perduran, sobre el mundo del cine americano: publicidad, dinero, glamour, fiestas, retoques físicos… Rivelles y María Fernanda, que ya eran una pareja conocida y admirada, desde mediados de los años 20, se convierten en unos auténticos personajes del mundo del corazón, avant la lettre, con profusión de fotografías, entrevistas y detalles sobre sus gustos, su trabajo y su vida social.


Su hermano Juan comentaba en una entrevista publicada unos días antes de su partida, que las condiciones del contrato, fijaban un salario de 1.200 dólares a la semana, por un año y tres prorrogables, aumentándose cien dólares semanales los primeros seis meses, doscientos los otros seis y así sucesivamente. Calculaba que aunque sólo estuvieran un año, ganarían nada menos que unas 600.000 pesetas, todo un capital. Rivelles recordaría agradablemente su paso por Hollywood, e incluso comentaba que si hubiese estado soltero, se habría quedado allí un tiempo.

Sofisticada imagen de su paso por Hollywood.

En Hollywood, cumplen todos los estereotipos, incluso los "arreglos" físicos, ya que a María Fernanda le realizan una operación para cambiarle la forma de la nariz… Allí harán amistad con Dolores del Río y con Charles Chaplin. Una fiesta en casa de Charlot es especialmente recordada, tanto por Rivellles, como por el director Luis Buñuel, en sus memorias. 

Caracterizado para "El Proceso de Mary Dugan".

Sus primeras películas "hollywoodense" serán "El Proceso de Mary Dugan" y "La Mujer X". En ambas compartió protagonismo com María Fernanda Ladrón de Guevara y con otros actores como José Crespo y Manuel Arbó.

Mientras tanto, en España se proclama la Segunda República, que traerá algunos cambios sociales que propiciarán una relación más igualitaria entre sexos y una mayor libertad individual, tímidamente apuntada en la década de los años 20.  Rivelles y María Fernanda serán un ejemplo, como veremos.

Posteriormente, la Metro suspendió su política de dobles versiones y Rivelles pasa a la Fox, productora con la que interviene en "¿Conoces a tu mujer?" y "Mamá". En la primera, comparte cartel con dos actrices españolas, Carmen Larrabeiti y Ana María Custodio y en la segunda con otra reconocida actriz, Catalina Bárcena. María Fernanda, por su parte, rodó una película más con la Metro, "Cheri-Bibi".

Estupenda imagen de María Fernanda y Rafael. Revista Crónica 1932.

En ese momento, el intento de producir dobles (o triples) versiones para diferentes mercados se va a pique y Rivelles y María Fernanda regresan a España. Pasan por Valencia, y a principios de 1932, son reclamados por Benito Perojo, para rodar en París, la película "Niebla".


En 1933, con el mismo Benito Perojo, rodarían la que sería su cuarta película, "El Hombre que se reía del amor" y ese mismo año, Rafael Rivelles, también actuaría en "El Café de la Marina" de Domingo Pruna, que tuvo también una versión en catalán, interpretada por Pedro Ventayols.


A finales de ese año, Rivelles y María Fernanda se ponen manos a la obra para conformar una nueva compañía. Entre los nombres del elenco, actores de renombre como Emilio Thuillier o Antonia Plana, así como Pepe Portes y Antonio Riquelme.

Explícito cartel de la película "El Hombre que se Reía del Amor".

En este momento, los rumores sobre las desavenencias conyugales empiezan a ser recurrentes, y parece que la pareja ya arrastraba, desde poco después del nacimiento de su hija, una mala relación. Con la República, como antes comentábamos, se aprobó en febrero de 1932, la Ley del Divorcio, lo que posibilitó que en febrero de 1934, María Fernanda presentara la correspondiente demanda. 

Su separación fue un tema público. Como seguían trabajando juntos, a pesar de las desavenencias, tras las representaciones, la gente clamaba "No os divorciéis". Pero la suerte estaba echada, y en agosto de 1934, un Juzgado de Barcelona, dicta la sentencia de divorcio, otorgando la custodio de Amparo, a su madre. 

Caricatura ABC, aludiendo a su separación. 7 de marzo de 1935.

La pareja, a pesar de estar divorciada, siguió trabajando junta, hasta febrero de 1935, recorriendo España, con gran éxito, con obras como "La Paz de Dios", "Oro y Marfil" y "Amparo".

