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Joaquín Roa

Escrito por actoresdenuestrocine 02-06-2018 en teatro. Comentarios (0)

JOAQUÍN ROA. UN ACTOR POLIFACÉTICO

Joaquín Roa es uno de los rostros más inconfundibles del cine español. Desarrolló una larga carrera en el teatro y en el cine, interpretando mayoritariamente papeles cómicos. Pero Roa, también tuvo otras inquietudes, escribiendo algunas obras teatrales, además de una educación musical, que luego aprovechó en su profesión. Así que, descubramos la carrera de Joaquín Roa.


EL NACIMIENTO

Joaquín María Fernández Roa, su nombre completo, nació en Pamplona, en la calle Eslava nº 20, a las cinco y media de la mañana del 15 de agosto de 1890. Fue hijo de Eduardo Fernández Paulín y de Nicolasa Roa García, naturales de Alberite y Calahorra, es decir, de origen riojano.

Su padre, Eduardo, era músico militar, formando parte, al menos, del Regimiento de Infantería de la Constitución y antes de su retiro, en Viana, del Regimiento de América, además de profesor de la orquesta del Teatro Principal de Pamplona. Su madre Nicolasa, parece que fue una mujer avanzada a su tiempo, interesada por la cultura y por los derechos de la mujer. 

Además, una reciente noticia, nos informaba sobre la exhumación de una fosa, de los restos de un tío de Joaquín, José Roa García, concejal de Pamplona, fusilado en la guerra civil. 

LOS COMIENZOS

Joaquín Roa siguiendo los pasos de su padre, empezó estudiando piano, durante el bachillerato, pero lo dejó pronto por el gusanillo de la interpretación, ya que su padre, como hemos visto, también ejercía de músico en ambientes teatrales. Según sus propias palabras, la primera obra que vio, en 1904, fue "La viejecita".

Las primeras noticias que he hallado sobre su actividad artística, se remontan al mes de julio de 1908, es decir, poco antes de cumplir los 18 años. El "Eco de Navarra" recoge las sesiones que se realizan en el cine varietés, en donde Joaquín Fernández Roa, recita monólogos y poesías, parece que con gran éxito. 


En el mes de diciembre, sin embargo, ya lo encontramos formando parte de una compañía teatral, dirigida por Hilario Rodríguez, actuando en la obra "Robo en Despoblado" de Vital Aza, en el teatro Landa de la ciudad de Haro (La Rioja). Según Joaquín, la primera obra que representó fue "Don Juan Tenorio", en el papel de Avellaneda.


Nuestro protagonista forma parte de varias compañía, apareciendo acreditado unas veces como Joaquín Fernández Roa y otras con el que será su nombre artístico definitivo, Joaquín Roa. A finales de 1909, forma parte de la compañía de José Montijano, otro apellido ilustre del teatro español. Esta etapa dura hasta 1911, en donde, brevemente, se une a la de José Montenegro, para recalar, ya en 1912, en la compañía de Luis Reig, con la que parece que está hasta 1915, interpretando obras como "Amores y Amoríos" de los Álvarez Quintero, "Flor de los Pazos" de Linares Rivas, "Malvaloca" o "El Misterio del Cuarto Amarillo". 

Este año forma parte de la compañía de Francisco García Ortega, padre de las actrices Rosario y Tote García Ortega, en donde actúa en obras como "La Desertora" o "El pan del Chico". En algún momento, parece que también forma parte de la compañía de Ernesto Vilches, pero no he encontrado referencias.

En 1916, forma parte de la compañía de Rosario Pino, una prestigiosa actriz que dejaría gran impronta en nuestro protagonista. Con esta compañía, actúa en "Rosas de Otoño", "La Noche del Sábado", "La propia Estimación", "La loca de la casa" de Galdós o el clásico de Tirso de Molina, "Don Gil de las Calzas Verdes". El año siguiente cambia de nuevo de compañía y se incorpora a la de Ricardo Puga.

En esta compañía coincidirá con Irene Alba, su marido Manuel Caba y con su hija Irene Caba Alba y con Alberto Romea, ambos ya retratados en este blog, estrenando obras como "La Gobernadora", "Los Intereses Creados" o "Los Búhos" de Benavente; por esta última obra recibirá buenas críticas. 


El año 1918 fue convulso para Joaquín Roa, en lo personal y lo profesional. En lo profesional, forma parte de dos compañías, la de Miguel Muñoz y la José Montenegro. Pero además, realiza su primera aparición cinematográfica, en una película rodada en Barcelona, probablemente a finales de ese año, titulada "Vida Nova" y dirigida por el portugués Nascimento Fernandes.


En lo personal, Joaquín Roa se casa en febrero de 1918, con una compañera actriz, la sevillana Encarnación Díaz Gálvez, hermana de la actriz Carmen Díaz. Su boda se realizó en la Parroquia de San Sebastián de Madrid, siendo sus padrinos, su madre, Nicolasa y un magnífico actor, Nicolás Perchicot, que también forma parte de la compañía del Teatro Odeón. Pero tristemente, el 24 de septiembre de ese año, Encarnación Díaz sucumbe a la epidemia de gripe (llamada española) que está asolando Europa. Tenía tan solo 20 años. 

En 1919, el espectáculo continúa e interviene en una zarzuela, en el teatro Apolo de Valencia, titulada "La Hebrea". En septiembre, ya se incorpora a la compañía del teatro de la Comedia, destacando su actuación en "La casa de la Troya" de Pérez Lugín o "Faustina" de Muñoz Seca. 

Además, este año, empieza su labor como escritor. La prensa nos anuncia que Joaquín Roa ha escrito una obra teatral, junto a Antonio Pedrosa, titulada "Más allá del deber" y buscan compañía para estrenarla. La encontrarán pronto y la obra se estrenará a final de ese año, de la mano del actor Antonio Martiánez, que logra buenas críticas.


Su labor como autor continúa el siguiente año y lo hace con un triunfo, con la obra "Presentimiento", que recibe grandes alabanzas. A final de año, firma otra obra, esta vez de nuevo con Pedrosa, titulada "Ladrones", que adapta una novela del autor italiano Humberto Notari. En el aspecto interpretativo actúa en la obra de Arniches, "Los Caciques" y en "Los Misterios de Laguardia" de Muñoz Seca y en septiembre de 1920, forma parte de la compañía Alba-Bonafé. Este año escribe otra obra en colaboración con Pedrosa, "La Ingenua", aunque desconozco si se estrenó.


Finalmente, encontramos a Joaquín Roa formando parte activa del Sindicato de Actores, fundado recientemente.


UN INCISO: SU LABOR COMO ESCRITOR

Como hemos visto, Roa comenzó tempranamente su labor como escritor, que no dejará hasta el final de sus días. Su producción este aspecto está por catalogar, por lo que, en este apartado reseñaré, todas las obras que aparecen en diversas fuentes, además de las encontradas en la realización de esta entrada. Hay que destacar que Roa también colaboró en la redacción de artículos para diversas revistas como "Pregón", "Meridiano Femenino", "Fiesta Taurina" y "La Pulga".


En el aspecto literario, estas son las obras que escribió, solo o en colaboración: "Anecdotario Teatral", "Una Ingenua. Entremés", "Presentimiento", "La Hermanastra", "Noche de Guerra" (zarzuela), "Ladrones. Comedia de Aventuras" (adaptación de la obra "I Tre Ladri" de Notari), "¡Era un romántico! (drama en un acto), "María de Aránzazu", "Folletín del Hombre Oportuno (literatura de un actor)", "La Cenicienta y el Rey Mago", "Más Allá del Deber", "La noche de las coplas" y "La Guitarra de Fïgaro", ¡Dispensa Perico! (adaptación), "¡Que viene el lobo!", "Mi tia Javiera" y "El delito de las rubias". 



