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Joaquín Roa

Escrito por actoresdenuestrocine 02-06-2018 en teatro. Comentarios (0)

JOAQUÍN ROA. UN ACTOR POLIFACÉTICO

Joaquín Roa es uno de los rostros más inconfundibles del cine español. Desarrolló una larga carrera en el teatro y en el cine, interpretando mayoritariamente papeles cómicos. Pero Roa, también tuvo otras inquietudes, escribiendo algunas obras teatrales, además de una educación musical, que luego aprovechó en su profesión. Así que, descubramos la carrera de Joaquín Roa.


EL NACIMIENTO

Joaquín María Fernández Roa, su nombre completo, nació en Pamplona, en la calle Eslava nº 20, a las cinco y media de la mañana del 15 de agosto de 1890. Fue hijo de Eduardo Fernández Paulín y de Nicolasa Roa García, naturales de Alberite y Calahorra, es decir, de origen riojano.

Su padre, Eduardo, era músico militar, formando parte, al menos, del Regimiento de Infantería de la Constitución y antes de su retiro, en Viana, del Regimiento de América, además de profesor de la orquesta del Teatro Principal de Pamplona. Su madre Nicolasa, parece que fue una mujer avanzada a su tiempo, interesada por la cultura y por los derechos de la mujer. 

Además, una reciente noticia, nos informaba sobre la exhumación de una fosa, de los restos de un tío de Joaquín, José Roa García, concejal de Pamplona, fusilado en la guerra civil. 

LOS COMIENZOS

Joaquín Roa siguiendo los pasos de su padre, empezó estudiando piano, durante el bachillerato, pero lo dejó pronto por el gusanillo de la interpretación, ya que su padre, como hemos visto, también ejercía de músico en ambientes teatrales. Según sus propias palabras, la primera obra que vio, en 1904, fue "La viejecita".

Las primeras noticias que he hallado sobre su actividad artística, se remontan al mes de julio de 1908, es decir, poco antes de cumplir los 18 años. El "Eco de Navarra" recoge las sesiones que se realizan en el cine varietés, en donde Joaquín Fernández Roa, recita monólogos y poesías, parece que con gran éxito. 


En el mes de diciembre, sin embargo, ya lo encontramos formando parte de una compañía teatral, dirigida por Hilario Rodríguez, actuando en la obra "Robo en Despoblado" de Vital Aza, en el teatro Landa de la ciudad de Haro (La Rioja). Según Joaquín, la primera obra que representó fue "Don Juan Tenorio", en el papel de Avellaneda.


Nuestro protagonista forma parte de varias compañía, apareciendo acreditado unas veces como Joaquín Fernández Roa y otras con el que será su nombre artístico definitivo, Joaquín Roa. A finales de 1909, forma parte de la compañía de José Montijano, otro apellido ilustre del teatro español. Esta etapa dura hasta 1911, en donde, brevemente, se une a la de José Montenegro, para recalar, ya en 1912, en la compañía de Luis Reig, con la que parece que está hasta 1915, interpretando obras como "Amores y Amoríos" de los Álvarez Quintero, "Flor de los Pazos" de Linares Rivas, "Malvaloca" o "El Misterio del Cuarto Amarillo". 

Este año forma parte de la compañía de Francisco García Ortega, padre de las actrices Rosario y Tote García Ortega, en donde actúa en obras como "La Desertora" o "El pan del Chico". En algún momento, parece que también forma parte de la compañía de Ernesto Vilches, pero no he encontrado referencias.

En 1916, forma parte de la compañía de Rosario Pino, una prestigiosa actriz que dejaría gran impronta en nuestro protagonista. Con esta compañía, actúa en "Rosas de Otoño", "La Noche del Sábado", "La propia Estimación", "La loca de la casa" de Galdós o el clásico de Tirso de Molina, "Don Gil de las Calzas Verdes". El año siguiente cambia de nuevo de compañía y se incorpora a la de Ricardo Puga.

En esta compañía coincidirá con Irene Alba, su marido Manuel Caba y con su hija Irene Caba Alba y con Alberto Romea, ambos ya retratados en este blog, estrenando obras como "La Gobernadora", "Los Intereses Creados" o "Los Búhos" de Benavente; por esta última obra recibirá buenas críticas. 


El año 1918 fue convulso para Joaquín Roa, en lo personal y lo profesional. En lo profesional, forma parte de dos compañías, la de Miguel Muñoz y la José Montenegro. Pero además, realiza su primera aparición cinematográfica, en una película rodada en Barcelona, probablemente a finales de ese año, titulada "Vida Nova" y dirigida por el portugués Nascimento Fernandes.


En lo personal, Joaquín Roa se casa en febrero de 1918, con una compañera actriz, la sevillana Encarnación Díaz Gálvez, hermana de la actriz Carmen Díaz. Su boda se realizó en la Parroquia de San Sebastián de Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Nicolasa y un magnífico actor, Nicolás Perchicot, que también forma parte de la compañía del Teatro Odeón. Pero tristemente, el 24 de septiembre de ese año, Encarnación Díaz sucumbe a la epidemia de gripe (llamada española) que está asolando Europa. Tenía tan solo 20 años. 

En 1919, el espectáculo continúa e interviene en una zarzuela, en el teatro Apolo de Valencia, titulada "La Hebrea". En septiembre, ya se incorpora a la compañía del teatro de la Comedia, destacando su actuación en "La casa de la Troya" de Pérez Lugín o "Faustina" de Muñoz Seca. 

Además, este año, empieza su labor como escritor. La prensa nos anuncia que Joaquín Roa ha escrito una obra teatral, junto a Antonio Pedrosa, titulada "Más allá del deber" y buscan compañía para estrenarla. La encontrarán pronto y la obra se estrenará a final de ese año, de la mano del actor Antonio Martiánez, que logra buenas críticas.


Su labor como autor continúa el siguiente año y lo hace con un triunfo, con la obra "Presentimiento", que recibe grandes alabanzas. A final de año, firma otra obra, esta vez de nuevo con Pedrosa, titulada "Ladrones", que adapta una novela del autor italiano Humberto Notari. En el aspecto interpretativo actúa en la obra de Arniches, "Los Caciques" y en "Los Misterios de Laguardia" de Muñoz Seca y en septiembre de 1920, forma parte de la compañía Alba-Bonafé. Este año escribe otra obra en colaboración con Pedrosa, "La Ingenua", aunque desconozco si se estrenó.


Finalmente, encontramos a Joaquín Roa formando parte activa del Sindicato de Actores, fundado recientemente.


UN INCISO: SU LABOR COMO ESCRITOR

Como hemos visto, Roa comenzó tempranamente su labor como escritor, que no dejará hasta el final de sus días. Su producción este aspecto está por catalogar, por lo que, en este apartado reseñaré, todas las obras que aparecen en diversas fuentes, además de las encontradas en la realización de esta entrada. Hay que destacar que Roa también colaboró en la redacción de artículos para diversas revistas como "Pregón", "Meridiano Femenino", "Fiesta Taurina" y "La Pulga".


En el aspecto literario, estas son las obras que escribió, solo o en colaboración: "Anecdotario Teatral", "Una Ingenua. Entremés", "Presentimiento", "La Hermanastra", "Noche de Guerra" (zarzuela), "Ladrones. Comedia de Aventuras" (adaptación de la obra "I Tre Ladri" de Notari), "¡Era un romántico! (drama en un acto), "María de Aránzazu", "Folletín del Hombre Oportuno (literatura de un actor)", "La Cenicienta y el Rey Mago", "Más Allá del Deber", "La noche de las coplas" y "La Guitarra de Fïgaro", ¡Dispensa Perico! (adaptación), "¡Que viene el lobo!", "Mi tia Javiera" y "El delito de las rubias". 



LOS AÑOS 20

En 1921, añade otra obra más a su curriculum como autor, "El Camino de los Tristes" y el año siguiente, cambia de compañía y se une a la de Paco Alarcón. Además, actúa en "Los Pollos Bien" y "Mi Marido se Aburre". 

En enero de 1923, estrenan una obra, de nuevo escrita al alimón, entre Endériz y Roa, que había obtenido el primer premio de la Sociedad de Autores. Su título, "La Noche de las Coplas" que se pone en escena en el Teatro Principal de Valencia.

Este año, también escribe otra obra, aunque no recibe buenas críticas. Se trata de "La Hermanastra" escrita junto a otra inquieta actriz, Adela Carbone. A lo largo del año, también actúa, en obras como "Cuando Ríe la Mujer", "Constantino Pla" y "Mi Prima Está Loca".

En una escena de "La Hermanastra"

El año 1924, Roa da un giro de 180 grados, dejando las obras "en verso" y se pasa a la zarzuela, uniéndose a una compañía, que lleva como primera actriz a Rafaela Haro. En esta compañía también encontramos a una actriz, Matilde López Roldán, con la que Roa contrajo matrimonio, en un momento que no he podido determinar.

Repertorio de la compañía de zarzuela.


Tras interpretar obras como "La Linda Tapada", "Motetes y Bulerías", "El Duquesito" o clásicos como "Doña Francisquita", la compañía se disuelve, bruscamente, mientras están actuando en Valencia. Pero Roa, Luisa Puchol y su marido Mariano Ozores, continúan actuando, a los pocos días, con su propio repertorio, en concreto, con la obra "Su Desconsolada Esposa".

Hasta 1926, encontramos a Roa en multitud de obras, obteniendo muy buenas críticas ("uno de los mejores actores de esta compañía", "un verdadero actorazo", "otro actorazo Joaquín Roa y eso que aún no ha tenido la oportunidad de lucirse"), por citar varias, "Herida de Muerte", "Los Milagros del Jornal" de Arniches, "La Octava Mujer de Barba Azul", "¿Quién se casa con Paulina?", "El Amor no se Ríe" de Sassone, "La Virtud Sospechosa" de Benavente, "Cancionera" de los Quintero o "Nadie sabe lo que quiere o el Bailarín y el Trabajador" de Benavente.

A finales de este año, se une a la compañía de Fernando Porredón con quién estará hasta la siguiente temporada en que pasa a la de Amparito Miguel Ángel, actuando en Roxana. Además, se estrena otra obra de Roa y Endériz, "Noche de Guerra", con música de los maestros Millán y Espinosa. 


Ya en 1928, tras otro paso por companías de zarzuela, se une a la de un famoso matrimonio de actores, Amparo Martí y Paco Pierrá. En esta compañía sigue con él, la que quizá sea ya su esposa, Matilde López Roldán. 

La actriz Matilde López Roldán, esposa de Roa, en "Bienvenido Mr. Marshall"

Hasta finales de los años 20, aparece en "Lola y Lolo", "Señor... ¿por qué son tan guapas?", "Hay que Vivir", "Caridad", "Mi Hermana Genoveva" y "Las Grandes Fortunas". El año 1929 acaba con la noticia de que Endériz y Roa están acabando otra obra, "La Guitarra de Fígaro".

LOS AÑOS 30

El año 1930 supone el retorno de Joaquín Roa al cine y lo hace en un papel no acreditado, como uno de los bandidos, en la película surrealista de Luis Buñuel, "La Edad de Oro", rodada en Francia y Cadaqués, alrededor del mes de mayo y que tras su estreno en París fue prohibida, de forma que en España no se estrenaría hasta 1978.

Los años 30 nos muestran a un Joaquín Roa más centrado en su labor de autor y cambiando de compañías y de estilo, recibiendo, como siempre, buenas críticas por su labor.

Se estrena la obra de la que es co-autor, antes mencionada, pero a lo largo de la década, también realiza una adaptación, junto a Ángel Custodio, de la obra alemana, "Der Doppelte Moritz", que titularon, graciosamante, "¡Dispensa, Perico!", estrenada en 1932 y a finales de 1939, una fantasía infantil titulada "¡Que viene el lobo!", estrenada por la compañía Gascó-Granada, estrenada en abril de 1940.

Pero, volviendo atrás, en 1931, actúa en la obra "Paca Faroles" y marcha de gira por España, con obras como "Es mi padre" de Muñoz Seca o "El amante de Madame Vidal". En 1932, actúa en otra obra, "Las Peripatéticas".

El siguiente año, en el teatro Muñoz Seca interviene en "Pepita Reyes" de los hermanos Quintero, "El Padrón Municipal" de Muñoz Seca y "El Niño se las trae".



En 1934, Roa vuelve a cambiar de tercio y se une al elenco de una compañía de operetas, comandada por Celia Gámez. Su labor como tenor cómico es alabada, actuando en obras como "El baile del Savoy", "La ronda de las brujas", "El Príncipe Carnaval", "Las Leandras" y "Los Insaciables". 

Además, este año, Roa vuelve al cine, esta vez de la mano de Florián Rey, en el papel de Mauricete, en la película "El Novio de Mamá". Sin embargo, su labor en el cine no tendrá continuidad, ya que Roa rechaza otras ofertas, prefiriendo su labor en el teatro. De hecho, en 1935, algún periódico anuncia que deja la compañía de Celia Gámez para rodar "Currito de la Cruz", pero al final no fue así. 

En septiembre, se une a la compañía de Nini Montiam, que actúa en el teatro Victoria, con la obra "La Mancha Blanca". Pero la compañía se disuelve y en noviembre, Roa se une a la compañía del teatro Fontalba, actuando en "La Españolita".

A la derecha, en una escena de "La Mancha Blanca"

A la izquierda, como el diplomático americano en "La Españolita"

A principios de 1936, lo encontramos trabajando en obras como "La del manojo de rosas" o "La Cibeles". En el teatro Muñoz Seca, actúa en "Cinco minutos de amor" y debuta en el teatro Cómico con la compañía de Carmen Díaz, con la obra "Mi hermana Concha".

La guerra sorprende a Roa de gira, en zona sublevada. Hasta la finalización de la contienda, actúa en obras como "Señora Ama" de Benavente o "Como tú ninguna" y en obras del gusto del futuro nuevo régimen, como "España Inmortal" o la "comedia patriótica", "Las cinco rosas".

Al finalizar la guerra, interviene en la obra "Gracia y Justicia", en mayo de 1939. En junio forma compañía fugazmente con Juan Calvo, actuando en el teatro Maravillas, con la obra "Soy un Sinvergüenza" y con una obra escrita, al alimón entre Calvo y Roa, titulada "Mi tía Javiera", estrenada el 30 de junio. En diciembre ya forma parte del elenco del teatro Infanta Isabel, con Isabel Garcés como primera actriz, participando en la obra "La Tonta del Rizo".

LOS AÑOS 40: REGRESO A LA GRAN PANTALLA

A finales de octubre de 1940, Roa sigue con la compañía de Isabel Garcés, poniendo en escena "Mosquita en Palacio" de Adolfo Torrado En 1941, en el teatro de la Comedia, actúa en "Dos Docenas de Claveles" y ya en la nueva temporada teatral, en septiembre, forma parte del elenco del teatro Maravillas, comandado por Pepe Isbert. Así, lo encontramos en un homenaje a Muñoz Seca, poniendo en escena su obra "El Refugio" y hasta final de año en "Ella, Él y don Gonzalo" y "El Trueno Gordo".

En enero de 1942, sigue en el Maravillas, con la obra "Los Hijos Artificiales", pero ya en febrero, decide formar compañía propia junto a la actriz Mary Delgado y actúan el teatro Cómico con la obra de Muñoz Seca y Pérez Fernández, "Un drama de Calderón". Sale de gira por España y pone en escena obras como "Chiruca", "Una Noche de Primavera sin Sueño" de Jardiel Poncela, con la obtiene un gran triunfo,    "Mi Padre" de Muñoz Seca y Pérez Fernández. En verano, actúa en el teatro de la Zarzuela con obras como "¡Usted es Ortiz" y "Cuidado con la Paca", así como en varias comedias, "La condesa está triste", "La Luz", "Una Rubia Peligrosa", "La Ola", "Que mala sangre tienes" o "Viva Alcorcón que es mi padre".

En 1943, actúa en una obra de teatro infantil, también con gran éxito, "Rosalinda" y en el teatro Fuencarral, sustituye al actor Antonio Murillo, en la exitosa comedia "La Venganza de Don Mendo".

Como vemos, la actividad de Roa es frenética. Pero aún así, todavía tiene tiempo para reincorporarse al mundo cinematográfico, de forma, que en 1943, interviene en cuatro películas. Algunas fuentes citan también "Forja de Almas", pero en realidad se trata de otro Joaquín Roa, como el mismo hará notar, en una entrevista de la época.

