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Isabel Pallarés

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en teatro. Comentarios (0)

ISABEL PALLARÉS. LA ACTRIZ DE REPARTO

Isabel Pallarés (a menudo acreditada como María Isabel Pallarés) es un claro ejemplo de actriz de reparto. La mayor parte de su carrera la desarrolló en el teatro, pero su rostro de rasgos amables y su característica voz, se hizo reconocible tras su participación en varias películas, en papeles menores. Así que, vamos allá, con la vida y la obra de esta paisana.

EL AMBIENTE FAMILIAR Y LOS COMIENZOS

La actriz Isabel Pallarés Banquells (aunque muchas fuentes, erróneamente, escriben Banqueis) nació en Valencia, el 9 de enero de 1905. Sus padres fueron José Pallarés Iranzo e Isabel Banquells Camilleri. Isabel tuvo cinco hermanos, de los que, Consuelo también se dedicó al mundo de la interpretación, aunque se retiró en los años 30, para volver esporádicamente en los años 70 y 80. Su madre, también actuó en el teatro y su padre, que trabajó como funcionario y letrado, fue empresario del Teatro Principal de Valencia, durante unos años. 

La familia Banquells-Camilleri darían lugar a una saga de actores, que desarrollaría su carrera en México, entre ellos, Roberto Banquells,   su esposa Magdalena Garafulla y su hijo, Roberto Banquells Garafulla. 

Además, emparentarían con otra gran familia valenciana de artistas, los Iturbi, tras el casamiento de Teresa Iturbi (hermana de los pianistas José y Amparo) con Juan Banquells Camilleri, tío de Isabel.

Por tanto, Isabel formaba parte de una familia de buena posición, con raíces en el mundo de la interpretación, por lo que sus primeros pasos se manifiestan muy pronto en funciones del colegio. Así, en 1916, en el Colegio de las Dominicas, donde realizaba sus estudios, participa en la obra "La Bella Condesita". Un par de años después, junto al resto de la familia, la encontramos en el Teatro Olympia, en una fiesta de caridad, en donde actúan en la obra de Muñoz Seca, "Trampa y Cartón". En esta línea, en 1921 interviene en "La Casa de la Troya" y en 1923, de nuevo en una función benéfica, en el teatro Principal, con la obra "La verdad de la mentira" de Muñoz Seca.

A principios de 1924, en otra función benéfica, esta vez del Patronato de la Juventud Obrera, interviene en la opereta "Carnaval de Una Vida", en donde interpreta un cuplé titulado "Las Noches de la Luna", que según recoge la prensa, dado su éxito, será registrado en disco. En enero de este mismo año, también actúa en una función para los niños pobres, con la obra de Linares Rivas, "Cobardías".

Tras todas estas actuaciones, no podía tardar mucho su debut como profesional que se produciría este mismo año, en la nueva temporada teatral que se iniciaba en septiembre. Junto a ella, también debutó su hermana Consuelo.

Poco antes de este acontecimiento, se produce un hecho luctuoso, el 4 de agosto de 1924, muere en Valencia, el padre de Isabel, siendo enterrado en el cementerio de esta ciudad.

La vida continua y así, el 26 de septiembre de 1924, Isabel debutaba en el teatro Eslava de Valencia, en un corto papel en la obra "La Prisa" de los Álvarez Quintero.


A continuación, marcha de gira con la compañía de Ramón Gatuellas, que lleva en el repertorio, obras como "El Príncipe que Vuelve", "Los Sobrinos de Pedro", "Los Hijos Mandan", "El Adversario" o "El Abuelo". Posteriormente, se une a la compañía de la prestigiosa pareja de actores María Bassó y Nicolás Navarro, actuando en obras como "Ha Entrado Una Mujer" o "Señorita Mamá".

A finales de 1926, cambia de compañía y se une a la del actor Francisco Hernández, apareciendo en el clásico "Don Juan Tenorio" y en obras como "El señor cura y los ricos", "El Matrimonio Interino", "Lo que ellas quieren, "Mimí Valdés", "La de San Quintín" o "El Ardid". En la prensa empiezan a resaltar su presencia en los escenarios, obteniendo buenas críticas. 


En mayo de 1927 pasa a la compañía de José Montenegro y Joaquín Roa, actuando en "La Loca de la Casa" de Perez Galdós y en la nueva temporada teatral formará parte de otra compañía, la de la actriz María Cañete, con un repertorio tanto de obras españolas, como adaptaciones de obras extranjeras, tales como "Los Lagarteranos", "¡Usted es Ortiz!, "La última novela", "Tambor y Cascabel" o "Mi mujer es un gran hombre". 

Una de las primeras fotos en la prensa. Nación, 26 de septiembre de 1928

En 1928, actúa un par de meses en la compañía de María Palou, actuando en el teatro Princesa con la obra "La Petenera" y en mayo, se une a la compañía de Díaz-Artigas, para sustituir a la actriz Josefina Santaularia. Hasta final de la década, Isabel seguirá cosechando éxitos con interpretaciones en "El Rosal de las Tres Rosas" de Linares Rivas, "Cuerdo Amor, Amo y Señor" de Avelino Artís, "Cuento de Aldea" , "Vidas Cruzadas" y "Cien Comedias y un Drama".

Una de las buenas críticas recibidas, por "El Rosal de las Tres Rosas"


LOS AÑOS 30

A comienzos de los años 30, actúa con éxito en la obra en verso, "El Monje Blanco" de Eduardo Marquina. En la misma compañía también encontramos a una futura actriz de cine, con una biografía pendiente, Rosita Díaz Gimeno.

A finales de ese año, cambia de compañía y se adhiere a la de otra pareja teatral y personal, Pepita Meliá y Benito Cibrián, con la que estará hasta septiembre de 1931, actuando en obras como "Los Duendes de Sevilla" de los hermanos Quintero, "Cásate con mi mujer" (una adaptación de una obra de Ladislado Fedor), "El Padre Alcalde" de Muñoz Seca, "Viva Alcorcón, que es mi pueblo" y "Las Brujas".

A continuación forma parte de la compañía de la prestigiosa actriz Irene López Heredia con la que trabajará hasta el final de la década.

Su labor con esta compañía es muy abundante y reconocida. Hasta finales de 1931, interviene en obras como "La Princesa del Marron Glace", "Una Gran Señora" , "El Embrujado" de Valle-Inclán o  "Las Llamas del Convento". La crítica del diario ABC por su papel en esta obra reseña su "actuación irreprochable que mereció un especial aplauso del público". También merecerá su primera caricatura en dicho diario.


En el año 1932, la encontramos de gira por España y por Sudamérica, actuando en "Érase una vez en Bagdad", "La Escuela de las Princesas" y ya de vuelta en España, en 1933, en "El Rival de su Mujer", "Rosas de Otoño" de Benavente, "Plataneras" (interpretada muy "ad hoc", en Tenerife), "La Duquesa se divierte", "La Luz" y "La Verdad Inventada", ambas de Benavente.

En 1934 y 1935 siguen de gira por España, actuando en Cataluña y Aragón, poniendo en escena "Por Tierras de Hidalgos", "El Río Dormido", "Cuando Angélica fue Hombre", "La Inglesa Sevillana" y adaptaciones de "Un Marido Ideal" de Oscar Wilde y "Lady Frederick" de Somerset Maugham, así como otros estrenos: "La Papirusa" de Torrado y Navarro o "La Mujer que se vendió".

Caricatura en ABC por su actuación en "Tierra de Hidalgos"


En "La Papirusa", junto a Mariano Asquerino e Irene López Heredia. Foto ABC. 1935

La prensa se hace eco de su versatilidad y de su "ternura y delicadeza" como rasgos que la caracterizan, apareciendo alguna nueva fotografía que la dará más a conocer.



El infausto 1936 se inicia con la actuación en el teatro de la Zarzuela en la obra "La Dama del Antifaz" y posteriormente, en "Sueño de Primavera" y "Los Volcanes".

Tras el comienzo de la guerra, Isabel Pallarés vuelve a su ciudad natal, Valencia, y da cobijo en su casa, al autor Jacinto Benavente, protegido por la República, que después de la guerra, tras una retractación por temor a las represalias, seguirá con su labor teatral hasta su muerte, siendo ampliamente reconocido.