LOS AÑOS 20

En 1921, añade otra obra más a su curriculum como autor, "El Camino de los Tristes" y el año siguiente, cambia de compañía y se une a la de Paco Alarcón. Además, actúa en "Los Pollos Bien" y "Mi Marido se Aburre". 

En enero de 1923, estrenan una obra, de nuevo escrita al alimón, entre Endériz y Roa, que había obtenido el primer premio de la Sociedad de Autores. Su título, "La Noche de las Coplas" que se pone en escena en el Teatro Principal de Valencia.

Este año, también escribe otra obra, aunque no recibe buenas críticas. Se trata de "La Hermanastra" escrita junto a otra inquieta actriz, Adela Carbone. A lo largo del año, también actúa, en obras como "Cuando Ríe la Mujer", "Constantino Pla" y "Mi Prima Está Loca".

En una escena de "La Hermanastra"

El año 1924, Roa da un giro de 180 grados, dejando las obras "en verso" y se pasa a la zarzuela, uniéndose a una compañía, que lleva como primera actriz a Rafaela Haro. En esta compañía también encontramos a una actriz, Matilde López Roldán, con la que Roa contrajo matrimonio, en un momento que no he podido determinar.

Repertorio de la compañía de zarzuela.


Tras interpretar obras como "La Linda Tapada", "Motetes y Bulerías", "El Duquesito" o clásicos como "Doña Francisquita", la compañía se disuelve, bruscamente, mientras están actuando en Valencia. Pero Roa, Luisa Puchol y su marido Mariano Ozores, continúan actuando, a los pocos días, con su propio repertorio, en concreto, con la obra "Su Desconsolada Esposa".

Hasta 1926, encontramos a Roa en multitud de obras, obteniendo muy buenas críticas ("uno de los mejores actores de esta compañía", "un verdadero actorazo", "otro actorazo Joaquín Roa y eso que aún no ha tenido la oportunidad de lucirse"), por citar varias, "Herida de Muerte", "Los Milagros del Jornal" de Arniches, "La Octava Mujer de Barba Azul", "¿Quién se casa con Paulina?", "El Amor no se Ríe" de Sassone, "La Virtud Sospechosa" de Benavente, "Cancionera" de los Quintero o "Nadie sabe lo que quiere o el Bailarín y el Trabajador" de Benavente.

A finales de este año, se une a la compañía de Fernando Porredón con quién estará hasta la siguiente temporada en que pasa a la de Amparito Miguel Ángel, actuando en Roxana. Además, se estrena otra obra de Roa y Endériz, "Noche de Guerra", con música de los maestros Millán y Espinosa. 


Ya en 1928, tras otro paso por companías de zarzuela, se une a la de un famoso matrimonio de actores, Amparo Martí y Paco Pierrá. En esta compañía sigue con él, la que quizá sea ya su esposa, Matilde López Roldán. 

Hasta finales de los años 20, aparece en "Lola y Lolo", "Señor... ¿por qué son tan guapas?", "Hay que Vivir", "Caridad", "Mi Hermana Genoveva" y "Las Grandes Fortunas". El año 1929 acaba con la noticia de que Endériz y Roa están acabando otra obra, "La Guitarra de Fígaro".

LOS AÑOS 30

El año 1930 supone el retorno de Joaquín Roa al cine y lo hace en un papel no acreditado, como uno de los bandidos, en la película surrealista de Luis Buñuel, "La Edad de Oro", rodada en Francia y Cadaqués, alrededor del mes de mayo y que tras su estreno en París fue prohibida, de forma que en España no se estrenaría hasta 1978.

Los años 30 nos muestran a un Joaquín Roa más centrado en su labor de autor y cambiando de compañías y de estilo, recibiendo, como siempre, buenas críticas por su labor.

Se estrena la obra de la que es co-autor, antes mencionada, pero a lo largo de la década, también realiza una adaptación, junto a Ángel Custodio, de la obra alemana, "Der Doppelte Moritz", que titularon, graciosamante, "¡Dispensa, Perico!", estrenada en 1932 y a finales de 1939, una fantasía infantil titulada "¡Que viene el lobo!", estrenada por la compañía Gascó-Granada, estrenada en abril de 1940.

Pero, volviendo atrás, en 1931, actúa en la obra "Paca Faroles" y marcha de gira por España, con obras como "Es mi padre" de Muñoz Seca o "El amante de Madame Vidal". En 1932, actúa en otra obra, "Las Peripatéticas".

El siguiente año, en el teatro Muñoz Seca interviene en "Pepita Reyes" de los hermanos Quintero, "El Padrón Municipal" de Muñoz Seca y "El Niño se las trae".



En 1934, Roa vuelve a cambiar de tercio y se une al elenco de una compañía de operetas, comandada por Celia Gámez. Su labor como tenor cómico es alabada, actuando en obras como "El baile del Savoy", "La ronda de las brujas", "El Príncipe Carnaval", "Las Leandras" y "Los Insaciables". 

Además, este año, Roa vuelve al cine, esta vez de la mano de Florián Rey, en el papel de Mauricete, en la película "El Novio de Mamá". Sin embargo, su labor en el cine no tendrá continuidad, ya que Roa rechaza otras ofertas, prefiriendo su labor en el teatro. De hecho, en 1935, algún periódico anuncia que deja la compañía de Celia Gámez para rodar "Currito de la Cruz", pero al final no fue así. 

En septiembre, se une a la compañía de Nini Montiam, que actúa en el teatro Victoria, con la obra "La Mancha Blanca". Pero la compañía se disuelve y en noviembre, Roa se une a la compañía del teatro Fontalba, actuando en "La Españolita".

A la derecha, en una escena de "La Mancha Blanca"

A la izquierda, como el diplomático americano en "La Españolita"

A principios de 1936, lo encontramos trabajando en obras como "La del manojo de rosas" o "La Cibeles". En el teatro Muñoz Seca, actúa en "Cinco minutos de amor" y debuta en el teatro Cómico con la compañía de Carmen Díaz, con la obra "Mi hermana Concha".

La guerra sorprende a Roa de gira, en zona sublevada. Hasta la finalización de la contienda, actúa en obras como "Señora Ama" de Benavente o "Como tú ninguna" y en obras del gusto del futuro nuevo régimen, como "España Inmortal" o la "comedia patriótica", "Las cinco rosas".

Al finalizar la guerra, interviene en la obra "Gracia y Justicia", en mayo de 1939. En junio forma compañía fugazmente con Juan Calvo, actuando en el teatro Maravillas, con la obra "Soy un Sinvergüenza" y con una obra escrita, al alimón entre Calvo y Roa, titulada "Mi tía Javiera", estrenada el 30 de junio. En diciembre ya forma parte del elenco del teatro Infanta Isabel, con Isabel Garcés como primera actriz, participando en la obra "La Tonta del Rizo".

LOS AÑOS 40: REGRESO A LA GRAN PANTALLA

A finales de octubre de 1940, Roa sigue con la compañía de Isabel Garcés, poniendo en escena "Mosquita en Palacio" de Adolfo Torrado En 1941, en el teatro de la Comedia, actúa en "Dos Docenas de Claveles" y ya en la nueva temporada teatral, en septiembre, forma parte del elenco del teatro Maravillas, comandado por Pepe Isbert. Así, lo encontramos en un homenaje a Muñoz Seca, poniendo en escena su obra "El Refugio" y hasta final de año en "Ella, Él y don Gonzalo" y "El Trueno Gordo".

