Blog de actoresdenuestrocine

Rafael Rivelles

Escrito por actoresdenuestrocine 23-05-2016 en cine. Comentarios (0)

RAFAEL RIVELLES. EL ACTOR DE EL CABANYAL

En puridad, Rafael Rivelles fue, sobre todo, un hombre de teatro, pero su participación en el cine, aunque no abundante, fue importante ya que formó parte de los pioneros actores españoles que trabajaron en Hollywood, realizó algunos papeles destacados (le tocó en suerte interpretar a un gran personaje, como veremos) y tanto como protagonista como actor de reparto, siempre dejó muestra de su saber hacer. Este será el primer actor del blog que se puede calificar como "estrella" y por otra parte, esta entrada es especial, porque se trata de un actor estrechamente ligado a mi barrio, El Cabanyal.

EMPEZANDO POR EL PRINCIPIO: LOS PADRES DE NUESTRO PROTAGONISTA

Amparo Guillén.

La madre de Rafael Rivelles fue la insigne actriz, Amparo (registrada como Desamparados) Guillén (Guillem) Minguet, nacida el 10 de enero de 1863 en Santa Magdalena de Pulpis (Castellón), hija de Félix Guillén Minguet y de Mariana Minguet Barberá (Valencia, 1833 - Valencia, 19 de marzo de 1916). 

Instalada en Valencia con su familia, empieza su carrera, siendo niña, en sociedades de aficionados, para debutar a los 16 años, el 7 de septiembre de 1879, como profesional en el teatro Ruzafa de Valencia. Trabajó en el teatro Novedades con los renombrados actores Antonio Vico y Rafael Calvo, para pasar en 1889 a formar parte de la compañía del Teatro Español en Madrid, como primera actriz, junto a Luisa Calderón. El gran actor Rafael Calvo la consideraba una igual, lo que supone un gran elogio, viniendo de uno de los más renombrados actores de su tiempo. 

Más tarde se unirá a la compañía, la que luego se convertirá en una de las más prestigiosa actrices de la época, María Guerrero. Amparo Guillén actuará con ella, en varias obras, y posteriormente, a pesar de una cierta rivalidad, María Guerreo la reclamará, actuando en el estreno de la obra de Jacinto Benavente, "Rosas de Otoño", en 1905 y en "La Neña", que fue uno de los últimos papeles de Amparo. 

A lo largo de su carrera, Ampago Guillén obtuvo grandes éxitos, en obras como "La Escalinata de un Trono", "Dos fanatismos", "La Duda" de Echegaray, "La Tosca", "La campana de la Almudaina",  "El Gran Galeoto", "El Mundo Comedia es o el baile de Luis Alonso" o "Fedora".

En la compañía de Rafael Calvo, conoció al que sería su marido, el actor Jaime Rivelles Magalló (Magallón), que había nacido en Valencia, alrededor de 1861 y que consideraba a Rafael Calvo, su amigo y mentor. Actor eficaz y buen director de escena, se casó con Amparo Guillén, en la Iglesia de San Cayetano, en Madrid, el 4 de diciembre del año 1888. En 1890, formó compañía propia junto a su mujer, aunque de forma intermitente, ya que en 1900, los encontramos junto a la compañía del actor Miguel Cepillo En 1905, con su propia compañía, trabajan en el Teatro de La Marina de El Cabanyal y realizan giras por provincias. En 1908, actuán en el teatro Princesa de Valencia, con "Los Intereses Creados" de Benavente. 

En 1910, Amparo Guillén se retira debido a problemas cardíacos, mientras su marido sigue trabajando en el teatro de gira por España. Amparo murió en su casa de El Cabanyal, a las cuatro de la madrugada del 7 de junio de 1915, siendo enterrada al día siguiente, en el cementerio de El Cabanyal. Presidían el duelo, su hermano Félix y su hijo, Juan. Su marido,  se encontraba en Utiel de gira, aunque parece que llegó a tiempo de despedirse de su esposa. Sus hijos Rafael y Amparo, probablemente, estaban en Barcelona o de gira, con la compañía de Francisco Morano. Sus obituarios reseñan su excelente trayectoria y su humildad. Su nieta, la gran actriz Amparo Rivelles, recordaba que su abuela era conocida como "la segunda sin primera", resaltando su gran calidad y su modestia.

Poco después, el 4 de marzo de 1917, se inauguró la placa que rotula la calle que lleva su nombre en el barrio,  cerca de la casa en dónde murió.


Jaime Rivelles, poco después, escribió un libro dedicado a su mujer, titulado "Amparo Guillén y su tiempo", publicado en 1917. El año anterior, el 19 de marzo, había fallecido la madre de Amparo, Mariana, a los 82 años.

Para conocer mucho más sobre Amparo Guillén podéis leer un artículo único, muy reciente y con abundante material gráfico, en el siguiente enlace, obra de Marcial García Ballesteros.

Amparo Guillén y su tiempo

Tras el fallecimiento de su esposa, Jaime Rivelles (del que no he podido encontrar ninguna imagen) siguió con su carrera teatral, como director y también como autor del algunas obras, como "Creu Redentora" y "Fantomas o la banda incógnita".  Como director, forma la compañía cómico-dramática y cuadro valenciano, poniendo en escena obras como "La escaleta del dimoni" y "Oroneta de Plata". Una de sus últimos trabajos fue en el teatro de La Marina, el 18 de abril de 1918, como adaptador de la obra "El Nacimiento de Ulpión". Falleció poco después, el 5 de junio de 1918, siendo enterrado junto a su querida esposa.

LOS PRIMEROS EN LLEGAR: LOS HERMANOS DE RAFAEL RIVELLES

Amparo Guillén y Jaime Rivelles tuvieron tres hijos: Amparo, Juan y Rafael. 

La primera en llegar, el 14 de abril de 1891, fue Amparo Lorenza Rivelles Guillén, nacida en Madrid. 

Amparo, tía de Amparo Rivelles, también se dedicó a la interpretación, trabajando primeramente junto a sus padres. A principios de los años treinta formaba parte, como primera actriz, de la compañía de otro actor prestigioso de los Poblados Marítimos, Vicente Mauri. Contrajo matrimonio, en la Iglesia de Nuestra Señora de Los Ángeles de El Cabanyal, el 10 de agosto de 1916, con el actor y tenor Leopoldo Pitarch Pechuán, nacido entre 1886 y 1890, en Valencia y que vivía en la calle de la Libertad (hoy calle de la Reina), al igual que ella. 

Leopoldo fue un actor pionero, que trabajó en la época del cine mudo, apareciendo al menos, en 5 películas: "La bruja" (junto a su mujer y a su hermano), "La Dolores", "Nit d'albades", "La alegría del batallón" y "Moros y Cristianos". Con la llegada del sonoro se retiró, aunque volvió en 1941 para realizar una última película "Mari Juana". Su hermano Arturo también se dedicó a la interpretación, trabajando en cuatro películas, en las dos primeras antes mencionadas junto a su hermano, y en "Las Barracas" y "Los gorriones del patio".

Pitarch murió el 27 de mayo de 1959, en el Grao. Amparo tuvo una larga vida, falleciendo el 22 de septiembre de 1976, en El Cabanyal, en la calle de la Reina, 122. Ambos yacen enterrados en el cementerio del barrio.

El segundo de los hijos de Amparo y Rafael, fue Juan Rivelles Guillén. Nació en 1893 o 1894, probablemente en Burjassot y también tuvo relación con el mundo del arte, pero no se decantó por la actuación, sino por el mundo de la pintura y el dibujo. Algunos de sus dibujos de soldados con armaduras de diferentes épocas, se conservan en la Biblioteca Nacional y también podemos encontrar parte de su obra, en revistas de los años 20 y 30. Su figura desaparece tras la guerra civil y la aparición de su nombre en el archivo sobre este periodo del Ministerio de Cultura, probablemente indica que falleció al principio de la guerra, quizá en 1937. 


UNA PRIMICIA: EL AÑO DE NACIMIENTO DE RAFAEL RIVELLES Y UNA PUNTUALIZACIÓN : SU LUGAR DE NACIMIENTO

Sobre el lugar y sobre todo, el año de nacimiento de Rafael Rivelles han circulado varias versiones. Respecto al lugar, todas las reseñas biográficas fijan El Cabanyal, es decir, considerándolo como un municipio. Aunque independientemente del lugar de nacimiento, Rivelles era de El Cabanyal, en donde vivía su familia, en donde se crió  y estudió, pues según varias fuentes, asistió a las clases del maestro Vicente Ballester Fandos, muy estimado por sus alumnos. Rivelles siempre mantuvo su contacto con el barrio, y el hecho de que aparezca como su lugar de nacimiento en todas sus biografía, se debe, sin duda, a que así lo proclamaba él mismo. 

Curiosamente, Rafael Rivelles podría haber nacido en el municipio de El Cabanyal, todo habría dependido del año de nacimiento. Pero su año de nacimiento variaba según las fuentes; en un principio, se mencionaba 1898, para posteriormente fijar, casi como definitivo, el año 1897. El Cabanyal se anexionó a Valencia, el 30 de junio de 1897. A partir de aquí, se podía nacer en el barrio, pero no en el municipio. El día de nacimiento de Rafael Rivelles fue el 23 de diciembre, por lo que, habría nacido en Valencia. Pues bien, zanjemos de una vez la cuestión sobre el lugar y el año.

Respecto a su lugar de nacimiento, en algunos artículos tras su fallecimiento, ya se mencionaba que Rivelles había nacido en la calle Colón de Valencia, quizá porque la compañía de sus padres actuaba en algún teatro cercano. 

En segundo lugar, tras realizar las oportunas investigaciones, se confirma que Rafael Rivelles no nació en ninguno de los años mencionados, sino en 1896, en concreto el 23 de diciembre, a las cuatro de la tarde, en la calle Colón nº 12, entresuelo, siendo registrado con los nombres de Rafael Félix.

Magnífica foto de un Rivelles niño (en su cochecito) probablemente con una niñera en la puerta de su casa de El Cabanyal.