En el mes de mayo se estrena "Castillo de Naipes" de Jerónimo Mihura y en el mes de octubre, "El Escándalo" de Saénz de Heredia, que será un gran éxito. Pero , sin duda, será la siguiente película, en la que participa, la que le permite hincar el diente a un papel a su medida, reforzado por el resto del reparto. Se trata de "Eloísa está debajo de un almendro" de Rafael Gil, adaptación de la obra homónima de Jardiel Poncela, muchas veces ya mencionada en este blog. Roa interpreta a Fermín, el mayordomo "saliente" de la mansión de los Briones que da el relevo a Dimas, el mayordomo "entrante", interpretado por Juan Calvo. Su escena juntos, camino de la cama en donde vive, viaja y descansa, el personaje interpretado por Juan Espantaleón, el excéntrico jefe al que Roa deja y Calvo va a servir, es hilarante, desde el inicio de la escena con Roa haciendo footing por la casa, hasta la aceptación del nuevo mayordomo, tras un interrogatorio descacharrante.

Calvo y Roa, una delicia juntos, en "Eloísa está debajo de un almendro"

Anunciando la siguiente parada del tren, en el viaje (sin salir de casa) que realiza Juan Espantaleón

El año 1943 se cierra con el estreno, el 27 de diciembre, de "Café de París", que supondrá la primera colaboración con el director Edgar Neville.

Confraternizando con Julia Lajos y Manuel Requena en "Café de París"

La llamada del cine tiene sus efectos sobre Roa y el año 1944, se dedicará plenamente a su labor cinematográfica, actuando en tres clásicos del cine español. En primer lugar, vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, sin duda, ambos muy satisfechos con su anterior colaboración, y participa en un papel totalmente diferente en la obra maestra, "El Clavo". Roa interpreta a un sepulturero, en el cementerio en donde se encuentra la calavera con el clavo, que da nombre a la película. En una escena plena de patetismo, Roa mantiene su dignidad frente a un autoritario juez, que ni siquiera da las buenos días y un despectivo alcalde, que cuando Roa confiesa que se ha llevado un viejo ataúd a su casa, para hacer camas a sus hijos, comenta despectivamente, "eso (refiriéndose a Roa), tiene familia".

Ejerciendo su oficio de enterrador en "El Clavo".

Pocos días después de estreno de "El Clavo", acaecido el 5 de octubre de 1944, se estrena, en concreto el día 9, otro éxito de la temporada, esta vez, una comedia disparatada, dirigida por Juan de Orduña, titulada "Tuvo la culpa Adán", en donde Roa hace el papel del patriarca de la familia protagonista, "papaíto".

Caracterizado como el anciano padre de una particular familia en "Tuvo la culpa Adán"

El trabajo de Roa se cierra con su breve aparición, como alcalde, en otra película de Rafael Gil que también fue un éxito, "El Fantasma y Doña Juanita". 

En su aparición, junto a Juan Espantaléon, en "El Fantasma y Doña Juanita"

En 1945, Roa vuelve a trabajar para Edgar Neville, en dos de sus grandes películas. En primer lugar, como amigo del personaje protagonista, interpretado por Rafael Durán, en la comedia, "La Vida en un Hilo", en donde también encontramos a otra actriz de reparto, en un papel largo a su medida, Julia Lajos.

En "La Vida en un Hilo"

Y en segundo lugar, interviene en "Domingo de Carnaval", una peculiar película, protagonizada por Conchita Montes, con un tono desasosegante. 

Este año, su actividad teatral también se recupera, actuando en "Aquella Noche Azul", "¡Cinco minutos nada menos!", "Tiene Razón don Sebastián", "El Gran Calavera" y "El Pañuelo de la Dama Errante".

Para el cine, este mismo año, también interviene en "Tierra Sedienta" de  nuevo dirigido por Rafael Gil y en "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa.

En el segundo lustro de los años 40, su actividad en el cine se relaja, aunque añade dos nuevas películas con Rafael Gil, "La Fe", interpretada por Rafael Durán y Guillermo Marín, estrenada en 1947 y "Aventuras de Juan Lucas", estrenada en 1949. También repite con Sáenz de Heredia en "Don Juan" del año 1950. El resto de películas de esta época son "La próxima vez que vivamos" y "La Fiesta Sigue", ambas dirigidas por Enrique Gómez, "El Huésped de las Tinieblas" de Antonio del Amo y "Flor de Lago" de Mariano Pombo.

En una escena de "La Fe", junto a su protagonista, Rafael Durán

En la escena, Roa pasa de una compañía a otra, del drama a la comedia, pasando por la opereta o la zarzuela. Sus actuaciones son numerosas: "Tres Piernas de Mujer" y "De los Tiempos de Apolo", junto a la actriz Milagros Leal, las revistas "Entre dos luces" y "Colorín, Colorao, este cuento se ha acabao" y como director de la compañía de opereta de Maruja Tomás, así como, la comedia de Jardiel, "Angelina o un drama de 1880", "Madre Alegría", "El Pulso era normal", "Las de Abel" y "Militares y Paisanos".

LOS AÑOS 50. TRABAJO A DESTAJO

En la primera mitad de los años 50, Roa trabaja a menudo, con otro director clásico del cine español, Ladislao Vajda; en concreto, aparece en el papel de ratero, en "Séptima Página" (1951), como bandido "novato" en "Aventuras del Barbero de Sevilla" (1954) y por último, en uno de los grandes éxitos del cine español, "Marcelino, Pan y Vino" (1955) en el papel de Fray Talán, junto a una pléyade de actores estupendos, entre ellos, un viejo conocido suyo, Juan Calvo.

Fray Talán en "Marcelino, pan y vino"

El extenso reparto de Marcelino, en donde encontramos entre otros a Antonio Vico, Rafael Calvo, Juanjo Menéndez, Rafael Rivelles y Antonio Ferrandis, rodeando al pequeño Marcelino.

En el teatro, de nuevo, su labor es muy abundante, actuando en una veintena de obras. En 1951 sale de gira en la compañía de Esperanza Navarro y Ricardo Acero, actuando en "Un Beso en la Estación" o "El Sombrero de Copa".

Para la gran pantalla participa en dos películas, "El Deseo y el Amor" de Luis María Delgado y Henri Decoin y "El Capitán Veneno" de Luis Marquina, con un estupendo Fernando Fernán Gómez.

Plantándole cara al Capitán Veneno.

El año 1952 su labor teatral es ingente. Trabaja en el teatro Español con la obra "Seis Mentiras" y a mediados de año, forma parte de la compañía de "Teatro por Horas", junto a actores como Milagros Leal, su hija Amparo Soler Leal, José Franco y el matrimonio de actores Rosita Yarza y José María Seoane. Hasta final de año, lo encontramos en escena en "La Cuerda Floja", "El Afinador", ""El Nido", "Sábado sin sol", "Los Milagros del Jornal", "Para y Fonda", "Sin Palabras" y "El Automóvil"y "Sin Querer", ambas de Benavente. En el Teatro de la Zarzuela, actúa en "Jugar con Fuego", "Sierra Morena" y "La Fórmula J-K-3".

En 1953, Roa tiene cuatro películas en la gran pantalla, "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, "Buenas Noticias" de Eduardo Manzanos, "Vuelo 971" de Rafael J. Salviá y  un clásico del cine español, la película de Berlanga, "Bienvenido mr. Marshall", afortunadamente coral y que se estrenará el 4 de abril de este año. Roa interpreta el papel del pregonero del pueblo y forma parte de la tríada de la escena del balcón, junto a Pepe Isbert y Manolo Morán. Esta será la tercera (y última película), en la que trabajará junto a su esposa, tras "Un deseo y un amor" y "Puebla de las Mujeres".

A bordo del avión en "Vuelo 971"

En los títulos de crédito de "El deseo y el amor", junto a su mujer, Matilde López Roldán


Como alcalde vuestro que soy...

Su labor teatral es muy diversas, desde la obra de Lope de Vega, "La Discreta Enamorada" al sainete-revista "María La O", "Las 14-X" y "Federica de Bramante o la Florecilla del Fango". 

En 1953, la prensa informa que Roa está hablando con García Noval para formar una compañía que pondría en escena una obra del propio Roa, "El Delito de las Rubias", otra más que añadir a su curriculum, si bien, parece que finalmente no se llevó a cabo.

En 1954, además de las dos películas con Vajda, antes mencionadas (Marcelino pan y vino y Aventuras del Barbero de Sevilla), participa en otra película con José Luis Sáen de Heredia, "Todo es posible en Granada". Alguna fuentes citan otra película del año 1954 o 55, en la que Roa participa, "La Vida es Maravillosa" de Pedro Lazaga.

Pero su labor teatral sigue acaparando su tiempo, trabajando en el teatro Reina Victoria, en el teatro de la Zarzuela y en la compañía de Comedias Cómicas "Actores Reunidos", actuando en "Una drama en el quinto pino" de Tono y Manzanos, "La Reina Doña Juana" de Julia Maura, "El caso del señor vestido de violeta" de Mihura, "La torre sobre el gallinero", todas en el mismo 1954 y ya el año siguiente, en "Al natural", "La fuerza bruta", "Diga usted 33", con José Luis Ozoresz, "Pastor y Borrego" y "Fucar XXI".

El año 1955 se produce un hecho luctuoso en la vida de Roa, el 31 de agosto fallece en Madrid, su esposa, Matilde López Roldán, siendo enterrada en La Almudena.

La segunda mitad de los 50, empieza con una gran presencia de Roa en el cine, ya que tiene en cartelera a lo largo del año 1956, un total de seis películas. En abril, se estrena "La Vida en un Bloc" de Luis Lucia, en donde interpreta a Melquiades, un brigada de la guardia civil. Rueda dos películas con Pedro Luis Ramírez, "Los Ladrones Somos Gente Honrada", adaptación de la obra homónima de Jardiel, en donde encontramos a otro gran elenco de actores de reparto, desde Pepe Isbert a José Luis Ozores y justamente, con este actor, repite en "Recluta con Niño", en donde interpreta al alcalde de Roncalejo. Por último, lo encontramos en "Curra Veleta" de Ramón Torrado y en otra divertida película dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "El Malvado Carabel".

En teatro, interviene en "Juegos Peligrosos" y "El Reloj de Baltasar".

El resto de la década de los 50 dosifica sus intervenciones en cine y teatro. Sobre el escenario lo encontramos en "El Gallo" y "La Carreta", ambas en 1957, el año siguiente interviene en una obra de éxito, "El Bufón de Hamlet" en el teatro Goya, junto a Berta Riaza y Manuel Dicenta, en "Secretos de Alcoba", "Los Tres Etcéteras de Don Simón" y de nuevo, en "El Caso del señor vestido de violeta".

Para la gran pantalla, trabaja en una serie de películas que se estrenan en 1957, "Susana y Yo" de Enrique Cahen Salaberry, "Un abrigo a cuadros" de Alfredo Hurtado, en un papel fugaz y no acreditado en Faustina", una divertida comedia mefistofélica de José Luis Saenz de Heredia, "La Guerra Empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti y "La Cenicienta y Ernesto", de nuevo bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez.

En "La Guerra empieza en Cuba"

En 1959, vuelve a rodar con Fernando Fernán Gómez, en uno de sus más reconocidos trabajos, "La Vida Alrededor", interpretando al falso testigo de la defensa, en una de las cómicas escenas de la película.

Testificando en "La Vida Alrededor"

LOS AÑOS 60: Y AHORA... LA TELEVISIÓN

En los años 60, Roa sin dejar su trabajo en los escenarios y en el cine, se introduce en un nuevo medio, la televisión. Pero vayamos, por partes.

En el año 1960, actúa en una obra de Jaime de Armiñán, en el teatro Reina Victoria, su título "Paso a Nivel", mientras que en el cine, su labor es más abundante, sin duda, por resultar un trabajo menos agotador y probablemente más lucrativo. Así, este año estrena "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, "Amor Bajo Cero" de Ricardo Blasco, "La Quiniela" de Ana Mariscal y vuelve a repetir con dos directores. En primer lugar, con Luis Lucia, en la que será la primera y exitosa película de Marisol, "Un Rayo de Luz" y en segundo lugar, con Fernando Fernán Gómez, en la película "Sólo para Hombres". Sin duda, Fernán Gómez debía estar muy complacido con su vis cómica y su capacidad para crear un personaje con breves apariciones en pantalla, en la que será su tercera colaboración. Fernán Gómez seguirá contando con él, como veremos, en tres ocasiones más.

Haciendo "La Quiniela"


Dando clases de piano a la debutante Marisol, en "Un Rayo de Luz"

El siguiente año, añade dos obras más en su haber, "Romanoff y Julieta", adaptación de la obra escrita por el actor Peter Ustinov, estrenada en el Reina Victoria y a final de año, en el teatro de la Comedia, actúa en "Esta Noche Tampoco" de López Rubio.

Estupenda caricatura en la obra "Esta Noche, Tampoco"

Para la gran pantalla, tres muescas más, de diverso calado. La comedia "Fantasmas en la Casa" de Pedro Luis Ramírez, en otra de sus colaboraciones juntos, "Ella y los Veteranos" de Ramón Torrado y algo más de 30 años después de su aparición en "La Edad de Oro" de Buñuel, vuelve a rodar con él, en una de sus obras más polémicas, "Viridiana". Roa interpreta magníficamente a uno de los mendigos, formando parte de la "blasfema" escena de la Santa Cena.

En varias escenas de "Viridiana"

En 1962, actúa en la compañía del teatro cómico popular, en la obra "Sansón", además de en "Tribuna viene de Tribu", en Valladolid.

En el cine, Fernando Fernán Gómez lo reclama para interpretar a don Nuño Manso de Jarama en la adaptación al cine de "La Venganza de Don Mendo" de Muñoz Seca, como no podía ser de otra manera, dada su capacidad para la comedia y para decir el verso. Todo el reparto está perfectamente escogido, desfilando en la gran pantalla, actores como Juanjo Menéndez, María Luisa Ponte, Xan das Bolas, Antonio Garisa o Pilar Gómez Ferrer.

En "La venganza de Don Mendo". De nuevo cara a cara, con Fernando Fernán Gómez.

El año 1963, actúa en el teatro, justamente en la obra de Pedro Antonio de Alarcón, que once años antes había interpretado en el cine, junto a Fernán Gómez, "El Capitán Veneno" y además, interviene en "Panteón para tres" y "La Venus de Milo". En el cine, sólo aparece en "El Camino" de Ana Mariscal, interpretando el papel de cura, muy familiar para él. Hasta 1966 hará un paréntesis en su actividad cinematográfica.

En ese ínterin, además de aparecer sobre los escenarios en "Reinar después de morir", "El Retablo de las Maravillas", "Los Milagros del Jornal" (un clásico de su repertorio) y "El Villano en su Rincón", Roa realiza su primera incursión en la televisión. Será el año 1965, en "Los Elegidos", basada en "Los Hombres de Pro" de José María Pereda, para la serie de adaptaciones teatrales en el programa "La Novela". Junto a él, Ismael Merlo, Asunción Balaguer, José Vivo, Conchita Rabal y Mariano Ozores.

En una semblanza de Joaquín Roa, en la revista Pregón, firmada por Carlos Mata Induráin, recoge unas palabras de Roa, en el año 1967, sobre el trabajo en la televisión, que muestran su humildad: "Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza" 

Este año también sube a la escena en "Epitafio para un Soñador" y "El Alcalde de Zalamea".

Como hemos comentado, en el año 1966, Roa vuelve al cine y se estrenan dos películas que cuentan con su presencia, "Un Beso en el Puerto" de Ramón Torrado y "Fray Torero" de José Luis Saenz de Heredia, en donde Roa vuelve al clero, interpretando a un fraile. Pero Roa no puede abandonar la escena y este año actúa en "El Baño de las Ninfas".


En 1967, Roa sigue en la televisión, interviniendo en la serie "La Familia Colón"; en el teatro, en la obra "Un sueño para Constanza" y en el cine en la simpática "Los Chicos con las Chicas", en donde interpreta al abuelo de Irán Eory. El año siguiente actúa en el teatro Arlequín, en la obra "Primavera en la plaza de París" y en el cine en "Un diablo bajo la almohada" de Javier Aguirre. Además, la peña Chicote le dedica su tradicional almuerzo.