En enero de 1942, sigue en el Maravillas, con la obra "Los Hijos Artificiales", pero ya en febrero, decide formar compañía propia junto a la actriz Mary Delgado y actúan el teatro Cómico con la obra de Muñoz Seca y Pérez Fernández, "Un drama de Calderón". Sale de gira por España y pone en escena obras como "Chiruca", "Una Noche de Primavera sin Sueño" de Jardiel Poncela, con la obtiene un gran triunfo,    "Mi Padre" de Muñoz Seca y Pérez Fernández. En verano, actúa en el teatro de la Zarzuela con obras como "¡Usted es Ortiz" y "Cuidado con la Paca", así como en varias comedias, "La condesa está triste", "La Luz", "Una Rubia Peligrosa", "La Ola", "Que mala sangre tienes" o "Viva Alcorcón que es mi padre".

En 1943, actúa en una obra de teatro infantil, también con gran éxito, "Rosalinda" y en el teatro Fuencarral, sustituye al actor Antonio Murillo, en la exitosa comedia "La Venganza de Don Mendo".

Como vemos, la actividad de Roa es frenética. Pero aún así, todavía tiene tiempo para reincorporarse al mundo cinematográfico, de forma, que en 1943, interviene en cuatro películas. Algunas fuentes citan también "Forja de Almas", pero en realidad se trata de otro Joaquín Roa, como el mismo hará notar, en una entrevista de la época.

En el mes de mayo se estrena "Castillo de Naipes" de Jerónimo Mihura y en el mes de octubre, "El Escándalo" de Saénz de Heredia, que será un gran éxito. Pero , sin duda, será la siguiente película, en la que participa, la que le permite hincar el diente a un papel a su medida, reforzado por el resto del reparto. Se trata de "Eloísa está debajo de un almendro" de Rafael Gil, adaptación de la obra homónima de Jardiel Poncela, muchas veces ya mencionada en este blog. Roa interpreta a Fermín, el mayordomo "saliente" de la mansión de los Briones que da el relevo a Dimas, el mayordomo "entrante", interpretado por Juan Calvo. Su escena juntos, camino de la cama en donde vive, viaja y descansa, el personaje interpretado por Juan Espantaleón, el excéntrico jefe al que Roa deja y Calvo va a servir, es hilarante, desde el inicio de la escena con Roa haciendo footing por la casa, hasta la aceptación del nuevo mayordomo, tras un interrogatorio descacharrante.

Calvo y Roa, una delicia juntos, en "Eloísa está debajo de un almendro"

Anunciando la siguiente parada del tren, en el viaje (sin salir de casa) que realiza Juan Espantaleón

El año 1943 se cierra con el estreno, el 27 de diciembre, de "Café de París", que supondrá la primera colaboración con el director Edgar Neville.

Confraternizando con Julia Lajos y Manuel Requena en "Café de París"

La llamada del cine tiene sus efectos sobre Roa y el año 1944, se dedicará plenamente a su labor cinematográfica, actuando en tres clásicos del cine español. En primer lugar, vuelve a ponerse a las órdenes de Rafael Gil, sin duda, ambos muy satisfechos con su anterior colaboración, y participa en un papel totalmente diferente en la obra maestra, "El Clavo". Roa interpreta a un sepulturero, en el cementerio en donde se encuentra la calavera con el clavo, que da nombre a la película. En una escena plena de patetismo, Roa mantiene su dignidad frente a un autoritario juez, que ni siquiera da las buenos días y un despectivo alcalde, que cuando Roa confiesa que se ha llevado un viejo ataúd a su casa, para hacer camas a sus hijos, comenta despectivamente, "eso (refiriéndose a Roa), tiene familia".

Ejerciendo su oficio de enterrador en "El Clavo".

Pocos días después de estreno de "El Clavo", acaecido el 5 de octubre de 1944, se estrena, en concreto el día 9, otro éxito de la temporada, esta vez, una comedia disparatada, dirigida por Juan de Orduña, titulada "Tuvo la culpa Adán", en donde Roa hace el papel del patriarca de la familia protagonista, "papaíto".

Caracterizado como el anciano padre de una particular familia en "Tuvo la culpa Adán"

El trabajo de Roa se cierra con su breve aparición, como alcalde, en otra película de Rafael Gil que también fue un éxito, "El Fantasma y Doña Juanita". 

En su aparición, junto a Juan Espantaléon, en "El Fantasma y Doña Juanita"

En 1945, Roa vuelve a trabajar para Edgar Neville, en dos de sus grandes películas. En primer lugar, como amigo del personaje protagonista, interpretado por Rafael Durán, en la comedia, "La Vida en un Hilo", en donde también encontramos a otra actriz de reparto, en un papel largo a su medida, Julia Lajos.

En "La Vida en un Hilo"

Y en segundo lugar, interviene en "Domingo de Carnaval", una peculiar película, protagonizada por Conchita Montes, con un tono desasosegante. 

Este año, su actividad teatral también se recupera, actuando en "Aquella Noche Azul", "¡Cinco minutos nada menos!", "Tiene Razón don Sebastián", "El Gran Calavera" y "El Pañuelo de la Dama Errante".

Para el cine, este mismo año, también interviene en "Tierra Sedienta" de  nuevo dirigido por Rafael Gil y en "La Gitana y el Rey" de Manuel Bengoa.

En el segundo lustro de los años 40, su actividad en el cine se relaja, aunque añade dos nuevas películas con Rafael Gil, "La Fe", interpretada por Rafael Durán y Guillermo Marín, estrenada en 1947 y "Aventuras de Juan Lucas", estrenada en 1949. También repite con Sáenz de Heredia en "Don Juan" del año 1950. El resto de películas de esta época son "La próxima vez que vivamos" y "La Fiesta Sigue", ambas dirigidas por Enrique Gómez, "El Huésped de las Tinieblas" de Antonio del Amo y "Flor de Lago" de Mariano Pombo.

En una escena de "La Fe", junto a su protagonista, Rafael Durán

En la escena, Roa pasa de una compañía a otra, del drama a la comedia, pasando por la opereta o la zarzuela. Sus actuaciones son numerosas: "Tres Piernas de Mujer" y "De los Tiempos de Apolo", junto a la actriz Milagros Leal, las revistas "Entre dos luces" y "Colorín, Colorao, este cuento se ha acabao" y como director de la compañía de opereta de Maruja Tomás, así como, la comedia de Jardiel, "Angelina o un drama de 1880", "Madre Alegría", "El Pulso era normal", "Las de Abel" y "Militares y Paisanos".

LOS AÑOS 50. TRABAJO A DESTAJO

En la primera mitad de los años 50, Roa trabaja a menudo, con otro director clásico del cine español, Ladislao Vajda; en concreto, aparece en el papel de ratero, en "Séptima Página" (1951), como bandido "novato" en "Aventuras del Barbero de Sevilla" (1954) y por último, en uno de los grandes éxitos del cine español, "Marcelino, Pan y Vino" (1955) en el papel de Fray Talán, junto a una pléyade de actores estupendos, entre ellos, un viejo conocido suyo, Juan Calvo.

Fray Talán en "Marcelino, pan y vino"

El extenso reparto de Marcelino, en donde encontramos entre otros a Antonio Vico, Rafael Calvo, Juanjo Menéndez, Rafael Rivelles y Antonio Ferrandis, rodeando al pequeño Marcelino.

En el teatro, de nuevo, su labor es muy abundante, actuando en una veintena de obras. En 1951 sale de gira en la compañía de Esperanza Navarro y Ricardo Acero, actuando en "Un Beso en la Estación" o "El Sombrero de Copa".

Para la gran pantalla participa en dos películas, "El Deseo y el Amor" de Luis María Delgado y Henri Decoin y "El Capitán Veneno" de Luis Marquina, con un estupendo Fernando Fernán Gómez.

Plantándole cara al Capitán Veneno.