LOS INICIOS TEATRALES Y SU PRIMERA INCURSIÓN EN EL CINE

El propio Rafael Rivelles no recordaba a qué edad se subió por primera vez a un escenario. Las fuentes son contradictorias, unas citan a los dos o tres años, otras a los seis o siete. Sin duda sus padres lo sacaron a escena en algunas de sus obras, siendo muy pequeño, pues él comentaba que hacía de comparsa y dónde se necesitaba a alguien para gritar: "¡Viva!", ahí estaba él. Su hermano Juan comentó en una entrevista que debutó en el teatro Princesa de Valencia, en la obra "Don Juan Tenorio", representando a Don Luis, sorprendiendo a su padre que no sabía que iba a salir a escena. Pero la primera mención que he podido encontrar se remonta al mes de octubre de 1906, es decir, cuando Rivelles tenía once años, casi doce. Se le menciona en el estreno en Valencia, de la obra "Mater Dolorosa" de Leopoldo Cano, que se había puesto en escena, por primera vez, a principios de 1904. En la crítica de la obra se hace alusión "al niño Rafael".


Entre 1906 y 1912, la única referencia aparece en 1909, en el mes de diciembre, en donde figura en la compañía de sus padres.

Es a partir de 1913, recién cumplidos los 16 años, el año anterior, cuando se dedica de forma continuada a la interpretación. En un primer momento, además de junto a la compañía dirigida por su padre, trabaja en la del actor Juan Colom, sobre todo en el teatro Eslava de Valencia, de la que también forma parte la actriz valenciana, Rafaela Abadía, que triunfaría en la escena y Juana Gil Andrés, nacida en Cataluña, de padres valencianos, que más tarde contraería matrimonio con el dramaturgo Antonio Paso.

Pero será en 1915, cuando su carrera dé un paso adelante, al unirse a la compañía de uno de los más prestigiosos actores de la época, Francisco Morano, que se convertirá en su referencia y que llego a estimar a Rivelles, como a un hijo. Ese mismo año, lo encontramos de gira por España, actuando en obras como "El Collar de Estrellas" de Benavente", en el papel de Pepe, "El Intérprete de Hamlet" de Felipe Sassone, en el papel de Fernández Mellado y en "La Tizona", en el papel de mozo de una venta. En 1916, actúa en el teatro Eslava de Valencia, en la obra "Papá Lebonnard" obteniendo buenas críticas. 

Pero este año, es destacable, porque el 7 de junio, se estrena una película, que parece que se filmó dos años antes, titulada "La Prueba Trágica" dirigida por Josep de Togores e interpretada por Francisco Morano, Antonia Plana, Luis de Llano y en la que también intervino Rafael Rivelles, probablemente en un papel minúsculo, pero que sin duda, lo puso en contacto con un mundo del que después se convertiría en un pionero, en muchos aspectos.

RAFAEL RIVELLES Y MARÍA FERNANDA LADRÓN DE GUEVARA. TANTO MONTA, MONTA TANTO.

Hasta 1918, se encuentra de gira con Morano, por Andalucía y Cataluña, obteniendo buenas críticas en obras como "El Santo". Todas las fuentes citan su paso por la compañía de Rosario Pino, probablemente, alrededor de esta época, aunque no he encontrado rastro de ello, quizá porque fuera breve.

El año 1919, supuso un cambio de compañía, pues entra a formar parte de la dirigida por los actores Ricardo Simó-Raso y Rafael Ramírez (padre de la actriz Juanita Manso), actuando en obras como: "En Flandes se ha puesto el sol", "Las caras del diablo", "¿Tiene Razón la mujer?" y "Martingalas". Con esta compañía permanecería hasta el verano de 1920.

Para la siguiente temporada teatral que empezaría en septiembre de ese año, se une a la compañía de la insigne actriz Irene Alba (madre de Leocadia, de Irene y de Julia) y de Juan Bonafé. La compañía debutará en el teatro Novedades de Barcelona y es allí, el 1 de septiembre, donde conocerá a la que sería su esposa, la actriz María Fernanda Ladrón de Guevara, que entra a formar parte del elenco.

Rivelles y María Fernanda Ladrón de Guevara se casaron en Madrid, el 15 de marzo de 1922, en la Iglesia de San José. Entre los testigos varios actores; Juan Bonafé, el actor-director de la compañía, en donde ambos trabajaban, Manuel Caba Martínez, el marido de Irene Alba y Mariano Díaz de Mendoza, hermano del actor Fernando Díaz de Mendoza, marido de la insigne actriz, María Guerrero.

En una entrevista publicada unos años más tarde, comentaban cómo, tras la boda, tuvieron que actuar en la obra "La Señorita Ángeles", de Muñoz Seca, que estaban representando en el teatro del Centro.

A finales de 1922 o principios de 1923, la pareja tiene un hijo al que llaman Rafael, pero tristemente, fallece a los tres meses. Pero la vida continua, y en la temporada teatral 1923-1924, deciden formar la compañía Rivelles-Ladrón de Guevara, que parte de gira por España. Como miembros de la misma, encontramos a actores como Fernando Porredón, y el matrimonio Adela Carbone-Ignacio Evans. 

En 1924, el 15 de julio, participan en la inauguración de la radiodifusión de obra teatrales, en Radio Ibérica, con la obra de los Álvarez Quintero, "El chiquillo".

La grandísima Amparo Rivelles.

El 11 febrero de 1925 es un día alegre para Rivelles y María Fernanda, ya que nace su hija Amparo, que con el tiempo se convertirá en unas de las mejores actrices del cine, el teatro y la televisión en España y en México. Siempre mantendrá una relación difícil con su padre, que mejoró en sus últimos años.


Una de las primeras imágenes de Amparo Rivelles, con apenas un mes de edad, junto a su madre.

Rivelles, en la obra "El Bandido de la Sierra".

Cuando Amparo apenas cuenta con un mes de vida, en concreto, a mediados de marzo, parten de gira para Centro  y Sudamérica, en el buque Alfonso XIII. Regresan en junio, después de lograr grandes éxitos, allende los mares.

La pareja en 1927. Revista Blanco y Negro. 15 de septiembre.

Entre 1925 y 1929, siguen actuando por toda España, afianzando su prestigio en el teatro español. Entre su repertorio, obras como "Amores y Amoríos", "Felipe Derblay" (un gran triunfo de Rivelles), "Vida alegre y muerte triste", "Las hijas del rey Lear", "La mariposa que voló sobre el  mar", "El estigma", "Una mujer y un hombre", "La otra honra" de Benavente, "El secreto de Próspero", "El crimen de Lord Arturo" (adaptación de una obra de Oscar Wilde, realizada por un joven Alejandro Casona), "El Bandido de la Sierra", "Las vueltas que da el mundo" y "Ramo de locura" de los hermanos Quintero.

En una representación de "La Vida es Sueño". ABC. Octubre de 1927.

Durante este tiempo, podemos descubrir como Rafael Rivelles no pierde su contacto con el barrio de El Cabanyal, en el que es recordado, al que menciona en algunas de las entrevistas y dónde a veces pasa algunos días de descanso.

ABC. 15 de septiembre de 1927.

Pueblo. 12 de diciembre de 1926.

CAMINO A… HOLLYWOOD. PASANDO POR BERLÍN Y PARÍS

La mayor parte de 1930 sigue de gira por España. En febrero vuelve a su tierra natal, en donde es recibido siempre con cariño. En un homenaje, la prensa destaca que Rivelles se dirige al público en valenciano, siendo aplaudido; el año siguiente, dará una nueva muestra de bilingüismo, que volverá a ser destacada.

En pleno verano, Rivelles y su mujer, reciben una oferta del director Benito Perojo, para rodar una película en los prestigiosos estudios UFA en Berlín, su título "El Embrujo de Sevilla". Rivelles comentará que esta es su primera película, quizá considerando que su labor en "Prueba Trágica" fue menor. María Fernanda también había rodado una película, en Argentina, nada menos que en 1916, aunque ella sí lo menciona.



En septiembre regresan a España y muy pronto serán reclamados por la Metro-Goldwyn-Mayer, para realizar las versiones en español de sus nuevas películas, que se ruedan casi simultáneamente.  El 22 de noviembre de 1930 parten para los Estados Unidos, a bordo del Aquitania, rumbo a una nueva aventura que durará un año, y que protagonizaron otros actores españoles, como Catalina Bárcena, Rosita Díaz Gimeno, Ermesto Vilches, Manuel Arbó, Luana Alcañiz y un largo etcétera.


Rivelles rodará cuatro película en Hollywood, integrándose perfectamente en aquel deslumbrante nuevo mundo. Los artículos de aquella época muestran todos los ingredientes clásicos, que todavía perduran, sobre el mundo del cine americano: publicidad, dinero, glamour, fiestas, retoques físicos… Rivelles y María Fernanda, que ya eran una pareja conocida y admirada, desde mediados de los años 20, se convierten en unos auténticos personajes del mundo del corazón, avant la lettre, con profusión de fotografías, entrevistas y detalles sobre sus gustos, su trabajo y su vida social.


Su hermano Juan comentaba en una entrevista publicada unos días antes de su partida, que las condiciones del contrato, fijaban un salario de 1.200 dólares a la semana, por un año y tres prorrogables, aumentándose cien dólares semanales los primeros seis meses, doscientos los otros seis y así sucesivamente. Calculaba que aunque sólo estuvieran un año, ganarían nada menos que unas 600.000 pesetas, todo un capital. Rivelles recordaría agradablemente su paso por Hollywood, e incluso comentaba que si hubiese estado soltero, se habría quedado allí un tiempo.

Sofisticada imagen de su paso por Hollywood.

En Hollywood, cumplen todos los estereotipos, incluso los "arreglos" físicos, ya que a María Fernanda le realizan una operación para cambiarle la forma de la nariz… Allí harán amistad con Dolores del Río y con Charles Chaplin. Una fiesta en casa de Charlot es especialmente recordada, tanto por Rivellles, como por el director Luis Buñuel, en sus memorias. 

Caracterizado para "El Proceso de Mary Dugan".

Sus primeras películas "hollywoodense" serán "El Proceso de Mary Dugan" y "La Mujer X". En ambas compartió protagonismo com María Fernanda Ladrón de Guevara y con otros actores como José Crespo y Manuel Arbó.

Mientras tanto, en España se proclama la Segunda República, que traerá algunos cambios sociales que propiciarán una relación más igualitaria entre sexos y una mayor libertad individual, tímidamente apuntada en la década de los años 20.  Rivelles y María Fernanda serán un ejemplo, como veremos.

