Guadalupe Muñoz Sampedro

Escrito por actoresdenuestrocine 14-05-2016 en Cine español. Comentarios (0)


GUADALUPE MUÑOZ SAMPEDRO. PUNTAL DE UNA SAGA.

Guadalupe Muñoz Sampedro, conocida entre la profesión como Doña Guadita, es una de esas actrices únicas, con una personalidad reconocible y que si no existiera habría que inventarla. Como la mayor parte de los actores de este blog, empezó su carrera en el teatro y entró en el mundo del cine cumplidos los cincuenta años, adaptándose perfectamente y desarrollando una larga carrera, al igual que colegas suyos como Alberto Romea.

Nuestra protagonista vino al mundo un 15 (o quizás un 18) de febrero de 1890, en la calle del León de Madrid, curiosamente, la misma calle en donde ocho años antes había nacido Alberto Romea. Era hija de Miguel Muñoz Sanjuán, carpintero, comerciante y… presidente de la Asociación Velocípeda Madrileña, todo un pionero y de Catalina Sampedro Álvarez. 

A través de la rama materna es como Guadalupe entronca con el mundo del espectáculo. Parece que Catalina quiso ser actriz, pero no consiguió el permiso materno, a diferencia de su hermana, Mercedes. Esta se convirtió en una de las actrices teatrales más reconocidas de su tiempo, falleciendo el 17 de diciembre de 1926, siendo la referencia para el resto de la familia dedicada al mundo de la farándula. 

Mercedes Sampedro Álvarez. Revista Cántabra. 1908. BNE.

Miguel Muñoz y Catalina Sampedro tuvieron, al menos, tres hijas más, Natividad, renombrada pianista, Mercedes y Matilde, que también serían actrices, conformando otro estupendo trío de hermanos actores, como los Gutiérrez Caba. Las tres hermanas, además, serían las matriarcas de algunas de las sagas más relevantes del espectáculo español, junto a sus parejas, casi todos actores de prestigio, como veremos.

El début de Guadalupe en el teatro, se produjo cuando esta tenía 15 años y según algunas fuentes, en una obra titulada "El Pie Izquierdo", por la que cobró cuatro pesetas, aunque no he podido encontrar referencia de la misma, alrededor de 1905. Las primeras referencias a la "srta. Muñoz Sampedro", que probablemente, se refiere a ella, ya que fue la primera en incorporarse a la escena, (aunque sus hermanas, siendo niñas, no tardaron en unírsele) las he encontrado, en 1908, es decir, ya cumplidos los 18, actuando en el que sería su lugar habitual de trabajo, durante una década, el Coliseo Imperial, en la obra "Caza de Almas" interpretada por Pascuala Mesa y José Vico. 

En este teatro actúa en diferentes obras que le hacen ganar prestigio. En 1911, en una encuesta a las artistas del teatro sobre la moda de la "falda-pantalón", se le solicita su opinión que coincide con la mayoritaria: "Me parece antiestética al sexo femenino; debemos conservar nuestra figura y apartarnos en el vestir de los masculino". Pilar Bardem (sobrina de Guadalupe, como veremos) recuerda que junto a las Caba, eran las "decentes" de la profesión.

En 1912, forma parte de la compañía del teatro Cervantes y en 1913, trabaja con la compañía de Enrique Borrás, en Barcelona.

El 12 de julio de 1913, contrae matrimonio en la Iglesia de Santa Bárbara de Madrid, con el también actor, Manuel Soto Vives (nacido alrededor de 1881) en Palma de Mallorca. Sus padrinos fueron su hermana Mercedes y su padre, Miguel Muñoz. Manuel y Guadalupe se habían conocido, tres años antes, en la compañía del teatro Coliseo, en donde él era primer actor, cuando ella fue contratada.


 

En una entrevista realizada en 1928, recordaban su boda y sus diferentes caracteres. Ella, pizpireta, él, triste y melancólico. Cuando él iba a visitarla, ella le decía a su madre, "Que se vaya ese ciprés". Como anécdota comentaban, que la novia estuvo horas esperando al novio, que tuvo que ir al por el certificado de soltería a la oficina de correos de la calle Carretas, que llegó la mañana de la boda, enviado desde Palma, por la madre del novio (arriba, foto de su boda, publicada en el Heraldo). 