El año 1952 su labor teatral es ingente. Trabaja en el teatro Español con la obra "Seis Mentiras" y a mediados de año, forma parte de la compañía de "Teatro por Horas", junto a actores como Milagros Leal, su hija Amparo Soler Leal, José Franco y el matrimonio de actores Rosita Yarza y José María Seoane. Hasta final de año, lo encontramos en escena en "La Cuerda Floja", "El Afinador", ""El Nido", "Sábado sin sol", "Los Milagros del Jornal", "Para y Fonda", "Sin Palabras" y "El Automóvil"y "Sin Querer", ambas de Benavente. En el Teatro de la Zarzuela, actúa en "Jugar con Fuego", "Sierra Morena" y "La Fórmula J-K-3".

En 1953, Roa tiene cuatro películas en la gran pantalla, "Puebla de las Mujeres" de Antonio del Amo, "Buenas Noticias" de Eduardo Manzanos, "Vuelo 971" de Rafael J. Salviá y  un clásico del cine español, la película de Berlanga, "Bienvenido mr. Marshall", afortunadamente coral y que se estrenará el 4 de abril de este año. Roa interpreta el papel del pregonero del pueblo y forma parte de la tríada de la escena del balcón, junto a Pepe Isbert y Manolo Morán. Esta será la tercera (y última película), en la que trabajará junto a su esposa, tras "Un deseo y un amor" y "Puebla de las Mujeres".

A bordo del avión en "Vuelo 971"

En los títulos de crédito de "El deseo y el amor", junto a su mujer, Matilde López Roldán


Como alcalde vuestro que soy...

Su labor teatral es muy diversas, desde la obra de Lope de Vega, "La Discreta Enamorada" al sainete-revista "María La O", "Las 14-X" y "Federica de Bramante o la Florecilla del Fango". 

En 1953, la prensa informa que Roa está hablando con García Noval para formar una compañía que pondría en escena una obra del propio Roa, "El Delito de las Rubias", otra más que añadir a su curriculum, si bien, parece que finalmente no se llevó a cabo.

En 1954, además de las dos películas con Vajda, antes mencionadas (Marcelino pan y vino y Aventuras del Barbero de Sevilla), participa en otra película con José Luis Sáen de Heredia, "Todo es posible en Granada". Alguna fuentes citan otra película del año 1954 o 55, en la que Roa participa, "La Vida es Maravillosa" de Pedro Lazaga.

Pero su labor teatral sigue acaparando su tiempo, trabajando en el teatro Reina Victoria, en el teatro de la Zarzuela y en la compañía de Comedias Cómicas "Actores Reunidos", actuando en "Una drama en el quinto pino" de Tono y Manzanos, "La Reina Doña Juana" de Julia Maura, "El caso del señor vestido de violeta" de Mihura, "La torre sobre el gallinero", todas en el mismo 1954 y ya el año siguiente, en "Al natural", "La fuerza bruta", "Diga usted 33", con José Luis Ozoresz, "Pastor y Borrego" y "Fucar XXI".

En "La torre sobre el gallinero". Caricatura en ABC

El año 1955 se produce un hecho luctuoso en la vida de Roa, el 31 de agosto fallece en Madrid, su esposa, Matilde López Roldán, siendo enterrada en La Almudena.

Matilde López Roldán

La segunda mitad de los 50, empieza con una gran presencia de Roa en el cine, ya que tiene en cartelera a lo largo del año 1956, un total de seis películas. En abril, se estrena "La Vida en un Bloc" de Luis Lucia, en donde interpreta a Melquiades, un brigada de la guardia civil. Rueda dos películas con Pedro Luis Ramírez, "Los Ladrones Somos Gente Honrada", adaptación de la obra homónima de Jardiel, en donde encontramos a otro gran elenco de actores de reparto, desde Pepe Isbert a José Luis Ozores y justamente, con este actor, repite en "Recluta con Niño", en donde interpreta al alcalde de Roncalejo. Por último, lo encontramos en "Curra Veleta" de Ramón Torrado y en otra divertida película dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez, "El Malvado Carabel".

En teatro, interviene en "Juegos Peligrosos" y "El Reloj de Baltasar".

El resto de la década de los 50 dosifica sus intervenciones en cine y teatro. Sobre el escenario lo encontramos en "El Gallo" y "La Carreta", ambas en 1957, el año siguiente interviene en una obra de éxito, "El Bufón de Hamlet" en el teatro Goya, junto a Berta Riaza y Manuel Dicenta, en "Secretos de Alcoba", "Los Tres Etcéteras de Don Simón" y de nuevo, en "El Caso del señor vestido de violeta".

Para la gran pantalla, trabaja en una serie de películas que se estrenan en 1957, "Susana y Yo" de Enrique Cahen Salaberry, "Un abrigo a cuadros" de Alfredo Hurtado, en un papel fugaz y no acreditado en Faustina", una divertida comedia mefistofélica de José Luis Saenz de Heredia, "La Guerra Empieza en Cuba" de Manuel Mur Oti y "La Cenicienta y Ernesto", de nuevo bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez.

En "La Guerra empieza en Cuba"

En 1959, vuelve a rodar con Fernando Fernán Gómez, en uno de sus más reconocidos trabajos, "La Vida Alrededor", interpretando al falso testigo de la defensa, en una de las cómicas escenas de la película.

Testificando en "La Vida Alrededor"

LOS AÑOS 60: Y AHORA... LA TELEVISIÓN

En los años 60, Roa sin dejar su trabajo en los escenarios y en el cine, se introduce en un nuevo medio, la televisión. Pero vayamos, por partes.

En el año 1960, actúa en una obra de Jaime de Armiñán, en el teatro Reina Victoria, su título "Paso a Nivel", mientras que en el cine, su labor es más abundante, sin duda, por resultar un trabajo menos agotador y probablemente más lucrativo. Así, este año estrena "Una chica de Chicago" de Manuel Mur Oti, "Amor Bajo Cero" de Ricardo Blasco, "La Quiniela" de Ana Mariscal y vuelve a repetir con dos directores. En primer lugar, con Luis Lucia, en la que será la primera y exitosa película de Marisol, "Un Rayo de Luz" y en segundo lugar, con Fernando Fernán Gómez, en la película "Sólo para Hombres". Sin duda, Fernán Gómez debía estar muy complacido con su vis cómica y su capacidad para crear un personaje con breves apariciones en pantalla, en la que será su tercera colaboración. Fernán Gómez seguirá contando con él, como veremos, en tres ocasiones más.

Haciendo "La Quiniela"


Dando clases de piano a la debutante Marisol, en "Un Rayo de Luz"

El siguiente año, añade dos obras más en su haber, "Romanoff y Julieta", adaptación de la obra escrita por el actor Peter Ustinov, estrenada en el Reina Victoria y a final de año, en el teatro de la Comedia, actúa en "Esta Noche Tampoco" de López Rubio.

Estupenda caricatura en la obra "Esta Noche, Tampoco"

Para la gran pantalla, tres muescas más, de diverso calado. La comedia "Fantasmas en la Casa" de Pedro Luis Ramírez, en otra de sus colaboraciones juntos, "Ella y los Veteranos" de Ramón Torrado y algo más de 30 años después de su aparición en "La Edad de Oro" de Buñuel, vuelve a rodar con él, en una de sus obras más polémicas, "Viridiana". Roa interpreta magníficamente a uno de los mendigos, formando parte de la "blasfema" escena de la Santa Cena.

En varias escenas de "Viridiana"

En 1962, actúa en la compañía del teatro cómico popular, en la obra "Sansón", además de en "Tribuna viene de Tribu", en Valladolid.