En Valencia, en octubre de 1936, Isabel participa en una representación de "Los Intereses Creados", en la que el propio Benavente interpretaba el papel de Crispín, en favor de los niños expulsados de Madrid por la guerra.

Elenco de "Los Intereses Creados". Revista Crónica


Una vez finalizada la guerra, encontramos en el mes de junio a Isabel, actuando en el teatro Romea de Barcelona, en la compañía de Amparo Martí y Paco Pierrá, en la obra "El Derecho de los Hijos" y ya en julio, vuelve a sus orígenes, a la compañía de López Heredia, interpretando en Barcelona, la obra de Benavente, "Campo de Armiño", además de "Lady Amarilla" y "Suspenso en Amor", una nueva adaptación de una obra de Ladislao Fedor.

LOS AÑOS 40

La labor teatral de Isabel Pallarés se mantiene firme durante toda la década de los años 40, salvo por un paréntesis de año y medio, entre finales de enero de 1940 y julio de 1942. Desconozco el motivo de este paréntesis, quizá contrajera matrimonio en este momento y se alejara momentáneamente de la escena. Isabel Pallarés estuvo casada con Jesús Gabaldón Pérez-Campoy, que se dedicó brevemente al teatro.

Por tanto, en enero de 1940, actúa en "La Corte de los Truhanes" y desaparece de las carteleras hasta julio de 1942, en que regresa con la compañía de Lola Membrives con obras como "Teresa de Jesús", "Bendita Seas", "La Lola se va a los Puertos" de los hermanos Machado, "Señora Ama" de Benavente e incluso un Pirandello, "La vida que te di".

El año 1943 será especial para Isabel Pallarés. En la primera mitad del año sigue con Membrives poniendo en escena "Cancionera", "Otra vez vivir" y "Zazá", pero en la nueva temporada teatral formará compañía propia junto al prestigioso actor Carlos Lemos. Con su compañía girará por España hasta su disolución dos años después. A finales de este año representan la obra "El Corazón Manda".

El año 1944 será muy prolífico y las interpretaciones de ambos actores recibirán muy buenas críticas. Este año pondrán en escena, "Canto de Alondra", "Dora, la Espía", "El Cisne" (en donde otro magnífico actor de la compañía recibe elogios, Rafael Alonso), "Él duerme, Ella delira", "El Nido Ajeno", "Escuela de Millonarias", "La Escuela de las Princesas", "Lo Cursi", "Los Intereses Creados" y "Los Niños Perdidos en la Selva", ambas de Benavente, "Una Conquista Difícil" "Marianela" y "Tragedias, no". También participa en octubre en un homenaje a Benavente, con el que sin duda, guardaría una amistad tras su ayuda durante la guerra civil.

En la primera mitad de 1945 sigue con algunas obras del repertorio y además, añade "Correo de América" y "La Fuerza Bruta". 

Pero en la segunda mitad, ya se ha disuelto la compañía con Lemos y pasa a formar parte de la compañía de la vedette Celia Gámez, actuando en "Hoy como Ayer", por lo que ahora Isabel, actuará en un género diferente, mostrando, de nuevo, su versatilidad. 

El siguiente año, 1946, tiene gran éxito la obra, "Gran Revista" y siguen de gira por España, recalando en Barcelona. Tras finalizar la gira, Isabel marcha a la compañía del actor Enrique Borrás, cambiando de nuevo de registro y representando las adaptaciones al castellano de autores clásicos del teatro en catalán, como Rusiñol o Guimerá. Así, la encontramos en "Buena Gente" y "Tierra Baja", sin abandonar otros clásicos españoles, como "Don Juan Tenorio" o "El Alcalde de Zalamea", así como "El Místico" o "La Mala Ley".

En 1948, se registra otro "apagón" en su carrera teatral y vuelve a aparecer en 1949, para terminar la década con la compañía del teatro Talía, con el clásico "Las de Abel".

LOS AÑOS 50: Y LLEGÓ EL CINE

La década de los años 50, también se inicia con un año "en blanco" para volver en 1951, con la misma compañía, actuando en la obra, "El Sombrero de Copa" de Vital Aza.

En 1952, forma parte de la compañía Gascó-Granada, representando en el Reina Victoria, "Esposa Constante" de Somerset Maugham y "El Último Beso de la Señora Cheyney". El año siguiente con la compañía La Máscara representa en el teatro Alcázar, "El Patio" y "Carta a París" (en donde coincide con otra actriz ya celebrada en este blog, Nani Fernández) y en "Los Meritorios". A final de año, interviene con gran éxito en el estreno de la última obra de Buero Vallejo, "Madrugada".

En 1954, en Barcelona, pone en escena, además de otras obras ya comentadas, "Rosa y Rosita" y sobre todo, destaca el montaje de la obra de Eugene O'Neill, "Tres Comedias del Mar".


Este año muere Jacinto Benavente, amigo de Isabel y del que había llevado a la escena gran parte de su repertorio, así que era inevitable que participara en varias funciones de homenaje, con obras como "Canción de Cuna" y el clásico, "Los Intereses Creados". Además, se reestrena "Madrugada" en Madrid y otra obra de los hermanos Quintero, "Las Flores".

Y entonces llegó el cine. En 1955, en uno de esos paréntesis teatrales, Isabel Pallarés debuta en cine a la edad de 50 años, en un clásico del cine español, "Historias de la Radio" de José Luis Sáenz de Heredia. Una película de "episodios", que permite lucirse a una gran parte de los actores de reparto del cine español, era perfecta para que Isabel Pallarés desplegara todo su oficio y se diera a conocer en la gran pantalla.

Su personaje muestra algunas de las características que ya mostrara en algunos de los personajes con los que triunfó en el teatro, ternura, empatía, cercanía, ya que interpreta a Aurelia, la humilde lavandera, cuyo hijo necesita una costosa operación que se puede realizar en Estocolmo.

Junto a Carlitos Acevedo en "Historias de la Radio"

Sus primero títulos de crédito y junto a Guadalupe Muñoz Sampedro, José Luis Ozores y Alberto Romea

El año1956 interviene en una comedia de Jardiel Poncela, adaptada al cine, "Los Ladrones Somos Gente Honrada" de Pedro Luís Ramírez, de nuevo acompañada por un extenso reparto.

En "Los Ladrones Somos Gente Honrada"

También este año añade otra obra de teatro en su haber, "Hoy es Fiesta" de Buero Vallejo, estrenada en el María Guerrero y que superará las 200 representaciones. Además es una de las agasajadas por la Casa de Valencia en Madrid, junto a otros ilustres valencianos.


Hasta finales de la década combina su trabajo en el teatro y en el cine. Para las tablas, actúa en "El Sol Sale para Todos", "La Malquerida", "La Carreta", "La Vida en un Hilo" y "Manda a tu madre a Sevilla".

En el cine, interviene en la adaptación homónima de la obra "Madrugada" que ella misma había estrenado, dirigida por Antonio Román, en 1957.

En 1958, trabaja en tres películas, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice y en dos populares éxitos del año, "Una Muchachita de Valladolid" de Luis César Amadori y "Las Chicas de la Cruz Roja" de Rafael J. Salviá.

En una escena de "Una Muchachita de Valladolid"

El año 1959 traerá dos nuevos papeles para Isabel, en el gran éxito del año que encumbró a la pareja Vicente Parra y Paquita Rico, "¿Dónde Vas Alfonso XII?" de nuevo dirigida por Luis César Amadori y una crítica película del prestigioso director Rafael Gil titulada "Camarote de Lujo".

En los momentos finales de "¿Dónde vas, Alfonso XII?"

En "Camarote de Lujo"

 Por desgracia el año acaba trágicamente para Isabel, ya que su marido Jesús Gabaldón muere el 13 de diciembre en Valencia.

LOS AÑOS 60: CONSOLIDACIÓN TEATRAL,  CINE ESPORÁDICO Y AHORA, TELEVISIÓN

En la década de los 60, Isabel potencia su carrera en el teatro, mientras que su labor en el cine será menor y así continuará hasta el final de su vida, apareciendo esporádicamente, en la gran pantalla.