La década de los 60 acaba con un premio para Roa, pues se le concede la medalla de oro en la categoría de actores que se distinguen por su historia profesional, concedida por los Premios de Teatro de Valladolid, junto a la actriz Luchy Soto. Este año había participado en un festival a favor del Instituto Cervantes y en la obra "Historia de un Adulterio".

Con melena en "Historia de un adulterio"

En el cine, repite con un viejo conocido suyo, que siempre lo tiene en cuenta, Fernando Fernán Gómez; esta vez para una película que ha ganado prestigio con el tiempo, "El Extraño Viaje". Además, trabaja con José María Forqué en "Pecados Conyugales".

En una escena de "El Extraño Viaje"


LOS AÑOS 70 Y TELÓN

La década de los 70 empieza con más premios para Roa. En 1970, obtiene el Premio del Círculo de Bellas Artes (medalla de oro en su apartado de teatro), junto a otra actriz de larga estirpe, Josefina Díaz y en 1971, obtiene el Premio Nacional del Sindicato del Espectáculo, por su labor de conjunto y el Premio Nacional de Teatro Extraordinario, junto a la actriz María Francés.

En esta década, un octogenario Roa, reduce su ritmo en el cine y el teatro, dedicándose en mayor medida a la televisión. En 1970 actúa en la obra "El Amante Jubilado" de Emilio Romero, estrenada en el teatro Maravillas y además, para no perder la costumbre rueda dos películas "El Monumento" de José María Forqué, en donde interpreta el papel de fraile y "En un Lugar de la Manga" de Mariano Ozores.

Este año forma parte del reparto de la serie de televisión "El último café", interpretando el papel de limpiabotas, por la que recibe buenas críticas y para Estudio 1, interviene en una obra que ya había representando, "El Reloj de Baltasar" y "Ninette Modas de París".


En "El Reloj de Baltasar" junto a un joven Manuel Tejada


En 1971, participa en el teatro contemporáneo al aire libre con la obra "El Conflicto de Mercedes". En 1972, participa en el rodaje de "La garbanza negra, que en paz descanse" de Luis María Delgado y en el teatro Club, en la obra "Cuando el diablo lleva faldas".

Para la televisión, rueda la obra de Ruiz Iriarte, "La Visita del Médico", emitida dentro de la serie "Juegos para mayores" y para la serie Animales Racionales, los episodios "Más Malignos Todavía" y "El Ángel de las Tinieblas".

El año 1973 supondrá su retirada del teatro, (como recoge en Induráin, en la semblanza antes comentada, Roa comentaba con humor que "ya estaba bien de tanto dinamismo") pero lo hará a lo grande, con una obra de gran éxito, titulada "Balada de los tres inocentes", protagonizada por José Sacristán, que superará las 500 representaciones.

En la obra, "Balada de los tres inocentes"


Su trabajo para la televisión será muy abundante este año, apareciendo en cuatro nuevos Estudio 1, "Primavera en la Plaza de París", La Muchacha del Sombrerito Rosa", "Los Extremeños se tocan" y "La Bella Dorotea", así como en un episodio de la serie "Tres eran Tres" y en otro episodio de la serie Animales Racionales, "Guardias y Ladrones". 

Para televisión, junto a María Fernanda d'Ocón, en "La Bella Dorotea"

En una escena de la serie "Tres eran Tres"


Durante 1974, para televisión, actúa en la serie Noche de Teatro, con las obras "Topaze" y "El puente de Waterloo", en donde interpreta a un "viejecito" y a "un anciano". Además, para el programa Telecomedia, actúa en "El Homenaje".  el cine, interviene en la película de Mariano Ozores, "Jenaro el de los 14" y rueda la que será la sexta y última colaboración en una película de Fernán Gómez, en este caso, "Yo la vi primero". Sin embargo, aún trabajarán juntos una vez más. Fernando lo reclama para un episodio de su serie "El Pícaro", titulado "Lucas encuentra a dos viejas amigas que hacen una trapisonda y huyen de Pedraza", estrenado el 8 de enero de 1975, y en donde Roa interpreta el papel de Don Rodrigo.

Con 84 añitos, en "El Pícaro"

Entre 1975 y 1976, además de obtener el título al productor ejemplar, rueda una nueva película con Mariano Ozores, "Los pecados de una chica casi decente", en un papel de obispo y en otra película con José María Forqué, "Vuelve Querida Nati" y "Tiempos Duros para Drácula" de Jorge Darnell.

El año 1977 rodará tres películas y se retirará. En marzo se estrenan "Hasta que el matrimonio nos separe" de Pedro Lazaga, en donde interpreta uno de sus repetidos papeles de sacerdote y "El Puente" de Juan Antonio Bardem y en agosto. Algunas fuentes citan su participación en "Tengamos la guerra en paz" de Eugenio Martín, pero se trata de otro Joaquín Roa.

Además, este año se estrena "Viridiana", tras años censurada durante la dictadura franquista.

Roa aún volverá una vez más a la gran pantalla.  A finales de 1980, viviendo en la Casa de la Misericordia en Pamplona y ya nonagenario, el director navarro Luis Martínez Cortés, lo reclama para su película "Ni se lo llevó el viento, ni puñetera falta que hacía", en donde interpreta al abuelo de la protagonista. La película parece que le fue dedicada, agradeciéndole su colaboración. Sin duda, cumplió su deseo manifestado en una entrevista: "Me gustaría mucho ir a la calle a tomar un café y ponerme a charlar con la gente joven que sin ningún escrúpulo me llamaran Joaquín y me tutearan. La juventud es maravillosa y yo me siento muy rejuvenecido cuando charlo con jóvenes".

Tras una trayectoria de más de 70 años, más de 70 películas, innumerables obras de teatro de todos los géneros, incluyendo la revista y la zarzuela, una quincena de trabajos para televisión y como escritor de varias obras para la escena, Roa moriría el 24 de mayo de 1981, en el Hospital de Navarra de Pamplona, su ciudad natal. Sus restos descansan en el osario del cementerio de Pamplona.


Julia Delgado Caro

Escrito por actoresdenuestrocine 14-04-2018 en Cine español. Comentarios (0)

JULIA DELGADO CARO, CONTINUACIÓN Y ORIGEN DE UNA SAGA


La actriz Julia Delgado Caro no tuvo una amplia carrera en el cine, aunque destiló su buen hacer en una treintena de películas, ya que fue una actriz eminentemente teatral, en donde cosechó grandes éxitos. Hija y madre de actores, forma parte de una de las reconocidas sagas de actores españoles, junto a los Caba Alba, los Prendes, los Bardem, etc. Parte de la información para realizar está entrada está tomada de emilito.org, que proporciona valiosos datos biográficos (algunos he podido ampliarlos) y fotografías. 

LOS PADRES


Alejandrina Caro

Alejandrina en "Porque te vi llorar" (1941).

Julia Delgado Caro fue hija de la actriz Alejandrina Caro Graciani y el actor Paulino Delgado Suárez. Alejandrina nació el 24 de noviembre de 1864 en Madrid. En fechas tan tempranas como el año 1880, ya la encontramos sobre las tablas, donde trabajó casi hasta el final de sus días, participando también en un par de películas. 

 

La única imagen encontrada de Paulino Delgado

Su marido, Paulino, nació en La Habana, el 20 de marzo de 1852 y también se dedicó al teatro. Murió repentinamente, el 26 de julio de 1896, en Madrid, mientras preparaba una gira junto a la actriz María Tubau, cuando Julia aún no había cumplido 3 años. 

Curiosamente, Alejandrina fue el tronco, no de una, sino de dos ramas del espectáculo español, ya que de su segundo matrimonio, con el actor Ángel Sala Leyda, nacerían Salvador Caro, padre de la actriz Pilar Sala Y Fernando Sala Caro, actor, que contraería matrimonio con la actriz Luisa Armayor, que serían los padres de otra gran actriz, Luisa Sala, casada con el actor Pastor Serrador. Alejandrina falleció el 19 de diciembre de 1946, en Madrid.



LA LLEGADA DE JULIA

Nuestra protagonista nació en Guayaquil, Ecuador, durante una gira de sus padres, el día 2 de octubre de 1893. 

Como en otras familias del mundo del teatro, Julia vivía entre bambalinas y probablemente compaginaba sus estudios con apariciones en el escenario. En "El porvenir segoviano" del 8 de diciembre de 1901, ya se menciona a la niña-actriz Julita Delgado, que interpretará el monólogo "Niñerías" de Eugenio Sellés, hijo. Aunque ignoro si lo llevaría a cabo, ya que en el mismo periódico del día siguiente se menciona que mientras jugaba, Julita se rompió un brazo.

Según un laudatorio artículo de la revista "Nuevo Mundo", publicado en 1916, en el año 1906 entró de meritoria en el teatro de la Comedia, con Rosario Pino y Enrique Borrás.  A finales del año 1908, aparece como miembro de la compañía Pino-Thuillier, junto a su madre Alejandrina y su marido. Según dicho artículo, Julia ya ganaba un "duro" de sueldo.

En 1910, encontraremos a Julia, de nuevo junto a su madre, en la compañía del prestigioso actor José Tallaví, actuando en el teatro Victoria de Buenos Aires, como primera actriz, siendo su primera obra en esta categoría, "La Losa de los Sueños" de Benavente.

Julia, de perfil, en la parte de arriba. Debajo, su madre.

En la temporada de 1911, con la compañía de Simó-Raso, actúa en el teatro Cervantes, estrenando la obra "Fortunato" de los hermanos Quintero.

Heraldo, 12 de marzo de 1912. Augurando un gran futuro.

Vuelve con Tallaví, como primera actriz, a mediados de 1912, al teatro Español, actuando en un convincente papel de anciana en la obra, "El Pantano" de López Pinillos. Actúa en multitud de obras, de gira por España y por América, entre otras, "Tierra Baja", en donde recibe buenas críticas en su papel de Marta, así como por su papel de Magda, en "El Místico", así como en "Fedora", "Hamlet", "El Rey Lear", "Muerte Civil", "La Malquerida", "Espectros" o "La Loca de la Casa".

Una jovencísima Julia, en sus primeros triunfos. Eco Artístico 1913

En 1914 se separa de la compañía de Tallaví y recala en la de Paco Fuentes, uniéndose posteriormente a la de Pepe Portes, para la temporada 1916-1917, al final de este último año vuelve a la compañía de Simó-Rasó.

Caracterizada para su papel en "La Tizona". 1916.

En 1917, Julia hará su debut en el cine, aunque no volverá a actuar para la gran pantalla hasta 1950. Su primera película será "Juan José", basada en la controvertida obra de Joaquín Dicenta, un drama con todas las letras, pero con el trasfondo de la vida de la clase obrera. La película fue dirigida por Ricardo de Baños.



Hasta 1921, ya no he encontrado ninguna referencia sobre ella, debido a la realización de una larga gira por América, de la que regresa en el mes de diciembre de ese año.


A principios de 1922, forma parte de la compañía del insigne Pepe Isbert, actuando en obras como "El Cristo Pobre", "El Matrimonio Interino" y "La Señorita Ángeles". En abril de 1922, sin embargo, ya forma compañía propia junto al actor Luis Martínez Tovar. Aquí seguirá labrando su prestigio de actriz con obras, tales como, "La Divina Palabra" de Linares Rivas, "El Alma de la Aldea" o "Calla corazón".

En 1924, al igual que vimos con la actriz Julia Lajos, participa en un mitin abolicionista, que recaba legislación igual para hombres y mujeres,


En el apartado personal, el 9 de abril de 1926, Julia contrae matrimonio con el actor Luis Martínez Tovar. Se casan en la parroquia de Covadonga, en Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Alejandrina y el autor Federico Reparaz.

El actor Luis Martínez Tovar

La compañía sale de gira por España llevando en su repertorio, entre otras, obras como "Rosa de Madrid", "Charlestón", "La Mariposa que voló sobre el Mar", "He visto a un Hombre Saltar" o "Barro Pecador".

Repertorio de la compañía Delgado Caro-Martínez Tovar, de gira por España. Aquí en su parada en Mahón.

A lo largo de 1928, también la encontramos interpretando diversos papeles en "Mi Mujer es un gran Hombre", "El Señor de Pigmalión" de Jacinto Grau, "La Enemiga" de Nicodemi y "No Quiero, No Quiero" de Benavente.

En una de sus caracterizaciones. 1928

Este mismo año, el 22 de octubre, mientras están de gira, en la ciudad de Elche (Alicante), da a luz a su hija Alejandrina, que nace en el Hotel de La Confianza, en la calle Sagasta, número 2. Alejandrina no se dedicó al espectáculo y en la actualidad, casi nonagenaria, reside en Madrid.


El espectáculo continua y a finales de ese año actúa en "El Demonio fue antes Ángel", también de Jacinto Benavente.

Hasta el final de la década, también estrenará "El Alfiler" de Muñoz Seca, "Seis Pesetas" y "La Petenera".

Los turbulentos años 30 se inician con el nacimiento de su hijo, Fernando, en Porcuna, el 28 de mayo. Fernando se convertirá en uno de los más prestigiosos actores del teatro y la televisión en España, con el nombre artístico de Fernando Delgado.

El actor Fernando Delgado, hijo de Julia, fallecido el 15 de junio de 2009.

El año de la instauración de la Segunda República, Julia se encuentra interpretando, en el mes de febrero "Los Andrajos de la Púrpura" de Benavente, en la compañía de comedias de Ofelia de Aragón y Salvador de la Mata, dirigida por su marido, Martínez Tovar, si bien, tras esta experiencia dejarían la compañía. Tras el inicio de la República, ya en el mes de agosto, se realiza una representación en el teatro María Isabel de la Granja, en favor de los obreros parados.


Entre 1932 y 1935, sin animo de ser exhaustivo, Julia actúa en "La Perulera", "La Ermita, la Fuente y el Río", el "drama americano", "Una Verdadera Mujer", "Madres que Tenéis Hijos", "Los No Culpables", "Anacleto se Divorcia" y "Francisco de Asís", protagonizada por Tóvar y en donde Julia interpreta a Clara de Asís.

El malhadado 1936 encontramos a Julia, en el mes de junio, en el Círculo de Bellas Artes, participando como actriz en un concierto de la soprano Marivert.

En agosto, ya iniciada la guerra, encontrándose en zona republicana, aparece en espectáculos en apoyo a los hospitales de sangre y en funciones en beneficio de los milicianos. El año 1937 forma parte del Teatro de Arte y Propaganda dirigido por María Teresa León, en obras como "La Tragedia Optimista", un drama ruso, "El Bulo" de Ontañón o "Numancia", una adaptación ad hoc de la obra de Cervantes, "El cerco de Numancia".

En el aspecto personal, el 20 de abril de 1938 morirá en Madrid, el marido de Julia, el actor Luis Martínez Tovar, siendo enterrado en La Almudena.

Una vez finalizada la guerra, Julia actúa en Barcelona, en el mes de junio, en el teatro Poliorama, con la compañía Bassó-Navarro, poniendo en cartel, obras como "El Monje Blanco", "Cuidado con la Paca", "La Pimpinela Escarlata" y "¿Por qué se casa la Sole?", obra de Pilar Millán Astray, cuyo estreno recogía la prensa de la época, con una exaltación del nuevo régimen.


En la década de los 40, actúa en más de 40 obras de teatro, entre otras, interviene en clásicos como "El Gran Galeoto" de Echegaray, "La Vida es Sueño" de Calderón, "La Celestina" de Rojas, "Las Mocedades del Cid" de Guillem de Castro, "La Discreta Enamorada" de Lope de Vega o "El Sí de las Niñas" de Moratín, así como en "Marea Baja" de Peter Blackmore que superará las 100 representaciones.  Pero también la encontramos en obras como "España, Una, Grande y Libre" de Felipe Lluch, propiciada por la Dirección de Propaganda de la Falange o "Víspera" de Samuel Ros y en otras obras como el éxito de Buero Vallejo, "Historia de Una Escalera", "El Hombre que Murió en la Guerra" de los hermanos Machado, en una adaptación de "Lo que el viento se llevó", en parte del repertorio de Shakespeare, como "Macbeth", "Ricardo III",  "Hamlet" y una adaptación peculiar titulada "Falstaff y las alegres casadas de Windsor"  y por último en "Chateau Margaux", "La Venganza de Don Mendo", "La Casa de la Troya", "Don Álvaro o la Fuerza del Sino", "Baile en Capitanía" y "Antígona".