En el cine, Fernando Fernán Gómez lo reclama para interpretar a don Nuño Manso de Jarama en la adaptación al cine de "La Venganza de Don Mendo" de Muñoz Seca, como no podía ser de otra manera, dada su capacidad para la comedia y para decir el verso. Todo el reparto está perfectamente escogido, desfilando en la gran pantalla, actores como Juanjo Menéndez, María Luisa Ponte, Xan das Bolas, Antonio Garisa o Pilar Gómez Ferrer.

En "La venganza de Don Mendo". De nuevo cara a cara, con Fernando Fernán Gómez.

El año 1963, actúa en el teatro, justamente en la obra de Pedro Antonio de Alarcón, que once años antes había interpretado en el cine, junto a Fernán Gómez, "El Capitán Veneno" y además, interviene en "Panteón para tres" y "La Venus de Milo". En el cine, sólo aparece en "El Camino" de Ana Mariscal, interpretando el papel de cura, muy familiar para él. Hasta 1966 hará un paréntesis en su actividad cinematográfica.

En ese ínterin, además de aparecer sobre los escenarios en "Reinar después de morir", "El Retablo de las Maravillas", "Los Milagros del Jornal" (un clásico de su repertorio) y "El Villano en su Rincón", Roa realiza su primera incursión en la televisión. Será el año 1965, en "Los Elegidos", basada en "Los Hombres de Pro" de José María Pereda, para la serie de adaptaciones teatrales en el programa "La Novela". Junto a él, Ismael Merlo, Asunción Balaguer, José Vivo, Conchita Rabal y Mariano Ozores.

En una semblanza de Joaquín Roa, en la revista Pregón, firmada por Carlos Mata Induráin, recoge unas palabras de Roa, en el año 1967, sobre el trabajo en la televisión, que muestran su humildad: "Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza" 

Este año también sube a la escena en "Epitafio para un Soñador" y "El Alcalde de Zalamea".

Como hemos comentado, en el año 1966, Roa vuelve al cine y se estrenan dos películas que cuentan con su presencia, "Un Beso en el Puerto" de Ramón Torrado y "Fray Torero" de José Luis Saenz de Heredia, en donde Roa vuelve al clero, interpretando a un fraile. Pero Roa no puede abandonar la escena y este año actúa en "El Baño de las Ninfas".


En 1967, Roa sigue en la televisión, interviniendo en la serie "La Familia Colón"; en el teatro, en la obra "Un sueño para Constanza" y en el cine en la simpática "Los Chicos con las Chicas", en donde interpreta al abuelo de Irán Eory. El año siguiente actúa en el teatro Arlequín, en la obra "Primavera en la plaza de París" y en el cine en "Un diablo bajo la almohada" de Javier Aguirre. Además, la peña Chicote le dedica su tradicional almuerzo.

La década de los 60 acaba con un premio para Roa, pues se le concede la medalla de oro en la categoría de actores que se distinguen por su historia profesional, concedida por los Premios de Teatro de Valladolid, junto a la actriz Luchy Soto. Este año había participado en un festival a favor del Instituto Cervantes y en la obra "Historia de un Adulterio".

Con melena en "Historia de un adulterio"

En el cine, repite con un viejo conocido suyo, que siempre lo tiene en cuenta, Fernando Fernán Gómez; esta vez para una película que ha ganado prestigio con el tiempo, "El Extraño Viaje". Además, trabaja con José María Forqué en "Pecados Conyugales".

En una escena de "El Extraño Viaje"


LOS AÑOS 70 Y TELÓN

La década de los 70 empieza con más premios para Roa. En 1970, obtiene el Premio del Círculo de Bellas Artes (medalla de oro en su apartado de teatro), junto a otra actriz de larga estirpe, Josefina Díaz y en 1971, obtiene el Premio Nacional del Sindicato del Espectáculo, por su labor de conjunto y el Premio Nacional de Teatro Extraordinario, junto a la actriz María Francés.

En esta década, un octogenario Roa, reduce su ritmo en el cine y el teatro, dedicándose en mayor medida a la televisión. En 1970 actúa en la obra "El Amante Jubilado" de Emilio Romero, estrenada en el teatro Maravillas y además, para no perder la costumbre rueda dos películas "El Monumento" de José María Forqué, en donde interpreta el papel de fraile y "En un Lugar de la Manga" de Mariano Ozores.

Este año forma parte del reparto de la serie de televisión "El último café", interpretando el papel de limpiabotas, por la que recibe buenas críticas y para Estudio 1, interviene en una obra que ya había representando, "El Reloj de Baltasar" y "Ninette Modas de París".


En "El Reloj de Baltasar" junto a un joven Manuel Tejada


En 1971, participa en el teatro contemporáneo al aire libre con la obra "El Conflicto de Mercedes". En 1972, participa en el rodaje de "La garbanza negra, que en paz descanse" de Luis María Delgado y en el teatro Club, en la obra "Cuando el diablo lleva faldas".

Para la televisión, rueda la obra de Ruiz Iriarte, "La Visita del Médico", emitida dentro de la serie "Juegos para mayores" y para la serie Animales Racionales, los episodios "Más Malignos Todavía" y "El Ángel de las Tinieblas".

El año 1973 supondrá su retirada del teatro, (como recoge en Induráin, en la semblanza antes comentada, Roa comentaba con humor que "ya estaba bien de tanto dinamismo") pero lo hará a lo grande, con una obra de gran éxito, titulada "Balada de los tres inocentes", protagonizada por José Sacristán, que superará las 500 representaciones.

En la obra, "Balada de los tres inocentes"


Su trabajo para la televisión será muy abundante este año, apareciendo en cuatro nuevos Estudio 1, "Primavera en la Plaza de París", La Muchacha del Sombrerito Rosa", "Los Extremeños se tocan" y "La Bella Dorotea", así como en un episodio de la serie "Tres eran Tres" y en otro episodio de la serie Animales Racionales, "Guardias y Ladrones". 

Para televisión, junto a María Fernanda d'Ocón, en "La Bella Dorotea"

En una escena de la serie "Tres eran Tres"


Durante 1974, para televisión, actúa en la serie Noche de Teatro, con las obras "Topaze" y "El puente de Waterloo", en donde interpreta a un "viejecito" y a "un anciano". Además, para el programa Telecomedia, actúa en "El Homenaje".  el cine, interviene en la película de Mariano Ozores, "Jenaro el de los 14" y rueda la que será la sexta y última colaboración en una película de Fernán Gómez, en este caso, "Yo la vi primero". Sin embargo, aún trabajarán juntos una vez más. Fernando lo reclama para un episodio de su serie "El Pícaro", titulado "Lucas encuentra a dos viejas amigas que hacen una trapisonda y huyen de Pedraza", estrenado el 8 de enero de 1975, y en donde Roa interpreta el papel de Don Rodrigo.

Con 84 añitos, en "El Pícaro"

Entre 1975 y 1976, además de obtener el título al productor ejemplar, rueda una nueva película con Mariano Ozores, "Los pecados de una chica casi decente", en un papel de obispo y en otra película con José María Forqué, "Vuelve Querida Nati" y "Tiempos Duros para Drácula" de Jorge Darnell.

El año 1977 rodará dos películas y se retirará, se trata de "Hasta que el matrimonio nos separe" de Pedro Lazaga, en donde interpreta uno de sus repetidos papeles de sacerdote y "El Puente" de Juan Antonio Bardem. Algunas fuentes citan su participación en "Tengamos la guerra en paz" de Eugenio Martín, pero se trata de otro Joaquín Roa.

Además, este año se estrena "Viridiana", tras años censurada durante la dictadura franquista.