En 1960, interpreta el papel de una de las excéntricas viejecitas en la obra de Mihura, "Maribel y la Extraña Familia", protagonizada por otra valenciana María Fernanda d'Ocón y en un clásico de Lorca, "Yerma".

El año 1961 se estrena la adaptación de la célebre obra de Lillian Hellman, "The Children's Hour", en español titulada "La Calumnia", estrenada el 28 de enero, protagonizada por una joven Amparo Baró, que fue aclamada por la crítica. A finales de ese año se estrenaría la adaptación al cine de la misma obra dirigida por William Wyler, protagonizada por Audrey Hepburn y Shirley MacLaine, que recibió el mismo título, probablemente por el reciente éxito de la adaptación teatral. 

Ese mismo año también actúa en "Milord, la corista y el servicio doméstico" de Jerome K. Jerome y para el cine en "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín y "Pecado de Amor" de Luis César Amadori.

En 1962, sólo interviene en una película, "La Reina del Chantecler" de nuevo a las órdenes de Rafael Gil y hará un paréntesis de cuatro años en su trabajo para el cine. Para las tablas, actúa en otra gran adaptación "Becket o el Honor de Dios", protagonizada por Paco Rabal y Fernando Rey, en los papeles que llevaron al cine, Peter O'Toole y Richard Burton, como Enrique II y Thomas Becket, respectivamente. Hasta final de año también actúa en la reposición de "Maribel y la Extraña Familia" y "Alrededor de Siempre". Este año también resultará luctuoso personalmente, para Isabel, ya que fallece su madre, Isabel Banquells Camilleri, en Valencia, el 11 de mayo.

Ancianita carlista junto a Julia Caba Alba, Carmen Rodríguez en "La Reina del Chantecler"

El siguiente año su labor teatral se acentúa. Actúa junto a Vicente Parra en "Cita en Senlis", en "Las Chicas del Taller", "La Bella Dorotea" de Mihura y en una obra de largo recorrido "El Cianuro, ¿solo o con leche?", en donde interpreta a una anciana en silla de ruedas, que posteriormente se llevaría a la televisión, siendo interpretado este papel por Aurora Redondo.

Para finalizar el primer lustro de los sesenta, sigue su actividad teatral con obras como "El Caso de la Mujer Asesinadita", "Diálogos de la Herejía", "La Condesa Laurel" y "La Tercera Palabra".

Con esta obra seguirá en escena en 1966, si bien, este año marca la primera actuación de Isabel para la televisión, en concreto, en Telecomedia del Humor, con la adaptación de la obra "Todos Somos Importantes", que se emitió el 20 de noviembre, protagonizada por Laly Soldevila y Julio Navarro.

Este año también vuelve al cine, en un papel sin acreditar, con la película, "Nueve Cartas a Berta" de Basilio Martín Patino.

En 1967 trabaja para una de las series más exitosas del momento "La Casa de los Martínez" y vuelve al teatro en 1968 con la obra "La Vil Seducción" protagonizada por Queta Claver y Arturo Fernández. Este año y el siguiente también actúa en una obra que se prolongará en cartel varios años, aunque ya sin su presencia, "Enseñar a un Sinvergüenza" protagonizada por Pepe Rubio.

Por último, para finalizar los 60, participa en dos nuevas películas, "El Día de Mañana" de Agustín Navarro y "El Ángel" de Vicente Escrivá, protagonizada por Rafael.

LOS AÑOS 70 Y 80: LA TRACA FINAL

En los 70, Isabel Pallarés sigue trabajando a tres bandas. En 1970, para televisión, como no podía ser de otra forma, interpreta la obra "Madrugada" que ella misma había protagonizado en teatro y luego en su adaptación para el cine. Para este medio también interviene en otra serie de éxito, "Remite Maribel", en el episodio "La Llave de la Despensa" y en Páginas Sueltas en "El Club de los Corazones Antiguos" y en el capítulo "La Prima Angélica" de la serie "Visto para Sentencia". En el teatro, actúa en "Tú me acostumbraste" con la compañía de Germán Cobos y Gloria Osuna.

En dos escenas de "Madrugada". Junto a Mónica Randall.

En la primera mitad de los 70, trabajará con diversas compañías. En 1971, actúa en "El Apagón" junto a Marisol Ayuso y Paco Morán;  en 1972, se une a la de Guillermo Marín y Esperanza Navarro y actúa en la obra "Tal vez un prodigio" y en los dos años siguientes junto a Arturo Fernández en la obra "Pato a la Naranja". Para televisión interviene en la serie Novela con "Selma Lagerlof" en 1974 y en 1975, además, participa en el rodaje de una nueva película, "Duerme, duerme mi amor" de Francisco Regueiro. En las tablas, este mismo año, trabaja en la obra "Sencillamente, un burgués" de nuevo con Arturo Fernández.

En la segunda mitad de los 70, actúa en una obra de gran éxito de Pedro Osinaga, "Sé Infiel y no Mires con Quién" y en una reposición de "Maribel y la Extraña Familia", junto a Aurora Redondo que tendrá gran éxito y superará las 300 representaciones.

Para la televisión, interviene en la serie "Papá Goriot" y en un nuevo episodio de Estudio 1, "Exiliados", mientras que para el cine, añade dos nuevas películas, en papeles pequeños, "Mauricio, mon amour" de Juan Bosch, en un papel no acreditado, estrenada en 1976 y en "El Día del Presidente" de Pedro Ruiz, del año 1979.

En "Papá Goriot" para televisión

En la primera mitad de los 80 asistimos a su paulatino retiro. En televisión, en 1980, participa en otro Estudio 1, "La Venus de Milo", en 1981 en Teatro TV, actúa en "Las Viejas Difíciles" y en Escrito para TV, en "Siete Días de Amor", en 1984 que supondrá su última participación para una serie de televisión. También aparece en un serie de éxito "Los Desastres de la Guerra" estrenada en 1983, en donde Paco Rabal interpreta a Goya.

Sobre las tablas, en 1981, junto a la compañía de Saza, actúa en "Filomena Maturano" y se despedirá de los escenarios, en 1982, de nuevo junto a Arturo Fernández en "El Huevo de Pascua" de Jean Poiret.

Ya enferma y prácticamente retirada, volverá una vez más al cine, en 1985, en la película de Basilio Martín Patino, "Los Paraísos Perdidos".

En una imagen borrosa de su última actuación en "Paraísos Perdidos"

Isabel Pallarés morirá en Valencia, su ciudad natal, el 13 de febrero de 1986, poco después de haber cumplido los 81 años, siendo enterrada junto a su marido, en el cementerio municipal de Valencia. En su lápida: "Isabel Pallarés Banquells. Actriz".


Eugenio Domingo

Escrito por actoresdenuestrocine 04-08-2018 en cine. Comentarios (0)

EUGENIO DOMINGO. UN FANTÁSTICO ACTOR QUE CAMBIÓ DE RUMBO

El caso de Eugenio Domingo es excepcional. Fue un magnífico actor, de aquellos a los que se llamó niños prodigio, por su capacidad de actuación a tan temprana edad. Sin embargo, Eugenio Domingo decidió dar un giro de 180 grados a su vida y abandonó las tablas y los sets de rodaje a finales de los 50. Conozcamos, por tanto, un poco más, a este gran actor que fue Eugenio Domingo.

LOS PRINCIPIOS

Eugenio Domingo Alavedra, su nombre completo, nació en Barcelona, el 17 de noviembre  de 1934, hijo de Daniel Domingo y Rosa Alavedra. 

Desconozco la relación de sus padres con el mundo de la radio, pero fue en Radio San Sebastián, en 1939,  a la edad de 5 años, en donde Eugenio dio sus primeros pasos de artista, pues de lo que no parece haber duda, es de que ya era un avezado actor . No dispongo de más información sobre su labor hasta 1948.

Ese año comienza realizando trabajos como actor de doblaje, en concreto, como voz adicional de algún actor infantil en la película "¡Qué bello es vivir!", pero, además, supone su debut en el cine, pues participa en el rodaje de sus dos primeras películas, "El Señor Esteve" dirigida por Edgar Neville, ese mismo año y que se estrenaría en los cines el 23 de febrero de 1949 y en "Hoy no Pasamos Lista" dirigida por Raúl Alfonso, en donde interpreta el papel de el "pelao". En una reseña sobre el estreno de esta última se menciona: "(...) y los actores infantiles Quico Juanes, Eugenio Domingo y Tony Hernández, los tres procedentes de la radio y del doblaje".