Este año, María Fernanda se casará con otro actor, Pedro Larrañaga, dando lugar a otra saga del cine español, pero esa es otra historia

Nuestro protagonista, Rafael Rivelles, por su parte, forma nueva compañía. A principios de 1935 actúa con Eugenia Zúffoli en Zaragoza, pero en la temporada que se inicia en septiembre, forma parte del teatro Lara, contratando como primera actriz a Ana María Custodio. Con ella actúa en el Alkázar, con la obra "¿Quién soy yo?", en un doble papel, que sobrepasa las 200 representaciones. A la finalización de la obra, Ana María Custodio deja la compañía.

Junto a Ana María Custodio en la obra ¿Quién soy yo?. Mundo Gráfico. 1936.

En enero de 1936, Rivelles actúa en Barcelona, con la obra "La verdad de cada uno" de Joaquín Dicenta, hijo y sigue de gira, volviendo de nuevo a Valencia, al teatro Principal. 

A principios de julio de 1936, vuelve de nuevo al cine, participando en el rodaje de "Nuestra Natacha". En ese momento estalla la guerra civil y la película pasa por varias peripecias, y no llega a estrenarse. Durante la guerra, Rivelles actúa a lo largo de España, tanto en zona sublevada como en zona leal a la democracia republicana. 

En una escena de "Nuestra Natacha". 

Rivelles al igual que otros actores, trabaja en festivales de ayuda a favor de los heridos en el frente o para recaudar fondos para alimentación de niños, y en la Casa de Valencia, en funciones benéficas para los Hospitales de sangre, a la vez que continúa con su actividad teatral y cinematográfica.

Entre septiembre y octubre de 1937, se pone a las órdenes del director Florián Rey, siendo el protagonista de la película "Carmen la de Triana",  junto a Imperio Argentina, en ese momento casada con el director del film. La película se rueda en Sevilla y en los estudios de la UFA, en Berlín. Durante el rodaje, Imperio Argentina, casada con el director Florián Rey, se enamora de Rivelles. Imperio rompe su turbulento matrimonio e inicia una relación con Rivelles que se extendería hasta 1941. 

En el libro de entrevistas de Vicente Molina Foix, Imperio cuenta que su separación se debió al carácter del actor. Rivelles gustaba de la caza, del boxeo, tontear con otras mujeres. Disfrutaba con sus perros, con sus coches, con el tabaco, pero Imperio tenía otras inquietudes.

Junto a Imperio Argentina en "Carmen, la de Triana".

Su nombre es utilizado propagandísticamente por los rebeldes, afirmando que Rivelles había sido asesinado por las "hordas rojas". Pero la prensa republicana replicaba que Rivelles no había muerto y que seguía actuando, en concreto en Sevilla, junto a Imperio Argentina, en 1938. Quizá quién sí había muerto, fuera su hermano Juan, si bien, no he podido obtener datos, sobre el momento exacto o si fue durante la guerra, asesinado por brigadistas o represaliado por la dictadura franquista.

Respecto a sus actuaciones teatrales, en un principio, lo encontramos en zona republicana, en Valencia, y pero a finales de 1938, ya aparece en zona controlada por los sublevados, primero en San Sebastián, siendo titular de la compañía del teatro Infanta Isabel de Madrid, junto a la actriz Isabel Garcés y en febrero de 1939, poco antes del fin de la guerra, en Zaragoza, actuando en la obra de Agustín de Foxá "Cui-Pin-Sing". De aquí ya pasará a Madrid, para integrarse en el mundo teatral. Pondrá en escena, "Cuatro Corazones con Freno y Marcha Atrás", la divertida obra de Jardiel Poncela, "La Vida Inmóvil" de Joaquín Calvo Sotelo, "El Nido Ajeno" y "Las cinco advertencias de Satanás", también de Jardiel, entre otras.

También en 1939, rueda dos películas, esta vez en coproducción con Italia, tituladas "Santa Rogelia", dirigida por Edgar Neville y Robert de Ribon, así como "Frente de Madrid", también a las órdenes de Neville.

En 1941, marcha a Italia, para participar en dos coproducciones, tituladas "El Capitán Tormenta" y "El León de Damasco", ambas dirigidas por Corrado d'Errico. Sin embargo, el cine nunca será su prioridad, y de vuelta a España, forma compañía propia, en 1942. Aunque este año, aún rueda una película, con su director fetiche, Benito Perojo. Se trata de "Goyescas", protagonizada por Imperio Argentina. Su relación ya había terminado.

Este año, su labor teatral es muy abundante, reponiendo la obra "¿Quién soy yo?" y actuando también en "El Gran Galeoto", "Julieta y Romeo" de Pemán, "Marsalia", "Metternich", de nuevo de Pemán y "La Voz del Silencio".