Posteriormente, la Metro suspendió su política de dobles versiones y Rivelles pasa a la Fox, productora con la que interviene en "¿Conoces a tu mujer?" y "Mamá". En la primera, comparte cartel con dos actrices españolas, Carmen Larrabeiti y Ana María Custodio y en la segunda con otra reconocida actriz, Catalina Bárcena. María Fernanda, por su parte, rodó una película más con la Metro, "Cheri-Bibi".

Estupenda imagen de María Fernanda y Rafael. Revista Crónica 1932.

En ese momento, el intento de producir dobles (o triples) versiones para diferentes mercados se va a pique y Rivelles y María Fernanda regresan a España. Pasan por Valencia, y a principios de 1932, son reclamados por Benito Perojo, para rodar en París, la película "Niebla".


En 1933, con el mismo Benito Perojo, rodarían la que sería su cuarta película, "El Hombre que se reía del amor" y ese mismo año, Rafael Rivelles, también actuaría en "El Café de la Marina" de Domingo Pruna, que tuvo también una versión en catalán, interpretada por Pedro Ventayols.


A finales de ese año, Rivelles y María Fernanda se ponen manos a la obra para conformar una nueva compañía. Entre los nombres del elenco, actores de renombre como Emilio Thuillier o Antonia Plana, así como Pepe Portes y Antonio Riquelme.

Explícito cartel de la película "El Hombre que se Reía del Amor".

En este momento, los rumores sobre las desavenencias conyugales empiezan a ser recurrentes, y parece que la pareja ya arrastraba, desde poco después del nacimiento de su hija, una mala relación. Con la República, como antes comentábamos, se aprobó en febrero de 1932, la Ley del Divorcio, lo que posibilitó que en febrero de 1934, María Fernanda presentara la correspondiente demanda. 

Su separación fue un tema público. Como seguían trabajando juntos, a pesar de las desavenencias, tras las representaciones, la gente clamaba "No os divorciéis". Pero la suerte estaba echada, y en agosto de 1934, un Juzgado de Barcelona, dicta la sentencia de divorcio, otorgando la custodio de Amparo, a su madre. 

Caricatura ABC, aludiendo a su separación. 7 de marzo de 1935.

La pareja, a pesar de estar divorciada, siguió trabajando junta, hasta febrero de 1935, recorriendo España, con gran éxito, con obras como "La Paz de Dios", "Oro y Marfil" y "Amparo".

Este año, María Fernanda se casará con otro actor, Pedro Larrañaga, dando lugar a otra saga del cine español, pero esa es otra historia

Nuestro protagonista, Rafael Rivelles, por su parte, forma nueva compañía. A principios de 1935 actúa con Eugenia Zúffoli en Zaragoza, pero en la temporada que se inicia en septiembre, forma parte del teatro Lara, contratando como primera actriz a Ana María Custodio. Con ella actúa en el Alkázar, con la obra "¿Quién soy yo?", en un doble papel, que sobrepasa las 200 representaciones. A la finalización de la obra, Ana María Custodio deja la compañía.

Junto a Ana María Custodio en la obra ¿Quién soy yo?. Mundo Gráfico. 1936.

En enero de 1936, Rivelles actúa en Barcelona, con la obra "La verdad de cada uno" de Joaquín Dicenta, hijo y sigue de gira, volviendo de nuevo a Valencia, al teatro Principal. 

A principios de julio de 1936, vuelve de nuevo al cine, participando en el rodaje de "Nuestra Natacha". En ese momento estalla la guerra civil y la película pasa por varias peripecias, y no llega a estrenarse. Durante la guerra, Rivelles actúa a lo largo de España, tanto en zona sublevada como en zona leal a la democracia republicana. 

En una escena de "Nuestra Natacha". 

Rivelles al igual que otros actores, trabaja en festivales de ayuda a favor de los heridos en el frente o para recaudar fondos para alimentación de niños, y en la Casa de Valencia, en funciones benéficas para los Hospitales de sangre, a la vez que continúa con su actividad teatral y cinematográfica.

Entre septiembre y octubre de 1937, se pone a las órdenes del director Florián Rey, siendo el protagonista de la película "Carmen la de Triana",  junto a Imperio Argentina, en ese momento casada con el director del film. La película se rueda en Sevilla y en los estudios de la UFA, en Berlín. Durante el rodaje, Imperio Argentina, casada con el director Florián Rey, se enamora de Rivelles. Imperio rompe su turbulento matrimonio e inicia una relación con Rivelles que se extendería hasta 1941. 

En el libro de entrevistas de Vicente Molina Foix, Imperio cuenta que su separación se debió al carácter del actor. Rivelles gustaba de la caza, del boxeo, tontear con otras mujeres. Disfrutaba con sus perros, con sus coches, con el tabaco, pero Imperio tenía otras inquietudes.

Junto a Imperio Argentina en "Carmen, la de Triana".

Su nombre es utilizado propagandísticamente por los rebeldes, afirmando que Rivelles había sido asesinado por las "hordas rojas". Pero la prensa republicana replicaba que Rivelles no había muerto y que seguía actuando, en concreto en Sevilla, junto a Imperio Argentina, en 1938. Quizá quién sí había muerto, fuera su hermano Juan, si bien, no he podido obtener datos, sobre el momento exacto o si fue durante la guerra, asesinado por brigadistas o represaliado por la dictadura franquista.

Respecto a sus actuaciones teatrales, en un principio, lo encontramos en zona republicana, en Valencia, y pero a finales de 1938, ya aparece en zona controlada por los sublevados, primero en San Sebastián, siendo titular de la compañía del teatro Infanta Isabel de Madrid, junto a la actriz Isabel Garcés y en febrero de 1939, poco antes del fin de la guerra, en Zaragoza, actuando en la obra de Agustín de Foxá "Cui-Pin-Sing". De aquí ya pasará a Madrid, para integrarse en el mundo teatral. Pondrá en escena, "Cuatro Corazones con Freno y Marcha Atrás", la divertida obra de Jardiel Poncela, "La Vida Inmóvil" de Joaquín Calvo Sotelo, "El Nido Ajeno" y "Las cinco advertencias de Satanás", también de Jardiel, entre otras.

También en 1939, rueda dos películas, esta vez en coproducción con Italia, tituladas "Santa Rogelia", dirigida por Edgar Neville y Robert de Ribon, así como "Frente de Madrid", también a las órdenes de Neville.

En 1941, marcha a Italia, para participar en dos coproducciones, tituladas "El Capitán Tormenta" y "El León de Damasco", ambas dirigidas por Corrado d'Errico. Sin embargo, el cine nunca será su prioridad, y de vuelta a España, forma compañía propia, en 1942. Aunque este año, aún rueda una película, con su director fetiche, Benito Perojo. Se trata de "Goyescas", protagonizada por Imperio Argentina. Su relación ya había terminado.

Este año, su labor teatral es muy abundante, reponiendo la obra "¿Quién soy yo?" y actuando también en "El Gran Galeoto", "Julieta y Romeo" de Pemán, "Marsalia", "Metternich", de nuevo de Pemán y "La Voz del Silencio".

A finales de noviembre, participa en una función homenaje al escultor valenciano Mariano Benlliure; el futuro les unirá en la muerte

El año 1943 sale de gira con su repertorio, que se enriquece con obras como "Un Hombre de Negocios", "Felipe Derblay" o "Hay siete pecados" y con las que seguirá actuando en 1944. Este año vuelve al cine, de la mano de un director de éxito, Rafael Gil, con la película "Lecciones de Buen Amor" y en la escena se produce un acontecimiento, con la representación, en el mes de diciembre de "El Alcalde de Zalamea", junto a una gloria del teatro español, Enrique Borrás, con el que ya había actuado en "El Gran Galeoto".

Rivelles, con uno de sus perros, en 1943.

Su labor teatral hasta el año 1947, también incluye obras como "Con los Brazos Abiertos", "Gente de Arriba", "Cándido de Día, Cándido de Noche", "Pena de Muerte al Amor", "En Tierra de Nadie", "Dos Horas en mi Despacho"; "La Casa Cercada" y "El Señor Mayordomo". En 1946, se le realiza un homenaje en Valencia, poniendo en escena la obra "El Hombre que Volvía a Casa" de Julia Maura. 

Los años 1947 y 1948 serán un hito en la carrera cinematográfica de Rafael RIvelles, pues suponen el año de rodaje y de estreno de su obra cumbre en el cine, "Don Quijote de La Mancha", a las órdenes de Rafael Gil. Hasta 1953, Rivelles no volverá a ponerse delante de unas cámaras, y su labor cinematográfica sólo incluirá seis películas más, rodadas de forma esporádica en los años 50 y los 60.

El año 1947, la productora valenciana CIFESA, inicia el ambicioso rodaje de la adaptación al cine de "Don Quijote de La Mancha". El director elegido fue el prestigioso Rafael Gil, que tuvo la magnífica habilidad de elegir para los personajes principales a Rivelles, como Don Quijote y a Juan Calvo, como Sancho Panza, ambos actores de origen valenciano. La elección no pudo ser más afortunada, pues ambos están magistrales y dan una imagen icónica de los personajes, que perdura. Por otro lado, la película está interpretada, además, por un magnífico plantel de actores de reparto, desde Julia Lajos o Julia Caba Alba, pasando por Fernando Rey o Guillermo Marín, entre otros.


Esta película le valió a Rafael Rivelles, la Mención de Honor en el Primer Certamen Cinematográfico Hispanoamericano y el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos, que también fue otorgado a Rafael Gil, como mejor director.

En una entrevista al guionista de la película, Antonio Abad Ojuel, comentaba sobre Rivelles: "Rafael Rivelles, vestido de hierro, con su agudo perfil prolongado por la rala barba, es la más asombrosa reproducción de caballero andante que quepa imaginar". El periodista comenta: "Desde luego, supiste elegir bien… La más alta figura de las letras españolas ha sido interpretada por el más excelso actor de nuestra escena y de nuestro cine". Elogiosas palabras tienen también para Juan Calvo, en su papel de Sancho Panza, "el actor indiscutible para llevar a feliz término tan importante papel".