Pepe Isbert en sus memorias, recuerda con cariño a Manuel Soto: "Era un galán apuesto y simpático, natural y sincero, dentro y fuera de la escena. Fue uno de los mejores amigos que he tenido en mi vida".

UN APARTE: LAS HERMANAS MUÑOZ SAMPEDRO.

Antes de seguir con la biografía de Guadalupe, hagamos una breve referencia a sus dos hermanas, también actrices.

Divertida foto de las hermanas Sampedro: Guadalupe, Matilde y Mercedes.


En primer lugar, Mercedes Muñoz Sampedro, que nació en una fecha que no he podido determinar, alrededor de 1896. Al igual que el resto de sus hermanas comenzó muy joven en el teatro. Mercedes se dedicó de lleno a su labor escénica, mientras que su labor en el cine, fue escasa actuando en alrededor de 18 películas. Casada con Luis Lozano (que murió tempranamente, el 17 de abril de 1939) fue madre de una reconocida actriz de teatro, Carmen Lozano (Madrid, 25 de marzo de 1930 - Madrid, 7 de noviembre de 2009).

Mercedes y Matilde Muñoz Sampedro.

En segundo lugar, Matilde Muñoz Sampedro, nacida en Madrid, el 2 de marzo de 1899 y fallecida en la misma ciudad el 14 de abril de 1969. Curiosamente, su fama fue menor, aunque su trabajo en el cine fue más dilatado, apareciendo en unas 90 películas.  Entró en el teatro a la edad de 8 años, en el teatro Coliseo, al igual que sus hermanas. Matilde fue la matriarca de una de las familias más importantes del cine español. El patriarca fue otro reconocido actor de la época, Rafael Bardem. De su matrimonio, nacieron dos hijos, el director Juan Antonio Bardem y la actriz, Pilar Bardem, madre de Javier Bardem. 

DE 1914 AL FINAL DE LA GUERRA CIVIL

Alrededor de 1914 nace su primer hijo, al que llamarán Manuel, como su padre y años más tarde, en concreto, el 21 de febrero de 1919, nacerá su hija, Luchy, luego famosa actriz.

Bonita foto de la familia Soto-Muñoz.

Su labor teatral es abundante. Hasta 1929 trabajó, sobre todo, en la compañía de Lola Membrives, aunque también junto a Rosario Pino y en la compañía Alba-Bonafé, durante un breve periodo de tiempo. Entre otras obras, participó en "Los Intereses Creados" de Benavente, "Las Vírgenes Locas" de Prevost, "Canción de Cuna", "El Agua del Jordán", "El Trousseau de Boda", obra interpretada sólo por mujeres, "Las cacatúas", "El puesto de antiquités", "Una Mujercita Seria", "La Malquerida" "Comedianta", "La Fuerza del Mal" de Linares Rivas, "Si Yo quisiera…", "Las Adelfas" de los hermanos Machado, "Pepa Doncel" y "Señora Ama".

En 1929, su marido Manuel Soto forma parte, como primer actor, de la compañía de la actriz Eugenia Zúffoli, dirigida por José Bódalo, padres del que sería famoso actor, José Bódalo. Guadalupe, el año siguiente entraría en la compañía del teatro Infanta Isabel.

Interviene en multitud de comedias, logrando un sólido prestigio. Hasta mediados de los años 30, representa "La Oca", "El Padre Alcalde", "Mi Padre" o "El Escándalo" de Muñoz Seca, "Tiene usted ojos de mujer fatal" de Jardiel Poncela y "¡Qué solo me dejas!" y "El Juzgado se divierte" de Antonio Paso.

En una escena de la obra "Mi Padre".

En 1934, se realiza una encuesta en la revista Blanco y Negro: "¿Por qué se hizo usted artista, por necesidad o por vocación?". Guadalupe contesta: "Por pura afición. Desde niña sentía el irresistible imán del teatro. Y luego, como me encontraba en un ambiente propicio, pues a todos en casa nos encantaba hacer comedias, mi vocación se fue acrecentando y robusteciendo. No creo, por otra parte, que haya nadie que se dedique al teatro por necesidad solamente. El que se dedique a la escena tiene que poseer, en primer lugar, ciertas facultades naturales y de adaptación ¡Y muchísima vocación! ¡Mucha! ¡Si lo sabré yo!".

Voz. 4 de febrero de 1936.