Roa aún volverá una vez más a la gran pantalla.  A finales de 1980, viviendo en la Casa de la Misericordia en Pamplona y ya nonagenario, el director navarro Luis Martínez Cortés, lo reclama para su película "Ni se lo llevó el viento, ni puñetera falta que hacía", en donde interpreta al abuelo de la protagonista. La película parece que le fue dedicada, agradeciéndole su colaboración. Sin duda, cumplió su deseo manifestado en una entrevista: "Me gustaría mucho ir a la calle a tomar un café y ponerme a charlar con la gente joven que sin ningún escrúpulo me llamaran Joaquín y me tutearan. La juventud es maravillosa y yo me siento muy rejuvenecido cuando charlo con jóvenes".

Tras una trayectoria de más de 70 años, más de 70 películas, innumerables obras de teatro de todos los géneros, incluyendo la revista y la zarzuela, una quincena de trabajos para televisión y como escritor de varias obras para la escena, Roa moriría el 24 de mayo de 1981, en el Hospital de Navarra de Pamplona, su ciudad natal. Sus restos descansan en el osario del cementerio de Pamplona.


Rafael Durán

Escrito por actoresdenuestrocine 10-11-2016 en cine. Comentarios (0)

RAFAEL DURÁN, EL GALÁN ATÍPICO

Rafael Durán fue uno de los principales actores del cine español de los años 40, protagonizando algunas de las más importantes y exitosas películas del momento. A diferencia de otros galanes de la época, como Alfredo Mayo o Luis Peña, no interpretó papeles heroicos o de reafirmación de los valores reaccionarios de la época, en general, sino papeles dramáticos y cómicos. Sin embargo, a pesar del éxito de público y en un primer momento de crítica de la época, en la actualidad, sus interpretaciones se suelen calificar como rígidas o impostadas. Paco Ignacio Taibo I, en su libro "Un cine para un imperio" considera que Durán era "un comediante estirado, poco dúctil", e incluso en una crítica del ABC del año 1984, reseñando los recientes pases por televisión de películas como ""El Destino se disculpa", El Clavo", "Eloísa Está Debajo de un Almendro" o" Tuvo la Culpa Adán", se menciona que "a cuarenta años vista, en ninguna de sus interpretaciones está particularmente afortunado", crítica muy similar a la publicada en "El País" firmada por Diego Galán, sobre su interpretación en "Ella, él y sus millones: "tan almibarado, presuntuoso y teatralizado que, contemplado hoy sorprende su éxito de antaño". Aunque otros autores, como Ángel Comas, en su libro "El Star System del cine español de posguerra 1939-1945", opina lo contrario: "Durán era un actor excelente que se movía a sus anchas en todos los géneros". Rompamos pues una lanza (humilde) por Rafael Durán.


LOS COMIENZOS EN EL TEATRO Y EN EL CINE

Rafael Durán Espayaldo nació, según todas las fuentes, el 15 de diciembre de 1911. Si bien, si atendemos a las declaraciones de la familia tras su fallecimiento, en realidad, habría nacido en 1908, ya que contaba 85 años; si bien, teniendo en cuenta que uno de sus hermanos nació en 1908, debe haber un error y quizá sea correcto el año 1911 o como mucho el año 1909. Lo cierto es que nació  en Madrid, hijo de Antonia Espayaldo Blanco y de Antonio Durán García, que tuvieron dos hijos más, Magdalena, fallecida a los 22 años, en 1922, poco después de contraer matrimonio y Luis, fallecido en 1996.

Parece que quería ser marino y dejó sus estudios de ingeniero, para dedicarse al teatro, comenzando como meritorio en la compañía de Irene López Heredia y Mariano Asquerino. Según sus propias palabras, su primera actuación fue en la obra "Era una vez en Bagdad" de Marquina. Esta obra se estrenó en febrero de 1932. La primera referencia sobre su labor teatral aparece, a mediados de junio de 1932, formando parte de la compañía de comedias de Fulgencio Nogueras, de la que también forma parte otro gran actor que ya ha tenido su entrada en el blog, el magnífico José Orjas. 


En la siguiente temporada teatral, que se inicia en septiembre de 1933, Rafael Durán cambia de compañía y se une a la de la prestigiosa actriz Mercedes Prendes, junto a Félix Dafauce y Arturo La Riva, con quienes sale de gira por España, con obras como "María La Famosa", "Te Quiero Pepe", "El Refugio" o "El Susto".

Cuando finaliza la gira se une a la compañía de Mercedes Mireya y Félix Dafauce, dirigida por el actor Luciano Ramallo y poco después, ya en 1935, a la del matrimonio de actores, Josefina Díaz y Manuel Collado, actuando en el teatro Eslava, en la obra "Mañana, me mato" y en "Morena Clara", en donde también actúan dos hermanos actores, Luis y Pastora Peña. 

En este momento ya empieza a destacar, convirtiéndose en el primer galán de la compañía de Amalio Alcoriza, junto a la incipiente estrella Estrellita Castro, con la que marcha de gira, con obras como "Soleá gitana", "Una estrella y un lucero" y "Rosario la cortijera" de Paso y Dicenta.

Justamente, de la mano de esta obra, Rafael Durán hace su debut en el cine, en el papel de Manuel Gómez "el Rondeño", pues a principios de septiembre de 1935, empieza a rodarse la adaptación de la misma a las órdenes de León Artola, en la que será también la primera película de Estrellita Castro.

En su début en el cine: "Rosario la cortijera".

La película (que ya había tenido una versión muda) se estrena a finales de ese año, y sigue en cartel durante la guerra civil. En 1938, de la mano de Gonzalo Delgrás (con el que en los años venideros rodará cinco películas), inicia su carrera como actor de doblaje para la Metro-Goldwyn-Mayer.

En septiembre de 1939, participa en el rodaje de una película que lo lanzará al estrellato, junto a su pareja protagonista, Josita Hernán. Su título, "La Tonta del Bote", su primera película con Gonzalo Delgrás, que se estrenará en Valencia, el 22 de diciembre de ese año. No se conserva ninguna copia de la película, tan solo algunos fotogramas y programas de rodaje.

LOS AÑOS 40: EL AUGE

El éxito arrollador (aunque no tanto de crítica) de "La Tonta del Bote", basada en una obra de Pilar Millán Astray, convierte a Josita Hernán (que obtuvo el premio nacional de cinematografía por esta película) y a Rafael Durán, en una pareja muy popular, hasta tal punto, que aprovechando el tirón, forman compañía teatral propia, llevando a escena una mezcla de la película y de la obra de Millán Astray, junto con otras obras de repertorio, con la que saldrán de gira con España, en 1941. Antes, en 1940, rodarían otra película juntos, "Muñequita" de Ramón Quadreny, en donde Rafael Durán realiza un doble papel. 


La pareja participaría en otras dos películas, si bien, cada vez de peor calidad, se trata de "El 13.000" de nuevo con Ramón Quadreny, en 1941 y "Pimentilla" de Juan López de Valcárcel, en 1942. 

Rafael, en solitario, también rodó en el año 1941, una buena comedia, "Un Marido a Precio Fijo" de Gonzalo Delgrás, junto a la actriz Lina Yegros, en donde está francamente divertido. La crítica afirma que Durán está: "Más sobrio, natural y suelto".




En esta estela de películas de menor repercusión, rueda "La Condesa María" de nuevo con Gonzalo Delgrás, en 1942, "Mosquita en Palacio" de Juan Parellada, que se estrenaría en 1943 y "La Boda de Quinita Flores" con Delgrás, rodada en parte, en Priego (Córdoba).





La revista Radiocinema de finales de septiembre de 1942 pregunta a los actores del cine español: ¿Cómo ha pasado usted el verano? y Rafael Durán contesta: "Muy bien. Trabajando mucho y satisfecho de mi labor. Veremos si los públicos opinan lo mismo".