En 1948, se le rinde un homenaje en Valencia, en donde siempre es recibido calurosamente y es nombrado Hijo Predilecto. Tras una breve pausa en su labor teatral, por enfermedad, vuelve a reaparecer sobre las tablas, en 1949, dedicándose de lleno al teatro, y apareciendo hasta mediados de los 50 en obras como "Yu Suang el Loco", "La visita que no llamó a timbre", "El Gran Cardenal", "La Sombra pasa", "Cinco Minutos Antes", "El Mañana no está escrito", "La Mariposa y el Ingeniero", "Malvaloca" y "Al Amor Hay que Mandarle al Colegio". En esta obra, de gran éxito, con más de 100 representaciones, compartió escenario con Mary Carrillo. En sus memorias, "Sobre la vida y el escenario", Mary tiene un mal recuerdo de su experiencia, considerando a Rivelles, de "carácter raro, más bien antipático" y comenta que fue por voluntad de Rivelles, que ella no continuara trabajando en el Teatro Lara.

En 1950, obtuvo la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes, en su categoría de Teatro. Curiosamente, también se le otorga a su hija Amparo Rivelles, en la categoría de Cine. La saga brillaba en todo su esplendor. De hecho, dos años después, en una encuesta de la prensa, se reconoció a Rivelles como el mejor actor de 1951. 

En 1951, realizó una actuación junto a dos de los grandes nombres del teatro español, Borrás y Calvo, en la obra "El Alcalde de Zalamea".

En 1953, vuelve al cine, con otra gran interpretación, en el papel de Judas, en la película de Rafael Gil, "El Beso de Judas", en donde trabaja junto a un joven Paco Rabal, obteniendo críticas entusiastas.

Perfecto, en "El Beso de Judas", en una imagen con un tremendo parecido a su hija Amparo.

En 1954, sigue su labor cinematográfica, siendo reclamado de nuevo por Rafael Gil, para la película "Murió Hace Quince Años"(también con Rabal) que recibe buenas críticas y por la que obtuvo la Placa San Juan Bosco (luego Premio Fotogramas). Por otro lado, su labor en el teatro no se detiene, a pesar de las afirmaciones del propio Rivelles de retirarse durante un tiempo del teatro, que siempre incumple, recordando que es dónde mejor se encuentra, aunque le resulte cansado…

Junto a un joven Paco Rabal en "Murió Hace Quince Años".

Ese año, estrena la obra de Calvo Sotelo, "La Muralla", en el teatro Lara que será un gran éxito, llegando a las 700 representaciones. En el elenco, la actriz valenciana Amparo Martí y su marido, Paco Pierrá.

El año 1955, participa en el rodaje de otro triunfo apoteósico del cine español de la mano de Ladislao Vajda, "Marcelino Pan y Vino", que encumbró a Pablito Calvo. Esta película volvió a unir a Don Quijote con su Sancho, ya que también interviene en la película, Juan Calvo, cuya actuación como Fray Papilla fue aclamada y premiada.


En noviembre de ese año estrena en teatro, la obra "La Venganza" y dos meses después, otra obra de gran éxito, "La Herida Luminosa" de Segarra, cuyo original en catalán fue traducido por Pemán. Segarra consideraba a Rivelles, "un mariscal de la escena". La obra sobrepasaría las 400 representaciones.

En 1956, encontramos a Rabal, como no podía ser de otra manera, en un agasajo a los actores valencianos. Su popularidad sigue siendo inmensa, siendo considerado en un concurso del Correo Catalán, uno de los ases del teatro.

A finales de año actúa en la obra "Mónica" de Alfonso Paso y en "Lecciones de Amor" y participa en una representación de "Pepa Doncel" junto a Lola Membrives, en homenaje a Benavente.

Entre 1957 y 1959, continúa con su labor teatral. Tras las representaciones de "El Viento sobre la Tierra", forma compañía propia, como titular del Eslava de Valencia, junto a dos grandes actrices, Cándida Losada y Carmen Carbonell. Su primer estreno, en Valencia, será la adaptación de la obra de Anouilh, "El Vendaval". Estando de gira con esta obra, se produce un trágico suceso, la riada de Valencia. Una de las representaciones se realizará en homenaje a los damnificados.

A finales de año, estrena la obra de Calvo Sotelo, "La Herencia", en el teatro Alkázar, que también obtiene un gran éxito. En 1958, estrena "La cárcel sin puertas" de Giménez Arnau y en 1959, otra obra de Calvo Sotelo, "No".

Ese mismo año, estrena "Papá se Enfada por Todo", una comedia de Alfonso Paso, y de gira por España, "El Acusador Público" y la comedia de Edgar Nevilles, "Rapto", que no obtiene buenas críticas.

En la decada de los 60, alterna retiros temporales de su labor en la escena, con su aparición en el cine, en lo que supondrá su retirada de la gran pantalla.

Rivelles, en sus últimos años.

En lo personal, Rivelles se vuelve a casar, esta vez, con la actriz Rosa Fontana (nacida en 1938), con la que tendrá dos hijos, Rafael Víctor y Rosa Ana. 

Además, su hija Amparo Rivelles regresa en 1969 a España, después de más de 25 años de estancia en México, si bien, volvería esporádicamente, pues allí quedó su hija.

La actriz Rosa Fontana.

En 1960 y 1961, aparece en los escenarios con obras como "Cuidado con las Personas Formales", "El Rey Ha Muerto", "Fiesta de Caridad" e "Historia de un Hombre Cansado". En el cine, interviene en una producción italiana, "La rebelión de los esclavos" de Vittorio Cottafavi. Hasta mediados de 1964 se da un periodo de descanso, que sólo rompe para aparecer en una película dirigida por el prestigioso director francés Abel Gance, titulada "Cyrano y D'Artagnan", rodada en el año 1963.

El año 1964 regresa al teatro, apareciendo en "Ardele o la Margarita" y en la inauguración del Teatro Español, actuando en dos obras del teatro clásico español, rodeado de un gran plantel de actores, "El Retablo de las Maravillas" de Cervantes y "Reinar después de morir" de Luis Vélez de Guevara.

También tiene tiempo de rodar otra película, la penúltima de su carrera, titulada "El Señor de La Salle" dirigida por Luis Cesar Amadori. A principios de 1965 es homenajeado en el programa de Televisión Española, "Esta es su Vida", por desgracia, parece que no subsiste copia del mismo. En el programa aparece también Imperio Argentina, que tiene palabras amables con él, que le llegan a emocionar.





Caricatura de Rivelles. Hoja del Lunes. 15 de agosto de 1965.


Rivelles en su última película, "El Greco".

Rivelles internacional, junto al actor Mel Ferrer, en "El Greco".


Tras otro periodo alejado del cine y el teatro, , el año 1966, rueda su última película, "El Greco" de Luciano Salce, protagonizada por Mel Ferrer.  

También vuelve a la escena en una obra, escrita expresamente por Alfonso Paso para otra gloria de la escena española, Celia Gámez. Con esta obra parte de gira por España, en lo que será su canto del cisne. 

En 1968, realiza su primer trabajo para Televisión Española, en la adaptación a la pequeña pantalla de "La Mala Ley" de Linares Rivas, para un Estudio 1, junto a Lola Cardona, Mercedes Prendes y un genio del humor, también valenciano, Luis Sánchez Polack "Tip".

Ese año sufre un grave accidente de automóvil del que logra recuperarse, de forma que en octubre ya puede seguir con las representaciones de la obra, junto a Celia Gámez. La relación no acabo bien, llegando a reclamarle Rivelles, alguna deuda salarial.

Desde este momento, Rivelles tan solo hará dos interpretaciones, ambas para el programa Estudio 1 de Televisión Española. 

En primer lugar, el 18 de febrero de 1969,  se pone en antena su interpretación en el papel protagonista, en "El Abuelo" de Pérez Galdós. Sin duda, Rivelles recordaría que su padre también interpretó esta obra en la escena y la anécdota que el propio Rivelles comentaba en alguna entrevista, cuando siendo un niño, su padre tras su actuación le preguntó: "¿Qué te ha parecido?", Rivelles respondió: "La obra me ha gustado mucho, pero tú, no." A lo que su padre repuso: "¡Hombre! ¿Y eso por qué? "Porque no chillas lo necesario".

Por último, en febrero de 1970, la que sería su última actuación, en el papel de Blaise, en la obra "Jazz" de Marcel Pagnol. Las críticas siempre son entusiastas: "Jazz" sería muy poco (…) de no haber encontrado un actor insustituible: Rafael Rivelles, profesor Blaise auténtico en todo; en la acción, en las reacciones, en la dicción y, sobre todo, en la manera de escuchar, de atender. De expresar sin palabras…"

Rivelles en "El Abuelo".

Dos imágenes de su última actuación en "Jazz". 

Rafael Rivelles, ya enfermo, sufrió una trombosis cerebral, en su domicilio de la calle Alcalde Sainz de Baranda nº 50, el 12 de noviembre de 1971, de la que ya no se recuperaría, muriendo en la Ciudad Sanitaria Francisco Franco, a las dos de la tarde, del 3 de diciembre. En un primer momento fue velado en el propio hospital, si bien, luego fue trasladado al Teatro Español.

Su hija Amparo se encontraba en México, por lo que no pudo asistir al entierro y alguna noticia habla de "sus hermanos enfermos" (Amparo murió en 1976 y ésta sería la única referencia, de ser exacta, a que su hermano Juan todavía estaba vivo), por lo que la comitiva fúnebre la presidió el resto de la familia (primos y sobrinos). Su ex-mujer María Fernanda envió una corona, no se menciona a su nueva mujer (luego, la prensa del corazón, hablaría de la lucha por la herencia). 

Según sus deseos, sus restos fueron trasladados a Valencia y enterrados en el cementerio de El Cabanyal, junto a sus queridos padres. Prácticamente enfrente, yace otro renombrado artista valenciano, que curiosamente también murió en Madrid y también deseó ser enterrado junto a sus padres, el escultor Mariano Benlliure.




Tumba de Rivelles y sus padres en el Cementerio de El Cabanyal. Sección 1ª Izquierda. Nicho 89. Tramada 3.

Muchos años después, en el 25 aniversario de su fallecimiento, se inauguró una placa en la casa familiar en la calle de la Reina, nº122. 