En plena guerra civil, actúa junto a Gaspar Campos en "El Centenario" de los Álvarez Quintero, junto a Ana de Siria en "Lo que hablan las mujeres" y "Se rifa un hombre".

CINE Y TEATRO: LOS AÑOS 40 Y 50

Al finalizar la guerra civil, su labor teatral se acentúa. Durante 1939, interviene, entre otras, en "La Gracia de Dios", "Las colegialas", "La venganza de don Mendo", "¡Que se case Rita!", "Los Rojillos" y "Mi Niña".

Fotocromo publicitario de CIFESA

Pero, sobre todo, el año 1939, supone su début en el cine. En agosto de ese año, comienza el rodaje de su primera película, "La Dolores", que también será la primera de la cantante Concha Piquer, siendo dirigida por Florián Rey. La película se estrenaría a principios de 1940.

En 1940 también participa en un cortometraje dirigido por Carlos Arévalo, titulado "No Fumadores". En el teatro estrena una de las más famosas obras de Jardiel Poncela, "Eloísa está debajo de un almendro", que luego también interpretaría en su versión cinematográfica.

Este año también actúa en la obra de Antonio Paso (padre), "Un marqués, nada menos".

En los años 40, también estrenará dos obras más de Jardiel Poncela, "Madre, el drama padre" y "Es peligroso asomarse al exterior".

En el libro "Alfredo Landa. Vida de un cómico" de Marcos Ordóñez, comentaba sobre ella: "Una excéntrica maravillosa que parecía inventada  por Jardiel".

A mediados de los años 40 forma compañía propia, con primero actores como José Orjas y Rafael López Somoza, y posteriormente, con su yerno, el actor Luis Peña y su hija, Luchy Soto, logrando grandes triunfos en papeles cómicos, en obras como "Se gratificará espléndidamente", "Nosotros, Ellas y el Duende" (que era su preferida), "Mamá, nos pisa los novios", "Jaimito se casa", "Una viuda original", "La perfecta soltera" y "Los Mejores años de nuestra tía".

En el cine, en ese mismo periodo, rueda su segunda película, en 1941, a las órdenes de Ignacio F. Iquino, "Alma de Dios", con quien también trabajaría en la comedia "El Difunto es un vivo" y "El Hombre de los Muñecos".

Ese año, también repite con Florián Rey, en "Polizón a bordo" y en 1942, con "Éramos siete a la mesa". Ese mismo año también actúa en "Intriga" de Antonio Román. En el libro "Un cine para un imperio" de Paco Ignacio Taibo I, mencionaba un comentario de Sánchez Vidal sobre el paralelismo entre el personaje interpretado por Guadalupe Muñoz Sampedro en "Polizón a bordo" con el trabajo de la actriz Margaret Dumont en las películas de los hermanos Marx. 

En un fotograma de "Intriga" de Antonio Román.

El año 1943 supone su actuación magistral en una película, que supone la adaptación de la obra de teatro de Jardiel, "Eloísa está debajo de un almendro", que como hemos visto, ella estrenó en la escena. En ella despliega todo su saber hacer, con escenas estupendas con un partenaire de lujo, Alberto Romea y todo un magnífico reparto.

El magnífico reparto de "Eloísa está debajo de un almendro".

También en 1943, interviene en una papel de época en "Mi vida en tus manos" de Antonio de Obregón. Posteriormente, en 1945, volvería a llevar al cine, una obra de Jardiel, que también había estrenado en el teatro, "Es peligroso asomarse al exterior", dirigida por Alejandro Ulloa.

En "Mi vida en tus manos" junto a Julio Peña.

El año 1944 realizó la primera de sus cuatro películas con el director Juan de Orduña, "Tuvo la culpa Adán", que continuó ese mismo año con "Ella, Él y sus Millones", en donde trabajaba gran parte de la familia, pues también actuaban su hija y su yerno, Luchy Soto y Luis Peña, en una comedia "a la americana", interpretada por la pareja cinematográfica, con permiso de Amparo Rivelles, Rafael Durán y Josita Hernán. 

En una escena de "Ella, él y sus millones".

Junto a Juan Espantaleón en "Tuvo la culpa Adán".