Caricaturizada como la Celestina. ABC. 1940

El año 1950 supondrá la vuelta al cine de Julia, tras su pequeña incursión, 33 años antes. Y lo hará de la mano de un gran director, Rafael Gil, con dos películas, "Teatro Apolo", estrenada en octubre y protagonizada por Jorge Negrete, en donde Julia aparece en un papel sin acreditar, en la escena final y en "La Noche del Sábado" (estrenada en el mes de diciembre), basada en la obra homónima de Benavente y en donde Julia interpreta el dramático papel de Maestá, una noble dama venida a menos, que se ve abocada a la mendicidad y a la bebida.

En dos escenas de "La Noche del Sábado"

La década de los 50 será la más prolífica de nuestra protagonista apareciendo, al menos, en 26 películas, es decir, la mayor parte de las que interpretó.

En la última escena de "Teatro Apolo"

Compaginará su labor cinematográfica con su carrera teatral, ya que en 1950, actúa en "Lígaron", obra que inauguró el teatro de cámara "El Duende", en Madrid, en "La Loba" de Lillian Helman, protagonizada por Tina Gascó, en el papel de malvada sin paliativos que interpretó Bette Davis, en el cine, además de en "El Gran Minué", "Ardéle o la Margarita", "La noche no se acaba", "Las Flores" y en la tradicional representación de "Don Juan Tenorio" y de zarzuelas como "Agua, Azucarillos y Aguardiente" o "La Verbena de la Paloma".

El año 1951 participa en dos nuevas películas, "El Negro que Tenía el Alma Blanca" de Hugo del Carril, en donde interpreta a la patrona de una pensión francesa, por lo que sólo la oímos hablar en francés, y en una nueva película dirigida por Rafael Gil, "La Señora de Fátima", como una anciana ciega en busca de un milagro.

Patrona francesa en "El Negro que Tenía el Alma Blanca"

Junto a otra actriz-saga, Milagros Leal (madre de Amparo Soler Leal), en "La Señora de Fátima"

Para la escena, actúa en el Teatro Español, con "Veinte y Cuarenta", junto a actores como Guillermo Marín, Rafael Bardem y Adela Carboné, "Como era en un Principio", "Llama un Inspector" de Priestley, "Entre Bobos anda el Juego", entre otras.

En la obra, "Clerambard". ABC-1954

Hasta mediados de la década, su actividad teatral sigue siendo predominante, interviniendo en "La Tejedora de Sueños" de Buero Vallejo, "Ruy Blas" de Víctor Hugo, "La moza del Cántaro", en donde podemos reseñar que también interviene su hijo Fernando, "Murió Hace Quince Años", "Clerambard" de Marcel Aymé o "Un sitio para vivir" de José Luis Sampedro y también trabajó en "Condenados", "El Avaro" y "El Caballero de Olmedo".

"Un sitio para vivir" de José Luis Sampedro. ABC-1955

Para el cine aparece en "La Laguna Negra" dirigida por Arturo Ruiz Castilllo, en 1952, en "Hermano Menor" de Domingo Viladomat  del año 1953 y ese mismo año en "Nadie lo Sabrá" de Ramón Torrado. Ya en 1954, en tres películas, una nueva versión de "Malvaloca" de Ramón Torrado, en "Amor sobre ruedas", de nuevo, con Ramón Torrado y en "Tres Huchas para Oriente" de José María Elorrieta. 

Junto a otra Julia (Martínez) en "Nadie lo Sabrá"

Simpática monja en la nueva versión de "Malvaloca"


Cartel cinematográfico de "Hermano Menor" (1953)

El año 1955, es más prolífico en el ámbito cinematográfico interviniendo en cuatro películas. Dirigida por Raúl Alfonso en "La Reina Mora", en donde actúa junto a su madre, la actriz Alejandrina Caro, en la primera de sus dos actuaciones en la pantalla grande. A continuación rueda "Nosotros Dos" de Emilio Hernández, repite con Torrado en "Suspiros de Triana", en un papel fugaz y logra una magnífica interpretación como madre de Alberto Closas, en uno de los clásicos del cine español, "Muerte de un Ciclista" de Juan Antonio Bardem.

Junto a un cariñoso Antonio Riquelme en "La Reina Mora"

La madre de Closas en "Muerte de un Ciclista"

En tres magníficos planos de "Muerte de un Ciclista"

En 1956, se pone a las órdenes de Fernando Fernán Gómez, en la comedia "El Malvado Carabel", creando un personaje con una breve aparición y a continuación, repite de nuevo con Bardem, en otra de sus grandes obras, "Calle Mayor", interpretando un pequeño papel. Acaba el año con el rodaje de "Piedras Vivas" de Raúl Alfonso.

Con Fernando Fernán Gómez y Julia Caba Alba en "El Malvado Carabel"

En la procesión de la "Calle Mayor", entrometiéndose entre Betsy Blair y José Suárez

En los escenarios actúa en la obra, "El Enemigo" de Julien Green en el Teatro Ensayo y en "Reunión de Familia" de Eliot.

El siguiente año participa en "Un Fantasma Llamado Amor" de Ramón Torrado y "Fulano y Mengano" de Joaquín Luis Romero Marchent, una magnífica película de corte social, con interpretaciones destacadas de Juanjo Menéndez, Pepe Isbert o Emilio Santiago, aunque a Julia le toque una mínima aparición, de hecho prácticamente sólo vemos su perfil mientras dice sus frases. Como anécdota señalar que en esta película también aparece su hijo Fernando Delgado, como "hombre en el metro", antes de convertirse en uno de los más reconocidos actores de nuestro país; pero esa es otra historia.

Por último, cambia de tercio y rueda una divertida comedia de Berlanga, "Los Jueves, Milagro", interpretando a una de las clientas del balneario y rodeada de una pléyade de actores de reparto de lujo, en papeles importantes, desde Pepe Isbert a Alberto Romea, pasando por Félix Fernández, Juan Calvo, Manuel Alexandre y Mariano Ozores, padre.

Un atisbo de su perfil en "Fulano y Mengano", con Mariano Azaña, Juanjo Menéndez y Mario Morales.

Abanicándose en "Los Jueves, Milagro"

En 1958, participa en el gran éxito de Sara Montiel, "La Violetera" dirigida por Luis César Amadori y además, vuelve a trabajar con Rafael Gil, en la que será su cuarta película juntos, en "¡Viva lo Imposible!. Finalmente, aparece en un papel sin acreditar, en "Historias de Madrid" de Ramón Comas y en "Ya tenemos Coche" de Julio Salvador.

De gala en el palco de la ópera junto a Ana Mariscal en "La Violetera"

En "Historias de Madrid", en la barra del bar junto a Tony Leblanc

En una escena de "Ya Tenemos Coche"

Entre 1959 y 1962, vuelve a subir a los escenarios, en el teatro de la Comedia, formando parte de la compañía de actores de Radio Madrid, representando "Estampas y Sainetes" y en "La Locura de Ofelia", "Su abuelita, la pobre", "Se ha fugado Purita" y "Paco el Diablo", que se pone en escena en 1962 y supone su retirada del teatro.

En "Paco y el Diablo". Hoja del Lunes 1962

Para el cine, rueda "Gayarre" de Domingo Viladomat, con Alfredo Kraus en el papel que da título a la película y vuelve a trabajar bajo la dirección de Fernando Fernán Gómez, en "La Vida Alrededor", en 1959 y repite con él, en 1960, en la película "Solo para Hombres".

De nuevo junto al gran Riquelme, en "Gayarre"

Este año, también trabaja con otro gran director por primera vez, se trata de Edgar Neville en "Mi Calle" y por último, con Leon Klimovsky en "Un Bruto para Patricia".

Con Analía Gadé en "La Vida Alrededor"


Con los rulos puestos, junto a Conchita Montes y una joven Gracita Morales, en "Mi Calle"

El año 1961 sólo rueda una película pero, ¡qué película!, nada menos que "Plácido" de Berlanga, una de sus clásicas películas corales, en donde Julia, está en el lado de los acomodados que sientan un pobre a su mesa.

En una escena de "Plácido"

En 1962, como hemos visto, Julia se retira del teatro e interviene en una película, "Los que no fuimos a la guerra" de Julio Diamante, que nos regala un fantástico duelo interpretativo Pepe Isbert-Félix Fernández. En 1963, se estrena "La Pandilla de los 11" de Pedro Lazaga, rodada en 1961, y en donde Julia hace el papel de una portera "como Dios manda".

En su divertida escena en "Los que no fuimos a la guerra"


Chismorreando junto a Pepe Isbert y Carola Fernán Gómez (madre de Fernando), en "La Pandilla de los 11"

De su última etapa cinematográfica destaca su mínima participación en otro éxito del cine español, "La Tía Tula" del año 1964, dirigida por Miguel Picazo y su última y cuarta colaboración con Fernán Gómez, en "El Mundo Sigue", estrenada en 1965. También en 1965, aparece en "El Tímido" de Pedro Lazaga y en una nueva versión de "Nobleza Baturra" dirigida por otro clásico del cine español, Juan de Orduña.

En "La Tía Tula"


Comprando un regalo para una sobrina segunda a una joven dependienta interpretada por Gemma Cuervo

La última película de Julia fue "El Rostro del Asesino" de Pedro Lazaga, estrenada en 1967. En este momento se retira del cine y vive con su hijo Fernando, en la calle Menéndez Pelayo, en Madrid, hasta su fallecimiento el 14 de julio de 1975. Enterrada en el cementerio de Carabanchel, con el tiempo, sus restos fueron trasladados al osario.

Su último trabajo en "El Rostro del Asesino", junto a Perla Cristal, Germán Cobos, Fernando Sancho, Jorge Rigaud y Agustín González



Ricardo Acero

Escrito por actoresdenuestrocine 27-04-2017 en cine. Comentarios (0)

RICARDO ACERO, EL GALÁN OLVIDADO QUE ELIGIÓ EL TEATRO


Ricardo Acero fue un joven actor que debutó en el cine en los años 40, realizando papeles de galán. Sin embargo, en los años 50, dejó el cine para dedicarse al teatro. Sobre él, hay muy poca información, si bien, he conseguido encontrar varios datos biográficos nuevos, para al menos completar, aunque sea mínimamente, una breve biografía de este "galán olvidado".

Ricardo Acero se llamaba en realidad, Ricardo García Pérez y nació el 31 de agosto de 1918, en la localidad soriana de Molinos de Razón. Desconozco el origen de su nombre artístico.

La primera referencia a nuestro protagonista aparece en el año 1943. El 29 de marzo de este año se estrena la película, "Canelita en Rama" dirigida por Eduardo García Maroto, quizá rodada a finales de 1942. 

En la película "Canelita en Rama"

A finales de este año, Ricardo combina sus trabajos cinematográficos y teatrales. El 26 de octubre se estrena su segunda película, "Ana María" dirigida por el afamado director Florián Rey, en donde interpreta el papel de chófer. En las tablas, Ricardo forma parte de la compañía de Nini Montiam, actuando en el Teatro Cómico, en el clásico "Don Juan Tenorio" que se pone en escena, como es tradicional, el 30 de octubre. Poco después, el 10 de noviembre, actúa en la obra "La gente dice que dicen..."

El año 1944, se encuentra en Barcelona junto a la actriz Lina Yegros, actuando en el teatro Poliorama, con al menos un par de obras, "Nena Teruel" de los Álvarez Quintero y "La mano de Alicia". 

En el cine se estrenará el 11 de diciembre, la película "Macarena" de Ramón Torrado, de nuevo de ambiente folklórico.

Durante 1945, aparece en otra película del mismo estilo, "Castañuela" de Ramón Torrado y posteriormente, en "Su última noche" de Carlos Arévalo. 


A continuación, encadena tres películas, estrenadas en 1946, con el exitoso director de la época Juan de Orduña, de diferente trayectoria. En primer lugar, "Leyenda de Feria", que no tendrá éxito crítico, a diferencia de la siguiente, "Misión Blanca", propaganda católica al uso, sobre la labor de los misioneros en África y protagonizada por Julio Peña y Alberto Romea. El año finaliza con una curiosa película, "Un drama nuevo", en donde una compañía teatral, pone en escena una obra que se confunde con la vida real y con su participación en "Un traje de luces" de Edgar Neville, que se estrenaría el año siguiente.

Junto a un gran actor, Jesús Tordesillas, en "Misión Blanca"

En "Un Drama Nuevo"

Algunas fuentes, citan la participación de Ricardo en la película, "La próxima vez que vivamos" de Enrique Gómez, que se estrenó en 1948 y un artículo de la prensa, también menciona su participación en "Aquel viejo molino" de Ignacio F. Iquino, a falta de confirmación.

Durante 1947, sigue combinando su labor en el teatro y en el cine. En las tablas, actúa en el homenaje a Benavente, en el teatro de la Comedia, con su obra más reconocida, "Los intereses creados". Además, también interviene en "Los pájaros" de Romero y Fernández Shaw, en "El amante" de Eduardo Manzanos, en el teatro Infanta Isabel, junto a Lola Villaespesa, Eloísa Muro y Ramón Peña y en "¡Soy el ama!". En este momento ya se convierte en el primer actor de la Compañía Nacional Lope de Vega.

En el cine, interviene en dos nuevas películas a las órdenes de Juan de Orduña, director con el que más trabajó. En primer lugar, en "Serenata Española" que se estrenaría el 12 de mayo y en segundo lugar, en el éxito, "La Lola se va a los puertos", coprotagonizada junto a Juanita Reina, Nani Fernández y Manuel Luna, que se estrenaría el 29 de diciembre.

En una escena y "al óleo" en "La Lola se va a los Puertos"

Ya en 1948, sigue su colaboración con Juan de Orduña en otro éxito arrollador de su filmografía el drama "Locura de Amor", en donde interpreta a un joven Carlos I, hijo de Juana la Loca. También interviene este año en "La Cigarra" del director Florián Rey y en "El Capitán de Loyola" de José Díaz Morales, protagonizada por Rafael Durán.

Como Carlos I, en "Locura de Amor"

En 1949, parece concentrarse en su labor para el cine y lo encontramos en "Una mujer cualquiera" y en "Aventuras de Juan Lucas", ambas dirigidas por otro gran director, Rafael Gil. También interviene en el rodaje de una película que no se finalizará, "En el nombre del padre" de Luis Marquina.

Durante 1950 forma compañía con una gran actriz, Mari Carmen Prendes, estrenando la obra "Dos mujeres a las nueve" de Miguel de la Cuesta y Juan Ignacio Luca de Tena y posteriormente, siguen de gira por España, con la excepcional obra de Buero Vallejo, "Historia de una Escalera", estrenada el año anterior y que repondrán en el teatro Cómico de Madrid. A finales de año, reponen la obra "Celos del Aire" de José López Rubio.

En el cine, vuelve con Juan de Orduña, en la que será su séptima y última película juntos, "Pequeñeces", otro gran éxito del director, en un intenso melodrama, con un lucido papel para Ricardo, en un reparto encabezado por Aurora Bautista.

En un buen papel en "Pequeñeces"

El año siguiente, Ricardo aparcará el cine y seguirá sólo con su propia compañía, a la que se añadirán a final de año, Esperanza Navarro y Joaquín Roa. En la primera parte del año, actúa en la obra de tipo folklórico "Mi hermana Concha", en el teatro Poliorama, junto a Manolo el Malagueño y a final de año, ya con la compañía completa, en "¡¡¡Agua en los bolsillos!!! en el teatro Ramos Carrión y en "Un beso en la estación".

Ya en 1952, vuelve al cine, en la película de Luis Lucia, de nuevo, de ambiente folklórico, "Gloria Mairena", en la que vemos a Ricardo Acero cantando, aunque desconozco si fue doblado o si también era cantante. 

En una escena de "Gloria Mairena"

En los escenarios, lo encontramos con la compañía de gira por España, con obras como "María Cristina me quiere dominar", "Julieta compra un Hijo", "Luna llena para todos" y junto a Carmen Vázquez Vigo en "Historia de un matrimonio" y junto a Amparo Soler Leal, en "Verano y Humo" de Tennessee Williams.


El año 1953 supondrá el retiro del cine de nuestro protagonista, con su interpretación en la comedia de José María Forqué, "El diablo toca la flauta", que se estrenaría el 15 de mayo de 1954. 

En su última película, "El diablo toca la flauta", junto al gran José Luis Ozores

Desde este momento, Ricardo Acero se dedicará en exclusiva al teatro, con algún paréntesis.