A finales de noviembre, participa en una función homenaje al escultor valenciano Mariano Benlliure; el futuro les unirá en la muerte

El año 1943 sale de gira con su repertorio, que se enriquece con obras como "Un Hombre de Negocios", "Felipe Derblay" o "Hay siete pecados" y con las que seguirá actuando en 1944. Este año vuelve al cine, de la mano de un director de éxito, Rafael Gil, con la película "Lecciones de Buen Amor" y en la escena se produce un acontecimiento, con la representación, en el mes de diciembre de "El Alcalde de Zalamea", junto a una gloria del teatro español, Enrique Borrás, con el que ya había actuado en "El Gran Galeoto".

Rivelles, con uno de sus perros, en 1943.

Su labor teatral hasta el año 1947, también incluye obras como "Con los Brazos Abiertos", "Gente de Arriba", "Cándido de Día, Cándido de Noche", "Pena de Muerte al Amor", "En Tierra de Nadie", "Dos Horas en mi Despacho"; "La Casa Cercada" y "El Señor Mayordomo". En 1946, se le realiza un homenaje en Valencia, poniendo en escena la obra "El Hombre que Volvía a Casa" de Julia Maura. 

Los años 1947 y 1948 serán un hito en la carrera cinematográfica de Rafael RIvelles, pues suponen el año de rodaje y de estreno de su obra cumbre en el cine, "Don Quijote de La Mancha", a las órdenes de Rafael Gil. Hasta 1953, Rivelles no volverá a ponerse delante de unas cámaras, y su labor cinematográfica sólo incluirá seis películas más, rodadas de forma esporádica en los años 50 y los 60.

El año 1947, la productora valenciana CIFESA, inicia el ambicioso rodaje de la adaptación al cine de "Don Quijote de La Mancha". El director elegido fue el prestigioso Rafael Gil, que tuvo la magnífica habilidad de elegir para los personajes principales a Rivelles, como Don Quijote y a Juan Calvo, como Sancho Panza, ambos actores de origen valenciano. La elección no pudo ser más afortunada, pues ambos están magistrales y dan una imagen icónica de los personajes, que perdura. Por otro lado, la película está interpretada, además, por un magnífico plantel de actores de reparto, desde Julia Lajos o Julia Caba Alba, pasando por Fernando Rey o Guillermo Marín, entre otros.


Esta película le valió a Rafael Rivelles, la Mención de Honor en el Primer Certamen Cinematográfico Hispanoamericano y el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos, que también fue otorgado a Rafael Gil, como mejor director.

En una entrevista al guionista de la película, Antonio Abad Ojuel, comentaba sobre Rivelles: "Rafael Rivelles, vestido de hierro, con su agudo perfil prolongado por la rala barba, es la más asombrosa reproducción de caballero andante que quepa imaginar". El periodista comenta: "Desde luego, supiste elegir bien… La más alta figura de las letras españolas ha sido interpretada por el más excelso actor de nuestra escena y de nuestro cine". Elogiosas palabras tienen también para Juan Calvo, en su papel de Sancho Panza, "el actor indiscutible para llevar a feliz término tan importante papel".

En 1948, se le rinde un homenaje en Valencia, en donde siempre es recibido calurosamente y es nombrado Hijo Predilecto. Tras una breve pausa en su labor teatral, por enfermedad, vuelve a reaparecer sobre las tablas, en 1949, dedicándose de lleno al teatro, y apareciendo hasta mediados de los 50 en obras como "Yu Suang el Loco", "La visita que no llamó a timbre", "El Gran Cardenal", "La Sombra pasa", "Cinco Minutos Antes", "El Mañana no está escrito", "La Mariposa y el Ingeniero", "Malvaloca" y "Al Amor Hay que Mandarle al Colegio". En esta obra, de gran éxito, con más de 100 representaciones, compartió escenario con Mary Carrillo. En sus memorias, "Sobre la vida y el escenario", Mary tiene un mal recuerdo de su experiencia, considerando a Rivelles, de "carácter raro, más bien antipático" y comenta que fue por voluntad de Rivelles, que ella no continuara trabajando en el Teatro Lara.

En 1950, obtuvo la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes, en su categoría de Teatro. Curiosamente, también se le otorga a su hija Amparo Rivelles, en la categoría de Cine. La saga brillaba en todo su esplendor. De hecho, dos años después, en una encuesta de la prensa, se reconoció a Rivelles como el mejor actor de 1951. 