En 1944, también intervino en "El Hombre que las Enamora" de José María Castellví y en "Empezó en boda" de Raffaello Matarazzo. En ese año, en la revista Radiocinema preguntan a varios actores, ¿cuál ha sido su mejor interpretación cinematográfica del año?, a lo que Guadalupe contesta: "¡Qué compromiso!… Soy tan modesta… ¡Ah!, la que no he hecho".

Junto a Sara Montiel y Fernando Fernán Gómez en "Empezó en boda". primerplano.blogspot

El año siguiente, además de la película antes comentada, participa en su tercer rodaje con Orduña, "Mi Enemigo, el doctor", que se estrenaría muy tarde, en 1948. Al igual que sucedió con su siguiente película, "Cero en Conducta" de Fedor Otzoup, que se estrenó en 1946.

En este momento, Guadalupe realiza un paréntesis de casi diez años, hasta retomar la continuidad en su trabajo para la gran pantalla.

Suegra, yerno e hija. 

Se dedica con su propia compañía a la labor teatral, con el resto de su familia (su marido, su hija y su yerno), de gira por España y por Sudamérica y actuando en comedias, en donde la crítica, en general, alaba más su actuación que la calidad de la obra. Así, la encontramos en obras como "Doña Vitamina", "La señora Lupita", "¡Penalty!", "Tíita Rufa", "Eva no salió del Paraíso", "Luna de miel para cuatro", "Tenemos Petróleo", "Celos a la plancha" o "Tan perfecto no te quiero".

Publicidad de las obras en el diario ABC.


La actriz Pilar Bardem en sus memorias "La Bardem", recuerda lo despistada que era su tía, y como a veces este despiste, a veces lo utilizaba. No habiéndole hecho mucha gracia la boda de su hija con Luis Peña, cuando éste entró en la compañía de su suegra, siempre le hacía lo mismo: "¡A ver, ese chiquito, el nuevo!. ¿Cómo te llamas hijito?" - Luis, me llamo Luis. Soy su yerno, doña Guadalupe. - ¡Uy, sí, qué cabeza la mía". Otro graciosísimo ejemplo también reseñado en sus memorias, cuenta como estando de gira por América, les escribió una carta pidiendo que la mandasen una partitura de una canción, de la que no recordaba el título y para recordársela a continuación añadía: "Es esa de tarará tara tarará…" y así varias hojas más. 

Sobre su despiste también da cuenta el actor Alfredo Landa, en el libro de Marcos Ordóñez, "Alfredo Landa. Vida de un cómico", que recuerda: "Todo lo que te cuenten sobre los tremendos despistes de Guadita es verdad de la buena. Tenía memoria corta y ya podía haber estado hablando con su padre, que a la media hora volvía a verle y no le reconocía. Se sabía hasta la última coma de las funciones, pero vivía en un mundo paralelo, su mundo. Era un dechado de gracia, de talento, de bondad y de sencillez. Nunca se daba aires, como sí lo de hacer teatro fuera para ella una forma de ser, o de respirar".

Su vuelta a la gran pantalla será con un clásico del cine español, "Historias de la Radio" dirigida por José Luis Sáenz de Heredia en 1955 y rodeada de un magnífico elenco de actores, algunos de ellos, ya comentados en este blog, como Alberto Romea y José Orjas. Diez años después también trabajaría en la "secuela", titulada "Historias de la Televisión". Con Saenz de Heredia volverá a rodar en otra comedia, en 1969, "Juicio de Faldas" interpreta por la exitosa pareja Manolo Escobar-Concha Velasco, bien acompañados de Saza, Gracita Morales y Antonio Ozores.

Junto a Alberto Romea en "Historias de la radio".

Tras rodar "Quiéreme con Música" de nuevo con Iquino y "Susana y yo", ambas en 1957, ese mismo año, se pone de nuevo a las órdenes de un viejo conocido, Juan de Orduña, en otro éxito del cine español, a mayor gloria de Sara Montiel, "El último cuplé".

Anunciando crema dental. Publicidad inserta en el diario ABC.

El año siguiente supondrá supondrá su única colaboración con Luis García Berlanga, en una película afectada por la censura, pero magistralmente interpretada por un grupo de actores en estado de gracia, comenzando por el gran Pepe Isbert y siguiendo por Alberto Romea, Juan Calvo o Paolo Stoppa, entre muchos otros. Guadalupa Muñoz Sampedro es una de las clientes del balneario de aguas milagrosas, en donde también encontramos a Julia Delgado Caro, Nicolás D. Perchicot o Mariano Ozores (padre).