En el resto de la década, lo encontramos en la compañía de una larga saga teatral, la formada por Luis B. Arroyo y Rosario Sabatini, posteriormente con Fernando Collado, con la compañía de Tony Soler y finalmente, formando compañía con la malograda actriz Esperanza Navarro, apareciendo entre muchas otras obras en "Nosotros, Ellas y el Duende", "Don José, Pepe y Pepito", "La Cigüeña dijo sí", "¡Mujercita mía!", junto a Paco Martínez Soria, "El Pavo Real", "Los Niños de París", una comedia con Mariano Ozores, "El sol sale para todos", en el clásico "La Vida Es Sueño", en el papel de Segismundo, junto a Blanca de Silos, "Dos Hombres en la noche".

En los años 60, lo encontramos en la obra de teatro, "Irma la dulce", interpretando el doble papel que luego llevaría Jack Lemmon al cine y en otra reconocida obra "El Mundo de Suzie Wong" de Paul Osborne, que supuso el retorno de Jorge Mistral a los escenarios.

En una caricatura, en su doble papel en Irma, la dulce.

Además aparece, entre otras, en "El Nuevo Mundo" de Lope de Vega y en comedias como "Gorrión", "La Idiota", "La Chica del Gato", "Milagro en Casa de los López", "El Último Tranvía" o "El Plan Manzanares", junto a actores como Luchy Soto, Luis Peña, Irene Gutiérrez Caba y un largo etcétera.


Entre 1966 y 1976 no he podido encontrar ninguna referencia sobre él, volviendo a aparecer de gira por Europa en este último año, con la compañía Tirso de Molina. A finales de 1978, obtiene el Premio Valladolid de Teatro, junto a Pastor Serrador, por sus interpretaciones en una obra de gran éxito, "Los Emigrados", con la que estarán de gira por Europa, a principios de los años 80. Según la imdb, también realizó una aparición en el episodio "La soberbia" de la serie de televisión, "El Español y Los Siete Pecados Capitales".


También este año forma parte del elenco de la obra de Antonio Gala, "La Vieja Señorita del Paraíso" y en 1983, interviene en "A Media Luz, los Tres" de Miguel Mihura y "Los Caciques", un clásico de Arniches.


Con varios sainetes de este autor, lo encontramos realizando teatro para la tercera edad, en Guadalajara, con la compañía Pablo Sanz-Asunción Villamil y en "Historia del Teatro Español", con fragmentos de obras clásicas.


Parece que su última aparición fue en la obra "Los Extremeños se Tocan" de Muñoz Seca, a finales de julio de 1986 en los teatros de La Villa.

Hasta ahora, sólo se sabía el año de su muerte, que fue este mismo 1986, pero he podido confirmar la fecha, el 1 de diciembre, en Madrid, en donde fue incinerado. De nuevo, un actor que se fue en silencio, tras una larga carrera.



María Isbert

Escrito por actoresdenuestrocine 19-02-2017 en Cine español. Comentarios (0)



MARÍA ISBERT. DE TAL PALO TAL ASTILLA

MARÍA ISBERT. Con mayúsculas. No sólo por ser una actriz, hija de uno de los más grandes actores del cine, sino por méritos propios. Gracias a la labor de búsqueda necesaria para la realización de esta entrada, he podido descubrir y disfrutar del inmenso talento interpretativo de María Isbert, desde sus inicios en el cine. Su experiencia teatral y sin duda, el hecho de tener como progenitor a Pepe Isbert, le proporcionó una tremenda facilidad para adaptarse de la actuación en el escenario a la actuación en el medio cinematográfico, en donde está magnífica, cercana, natural, "querible". Tristemente, el hecho de que no se pueda acceder a las películas de cine español, bien porque no se emiten (con la honrosa excepción del programa Historias de Nuestro Cine) bien porque no se editen, hace muy difícil conocer la grandeza de los estupendos actores de reparto de nuestro cine... 

Este año se cumple el centenario del nacimiento de María Isbert, así que, aunque no se celebre oficialmente, no se recuerde o sólo a medias, vaya por delante mi agradecido homenaje por su inmenso trabajo y su carisma personal.

EL NACIMIENTO Y LOS INICIOS

María Vicenta Isbert Soriano nació el 21 abril de 1917, según todas las fuentes... sin embargo, si nos atenemos a los datos registrales, es decir, al propio testimonio de José Isbert, María nació el 24 de abril, a las siete y media de la mañana, en la calle Augusto de Figueroa, número 37-39. Fue la segunda hija (primero llegó Matilde y luego vendrían, Vicente, que moriría a corta edad, Julia, José y Ascensión) de Elvira Soriano Picazo y de José Isbert Alvarruiz. El primer apellido originariamente es Ysbert, pero artísticamente, Pepe Isbert ya utilizó la nueva grafía con i latina.

María junto a su admirado y admirable padre

José Isbert, en su autobiografía, titulada "Mi vida artística. Memorias, su teatro, su cine, su época", prologada por la propia María Isbert y por el actor Javier Cámara, hace referencia a María, en muchas ocasiones. 

De hecho, esta entrada también se nutre de las propias declaraciones de los protagonistas, algunas imprecisas o contradictorias.

La primera referencia a María que realiza Pepe Isbert, se produce durante un viaje en barco: "Iban conmigo Elvira y mis dos hijas, Matilde y María, muy pequeñas y físicamente diferentes: Matilde se parecía a su madre y la pobre María a mí, por quién sentía especial predilección". Aquí ya por tanto se hace referencia al tremendo parecido de María con su padre y a un tema recurrente, en propias palabras de María, su "fealdad", que luego se utilizaría, digamos cómicamente, en alguna de sus primeras películas.

María recibió una educación esmerada, hablaba cuatro idiomas, pero parecía destinada a seguir los pasos de su padre. Y así lo muestra Pepe Isbert en sus memorias, en donde relata: "Mis hijos también iban para arriba, unos más que otros. Matilde, menuda y extraordinaria. María, mucho más alta, era un calco a mí, en cuanto a carácter y facciones. Un día cuando tenía ocho años me despertó para anunciarme muy decidida: "Papá, yo voy a ser primera actriz". Este entusiasmo nació de su éxito en Tarazona, al interpretar el papel de Leocadia en la comedia "Vámonos", en una compañía infantil. Fue la heroína de la fiesta y había tomado gusto a las mieles del triunfo. Como me aterraba la idea de los peligros que esto encierra para una chica sensible y apasionada, me propuse, que no pisara más el patio de butacas y el camerino". En otro momento de sus memorias, considera que María tenía un espíritu "deportista e inquieto" y resalta su prodigiosa memoria. 

Sin embargo, toda cambiaría con el tiempo y con el golpe de estado que provocó la guerra civil. 

Siguiendo a Pepe Isbert, en sus memorias, sobre el debut de María en el teatro, éste menciona: "Me enrolé en una compañía que iba dando tumbos por toda la zona republicana, con mi amiga Matilde Galiana (...) Decidí llevarme a mis hijas Matilde y María Vicenta para que probasen suerte en mi profesión (..) Enrolé a Matilde y María en la nómina y cobraron lo mismo que yo 12,50 (en la nómina figuraba este sueldo para todos los miembros). Pronto comprendí que mi hija María tenía afición y condiciones..." 

Las fuentes son algo contradictorias, sobre el año de su debut. Algún artículo, tras su fallecimiento, citaba su primera actuación en el teatro Circo de Albacete, en el año 1934, si bien, si nos atenemos a las memorias de Pepe Isbert y a las declaraciones de la propia María, en realidad, debutó durante la guerra civil. la mayor parte de las fuentes, de hecho, mencionan el año 1936, en la obra "Nuestra Natacha", junto a su padre. En la wikipedia, en el artículo sobre esta obra, que se estrenó en 1935, se menciona su puesta en escena en Albacete, en el año 1937. Por último, en el libro "Sagas españolas del espectáculo" de Antonio J. Castro Jiménez, también se menciona este año.


En sus memorias, Pepe Isbert comenta que llevaba en el repertorio obras de Muñoz Seca, de gran éxito, como "Anacleto se divorcia" o "El Refugio" y menciona que él mismo incluyó la obra "Nuestra Natacha", aunque no dice en qué momento.

EL DEBUT EN EL CINE Y EL PARÉNTESIS TEATRAL

Al finalizar la guerra, María sigue formando parte de la compañía de su padre. Se encuentran actuando en Barcelona, en el mes de septiembre de 1939, poniendo en escena la obra "El Refugio" de Muñoz Seca, que el propio Isbert estrenó en su momento. En octubre, siguen en el Teatro Barcelona, con las obras "Don Olé primero" y "Si papá levantara la cabeza". Acaban el año en Sevilla, poniendo en escena la obra "Fulano de Tal", si bien, no sé si en esta obra, también actuaba María.

En septiembre de 1941, Pepe Isbert volverá a actuar de nuevo en Madrid, por primera vez desde la finalización de la guerra, y lo hará en el homenaje que se le rinde a Muñoz Seca, con la obra que llevaba Isbert en su repertorio, "El Refugio", puesta en escena en el Teatro Maravillas. María Isbert recibe una crítica elogiosa publicada en la "Hoja del Lunes" del 22 de septiembre de 1941, que adjunto a continuación:


Hasta final de año, María actúa en el mismo teatro en "El solterón", "La educación de los padres", "Mis simpáticos enemigos" y "El Trueno Gordo", junto a magníficos actores como Ángel de Andrés o Joaquín Roa. 

En abril de 1942, la compañía estrena en el teatro Lara, la obra de Carlos Llopis, "Siempre llego tarde", que supondrá el inicio de un largo paréntesis teatral para María Isbert, ya que no volverá al teatro, hasta los años 60.

Es en octubre de 1943, cuando María se incorpora al rodaje de la que será su primera película y lo hace por la puerta grande, dirigida por Juan de Orduña, en la comedia "La vida empieza a medianoche" y además, junto a su padre, Pepe Isbert, en la primera de sus 21 películas juntos. En sus memorias Pepe Isbert recuerda: "Mi hija María empezó ahí su carrera cinematográfica, recomendada no precisamente por mí, sino por María Bassó, de forma completamente espontánea, que nosotros hemos ignorado hasta mucho más tarde".

El rodaje se extendió hasta diciembre de ese año y la película se estrenará casi un año después, el 9 de noviembre de 1944. En el reparto también encontramos a dos conocidos de este blog, Julia Lajos y Xan das Bolas. María y su padre parece que siempre tendrán una escena juntos, en las películas en las que participaron.

María y su padre, en los títulos de crédito de su primera película juntos, "La vida empieza a medianoche" 


En su primera escena juntos, haciéndose carantoñas.

El día de Navidad de ese mismo año se estrenará la siguiente comedia de Juan de Orduña, titulada "Ella, él y sus millones", en la que también contará con María Isbert.

María interpreta a la secretaria del conde protagonista, interpretado por su padre, que en una divertida escena le dicta un artículo en el que concluye que "Favila no fue comido por un oso".

En "Ella, él y sus millones"

En 1944, María rodaría su tercera película que se estrenará el 19 de febrero de 1945, titulada "El Camino de Babel" dirigida por Jerónimo Mihura. María está deslumbrante, desprendiendo ternura, serenidad, en un papel a su medida, Cloti, una pintora simpática, realista que se hace de querer. María aparece acreditada, como sucedería en otras ocasiones, como Maruja Isbert. Junto a ella, actores como Alfredo Mayo, Fernando Fernán Gómez, Julia Lajos, Antonio Riquelme y la compañera teatral inseparable de su padre, María Bru



Encantadora en "El camino de Babel", aquí con el galán Alfredo Mayo

En 1945, interviene en "Un hombre de negocios" dirigida por Luis Lucia, que le dará un alegría el año siguiente, ya que obtendrá el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos, por su actuación en esta película. En el año siguiente aparece en dos películas más, "Los Habitantes de la casa deshabitada" de Gonzalo Delgrás y "La mantilla de Beatriz" de Eduardo García Maroto.

En "Los habitantes de la casa deshabitada" junto a Fernando Fernán Gómez

El año 1947 es muy variado. Se pone, de nuevo, a las órdenes de Luis Lucia, en el drama de época "La Princesa de los Ursinos", para a continuación repetir con este director en una divertida comedia "2 cuentos para 2", en ambas junto a su padre.

En "La Princesa de los Ursinos", de nuevo junto a su padre.

En los títulos de crédito de "2 cuentos para 2"

En una escena de "2 cuentos para 2"

Acaba el año con dos películas más, otras más junto a Juan de Orduña, en "La Lola se va a los puertos" a mayor gloria de Juanita Reina y por último, en uno de los mayores éxitos del cine español, "Botón de Ancla" de Ramón Torrado, en donde encontramos también a una joven Mary Santpere. Años más tarde, José Isbert, en sus memorias contaba esta curiosa anécdota acaecida durante uno de los homenajes que se le tributó, en que un periodista anunció: "Contamos con la asistencia de una actriz muy conocida de todos ustedes, que va a dirigirles la palabra. ¡Con ustedes, la genial Mary Santpere!. Del público se levantó una mujer alta muy sonriente que dijo: "Queridos amigos, agradezco mucho la oportunidad para expresarles mi más viva emoción por este homenaje dedicado a mi padre, por que no soy Mary Santpere, sino María Ysbert".

Tocando el violín en "Botón de ancla"

El año 1948 también es muy abundante en la cosecha de María Isbert, actuando en cinco películas, la mayor parte estrenadas el año siguiente. En primer lugar, bajo la dirección de Edgar Neville, intervine en "El Señor Esteve", protagonizada, de forma excepcional, por un   fantástico actor de reparto, Alberto Romea. La película se estrenó el 30 de diciembre de 1948 y al día siguiente se estrenó otra película en la que intervino María, su título "La Fiesta Sigue" de Enrique Gómez. Ya en 1949, María aparece en "¡Olé, torero!" de Benito Perojo, "Currito de la Cruz" de Luis Lucia, en donde interpreta como será habitual en ella, el papel de una mujer extranjera y "Una mujer cualquiera" de Rafael Gil, en donde tiene un pequeño papel. En 1950, se estrenará "Tres ladrones en la casa" dirigida por el actor Raúl Cancio en 1948, en donde también encontramos a Pepe Isbert.

En el aspecto personal, contrae matrimonio (según algunas fuentes el 7 de mayo de 1949), con Antonio Spitzer, que parece que fue compañero de estudios. La pareja formó una larga familia, de forma que María, se dedicó a su labor en el cine, posponiendo su retorno a los escenarios. Tuvieron diez hijos, aunque sobrevivieron siete.

Junto a Tony Leblanc y Antonio Casal en "La fiesta sigue"

Sonriendo en "Una mujer cualquiera"

En la década de los 50, sigue su carrera, apareciendo principalmente en comedias y en ocho de ellas, junto a su padre.

En el aspecto personal, María da a luz, el 5 de diciembre de 1950, a su hijo Tony, que posteriormente, también se dedicaría al mundo de la interpretación. El 11 de noviembre de 1952, nacería su hijo Andrés, el 6 de diciembre de 1953, su hijo José, el 4 de julio de 1956, su hijo Carlos, que luego será un reconocido director y actor de doblaje, al interpretar al personaje de Homer Simpson, tras el fallecimiento de Carlos Revilla. En 1959, nacerá su hijo Ramón, además de dos hijos más de los que desconozco cuándo nacieron, Juan Bosco y Alfonso. Pepe Isbert recordaba en sus memorias: "María me tenía sobresaltado siempre, y a pesar del peligro, me obsequiaba con un nieto al año; todos críos rubios, distinguidos, con cierto aire de extranjeros. Ella perdía contratos de cine y se alejaba del ambiente, pero era feliz".

En el aspecto profesional, en la primera mitad de la década interviene en "La trinca del aire" de Ramón Torrado, un intento de repetir el éxito de "Botón de Ancla", con los mismos protagonistas, pero ambientada en el mundo de la aviación, en "Pluma al viento" de Louis Cuny, en su primera película con el afamado Rafael Gil, "Sor Intrépida", en "Como la tierra" de Alfredo Hurtado, (ambas junto a su padre), en "El rey de la carretera" de Juan Fortuny y en un éxito del actor José Luis Ozores, "Recluta con niño" dirigida por Pedro Luis Ramírez.