Algunas fuentes citan su actuación en una película llamada "Maleficio", si bien, puede tratarse de una película que no llegó a estrenarse rodada en 1949.

Algunas fuentes adelantan su inicio como actor de cine al año 1947, con su actuación en la película "Fuenteovejuna", probablemente en un papel sin acreditar, prácticamente de figurante y aunque no todas las fuentes lo citan, apareció interpretando el papel de Íñigo de niño, en "El Capitán de Loyola" del año 1949, aparentando menos edad de la que en principio tenía en aquel momento.

En "El Capitán de Loyola"

LOS AÑOS 50: SU CARRERA EN EL CINE

Eugenio Domingo realiza casi la totalidad de su carrera cinematográfica en los años 50. Tras las breves apariciones en las películas antes mencionadas y una última actuación poco antes de su muerte, los papeles que le dieron a conocer como actor los interpretó en esta década.

Además, inicia su carrera en el teatro, en el año 1950, en la obra "La Torre Sobre el Gallinero", una adaptación de una obra de Vittorio Calvino, estrenada el 1 de mayo, en el teatro Ensayo, dirigida e interpretada, nada menos que por Fernando Fernán Gómez.

Como actor de doblaje, participa en "Pequeñeces" de Orduña, "Oliver Twist", "Hablan las Campanas" y "Cadenas rotas".

En el cine actúa en un clásico del cine español dirigido por Juan de Orduña, a mayor gloria de Aurora Bautista, "Agustina de Aragón". Eugenio tiene una breve aparición como lazarillo del ciego interpretado por otro gran actor de reparto, Nicolás Díaz Perchicot. 

En su breve escena en "Agustina de Aragón", junto a Aurora Bautista y Nicolás Díaz Perchicot

El año 1951 supondrá un triunfo para nuestro protagonista, pues interpreta su papel más recordado tanto por el éxito de la película como por méritos propios. Se trata de su interpretación como Francisco, uno de los pastorcillos en la película "La Señora de Fátima" dirigida por Rafael Gil. 

En su papel de pastor en "La Señora de Fátima"

Una de las críticas sobre su actuación realizada por el mítico Alfonso Sánchez, sería premonitoria, citando: "La Señora de Fátima nos dio la cuajada realidad de Eugenio Domingo, un chico que puede compararse a Freddie Bartholomew y a Roddy MacDowall. Pero a pesar de ser parte principal en la película, esta rutina del cine nacional le ha omitido en la publicidad y ni siquiera su nombre figura en la portada del cine, donde hay otros menos importantes. Este es otro fallo de nuestra organización: no saber hacer comercial un nombre para sacarle inmediato rendimiento. No olvidemos que el cine lo hacen los directores, pero lo "venden" las estrellas".

Eugenio Domingo, por tanto, daba muestras claras de un brillante porvenir y de una magnífica calidad como actor, comparándolo con los "niños prodigio" del cine clásico estadounidense, como Bartholomew que había triunfado 15 años antes en "El Pequeño Lord" o "Capitanes Intrépidos" y con MacDowall, que se dio a conocer en las películas de Lassie y realizó una creación en la película "¡Qué verde era mi valle!", diez años antes, si bien, ninguno de los dos, repitió sus triunfos ya de adultos.

Freddie y Roddy

En el año 1952, Eugenio Domingo sigue su labor de doblaje y en su carrera como actor interviene en tres películas. En una coproducción franco-española, dirigida al alimón por Alejandro Perla y Gilbert Dupé, titulada "Malaire", en una nueva colaboración con Rafael Gil en su película "Sor Intrépida", en donde interpreta el papel de Juan, un adolescente inválido que logrará finalmente andar, gracias a la monja del título y en un papel notorio en "Cerca de la Ciudad", dirigida por Juan de Orduña, una película de temática "social", protagonizada por Adolfo Marsillach, Margarita Robles y Pepe Isbert, en donde interpreta a uno de los adolescentes de los suburbios, Luis, en donde vuelve a estar estupendo junto a su compañeros de generación. De hecho, la crítica que realiza el diario ABC, destaca a los actores jóvenes, aunque con un ligero "toque" para Eugenio: "Los personajes centrales del "film" son, en realidad los que pertenecen a la "gente menuda". Son mucho mejores actores los chiquillos que los adultos que figuran en la cabecera del reparto y por eso me complace destacar en primer línea a Elías Rodríguez, José Moratalla, Luis Rodríguez  y Eugenio Domingo, menos justo que en su actuación anterior de la "Señora de Fátima". 

Convaleciente y curado, en varias escenas de Sor Intrépida

En varias escenas de "Cerca de la Ciudad" con Paco Camoiras, Pepito Moratalla y Eduardo Fajardo

Curiosas imágenes del rodaje de "Cerca de la Ciudad". Archivo RTVE

En el año 1953, vuelve a los escenarios con la obra "Agar, la Esclava", obra de Victoria Urbano y producida por la Federación de Universitarios Centroamericanos. Para el cine, interviene en "Condenados" de Manuel Mur Oti y la prensa también anuncia su participación en una película que se está preparando, "La Semilla No Muere", pero parece que finalmente no se llevó a cabo. 

Este año destaca su labor de doblaje del actor Jerry Lewis para la película "¡Vaya par de Marinos!" y del actor Ted Donaldson en "Llama un desconocido".


En 1954, añade dos películas más a su currículum. Un éxito protagonizado por Rafael Rivelles y dirigido por Rafael Gil, "El Beso de Judas", en donde Eugenio interpreta a Acab, el hijo del leproso (también llamado Acab) y en una película dirigida por Luis Ligero (hijo del actor Miguel Ligero), "Entre Barracas".

En su papel de Acab, en "El Beso de Judas"

Durante 1955, sigue en los escenarios con la obra "George y Margaret", en la compañía de Adolfo Marsillach y Amparo Soler Leal.

Para la gran pantalla actúa en una producción internacional dirigida por Ricardo Muñoz Suay y Gerard Rouquier, titulada "Beauty and the Bullfighter", estrenada en España, como "Sangre y Luces" y en dos filmes más, "El Guardián del Paraíso" de Arturo Ruiz Castillo y "Camino Cortado" de Ignacio F. Iquino.

En la segunda mitad de los 50, su actividad empieza a declinar. Para el cine, actúa en 1956, en la que a la postre será la última película del cómico Valeriano León, "El Piyayo" dirigida por Luis Lucia.

En una de sus últimas películas "El Piyayo"

En los dos años siguientes sólo se dedicará al teatro, actuando en "Don Juan Tenoyo", "El Sol Sale para Todos" y "Los ángeles no deben aterrizar", todas en 1957. En doblaje, trabaja en la película "Ariane".

En 1958, actúa en "Bobosse", una obra de André Roussin, de nuevo junto a Adolfo Marsillach y Amparo Soler Leal; posteriormente, en "Un día de Abril", en el teatro Windsor, en Barcelona, en la compañía de Enrique Diosdado y Amelia de la Torre y en dos obras más, una en el teatro Griego de Montjuïc, "Ondina" de Jean Giradoux y en el estreno en Barcelona de "George y Margaret" y en la reposición de esta misma obra, en Madrid.

Caricatura ABC. Bobosse. Eugenio Domingo, abajo a la izquierda.

El año 1959, rodará su penúltima película, "Los Cobardes" de Juan Carlos Thorry. Eugenio no volverá al cine, hasta 28 años después. Si bien, su labor como actor de doblaje continuaría, hasta 1969, en películas como "El Robo del Siglo" o "Siete Pistolas para los MacGregor", su último trabajo.

En Barcelona, siguiendo en el teatro Windsor, con Diosdado-La Torre, interpretará "John Smith I" de Jaime Silas y su última aparición (al menos en España) sobre las tablas, "Amor al Dictado", adaptación realizada por la actriz Conchita Montes de la obra de Samson Raphaelson y protagonizada por Enrique Diosdado.