Guadalupe Muñoz Sampedro

Escrito por actoresdenuestrocine 14-05-2016 en Cine español. Comentarios (0)


GUADALUPE MUÑOZ SAMPEDRO. PUNTAL DE UNA SAGA.

Guadalupe Muñoz Sampedro, conocida entre la profesión como Doña Guadita, es una de esas actrices únicas, con una personalidad reconocible y que si no existiera habría que inventarla. Como la mayor parte de los actores de este blog, empezó su carrera en el teatro y entró en el mundo del cine cumplidos los cincuenta años, adaptándose perfectamente y desarrollando una larga carrera, al igual que colegas suyos como Alberto Romea.

Nuestra protagonista vino al mundo un 15 (o quizás un 18) de febrero de 1890, en la calle del León de Madrid, curiosamente, la misma calle en donde ocho años antes había nacido Alberto Romea. Era hija de Miguel Muñoz Sanjuán, carpintero, comerciante y… presidente de la Asociación Velocípeda Madrileña, todo un pionero y de Catalina Sampedro Álvarez. 

A través de la rama materna es como Guadalupe entronca con el mundo del espectáculo. Parece que Catalina quiso ser actriz, pero no consiguió el permiso materno, a diferencia de su hermana, Mercedes. Esta se convirtió en una de las actrices teatrales más reconocidas de su tiempo, falleciendo el 17 de diciembre de 1926, siendo la referencia para el resto de la familia dedicada al mundo de la farándula. 

Mercedes Sampedro Álvarez. Revista Cántabra. 1908. BNE.

Miguel Muñoz y Catalina Sampedro tuvieron, al menos, tres hijas más, Natividad, renombrada pianista, Mercedes y Matilde, que también serían actrices, conformando otro estupendo trío de hermanos actores, como los Gutiérrez Caba. Las tres hermanas, además, serían las matriarcas de algunas de las sagas más relevantes del espectáculo español, junto a sus parejas, casi todos actores de prestigio, como veremos.

El début de Guadalupe en el teatro, se produjo cuando esta tenía 15 años y según algunas fuentes, en una obra titulada "El Pie Izquierdo", por la que cobró cuatro pesetas, aunque no he podido encontrar referencia de la misma, alrededor de 1905. Las primeras referencias a la "srta. Muñoz Sampedro", que probablemente, se refiere a ella, ya que fue la primera en incorporarse a la escena, (aunque sus hermanas, siendo niñas, no tardaron en unírsele) las he encontrado, en 1908, es decir, ya cumplidos los 18, actuando en el que sería su lugar habitual de trabajo, durante una década, el Coliseo Imperial, en la obra "Caza de Almas" interpretada por Pascuala Mesa y José Vico. 

En este teatro actúa en diferentes obras que le hacen ganar prestigio. En 1911, en una encuesta a las artistas del teatro sobre la moda de la "falda-pantalón", se le solicita su opinión que coincide con la mayoritaria: "Me parece antiestética al sexo femenino; debemos conservar nuestra figura y apartarnos en el vestir de los masculino". Pilar Bardem (sobrina de Guadalupe, como veremos) recuerda que junto a las Caba, eran las "decentes" de la profesión.

En 1912, forma parte de la compañía del teatro Cervantes y en 1913, trabaja con la compañía de Enrique Borrás, en Barcelona.

El 12 de julio de 1913, contrae matrimonio en la Iglesia de Santa Bárbara de Madrid, con el también actor, Manuel Soto Vives (nacido alrededor de 1881) en Palma de Mallorca. Sus padrinos fueron su hermana Mercedes y su padre, Miguel Muñoz. Manuel y Guadalupe se habían conocido, tres años antes, en la compañía del teatro Coliseo, en donde él era primer actor, cuando ella fue contratada.


 

En una entrevista realizada en 1928, recordaban su boda y sus diferentes caracteres. Ella, pizpireta, él, triste y melancólico. Cuando él iba a visitarla, ella le decía a su madre, "Que se vaya ese ciprés". Como anécdota comentaban, que la novia estuvo horas esperando al novio, que tuvo que ir al por el certificado de soltería a la oficina de correos de la calle Carretas, que llegó la mañana de la boda, enviado desde Palma, por la madre del novio (arriba, foto de su boda, publicada en el Heraldo). 

Pepe Isbert en sus memorias, recuerda con cariño a Manuel Soto: "Era un galán apuesto y simpático, natural y sincero, dentro y fuera de la escena. Fue uno de los mejores amigos que he tenido en mi vida".

UN APARTE: LAS HERMANAS MUÑOZ SAMPEDRO.

Antes de seguir con la biografía de Guadalupe, hagamos una breve referencia a sus dos hermanas, también actrices.

Divertida foto de las hermanas Sampedro: Guadalupe, Matilde y Mercedes.


En primer lugar, Mercedes Muñoz Sampedro, que nació en una fecha que no he podido determinar, alrededor de 1896. Al igual que el resto de sus hermanas comenzó muy joven en el teatro. Mercedes se dedicó de lleno a su labor escénica, mientras que su labor en el cine, fue escasa actuando en alrededor de 18 películas. Casada con Luis Lozano (que murió tempranamente, el 17 de abril de 1939) fue madre de una reconocida actriz de teatro, Carmen Lozano (Madrid, 25 de marzo de 1930 - Madrid, 7 de noviembre de 2009).

Mercedes y Matilde Muñoz Sampedro.

En segundo lugar, Matilde Muñoz Sampedro, nacida en Madrid, el 2 de marzo de 1899 y fallecida en la misma ciudad el 14 de abril de 1969. Curiosamente, su fama fue menor, aunque su trabajo en el cine fue más dilatado, apareciendo en unas 90 películas.  Entró en el teatro a la edad de 8 años, en el teatro Coliseo, al igual que sus hermanas. Matilde fue la matriarca de una de las familias más importantes del cine español. El patriarca fue otro reconocido actor de la época, Rafael Bardem. De su matrimonio, nacieron dos hijos, el director Juan Antonio Bardem y la actriz, Pilar Bardem, madre de Javier Bardem. 

DE 1914 AL FINAL DE LA GUERRA CIVIL

Alrededor de 1914 nace su primer hijo, al que llamarán Manuel, como su padre y años más tarde, en concreto, el 21 de febrero de 1919, nacerá su hija, Luchy, luego famosa actriz.

Bonita foto de la familia Soto-Muñoz.

Su labor teatral es abundante. Hasta 1929 trabajó, sobre todo, en la compañía de Lola Membrives, aunque también junto a Rosario Pino y en la compañía Alba-Bonafé, durante un breve periodo de tiempo. Entre otras obras, participó en "Los Intereses Creados" de Benavente, "Las Vírgenes Locas" de Prevost, "Canción de Cuna", "El Agua del Jordán", "El Trousseau de Boda", obra interpretada sólo por mujeres, "Las cacatúas", "El puesto de antiquités", "Una Mujercita Seria", "La Malquerida" "Comedianta", "La Fuerza del Mal" de Linares Rivas, "Si Yo quisiera…", "Las Adelfas" de los hermanos Machado, "Pepa Doncel" y "Señora Ama".

En 1929, su marido Manuel Soto forma parte, como primer actor, de la compañía de la actriz Eugenia Zúffoli, dirigida por José Bódalo, padres del que sería famoso actor, José Bódalo. Guadalupe, el año siguiente entraría en la compañía del teatro Infanta Isabel.

Interviene en multitud de comedias, logrando un sólido prestigio. Hasta mediados de los años 30, representa "La Oca", "El Padre Alcalde", "Mi Padre" o "El Escándalo" de Muñoz Seca, "Tiene usted ojos de mujer fatal" de Jardiel Poncela y "¡Qué solo me dejas!" y "El Juzgado se divierte" de Antonio Paso.

En una escena de la obra "Mi Padre".

En 1934, se realiza una encuesta en la revista Blanco y Negro: "¿Por qué se hizo usted artista, por necesidad o por vocación?". Guadalupe contesta: "Por pura afición. Desde niña sentía el irresistible imán del teatro. Y luego, como me encontraba en un ambiente propicio, pues a todos en casa nos encantaba hacer comedias, mi vocación se fue acrecentando y robusteciendo. No creo, por otra parte, que haya nadie que se dedique al teatro por necesidad solamente. El que se dedique a la escena tiene que poseer, en primer lugar, ciertas facultades naturales y de adaptación ¡Y muchísima vocación! ¡Mucha! ¡Si lo sabré yo!".

Voz. 4 de febrero de 1936.

En plena guerra civil, actúa junto a Gaspar Campos en "El Centenario" de los Álvarez Quintero, junto a Ana de Siria en "Lo que hablan las mujeres" y "Se rifa un hombre".

CINE Y TEATRO: LOS AÑOS 40 Y 50

Al finalizar la guerra civil, su labor teatral se acentúa. Durante 1939, interviene, entre otras, en "La Gracia de Dios", "Las colegialas", "La venganza de don Mendo", "¡Que se case Rita!", "Los Rojillos" y "Mi Niña".

Fotocromo publicitario de CIFESA

Pero, sobre todo, el año 1939, supone su début en el cine. En agosto de ese año, comienza el rodaje de su primera película, "La Dolores", que también será la primera de la cantante Concha Piquer, siendo dirigida por Florián Rey. La película se estrenaría a principios de 1940.

En 1940 también participa en un cortometraje dirigido por Carlos Arévalo, titulado "No Fumadores". En el teatro estrena una de las más famosas obras de Jardiel Poncela, "Eloísa está debajo de un almendro", que luego también interpretaría en su versión cinematográfica.

Este año también actúa en la obra de Antonio Paso (padre), "Un marqués, nada menos".

En los años 40, también estrenará dos obras más de Jardiel Poncela, "Madre, el drama padre" y "Es peligroso asomarse al exterior".

En el libro "Alfredo Landa. Vida de un cómico" de Marcos Ordóñez, comentaba sobre ella: "Una excéntrica maravillosa que parecía inventada  por Jardiel".

A mediados de los años 40 forma compañía propia, con primero actores como José Orjas y Rafael López Somoza, y posteriormente, con su yerno, el actor Luis Peña y su hija, Luchy Soto, logrando grandes triunfos en papeles cómicos, en obras como "Se gratificará espléndidamente", "Nosotros, Ellas y el Duende" (que era su preferida), "Mamá, nos pisa los novios", "Jaimito se casa", "Una viuda original", "La perfecta soltera" y "Los Mejores años de nuestra tía".