Divertida en "La trinca del aire"

Pato en ristre en "Pluma al viento"

Secretaria de un banquero en "Sor Intrépida"

Novia menospreciada de José Luis Ozores en "Recluta con niño"

Pensativa, en "El rey de la carretera"

En la segunda mitad de los años 50, repite con varios directores. Con Pedro Luis Ramírez en una comedia repleta de magníficos actores, entre ellos Pepe Isbert, su título "Los Ladrones somos gente honrada" y también vuelve a ponerse a las órdenes de Alfredo Hurtado y junto a Pepe Isbert, en "Un abrigo a cuadros". 

Ro

Cara a cara, padre e hija en "Los ladrones somos gente honrada". Al fondo, Antonio Garisa

Con Ramón Torrado, actúa en "Un fantasma llamado amor" y a continuación, trabaja con Ignacio F. Iquino en "Los ángeles del volante", honrando al gremio de los taxistas, y en donde actúa con su padre. Posteriormente, interviene en una curiosa película "El aprendiz de malo", junto a José Luis Ozores, dirigida por Pedro Lazaga, en donde el bueno de Ozores, rapta nada menos que a un bebé, inducido por una película de cine negro estadounidense.

María y Pepe Isbert, en "Los ángeles del volante", ¿quiere usted una flor caballero?

Breve aparición (a lo Hitchcock) en "El aprendiz de malo"

Dirigida por Ricardo Núñez, participa en una película que se estrenaría años más tarde, "Lo que cuesta vivir", en donde aparece acreditada con su nombre completo y en donde también actúa Pepe Isbert, así como su hijo José, como ayudante de dirección. También actúa con su padre, en "La casa de la Troya" de Rafael Gil y en "Villa Alegre" de Alejandro Perla. Por último, la encontramos en "El Puente de la Paz" de Rafael J. Salviá y en "El Gafe" de Pedro L. Ramírez.

En los títulos de "Lo que cuesta vivir" (con su nombre completo y Ángel Terr con una erre de más) y junto a su padre, en la misma película

En "La casa de la Troya"

En "Villa Alegre", aprovechando para besar la honorable calva de su sorprendido padre

Paciente paranoica en "El Gafe". Aquí, junto a Antonio Garisa

LOS AÑOS 60 Y 70, LA VUELTA AL TEATRO, EL DEBUT EN TELEVISIÓN Y SU AMPLIA LABOR CINEMATOGRÁFICA

Durante los años 60, su filmografía es muy diversa, tanto en dramas como en comedias, trabajando con algunos de los mejores directores del cine español. Pero, además, esta década supondrá el début de María Isbert en la televisión, apareciendo en la serie estrenada en 1963, "Escuela de maridos" y en la adaptación de "La importancia de llamarse Ernesto". En 1967, también aparecería en "Escuela de matrimonios" y en "Pequeño estudio". También aparecerá en la serie "La casa de los Martínez", en donde también actuarán en uno de los episodios, sus siete hijos, interpretando una canción en alemán.

En esta época, se inician las películas con niño prodigio y nadie más prodigiosa que Marisol, así que, en 1960, encontramos a María (acreditada de nuevo como Maruja Isbert), en "Un rayo de luz" de Luis Lucia, en donde también aparecen dos de los hijos de María Isbert. Pero ese mismo año, también interviene en un éxito de Pepe Isbert, "El Cochecito" dirigida por Marco Ferreri, en donde María interpreta a una de las hijas del primer afortunado poseedor de un cochecito, que Pepe Isbert intentará conseguir a toda costa. Y para terminar este año, se pone a disposición de Edgar Neville, en su película "Mi calle" y de José Luis Sáenz de Heredia en una película, ya citada en este blog, sobre la violencia machista, "El Indulto". 

Junto a Julio Sanjuán, a lo señorita Rottenmeier en "Un rayo de luz"

Su actuación, junto a su padre, en "El cochecito"

En la calle de "Mi Calle"

Bailando en la verbena de "El indulto"

El año siguiente, se estrena "Despedida de Soltero" de Eugenio Martín, pero sobre todo, será el año en que María aparecerá en un hito y un escándalo del cine español, "Viridiana" del genio de Calanda, Luis Buñuel. Su hijo Tony comentaba: "Cuando Buñuel la descubrió dijo ¿de dónde ha salido ésta?. Es la cómica del absurdo". 

María en el documental "A propósito de Buñuel"

María, profunda creyente, comentaría en el documental "A Propósito de Buñuel" del año 2000, que al rodar la escena de la Santa Cena, estuvo a punto de irse, y refería que no se sentía cómoda, en el momento en que "Lola Gaos se levantaba la falda y enseñaba las bragazas".

En "Viridiana"


En los títulos de crédito y en una escena (mirando arrobada a los recién casado) de "Despedida de soltero"

En 1962, a las órdenes de Rafael Gil, interviene en una película para lucimiento de Sara Montiel, "La reina del Chantecler" y en un gran éxito del cine español y de Pepe Isbert, inolvidable como el abuelo de Chencho, en "La gran familia" de Fernando Palacios.

Escuchando una romántica canción de Sara Montiel en "La reina del chantecler". Asomando otra gran actriz, Carmen Rodríguez.

Asistenta enfurruñada con tanto niño, en "La gran familia"

En 1963, aparecerá brevemente, en una de las mejores películas de Berlanga y en uno de los mejores papeles de Pepe Isbert, "El verdugo", que  se estrenará en febrero del año siguiente. Este año, también aparece en "Escala en Hi-Fi" de Isidoro Martínez Ferry y en "Un demonio con ángel" de Miguel Lluch, en donde interpreta a una monja y no será la única vez.

María Isbert, Ángel Álvarez, Nino Manfredi, Emma Penella y Pepe Isbert, de picnic en "El Verdugo"


En "Un Demonio con Ángel"

El año 1965 es nutrido, interviniendo en "El Camino" de la directora y actriz Ana Mariscal, "Búsqueme a esa chica" de Fernando Palacios, "Un rincón para querernos" de Ignacio F. Iquino, "Mi canción es para ti" de Ramón Torrado, la segunda parte de "La gran familia" titulada "La familia y uno más" de Fernando Palacios, en donde ya no aparece Pepe Isbert, que ya se encontraba enfermo y por último en "Más bonita que ninguna" dirigida por Luis César Amadori, con una encantadora Rocío Dúrcal.

Este año también supondrá su vuelta a los escenarios. Aunque algunas fuentes afirman que regresó a las tablas tras el fallecimiento de su marido, si damos por bueno, que éste murió en los años 70, en realidad, María volvió a pisar las tablas unos años antes. Pero, independientemente de este hecho, María regresa al teatro, con la obra "La razón en la pecera" de Arturo Coca, en la compañía de Susana Campos y junto a Rafaela Aparicio.


Junto a Joaquín Roa en "El camino"

 

Enseñando idiomas en "Búsqueme a esa chica"

Ángel de Andrés, Manolo Escobar, María Isbert y Rafaela Aparicio en "Mi canción es para ti"


En el cine, junto a Tota Alba, en "Más bonita que ninguna".

En la segunda mitad de los 60, interviene en multitud de películas. Con Ramón Torrado, actúa en "Un beso en el puerto" y "Amor a todo gas", también aparece en "El arte de no casarse" de José María Font y Jorge Feliu, "Acompáñame" de Luis César Amadori, "La Mujer Perdida" de Tulio Demicheli, "El Hombre que mató a Billy el Niño" y "Encrucijada para una monja", ambas de Julio Buchs.

Arriba, junto a Manuel Alexandre, en modo turista y abajo, a lo Audrey Hepburn,en "Un beso en el puerto"


Esposa de pega en "El arte de no casarse", junto a Alfredo Landa.

Junto a una veterana actriz de la época de la República, Amalia de Isaura, en "Acompáñame"


Junto a Sara Montiel en "La mujer perdida"

Embelesada en "El hombre que mató a Billy el Niño"

Y sin descanso, sigue con "Escuela de Enfermeras" de Amando de Ossorio, "Mi marido y sus complejos" de Luis María Delgado, "Un adulterio decente" de Rafael Gil y "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre, interpretada por Lina Morgan. También la encontramos en "Operación Mata-Hari" de Mariano Ozores, con la pareja de moda, Gracita Morales y José Luis López Vázquez. María Isbert interpreta a la "prostituta número 6", la única con sorpresa.

Enfermera eficiente en "Escuela de enfermeras"

Sofisticada junto a Gracita Morales en "Mi marido y sus complejos"

Aprendiendo mientras trabaja, en "Un adulterio decente", junto a José Orjas

Chicas al salón, la número 6, con sorpresa, en "Operación Mata-Hari"

La década de los 60 se cierra con su actuación en "Cuatro Noches de boda" de Mariano Ozores y "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre. 

Flamenca, si se tercia, en "Cuatro noches de boda"

Primer plano en "Soltera y madre en la vida"


También en la segunda mitad de los 60 trabaja con asiduidad en el teatro. Así, en 1968 estrena dos obras, "¡Cómo está el servicio!" de Alfonso Paso, en una producción de Florinda Chico, que interpretaba su típico papel de chacha. La crítica de ABC, comentaba sobre María Isbert, su "talento cómico irresistible". Ese mismo año, también actúa en una obra del dramaturgo Miguel Mihura, "Sólo el amor y la luna traen fortuna", en el teatro Maravillas.

Para finalizar la década, María interviene, en 1969, en dos obras más, "Pepi and Gumer" (o vivir del aire) de Alfonso Paso, una parodia a lo Bonnie and Clyde (en este caso, Pepita y Gumersindo), estrenada en el Infanta Beatriz, junto a José Sacristán y Enriqueta Carballeira y en "Un día en Madrid", también de Alfonso Paso.

Los años 70 son una década prácticamente desaprovechada para el cine, repleta de comedias de escaso valor y de películas del conocido "destape", junto a otras más remarcables. En 1970, rueda "Un, dos, tres al escondite inglés" de Iván Zulueta y José Luis Borau, de estética psicodélica y "Los Hombres las prefieren viudas" de Leon Klimovsky.

En la setentera "Un, dos, tres al escondite inglés"


Cambiando de aspecto, con María Mahor y Tomás Blanco, en "Los Hombres las prefieren rubias"

Por citar algunas películas más de esta época, encontramos a María en "La tonta del bote" de Juan de Orduña, en 1970, "La casa de los Martínez" de Agustín Navarro y "La orilla" de otro director clásico, Luis Lucia, ambas de 1971,  "Un casto varón español" de Jaime de Armiñán y "La curiosa" de Vicente Escrivá y "Corazón solitario" de Francesc Betriu, todas del año 1973, "Tormento" de Pedro Olea, en 1974", "La Guerra de Papá" de Mercero, en 1977, así como un par de películas con Paco Martínez Soria, "Hay que educar a papá" (1971) y "Vaya par de gemelos" (1978), ambas dirigidas por el prolífico Pedro Lazaga.

Junto a María Asquerino en "La Tonta del bote"

En "La casa de los Martínez"

En su recurrente papel de monja en "La orilla"

En "Un casto varón español". María se atrevió a montar a caballo

Riéndose de un chiste verde, junto a Pilar Gómez Ferrer, en "La curiosa"

Caracterizada para su papel en "Corazón solitario"

Junto a Concha Velasco, en una película de época, "Tormento"

En una breve aparición en "La guerra de papá"

Educando a Paco Martínez Soria en "Hay que educar a papá"

Atribulada esposa del "gemelo bueno" (en la foto con el "gemelo malo") en "Vaya par de gemelos"

Sin embargo, María se desquita, con su trabajo en el teatro y en televisión. En 1970, interviene, para televisión en "Las siemprevivas se marchitan en otoño" dirigida por Pilar Miró; una de las reseñas del ABC remarcaba: "es una historia emocionante que tuvo una actriz excepcional: María Isbert". Ese mismo año, también intervendrá en la pequeña pantalla en la serie "Remite Maribel" y en la adaptación de la obra "Mejor muerto" de Nigel Balchim y en "Bajo el mismo techo", una serie de Martín Vigil. En 1971, sus intervenciones en la pequeña pantalla incluyen "Plinio", "Del dicho al hecho", "Las doce caras de Eva" y "Crónicas de un Pueblo".

En una escena de la serie "Plinio", junto a su protagonista Antonio Casal y a Alfonso del Real

En "Del dicho al hecho", esposa "verborreica" junto a Fernando Fernán Gómez

Junto a unas jovencísimas Julieta Serrano y Concha Velasco, en "Las doce caras de Eva"

Seria, debido a las murmuraciones de la gente, en "Crónicas de un pueblo"

En el teatro, actúa en "El misterio de la nube roja", en el teatro de la Zarzuela. El año siguiente, la encontramos, en el teatro cómico, en "La cigüeña dijo sí", en "Florencia Falcón, abogado", en la compañía de Margot Cottens, en el teatro Valle Inclán y en televisión, en una adaptación de "Rinconete y Cortadillo" y en "El molino junto al río Floss".

Durante 1972, actúa en las obras "Cuando el diablo lleva Faldas" de Rafael Richart y en la exitosa "Milagro en Londres" que sobrepasaría las 1.200 representaciones, extendiéndose hasta 1974. Una nota de prensa, de inicios de 1974, habla de que María lleva más de 20 meses haciendo esta obra, a pesar de sus siete hijos y su reciente viudedad. Parece que su marido falleció en 1973 a los 57 años. En televisión, además de en programas teatrales, interviene en "Historias de Juan Español", "Cuentos y Leyendas", "Tres eran tres", "Si yo fuera rico", "Suspiros de España" y "Los libros".

En un episodio de "Cuentos y Leyendas"

En un episodio de "Tres eran Tres", junto a Emma Cohen

Junto a Alfonso del Real en "Si yo fuera rico", protagonizada por Antonio Garisa

Con Irene Gutiérrez Caba en "Suspiros de España"

En una escena de un episodio de "Los libros", luciendo las joyas de un tesoro

Ya iniciado 1974, interviene en televisión en sendas adaptaciones de "Cuentos de la Alhambra" de Washington Irving y de "La Visita de la vieja dama" de Dürrenmatt, mientras estrena en el teatro Lara, una nueva obra, "El día que secuestraron al Papa", con críticas como: "actriz magnífica, matiza su papel en todos los momentos con mágica destreza". Entre 1972 y 1982, María actuaría para televisión en varias ediciones de Estudio 1, en obras como "Señora Ama", Mi señor es un señor", "Cuidado con las personas formales", "Milagro en casa de los López", "El avaro" y "Daisy Miller".

Magnífica en "El Avaro"

Sorprendida en "Mi señor es un señor" de "Primera Función"

En 1975, estrena dos obras de teatro más, "La zurra" en el teatro Benavente, junto a su hijo Tony y "Esquina Velázquez" en el teatro cómico, con Ángel de Andrés, Manuel Alexandre y Paloma Hurtado.

Estupenda foto con su querido hijo Tony

En este último lustro, María añade a su currículum, las obras "El día que se descubrió el pastel", "Las cupleteras", en donde interpreta la canción "Rema marinero", de forma que el público le pide hacer un bis y una obra al beneficio del Montepío de actores, junto a Paco Martínez Soria, "Guárdame el secreto, Lucas"

LOS AÑOS 80. IMPRESCINDIBLE EN TODOS LOS MEDIOS

Ya en los 80, su labor teatral incluye, en la primera mitad, "El español y Lord Lady", "Que Dios os lo demande", "Los chaqueteros", una obra de título terrible "La Chocholila ( o el fin del mundo es el jueves), así como revistas cómicas junto a Juanito Navarro como "Rematadamente Locos" o interpretando brevemente el papel de Doña Croqueta que hizo famoso el actor Simon Cabido, en "La Chispa de la vida". Junto a su labor teatral, sigue actuando en adaptaciones para la televisión, como "A morir que son dos días" o "El señor Badanas".

En la adaptación para televisión de "El señor Badanas"

En la gran pantalla, en esta primera mitad de los 80, sigue la misma tónica, con subproductos como "Cristóbal Colón, de oficio descubridor" y "Capullito de Alhelí" de Ozores, en 1982 y 1986, aunque la década se inicia con una buena película "Los fieles sirvientes" de Betriu, para en la segunda mitad, intervenir en alguna película de mayor calado. Así, María interviene en "A la pálida luz de la luna" de Gónzalez Sinde, en 1985 y a continuación, en el drama basado en la novela homónima de Luis Martín Santos, "Tiempo de Silencio" dirigido por Vicente Aranda, en donde está casi irreconocible, en una breve aparición como terrible  chabolista en la indigencia; también actúa en "Cara de Acelga" dirigida por José Sacristán, en 1987 y en dos buenas comedias, "Amanece que no es poco" (el culmen del absurdo) y "El Bosque Animado" dirigidas por José Luis Cuerda, también en 1987.