En 1951, realizó una actuación junto a dos de los grandes nombres del teatro español, Borrás y Calvo, en la obra "El Alcalde de Zalamea".

En 1953, vuelve al cine, con otra gran interpretación, en el papel de Judas, en la película de Rafael Gil, "El Beso de Judas", en donde trabaja junto a un joven Paco Rabal, obteniendo críticas entusiastas.

Perfecto, en "El Beso de Judas", en una imagen con un tremendo parecido a su hija Amparo.

En 1954, sigue su labor cinematográfica, siendo reclamado de nuevo por Rafael Gil, para la película "Murió Hace Quince Años"(también con Rabal) que recibe buenas críticas y por la que obtuvo la Placa San Juan Bosco (luego Premio Fotogramas). Por otro lado, su labor en el teatro no se detiene, a pesar de las afirmaciones del propio Rivelles de retirarse durante un tiempo del teatro, que siempre incumple, recordando que es dónde mejor se encuentra, aunque le resulte cansado…

Junto a un joven Paco Rabal en "Murió Hace Quince Años".

Ese año, estrena la obra de Calvo Sotelo, "La Muralla", en el teatro Lara que será un gran éxito, llegando a las 700 representaciones. En el elenco, la actriz valenciana Amparo Martí y su marido, Paco Pierrá.

El año 1955, participa en el rodaje de otro triunfo apoteósico del cine español de la mano de Ladislao Vajda, "Marcelino Pan y Vino", que encumbró a Pablito Calvo. Esta película volvió a unir a Don Quijote con su Sancho, ya que también interviene en la película, Juan Calvo, cuya actuación como Fray Papilla fue aclamada y premiada.


En noviembre de ese año estrena en teatro, la obra "La Venganza" y dos meses después, otra obra de gran éxito, "La Herida Luminosa" de Segarra, cuyo original en catalán fue traducido por Pemán. Segarra consideraba a Rivelles, "un mariscal de la escena". La obra sobrepasaría las 400 representaciones.

En 1956, encontramos a Rabal, como no podía ser de otra manera, en un agasajo a los actores valencianos. Su popularidad sigue siendo inmensa, siendo considerado en un concurso del Correo Catalán, uno de los ases del teatro.

A finales de año actúa en la obra "Mónica" de Alfonso Paso y en "Lecciones de Amor" y participa en una representación de "Pepa Doncel" junto a Lola Membrives, en homenaje a Benavente.

Entre 1957 y 1959, continúa con su labor teatral. Tras las representaciones de "El Viento sobre la Tierra", forma compañía propia, como titular del Eslava de Valencia, junto a dos grandes actrices, Cándida Losada y Carmen Carbonell. Su primer estreno, en Valencia, será la adaptación de la obra de Anouilh, "El Vendaval". Estando de gira con esta obra, se produce un trágico suceso, la riada de Valencia. Una de las representaciones se realizará en homenaje a los damnificados.

A finales de año, estrena la obra de Calvo Sotelo, "La Herencia", en el teatro Alkázar, que también obtiene un gran éxito. En 1958, estrena "La cárcel sin puertas" de Giménez Arnau y en 1959, otra obra de Calvo Sotelo, "No".

Ese mismo año, estrena "Papá se Enfada por Todo", una comedia de Alfonso Paso, y de gira por España, "El Acusador Público" y la comedia de Edgar Nevilles, "Rapto", que no obtiene buenas críticas.

En la decada de los 60, alterna retiros temporales de su labor en la escena, con su aparición en el cine, en lo que supondrá su retirada de la gran pantalla.

Rivelles, en sus últimos años.

En lo personal, Rivelles se vuelve a casar, esta vez, con la actriz Rosa Fontana (nacida en 1938), con la que tendrá dos hijos, Rafael Víctor y Rosa Ana. 

Además, su hija Amparo Rivelles regresa en 1969 a España, después de más de 25 años de estancia en México, si bien, volvería esporádicamente, pues allí quedó su hija.

La actriz Rosa Fontana.

En 1960 y 1961, aparece en los escenarios con obras como "Cuidado con las Personas Formales", "El Rey Ha Muerto", "Fiesta de Caridad" e "Historia de un Hombre Cansado". En el cine, interviene en una producción italiana, "La rebelión de los esclavos" de Vittorio Cottafavi. Hasta mediados de 1964 se da un periodo de descanso, que sólo rompe para aparecer en una película dirigida por el prestigioso director francés Abel Gance, titulada "Cyrano y D'Artagnan", rodada en el año 1963.