En este momento, Eugenio Domingo emigra a Francia y parece que se dedicará a la radio, en un primer momento, pero en una carrera paralela a la de su hermano Xavier, se dedicará al mundo de la gastronomía, convirtiéndose en un experto reconocido, lo que le valió varios premios. Tras la dictadura franquista regresó a España, realizando programas radiofónicos como "Andar, comer y charlar" o "Un loco en la cocina", además de escribir libros de gastronomía como "Comer en mi Castilla" y colaboraciones en muchos otros.


Eugenio Domingo, a los 50 años. 

El año 1985, supondrá su regreso excepcional al cine, participando en el rodaje en la ciudad de Barcelona, de la película de Jorge Grau, "El estranger-oh! de la calle Cruz del Sur", que se estrenaría el año 1987. Ese año fue uno de los invitados al programa de Elena Santonja, "Con las manos en la masa", en donde cocinó un "fricandó".

El polifacético Eugenio Domingo murió el 29 de julio de 1989, a los 54 años, en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, siendo incinerado.




Ricardo Acero

Escrito por actoresdenuestrocine 27-04-2017 en cine. Comentarios (0)

RICARDO ACERO, EL GALÁN OLVIDADO QUE ELIGIÓ EL TEATRO


Ricardo Acero fue un joven actor que debutó en el cine en los años 40, realizando papeles de galán. Sin embargo, en los años 50, dejó el cine para dedicarse al teatro. Sobre él, hay muy poca información, si bien, he conseguido encontrar varios datos biográficos nuevos, para al menos completar, aunque sea mínimamente, una breve biografía de este "galán olvidado".

Ricardo Acero se llamaba en realidad, Ricardo García Pérez y nació el 31 de agosto de 1918, en la localidad soriana de Molinos de Razón. Desconozco el origen de su nombre artístico.

La primera referencia a nuestro protagonista aparece en el año 1943. El 29 de marzo de este año se estrena la película, "Canelita en Rama" dirigida por Eduardo García Maroto, quizá rodada a finales de 1942. 

En la película "Canelita en Rama"

A finales de este año, Ricardo combina sus trabajos cinematográficos y teatrales. El 26 de octubre se estrena su segunda película, "Ana María" dirigida por el afamado director Florián Rey, en donde interpreta el papel de chófer. En las tablas, Ricardo forma parte de la compañía de Nini Montiam, actuando en el Teatro Cómico, en el clásico "Don Juan Tenorio" que se pone en escena, como es tradicional, el 30 de octubre. Poco después, el 10 de noviembre, actúa en la obra "La gente dice que dicen..."

El año 1944, se encuentra en Barcelona junto a la actriz Lina Yegros, actuando en el teatro Poliorama, con al menos un par de obras, "Nena Teruel" de los Álvarez Quintero y "La mano de Alicia". 

En el cine se estrenará el 11 de diciembre, la película "Macarena" de Ramón Torrado, de nuevo de ambiente folklórico.

Durante 1945, aparece en otra película del mismo estilo, "Castañuela" de Ramón Torrado y posteriormente, en "Su última noche" de Carlos Arévalo. 


A continuación, encadena tres películas, estrenadas en 1946, con el exitoso director de la época Juan de Orduña, de diferente trayectoria. En primer lugar, "Leyenda de Feria", que no tendrá éxito crítico, a diferencia de la siguiente, "Misión Blanca", propaganda católica al uso, sobre la labor de los misioneros en África y protagonizada por Julio Peña y Alberto Romea. El año finaliza con una curiosa película, "Un drama nuevo", en donde una compañía teatral, pone en escena una obra que se confunde con la vida real y con su participación en "Un traje de luces" de Edgar Neville, que se estrenaría el año siguiente.

Junto a un gran actor, Jesús Tordesillas, en "Misión Blanca"

En "Un Drama Nuevo"

Algunas fuentes, citan la participación de Ricardo en la película, "La próxima vez que vivamos" de Enrique Gómez, que se estrenó en 1948 y un artículo de la prensa, también menciona su participación en "Aquel viejo molino" de Ignacio F. Iquino, a falta de confirmación.

Durante 1947, sigue combinando su labor en el teatro y en el cine. En las tablas, actúa en el homenaje a Benavente, en el teatro de la Comedia, con su obra más reconocida, "Los intereses creados". Además, también interviene en "Los pájaros" de Romero y Fernández Shaw, en "El amante" de Eduardo Manzanos, en el teatro Infanta Isabel, junto a Lola Villaespesa, Eloísa Muro y Ramón Peña y en "¡Soy el ama!". En este momento ya se convierte en el primer actor de la Compañía Nacional Lope de Vega.

En el cine, interviene en dos nuevas películas a las órdenes de Juan de Orduña, director con el que más trabajó. En primer lugar, en "Serenata Española" que se estrenaría el 12 de mayo y en segundo lugar, en el éxito, "La Lola se va a los puertos", coprotagonizada junto a Juanita Reina, Nani Fernández y Manuel Luna, que se estrenaría el 29 de diciembre.

En una escena y "al óleo" en "La Lola se va a los Puertos"

Ya en 1948, sigue su colaboración con Juan de Orduña en otro éxito arrollador de su filmografía el drama "Locura de Amor", en donde interpreta a un joven Carlos I, hijo de Juana la Loca. También interviene este año en "La Cigarra" del director Florián Rey y en "El Capitán de Loyola" de José Díaz Morales, protagonizada por Rafael Durán.

Como Carlos I, en "Locura de Amor"

En 1949, parece concentrarse en su labor para el cine y lo encontramos en "Una mujer cualquiera" y en "Aventuras de Juan Lucas", ambas dirigidas por otro gran director, Rafael Gil. También interviene en el rodaje de una película que no se finalizará, "En el nombre del padre" de Luis Marquina.

Durante 1950 forma compañía con una gran actriz, Mari Carmen Prendes, estrenando la obra "Dos mujeres a las nueve" de Miguel de la Cuesta y Juan Ignacio Luca de Tena y posteriormente, siguen de gira por España, con la excepcional obra de Buero Vallejo, "Historia de una Escalera", estrenada el año anterior y que repondrán en el teatro Cómico de Madrid. A finales de año, reponen la obra "Celos del Aire" de José López Rubio.

En el cine, vuelve con Juan de Orduña, en la que será su séptima y última película juntos, "Pequeñeces", otro gran éxito del director, en un intenso melodrama, con un lucido papel para Ricardo, en un reparto encabezado por Aurora Bautista.

En un buen papel en "Pequeñeces"

El año siguiente, Ricardo aparcará el cine y seguirá sólo con su propia compañía, a la que se añadirán a final de año, Esperanza Navarro y Joaquín Roa. En la primera parte del año, actúa en la obra de tipo folklórico "Mi hermana Concha", en el teatro Poliorama, junto a Manolo el Malagueño y a final de año, ya con la compañía completa, en "¡¡¡Agua en los bolsillos!!! en el teatro Ramos Carrión y en "Un beso en la estación".

Ya en 1952, vuelve al cine, en la película de Luis Lucia, de nuevo, de ambiente folklórico, "Gloria Mairena", en la que vemos a Ricardo Acero cantando, aunque desconozco si fue doblado o si también era cantante. 

En una escena de "Gloria Mairena"

En los escenarios, lo encontramos con la compañía de gira por España, con obras como "María Cristina me quiere dominar", "Julieta compra un Hijo", "Luna llena para todos" y junto a Carmen Vázquez Vigo en "Historia de un matrimonio" y junto a Amparo Soler Leal, en "Verano y Humo" de Tennessee Williams.


El año 1953 supondrá el retiro del cine de nuestro protagonista, con su interpretación en la comedia de José María Forqué, "El diablo toca la flauta", que se estrenaría el 15 de mayo de 1954. 

En su última película, "El diablo toca la flauta", junto al gran José Luis Ozores

Desde este momento, Ricardo Acero se dedicará en exclusiva al teatro, con algún paréntesis.

En el resto de la década, lo encontramos en la compañía de una larga saga teatral, la formada por Luis B. Arroyo y Rosario Sabatini, posteriormente con Fernando Collado, con la compañía de Tony Soler y finalmente, formando compañía con la malograda actriz Esperanza Navarro, apareciendo entre muchas otras obras en "Nosotros, Ellas y el Duende", "Don José, Pepe y Pepito", "La Cigüeña dijo sí", "¡Mujercita mía!", junto a Paco Martínez Soria, "El Pavo Real", "Los Niños de París", una comedia con Mariano Ozores, "El sol sale para todos", en el clásico "La Vida Es Sueño", en el papel de Segismundo, junto a Blanca de Silos, "Dos Hombres en la noche".