Con Amparo Soler Leal, enfurruñada en "Los fieles sirvientes"

En el "subproducto", "Cristóbal Colón, de oficio descubridor", junto a Antonio Garisa

Junto a López Vázquez, en "Capullito de Alhelí"

En una escena de "A la pálida luz de la luna"

En la miseria en la desoladora "Tiempo de silencio"

En los títulos de crédito a lo "guerra de las galaxias" en "Amanece que no es poco"

Junto a Luis Ciges en "Amanece que no es poco"

Echando las cartas en "El bosque animado"

En la segunda mitad de los año 80, su labor teatral la une a una de las grandes actrices teatrales de la escena española, Aurora Redondo en "El cianuro ¿solo o con leche?", adaptación de la obra "Arsénico y encaje antiguo", en donde dos ancianitas, practican una eutanasia mal entendida. En 1985, también actúa en "El canto de la cigarra" y en la revista "Doña Mariquita de mi corazón". Hasta final de la década, vuelve a actuar en una zarzuela "Agua, Azucarillos y Aguardiente" y en una obra que se prolongará en el tiempo "Patatús", que se estrena en 1986, el año en que María celebra sus 50 años en escena, siendo agasajada por sus compañeros. Además, se le concede la Medalla al Mérito en las Bellas Artes, junto a sus compañeros, Aurora Redondo y Félix Dafauce. 

Junto a Aurora Redondo en "El cianuro, ¿solo o con leche?". Nada que envidiar a Josephine Hull y Jean Adair en "Arsénico por compasión"

En 1987, actúa de nuevo en La Corrala, con la obra "La Verbena de la Paloma" y al año siguiente en "Cartas de Mujeres y otras palabras" de Jacinto Benavente, que se prolongará hasta el año siguiente. En 1989, vuelve a la zarzuela, con "La Gran Vía".

Su labor en televisión, en esta década, también es abundante y la encontramos en series afamadas como "Anillos de oro" o "Segunda Enseñanza", en nuevas adaptaciones teatrales para "Primera Función" y "Tarde de Teatro" y en revistas para "La comedia musical española".

La asistenta de "Anillos de Oro"

En "El sobre verde" con la gran Queta Claver, Quique Camoiras, Pedro Valentín y María Garralón.


LOS AÑOS 90. MARÍA ISBERT INCOMBUSTIBLE

En1990, María se embarca en la producción teatral de una estupenda comedia, "Maribel y la Extraña Familia", nada menos que junto a Aurora Redondo y Pilar Bardem. En sus memorias, Pilar Bardem recuerda que en Valencia cayó enferma y  estando en el teatro, comenta como los compañeros quisieron ayudar: "María Isbert, qué gran persona, me subió todas sus medicinas por si había algo utilizable". En esta época, María vuelve a actuar en otra revista, "Las Leandras", en "Próxima parada, felicidad" y en una exitosa obra de Sebastiá Junyent, "Sólo para mujeres", que se prolongará, yendo de gira por toda España, hasta el año 1993. 

Bonita foto de María Isbert en los años 90

A finales de julio de 1994, muere su hermano Pepe. Pero el espectáculo continua y María se va de gira con su querido hijo Tony, con la obra de Kafka, "Metamorfosis", que seguirá hasta 1995.

Para televisión, podemos destacar sus intervenciones en "Brigada Central", "Celia", en el magnífico elenco de "Los Ladrones van a la Oficina", en la serie protagonizada por Andrés Pajares y un joven Javier Cámara, "Ay señor señor", "Hermanos de Leche" y en la serie de Berlanga, "Villarriba y Villabajo".

Y de nuevo monja en la serie "Celia"

Pitonisa de pega en "Los Ladrones van a la Oficina"

Divertida confesión con Javier Cámara en "Ay señor señor"

Junto a Antonio Gamero en "Villarriba y Villabajo"

En 1997, se pone en la piel de un magnífico personaje, el de madame Arkatti, en la adaptación que José María Pou hace de la obra "Un espíritu burlón", que en la gran pantalla, interpretó la también enorme Margaret Rutherford. La obra se mantendrá en cartel hasta 1998 y María recibirá el Premio de Teatro Rojas de Toledo, por su interpretación en esta obra. 

Homenajeada en la representación de "Un espíritu burlón". Fuente: Diario ABC

En 1999, actúa en la obra "El siglo", durante la cual se le rinde un nuevo homenaje.

Durante los año 90, sus actuaciones en el cine son más espaciadas, actuando en 7 películas, entres ellas, "Yo me bajo en la próxima ¿y usted?" de José Sacristán, en 1992, "Los Porretas" de Carlos Suárez, en 1996, "La duquesa roja" de Francesc Betriu, en 1997, en "Atilano, Presidente" de Aguilar y Guridi y en "Pecata Minuta" de Ramón Barea, ambas en 1998 y en "La mujer más fea del mundo" de Miguel Bardem, en 1999.

Frágil en "Los porretas"

Conmovedora en la última escena de "La duquesa roja"

Formando parte del poder en la sombra en "Atilano, Presidente"

De nuevo monja en "Pecata minuta"

Con expresión divertida en "La mujer más fea del mundo"

LA ÚLTIMA ETAPA. HOMENAJES DEBIDOS, RECONOCIMIENTO PERSONAL Y ARTÍSTICO

María seguirá trabajando hasta el final. Para la televisión, sigue a buen ritmo y aparece en la serie "Manos a la obra", en "Robles, investigador", "Papá, "La verdad de Laura", "Hospital Central", en un agradecido papel en la magnífica serie "Siete Vidas", en "El Comisario", en "Manolito Gafotas" y en la que sería su última aparición para televisión, en "Con dos tacones", en el año 2006. Este año fallece su hermana Julia Isabel (también llamada Julieta).

Ancianita en "Manos a la obra"

Paciente en "Hospital Central"

Encantadora en "7 vidas"

En la serie "Manolito Gafotas"

En su última intervención televisiva, en 2006, en la serie "Con dos tacones"

El año 2000, interviene en "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero" de Antonio del Real y tras un paréntesis, regresa en el año 2002, con su actuación en tres películas, "El Florido Pensil" de Juan José Porto, "Primer y último amor" de Antonio Giménez Rico y "Cásate conmigo, Maribel" de Ángel Blasco, una adaptación de "Maribel y la extraña familia". También se cita en la prensa su participación en "Marujas asesinas", aunque finalmente no apareció en ella.

En "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero"

Estupenda en su intervención en "El florido pensil", junto a otro grande, Emilio Gutiérrez Caba, en un magnífico plano

Bien acompañada de Asunción Balaguer en "Primer y último amor"

El año 2003, supondrá su actuación en la adaptación al cine del comic Mortadelo y Filemón, interpretando, nada menos, que a la madre del Filemón, en "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" de Javier Fesser.

Este año se le otorgará el Premio Toda una Vida de la Unión de Actores, además del premio homenaje de la revista Fotogramas.

Con su magnífico humor recibiendo el cariño de sus compañeros

También este año, colabora en la reposición de "El cianuro ¿solo o con leche?", en una de sus últimas apariciones en la escena.

Inmejorable madre de Filemón.


Dibujada por Ibáñez. Fuente: mortadeloyfilemonyalgomas.blogspot

En el 2004 se despide del teatro, apareciendo en "Personas sin vergüenza" y en el ciclo de lecturas dramatizadas, en la obra "Dial. Yo no soy un asesino". En el siguiente enlace, podréis ver un recorrido en imágenes por su trayectoria teatral.

http://teatro.es/contenidos/revistaDigitalDeLaEscena/RDE11_3/conAcento_ActoresParaSiempre_MariaIsbert.html


Durante el año 2005, participa en "Semen, una historia de amor" de Daniel Fejerman e Ines Paris, en "R2 y el caso del cadáver sin cabeza" de Álvaro Saenz de Heredia y en "Envejece conmigo" de Alberto Moreno.

Una de sus últimas apariciones, plena de patetismo, en "Semen, una historia de amor"

En su 90 cumpleaños, en el 2007, recibe un homenaje imprescindible, en el programa Cine de Barrio. El año siguiente, recibirá la Placa de Miembro de Honor de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, rodeada del cariño de toda la profesión. Manuel Alexandre bromeaba: "Siempre que he trabajado contigo me has puesto en un aprieto, es muy difícil trabajar contigo y que no borres el protagonismo de los demás".

Junto al entrañable Manuel Alexandre

En el 2008, recibirá un premio entrañable, el Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert. Como comentaba algún crítico décadas antes, además de conocer a María, como la hija de Pepe Isbert, podríamos conocer a Pepe Isbert, como el padre de María...

Al año siguiente, es nombrada ciudadana ilustre de Tarazona  y este año, ya prácticamente retirada rueda su último papel en la película "Propios y Extraños" de Manolo González, que se estrenaría en el 2010. El año anterior había fallecido su hermana mayor, Matilde 

Con problemas de salud y de memoria, María realizó su última aparición pública en febrero de 2010, en el Teatro Circo de Albacete, durante un homenaje a Jardiel Poncela con la presentación de la obra "Los celuloides de Jardiel". 

Rodeada de su querida familia en sus últimos años

María Isbert murió el 25 de abril de 2011, tras una semana hospitalizada, en Villarrobledo (Albacete), un día después de cumplir 94 años y el mismo día que su padre la inscribió en el registro. La prensa hizo merecido eco de su vida y obra, incluso el diario "The Independent", publicó un completo obituario, firmado por Steven Marsh.

Su capilla se instaló, como no podía ser de otra manera, en el Teatro Circo de Albacete, en donde la profesión y el pueblo le rindió un sentido y sincero homenaje. Emilio Gutiérrez Caba, otro grande de la profesión, declaró": Era una persona grande, una mujer pura bondad, afable, un ser animoso, de esos que estaban dispuestos a darlo todo antes de que se les pidiera nada. Era una mujer de una enorme cultura, que hablaba varios idiomas, con una solidísima formación. Con ella desaparece una forma de vivir el teatro irremplazable y que desgraciadamente ya ha dejado de existir. Su compañero, Pepe Viyuela, en "Mortadelo y Filemón" afirmaba: "Te hacía sentir importante, nunca pretendía enseñarte nada y su humildad y la capacidad de hacerte sentir actor era impresionante".

Su hijo Carlos recordaba: "Le ha faltado ese papel protagonista en un momento de su carrera en que podría haber sacado las dotes interpretativas que tenía y que eran espectaculares. Lo digo como hijo y como profesional".

Pero sobre todo, como despedida, qué mejor que las palabras que, sobre la trayectoria de su madre, pronunció su hijo Tony Isbert en el homenaje que unos años antes le rindió la Academia de Cine: "era incomparable, irrepetible, inimitable e inmejorable".

Panteón de la familia Ysbert en el cementerio de Tarazona de La Mancha.

María Isbert fue enterrada en el cementerio de Tarazona de la Mancha, en el panteón familiar. Un mes después se le otorgó, póstumamente, la medalla de oro de Castilla-La Mancha.   


Rafael Hernández

Escrito por actoresdenuestrocine 29-01-2017 en Cine español. Comentarios (0)

RAFAEL HERNÁNDEZ, EL ACTOR INNATO

Rafael Hernández llegó al mundo del cine por casualidad y logró encontrar su espacio en el cine español, apareciendo en más de 200 películas. Aunque sus actuaciones muchas veces fueron fugaces e interpretara determinados papeles de forma recurrente, su rostro reconocible, su voz grave y a menudo, luciendo un rotundo mostacho, junto  a su capacidad interpretativa quedaban en la memoria del espectador, así que, inevitablemente, debía ocupar su espacio en este blog.


DE PROFESIÓN: POLICÍA MUNICIPAL. DE VOCACIÓN: ACTOR

Esteban Rafael Hernández Herrero, su nombre completo, nació en Madrid, el 3 de agosto de 1928, hijo de Isidro Hernández y Josefa Herrero.

Rafael era motorista de la policía municipal, cuando la casualidad hizo que interviniera en la película "Manolo, Guardia Urbano", producida en 1956, protagonizada por Manolo Morán y Julia Caba Alba y dirigida por Rafael J. Salviá, que necesitaba para su rodaje de la colaboración del cuerpo de policía. Y aquí entró un joven Rafael, a la sazón de 28 años, realizando una breve aparición ejerciendo su profesión en una de las escenas de la película. 

La primera actuación de Rafael en el cine en "Manolo, guardia urbano".

Desde este momento, Rafael Hernández no dejó de trabajar en el cine. De hecho, ese mismo año interviene en cuatro películas más: "El aprendiz de malo" de Pedro Lazaga, "Los ángeles del volante" de Ignacio F. Iquino, (en ambas, de nuevo de policía, "El hombre que viajaba despacito" de Joaquín Romero Marchent (que me dio a conocer mi amigo Juan de la Cafetería Valiente y cantante del grupo Wau y los Arrrghs!!!, al que desde aquí doy las gracias), en donde cambia de registro, junto al gran cómico, Gila y "Las Muchachas de Azul", de nuevo con Pedro Lazaga (aunque algunas fuentes no la citan).

De nuevo con el uniforme de faena, en "Los ángeles del volante",  junto a José Luis Ozores y Roberto Camardiel.

Con su moto, junto al secuestrador José Luis Ozores en "El aprendiz de malo"

En el aeropuerto, en uno de los atribulados viajes de Gila, en "El hombre que viajaba despacito".


Hasa final de la década de los 50, sigue apareciendo en pequeños papeles en películas como "Las chicas de la Cruz Roja", de nuevo a las órdenes de Rafael J. Salviá, "Los Tramposos" de Pedro Lazaga y "El Día de los Enamorados" de Fernando Palacios.

En 1960, participa entre otras, en "El coloso de Rodas" de Sergio Leone, probablemente, en un breve papel de policía en "091 policía al habla" de José María Forqué, en "La mentira tiene cabellos rojos" de Antonio Isasi y en "Los Económicamente Débiles" del prolífico Pedro Lazaga, como fervoroso hincha del club de fútbol "Cantalazo".

Juvenil en "La Mentira tiene cabellos rojos"

Animando a su equipo en "Los Económicamente Débiles".

En 1961, aparece como figurante en "Gritos en la Noche" de Jesús Franco y en un papel, prácticamente sin frase, pero más lucido, como ladronzuelo protegido por San Martín de Porres en "Fray Escoba" de Ramón Torrado, así como en "Margarita se llama mi amor" de Ramón Fernández y "Martes y Trece" de nuevo con Pedro Lazaga, entre otras.

A a izquierda, como extra, entre la clientela del bar en "Gritos en la Noche"

Implorando ayuda a René Muñoz en "Fray Escoba"

En esta década, aparece probablemente en más de 60 películas, a veces fugazmente y sin acreditar, otras con mayor protagonismo y en los títulos de crédito, como sucede con muchos actores de reparto de la época.

Parece que una de sus apariciones breves y quizá irreconocible fue en la obra maestra de David Lean, "Lawrence de Arabia" del año 1962, (rodada en parte en España) como uno de los soldados turcos. Para contrastar, también aparece, de nuevo en su oficio de policía, en "Rocío de La Mancha" de Luis Lucia.

Con traje de faena en "Rocío de La Mancha"

En el ámbito nacional, ese mismo año, actúa en la secuela del éxito de Jorge Rigaud, "El día de los enamorados", titulada "Vuelve San Valentín" de Fernando Palacios.También lo encontramos, pasando velozmente con su moto, en la magnífica comedia "Atraco a las tres" de José María Forqué", en "Cristo Negro" de Ramón Torrado, junto a José Bódalo, "en el amplio elenco de "Teresa de Jesús" de Juan de Orduña, com soldado de la santa inquisición, en "Escuela de Seductoras" de Leon Klimovsky, "El Grano de Mostaza" de José Luis Sáenz de Heredia, "Rogelia" de Rafael Gil y "Los Derechos de la Mujer", de nuevo con Sáenz de Heredia.

Con los divertidos atracadores de bancos, López Vázquez, Alfredo Landa, Gracita Morales y Agustín González en "Atraco a las tres"

En los títulos de crédito de Cristo Negro"

Aguantando la reprimenda de José Bódalo en "Cristo Negro"

Soldado de la Inquisición en "Teresa de Jesús"

Echando gasolina, poco antes de que ésta explote en "El Grano de Mostaza"

Compañero de trabajo de la protagonista en "Rogelia"

Guardián en la prisión en "Los derechos de la mujer" con Mara Cruz, Antonio Garisa y José Luis López Vázquez

En 1963, podemos destacar su intervención, que casi pasa desapercibida en "El Verdugo" de Berlanga, como el cartero, portador de la carta que enfrentará a Nino Manfredi a su cruel destino.