En el cine, en ese mismo periodo, rueda su segunda película, en 1941, a las órdenes de Ignacio F. Iquino, "Alma de Dios", con quien también trabajaría en la comedia "El Difunto es un vivo" y "El Hombre de los Muñecos".

Ese año, también repite con Florián Rey, en "Polizón a bordo" y en 1942, con "Éramos siete a la mesa". Ese mismo año también actúa en "Intriga" de Antonio Román. En el libro "Un cine para un imperio" de Paco Ignacio Taibo I, mencionaba un comentario de Sánchez Vidal sobre el paralelismo entre el personaje interpretado por Guadalupe Muñoz Sampedro en "Polizón a bordo" con el trabajo de la actriz Margaret Dumont en las películas de los hermanos Marx. 

En un fotograma de "Intriga" de Antonio Román.

El año 1943 supone su actuación magistral en una película, que supone la adaptación de la obra de teatro de Jardiel, "Eloísa está debajo de un almendro", que como hemos visto, ella estrenó en la escena. En ella despliega todo su saber hacer, con escenas estupendas con un partenaire de lujo, Alberto Romea y todo un magnífico reparto.

El magnífico reparto de "Eloísa está debajo de un almendro".

También en 1943, interviene en una papel de época en "Mi vida en tus manos" de Antonio de Obregón. Posteriormente, en 1945, volvería a llevar al cine, una obra de Jardiel, que también había estrenado en el teatro, "Es peligroso asomarse al exterior", dirigida por Alejandro Ulloa.

En "Mi vida en tus manos" junto a Julio Peña.

El año 1944 realizó la primera de sus cuatro películas con el director Juan de Orduña, "Tuvo la culpa Adán", que continuó ese mismo año con "Ella, Él y sus Millones", en donde trabajaba gran parte de la familia, pues también actuaban su hija y su yerno, Luchy Soto y Luis Peña, en una comedia "a la americana", interpretada por la pareja cinematográfica, con permiso de Amparo Rivelles, Rafael Durán y Josita Hernán. 

En una escena de "Ella, él y sus millones".

Junto a Juan Espantaleón en "Tuvo la culpa Adán".

En 1944, también intervino en "El Hombre que las Enamora" de José María Castellví y en "Empezó en boda" de Raffaello Matarazzo. En ese año, en la revista Radiocinema preguntan a varios actores, ¿cuál ha sido su mejor interpretación cinematográfica del año?, a lo que Guadalupe contesta: "¡Qué compromiso!… Soy tan modesta… ¡Ah!, la que no he hecho".

Junto a Sara Montiel y Fernando Fernán Gómez en "Empezó en boda". primerplano.blogspot

El año siguiente, además de la película antes comentada, participa en su tercer rodaje con Orduña, "Mi Enemigo, el doctor", que se estrenaría muy tarde, en 1948. Al igual que sucedió con su siguiente película, "Cero en Conducta" de Fedor Otzoup, que se estrenó en 1946.

En este momento, Guadalupe realiza un paréntesis de casi diez años, hasta retomar la continuidad en su trabajo para la gran pantalla.

Suegra, yerno e hija. 

Se dedica con su propia compañía a la labor teatral, con el resto de su familia (su marido, su hija y su yerno), de gira por España y por Sudamérica y actuando en comedias, en donde la crítica, en general, alaba más su actuación que la calidad de la obra. Así, la encontramos en obras como "Doña Vitamina", "La señora Lupita", "¡Penalty!", "Tíita Rufa", "Eva no salió del Paraíso", "Luna de miel para cuatro", "Tenemos Petróleo", "Celos a la plancha" o "Tan perfecto no te quiero".

Publicidad de las obras en el diario ABC.


La actriz Pilar Bardem en sus memorias "La Bardem", recuerda lo despistada que era su tía, y como a veces este despiste, a veces lo utilizaba. No habiéndole hecho mucha gracia la boda de su hija con Luis Peña, cuando éste entró en la compañía de su suegra, siempre le hacía lo mismo: "¡A ver, ese chiquito, el nuevo!. ¿Cómo te llamas hijito?" - Luis, me llamo Luis. Soy su yerno, doña Guadalupe. - ¡Uy, sí, qué cabeza la mía". Otro graciosísimo ejemplo también reseñado en sus memorias, cuenta como estando de gira por América, les escribió una carta pidiendo que la mandasen una partitura de una canción, de la que no recordaba el título y para recordársela a continuación añadía: "Es esa de tarará tara tarará…" y así varias hojas más. 

Sobre su despiste también da cuenta el actor Alfredo Landa, en el libro de Marcos Ordóñez, "Alfredo Landa. Vida de un cómico", que recuerda: "Todo lo que te cuenten sobre los tremendos despistes de Guadita es verdad de la buena. Tenía memoria corta y ya podía haber estado hablando con su padre, que a la media hora volvía a verle y no le reconocía. Se sabía hasta la última coma de las funciones, pero vivía en un mundo paralelo, su mundo. Era un dechado de gracia, de talento, de bondad y de sencillez. Nunca se daba aires, como sí lo de hacer teatro fuera para ella una forma de ser, o de respirar".

Su vuelta a la gran pantalla será con un clásico del cine español, "Historias de la Radio" dirigida por José Luis Sáenz de Heredia en 1955 y rodeada de un magnífico elenco de actores, algunos de ellos, ya comentados en este blog, como Alberto Romea y José Orjas. Diez años después también trabajaría en la "secuela", titulada "Historias de la Televisión". Con Saenz de Heredia volverá a rodar en otra comedia, en 1969, "Juicio de Faldas" interpreta por la exitosa pareja Manolo Escobar-Concha Velasco, bien acompañados de Saza, Gracita Morales y Antonio Ozores.

Junto a Alberto Romea en "Historias de la radio".

Tras rodar "Quiéreme con Música" de nuevo con Iquino y "Susana y yo", ambas en 1957, ese mismo año, se pone de nuevo a las órdenes de un viejo conocido, Juan de Orduña, en otro éxito del cine español, a mayor gloria de Sara Montiel, "El último cuplé".

Anunciando crema dental. Publicidad inserta en el diario ABC.

El año siguiente supondrá supondrá su única colaboración con Luis García Berlanga, en una película afectada por la censura, pero magistralmente interpretada por un grupo de actores en estado de gracia, comenzando por el gran Pepe Isbert y siguiendo por Alberto Romea, Juan Calvo o Paolo Stoppa, entre muchos otros. Guadalupa Muñoz Sampedro es una de las clientes del balneario de aguas milagrosas, en donde también encontramos a Julia Delgado Caro, Nicolás D. Perchicot o Mariano Ozores (padre).

En "Los Jueves, milagro", detrás Nicolás Díaz Perchicot y Mariano Ozores (padre).

En 1958, el 31 de agosto muere su marido, Manuel Soto, tras un largo periodo de enfermedad. Aún le esperaban días luctuosos en el futuro...

En una escena de "Y después del cuplé…" del año 1959.

LOS AÑOS 60 Y EL FINAL

Un par de años después, en 1960, realiza su primera colaboración con otro buen director de comedias, José María Forqué, en la película "Maribel y la extraña familia", en un papel estupendo como una de las dos viejas y excéntricas tías del protagonista (Adolfo Marsillach), la otra fue nada menos que Julia Caba Alba.

Con Julia Caba Alba en "Maribel y la extraña familia".

Este mismo año realiza una estupenda interpretación en una curiosa película titulada "El Indulto" dirigida por José Luis Saenz de Heredia, interpretada por una jovencísima Concha Velasco y por Pedro Arméndariz, con un tema de terrible actualidad, como el maltrato y el machismo. Guadalupe tiene una divertida escena (un remanso de tranquilidad, en una tensa película), ambientada en plenas fiestas de San Isidro en Madrid, junto a Concha Velasco, a la que anima a tomar un sorbito de licor  a ponerse un mantón de Manila, que según ella, es… un pueblo de Murcia.

En dos escenas de "El indulto" con una joven Concha Velasco.

Con José María Forqué volvería a trabajar en "Accidente 703", "Vacaciones para Ivette" y "Estudio Amueblado 2p".

A finales de los 60 y durante los 70 hasta su fallecimiento, se vio inmersa en las comedias menos destacadas de Pedro Lazaga, Mariano Ozores o Vicente Escrivá y en la última y menos atractiva etapa de un buen director, Rafael Gil. Sus títulos son elocuentes: "Lo verde empieza en los Pirineos", "El Calzonazos", "Polvo eres…" o "Zorrita Martínez", en fin…

En las tablas, hasta mediados de los 60 actúa en obras como "Don Juan Tenorio" o "El baile de los ladrones". 

El año 1965, el 3 de diciembre, en plena actuación durante el estreno de la obra "La vidente" protagonizada por María Luisa Ponte, sufre un derrame cerebral, la representación se suspende y es sustituida por Charo García Ortega. Lamentando el contratiempo causado a sus compañeros, consiguió recuperarse en un tiempo récord, de forma que en abril ya se encontraba restablecida, y el año siguiente actúa para televisión en "La rapsodia de los zapatos" dirigida por Pilar Miró y en varias películas como "Los chicos con las chicas" de Javier Aguirre o "Crónica de nueve meses" de Mariano Ozores.

Vuelve a subir al escenario, en 1968. Parece que el primer intento fue en la obra "El Alma se serena" de Alonso Millán, pero según cuenta Concha Velasco en sus memorias, tenía problemas de memoria en los ensayos y tuvo que ser sustituida. Así, su vuelta se produjo en la obra "¡Cómo está el servicio!" junto a Florinda Chico, sería su última aparición en escena. Ese año recibe el premio a la mejor interpretación femenina, del Sindicato del Espectáculo, por su labor en conjunto del año 1967.

El año 1970 sufre un duro golpe del que no se recuperará nunca. En octubre, tras una larga lucha contra el cáncer, muere su hija Luchy Soto, a los 51 años.

En 1971, obtiene el Premio Nacional de Teatro, largamente merecido. En 1974, se comentaba su posible participación en una película que finalmente no se rodó "Érase una vez un circo" dirigida por Tito Fernández e interpretada por Lina Morgan.