Y es en este momento, cuando Rafael Durán da el salto, al ser reclamado por un gran director, Rafael Gil, que daría un gran impulso a su carrera, al incorporarse al reparto de "Eloísa está debajo de un almendro", película ya ponderada en este blog, pues en ella también intervienen actores de la talla de Amparo Rivelles, Alberto Romea, Guadalupe Muñoz Sampedro, Ana de Siria o Mary Delgado. Rafael Gil será el director con el que más veces trabajará. Con Cifesa firma un jugoso contrato, por 400.000 pesetas, por tres películas, que luego se prorrogará.


Basada en una estupenda comedia de Jardiel Poncela, la combinación perfecta de un gran reparto, un buen guión, una magnífica dirección y una ambientación magistral, dio lugar a una de las mejores películas de los años 40. Rafael Durán con su aspecto atildado y su dicción pluscuamperfecta forma una estupenda pareja, en la parte dramática, con la inconmensurable Amparo Rivelles, muy bien secundada, en el aspecto cómico, por una pareja nada desdeñable, Alberto Romea y Guadalupe Muñoz Sampedro, unos verdaderos "robaescenas". 


Este año la revista Radiocinema, antes del estreno de Eloísa, le dedica un reportaje pomposamente titulado "Rafael Durán. Impulso de acción dominado por una voluntad firme". En su habitual estilo barroco, Rafael Durán resalta las diferencias entre el teatro y el cine, sus labores de doblaje y concluye: "Estoy contento con los personajes que he interpretado hasta hoy, fuertes unos, ligeros los más; pero… siento más otros. Personajes fuertes, apasionados, reflexivos, con hondo problema interno, del tipo preferido por Charles Boyer (…) Envidio al director de cine. Este elige su propia obra, la plasma en imágenes, su pensamiento, su emoción; el actor, no; el actor debe interpretar, realizar lo que le dan hecho; unas veces, de acuerdo con su temperamento, otras, las más, en desacuerdo absoluto… Pero, yo también elegiré mi obra algún día, porque seré director de cine…"


Durante 1943 también participará en su primera película con el director Luis Lucia, con el que trabajaría en seis ocasiones. Su primera colaboración fue en "El 13-13" que se estrenaría el año 1944. 


La revista Radiocinema, a principios de enero de 1944, volvió a hacer uno de sus habituales cuestionarios a los actores; esta vez sobre ¿cuál había sido su mejor interpretación de 1943?. Rafael Durán se explaya, como siempre, para acabar contestando que la pregunta deberá responderla el público.  

Y el público pronto responderá, pues el año 1944 se convertirá en el gran año de Rafael Durán, ya que obtendrá tres grandes éxitos. El primero, al interpretar el papel protagonista, de nuevo junto a una estupenda Amparo Rivelles y a las órdenes de Rafael Gil, en el gran acontecimiento cinematográfico del año, "El Clavo", basada en la novela de Pedro Antonio de Alarcón. "El Clavo" muestra las mismas excelencias que "Eloísa está debajo de un almendro", se basa en un buen argumento, la ambientación y la fotografía son idóneas, la dirección de Rafael Gil, tiene una visión clara y referencias "hollywoodenses" y una estupenda interpretación, igualmente, tanto de la pareja protagonista, la misma que en Eloísa, como de los actores de reparto, desde un Juan Espantaleón siempre impecable a Félix Fernández, Joaquín Roa, Irene Caba Alba o Pepe Portes, un actor prácticamente olvidado, represaliado por el régimen y que finalizaría su carrera en 1945, al fallecer alrededor de este año, en el anonimato. 



Aquí lo vemos en dos escenas de "El Clavo", junto a dos grandes, Félix Fernández y Juan Espantaleón. La crítica afirmaría: "Rafael Durán se revela como un actor de primerísima categoría, realizando una labor brillantísima".


Rafael Durán en 1944.

A continuación, estrenará dos nuevas películas de éxito, dirigido por primera vez por otro de sus directores fetiche, Juan de Orduña. Esta vez, Rafael Durán interpreta dos comedias, la primera, estrenada pocos días después de "El Clavo" será "Tuvo la culpa, Adán".

La película se basaba en una novela de Luisa María Linares y trataba sobre una familia de varones misóginos, a causa de que uno de sus miembros (Juan Calvo) fue abandonado por su prometida en el altar, jurando desde entonces odio eterno a las mujeres, hasta que uno de ellos se enamora… Rafael Durán y Luchy Soto forman una alocada pareja, al estilo de las "screwball comedies" americanas, en las que claramente se inspira. Es casi inevitable (y perdón, por el sacrilegio) no ver en Rafael Durán, un trasunto de Cary Grant, en su papel en "La Fiera de mi Niña". De hecho, la pareja protagonista también acabará encerrada en una celda, al igual que Cary Grant y Katharine Hepburn.


Aunque la palma interpretativa se la llevan, como casi siempre, los actores de reparto, con un hermano mayor interpretado por Joaquín Roa, acompañado de Juan Calvo, Antonio Riquelme, Juan Espantaleón y su némesis, Guadalupe Muñoz Sampedro, en otra estupenda caracterización de ambos. Todo esto ligado con una trama de mujer amnésica y aventura.


La siguiente comedia del año, también dirigida por Juan de Orduña, será "Ella, él y sus millones", en la que a un rico empresario, interpretado por Rafael Durán, sólo le falta encontrar un lugar en la alta sociedad y busca un matrimonio sin amor, para alcanzar dicho estatus. La elegida será la hija de unos duques que, al contrario que el rico empresario, tienen títulos pero ni un duro, y viven de las apariencias. En esta película podemos ver también una cierta relación con otra película de Cary Grant y Katharine Hepburn, "Vivir para gozar", pero en este caso, es un Cary Grant pobre y bohemio, el que se enamora, primero de la hija consentida de un rico banquero, para caer luego rendido ante la hija desencantada y aventurera, interpretada por Katharine Hepburn.


De nuevo, en el reparto de actores, destacan, ¡cómo no!, Guadalupe Muñoz Sampedro y Pepe Isbert, interpretando a los duques venidos a menos, y padres de Josita Hernán, Raúl Cancio y Luchy Soto, y también, un Luis Peña en un curioso papel cómico y dos mayordomos, magníficamente interpretados por dos especialistas, Juan Calvo y Fernando Freyre de Andrade. 

"Ella, él y sus millones" se estrenó el 25 de diciembre de 1944 y Rafael Durán obtuvo buenas críticas: "Muéstrase en la cúspide de su carrera de actor, apto para cualquier exigencia, dramática o sobriamente humorística. Su ductilidad queda, una vez más, de manifiesto en esta magnífica labor".


Durante los últimos meses de ese año, Rafael Durán rodó una nueva película, a las órdenes de Sáenz de Heredia, titulada "El Destino se Disculpa". Se trata de una nueva comedia, basada en el relato "El fantasma" de Wenceslao Fernández Flórez, en donde empieza a destacar, un actor que triunfaría muy pronto, su nombre, Fernando Fernán Gómez, en el papel del fantasma que se aparece a Rafael Durán, transfigurado en una percha o una estatua de Don Quijote. Sobre Durán, alguna crítica cita: "Su interpretación es buena, parece ya dominar mejor sus cejas"


La película se estrenaría a finales de enero de 1945, año que además, supondrá la participación de Rafael Durán, en su única película con otro gran director de la época, Edgar Neville y que tendría un gran éxito, "La vida en un hilo", que mostraba como la vida podría ser muy diferente, si se hubiera tomado otra decisión, incluso baladí, en un determinado momento. La actriz protagonista fue Conchita Montes, que interpreta a una mujer que ha enviudado recientemente de un marido gris y rutinario, interpretado por otro grande, Guillermo Marín, que conoce durante un viaje en tren, a una vidente, interpretada magistralmente en uno de sus grandes papeles, por Julia Lajos, que le hace ver cómo habría sido su vida, si hubiera tomado una decisión distinta y se hubiera casado con Miguel Ángel, un escultor, interpretado por Rafael Durán.