El cartero en "El verdugo" con Nino Manfredi y Pepe Isbert

Este mismo año también vuelve a trabajar con Sáenz de Heredia en "La verbena de la Paloma" y con Juan de Orduña en "Bochorno", en uno de sus papeles recurrentes, como taxista.

Discutiendo con otro taxista (¡a ver si miras por dónde vas!) en "Bochorno"

En esta época también comienzan sus trabajos en películas del oeste rodadas en España, tanto por directores españoles como extranjeros. Así, podemos mencionar "Brandy" de Borau, "Los cuatreros" y "Relevo para un pistolero", ambas de Ramón Torrado, producidas en el año 1964.

A la derecha de la imagen, en "Brandy" de Ramón Torrado

A su vez, lo encontramos en otro género, en el que trabajaría a menudo, el de terror, a menudo de la mano de ese curioso director llamado Jesús Franco. con el que trabaja, en "El Secreto del Dr. Orloff". 

Testigo que al final no tiene nada que aportar en "El Secreto del Dr. Orloff"

Rafael cierra el año interpretando, ¡cómo no!, a un policía, de nuevo con su primer director, Rafael J. Salviá, en "La Cesta", rodeado de un excelente reparto que incluye a dos "Rafaeles", uno ya ha tenido su espacio en este blog, Rafael Durán y el otro, lo tendrá en el futuro, Rafael López Somoza.

El año 1964 también supuso los inicios de Rafael en la televisión, actuando en tres episodios de la serie "Confidencias", titulados "El visitante", "Las cosas sencillas" y "El pobre señor Tejada". En una entrevista que le realizaron en 1975, comentaba que se consideraba actor profesional (es decir, que vivía de su profesión) desde octubre de 1964, quizá cuando vio que ya era reclamado con asiduidad en diferentes medios, interpretando papeles diferentes.

Empieza el año 1965, con su interpretación en "Historias de la Televisión" de Sáenz de Heredia, interpretando muy "ad hoc", a un antenista. Este año también podemos destacar el papel de un montañero, con su barba y su gorro de castor, en "La carga de la policía montada" de Ramón Torrado o como "El Narices", delincuente, en "La escalada de la muerte" de Manuel Torres. En televisión interviene en "Goyescas", en el programa "Sábado 64". 

Comprobando si funciona la antena en "Historias de la televisión". A la izquierda, nada menos, que Manuel Alexandre.

En un par de escenas de "La carga de la policía montada"

Con los compañeros de fechorías en "La escalada de la muerte"

El año 1965 se cierra con una breve pero intensa actuación dramática en uno de los westerns de la época, "El proscrito del Río Colorado" de Maury Dexter.

En su estupenda actuación en "El proscrito del Río Colorado"

Y como prueba de que aún queda mucho por averiguar para completar filmografías, tengo que agradecer a Luis Rosado, haber encontrado otra actuación fugaz de Rafael Hernández, en una película que no se incluye en su filmografía, "Un vampiro para dos" del año 1965, dirigida por Pedro Lazaga e interpretada por Fernando Fernán Gómez, Gracita Morales y José Luis López Vázquez.

En "Un vampiro para dos"

Entre 1966 y 1969, para finalizar la década, podemos encontrarlo, de nuevo con Sáenz de Heredia, en "Juicio de Faldas" o "Pero ¿en qué país vivimos?, repitiendo con Ramón Torrado en "Clarines y Campanas" o con José María Forqué, en "Zarabanda bing bing" (la muerte viaja en baúl); en "El arte de no casarse" de Feliu y Font Espina, en "40 grados a la sombra" de Mariano Ozores, el western-cómico "Dos caraduras en Texas" de Michele Lupo, en "Hamelin" con Miguel Ríos en el papel de flautista y Rafael en el papel del pregonero del pueblo y "Mi marido y sus complejos", ambas de Luis María Delgado y en "Golpe de Mano" de José Antonio de la Loma, que le traerá una buena noticia, como veremos.

Con Manolo Escobar y José María Tasso en "Juicio de Faldas"

Servicial ayudando a López Vázquez en "Mi marido y sus complejos"

Otras comedias incluyen, "Un adulterio decente"  de Rafael Gil o dirgido por Javier Aguirre en "Una vez al año ser hippy no hace daño", acompañado de Concha Velasco, Alfredo Landa, Manolo Gómez Bur y Saza, así como con el prolífico Pedro Lazaga, en "Novios 68", "Cómo sois las mujeres" o "La chica de los anuncios".

Jugando a las cartas (y perdiendo) con Alfredo Landa en "El arte de no casarse"


Junto a Xan das Bolas, Gracita Morales y Antonio Ozores en "40 grados a la sombra"

Con cara de malo en "Dos caraduras en Texas", una comedia del oeste.

Pregonero en "Hamelin".

Espectador "tocón" en "Una vez al año ser hippy no hace daño"

Junto a Mónica Randall y una estupenda Carmen Sevilla en "Un adulterio decente"

Pues sí, parece que tras la media, está Rafael, en "La chica de los anuncios"

Para la televisión, solo tiene tiempo de aparecer en un episodio de la serie "Diego de Acevedo", titulado "El cadete San Martín" y en donde interpreta al ayudante de un general.

En la serie "Diego de Acevedo"


El año 1970 se abrirá con una buena noticia, ya que Rafael obtendrá un reconocimiento a su trabajo, al obtener el premio del Sindicato Nacional del Espectáculo al mejor actor de reparto, por su papel en la película del año anterior, "Golpe de Mano" de José Antonio de la Loma. 

En dos escenas de "Golpe de Mano"

En el primer lustro de los años 70, sigue actuando en películas diversas, aunque casi siempre en comedias, algunas películas con un tono más crítico y por último, películas de terror, de desigual fortuna. Entre las primeras, por citar solo algunas, tenemos "El astronauta" de Javier Aguirre, "Una señora llamada Andrés" de Julio Buchs, "Don erre que erre" de Sáenz de Heredia, ""Vente a Alemania, Pepe" de Pedro Lazaga, la inclasificable "El Extraño amor de los vampiros"de Leon Klimovsky o "Los caballeros del botón de ancla", una nueva versión de "Botón de ancla" de Ramón Torrado, en donde Rafael reinterpreta el papel original de Xan das Bolas, si bien, aparece doblado, forzando un acento gallego, por Pepito Moratalla, que era de Cuenca, en fin, un despropósito. 

Haciendo enfadar a Paco Martínez Soria en "Don erre que erre" (1970)

En dos escenas de "Vente a Alemania, Pepe" (1971)

En "El extraño amor de los vampiros" (1975)

En "Los caballeros del botón de ancla" (1974)

En el resto encontramos, películas más estimables, como "El Bosque del Lobo" de Pedro Olea, "Los Nuevos Españoles" de Roberto Bodegas, "El Techo de Cristal" de Eloy de la Iglesia" o "Los Gallos de la Madrugada" de Sáenz de Heredia.

Estupendo en su breve papel en "El Bosque del Lobo" (1970)

En varias escenas de "Los Nuevos Españoles" (1974), codeándose con Antonio Ferrandis, Manuel Alexandre, Manolo Zarzo y José Sacristán

En tono serio en "El Techo de Cristal" (1971)

Vendedor ambulante en "Los gallos de la madrugada" junto a Cocha Velasco y Fernando Fernán-Gómez

En esta época, en concreto, en 1971, Rafael formará parte del reparto de una de las series de más éxitos del momento, "Crónicas de un Pueblo", que se emitió hasta 1974. Su papel fue el de Dionisio, el conductor del autobús que lleva al pueblo. 

Dionisio en "Crónicas de un pueblo"

Junto a parte del elenco de "Crónicas de un pueblo": Tito García, Jesús Guzmán, Rafael, Antonio P. Costafreda y Xan das Bolas.


En la vida diaria, encontramos a Rafael, casado (con María Luisa), sin hijos, que participa en partidos de fútbol benéficos, con su buen hacer y dando muestras de su bonhomía. Muchos años después, en 1984, también lo demostrará organizando un partido benéfico junto al actor Pepe Canalejas, para recaudar fondos para el torero Blas Romero "Platanito", 



Con su sobrina Sonia, en una imagen de 1973.

En la publicación "Flores y Abejas" en 1975, con motivo del rodaje de "A la legión le gustan las mujeres…", se publican breves entrevistas con los actores protagonistas, entre los que se encuentra Rafael, al que califican de "simpático y con chispa". En ella comenta que esta película es la número 236 de su carrera, lo que de no ser erróneo, supone que la filmografía de Rafael está infravalorada en más de 50 películas, en todas las fuentes, lo que da una muestra de todo lo que aún queda por investigar en la historia del cine español.

También hace referencia a su papel en la serie "Crónicas de un pueblo", que según sus palabras: "me dio una popularidad que me hacía falta", comentando como era reconocido por la calle, llamándole Dioni, como el personaje de la serie.

Por último, comenta que en el teatro, apareció 15 días en una revista junto a Tony Leblanc, en plan "machada" pero sin continuidad, considerando que el buen actor donde se hace es en el escenario. Al finalizar la entrevista, el periodista comenta que Rafael parte en su 850 a Madrid, "no todos los actores tienen un deportivo, como pueden ver".

Este mismo año, realiza dos nuevas interpretaciones para televisión, en la serie "Este señor de negro", protagonizada por José Luis López Vázquez y con guión de Mingote, en los capítulos "Los oportunos trámites" y "Petrita".

Haciendo trámites en "Este señor de negro"

El año 1976 comienza bien para Rafael Hernández, al ser galardonado con el premio Luis Buñuel del Festival de Huesca, como actor revelación.

Sin embargo, en la segunda mitad de los 70, Rafael Hernández no escapó de las películas del destape y de las comedias más burdas, como "Historia de S" de Lara Polop u "Onofre" de Luis María Delgado, rodada en 1974, entre muchas otras. También aparece en "El chiste" de Eduardo Manzanos, "Vota a Gundisalvo" de Pedro Lazaga, en 1977 y "Miedo a Salir de Noche" de Eloy de la Iglesia", en 1979.

Padre de "Onofre" (Fernando Esteso) en la película homónima

En sus diversos papeles en "El Chiste"

En "Vota a Gundisalvo" junto a Antonio Ferrandis, Alberto Fernández, Emilio Gutiérrez Caba y Manuel Alexandre

Camarero alarmista en "Miedo a salir de noche"


En 1978 y 1979, hace un par de incursiones en el teatro, en compañías de revista, actuando en las obras "Cenicienta 78" que se publicita como su primera aparición en el teatro y en la adaptación de un programa de televisión, parece que de escaso éxito, "Sumarísimo" de Valerio Lazarov.


Para la televisión realiza una actuación en la famosa serie "Curro Jiménez", en el episodio de 1978, "La batalla del vino de Jerez".

Junto a Carlos Larrañaga y Álvaro de Luna, en "Curro Jiménez"

En los años 80, la carrera de Rafael Hernández sigue el mismo patrón, multitud de comedias de todos los colores (más bien desvaídos), películas de terror y algunas películas con papeles más lucidos. Además, forma parte de una obra junto a una de las musas del erotismo y el destape de la época, Susana Estrada, actuando en "Pasión Prohibida", en 1980 y en la obra "Locos por la democracia" de Antonio G. Olano, el año siguiente y que parece que fue su última aparición en la escena.

Empieza el año 1980, interpretando al "hombre vestido de Superman" en una película de Jacinto Molina, alias Paul Naschy, titulada "El Carnaval de las bestias" y continúa, este mismo año con "Pasión Prohibida" de Amando de Ossorio, "Es peligroso casarse a los 60" de Mariano Ozores, con Paco Martínez Soria y "La Tía de Carlos" de Luis María Delgado, en la que sería última película de Paco Martínez Soria, estrenada pocos días después de su muerte, "Despido Improcedente" de Joaquín Romero Marchent, "Yo hice a Roque III" de Mariano Ozores y el cupo de películas de terror, "El Retorno del Hombre Lobo" de Jacinto Molina y "Terror en el tren de la medianoche" de Manuel Iglesias, en donde Rafael Hernández es el protagonista absoluto.

En "El Carnaval de las Bestias"

En las dos últimas películas de Paco Martínez Soria, "Es peligroso casarse a los 60" y "La tía de Carlos"

Junto a Ricardo Palacios en "El retorno del hombre lobo"

Protagonista absoluto (hasta la muerte) en "Terror en el tren de la medianoche"


Para televisión, forma parte de una de las series de más éxito de la televisión de todos los tiempos, "Verano Azul", interpretando al tío de Pancho.


Hasta mediados de los años 80, también interviene en la prestigiosa "La colmena" de Mario Camus, en "Corazón de papel" de Roberto Bodegas, ambas de 1982, en "Sesión Continua" de Garci y en "La Vaquilla" de Luis García Berlanga, de 1985, por citar, tan solo las más reconocidas.

Reclamando a un cliente al teléfono en "La colmena"


Junto a Adolfo Marsillach y Jesús Puente, en "Sesión Continua"

Legionario y apoderado de torero en "La vaquilla"

Hasta finales de los 80, tiene otro buen papel en otra película ambientada en la guerra civil "Biba la Banda" del actor/director Ricardo Palacios y en "El Lute, Camina o Revienta" de Vicente Aranda, ambas de 1987.

En la pequeña pantalla, Rafael aparece en "Un encargo original" dirigido por Rafael Alcázar, en 1983, el episodio "Cintas verdes" de Página de Sucesos y en la adaptación para el programa "La comedia musical española" de la obra "Las de Villadiego", ambas en 1985 y por último, en el episodio "Los testigos" de la serie "Turno de Oficio" del año 1986 y en la serie "Clase media", en el episodio "La cencerrada" del año 1987.

Con su uniforme, junto a Tito Valverde en "Página de Sucesos"

Con Zori y Pedro Valentín en "Las de Villadiego"

Kiosquero en "Turno de Oficio"

De vuelta al uniforme en "Clase Media"

Los años 90 suponen su retirada del cine, para dedicarse esporádicamente a la televisión, apareciendo en series de prestigio como "La forja de un rebelde", "Truhanes" o "Farmacia de Guardia", dando lo mejor de sí mismo, como en papeles que malbaratan su comicidad en "Lleno, por favor", "Taller mecánico" o "El sexólogo". Su útlima actuación fue para televisión en la serie "Villarriba y Villabajo", en el año 1994.


Magnífico en dos escenas de "La forja de un rebelde" (1990)

De buen humor, haciendo de sordo por partida doble en el episodio "La sorpresa" de "Farmacia de Guardia" (1992)

Nazareno en el episodio "El traspaso" de la serie "Lleno, por favor" (1992), junto a Alfredo Landa

En la serie "Taller mecánico" (1992)

Con Paco Rabal y Arturo Fernández en "Truhanes" (1993)

Su último papel para televisión como Don Gregorio en "Villarriba y Villabajo", vecino de Villarriba. 

En la escena superior, junto a la gran María Elena Flores, Antonio Gamero y el malogrado Álex Angulo.

Para la gran pantalla, su última película fue unos años antes, en una comedia olvidable titulada "Los gusanos no llevan bufanda" de Javier Elorrieta, en 1991 y cerrando el círculo, interpretando el mismo papel con el que empezó, es decir, motorista de la policía municipal, su profesión.

En "Los gusanos no llevan bufanda", su última película

Sus compañeros de profesión lo recuerdan, como se puede comprobar en el Museo de la Policía Municipal de Madrid, con una imagen y unas frases dedicadas, en una de las vitrinas y de donde he sacado la magnífica foto que encabeza esta entrada, aunque su fecha de nacimiento aparece reflejada erróneamente.


Como reza en este documento, Rafael volvió al cuerpo de policía en 1993, para llevar la jefatura de la Casa de Campo de Madrid, acabando profesionalmente donde empezó.

Rafael Hernández murió la mañana del 7 de noviembre de 1997 en Madrid, en su casa de la calle Antonio López, siendo enterrado en la Sacramental de San Lorenzo. No he podido encontrar en las hemerotecas digitales, noticia de su fallecimiento, salvo su nombre en la lista de fallecidos en Madrid, en dicha fecha, que publicaba en sus páginas el diario ABC.