En "Los Jueves, milagro", detrás Nicolás Díaz Perchicot y Mariano Ozores (padre).

En 1958, el 31 de agosto muere su marido, Manuel Soto, tras un largo periodo de enfermedad. Aún le esperaban días luctuosos en el futuro...

En una escena de "Y después del cuplé…" del año 1959.

LOS AÑOS 60 Y EL FINAL

Un par de años después, en 1960, realiza su primera colaboración con otro buen director de comedias, José María Forqué, en la película "Maribel y la extraña familia", en un papel estupendo como una de las dos viejas y excéntricas tías del protagonista (Adolfo Marsillach), la otra fue nada menos que Julia Caba Alba.

Con Julia Caba Alba en "Maribel y la extraña familia".

Este mismo año realiza una estupenda interpretación en una curiosa película titulada "El Indulto" dirigida por José Luis Saenz de Heredia, interpretada por una jovencísima Concha Velasco y por Pedro Arméndariz, con un tema de terrible actualidad, como el maltrato y el machismo. Guadalupe tiene una divertida escena (un remanso de tranquilidad, en una tensa película), ambientada en plenas fiestas de San Isidro en Madrid, junto a Concha Velasco, a la que anima a tomar un sorbito de licor  a ponerse un mantón de Manila, que según ella, es… un pueblo de Murcia.

En dos escenas de "El indulto" con una joven Concha Velasco.

Con José María Forqué volvería a trabajar en "Accidente 703", "Vacaciones para Ivette" y "Estudio Amueblado 2p".

A finales de los 60 y durante los 70 hasta su fallecimiento, se vio inmersa en las comedias menos destacadas de Pedro Lazaga, Mariano Ozores o Vicente Escrivá y en la última y menos atractiva etapa de un buen director, Rafael Gil. Sus títulos son elocuentes: "Lo verde empieza en los Pirineos", "El Calzonazos", "Polvo eres…" o "Zorrita Martínez", en fin…

En las tablas, hasta mediados de los 60 actúa en obras como "Don Juan Tenorio" o "El baile de los ladrones". 

El año 1965, el 3 de diciembre, en plena actuación durante el estreno de la obra "La vidente" protagonizada por María Luisa Ponte, sufre un derrame cerebral, la representación se suspende y es sustituida por Charo García Ortega. Lamentando el contratiempo causado a sus compañeros, consiguió recuperarse en un tiempo récord, de forma que en abril ya se encontraba restablecida, y el año siguiente actúa para televisión en "La rapsodia de los zapatos" dirigida por Pilar Miró y en varias películas como "Los chicos con las chicas" de Javier Aguirre o "Crónica de nueve meses" de Mariano Ozores.

Vuelve a subir al escenario, en 1968. Parece que el primer intento fue en la obra "El Alma se serena" de Alonso Millán, pero según cuenta Concha Velasco en sus memorias, tenía problemas de memoria en los ensayos y tuvo que ser sustituida. Así, su vuelta se produjo en la obra "¡Cómo está el servicio!" junto a Florinda Chico, sería su última aparición en escena. Ese año recibe el premio a la mejor interpretación femenina, del Sindicato del Espectáculo, por su labor en conjunto del año 1967.

El año 1970 sufre un duro golpe del que no se recuperará nunca. En octubre, tras una larga lucha contra el cáncer, muere su hija Luchy Soto, a los 51 años.

En 1971, obtiene el Premio Nacional de Teatro, largamente merecido. En 1974, se comentaba su posible participación en una película que finalmente no se rodó "Érase una vez un circo" dirigida por Tito Fernández e interpretada por Lina Morgan.


Su trabajo en el cine continuó hasta su fallecimiento, siendo su última película, "El señor está servido" de Sinesio Isla, en 1975.

Murió el 4 de diciembre de 1975 en Madrid. Casualmente, según cuenta Pilar Bardem en sus memorias, su hermano Juan Antonio, sobrino de Guadalupe, salía de correos en Cibeles, cuando vio a un grupo de gente en torno a su coche, se acercó a preguntar qué sucedía y contestaron: "Ná, una vieja que está ahí medio muerta", trágicamente se trataba de su tía. Catorce días antes, había muerto el dictador y España empezaba su camino a la democracia.

Fue enterrada en La Almudena, junto al resto de su querida familia.