Su trabajo en el cine continuó hasta su fallecimiento, siendo su última película, "El señor está servido" de Sinesio Isla, en 1975.

Murió el 4 de diciembre de 1975 en Madrid. Casualmente, según cuenta Pilar Bardem en sus memorias, su hermano Juan Antonio, sobrino de Guadalupe, salía de correos en Cibeles, cuando vio a un grupo de gente en torno a su coche, se acercó a preguntar qué sucedía y contestaron: "Ná, una vieja que está ahí medio muerta", trágicamente se trataba de su tía. Catorce días antes, había muerto el dictador y España empezaba su camino a la democracia.

Fue enterrada en La Almudena, junto al resto de su querida familia.


Manuel Requena

Escrito por actoresdenuestrocine 01-05-2016 en Cine español. Comentarios (0)


MANUEL REQUENA. EL ACTOR DE REPARTO NECESARIO.

El actor Manuel Requena fue uno de esos actores que se hacían imprescindibles para representar al hombre "de andar por casa". Solía interpretar al hombre común con profesiones como la de tabernero, granjero, carnicero, cocinero, carpintero, barbero o bedel de una manera rotundamente natural.

Manuel Requena Mendoza, su nombre completo, nació en Alicante, el 21 de agosto de 1891, pero parece que, muy pronto se instaló en Madrid, en dónde desarrolló toda su carrera. Era hijo de Joaquín Requena Morales, natural de Villena (Alicante) y de Ascensión Mendoza Giménez, natural de Murcia.

Su vocación se expresó, en un principio, en el teatro de aficionados, hasta principios de los años 40. De hecho, la primera referencia que he encontrado sobre él, se sitúa en plena guerra civil. En julio de 1938 se le menciona en las representaciones de "Nuestra Natacha", en el teatro Español y en el teatro de la Comedia de Madrid, por parte de los miembros de la escuela de capacitación artística creada por la agrupación de apuntadores de la Unión Genera de Trabajadores (UGT) y en favor de los evacuados de Levante.

Crónica. 17 de julio de 1938. Manuel Requena parece el primero de pie, por la derecha.

En enero de 1942 ya actúa en la obra "Whisky y Soda", en el teatro Calderón y es en ese mismo año cuando, según algunas fuentes, interviene en un pequeño papel (parece que de mesonero, como sería habitual), sin acreditar, en la película "Goyescas" de Benito Perojo, interpretada por Imperio Argentina y Rafael Rivelles y con actores de carácter como Juan Calvo. Una de las características que se solicitaban para el papel tenía que ver con el aspecto, buscaban a un "hombre obeso". De hecho, la alusión a esta característica física sería un leitmotiv en su carrera. 

Curiosamente, su aspecto físico le volvió a granjear, sin duda, su siguiente papel ese mismo año, en la película de Antonio Román, "Intriga", en donde interpretó al Presidente del club de los 100 kilos. 

Respecto a su siguiente papel, las fuentes no se ponen de acuerdo. Algunas citan su intervención en "El Escándalo" de José Luis Sáenz de Heredia, ya en 1943, aunque en el Catálogo del Cine Español no aparece acreditado.

Este mismo año también actúa en "La Patria Chica" dirigida por Fernando Delgado, "Deber de Esposa" de Manuel Blay y "La Maja del Capote" de Fernando Delgado. Pero, sobre todo, este año supone su primera colaboración con el director Edgar Neville, en un pequeño papel, en "Café de París". Requena se convertiría en uno de los miembros de lo que podríamos llamar "compañía de repertorio" de Neville, al igual que Julia Lajos. 

Divertido, en una escena de "Tuvo la culpa Adán".

El año 1944 es prolífico, interviniendo en 8 películas. Es de destacar su trabajo con el director Juan de Orduña, que lo dirige en tres películas: "Tuvo la culpa Adán", interpretada por Rafael Durán y Luchy Soto, rodeados de actores como Juan Espantaleón y Juan Calvo, "La Vida Empieza a Medianoche" y "Ella, Él y sus Millones", en donde interpreta el papel de… "viajero gordo". En los vaivenes del tren caen sobre él, Luis Peña y poco después, Rafael Durán. 

Viajero en el tren de "Ella, él y sus millones".

Manuel Requena en "La vida empieza a medianoche"

Este año también supone sus dos primeras colaboraciones, con otro gran director, con el que volvería a trabajar, Rafael Gil.  Interviene en el papel de granjero, en uno de los grandes éxitos del cine español y de su director, ya comentado en este blog, "El Clavo". En la escena que interpreta recibe junto a su esposa a unos empapados Rafael Durán y Amparo Rivelles. 

Posteriormente, interpreta el papel de barbero/bombero en otro triunfo de Rafael Gil, "El Fantasma y Doña Juanita". Deja raudo sus trastos de barbero y a un cliente, para apagar el fuego que se propaga en la carpa del circo.


Aquí lo vemos en "El Clavo".



En "El fantasma y doña Juanita". Barbero de ocupación principal…

Bombero voluntario, en caso de emergencia.

El resto de películas de este año serían "Noche Decisiva" de Julio Fleischner y una película de curioso título, "El sobrino de Don Buffalo Bill" de Ramón Barreiro, ambas estrenadas en 1945. Su actuación en esta última película recibe una elogiosa crítica en el diario ABC (aludiendo de nuevo a su peso, con una ironía final, quizá involuntaria): "Hemos de nombrar en primer término a Manuel Requena, en su caricaturesco personaje del sheriff, demuestra que es un gordo (sic) de gran calidad artística para interpretar todos los papeles que se le encomienden, aunque sean livianos". El resto del reparto incluía a Rosita Yarza y Carlos Muñoz como protagonistas y a José Jaspe, Nicolás Díaz Perchicot y a Manolo Paris (fallecido poco antes del estreno), como secundarios.


A finales de 1944, principios de 1945 participa en el rodaje de una película que permanecería inacaba, "Sol y Sombra de Manolete" de Abel Gance.

Edgar Neville debió quedar satisfecho con su trabajo en "Café de París", ya que lo vuelve a reclamar para una de sus mejores películas, "Domingo de Carnaval". Su papel en la película es protagónico, pues aparece en la mayor parte del metraje, al lado del protagonista Fernando Fernán Gómez, que interpreta a un policía que investiga un asesinato durante los carnavales, en Madrid. Manuel Requena (cuyo personaje se llama Requena) interpreta magistralmente a una especie de Watson castizo, con un sentido del humor y una naturalidad pasmosa. Cuando le preguntan en qué posición se encontraba el cadaver de la víctima, responde sin inmutarse: "Decúbito prono… o séase, boca abajo".

Magistral, en "Domingo de Carnaval".

Esta año también supone sus primeras colaboraciones con dos famosos directores de la época, con los que también repetiría, sus nombres, Ladislao Vajda y Luis Lucia. Con el primero interviene en la película "Cinco Lobitos" y con el segundo, actúa en "Un Hombre de Negocios", en el papel de Ramón, el guarda. Junto a él, Josita Hernán, Antonio Casal, Julia Lajos, Juan Espantaleón y Pepe Isbert y su hija María.

Finaliza el año actuando en dos películas más, "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa y "Chantaje" de Antonio de Obregón, que se estrenaron el siguiente año.


Durante el año 1946, Manuel Requena combina sabiamente su trabajo en el teatro y el cine. Vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, en la película "La Pródiga", interpretada por Rafael Durán. A continuación, interpreta el papel de posadero, en "Cuando Llegue la Noche" de Jerónimo Mihura. 

En "Las Inquietudes de Shanti Andia".

También suma una película más con Edgar Neville, ambientada en el mundo del toreo, titulada "Traje de Luces", interpretada por una pareja en el cine y en la vida real, Nani Fernández y Pepe Nieto. La película se estrenaría en 1947, al igual que "Las Inquietudes de Shanti Andía" de Arturo Ruiz Castillo, "Dulcinea" de Luis de Arroyo y una película, en la que vuelve a tener un papel importante, nada menos que el de Fu-Man-Chú" en "El otro Fu-Man-Chú", dirigida por Ramón Barreiro.


Finaliza el año, en otro doble papel protagonista, en "El Pirata Bocanegra", en donde interpreta al personaje del título y al gobernador.


En el ámbito teatral, obtiene buenas críticas, en su actuación en la obra "Dalila" de Ferenc Molnar, estrenada el 11 de enero de 1946, en el teatro Lara, con realización de un conocido de Manuel Requena, el director Ladislao Vajda e interpretada por Ana Mariscal, Conchita Montes, Julia Caba Alba, Alberto Romea, Carlos Muñoz, Manuel San Román y un joven Tony Leblanc. El adaptador de la obra, Tomás Borrás, consideraba a Manuel Requena: "un actor que recuerda a los más célebres en comicidad" y la crítica destacaba: "Manuel Requena logró un merecido éxito en una feliz interpretación cómica llena de naturalidad".

También en este mismo teatro, actuó en la obra "Las Horas Inolvidables" de nuevo con Ana Mariscal, Julia Caba Alba y Carlos Muñoz. A final de año actúa, como es tradicional para Todos Santos, en "Don Juan Tenorio" en el papel de Ciutti, esta vez en el teatro Alcalá y finalmente, en la obra "Don Pío descubre la primavera", junto a Alberto Romea y Tony Leblanc.

Vuelve a repetir con Ladislao Vajda, ya en 1947, en su película "Barrio" y también repite con Luis Lucia en dos rodajes, "La Princesa de los Ursinos", en uno de sus papeles típicos, el de ventero y en "2 Cuentos para 2". 

Junto a una caracterizada Julia Jajos en "2 cuentos para 2".

Además, este año trabaja con otro director de prestigio, Florián Rey, en "La Nao Capitana" y actúa en "Extraño Amanecer" de Enrique Gómez y "Leyenda de Navidad" (adaptación de "Cuento de Navidad" de Dickens) de Manuel Tamayo, en donde Manuel Requena interpreta al fantasma de las navidades presentes. 