En los años 60, lo encontramos en la obra de teatro, "Irma la dulce", interpretando el doble papel que luego llevaría Jack Lemmon al cine y en otra reconocida obra "El Mundo de Suzie Wong" de Paul Osborne, que supuso el retorno de Jorge Mistral a los escenarios.

En una caricatura, en su doble papel en Irma, la dulce.

Además aparece, entre otras, en "El Nuevo Mundo" de Lope de Vega y en comedias como "Gorrión", "La Idiota", "La Chica del Gato", "Milagro en Casa de los López", "El Último Tranvía" o "El Plan Manzanares", junto a actores como Luchy Soto, Luis Peña, Irene Gutiérrez Caba y un largo etcétera.


Entre 1966 y 1976 no he podido encontrar ninguna referencia sobre él, volviendo a aparecer de gira por Europa en este último año, con la compañía Tirso de Molina. A finales de 1978, obtiene el Premio Valladolid de Teatro, junto a Pastor Serrador, por sus interpretaciones en una obra de gran éxito, "Los Emigrados", con la que estarán de gira por Europa, a principios de los años 80. Según la imdb, también realizó una aparición en el episodio "La soberbia" de la serie de televisión, "El Español y Los Siete Pecados Capitales".


También este año forma parte del elenco de la obra de Antonio Gala, "La Vieja Señorita del Paraíso" y en 1983, interviene en "A Media Luz, los Tres" de Miguel Mihura y "Los Caciques", un clásico de Arniches.


Con varios sainetes de este autor, lo encontramos realizando teatro para la tercera edad, en Guadalajara, con la compañía Pablo Sanz-Asunción Villamil y en "Historia del Teatro Español", con fragmentos de obras clásicas.


Parece que su última aparición fue en la obra "Los Extremeños se Tocan" de Muñoz Seca, a finales de julio de 1986 en los teatros de La Villa.

Hasta ahora, sólo se sabía el año de su muerte, que fue este mismo 1986, pero he podido confirmar la fecha, el 1 de diciembre, en Madrid, en donde fue incinerado. De nuevo, un actor que se fue en silencio, tras una larga carrera.



Rafael Durán

Escrito por actoresdenuestrocine 10-11-2016 en cine. Comentarios (0)

RAFAEL DURÁN, EL GALÁN ATÍPICO

Rafael Durán fue uno de los principales actores del cine español de los años 40, protagonizando algunas de las más importantes y exitosas películas del momento. A diferencia de otros galanes de la época, como Alfredo Mayo o Luis Peña, no interpretó papeles heroicos o de reafirmación de los valores reaccionarios de la época, en general, sino papeles dramáticos y cómicos. Sin embargo, a pesar del éxito de público y en un primer momento de crítica de la época, en la actualidad, sus interpretaciones se suelen calificar como rígidas o impostadas. Paco Ignacio Taibo I, en su libro "Un cine para un imperio" considera que Durán era "un comediante estirado, poco dúctil", e incluso en una crítica del ABC del año 1984, reseñando los recientes pases por televisión de películas como ""El Destino se disculpa", El Clavo", "Eloísa Está Debajo de un Almendro" o" Tuvo la Culpa Adán", se menciona que "a cuarenta años vista, en ninguna de sus interpretaciones está particularmente afortunado", crítica muy similar a la publicada en "El País" firmada por Diego Galán, sobre su interpretación en "Ella, él y sus millones: "tan almibarado, presuntuoso y teatralizado que, contemplado hoy sorprende su éxito de antaño". Aunque otros autores, como Ángel Comas, en su libro "El Star System del cine español de posguerra 1939-1945", opina lo contrario: "Durán era un actor excelente que se movía a sus anchas en todos los géneros". Rompamos pues una lanza (humilde) por Rafael Durán.


LOS COMIENZOS EN EL TEATRO Y EN EL CINE

Rafael Durán Espayaldo nació, según todas las fuentes, el 15 de diciembre de 1911. Si bien, si atendemos a las declaraciones de la familia tras su fallecimiento, en realidad, habría nacido en 1908, ya que contaba 85 años; si bien, teniendo en cuenta que uno de sus hermanos nació en 1908, debe haber un error y quizá sea correcto el año 1911 o como mucho el año 1909. Lo cierto es que nació  en Madrid, hijo de Antonia Espayaldo Blanco y de Antonio Durán García, que tuvieron dos hijos más, Magdalena, fallecida a los 22 años, en 1922, poco después de contraer matrimonio y Luis, fallecido en 1996.

Parece que quería ser marino y dejó sus estudios de ingeniero, para dedicarse al teatro, comenzando como meritorio en la compañía de Irene López Heredia y Mariano Asquerino. Según sus propias palabras, su primera actuación fue en la obra "Era una vez en Bagdad" de Marquina. Esta obra se estrenó en febrero de 1932. La primera referencia sobre su labor teatral aparece, a mediados de junio de 1932, formando parte de la compañía de comedias de Fulgencio Nogueras, de la que también forma parte otro gran actor que ya ha tenido su entrada en el blog, el magnífico José Orjas. 


En la siguiente temporada teatral, que se inicia en septiembre de 1933, Rafael Durán cambia de compañía y se une a la de la prestigiosa actriz Mercedes Prendes, junto a Félix Dafauce y Arturo La Riva, con quienes sale de gira por España, con obras como "María La Famosa", "Te Quiero Pepe", "El Refugio" o "El Susto".

Cuando finaliza la gira se une a la compañía de Mercedes Mireya y Félix Dafauce, dirigida por el actor Luciano Ramallo y poco después, ya en 1935, a la del matrimonio de actores, Josefina Díaz y Manuel Collado, actuando en el teatro Eslava, en la obra "Mañana, me mato" y en "Morena Clara", en donde también actúan dos hermanos actores, Luis y Pastora Peña. 

En este momento ya empieza a destacar, convirtiéndose en el primer galán de la compañía de Amalio Alcoriza, junto a la incipiente estrella Estrellita Castro, con la que marcha de gira, con obras como "Soleá gitana", "Una estrella y un lucero" y "Rosario la cortijera" de Paso y Dicenta.

Justamente, de la mano de esta obra, Rafael Durán hace su debut en el cine, en el papel de Manuel Gómez "el Rondeño", pues a principios de septiembre de 1935, empieza a rodarse la adaptación de la misma a las órdenes de León Artola, en la que será también la primera película de Estrellita Castro.

En su début en el cine: "Rosario la cortijera".

La película (que ya había tenido una versión muda) se estrena a finales de ese año, y sigue en cartel durante la guerra civil. En 1938, de la mano de Gonzalo Delgrás (con el que en los años venideros rodará cinco películas), inicia su carrera como actor de doblaje para la Metro-Goldwyn-Mayer.

En septiembre de 1939, participa en el rodaje de una película que lo lanzará al estrellato, junto a su pareja protagonista, Josita Hernán. Su título, "La Tonta del Bote", su primera película con Gonzalo Delgrás, que se estrenará en Valencia, el 22 de diciembre de ese año. No se conserva ninguna copia de la película, tan solo algunos fotogramas y programas de rodaje.

LOS AÑOS 40: EL AUGE

El éxito arrollador (aunque no tanto de crítica) de "La Tonta del Bote", basada en una obra de Pilar Millán Astray, convierte a Josita Hernán (que obtuvo el premio nacional de cinematografía por esta película) y a Rafael Durán, en una pareja muy popular, hasta tal punto, que aprovechando el tirón, forman compañía teatral propia, llevando a escena una mezcla de la película y de la obra de Millán Astray, junto con otras obras de repertorio, con la que saldrán de gira con España, en 1941. Antes, en 1940, rodarían otra película juntos, "Muñequita" de Ramón Quadreny, en donde Rafael Durán realiza un doble papel. 


La pareja participaría en otras dos películas, si bien, cada vez de peor calidad, se trata de "El 13.000" de nuevo con Ramón Quadreny, en 1941 y "Pimentilla" de Juan López de Valcárcel, en 1942. 