El año 1964 regresa al teatro, apareciendo en "Ardele o la Margarita" y en la inauguración del Teatro Español, actuando en dos obras del teatro clásico español, rodeado de un gran plantel de actores, "El Retablo de las Maravillas" de Cervantes y "Reinar después de morir" de Luis Vélez de Guevara.

También tiene tiempo de rodar otra película, la penúltima de su carrera, titulada "El Señor de La Salle" dirigida por Luis Cesar Amadori. A principios de 1965 es homenajeado en el programa de Televisión Española, "Esta es su Vida", por desgracia, parece que no subsiste copia del mismo. En el programa aparece también Imperio Argentina, que tiene palabras amables con él, que le llegan a emocionar.





Caricatura de Rivelles. Hoja del Lunes. 15 de agosto de 1965.


Rivelles en su última película, "El Greco".

Rivelles internacional, junto al actor Mel Ferrer, en "El Greco".


Tras otro periodo alejado del cine y el teatro, , el año 1966, rueda su última película, "El Greco" de Luciano Salce, protagonizada por Mel Ferrer.  

También vuelve a la escena en una obra, escrita expresamente por Alfonso Paso para otra gloria de la escena española, Celia Gámez. Con esta obra parte de gira por España, en lo que será su canto del cisne. 

En 1968, realiza su primer trabajo para Televisión Española, en la adaptación a la pequeña pantalla de "La Mala Ley" de Linares Rivas, para un Estudio 1, junto a Lola Cardona, Mercedes Prendes y un genio del humor, también valenciano, Luis Sánchez Polack "Tip".

Ese año sufre un grave accidente de automóvil del que logra recuperarse, de forma que en octubre ya puede seguir con las representaciones de la obra, junto a Celia Gámez. La relación no acabo bien, llegando a reclamarle Rivelles, alguna deuda salarial.

Desde este momento, Rivelles tan solo hará dos interpretaciones, ambas para el programa Estudio 1 de Televisión Española. 

En primer lugar, el 18 de febrero de 1969,  se pone en antena su interpretación en el papel protagonista, en "El Abuelo" de Pérez Galdós. Sin duda, Rivelles recordaría que su padre también interpretó esta obra en la escena y la anécdota que el propio Rivelles comentaba en alguna entrevista, cuando siendo un niño, su padre tras su actuación le preguntó: "¿Qué te ha parecido?", Rivelles respondió: "La obra me ha gustado mucho, pero tú, no." A lo que su padre repuso: "¡Hombre! ¿Y eso por qué? "Porque no chillas lo necesario".

Por último, en febrero de 1970, la que sería su última actuación, en el papel de Blaise, en la obra "Jazz" de Marcel Pagnol. Las críticas siempre son entusiastas: "Jazz" sería muy poco (…) de no haber encontrado un actor insustituible: Rafael Rivelles, profesor Blaise auténtico en todo; en la acción, en las reacciones, en la dicción y, sobre todo, en la manera de escuchar, de atender. De expresar sin palabras…"

Rivelles en "El Abuelo".

Dos imágenes de su última actuación en "Jazz". 

Rafael Rivelles, ya enfermo, sufrió una trombosis cerebral, en su domicilio de la calle Alcalde Sainz de Baranda nº 50, el 12 de noviembre de 1971, de la que ya no se recuperaría, muriendo en la Ciudad Sanitaria Francisco Franco, a las dos de la tarde, del 3 de diciembre. En un primer momento fue velado en el propio hospital, si bien, luego fue trasladado al Teatro Español.

Su hija Amparo se encontraba en México, por lo que no pudo asistir al entierro y alguna noticia habla de "sus hermanos enfermos" (Amparo murió en 1976 y ésta sería la única referencia, de ser exacta, a que su hermano Juan todavía estaba vivo), por lo que la comitiva fúnebre la presidió el resto de la familia (primos y sobrinos). Su ex-mujer María Fernanda envió una corona, no se menciona a su nueva mujer (luego, la prensa del corazón, hablaría de la lucha por la herencia). 

Según sus deseos, sus restos fueron trasladados a Valencia y enterrados en el cementerio de El Cabanyal, junto a sus queridos padres. Prácticamente enfrente, yace otro renombrado artista valenciano, que curiosamente también murió en Madrid y también deseó ser enterrado junto a sus padres, el escultor Mariano Benlliure.




Tumba de Rivelles y sus padres en el Cementerio de El Cabanyal. Sección 1ª Izquierda. Nicho 89. Tramada 3.

Muchos años después, en el 25 aniversario de su fallecimiento, se inauguró una placa en la casa familiar en la calle de la Reina, nº122.