Tras este éxito, Durán rodará una sola película en 1946, reclamado de nuevo por Rafael Gil, para el rodaje de "La Pródiga", junto a la diva mexicana María Félix. Este papel le valdrá el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos. 


Este año nacerá su hija María, el 5 de febrero. Desconozco el nombre de la madre. María Durán obtendría cierta fama, al ser una de las azafatas del concurso "Un, dos, tres" y como miembro del grupo Acuario, junto a Mayra Gómez Kemp y Beatriz Escudero, cuyo mayor éxito fue la canción "Rema, rema marinero".

María Durán, a la derecha de la fotografía.


Sin embargo, en 1947, rodará seis películas, la mayor parte estrenadas en 1948. De entre todas ellas, destaca, en primer lugar, "La fe", que supone una nueva colaboración con Rafael Gil, y en donde Rafael Durán interpreta a un sacerdote que confronta su fe frente a un liberal laico, interpretado por un excepcional Guillermo Marín. Esta vez, la crítica aunque fue diversa, volvió a resaltar su envaramiento y monotonía.


En segundo lugar, hay que reseñar su primera película con otro gran director del momento, Ladislao Vajda, de origen húngaro, pero afincado en España; su título "Tres Espejos", que se estrenaría en enero de 1948.


Algunas fuentes citan su participación, poniendo su voz, en la adaptación de "Don Quijote de La Mancha" de Rafael Gil, aunque en el principal libro monográfico sobre este director en su época de Cifesa no se confirma este dato.

El resto de películas de este año serán "La Calumniada" de Fernando Delgado que se estrenaría tarde, en 1949, "La Gran Barrera" de Antonio San Olite, "Un viaje de novios", en una nueva colaboración con Gonzalo Delgrás y "Revelación" de Antonio de Obregón.


El año 1948 rueda dos películas muy dispares. La primera, de nuevo con Ladislao Vajda como director es "Sin uniforme" y la segunda, una biografía de San Ignacio de Loyola, en la que interpreta el papel protagonista, titulada "El capitán de Loyola" y cierra la década, con dos películas más, "Paz" de José Díaz Morales de 1949 y "La Noche del Sábado", en una nueva colaboración con Rafael Gil, rodada en 1950.



LOS AÑOS 50: EL COMIENDO DEL DECLIVE

Durante los años 50, los papeles de Rafael Durán irán teniendo cada vez menos relieve, aunque seguirá trabajando con los directores que más veces contaron con él, en películas de menor éxito, en general. Además participará en algunas coproducciones hispano-italianas, al igual que otros actores de la época.


Inicia su nuevo periplo con su último trabajo para Ladislao Vajda, "Séptima Página", del año 1951; este año también rodará otra película con Rafael Gil, "El Gran Galeoto" con un gran y extenso reparto. 


En 1952, rueda "Muchachas de Bagdad" de Edgar G. Ulmer y Jerónimo Mihura, con Paulette Goddard como protagonista.


El siguiente año interviene en una película de éxito, protagonizada por un niño de 13 años, en su primera película como protagonista, Jaime Blanch, titulada "Jeromín" y dirigida por Luis Lucia. Ese mismo año también aparece en "Ha desaparecido un pasajero" de Alejandro Perla.


El año 1954, Rafael Durán vuelve al teatro, al formar compañía con la actriz, Lola Villaespesa, sin embargo, la aventura no tiene mucha repercusión y volverá al cine. 


En 1955, Rafael Durán añadirá cuatro películas en su haber, "La Montaña de Arena" de Jose María Elorrieta y tres películas dirigidas por Luis Lucia, "Esa voz es una mina", la segunda película de Antonio Molina tras el triunfo de "El Pescador de Coplas" y otras dos protagonizadas por el cómico Valeriano León (esposo de Aurora Redondo), "La Lupa" y "El Piyayo", que sería su última película, pues falleció antes de su estreno. 



Hasta finales de la década, trabaja en dos peplums de la época de producción italiana, "La Rebelión de los Gladiadores" y "Las Legiones de Cleopatra", ambas dirigidas por Vittorio Cottafavi, de 1958 y 1959, respectivamente. 


Entre 1956 y 1959, también lo encontramos en películas como "Carretera General" de José María Elorrieta, "Todos Somos Necesarios" de José Antonio Nieves Conde, "Los Ojos en las Manos" de Miguel Iglesias, "Maravilla" de Javier Setó, "El Pasado te Acusa" de Lionello de Felice, "Una Chica de Chicago" de Manuel Mur Oti y "La Quiniela" de Ana Mariscal.



LOS AÑOS 60: LA RETIRADA

En 1960, Rafael Durán vuelve a trabajar con Luis Lucia, en "Un Ángel tuvo la Culpa", protagonizada por Emma Penella y también pone su voz a un documental de Jesús Franco, "Oro Español". Además, vuelve a participar en una producción con Italia, "Roma de mis Amores" de Carlo Campogalliani.

Durante 1961, vuelve a rodar con uno de sus directores fetiche, Juan de Orduña, interviniendo en la película, "El amor de los amores". También aparece en la primera de las tres películas que dirigió el actor Tony Leblanc, "El Pobre García" y en dos películas más para cerrar el año, "Los Cuervos" de Julio Coll y "Carta a una Mujer" de Miguel Iglesias.

El año siguiente no decae su ritmo de trabajo, aunque sea en cometidos de escaso calado y vuelve a ser reclamado por Juan de Orduña, para su película "Teresa de Jesús" y además, interviene en "Los Guerrilleros" de Pedro L. Ramírez y "El Valle de las Espadas" de Javier Setó.

Lo mismo sucede en 1963, con cinco películas más. Vuelve a rodar con Juan de Orduña, una nueva película titulada "Bochorno" con mensaje al uso sobre las costumbres de la juventud y aparece en "Viento del Sur" de José María Elorrieta, "La máscara de Scaramouche" de Antonio Isasi y a continuación, una nueva versión de una película de gran éxito en los años 40, "El Escándalo" dirigida por Javier Setó y por último, una película de temática religiosa, "Isidro el Labrador" de Rafael J. Salviá. Con este mismo director rueda su única película de 1964, "La Cesta", junto a reconocidos cómicos como Antonio Garisa y Julia Caba Alba. Este año también realiza una actuación para televisión, en la adaptación de la obra "El Fantasma de Canterville".

En una escena de "La cesta".

El año 1965 será su canto del cisne en la gran pantalla y como no podía ser de otra manera, lo hace interviniendo en dos películas dirigidas por el director con el que obtuvo sus grandes éxitos y con el que más trabajó, Rafael Gil, que también iniciaba un periodo de decadencia.


Sus dos últimas películas fueron "Currito de la Cruz", en un papel no acreditado y "La Vida Nueva de Pedrito de Andía", protagonizada por un adulto Joselito, en una de sus últimas películas.

EL FINAL

Rafael Durán decidió retirarse antes de ahondar en su decadencia, aunque siguió ejerciendo su trabajo de actor de doblaje de forma esporádica hasta los años 80. La web, eldoblaje.com reseña su último trabajo, en el año 1983, en un episodio de "La hora de Agatha Christie", titulado "La señal roja". También en 1973, la prensa reseña su posible reaparición teatral, en la obra de Calvo Sotelo, "Un hombre puro", pero parece que finalmente no se llevó a cabo.


Sus últimas apariciones fueron en programas de televisión, dedicados a su labor como actor o al cine español, en general. 

Rafael Durán murió en Sevilla (o quizá en algún municipio de la provincia), el 12 de febrero de 1994 y según la prensa, fue enterrado en dicha ciudad.