Rafael, en solitario, también rodó en el año 1941, una buena comedia, "Un Marido a Precio Fijo" de Gonzalo Delgrás, junto a la actriz Lina Yegros, en donde está francamente divertido. La crítica afirma que Durán está: "Más sobrio, natural y suelto".




En esta estela de películas de menor repercusión, rueda "La Condesa María" de nuevo con Gonzalo Delgrás, en 1942, "Mosquita en Palacio" de Juan Parellada, que se estrenaría en 1943 y "La Boda de Quinita Flores" con Delgrás, rodada en parte, en Priego (Córdoba).





La revista Radiocinema de finales de septiembre de 1942 pregunta a los actores del cine español: ¿Cómo ha pasado usted el verano? y Rafael Durán contesta: "Muy bien. Trabajando mucho y satisfecho de mi labor. Veremos si los públicos opinan lo mismo".

Y es en este momento, cuando Rafael Durán da el salto, al ser reclamado por un gran director, Rafael Gil, que daría un gran impulso a su carrera, al incorporarse al reparto de "Eloísa está debajo de un almendro", película ya ponderada en este blog, pues en ella también intervienen actores de la talla de Amparo Rivelles, Alberto Romea, Guadalupe Muñoz Sampedro, Ana de Siria o Mary Delgado. Rafael Gil será el director con el que más veces trabajará. Con Cifesa firma un jugoso contrato, por 400.000 pesetas, por tres películas, que luego se prorrogará.


Basada en una estupenda comedia de Jardiel Poncela, la combinación perfecta de un gran reparto, un buen guión, una magnífica dirección y una ambientación magistral, dio lugar a una de las mejores películas de los años 40. Rafael Durán con su aspecto atildado y su dicción pluscuamperfecta forma una estupenda pareja, en la parte dramática, con la inconmensurable Amparo Rivelles, muy bien secundada, en el aspecto cómico, por una pareja nada desdeñable, Alberto Romea y Guadalupe Muñoz Sampedro, unos verdaderos "robaescenas". 


Este año la revista Radiocinema, antes del estreno de Eloísa, le dedica un reportaje pomposamente titulado "Rafael Durán. Impulso de acción dominado por una voluntad firme". En su habitual estilo barroco, Rafael Durán resalta las diferencias entre el teatro y el cine, sus labores de doblaje y concluye: "Estoy contento con los personajes que he interpretado hasta hoy, fuertes unos, ligeros los más; pero… siento más otros. Personajes fuertes, apasionados, reflexivos, con hondo problema interno, del tipo preferido por Charles Boyer (…) Envidio al director de cine. Este elige su propia obra, la plasma en imágenes, su pensamiento, su emoción; el actor, no; el actor debe interpretar, realizar lo que le dan hecho; unas veces, de acuerdo con su temperamento, otras, las más, en desacuerdo absoluto… Pero, yo también elegiré mi obra algún día, porque seré director de cine…"


Durante 1943 también participará en su primera película con el director Luis Lucia, con el que trabajaría en seis ocasiones. Su primera colaboración fue en "El 13-13" que se estrenaría el año 1944. 


La revista Radiocinema, a principios de enero de 1944, volvió a hacer uno de sus habituales cuestionarios a los actores; esta vez sobre ¿cuál había sido su mejor interpretación de 1943?. Rafael Durán se explaya, como siempre, para acabar contestando que la pregunta deberá responderla el público.  

Y el público pronto responderá, pues el año 1944 se convertirá en el gran año de Rafael Durán, ya que obtendrá tres grandes éxitos. El primero, al interpretar el papel protagonista, de nuevo junto a una estupenda Amparo Rivelles y a las órdenes de Rafael Gil, en el gran acontecimiento cinematográfico del año, "El Clavo", basada en la novela de Pedro Antonio de Alarcón. "El Clavo" muestra las mismas excelencias que "Eloísa está debajo de un almendro", se basa en un buen argumento, la ambientación y la fotografía son idóneas, la dirección de Rafael Gil, tiene una visión clara y referencias "hollywoodenses" y una estupenda interpretación, igualmente, tanto de la pareja protagonista, la misma que en Eloísa, como de los actores de reparto, desde un Juan Espantaleón siempre impecable a Félix Fernández, Joaquín Roa, Irene Caba Alba o Pepe Portes, un actor prácticamente olvidado, represaliado por el régimen y que finalizaría su carrera en 1945, al fallecer alrededor de este año, en el anonimato. 



Aquí lo vemos en dos escenas de "El Clavo", junto a dos grandes, Félix Fernández y Juan Espantaleón. La crítica afirmaría: "Rafael Durán se revela como un actor de primerísima categoría, realizando una labor brillantísima".


Rafael Durán en 1944.

A continuación, estrenará dos nuevas películas de éxito, dirigido por primera vez por otro de sus directores fetiche, Juan de Orduña. Esta vez, Rafael Durán interpreta dos comedias, la primera, estrenada pocos días después de "El Clavo" será "Tuvo la culpa, Adán".

La película se basaba en una novela de Luisa María Linares y trataba sobre una familia de varones misóginos, a causa de que uno de sus miembros (Juan Calvo) fue abandonado por su prometida en el altar, jurando desde entonces odio eterno a las mujeres, hasta que uno de ellos se enamora… Rafael Durán y Luchy Soto forman una alocada pareja, al estilo de las "screwball comedies" americanas, en las que claramente se inspira. Es casi inevitable (y perdón, por el sacrilegio) no ver en Rafael Durán, un trasunto de Cary Grant, en su papel en "La Fiera de mi Niña". De hecho, la pareja protagonista también acabará encerrada en una celda, al igual que Cary Grant y Katharine Hepburn.


Aunque la palma interpretativa se la llevan, como casi siempre, los actores de reparto, con un hermano mayor interpretado por Joaquín Roa, acompañado de Juan Calvo, Antonio Riquelme, Juan Espantaleón y su némesis, Guadalupe Muñoz Sampedro, en otra estupenda caracterización de ambos. Todo esto ligado con una trama de mujer amnésica y aventura.


La siguiente comedia del año, también dirigida por Juan de Orduña, será "Ella, él y sus millones", en la que a un rico empresario, interpretado por Rafael Durán, sólo le falta encontrar un lugar en la alta sociedad y busca un matrimonio sin amor, para alcanzar dicho estatus. La elegida será la hija de unos duques que, al contrario que el rico empresario, tienen títulos pero ni un duro, y viven de las apariencias. En esta película podemos ver también una cierta relación con otra película de Cary Grant y Katharine Hepburn, "Vivir para gozar", pero en este caso, es un Cary Grant pobre y bohemio, el que se enamora, primero de la hija consentida de un rico banquero, para caer luego rendido ante la hija desencantada y aventurera, interpretada por Katharine Hepburn.


De nuevo, en el reparto de actores, destacan, ¡cómo no!, Guadalupe Muñoz Sampedro y Pepe Isbert, interpretando a los duques venidos a menos, y padres de Josita Hernán, Raúl Cancio y Luchy Soto, y también, un Luis Peña en un curioso papel cómico y dos mayordomos, magníficamente interpretados por dos especialistas, Juan Calvo y Fernando Freyre de Andrade. 

"Ella, él y sus millones" se estrenó el 25 de diciembre de 1944 y Rafael Durán obtuvo buenas críticas: "Muéstrase en la cúspide de su carrera de actor, apto para cualquier exigencia, dramática o sobriamente humorística. Su ductilidad queda, una vez más, de manifiesto en esta magnífica labor".