Pero su actividad en el cine es muy amplia durante este año, destacando una película que se estrenará en 1948 y ya comentada varias veces en este blog, se trata de "Don Quijote de La Mancha" de Rafael Gil. En una película plagada de muchos de los mejores actores de carácter del cine español no podía faltar Manuel Requena. Y era inevitable que se le asignará un papel para el que ya tenía experiencia, el de Ventero 1º. Es decir, el dueño de la primera venta a la que llega Don Quijote tras salir en busca de aventuras, y que será el encargado de armarlo caballero.

Con Rafael Rivelles (Don Quijote), tras recibir la petición de que lo arme caballero.

El resto de películas con fecha de producción de 1947, aunque la mayor parte estrenadas el año siguiente o posteriormente, incluye "Lluvia de Hijos" de Fernando Delgado (en donde, curiosamente, interpreta un personaje llamado como su segundo apellido, Mendoza, tras haber interpretado como hemos visto anteriormente, un personaje llamado como su primer apellido, Requena), "María de los Reyes" de Antonio Guzmán Merino, "Póker de ases" de Ricardo Merino, "La Manigua sin Dios" de Arturo Ruiz Castillo" (estrenada en 1949) y "El Alarido" de Ferruccio Cerio. 

Diario Guadalajara. 6 de abril de 1949.

Su actividad cinematográfica no ceja durante el año 1948, interviniendo en 11 o 13 películas, según las fuentes. Las dos películas "dudosas" son "En un rincón de España" de Jerónimo Mihura y "La Fiesta Sigue" de Enrique Gómez.

Ese año se estrenaron seis de ellas. En primer lugar, una magnífica película de Rafael Gil, con un elenco de actores excepcional, se trata de "La Calle sin Sol", interpretada por Amparo Rivelles y Antonio Vilar y con "secundarios" de lujo, como Félix Fernández, Alberto Romea, Pepe Nieto, Mary Delgado, Irene Caba Alba, Ángel de Andrés, Manolo Morán, entre otros. Manuel Requena tiene un pequeño papel como un carnicero que comenta con sus clientas, el reciente asesinato de una anciana mujer. 


La película se estrenó el 22 de noviembre de 1948, el mismo día que se estrenaba otra película en la que también aparecía Manuel Requena, su título, "La Cigarra" de Florián Rey, protagonizada por Imperio Argentina.

Pocos días después, el 13 de diciembre se estrenaba una película, promocionada por las altas instancias gubernamentales, para la celebración del aniversario de la construcción de la segunda línea de ferrocarril en España, titulada "El Marqués de Salamanca", una biografía del prócer madrileño e interpretada por uno de los galanes de la época, Alfredo Mayo. En esta película interpreta al cocinero en una fiesta en casa del marqués.

Por último, el 30 de diciembre se estrena otra película exitosa de la época, "El Señor Esteve", que supuso la cuarta colaboración de Manuel Requena con el director Rafael Gil. Requena, en su línea, interpretaba el papel de un molinero. La película como ya comentamos en la entrada correspondiente, fue protagonizada por el gran Alberto Romea.

El resto de películas que Manuel Requena rodó en 1948 se estrenaron el año siguiente. A comienzos de año, el mes de enero, se estrena la comedia "Pototo, Boliche y Compañía" de Ramón Barreiro y pocos días después, "Don Juan de Serrallonga" de Ricardo Gascón.

También interviene en dos películas cuyo tema principal era la tauromaquia. En primer lugar, una película de Benito Perojo, "¡Olé, torero!" y la segunda, un gran éxito, que ya se había llevado anteriormente a la pantalla y aún conocería dos versiones más, "Currito de la Cruz", basada en una novela de Pérez Lugín e interpretada por el torero Pepín Martín Vázquez. Junto a él, un joven Tony Leblanc y veteranos como Juan Espantaleón. Manuel Requena interpreta el papel de maestro carpintero en el asilo de huérfanos en donde viven ambos protagonistas. 

Tony Leblanc, Manuel Requena y el torero Pepín Martín Vázquez, en "Currito de la Cruz".

Este año también se estrena una nueva colaboración con Ladislao Vajda, "Sin Uniforme", en donde interpreta a un estraperlista. También interviene en dos películas que se estrenarían en 1950, "La Sombra Iluminada" de Carlos Serrano de Osma y "Tres Ladrones en la casa" dirigida por el actor Raúl Cancio.

En el teatro actúa de nuevo en una versión de "Don Juan Tenorio", que se publicita como la primera vez que actúan juntos, el matrimonio de actores, Rosita Yarza y José María Seoane.

Durante el año 1949 actúa en 8 películas más. En algún caso repite con director. Con Luis Lucia, aparece brevemente en "La Duquesa de Benameji", como uno de los pasajeros de la diligencia que es asaltada por los bandoleros. Junto a él, una divertida Julia Caba Alba.


También repite con Rafael Gil, en una película de corte similar, "Aventuras de Juan Lucas" y de nuevo con Benito Perojo, en "Yo no soy la Mata Hari".

Por otra parte, se pone por primera vez bajo las órdenes de Leon Klimovsky en "La Guitarra de Gardel", de Eusebio Fernández Ardavín en "Neutralidad" y de Pío Ballesteros en "Facultad de letras", en donde no podía interpretar otro papel mas que el de bedel. Finaliza el año, trabajando para Adolfo Aznar en una nueva película de bandoleros, "José María el Tempranillo". Estas dos últimas películas se estrenarían muy tarde, en 1952 y 1955, respectivamente.

En 1950, echa el freno y aparece en cuatro películas, destacando una nueva película (y van cinco) con Edgar Neville; su título, "El último caballo", protagonizada por Fernando Fernán Gómez. El papel de Manuel Requena… un posadero. También interviene en "Tiempos Felices" de Enrique Gómez, "Historia en dos aldeas" de Antonio del Amo y según algunas fuentes, en "María Antonia la Caramba" de Arturo Ruiz Castillo.

Su labor teatral incluye dos revistas musicales, "A Todo Color" y "Colorín Colorao", ambas con música de Manuel Parada, que se extendería 1951.

Ese año aparece en un par de películas de tema folklórico, "La Niña de la venta" de Ramón Torrado y "Lola, la Piconera" de Luis Lucia. También trabaja en "Día tras Día" de Antonio del Amo y "El Gran Galeoto" de Rafael Gil. 

En la prensa de la época aparece su nombre en la publicidad del futuro rodaje de una película, bajo el lema: "Usted puede ser el protagonista de "Una Novela Policiaca" interpretada por Carlos Muñoz y dirigida, al alimón, por Antonio del Amo, Manuel Mur Oti y Carlos Serrano de Osma. Sin embargo, no he encontrado noticia de la misma. 


Este año, sus actuaciones teatrales incluyen una nueva revista titulada "La Verde" y su incursión en la zarzuela, con "Agua, azucarillos y aguardiente", "La Revoltosa" y "La Verbena de la Paloma".

Cuatro películas más se añaden a su historial, en 1952, "Encuentro en la ciudad" de José María Elorrieta, "La Estrella de Sierra Morena" de Ramón Torrado, "Agua Sangrienta" de Ricardo Torres y por último, un gran éxito de la época, "Violetas Imperiales" de Richard Pottier, interpretada por Carmen Sevilla y Luis Mariano.

Entre 1953 y 1954, participa en el rodaje de siete películas, destacando "El Diablo toca la flauta" de José María Forqué, interpretada por José Luis Ozores, "Morena Clara" dirigida por Luis Lucia y "La Pícara Molinera" de Leon Klimovsky.

En "El Diablo toca la flauta".

En la escena actúa en enero de 1953 en "La cocina de los ángeles" con Luis Escobar y Luis Prendes y posteriormente, en "España tiene una copla".

El año 1955 es destacable por su aparición en una película de Orson Welles, su título "Mr. Arkadin", den donde también interviene Amparo Rivelles, si bien, en papeles poco relevantes.

También interviene en "La Lupa", en una nueva colaboración con Luis Lucia, en un papel sin acreditar, según algunas fuentes, en "La otra vida del Capitán Contreras" de Rafael Gil e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "La Fierecilla Domada" de Antonio Román, "Suspiros de Triana" de Ramón Torrado y "Al fin solos" de José María Elorrieta. En el teatro, interviene en "Ole y Ole" de Moreno Torroba.

Sigue su actividad teatral en 1956, con la obra, "Estrellas de España", con Estrellita Castro. La publicidad se refiere a él como: "el gordo más gracioso del cine español". En el cine, sólo interviene en una película, "Fulano y Mengano" de Joaquín Romero Marchent.

El año 1957 vuelve a trabajar abundantemente en el cine, apareciendo en 8 películas. Repite con Luis Lucia en "Un marido de ida y vuelta", con José María Elorrieta en "Mensajeros de Paz" y en una película dirigida por Carlos Arévalo y Sergio Corbucci, "Ángeles sin cielo". También, según algunas fuentes vuelve a rodar con Rafael Gil, en "Camarote de Lujo", que se estrenaría en 1959.


Trabaja con nuevos directores en "Historias de Madrid" de Ramón Comas, "La guerra empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti, "Las Lavanderas de Portugal" de Pierre Gaspard y Ramón Torrado y colabora con una actriz/directora, Ana Mariscal en "Con la vida hicieron fuego". Por último, actúa en "La Cenicienta y Ernesto" de Pedro L. Ramírez, película, que fue demandada judicialmente, por una vecina de Valencia, por las similitudes del argumento con su propia vida.

En el teatro, lo encontramos en Barcelona, junto a los Xey, en su obra "ópera Bufa", participando en la fiesta del sainete y en la obra "Brisas del Mundo".

El año 1958 supondrá la despedida de la actuación de Manuel Requena. La mayor parte de las fuentes citan como su última película "Soledad" dirigida por Enrico Gras y Mario Craveri. Sin embargo, he encontrado una referencia a su participación en una película, producida en 1958 pero estrenada en diciembre de 1959, su título "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, si bien, la mención es en un artículo de prensa, que podría ser erróneo.


Manuel Requena falleció en Madrid, debido a problemas cardíacos, el 9 de mayo de 1969. Casado con Ana del Amo Plaza, no dejó hijos. Fue enterrado en el Cementerio de La Almudena (Cuartel 233. Manzana 46. Letra B), aunque su nombre no aparece en la lápida. Ese mismo día, unas horas antes, también falleció por el mismo motivo, otro actor genérico, Mariano Azaña, a su vez enterrado en La Almudena.

Foto cortesía de Javier Jara.