Durante los últimos meses de ese año, Rafael Durán rodó una nueva película, a las órdenes de Sáenz de Heredia, titulada "El Destino se Disculpa". Se trata de una nueva comedia, basada en el relato "El fantasma" de Wenceslao Fernández Flórez, en donde empieza a destacar, un actor que triunfaría muy pronto, su nombre, Fernando Fernán Gómez, en el papel del fantasma que se aparece a Rafael Durán, transfigurado en una percha o una estatua de Don Quijote. Sobre Durán, alguna crítica cita: "Su interpretación es buena, parece ya dominar mejor sus cejas"


La película se estrenaría a finales de enero de 1945, año que además, supondrá la participación de Rafael Durán, en su única película con otro gran director de la época, Edgar Neville y que tendría un gran éxito, "La vida en un hilo", que mostraba como la vida podría ser muy diferente, si se hubiera tomado otra decisión, incluso baladí, en un determinado momento. La actriz protagonista fue Conchita Montes, que interpreta a una mujer que ha enviudado recientemente de un marido gris y rutinario, interpretado por otro grande, Guillermo Marín, que conoce durante un viaje en tren, a una vidente, interpretada magistralmente en uno de sus grandes papeles, por Julia Lajos, que le hace ver cómo habría sido su vida, si hubiera tomado una decisión distinta y se hubiera casado con Miguel Ángel, un escultor, interpretado por Rafael Durán.



Tras este éxito, Durán rodará una sola película en 1946, reclamado de nuevo por Rafael Gil, para el rodaje de "La Pródiga", junto a la diva mexicana María Félix. Este papel le valdrá el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos. 


Este año nacerá su hija María, el 5 de febrero. Desconozco el nombre de la madre. María Durán obtendría cierta fama, al ser una de las azafatas del concurso "Un, dos, tres" y como miembro del grupo Acuario, junto a Mayra Gómez Kemp y Beatriz Escudero, cuyo mayor éxito fue la canción "Rema, rema marinero".

María Durán, a la derecha de la fotografía.


Sin embargo, en 1947, rodará seis películas, la mayor parte estrenadas en 1948. De entre todas ellas, destaca, en primer lugar, "La fe", que supone una nueva colaboración con Rafael Gil, y en donde Rafael Durán interpreta a un sacerdote que confronta su fe frente a un liberal laico, interpretado por un excepcional Guillermo Marín. Esta vez, la crítica aunque fue diversa, volvió a resaltar su envaramiento y monotonía.


En segundo lugar, hay que reseñar su primera película con otro gran director del momento, Ladislao Vajda, de origen húngaro, pero afincado en España; su título "Tres Espejos", que se estrenaría en enero de 1948.


Algunas fuentes citan su participación, poniendo su voz, en la adaptación de "Don Quijote de La Mancha" de Rafael Gil, aunque en el principal libro monográfico sobre este director en su época de Cifesa no se confirma este dato.

El resto de películas de este año serán "La Calumniada" de Fernando Delgado que se estrenaría tarde, en 1949, "La Gran Barrera" de Antonio San Olite, "Un viaje de novios", en una nueva colaboración con Gonzalo Delgrás y "Revelación" de Antonio de Obregón.


El año 1948 rueda dos películas muy dispares. La primera, de nuevo con Ladislao Vajda como director es "Sin uniforme" y la segunda, una biografía de San Ignacio de Loyola, en la que interpreta el papel protagonista, titulada "El capitán de Loyola" y cierra la década, con dos películas más, "Paz" de José Díaz Morales de 1949 y "La Noche del Sábado", en una nueva colaboración con Rafael Gil, rodada en 1950.



LOS AÑOS 50: EL COMIENDO DEL DECLIVE

Durante los años 50, los papeles de Rafael Durán irán teniendo cada vez menos relieve, aunque seguirá trabajando con los directores que más veces contaron con él, en películas de menor éxito, en general. Además participará en algunas coproducciones hispano-italianas, al igual que otros actores de la época.


Inicia su nuevo periplo con su último trabajo para Ladislao Vajda, "Séptima Página", del año 1951; este año también rodará otra película con Rafael Gil, "El Gran Galeoto" con un gran y extenso reparto. 


En 1952, rueda "Muchachas de Bagdad" de Edgar G. Ulmer y Jerónimo Mihura, con Paulette Goddard como protagonista.


El siguiente año interviene en una película de éxito, protagonizada por un niño de 13 años, en su primera película como protagonista, Jaime Blanch, titulada "Jeromín" y dirigida por Luis Lucia. Ese mismo año también aparece en "Ha desaparecido un pasajero" de Alejandro Perla.


El año 1954, Rafael Durán vuelve al teatro, al formar compañía con la actriz, Lola Villaespesa, sin embargo, la aventura no tiene mucha repercusión y volverá al cine. 


En 1955, Rafael Durán añadirá cuatro películas en su haber, "La Montaña de Arena" de Jose María Elorrieta y tres películas dirigidas por Luis Lucia, "Esa voz es una mina", la segunda película de Antonio Molina tras el triunfo de "El Pescador de Coplas" y otras dos protagonizadas por el cómico Valeriano León (esposo de Aurora Redondo), "La Lupa" y "El Piyayo", que sería su última película, pues falleció antes de su estreno. 



Hasta finales de la década, trabaja en dos peplums de la época de producción italiana, "La Rebelión de los Gladiadores" y "Las Legiones de Cleopatra", ambas dirigidas por Vittorio Cottafavi, de 1958 y 1959, respectivamente. 


Entre 1956 y 1959, también lo encontramos en películas como "Carretera General" de José María Elorrieta, "Todos Somos Necesarios" de José Antonio Nieves Conde, "Los Ojos en las Manos" de Miguel Iglesias, "Maravilla" de Javier Setó, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice, "Una Chica de Chicago" de Manuel Mur Oti y "La Quiniela" de Ana Mariscal.



LOS AÑOS 60: LA RETIRADA

En 1960, Rafael Durán vuelve a trabajar con Luis Lucia, en "Un Ángel tuvo la Culpa", protagonizada por Emma Penella y también pone su voz a un documental de Jesús Franco, "Oro Español". Además, vuelve a participar en una producción con Italia, "Roma de mis Amores" de Carlo Campogalliani.

Durante 1961, vuelve a rodar con uno de sus directores fetiche, Juan de Orduña, interviniendo en la película, "El amor de los amores". También aparece en la primera de las tres películas que dirigió el actor Tony Leblanc, "El Pobre García" y en dos películas más para cerrar el año, "Los Cuervos" de Julio Coll y "Carta a una Mujer" de Miguel Iglesias.

El año siguiente no decae su ritmo de trabajo, aunque sea en cometidos de escaso calado y vuelve a ser reclamado por Juan de Orduña, para su película "Teresa de Jesús" y además, interviene en "Los Guerrilleros" de Pedro L. Ramírez y "El Valle de las Espadas" de Javier Setó.

Lo mismo sucede en 1963, con cinco películas más. Vuelve a rodar con Juan de Orduña, una nueva película titulada "Bochorno" con mensaje al uso sobre las costumbres de la juventud y aparece en "Viento del Sur" de José María Elorrieta, "La máscara de Scaramouche" de Antonio Isasi y a continuación, una nueva versión de una película de gran éxito en los años 40, "El Escándalo" dirigida por Javier Setó y por último, una película de temática religiosa, "Isidro el Labrador" de Rafael J. Salviá. Con este mismo director rueda su única película de 1964, "La Cesta", junto a reconocidos cómicos como Antonio Garisa y Julia Caba Alba. Este año también realiza una actuación para televisión, en la adaptación de la obra "El Fantasma de Canterville".

En una escena de "La cesta".

El año 1965 será su canto del cisne en la gran pantalla y como no podía ser de otra manera, lo hace interviniendo en dos películas dirigidas por el director con el que obtuvo sus grandes éxitos y con el que más trabajó, Rafael Gil, que también iniciaba un periodo de decadencia.


Sus dos últimas películas fueron "Currito de la Cruz", en un papel no acreditado y "La Vida Nueva de Pedrito de Andía", protagonizada por un adulto Joselito, en una de sus últimas películas.

EL FINAL

Rafael Durán decidió retirarse antes de ahondar en su decadencia, aunque siguió ejerciendo su trabajo de actor de doblaje de forma esporádica hasta los años 80. La web, eldoblaje.com reseña su último trabajo, en el año 1983, en un episodio de "La hora de Agatha Christie", titulado "La señal roja". También en 1973, la prensa reseña su posible reaparición teatral, en la obra de Calvo Sotelo, "Un hombre puro", pero parece que finalmente no se llevó a cabo.


Sus últimas apariciones fueron en programas de televisión, dedicados a su labor como actor o al cine español, en general. 

Rafael Durán murió en Sevilla (o quizá en algún municipio de la provincia), el 12 de febrero de 1994 y según la prensa, fue enterrado en dicha ciudad.